lunes, 16 de enero de 2017

«Moriré, pero no entraréis en nuestra iglesia»: últimas palabras de un joven cristiano paquistaní


Akash Bashir.


En marzo de 2015, Akash Bashir. un joven cristiano de la parroquia de San José de Youhanabad (Pakistán) y antiguo alumno de la escuela profesional salesiana de este barrio de mayoría cristiana, advirtió la carga de explosivos que el asaltante escondía debajo de su cazadora y le frenó cerca de la puerta; sus razonamientos fueron vanos y, segundos después de abrazarlo para hacer de escudo con su cuerpo, el kamikaze hizo estallar el artefacto.  Akash perdió la vida, pero salvó la de otras muchas personas.

“Moriré, pero no vas a entrar en nuestra iglesia”. Estas fueron las últimas palabras de Akash Bashir. El joven de 20 años era un guardia de seguridad voluntario que vigilaba la puerta de la iglesia de San Juan, en el distrito de Youhanabad de Lahore, cuando un hombre sospechoso quiso entrar en el templo, tal y como recoge Ayuda a la Iglesia Necesitada. 

Habían llegado noticias de un atentado con bomba en una iglesia cercana y Akash y otros compañeros que vigilaban la entrada estaban en alerta. Con la determinación de evitar cualquier ataque durante la celebración de la Eucaristía, Akash se lanzó contra el sospechoso.

Iadres de  Akash Bashir

El testimonio de sus padres
Un año y medio después Bashir, el padre de Akash, cuenta su historia: “Mi hijo conocía el sacrificio que estaba haciendo. Él dio su vida para salvar a cientos –incluso miles- de personas que estaban en la Misa aquella mañana”.

Mientras tanto, Nazbano, la madre de Akash afirma con una mirada llena de tristeza: “Akash era especial. Tengo tres hijos y una hija más, pero nadie puede reemplazarle. La mañana que murió, le había dicho que no hiciera él la guardia, pero dijo que era su deber. ¿Cómo podría haberlo detenido?”

Desde aquel terrible día de marzo de 2015, los vecinos del distrito de Youhanabad han perdido la confianza en la convivencia pacífica. El párroco de la Iglesia de San Juan, padre Francis Gulzar, habla sobre los inconvenientes de la búsqueda de los asesinos: “Lo que nos sostiene en nuestra búsqueda de justicia es el recuerdo del heroísmo de Akash”.

 Akash Bashir

Si quiere ayudar a los cristianos perseguidos lo puede hacer AQUÍ a través de Ayuda a la Iglesia Necesitada 

¿Sabes cuál es la oración favorita de Benedicto XVI?

La “oración común” de Pedro Canisio

 Benedicto XVI

El periodista Peter Seewald llevó a cabo numerosas entrevistas con el papa emérito y las publicó en septiembre de 2016 en el libro Últimas conversacionesEn el transcurso de estas entrevistas se encuentra una auténtica joya espiritual: la oración preferida de Benedicto XVI. Se trata de la “oración común” de Pedro Canisio, el “segundo apóstol de Alemania”:

“¡Dios eterno y todopoderoso, Señor, Padre celestial!

Vuelve tu mirada misericordiosa hacia nuestro llanto, nuestras miserias y nuestras penas.

Ten piedad de todos los cristianos para los que tu Hijo Único, nuestro Señor bienamado y Salvador, Jesucristo, entregó su propia voluntad en manos de los pecadores y derramó su preciosa sangre sobre la santa cruz.

Por Jesucristo, nuestro Señor, líbranos de todas nuestras penas, de los peligros presentes y futuros, de los rencores, las guerras y las armas, del hambre, de los momentos de angustia y de miseria.
En tu bondad, ilumina y fortalece a nuestros dirigentes religiosos y nuestros gobernantes, para que con sus acciones puedan participar de tu gloria divina, de nuestra salvación, de la paz y del bien de toda la cristiandad.
Concédenos, oh Señor, la paz, una justa unidad en la fe, sin divisiones ni separaciones.

Orienta nuestros corazones a la auténtica penitencia y a la edificación de nuestras vidas.

Enciende en nosotros el fuego de tu amor.

Danos hambre y sed de tu justicia, de modo que, como hijos obedientes, podamos regocijarte con nuestra vida y en la hora de nuestra muerte.

Te rogamos también, oh Dios nuestro, que se haga tu voluntad en nuestros amigos y enemigos, en las personas de buena salud y enfermas, en todos los cristianos afligidos y atribulados, en los vivos y en los difuntos, en nuestras profesiones y empresas, en nuestra vida y nuestra muerte.

Ayúdanos a beneficiarnos de tu gracia en este mundo y que vayamos allá donde están todos tus elegidos para alabarte, honrarte y glorificarte junto a ellos.

¡Concédenos esto, oh Señor, Padre nuestro celestial!

Por tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos.
Amén”.
aleteia italiana

domingo, 15 de enero de 2017

La Santa Misa contada en Historietas 36





36. La Ventana del Espíritu Santo 

(La palabra más importante en el Canon)



En el año 1633 el joven y famoso arquitecto Juan Lorenzo Bernini estaba parado en la catedral de San Pedro aún no terminada de construir. No miraba a las personas que venían e iban. No escuchaba las conversaciones y las oraciones de los peregrinos. Miraba y reflexionaba.

