En el mes de febrero iniciamos el Ciclo de Conferencias sobre la atracción al mismo sexo.
Un ciclo que abordamos con rigor, profundidad y respetando a la libertad de la persona. Analizamos a lo largo de las conferencias diferentes aspectos sobre este tema tan importante como es la identidad de la persona, viéndolo desde diferentes ángulos.
Aunque quizás no sea una realidad que vivimos en primera persona, nos atañe a todos conocer para poder acompañar y comprender.
La segunda conferencia tendrá lugar este sábado 7 de marzo, en directo y en formato online, lo que permitirá la participación desde cualquier lugar.
Tema: “¿Qué causa la atracción al mismo sexo?
Para los que no pudisteis asistir a la primera conferencia: “La atracción al mismo sexo: ¿se nace o se desarrolla?”, tenéis la posibilidad de verla grabada en el espacio: https://biblioteca.elenalorenzo.es/
Este ciclo forma parte del espacio Identidad & Afectividad: La Biblioteca de Elena Lorenzo, un proyecto pensado para profundizar —desde una mirada personal, psicológica y una antropológica cristiana — en la atracción al mismo sexo y otros temas esenciales del desarrollo de la persona.
Datos de la conferencia:
🗓 sábado, 7 de marzo de 2026
🕔 17:00 h (hora de Madrid, España)
(Recuerda comprobar la diferencia horaria según tu país)
Cada mes, quienes formen parte de la Biblioteca podrán acceder a nuevas conferencias dentro de este mismo ciclo.
¿Cómo participar?
Para acceder a la conferencia es necesario ser miembro de La Biblioteca de Elena Lorenzo.
La suscripción tiene un coste de 10 € al mes e incluye:
• Acceso libre a todos los contenidos del espacio, incluido las conferencias de los meses anteriores.
• Una conferencia mensual en directo
• Contenido audiovisual disponible durante todo el mes
"Por el desarme y la paz": esa es la intención de oración del Papa León XIV en su vídeo del mes de marzo.
El Papa mismo habla en español, pidiendo orar con confianza, "abandonar los proyectos de muerte, detener la carrera armamentista".
En el contexto de guerras actuales, sumándose a las anteriores (Ucrania, Myanmar) la de Irán (con tantas ramificaciones), combates y bombas en Líbano e Israel, y un nuevo conflicto con muertos entre Afganistán y Pakistán, orar por la paz es más necesario que nunca.
Más osado es atreverse a orar por el desarme cuando la primera y segunda mayores potencias militares del mundo, Rusia y Estados Unidos, parecen proclamar que la única razón es la fuerza y tener los misiles más avanzados, e invaden y bombardean vecinos sin declaración de guerra ni mandato internacional.
Estar muy, muy armado parece ser la única lógica de defensa en este contexto. Pero los cristianos creen que Dios escucha las oraciones, y Dios es más fuerte que las armas.[4 min 11 seg]
Israel amaba a José más que a ningún otro de sus hijos, porque era el hijo de la vejez, y le mandó hacer una túnica de mangas largas.
Pero sus hermanos, al ver que lo amaba más que a ellos, le tomaron tal odio que ni siquiera podían dirigirle el saludo.
Un día, sus hermanos habían ido hasta Siquém para apacentar el rebaño de su padre.
Entonces Israel dijo a José: "Tus hermanos están con el rebaño en Siquém. Quiero que vayas a verlos".
José fue entonces en busca de sus hermanos, y los encontró en Dotán.
Ellos lo divisaron desde lejos, y antes que se acercara, ya se habían confabulado para darle muerte.
"Ahí viene ese soñador", se dijeron unos a otros.
"¿Por qué no lo matamos y lo arrojamos en una de esas cisternas? Después diremos que lo devoró una fiera. ¡Veremos entonces en qué terminan sus sueños!".
Pero Rubén, al oír esto, trató de salvarlo diciendo: "No atentemos contra su vida".
Y agregó: "No derramen sangre. Arrójenlo en esa cisterna que está allá afuera, en el desierto, pero no pongan sus manos sobre él". En realidad, su intención era librarlo de sus manos y devolverlo a su padre sano y salvo.
Apenas José llegó al lugar donde estaban sus hermanos, estos lo despojaron de su túnica - la túnica de mangas largas que llevaba puesta - ,
lo tomaron y lo arrojaron a la cisterna, que estaba completamente vacía.
Luego se sentaron a comer. De pronto, alzaron la vista y divisaron una caravana de ismaelitas que venían de Galaad, transportando en sus camellos una carga de goma tragacanto, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto.
Entonces Judá dijo a sus hermanos: "¿Qué ganamos asesinando a nuestro hermano y ocultando su sangre?
En lugar de atentar contra su vida, vendámoslo a los ismaelitas, porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne". Y sus hermanos estuvieron de acuerdo.
