lunes, 31 de diciembre de 2018

Lo más importante para el 2019



Tu  propósito para el Nuevo Año









Oración para el fin de año y el nuevo año



















Aprende a mirar esta situación con los ojos de Dios


Proyecto de Amor

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ana: Señor, mi esposo no me comprende. No sabe cómo soy, y me siento muy sola.
El Señor: Ana, querida Ana, tienes que esforzarte por ver las cosas de mi Padre en esta situación.
Ana: Es verdad, Señor, me doy cuenta que no hago más que mirarme a mí misma y lamentarme. Tengo que mirar la transcendencia de esta situación. Dejar de ocuparme de mí para ocuparme de mi esposo.
Carlos: Señor, mi esposa se siente agredida por todo lo que digo. Me exige que sea como ella sería y diga lo que ella diría, y si no, se enfada conmigo porque no la comprendo. Dame luz, Señor.
El Señor: Carlos, querido Carlos, aprende a mirar esta situación con los ojos de Dios. Vive la prueba con amor.
Carlos: Es verdad, Señor. Lo importante es que ella no se siente bien y tengo que esforzarme más por agradarla. Gracias Señor por mostrarme el camino, que consiste siempre en salir de mí para estar en ella.

María,

Que aprenda a guardar en mi corazón todas aquellas cosas que no entienda, como hacías Tú, sabiendo que tiene que haber un don en ellas que no soy capaz de ver. Por Jesucristo Ntro. Señor. Amén.
Proyecto de Amor, ReL











domingo, 30 de diciembre de 2018

Vea más: Laicado ¿el gigante dormido? ¡Despierta!

Temas que hemos tratado. ¡No tenga miedo  de mirar la realidad de cerca! ¡Nunca es demasiado tarde para despertar y  ser cristiano de verdad.


Laico: el gitante dormido
¿Es una foto de usted?


Laico - Gigante dormido 1Invitación a un potente examen de conciencia

Laico - Gigante dormido 1a: ¿Necesita usted un marcapasos (espiritual)? Vea los síntomas

Laico - Gigante dormido 1b: Testigo en virtud de los dones que le han sido otorgados

Laico - Gigante dormido 2: La Grandeza de los Laicos: en la Misión de la Iglesia los laicos tienen un puesto original e irreemplazable

Laico - Gigante dormido 3Injertos en la Vid que es Cristo

Laico - Gigante dormido 3a: Despierta

Laico - Gigante dormido 3b: Despiertaaaaa

Laico - Gigante dormido 3c: ¿Usted forma parte del 'brazo amputado' de la Iglesia?

Laico - Gigante dormido 3d: La Iglesia habla de su responsabilidad de usted

Laico - Gigante dormido 4: Dignidad esencial del laico

Laico - Gigante dormido 4a: Bendito sea Dios porque sigue haciendo milagros

Laico - Gigante dormido 4b: Laicado cristiano maduro

Laico - Gigante dormido 5: Usted es un eslabón necesario

Laico - Gigante dormido 6: Riquezas de laico católico

Laico - Gigante dormido 7: También hay lugar para su 'tipo' de católico normal

Laico - Gigante dormido 8: Los laicos son Iglesia

Laico - Gigante dormido: Usted es único/a e irremplazable en la Iglesia 

Laico - Gigante dormido 10: Ser cristiano y ser santo

Laico - Gigante dormido 11: Necesidad y obligatoriedad de los laicos de profesar la fe

Laico - Gigante dormido 12: ¿Qué te dice la Iglesia del Concilio Vaticano II?

































13 canciones (en español) para alimentar tu espíritu navideño

Una variada lista para escuchar (o cantar) mientras estás disfrutando el tiempo de Navidad

  1. Feliz Navidad, de José Feliciano
Compuesta en 1970 es, sin duda, un clásico latinoamericano que incluso ha traspasado las fronteras. Además de escuchar su versión original, puedes optar por otras adaptaciones, como la que hicieron los tres tenores (Luciano Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo).

  1. Navidad, Navidad, de Luis Miguel
El llamado Sol de México lanzó todo un disco navideño en el 2006, del cual se desprendieron varios éxitos, siendo éste uno de sus temas más sonados.

