jueves, 31 de agosto de 2017

Pregunta 240: ¿Su Fe es la Fe de la Iglesia? ¡Compruébelo!

Esta es nuestra Fe, la Fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro.


Resultado de imagen de Enfermedad en el Antiguo Testamento

240. ¿Cómo se interpretaba la «enfermedad» en el Antiguo Testamento?
En el ANTIGUO TESTAMENTO se vivía la enfermedad a menudo como una prueba difícil contra la que uno se podía rebelar, y en la que, sin embargo, se podía reconocer también la mano de Dios. Ya en los profetas surge la idea de que el sufrimiento no es sólo una maldición y no siempre es la consecuencia de pecados personales, sino que el sufrimiento aceptado con paciencia puede ser también un modo de vivir para los demás. [1502]


 Enfermedad en el Antiguo Testamento

Vea también: El cristiano y la enfermedad
* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido. 

miércoles, 30 de agosto de 2017

¿Irse a vivir juntos es la mejor opción? El sexo pide otra cosa

Las estadísticas hablan por sí solas: ser "para alguien" y estar unidos "para siempre" te ayuda a avanzar mejor en la vida


El número de parejas que deciden irse a vivir juntas, sin casarse, está creciendo en los últimos años. Por eso no es raro que tu pareja te proponga esta opción o que tu mismo(a) la estés considerando.

Pero seguramente el hecho de que otros lo hagan no es razón suficiente para que tú también te decidas por eso. La cohabitación, como lo muestran las estadísticas, trae graves consecuencias para el futuro de tu relación y de tu familia, que vale la pena que consideres y discutas con tu pareja.

Datos estadísticos

  • Contrario a lo que muchas parejas piensan, cohabitar, en vez de preparar para el matrimonio crea precedentes en la relación que hacen que el 46% de las parejas que antes de casarse vivieron juntas terminen divorciándose (véase Why Marriage Matters: 26 Conclusions from the Social Sciences Marriage and the Public Good: Ten Principles, Witherspoon Institute, 2006).
  • Mucho menos de la mitad de las parejas que cohabitan, alguna vez se casan.
  • La mitad de las parejas que cohabitan terminan sus relaciones antes de los 5 años, aunque tengan hijos en común.
  • El aumento en la unión libre ha incrementado igualmente el número de niños que no crecen con su padre. Entre la comunidad hispana por ejemplo, el 42% de todos los niños hispanos nacidos en Estados Unidos en el 2006 son hijos de madres solteras, cuyos compañeros, en vez de responder por el hijo engendrado, encontraron en la inestabilidad de la unión libre una excusa para dejar sola a la madre (véase Pew Hispanic Center, Statistical Portrait of Hispanics in the United States, 2006, Tabla 11).
  • Las parejas casadas tienen mejor estabilidad económica y posibilidades de progreso que las que cohabitan.
  • Las madres solas o abandonadas, y sus hijos, están entre la población más pobre.
  • Quienes iniciaron su vida de pareja en cohabitación tienden a seguir cambiando de pareja en relaciones igualmente inestables.
  • En cambio, la gran mayoría de los adultos no casados declararon que preferirían casarse. Así mismo, las estadísticas revelaron que los adultos casados son mucho más felices y tienen menos riesgos en todos los aspectos, que los que no están casados (véase Pew Research Center Publications, As Marriage and Parenthood Drift Apart, Public Is concerned about Social Impact. Executive Summary, July 1, 2007, p.1).