Una tarea le estaba atormentando. Había reconstruido el altar mayor encima del sepulcro de San Pedro. Ahora le tocaba rehacer las ventanas de la catedral pero con mayor hermosura y brillo. Muchas ideas cruzaban su cabeza: ¿Una imagen de Cristo? ¿San Pedro? ¿Escenas bíblicas? Nada le parecía suficientemente hermoso para el templo más importante de la cristiandad, el templo que se yergue encima del sepulcro de San Pedro a quien Cristo dijo una vez:"A ti te daré las llaves del reino de los cielos."

Nervioso Bernini comenzó a pasear por el templo imponente. Ahora estaba en el centro de la catedral. A través de las columnas del altar mayor miraba la ventana central. Caía la tarde. Fuera el clima era cambiante. De repente los rayos luminosos del sol atravesaban con fuerza la ventana. Eran como olas y torrentes de luz que cubrían todo el altar de la basílica. Despertó en Bernini una visión de Pentecostés. Entonces le vino la mejor idea que había buscado. La ventana debería concretizar y confirmar lo que se puede ver ahora. No debería tener imágenes, ni adorno, ni aditamentos, sino solo la luz, sólo los rayos. Su ojo de artista veía en la corona brillante del sol sólo a la paloma del Espíritu Santo aleteando sobre el altar. A todos los que saben pensar un poco les diría: En el altar actúa y viene el Espíritu Santo. Él transforma el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. A Él recibimos también en la comunión con Cristo. - El signo de Pentecostés diría: El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia.

Espíritu Santo en San Pedro de Roma

Con entusiasmo febril se fabricó y se colocó en San Pedro la ventana del Espíritu Santo. También hoy en día hace que muchos peregrinos sientan alegría y comiencen a pensar. Todavía hoy ofrece una prédica de Pentecostés en la cual brilla la gloria de Cristo y de su Iglesia. Todo esplendor de las imágenes de los santos es superado por la luz del Espíritu Santo.

En la Santa Misa el canon, luego del tres veces santo, brilla como una ventana del Espíritu Santo. Se pronuncian muchas palabras importantes. La palabra más importante es: "Envía tu Espíritu Santo!" Se repite en todos los tipos de canon. Las liturgias del occidente y oriente andan concordes: "¡Ven, Espíritu Santo!". Cuando el sacerdote extiende las manos sobre cáliz y patena no quiere decir otra cosa que: "¡Ven, Espíritu Santo!" Esta es, después de "Acción de Gracias" la palabra más importante.

Entonces es como en San Pedro en Roma. El Espíritu Santo viene sobre el altar. Viene para realizar la consagración. Entonces es como en la mañana de Pentecostés en el cenáculo de Jerusalén. Nueve días oraban los apóstoles con María, la Madre de Jesús. Entonces viene algo como un viento fuerte. Encima de cada uno hay una lengua de fuego como signo del Espíritu Santo. Entonces es como lo relata el cuarto capítulo de los Hechos de los Apóstoles: Los Apóstoles oran después de haber sido liberados de la cárcel del Sanedrín. Y mientras oran baja sobre ellos el Espíritu Santo. Cuando nosotros celebramos la eucaristía sucede algo similar. Aunque hubiéramos estado presos durante toda la semana en la cárcel del espíritu maligno - el domingo oramos con el canon: "¡Ven, Espíritu Santo!" y el Espíritu Santo viene con la Eucaristía.

Resultado de imagen de Espíritu Santo en San Pedro de Roma



¿Qué quiere decir: Iglesia santa y católica?


Iglesia Santa


132. ¿Por qué es santa la Iglesia?
La Iglesia no es santa porque todos sus miembros sean santos, sino porque Dios es santo y actúa en ella y por ella. Todos los miembros de la Iglesia están santificados por el bautismo. [823-­829]


Siempre que nos dejamos tocar por el Dios trino, crecemos en el amor, somos santificados y santos. Los santos son amantes, no porque ellos sean capaces de amar por sí mismos, sino porque Dios los ha tocado. Ellos transmiten a los hombres el amor que han experimentado de Dios, cada uno en su modo propio, a menudo original. Llegados junto a Dios santifican también a la Iglesia, porque «pasan su cielo» apoyándonos a nosotros en el camino de la SANTIDAD. 124

 Iglesia católica

133. ¿Por qué se llama católica la Iglesia?
«Católico» (del griego katholon) quiere decir estar referido a la totalidad. La Iglesia es católica porque Cristo la ha llamado a confesar toda la fe, a conservar y dispensar todos los SACRAMENTOS y a anunciar a todos la Buena Noticia; y la ha enviado a todos los pueblos. [830-831, 849, ­ 856]
Anunciar el Evangelio

* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido. 

Jóvenes: ¡El Papa Francisco les ha escrito una carta!


Papa Francisco escribe una carta a los jóvenes

En ocasión de la presentación del documento preparatorio para la realización del Sínodo de los Obispos de 2018 cuyo tema serán los jóvenes («Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional»), el Papa Francisco dirigió una carta a la juventud en la que los alienta a no tener miedo y seguir por los caminos a los que los llama el Señor. 

Papa Francisco carta a los jóvenes


Pronto habrá una página Web donde los jóvenes pueden compartir sus inquietudes al respecto. Por lo pronto puedes consultar el  Cuestionario del documento preparatorio.

Papa Francisco carta a los jóvenes