  1. Ya es Navidad, de Raya Real
Una melodía para celebrar el nacimiento del hijo de Dios con mucho ritmo flamenco y alegría.  

  1. Burrito Sabanero, de Juanes
El colombiano hizo esta versión del famoso villancico venezolano en el 2006. Originalmente, fue creado por el arpista y compositor Hugo Blanco en los años 70 y  fue interpretado por Simón Díaz.

  1. Campana sobre Campana, de Pandora
Este villancico ha sido interpretado por múltiples artistas, pero sin duda, esta versión del trío mexicano destaca.

  1. Ven a mi casa esta Navidad, de Luis Aguilé
En estos tiempos donde muchas personas se encuentran lejos de sus casas y de sus seres queridos, esta melodía del cantante argentino es una invitación que llega directo al corazón.  

  1. El Tamborilero, de Raphael
El español fue uno de los cantantes que más popularizó este villancico en su versión en español en los años 60. Esta versión la hizo hace un par de años a manera de recuerdo de sus mayores éxitos de carrera.

  1. Blanca Navidad, de Andrea Bocelli
Una canción que arrulla y que también es perfecta como fondo musical en la cena del 24.  

  1. Mi humilde oración, de Luis Miguel
También de su disco de 2006, esta melodía no te invita a bailar pero sí a reflexionar, lo cual también es parte del espíritu navideño.

  1. Camino de Belén, de Rocío Durcal
Una canción que la cantante española lanzó en los años 60 y es ideal para escuchar especialmente en la víspera del nacimiento del Niño Jesús.

  1. Rodolfo el Reno, de Thalia
Aunque no es un personaje tradicional de la Navidad, es una invención que a los niños les suele gustar y también pensamos en ellos en esta lista.

  1. Los peces en el Río, de Shaila Durcal
Definitivamente, uno de los villancicos en español más famosos. Su particularidad es que se centra en la faena diaria de la Virgen María, como madre y esposa, tras el nacimiento de Jesucristo. Hay múltiples versiones de distintos artistas. Para los niños, pueden buscar el video de la mexicana Patylu.

  1. Noche de paz, de Luis Miguel
La Navidad no está completa sin esta canción. Es perfecta para escuchar en casa mientras decoras tu mesa del 24, envuelves los regalos o hasta para cantarla en familia. La versión de Andrea Bocelli también es fantástica.

Adriana Bello, Aleteia



















SACERDOTAL «PESCADOR DE HOMBRES»

El grupo chileno Canto Católico ofrece esta extraordinaria versión de Pescador de hombres, de Cesáreo Gabarain, una de las canciones favoritas de Juan Pablo II. Y le añade un mensaje también extraordinariamente bello: un original homenaje a los sacerdotes, esos hombres que ofrecen a Dios su «cansancio que a otros descanse» y a quienes pone voz el jesuita Cristóbal Fones. La Fundación Canto Católico nació hace tres años para propiciar el encuentro de los hombres con Dios a través de la música. Una buena muestra de ello es su interpretación del Adoro Te Devote. El logro del objetivo se va traduciendo en suscriptores a su canal de Youtube (más de 60.000) y en visionados de sus vídeos: Madre del Silencio, una auténtica joya, y Señor, ¿a quién iremos? superan ya el millón. Para ampliar la frecuencia de sus producciones, estos jóvenes músicos han lanzado una campaña de captación de fondos.







sábado, 29 de diciembre de 2018

Gigante dormido 3: ¡Despierta!

Despierta
Laico: el gitante dormido
¿Es una foto suya?

La Iglesia sabe que es enviada por Jesucristo como signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano… En este anuncio y en este testimonio los fieles laicos tienen un puesto original e irreemplazable: por medio de ellos la Iglesia de Cristo está presente en los más variados sectores del mundo, como signo y fuente de esperanza y de amor.

¿De dónde viene este texto

Al terminar el Sínodo sobre la Participación de los Laicos (1987) los padres sinodales después de haberlo discutido, tanto en el aula como en los círculos menores, presentaron al Sumo Pontífice, los documentos utilizados durante la preparación del Sínodo, y en los trabajos sinodales, a saber, lineamientos, instrumentos de trabajo, relación introductoria, intervenciones de cada uno de los obispos y de los auditores seglares, así como las síntesis de las ponencias y discusiones en los círculos menores, junto a una lista de proposiciones.  Quince meses después de la verificación del Sínodo, el Papa recogiendo todas las propuestas y conclusiones promulgó la Exhortación apostólica Christifideles laici, en la que se anunciaba la constitución de una comisión para examinar todas las cuestiones referentes a los ministerios laicos (n 23) y la preparación a cargo del pontificio Consejo para los laicos de un elenco de las asociaciones que tienen la aprobación oficial de la Santa Sede (n 31).