Los argumentos de la Iglesia a favor de casarse

La Iglesia, más que juzgar a las parejas que optan por la unión libre y por iniciar su vida sexual fuera del contexto del matrimonio, se preocupa por los riesgos que corren y le duele ver que, por falta de buena información o por anti-testimonios, muchos jóvenes desconocen las enormes ventajas que el matrimonio aporta a la sexualidad y el amor:
  • La sexualidad, nos dice la Iglesia y lo confirma la psicología moderna, es la expresión más íntima y personal entre dos seres humanos. Por ella y a través de ella expresamos nuestra innata vocación a ser, no seres solitarios sino seres de comunión y encuentro. Como lo dice bellamente el Papa Juan Pablo II, la sexualidad es la huella divina en nuestra carne que nos recuerda que, no nacimos para algo, sino “para alguien” (Véase, Juan Pablo II, “Audiencia General #15 de Enero 16, 1980).
  •  En sí misma la sexualidad tiene, por tanto, la capacidad de unir no sólo dos cuerpos sino dos personas. Es decir, es el gesto que expresa y realiza la mutua donación que una mujer y un hombre pueden hacer de su ser (“carácter unitivo de la sexualidad”). La sexualidad es también la fuerza que nos conecta con el principio de la vida. Dios quiso que naciéramos por amor, y en el amor delegándonos, a través de la sexualidad, el sagrado encargo de colaborar en la procreación (carácter procreador de la sexualidad). Por eso, lo queramos o no, toda relación sexual interpela lo más profundo y sagrado del ser humano y lo expone, a él y a sus hijos, a la posibilidad de ser recibidos y respetados o por el contrario, de ser usados o minusvalorados.
  • Como lo advierte el Pontificio Consejo para la Familia, (Véase Sexualidad Humana. Verdad y Significado, 11), cuando la sexualidad pierde su sentido de auto-donación, la civilización de “lo impersonal’ toma el poder: las mujeres se convierten en objetos de placer para el hombre y los hijos en estorbos para los padres.
  • El daño psicológico de vivir la sexualidad fuera de un compromiso de amor  se ve claro en la mujer quien, dada su estructura bio-química, al entregarse a la relación sexual genera una sustancia llamada “oxitocina” que la deja dependiente emocionalmente del hombre al cual se entregó. Si después de su entrega el hombre la deja, es por eso lógico que la mujer se sienta usada, se afecte emocionalmente, y hasta se deprima (véase Anonymous, M.D., Unprotected. A Campus Psychiatrist Reveals, Ed. Pinguin Group, 2006, p. 6-7).
  • Y ni hablar de las consecuencias para los hijos: Los hijos nacidos en concubinatos son con más frecuencia víctimas de toda clase de abuso y son sometidos emocionalmente a la inestabilidad de crecer en una relación sin garantía (véase Importancia del matrimonio para los hijos).
  • (…) La Iglesia Católica no cesa de recordar que, precisamente la ausencia de compromiso no sólo expone a la pareja y a sus hijos a toda clase de incertidumbre sino que impide, a veces a nivel muy inconsciente, que se genere en la vida de pareja la confianza profunda que debe corresponder a su nivel de intimidad sexual y de vida. Siempre habrá por eso quien sienta que esta situación en vez de darle libertad para amarse más, le da la ocasión para salir corriendo cuando se canse o deba enfrentar las dificultades normales del ajuste de una pareja.
  • Cuando en cambio una pareja tiene el coraje y el amor suficiente para declararse públicamente sus afectos y comprometerse  a una entrega de todo su serde cara a Dios y al mundo, no sólo le está dando a su pareja la mayor prueba de amor y respeto, sino que está creando una unión a la cual Dios mismo decide unirse para con su fuerza de Amor sellarla y garantizarla para siempre (véase CIC, #s. 2350; 2353,2390-2391; Familiaris Consortio, 81).
¿Por qué entonces conformarse con menos y arriesgar tanto?

Artículo escrito por Dora Tobar y publicado originariamente en www.portumatrimonio.com.

La primera mujer americana declarada santa por la Iglesia católica






"Rosa de Lima, la más bella rosa
que ha producido nuestro 
continente,
no dejes un solo día de rezar
a tu gran amigo Jesucristo, 
por este continente americano
tan supremamente necesitado 
de las bendiciones de Dios."


El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones".





¿Qué sucede con las cartas?
Aunque parezca increíble, las cartas se quedan allí. Debido a diversos factores, el papel se va desintegrando por el calor y la humedad, lo que va dejando espacio para las nuevas misivas.
El sacerdote y director del Museo de Santo Domingo, Luis Enrique Ramírez Camacho, declaró que el papel es material biológico que se va degradando poco a poco. “Además, estamos cerca al río Rímac hay capas freáticas que van haciendo que la humedad interna degrade el papel. La humedad, la lluvia, el frío y el calor contribuyen a que estas cartas vayan deshaciéndose”, agregó.

Si desea enviar una carta vía correo electrónico: 

 santarosa.correo@gmail.com

Rece también:

Santa Rosa de Lima
400 años intercediendo por ti

Oración a Santa Rosa de Lima
en el IV centenario de su partida
a la casa del Padre

Padre Misericordioso, te damos gracias 
por la vida ejemplar de Santa Rosa de Lima,
cuyo perfume de santidad
irradia desde el Perú al mundo entero. 

Tú, que la elegiste para consagrarse totalmente a ti,
sin dejar el mundo, siguiendo a Cristo en su Pasión,
concédenos, por su intercesión, 
la fuerza del Espíritu Santo, 
para desapegarnos de las vanidades del mundo 
y así llegar al cielo subiendo por la escalera de la Cruz.

Santa Rosa, hermana nuestra, 
ruega a Nuestra Madre, María Santísima, 
para que los peruanos nunca nos apartemos de Jesús
 y seamos discípulos y misioneros, 
en el anuncio del Evangelio y en el servicio al prójimo. Amén.


martes, 29 de agosto de 2017

Pregunta 239: ¿Su Fe es la Fe de la Iglesia? ¡Compruébelo!

Esta es nuestra Fe, la Fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Efectos de la confesión


239. ¿Qué efectos positivos tiene la confesión?
La confesión reconcilia al pecador con Dios y con la Iglesia. [1468-1470, 1496]


El segundo después de la absolución es como ... una ducha después de hacer deporte, el aire fresco tras una tormenta de verano, el despertar en una radiante mañana de verano, la ingravidez de un submarinista ... En la palabra «reconciliación» está contenido todo: estamos de nuevo en paz con Dios.


 Efectos de la confesión

* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido. 

¿Quieres tener éxito en el noviazgo? Cultiva estos valores

Descubre qué actitudes llevan a una relación profunda, sincera y llena de respeto

En algún momento de nuestra vida nos descubrimos ilusionados y cautivados por una persona en especial. Podemos afirmar que nada se compara con la presencia de “ese alguien” y nuestro cariño se fortalece en la medida que encontramos correspondencia a las atenciones y detalles que mutuamente se procuran en pareja.