Pero mientras tanto, unos negociantes madianitas pasaron por allí y retiraron a José de la cisterna. Luego lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas de plata, y José fue llevado a Egipto.
Salmo 105(104),16-17.18-19.20-21.
¡Recuerden las maravillas que hizo el Señor!
Él provocó una gran sequía en el país
y agotó todas las provisiones.
Pero antes envió a un hombre,
a José, que fue vendido como esclavo.
Le ataron los pies con grillos
y el hierro oprimió su garganta,
hasta que se cumplió lo que él predijo,
y la palabra del Señor lo acreditó.
El rey ordenó que lo soltaran,
el soberano de pueblos lo puso en libertad;
lo nombró señor de su palacio
y administrador de todos sus bienes,
Evangelio según San Mateo 21,33-43.45-46.
Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo".
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia".
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».
Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.»
Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.»
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos.
Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.
San Basilio (c. 330-379) monje y obispo de Cesárea en Capadocia, doctor de la Iglesia Homilía 5 sobre el Hexaemerón, 6
Dar fruto
El Señor no cesa de comparar las almas humanas a las viñas: «Mi amigo tenía una viña en un fértil otero» (Is 5,1); «Planté una viña y la rodeé de una cerca» (Mt 21:33). Evidentemente que Jesús llama su viña a las almas humanas, que las ha cercado, como con una clausura, con la seguridad que dan sus mandamientos y la protección que les proporcionan sus ángeles, porque «el ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege» (Sl 33:8). Seguidamente plantó alrededor nuestro como una valla poniendo en la Iglesia «en el primer puesto los apóstoles, en el segundo los profetas, en el tercero los que están encargados de enseñar» (1C 12:28). Además, por los ejemplos de los santos hombres de otros tiempos, hace elevar nuestro pensamiento sin dejarlos caer en tierra donde serían pisoteados. Quiere que los ardores de la caridad, como los sarmientos de una vid, nos aten a nuestro prójimo y nos hagan descansar en él. Así, manteniendo constantemente nuestro impulso hacia el cielo, nos elevemos como viñas que trepan hasta las más altas cimas.
Nos pide también que consintamos en ser escardados. Un alma escardada aleja de ella las preocupaciones del mundo que no son más que una carga para nuestros corazones. Así, el que aleja de sí mismo el amor de este mundo y su apego a las riquezas o que tiene por detestable y menospreciable la pasión por esta miserable y falsa vanagloria irrisoria ha sido, por así decirlo, escardado, y respira de nuevo, librado ya de la carga inútil de las preocupaciones de este mundo.
Pero, para mantenernos en la misma línea de la parábola, es preciso que no produzcamos únicamente madera, es decir, que vivamos con ostentación, ni que busquemos ansiosamente la alabanza de los de fuera. Es necesario que demos fruto reservando nuestras obras para ser mostradas tan sólo al verdadero propietario de la viña.
(EDD)
Reflexión sobre el cuadro
En la parábola que cuenta
Jesús, nos encontramos con mucha violencia. Los criados de un
terrateniente son enviados a recoger la cosecha de su viña, pero los
labradores se vuelven contra ellos y los matan. Luego, en un acto aún más
chocante, matan al propio hijo del terrateniente, imaginando que así
pueden apoderarse de la viña. En la raíz de su violencia está la codicia,
el deseo de poseer lo que no es suyo. Reconocemos algo de esto en nuestro
propio mundo. Fíjate en todas las guerras que asolan el mundo hoy en día.
La violencia hoy en día es a menudo impulsada por las mismas fuerzas: los
celos, la ira y el ansia de control. De este modo, las Escrituras son un
espejo para todas las épocas, incluida la nuestra.
Sin embargo, la parábola
también apunta más allá de sí misma. Jesús está hablando, en parte, de su
propio rechazo: de cómo él, el Hijo, será desechado y condenado a muerte.
Y aun así, la violencia no tiene la última palabra. Y entonces Jesús cita
los salmos, con los que, por supuesto, estaba muy familiarizado: “la
piedra desechada por los constructores se ha convertido en la piedra
angular” (Salmo 118,22). ¡Dios transforma el rechazo en vida nueva! Estas
lecturas nos recuerdan que, incluso cuando la oscuridad parece
prevalecer, Dios sigue trabajando silenciosamente, sacando vida de la
pérdida.
Según datos de la ONU sobre
conflictos mundiales, hay más de 50 conflictos armados activos en todo el
mundo, el mayor número registrado desde la Segunda Guerra Mundial.
Decenas de miles de personas mueren cada año como consecuencia directa de
la guerra, y millones más se ven desplazadas, obligadas a huir de sus
hogares en busca de seguridad. Hoy rezamos por todas las víctimas.