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Después de haber leído el artículo:

¿Usted es consciente  de sus misión en el mundo? ¿Cómo ha podido usted ejercer en su ambiente la misión de ser signo y fuente de esperanza y de amor?

Vea los artículos anteriores



Laicado ¿el gigante dormido? ¡Despierta!

¿Laicado  católico?
Laico: el gitante dormido


  ... el Siervo de Dios P. Tomás Morales, SJ, decía:

"Los laicos en grandísima parte, han organizado el protestantismo que paraliza a la Iglesia católica en tantas naciones. El comunismo ha creado el imperio más grande de la historia, el gran imperio rojo, y el comunismo está constituido sólo por laicos. No hemos sabido, no se nos ha enseñado a manipular el interruptor, a manejar el resorte para movilizar al laicado católico, imprimiéndole conciencia de responsabilidad y dándole amplitud de movimientos, propia del adulto". 

Queremos presentar a ustedes, hermanos y hermanas, un reto, el de hacer un examen de conciencia: ¿Usted forma parte de ese laicado-gigante dormido que necesita urgentemente un marcapasos? ¡Queremos  ayudarle para que despierte! En caso de ser un/a católico/a que interviene activamente en, por y con la comunidad católica, deseamos ofrecerles unos recursos para ayudar a otros a que, de ahora en adelante, formen parte de estos católicos felices, activos colaboradores y comprometidos en medio de la comunidad eclesial. Comenzaremos con una presentación potente: La Hora de los Laicos. Siga leyendo.

Después de haber leído el artículo:
La situación que describe el autor ¿ha mejorado o empeorado? ¿Por qué no presta un servicio y ofrece su opinión  en los comentarios. Se puede suscitar un hermoso diálogo entre hermanos y hermanas  para colaborar en el cambio de la triste situación del letargo católico.






viernes, 28 de diciembre de 2018

Los Santos Padres te ayudan ante la eucaristía: para vivirla más profundamente




En cada Santa Misa se renueva la Encarnación.
Así como Jesucristo se hizo hombre cuando la virtud del Espíritu Santo cubrió con su sombra a la Santísima Virgen María, así renueva la Encarnación en cada Santa Misa sacramentalmente por obra del mismo Santo Espíritu.
Beato Alain de la Róche op


Al pan llamó Cuerpo suyo vivo y lo llenó de sí mismo.
Jesús tomó en sus manos al principio pan ordinario y lo bendijo, lo signó y lo consagró en el nombre del Padre y en el nombre del Espíritu Santo, y lo partió y distribuyó a sus discípulos uno a uno en su bondad acogedora; al pan llamó Cuerpo suyo vivo y lo llenó de sí mismo y del Espíritu; y extendiendo la mano les dio el pan que con su diestra había santificado: Tomad y comed todos de esto que ha santificado mi palabra...
San Efrén, Doctor de la Iglesia
Sermón 4 Nº 4





Lo que llamo Cuerpo mío, lo es en verdad.
...Lo que ahora os he dado no lo juzguéis pan, tomad, comed y no piséis sus migajas; lo que llamo Cuerpo mío, lo es en verdad. Una mínima miga suya puede santificar millones y basta para dar vida a todos los que la comen. Tomad, comed con fe, sin dudar un punto que esto es mi Cuerpo y el que lo come con fe, come en él fuego y Espíritu Mt 3,11;... quien con fe come el pan santificado en mi nombre, si es puro, puro se conserva, si es pecador, es perdonado...
San Efrén, Doctor de la Iglesia
Sermón 4 Nº 4