Lamentablemente, pocas son las parejas que pudieran servir de modelo para ilustrar como debe vivirse el noviazgo. Los más nobles sentimientos parecen estar sometidos a unos cuantos encuentros casuales, al placer sensual, a rendir nuestro juicio y voluntad a las exigencias de la otra persona. Tal vez la modernidad propone una vida sin compromisos, donde a final de cuentas lo importante es “pasar un buen rato”…
El noviazgo es sinónimo de correspondencia y afinidad, ¿pero en qué? Primeramente en valores, sentimientos, intereses, gustos, aficiones… Eso es lo importante. La atracción física y la diversión son los elementos decorativos de una relación profunda, pero nunca el motivo de unión y de entrega absoluta.
Si deseamos que el noviazgo sea un medio para el desarrollo individual y el crecimiento como pareja, es necesario poner en práctica algunos valores necesarios e importantes para lograr este objetivo:

Respeto

Siempre se habla de respetar ideas, gustos, hábitos y costumbres, pero eso no significa estar de acuerdo con todo, o permanecer indiferentes. Muchos de estos aspectos pueden no parecernos e incluso disgustarnos y lo correcto será ayudarse mutuamente a corregirlos. Recordemos que cuando existe un interés y cariño auténticos, siempre se buscará el bien de la otra persona.
El respeto en pareja también debe vivirse en las manifestaciones de cariño: caricias, abrazos, besos e incluso palabras. ¿Cómo saber que estamos actuando correctamente? Alguien decía a una joven pareja: “Cuando estén a solas, compórtense de la misma manera que si estuvieran delante de sus padres o de otras personas; así no se equivocarán, ni cometerán una imprudencia”.
Con nuestro digno comportamiento, también demostramos respeto por nuestros padres, la familia y todos los principios morales recibidos en casa, la escuela y la religión.

Decencia

En el noviazgo siempre es necesario evitar todo aquello que sea provocativo: ropa, posturas, caricias, palabras y hasta algunos tipos de baile. Estos son recursos que utilizan las personas para aprovecharse de la situación y lo único que buscan es una relación pasajera. Si deseas que te tomen en serio y te aprecien de verdad, evítalas; así no darás la impresión de ser una “persona fácil”. También es conveniente tener un horario adecuado para salir, pues siempre habrá murmuraciones respecto a las parejas trasnochadoras.
Después de todo, cualquier persona prefiere entablar una relación seria con alguien que viva este valor, pues no existe nada en su conducta que sea reprochable, ni rumores ni calumnias, solo comentarios positivos. El comportarse decentemente garantiza tu buena fama.

Sana Diversión

Uno de los más grandes peligros que existen en los noviazgos es la búsqueda constante de nuevas diversiones. Lo más difícil es encontrar actividades que nos permitan vivir los valores y conducirnos con respeto.
La ociosidad y la falta de prudencia en pareja constituyen la causa de todos los desaciertos que se cometen. Por eso ayuda mucho el asistir a lugares públicos con adecuada iluminación; participar en actividades de conjunto; platicar en casa o ver películas a puertas abiertas, además de cerciorarse que alguna otra persona se encuentra en el lugar; tener alguna afición: deportes, música, pintura, colecciones; utilizar el auto para transportarse y no como “refugio” para tener cierta intimidad.
Conviene recordar que los lugares y actividades donde circula el alcohol, drogas o prevalece un ambiente sensualdisminuye nuestra capacidad de autodominio; por lo tanto, no deben considerarse como la mejor opción para divertirse.

Autoestima

En apariencia la autoestima en un valor egoísta, donde proteger nuestro yo íntimo es lo más importante para no salir lastimados. Pero la realidad es que la autoestima nos permitedescubrir todo lo bueno que tenemos(cualidades, habilidades, hábitos), así como nuestros defectos. Esto nos permite desarrollar nuestras cualidades y buscar la manera de superar nuestras fallas. El conocimiento propio nos brinda seguridad y confianza, tomando conciencia del valor que como personas tenemos.
Cuando la autoestima está bien fundamentada, se aprende a aceptar los consejos y críticas para mejorar nuestra persona: modales, vocabulario, forma de vestir, disposición al trabajo o al estudio, relación familiar, etc. Pero también nos ayuda a defender nuestros principios moralesrechazar la manipulación de nuestras ideas y sentimientos para ceder a los caprichos de otra persona, sea cambiando nuestra conducta, creencias, amistades o donar nuestro cuerpo por temor a perder “ese cariño”.
A pesar del dictado de nuestros sentimientos, la autoestima nos permite abandonar una relación que no prospera por las discusiones, la falta de entendimiento y de respeto, o que definitivamente nos impide comportarnos con dignidad.

Compromiso

¿Compromiso en el noviazgo? Esto sí que es novedad. Aunque parezca exagerado y fuera de contexto, no debería extrañarnos hablar de este valor si lo consideramos como elemento indispensable para desarrollar nuestra personalidad.
La formalidad en nuestra conducta nos lleva a cumplir lo mejor posible los compromisos adquiridos, esto es, corresponder a la confianza depositada, demostrar que nuestra palabra empeñada vale tanto o más que un contrato escrito, vivir la sinceridadevitando la mentira y la doble personalidad, discretos para no revelar las confidencias recibidas… ¡Lo mismo que en un trabajo profesional, con los amigos o en familia! Ese es el primer compromiso que tenemos: ser honestos con nosotros mismos para poder cumplir íntegramente con los demás..
En todas las relaciones humanas hace falta comportarse con madurez y seriedad; el noviazgo no es una relación de segunda categoría por ser una “relación informal”. Esto significa evitar jugar con los sentimientos de la otra persona, engañar a varias a la vez o buscar la compañía para cuando no haya algo mejor que hacer.
De alguna manera, al vivir lo mejor posible nuestro noviazgo nos estamos preparando para adquirir mayores compromisos, como puede ser el matrimonio. Lo cierto es que la falta de compromiso en cualquier actividad o relación, termina por llevarnos a la superficialidad, la apatía y la trampa… ¿Se puede confiar en alguien así?
Esto no quiere decir que al tener una pareja debemos permanecer “atados” indefinidamente. Se trata de poner en orden nuestros intereses, planes, actividades y sentimientos, para encontrar el momento justo y la persona adecuada para emprender una relación. Comportarse de esta manera nos da personalidad, madurez y calidad humana.
Devolver el encanto al noviazgo es algo más que ver la vida color de rosa, es recuperar el respeto y la dignidad de hombres y mujeres, convirtiéndose en personas con la capacidad de formar una familia que vive y transmite valores humanos a la sociedad.
Artículo originalmente publicado porencuentra.com

