Dios nos ama tanto que hasta ha querido amarnos con un corazón humano traspasado.
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lunes, 28 de julio de 2014
La Mala Palabra, la Blasfemia es un disparo contra usted
En la escena final de Lo que el viento se llevó, Clark Gable pronuncia la primera expresión malsonante (así pareció entonces) de la historia del cine: «Frankly, my dear, I don't give a damn [Francamente, querida, me importa un bledo]». Ese mal estilo no hizo desde entonces otra cosa que aumentar, hasta llegar al paroxismo en 2013 con El lobo de Wall Street, que ha batido todos los récords con 528 derivados de «fuck [joder]» y 70 blasfemias. Este clip de Vid-Angel, una asociación que limpia las películas de ese tipo de lenguaje, muestra gráficamente la agresión que supone, no sólo al buen gusto, sino también a la integridad moral del espectador del cine y la televisión, ese desbordamiento. «Todas las palabras tienen impacto», dice la frase final: «Protégete a ti mismo y a tu familia».
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