Quien lo come vivirá eternamente.
...Pero quien lo desprecia o desdeña o lo injuria, tenga por cierto que injuria al Hijo, el cual al pan llamó e hizo realmente su Cuerpo.
Tomad de él, comed todos y comed en él Espíritu Santo; porque es verdaderamente Cuerpo mío. Quien lo come vivirá eternamente: este es el pan celeste que de lo alto bajó a la tierra Jn 6,41...
San Efrén, Doctor de la Iglesia
Sermón 4 Nº 4





















jueves, 27 de diciembre de 2018

Nueve villancicos que debes escuchar en Navidad

Desde tiempos remotos la humanidad le ha cantado al Niño Dios, a los personajes del nacimiento o al sentido que entraña la Natividad. Aleteia presenta una selección que no puede faltar en tu playlist navideño 

CHRISTMAS

En la Edad Media el villancico era una composición poética, muy común entre los habitantes de las villas españolas, más conocidos como villanos, y a quienes se debe el nombre de este género. Más adelante se le identificó como una modalidad musical con cierta libertad en sus estrofas y en la métrica, pero no necesariamente asociada a la religiosidad. Gracias a su adaptación por parte de religiosos que les pusieron música sacra a poemas dedicados a Dios, el canto profano, de humilde origen campesino, adquirió una connotación litúrgica que evolucionó hacia temáticas que exaltan el sentido auténtico de la Navidad: el nacimiento del Niño Jesús.
Su difusión en iglesias europeas —católicas y protestantes— impactó a la gente común y corriente, entre ellos a autores que no eran sacerdotes o religiosos que con su ingenio le dieron un nuevo aire al incluir en sus composiciones, además del Niño Jesús, a otros protagonistas de la Natividad como la Virgen y san José.
No hay evidencias de la época en que los villancicos españoles influyeron en obras del mismo tipo en otros países europeos o si realmente hubo esa influencia. Lo cierto es que en Francia se les llama nöels (Navidad), en Inglaterra son conocidos como Christmas carol (canción de Navidad), en Alemania se denominan Weihnachtslieder (canciones de Nochebuena), en Italia se les dice canzione di Natale (canción de Navidad) y en Portugal su nombre es cantiga de Natal (canto de Navidad).
En América Latina, esta música, ya con enfoque religioso, llegó de la mano de los misioneros católicos quienes la utilizaron como herramienta de evangelización y que con el transcurso del tiempo alentaron su difusión en ritmos de origen indígena y africano.



MUSIC
Shutterstock-Andrey Gontarev


Cualquiera que sea el ritmo musical —música culta, folclórica o tropical— el villancico “es una melodía popular que se canta en Navidad”. Algunos pueden ser dramáticos, otros fueron impecablemente elaborados y unos cuantos son demasiado elementales. Incluso, los hay tristes o festivos, pero en todos ellos está presente la alabanza como un acto íntimamente ligado a la adoración y al reconocimiento humano de la majestad de Dios.
Junto a la alabanza están las referencias a la Sagrada Familia y a otros personajes citados o no por las escrituras, entre ellos, los ángeles, los reyes magos, la mula, el buey, los pastores, las ovejas y los camellos. También hacen parte de la creatividad navideña la estrella, el portal, la noche, la nieve, la cuna y los pañales del Niño e instrumentos musicales como la pandereta, el arpa y el tambor.
La siguiente selección de Aleteia apenas es una minúscula lista de los miles de villancicos populares, especialmente en español, compuestos en cientos de idiomas y modalidades.

      1Noche de paz – Josep Mohr / Franz Xaber Gruber / Los Tres Tenores

El villancico más famoso del mundo, traducido a más de 300 idiomas, se interpretó por primera vez la víspera de Navidad de 1818 en la iglesia de san Nicolás, en Oberndorf, Austria. La letra es del sacerdote católico Joseph Mohr quien le pidió al maestro de escuela y organista Franz Xaber Gruber que le pusiera música a un poema escrito por él dos años atrás pero que deseaba estrenar en la misa de gallo de aquel día. La obra, que en un principio se hizo para guitarra y a voces y luego se montó para piano y coros, pasó de Austria a Alemania y desde allí se extendió a toda Europa. Esta composición que en 2018 cumple 200 años ha sido interpretada por prestigiosas orquestas y artistas de gran renombre como Frank Sinatra, Andrea Bocelli y los tenores Plácido Domingo, Luciano Pavarotti y José Carreras.