Vea también: El Noviazgo católico de los que creemos en Cristo y en su Iglesia



lunes, 28 de agosto de 2017

¿En qué consiste, de verdad, la calidad de la relación íntima entre los esposos?

 Una pista: no tiene que ver con la variedad de posturas en la cama…

Se miran con un cariño y una química tal, que muchos se quedarían desconcertados al escuchar su testimonio. María y Javi vivieron nueve años de noviazgo sin tener relaciones sexuales y hace dos se unieron en matrimonio.
“Como es lógico, esperábamos con muchas ganas el momento de acostarnos juntos y ser una sola carne. Porque si la sociedad te vende que el sexo, incluso sin amor, es la bomba, para nosotros, que nos queremos tanto y tenemos una visión trascendente de nuestro matrimonio, tenía que ser una pasada”, cuentan.
Lo que ocurre es que la realidad no es, ni en su caso ni en ningún otro, como pintan las películas: El día a día está lleno de cansancio, de estrés… y eso, sumado a nuestra inexperiencia, nos ha hecho darnos cuenta de que la relación sexual es muy importante para un matrimonio, pero no por las mismas razones por las que la sociedad dice que importa el sexo”, aclaran.
No hablan de chasco, ni cambiarían sus años de noviazgo, “porque descubrir juntos la vida matrimonial es algo incomparable”, pero reconocen que “las series, los anuncios, etc., no ayuda a vivir el sexo con naturalidad y plenitud. Te venden que debe ser súper intenso, frecuente, innovador, todo placer, y si no lo vives así, es que algo estarás haciendo mal…, y si no haces esta postura, no llegas al orgasmo, o si no tienes ganas siempre, algo falla. Nadie lo vive así, pero la presión la tienes encima”.
El sexo importa mucho
No parece que exageren en el retrato ambiental: “Si tu vida sexual va bien, lo demás no importa”; “Lo que debes decirle para tener el mejor sexo oral de tu vida”; “Cuatro trucos infalibles para que ella alcance el orgasmo”… Estas frases no están sacadas de una página de contactos, sino de anuncios y titulares publicados en los principales medios españoles. Y claro, semejante bombardeo hace mella en los matrimonios, católicos o no. 
Nieves González Rico, máster en Sexología y directora de Centro de Atención Integral a la Familia (CAIF) de la Universidad Francisco de Vitoria, sabe, por lo que ve en consulta, que la sociedad vende una imagen idealizada y falsa de la relación sexual que hace mucho daño, porque, al compararla con nuestra realidad limitada, surgen las preguntas: ¿Por qué no deseo como imagino que debo desear? ¿Acaso no amo? ¿Por qué mi cónyuge no me busca?”.
En realidad, esta visión irreal parte de una premisa cierta: la relación sexual es vital para los esposos; más aún, es parte constitutiva del amor conyugal, porque es lo que diferencia el amor entre los cónyuges de cualquier otro amor. 
“Hay muchos bienes –explica la doctora– que como matrimonio estamos llamados a compartir con otros: el tiempo, el dinero, la casa… pero hay un bien exclusivo de los esposos que es la intimidad conyugal, y que se compone de sentimientos, pensamientos, confidencias, y una entrega física plena a nivel sexual”.
Ya no es un tabú
Inconformes con la propuesta que la sociedad les ofrece, pero conscientes de la importancia del sexo, cada vez son más los matrimonios de todas las edades que buscan vivir su intimidad de un modo pleno.
Matrimonios como Sara Alejandro, que el pasado mayo acudieron a una ITV matrimonial sobre sexualidad, organizada por el COF de Las Rozas (Madrid).
“La gente dice que la Iglesia está obsesionada con el sexo, pero es la sociedad la que lo está –afirman–. Llevamos veinte años juntos y en ningún sitio nos han hablado de estos temas con la claridad, hondura, verdad y belleza con que lo hace la Iglesia”.
Por eso rechazan el cliché de que para los católicos el sexo es un tabú: “Al contrario: antes parecía mal hablar de sexo, porque era algo tan íntimo que exponerlo en público escandalizaba; pero ahora la sexualidad está tan deformada que la propuesta de la Iglesia llena de esperanza, realismo, buen humor y placer a quienes la vivimos”.
Ahora bien, si el sexo es tan importante es justo porque la relación conyugal no se reduce a lo que ocurre bajo las sábanas. Como señala Javier Vidal-Quadras, presidente de la asociación de orientación familiar FERT, “el sexo tiene mucha importancia en un matrimonio, pero no más, ni menos, que el resto de dimensiones de la persona”.
Como recuerda, “somos cuerpo y alma, y nuestra única manera de amar cabalmente es entregando y recibiendo todo lo que somos: sexualidad, afectividad, memoria, inteligencia, voluntad…Todas las dimensiones de nuestro ser han de ponerse al servicio del amor, y no al revés”.
De calidad y sin miedo
Pero, ¿cómo se vive bien la sexualidad conyugal?; ¿depende la calidad de una relación solo de la frecuencia e intensidad? Aunque todo ello influye y no es secundario, “la calidad de una relación sexual se mide, en primer lugar, por el respeto”, afirma Vidal-Quadras, autor también de Amar se escribe contigo (EIUNSA, 2016), entre otras obras.
Y lo explica así: “Cuando entregas el cuerpo con el sí definitivo del matrimonio, el pudor que antes te protegía de ser contemplado como mero objeto de placer, se diluye ante tu cónyuge y se transforma en delicadeza”.
¿Es esto sinónimo de mojigatería, represión o monotonía? En absoluto: “A partir de ese punto, respetando la finalidad de los órganos sexuales y la complementariedad femenina y masculina, cada matrimonio ha de encontrar su camino, sin miedo a disfrutar al máximo de la relación sexual, con la frecuencia, intensidad y diversidad que les una con mayor fuerza”.
Tras diez años de matrimonio, Eva Carlos traducen las palabras del experto con el diccionario de la experiencia: “Para nosotros, lo que hace que una relación sexual sea de calidad es la entrega íntima que ponemos en juego. Desde un punto de vista físico, a veces disfrutas más porque el entorno lo facilita, estás más receptivo, o el otro está más acertado, y a veces disfrutas menos porque estás cansado, menos sensible o el otro no hace lo que esperabas”.
Sin embargo, “cuando eres consciente de que el otro te está dando lo más íntimo que tiene; que te acoge en tu imperfección, te quiere y te desea tal y como eres; que le gustas aunque tengas tripa, la relación sexual es una experiencia impresionante”, dice Carlos.
Y lo curioso es que “en los días en que físicamente la relación no es una pasada, al darte cuenta de todo eso, acabas por disfrutarlo más”, apunta Eva.
Y concluyen: “Cuanto más corazón pones, incluso aunque no te apetezca mucho ese día, sacas fuerzas para unirte con una complicidad preciosa”.
El camino al placer
Para avanzar por este camino de intimidad, los expertos recomiendan tomarse al pie de la letra la expresión “hacer el amor”: aunque los arrebatos de pasión están bien de forma ocasional, conviene cuidar las condiciones para que surjan la unidad y el gozo, sin fiarlo todo al “aquí te pillo, aquí te mato”.
A la noche le precede el día. “Para que surja el placer –asegura González Rico– se necesita un recorrido que es preciso conocer y cuidar con paciencia y delicadeza: buscar momentos en que no se esté muy cansado, cuidar la estética (ducha o baño previos, aceites para masaje, belleza del ambiente…) y descubrir con calma el cuerpo de la persona amada, a través de los besos y las caricias (esencial en la mujer, ya que su respuesta sexual es más lenta), sin precipitar el coito”.
La directora del CAIF, que es también especialista en Pastoral Familiar por el Instituto Pontificio Juan Pablo II, destaca que “es importante tener iniciativa, buscarse y citarse. El placer es un regalo de Dios y está llamado a ir de la mano del gozo, esa alegría profunda que nace al saber que el abrazo es a toda mi persona. Y como momento sagrado que es dentro de la vida matrimonial, encierra una liturgia que hay que cuidar”.
María y Javi lo explican a su modo: “Como nos dijo un amigo cura, la relación sexual del fin de semana empieza el lunes con el primer beso de la mañana. No importa cuidar solo los preliminares de la relación, sino ser cariñosos el resto del tiempo: mandar un mensaje si el otro está agobiado, buscar ratos para hablar de todo aunque sea mientras doblas la ropa…”.
Orgasmo, unión con Dios
Hablar de “liturgia” y de “regalo de Dios” para referirse al sexo no es una metáfora. Autores como el polaco Ksawery Knotz –El sexo que no conoces (Planeta, 2010)– o el francés Yves Semen La espiritualidad conyugal según Juan Pablo II (Desclée De Brouwer, 2011)– apuntan que el propio san Juan Pablo II explicó en sus catequesis sobre la Teología del Cuerpo que el orgasmo es una suerte de éxtasis místico, en el que los esposos se unen entre sí y a Dios, por expreso deseo divino y a ejemplo de la Trinidad.
Ya lo había dicho Pío XII en 1951, en una cita que recoge el Catecismo: “El Creador hizo que los cónyuges, durante la conjunta y plena entrega física, experimenten placer y felicidad corporal y espiritual, y por tanto, cuando buscan y dan uso a este placer, no están haciendo nada malo, tan solo aprovechan algo que les fue dado por el Creador”.
Conscientes de toda esta riqueza, Eva y Carlos lo sintetizan así: “En estos años hemos vivido momentos diferentes y, a veces, nos hemos alejado de la propuesta de la Iglesia, cosa nos ha pasado factura. Por eso somos conscientes de que el sexo es un camino de santidad”.
“Si dejamos a Dios al margen de la vida sexual, no solo se empobrece el sexo, sino todo el matrimonio. No es que Dios nos espíe, sino que sabemos que en la cama podemos optar: o somos la simple unión de dos cuerpos con algo de cariño o somos la unión de dos personas completas que se dan por entero. Al amarnos, abrazamos nuestros cuerpos con toda nuestra alma, y por eso estamos abrazando el plan de Dios para cada uno y para los dos como matrimonio”.
Y concluyen: “Al vivir el sexo como cosa de tres, nosotros dos y Dios, los católicos disfrutamos mucho más del sexo que el resto de la gente”.
Artículo publicado por la Revista Misión
vea también: 


5 tipo de oraciones que cambiarán tu vida Philip Kosloski | Ago 23, 2017

Estas formas transformativas de comunicación con Dios se basan en lo revelado en la Escritura.