  1. Ángeles cantando están – Louis Lambillotte / Cuarteto a capella

Atribuido al jesuita y músico belga Louis Lambillotte, este es otro de los cánticos navideños con numerosas traducciones, interpretaciones y versiones, entre ellas algunas con novedosos arreglos para orquestas sinfónicas y bandas de rock y pop. En su letra el autor integra un formidable coro de ángeles y pastores que celebra emocionadamente el nacimiento de Jesús en Belén. Por algunos apartes de su breve letra se le confunde con el también tradicional Gloria in excelsis Deo. Para esta selección de Aleteia se escogió una hermosa versión del Cuarteto a capella, integrado por Vanessa Flórez, Lucía Marín, Daniela Obando y Luis Obando jóvenes colombianos residentes en Cali que la cantan en esperanto.

  1. El tamborilero – Katherine Davis / Henry Onorati y Harry Simeone / Raphael

Esta obra se conoció gracias a la la Novicia rebelde (Sonrisas y lágrimas, en España), una de las peliculas musicales más famosas de los años 60 y en la cual se cuenta la historia de la musical familia Von Trapp que huye del asedio de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque se cree que tiene origen checo, su autoría se atribuye a los estadounidenses Kateherine Davis, quien tradujo la letra al inglés, y a los músicos Henry Onorati y Harry Simeone. Conocido también como El niño del tambor, este villancico recrea el momento en el que un pequeño muy pobre ñe regalar al Niño Jesús una serenata en su “ronco tambor”. Muchos famosos la han cantado en diversos idiomas, entre ellos el compositor y nobel de literatura Bob Dylan y el español Raphael.

  1. El abuelo – A Dos velas con la familia Alonso del Real-Barrera
Uno de los villancicos que poco a poco se ha difundido en España y Latinoamérica es esta reciente creación del trío A dos velas en el que se evoca el emotivo proceso de montaje y devoción del pesebre. En su particular estilo flamenco, los hermanos Fernando y Manolo Hernández y su amigo José Romero, rinden un pegajoso homenaje musical a las familias que por tradición, todos los diciembres, levantan sus belenes en casa. En esta obra en la que los coros están a cargo de la familia Alonso del Real-Barrera, de Sevilla,  A dos velas centra la historia en una familia en la que el abuelo guarda y organiza las figuritas del portal, los chicos bulliciosos cantan villancios y la abuela se encarga de preparar los turrones.

  1. La peregrinación (A la huella huella) – Mercedes Sosa

Una figura monumental de la canción latinoamericana como Mercedes Sosa tampoco escapó al deseo de cantar un villancico de su tierra argentina. En su primera Misa criolla grabada en 1964, incluyó una tonada de la pampa en la que relata los esfuerzos de José y María para encontrarle una posada al Salvador. En una de las estrofas compuestas por Ariel Ramírez, autor del clásico Alfonsina y el mar, la canción dice: “…no hay cobijo ni fondas, sigan andando. Florecita del campo, clavel del aire / si ninguno te aloja, ¿adonde naces? / A la huella, a la huella / José y María, con un Dios escondido… ¡nadie sabia!” La peregrinación también es conocida como A la huella huella.

  1. Las posadas / Canción folclórica mexicana / Mariachi Arriba Juárez

Este himno de los mexicanos es protagonizado , según su autor, por san José que recorre uno y otro lugar para implorar que algún alma caritativa les dé posada a su esposa, al Niño que está por nacer y a él. Las posadastambién son festejos populares que se celebran en México para preparar del 16 al 24 de diciembre la llegada del Niño Dios. Durante estas coloridas celebraciones las familias cantan villancicos, rezan el rosario, intercambian regalos, preparan comidas ancestrales, rompen piñatas y encienden luces. Una de las versiones más populares la hizo el Mariachi Arriba Juárez, dirigido por Oswaldo Vázquez.

  1. El burrito sabanero / Emir Boscán y los Tomasinos / Hugo Blanco

Una canción compuesta para animar las festividades de Navidad y Año Nuevo en países de América Latina se convirtió en un villancico universal. El venezolano Hugo Blanco, su autor, la compuso en 1972 pero solo se publicó cuatro años después cuando la grabó el coro infantil La rondallita que la popularizó en Puerto Rico y Venezuela. Sin embargo, en México, Panamá, Ecuador y Colombia se propagó la versión de Emir Bocán y los Tomasinos, orquesta venezolana que le dio un toque de música tropical para bailar. Hoy, El burrito de Belén, como también es conocido, hace parte del repertorio navideño tanto en celebraciones domésticas como en actos religiosos en iglesias de toda Hispanoamérica.