La oración no siempre surge de forma natural y es un esfuerzo constante. Quizás sea el caso de muchos de nosotros que aprendimos poco sobre orar más allá del Rosario y de memorizar oraciones en primaria.
Si sientes que tu vida de oración no va a ninguna parte, el mejor lugar al que recurrir es la Biblia.
Los Salmos son uno de los mayores tesoros cuando hablamos de oración personal. Considera solamente que incluso Jesús utilizaba los Salmos para rezar, como en el momento en la cruz.
El Catecismo de la Iglesia Católica explora con más profundidad este tema y destaca cinto tipos diferentes de oración que se encuentran en la Sagrada Escritura. Estas formas de oración están basadas en la revelación divina y la experiencia de los que habitan los relatos de la Biblia.

Bendición y adoración

El Catecismo describe la bendición como una oración que “expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquel que es la fuente de toda bendición” (CIC 2627).
El Padrenuestro contiene bendiciones de este tipo cuando decimos “santificado sea tu nombre”. Otro ejemplo de esta oración puede encontrarse en Daniel 3.
La adoración está estrechamente ligada a la bendición y el Catecismo la describe como “la primera actitud del hombre que se reconoce criatura ante su Creador. Exalta la grandeza del Señor que nos ha hecho y la omnipotencia del Salvador que nos libera del mal” (2628).

Oración de petición

La oración de petición es probablemente el tipo de oración más conocido. Consiste en un “vocabulario de súplica” con el que “pedir, reclamar, llamar con insistencia, invocar, clamar, gritar, e incluso ‘luchar en la oración’” (2629). Es una oración que reconoce el poder y la majestad de Dios y pide su misericordia para nuestras vidas.
Este tipo de oración debería incluir primero una oración de perdón, como la de la parábola del “publicano: ‘Oh Dios ten compasión de este pecador’. Es el comienzo de una oración justa y pura. La humildad confiada nos devuelve a la luz de la comunión con el Padre y su Hijo Jesucristo, y de los unos con los otros: entonces ‘cuanto pidamos lo recibimos de Él’. Tanto la celebración de la Eucaristía como la oración personal comienzan con la petición de perdón” (2631).
Dios siempre responde a nuestras oraciones de petición, aunque quizás no sean respondidas de la manera que esperamos.

Oración de intercesión

Otro tipo común de oración, la de intercesión, “es una oración de petición que nos conforma muy de cerca con la oración de Jesús. Él es el único intercesor ante el Padre en favor de todos los hombres, de los pecadores en particular” (2634).
Es un tipo antiguo de oración que se encuentra en la Biblia. El Catecismo explica: “Interceder, pedir en favor de otro, es, desde Abraham, lo propio de un corazón conforme a la misericordia de Dios. En el tiempo de la Iglesia, la intercesión cristiana participa de la de Cristo: es la expresión de la comunión de los santos. En la intercesión, el que ora busca ‘no su propio interés sino […] el de los demás’, hasta rogar por los que le hacen mal” (2635).
La oración intercesora puede ser muy poderosa y Dios está especialmente atento a los que rezan por otros que sufren. Un ejemplo de este tipo de intercesión puede encontrarse en los Evangelios, cuando Jesús curó un hombre paralítico que llevaron a la casa a través del techo. Marcos documenta: “Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: ‘Hijo, tus pecados te son perdonados’” (Marcos 2,5).

Oración de acción de gracias

La oración de acción de gracias “caracteriza la oración de la Iglesia que, al celebrar la Eucaristía, manifiesta y se convierte cada vez más en lo que ella es” (2637).
Es un tipo común de oración, pero no se practica a menudo. Quizás recemos por una petición específica, pero cuando Dios responde a nuestras oraciones, tendemos a olvidar agradecérselo. Jesús señaló esta falta cuando sanó a 10 leprosos pero solamente uno regresó para dar las gracias: “¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?” (Lucas 17,17-18).