  1. Alulú / Del folclor chileno / Violeta Parra

La autora del clásico Gracias a la vida grabó en diferentes momentos y lugares este villancico tradicional en Chile, un tierno canto de arrullo al Niño Dios. La expresión Alulú es una variante del tradicional ‘arrurrú’ utilizado en las melodias de cuna populares en diferentes partes del mundo. Según biógrafos de Violeta, este villancico lo aprendió escuchando a Eduviges Candia, una veterana cantora de música flclórica. La versión conocida, con arreglos de la artista fallecida en 1967, dice en una de sus estrofas: “San José mira a la Virgen / la Virgen mira a san José / el Niño mira a los dos / y se sonríen los tres / alulú, alulú, duérmete Niño Jesús”.

  1. Huachitorito / Del folclor / Los Arroyeños

Diversos investigadores aseguran que este carnavalito pertenece a la tradición musical del noreste de Argentina, algunas regiones de Bolivia y Chile y la zona sur de Perú. No obstante, los peruanos, especialmente de la región de Cuzco, afirman que este villancico tan tradicional les pertenece desde tiempos remotos. Argentinos, chilenos, bolivianos y peruanos hablan de la costumbre de los niños de vestirse como pastores para bailarlo durante los días de Navidad en parroquias, posadas y barrios.  Una de las versiones más conocidas la hizo el grupo folclórico argentino Los Arroyeños.

  Vicente Silva Vargas, Aleteia













La historia detrás de la foto viral de una confesión en prisión

Esta semana volvió a circular en redes sociales una imagen muy impactante: un sacerdote administra el sacramento de la confesión en una prisión de alta seguridad.


¿La has visto? Aquí te la mostramos:


Cuenta Facebook de Lancaster RC Diocese
Cuenta Facebook de Lancaster RC Diocese

Se trata de una imagen publicada originalmente en el año 2016. Vemos a un sacerdote escuchando la confesión de un preso, de quien solo vemos una mano tocando una biblia.
Esta fotografía fue tomada en un establecimiento penitenciario de Ucrania en el pabellón de condenados a cadena perpetua.
El sacerdote pertenece a los Sirvientes de la Santísima Trinidad, de la diócesis de Kirovohrad, una congregación de sacerdotes ortodoxos.
Estos sacerdotes realizaron una serie de celebraciones eucarísticas, bautismos y confesiones por la fiesta de la Trinidad a mediados del año 2016.  

























Lleva tus miedos al pesebre y déjate sorprender

Ha desaparecido ese dios castigador que crea mi imaginación, he tenido que acariciar la humillación para sentirme amado