Oración de alabanza

La alabanza, aunque similar a la bendición y a la dación de gracias, es una oración distinta. Es una oración “que reconoce de la manera más directa que Dios es Dios. Le canta por Él mismo, le da gloria no por lo que hace, sino por lo que Él es” (2639).
El Catecismo explica: “Como los autores inspirados del Nuevo Testamento, las primeras comunidades cristianas releen el libro de los Salmos cantando en él el Misterio de Cristo. En la novedad del Espíritu, componen también himnos y cánticos a partir del acontecimiento inaudito que Dios ha realizado en su Hijo” (2641).
Esta oración también se encuentra en el libro del Apocalipsis, donde “los profetas y los santos, todos los que fueron degollados en la tierra por dar testimonio de Jesús, la muchedumbre inmensa de los que, venidos de la gran tribulación nos han precedido en el Reino, cantan la alabanza de gloria de Aquel que se sienta en el trono y del Cordero” (2642).
Es una oración que simplemente ensalza a Dios por ser Dios, no en referencia a ningún beneficio específico o favor recibido. La celebración de la Eucaristía es llamada a menudo “el sacrificio de alabanza”.

vea también: La oración, el respirar del alma en el Espíritu Santo




domingo, 27 de agosto de 2017

2 poderosas armas para combatir la influencia del demonio: artículo de Philip Kosloski

El mal está presente en el mundo, es difícil negar que hay muchas fuerzas espirituales trabajando

El demonio hacía su aparición pública en 2015 en el Templo Satánico de Detroit, cuando se daba a conocer su estatua de bronce de 2.000 libras y nueve pies de altura, durante una fiesta hedonista en el edificio Lauhoff Corporación el 25 de julio.

Esta exhibición pública incluso solicitó a sus participantes que, literalmente, firmasen un documento en el que entregaban su alma al diablo. No es necesario decir que los organizadores del evento no querían ningún cristiano infiltrado en su juerga.
Para combatir la influencia del demonio, un grupo local de católicos rodeó el sitio con una estatua de bronce de seis pies de altura de San Miguel Arcángel y continuamente rezaban la oración a san Miguel.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del enemigo.
Reprímelo Dios, te pedimos humildemente,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno a Satanás
y a otros espíritus malignos, que andan por el mundo
para la perdición de las almas.
Amen". (León XIII)
La influencia del demonio en Estados Unidos y en el mundo sin duda ha ido en aumento últimamente y este año no es la excepción. Es difícil negar que hay muchas fuerzas espirituales del mal trabajando entre bastidores.
Algunos dicen que debemos exorcizar la nación como se hizo en México, mientras que otros buscan la vía política para combatir la influencia de Satanás. Al final, necesitamos hacer algo.
Una pregunta importante que debemos hacernos es: “¿A qué le teme más Satanás?”. Te menciono 2 cosas:

El demonio le teme a la santidad

En primer lugar, cuando nos fijamos en la vida de los diferentes santos, vemos cómo Satanás reconoce lo mucho que les teme.
Un ejemplo famoso viene de la vida de san Juan María Vianney, quien era un sacerdote santo en Francia que diariamente se encontraba con un demonio.
Ocurrió con tanta frecuencia, que san Juan Vianney le puso el demonio el apodo de “el garras”. Incluso decía “¿El garfio y yo? ¡Somos casi amigos!”. Sin embargo, el demonio no habría estado de acuerdo con esa afirmación.
El demonio dijo una vez a san Juan María Vianney una frase que se haría muy famosa: “Si hubiese tres sacerdotes como usted, mi reino [en Francia] se arruinaría.”

El demonio le teme al uso de sacramentales

Al mismo tiempo, mientras que Satanás teme enormemente hombres y mujeres santos, es también profundamente temeroso al uso de los sacramentales.
No es necesario mirar muy lejos para ver muchas historias de hombres y mujeres que usan sacramentales tales como agua bendita, sal bendita, la Señal de la Cruz, el Rito del Exorcismo (que se define como un sacramental) y otros objetos sagradospara repeler los ataques de Satanás.
A continuación un ejemplo en cuanto a la Señal de la Cruz:
“San Atanasio escribió que, antes de la venida de Cristo, los poderes demoníacos solían engañar a los paganos para que le adorasen y obedeciesen sus oráculos. Pero ahora (él lo dijo en el siglo IV), desde la divina aparición de la Palabra [Cristo], todo este engaño ha llegado a su fin. Porque, al hombre usar la señal de la cruz, sus engaños son expulsados”. (Paul Thigpen, Manual de Guerra Espiritual).
El demonio tiene miedos de ambos, santos y sacramentales. Ambos son signos visibles de la presencia de Cristo y tienen gran poder.
Seguramente tú conoces otras cosas que podemos añadir, te invito a compartirlas en los comentarios.
Fragmento de un artículo publicado por Píldoras de fe
Para mayor información: El espíritu cristiano ante el diablo

8 datos curiosos sobre la vida del Papa San Pío X

 San Pío X

 (ACI) .- El 21 de agosto se celebra la fiesta de San Pío X, un Papa recordado por sus muestras de humildad y caridad con los más necesitados, su firme deseo de mantener la sana doctrina de la Iglesia ante el error del modernismo y por aplicar reformas en distintos ámbitos eclesiales.

“La doctrina católica nos enseña que el primer deber de la caridad no está en la tolerancia de las convicciones erróneas por sinceras que sean, ni en la indiferencia teórica o práctica para el error o el vicio en el que vemos sumidos a nuestros hermanos, sino en el celo por su mejoramiento intelectual y moral, no menos que en el celo por su bienestar material”, son algunas líneas del pensamiento de San Pío X, en su encíclica Notre Charge Apostolique.

Aquí 8 datos sobre la vida de este Papa y santo de la Iglesia.

1. Sus padres eran polacos

El Papa Pío X nació el 2 de junio de 1835 en Roma (Italia), de padres que emigraron a Italia después de la ocupación de Prusia, donde se les concedió asilo político.

Su padre, originario de Wielkopolska (Polonia), se llamaba Jan Krawiec, un sastre que tuvo que cambiar su nombre por el de Giovanni Battista Sarto.

El apellido Sarto significa sastre en Italia, así que Giuseppe eligió el nombre porque representaba su oficio. Años más tarde, su esposa y él dieron a luz a Giuseppe Melchiorre Sarto, que ahora conocemos como Papa San Pío X.

2. Abrió el Vaticano a los refugiados y sin hogar

Al igual que el Papa Francisco en el siglo XXI, el Papa San Pío X también creó un espacio para que personas necesitadas se refugiaran en el Vaticano.

Tal acción ocurrió luego del terremoto ocurrido el 28 de diciembre de 1908 que afectó la ciudad de Messina, lugar donde el Papa permitió que se abriera el hospicio de Santa Marta (junto a la Basílica de San Pedro) para los refugiados y personas sin hogar.

3. Por primera vez abrió el comedor papal a las visitas

En el siglo XIX fue todo un escándalo que el Papa Pío X decidiera dejar de cenar solo e invitara amigos y conocidos a comer con él.

Si bien hoy en día vemos esas actitudes de parte del Papa Francisco, fue Pío X quien rompió la tradición de que los Pontífices comieran solos.

Muchos años antes, cuando era patriarca de Venecia, prescindió de una gran parte de la servidumbre y no toleró que nadie, fuera de sus hermanas, le preparase la comida.

4. Condenó el modernismo e incluso creó una “red espía interna”

“San Pío X, ante algunas tendencias que se manifestaron en el ámbito teológico al final del siglo XIX y a comienzos del siglo XX, intervino con decisión, condenando el ‘modernismo’, para defender a los fieles de concepciones erróneas y promover una profundización científica de la Revelación en consonancia con la tradición de la Iglesia”, dijo al respecto el Papa Benedicto XVI en la Audiencia General del 18 de agosto de 2010.

Pío X calificó el modernismo como la “síntesis de todas las herejías” y a través de la encíclica Pascendi Dominici Gregis y el decreto Lamentabili Sane Exitu, condenó 65 proposiciones que, según él, socavaban el dogma tradicional del cristianismo. El modernismo, en esencia, tendía a renunciar a ciertos dogmas tradicionales con el fin de acomodar ciertas teorías científicas modernas.

Además, nombró a Mons. Umberto Begnini como subsecretario de la Congregación de Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios. Luego se creó toda una red en toda la Iglesia para informar sobre las actividades modernistas.

5. Se obró algunos milagros por su intercesión durante su vida

Durante una audiencia, el Papa Pío X sostuvo a un muchacho paralizado. Mientras abrazaba al muchacho, de repente este último se liberó y comenzó a correr por la habitación con alegría por haber sido sanado.

En otra ocasión, había una pareja que conoció cuando era obispo, que le escribió una carta pidiendo su ayuda para sanar a su hijo con meningitis. El Pontífice les escribió diciéndoles que esperaran, ayunaran y oraran. Dos días después el niño estaba curado.

También, una monja que sufría de una tuberculosis muy avanzada le pidió por su salud. La única respuesta del Papa fue “sí”, mientras colocaba sus manos sobre la cabeza de la religiosa. Esa misma tarde el médico declaró que se había recuperado completamente.

6. Fue conocido como el “Papa de la Eucaristía”

Benedicto XVI, recordó que Pío X en el motu proprio Tra le sollecitudini afirma que el “verdadero espíritu cristiano tiene su primera e indispensable fuente en la participación activa en los sagrados misterios y en la oración pública y solemne de la Iglesia”.

“Por eso recomendó acercarse a menudo a los sacramentos, favoreciendo la recepción diaria de la sagrada comunión, bien preparados, y anticipando oportunamente la primera comunión de los niños hacia los 7 años de edad, ‘cuando el niño comienza a tener uso de razón’”, añadió.

En aquel tiempo los fieles comulgaban  muy rara vez. La comunión diaria o muy frecuente se consideraba como algo extraordinario y aún indebido.

7. Redactó un catecismo para Italia

“Otro ámbito importante fue el de la formación doctrinal del pueblo de Dios. Ya en sus años de párroco él mismo (Pío X) había redactado un catecismo y durante el episcopado en Mantua había trabajado a fin de que se llegara a un catecismo único, si no universal, por lo menos italiano”, comentó Benedicto XVI en el 2010.

Luego, destacó que como auténtico pastor, el Papa Pío X había comprendido que la situación de la época, entre otras cosas por el fenómeno de la emigración, “hacía necesario un catecismo al que cada fiel pudiera referirse independientemente del lugar y de las circunstancias de la vida”.

“Como Romano Pontífice preparó un texto de doctrina cristiana para la diócesis de Roma, que se difundió en toda Italia y en el mundo. Este catecismo, llamado ‘de Pío X’, fue para muchos una guía segura a la hora de aprender las verdades de la fe, por su lenguaje sencillo, claro y preciso, y por la eficacia expositiva”, agregó.

8. Inició la redacción del Código de Derecho Canónico

Hasta el año 1917, la Iglesia solo contaba con un conjunto disperso y sin codificar de normas jurídicas, inclusive, las compilaciones realizadas por Pío IX y León XIII eran insuficientes.

Sin embargo, desde el inicio de su pontificado, Pío X se dedicó a la reorganización de la curia romana, y después, puso en marcha los trabajos de redacción del Código de Derecho Canónico, promulgado por su sucesor Benedicto XV.

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