SYRIA,CHRISTMAS
Con frecuencia el miedo me quita la alegría y me entristece. Me da miedo que me traten de acuerdo con mi debilidad. Que descubran mis carencias y no me quieran. Que me juzguen y me encuentren culpable del delito de la debilidad. Y entonces pierdo la sonrisa de mis ojos y dejo de esperar.
Saber que el Señor ha cancelado mi condena y ha expulsado a mis enemigos me da paz. Ya no temeré porque Dios me ama. Ya no tengo nada que temer, nada que perder.
El Adviento me llena de esta esperanza. Jesús viene a reinar en mi vida. Viene a ocupar el lugar central en medio de mis angustias y mis miedos. Él lo puede todo. Puede vencer en mí aun cuando no me deje.
Quiero colocar ante el pesebre los miedos que me turban. Las inquietudes que me quitan la paz y la sonrisa. Las heridas que duelen en lo más hondo de mi alma.
Puedo exclamar con las palabras del salmo: “¡Qué grande es en medio de ti el santo de Israel!”. Es grande. Mucho más grande que mis temores. Y por eso puedo estar alegre porque no estoy solo.
Jesús me invita con las palabras de san Pablo a estar tranquilo: “Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca. Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.
Paz, ausencia de temor, mesura, despreocupación. ¿Es eso posible? Vivo en este mundo tan inquieto. Veo guerra, violencia, esclavitudes. No encuentro paz.
Y me habla el Adviento de esta paz del que se sabe dueño de su vida. ¿Soy dueño yo de mi camino? Me veo queriendo controlar mi futuro. Me asusta dar pasos en falso. Temo no controlar todas mis decisiones.
¿Miedo al fracaso, miedo a no ser feliz, miedo a perder el sentido? Son miedos tan humanos. Tiene que ver con el sentido de mi vida.
Querer controlarlo todo me quita la paz. No estoy dispuesto a poner mi vida en las manos de Dios. Me cuesta tanto dejar que Jesús reine en mi vida… Sin control, sin seguros. Me duele el alma al ver mis esclavitudes. Me asusta mi fragilidad no reconocida.
El padre José Kentenich recuerda las palabras de san Agustín: “San Agustín dice con acierto: Quien ame el rostro del Omnipotente no temerá el rostro de los poderosos de este mundo”[1].
Si amo a Dios y lo coloco en el centro de mi vida dejaré de temer el rostro de los poderosos. Los otros no quieren mi mal. Soy yo el que elijo mi mal tantas veces huyendo por miedo a sufrir.
Acabo eligiendo lo que no me conviene, lo que me hace daño y me esclaviza. Huyo de mí mismo y no me encuentro.
Si me creyera que Dios ha perdonado mi culpa, ha perdonado mi pecado y ha levantado mi condena…
Continuamente me encuentro con una imagen de Dios en mi corazón que me quita la paz. Creía que ya no estaba. Pero súbitamente surge de detrás de las cortinas del alma. Renace de sus cenizas.
Un Dios que espera algo de mí. Que quiere un sí sin reservas. Que se escandaliza ante mi pecado, ante mi egoísmo, ante mis noes y resistencias.
Un Dios que me exige un comportamiento ejemplar y se siente decepcionado cuando fallo. Nunca está contento con lo que hago. Lo noto en su mirada. No acepta mis defectos y no perdona mis debilidades.
No entiendo cómo, pero vuelve a aparecer cuando creía haberlo destruido.
Cambio mi mirada. Miro a ese Dios en el que de verdad creo. Ese Dios que me mira complacido. Y se alegra con mis éxitos. Se conmueve cuando caigo derrotado. Sonríe con mi risa. Le duele mi tristeza cuando me oprime el pecho sin razón alguna.
Me mira diciéndome que mi vida tiene sentido y merece la pena. Me dice al oído: “Te quiero hoy más que ayer, antes de tu caída”.
No entiendo a ese Jesús que quiere reinar en mí y pretende quererme de esa forma. Conoce mis límites, ha tocado mi debilidad con rasgos de tristeza, y me dice que me ama más todavía. Más que antes cuando yo pensaba que le ocultaba mis fragilidades. Mucho más que antes de caer.
Yo, que me pensaba dueño de mi vida, seguro de mis talentos y virtudes. He tenido que acariciar la humillación para sentirme amado. He recorrido el camino del perdón para poder encontrarme con sus ojos más verdaderos.
La lucha entre esos dos dioses que conviven en mi interior me desconcierta. Creo que ya vence el que me mira bondadoso. El rostro de Dios Padre que me muestra Jesús, con su amor tierno, incondicional y gratuito.
surge de la muerte ese Dios juez que creía ya muerto y olvidado. Y me juzga más incluso de lo que yo mismo me juzgo. O quizás soy yo quien no me perdono. Y me miro mal.
Soy parte de ese Dios que creo haber conocido alguna vez en los recuerdos de mi vida. En algún rincón escondido de mi alma vuelve a surgir su rostro agrio, lleno de rabia, distante y perfeccionista.
Un rostro que no es el Dios que me causa alegría. Sino ese otro Dios que me tensiona y exige y entristece. Creía haberlo vencido y vuelve.
Y necesito entonces mirar a Jesús que me ama, me mira bien y no me juzga. El niño que nace. Necesito encontrarlo. Dentro de mí. Y en otras miradas humanas que me miran así y me hacen creer que valgo mucho más de lo que yo creo.
Esa creencia ya no me limita. Todo lo contrario, esa fe me levanta, me alegra, me eleva sobre mis límites.

 Carlos Padilla Esteban, Aleteia