Probablemente uno de los
cuadros más famosos que representan los horrores de la guerra es nuestro
cuadro de Goya. El Tres de Mayo de 1808 de Francisco Goya capta las
brutales consecuencias de un fallido levantamiento español contra las
fuerzas de ocupación napoleónicas. En el cuadro, un grupo de civiles
españoles son ejecutados por un pelotón de fusilamiento de soldados
franceses sin rostro, de espaldas a nosotros, formando un frío y mecánico
muro de violencia. En el centro, un hombre con camisa blanca, los brazos
extendidos en una postura que recuerda a Cristo en la Cruz, iluminado por
una gran linterna frente a los soldados. Su expresión es de terror y
rendición, mientras otros a su alrededor se acobardan o yacen ya muertos.
El cuadro se ha hecho famoso porque no glorifica la guerra, sino que
expone su horror. El cuadro se despoja del heroísmo y muestra en su lugar
el crudo sufrimiento de personas inocentes.
by Padre Patrick van der Vorst
Oración por la paz
Señor Jesús, ante ti quiero volcar el espanto
por el horror y el error de la guerra.
Me sangra el corazón por los ayes del sufrimiento
de miles de seres humanos
que se ven envueltos en un conflicto
que no quieren ni han creado.
Ante ti, Señor, me pregunto:
«¿Qué precio tiene la paz?, ¿a qué acciones nos reta?».
Ayúdanos, Señor, a humanizar la sociedad,
abriendo nuestro corazón
a una cultura de la ternura y la paz,
favorecedora de bienestar social.
Para que la paz sea eficaz, todos debemos comprometernos
con actitudes auténticas de sana humildad.
Una actitud del corazón y una comprensión de la mente
que deja a los otros ser ellos mismo,
con todos los derechos de ser humanos.
Dios Padre de todos,
danos ojos grandes para ver y mirar a los demás
como hermanos y hermanas
a quienes debemos solo amar y respetar.
Y saca de nuestro interior la violencia
y el gesto amenazador que hiere y aplasta a los demás.
Tú nos dices: «Mi paz os dejo, mi paz os doy;
no os la doy como la da el mundo.
No se turbe vuestro corazón ni se acobarde» .
Que tu Espíritu nos infunda la serena confianza.
Tú fuiste víctima de la violencia
que te llevó a la muerte en cruz.
Que tu resurrección nos lleve a realizar
el sueño amoroso de la paz
y de la felicidad que Dios quiere
para sus hijos e hijas amadas.
AMÉN.
Papa FRANCISCO
Dependerá del país, pero ya sea que a Dios le digas: Tú, usted o vos, simplemente habla con amor y confianza con el Señor que siempre te escucha
Tanto el vos (abreviación de vosotros) como el tú y el usted son pronombres personales, y los tres se pueden usar para dirigirnos a Dios. Todo dependerá del idioma o de la lengua.
En algunas lenguas –la mayoría- se tutea a Dios (se le trata de tú), en otras se vosea a Dios (se le trata de vos). Es más extraño que alguien se dirija a Dios como "usted".
¿Por qué se le trata a Dios de tú?
1Herencia latina
Primero que todo porque es una herencia del latín: Sobre todo en las celebraciones litúrgicas que se le trata de tú, tanto a Dios como al sacerdote o diácono que oficia.
2Lo dice la Biblia
En segundo lugar porque también lo vemos en la Biblia. Es más, de la Biblia misma aprendemos a relacionarnos con Dios de esta manera. Recordemos una oración de acción de gracias del profeta Isaías:
"Yahvéh, tú eres mi Dios, yo te ensalzo, alabo tu nombre…" (Is 25,1).
Y Dios se hace cada vez más íntimo, más personal empleando un tuteo divino:
"Porque yo, Yahvéh tu Dios, te tengo asido por la diestra" (Is 41,13a).
Jesús así lo nombra
En el Nuevo Testamento, Jesús ora a Dios Padre, siempre en términos de "tú" (Jn 17), como también se ve en el Padre nuestro. Y Jesús nos ha dicho: "Ora a tu padre que está allí, en lo secreto" (Mt 6,6).
Jesús es nuestro maestro también en este sentido; de manera que si te reconoces hijo(a) de Dios el tuteo mostraría amor y confianza por Él. De aquí se deriva que tutear Dios tiene sus raíces más hondas en las lenguas bíblicas.
3Jesús es como nosotros
En tercer lugar porque desde que Dios se ha encarnado, en la divina persona de Jesús, se ha hecho uno como nosotros, se ha hecho igual a nosotros -menos en el pecado-, se ha hecho cercano, se ha hecho un hermano.
Por lo anterior y porque se hace cada vez más íntimo podemos darle del tú.
La veneración que merece Dios y su santo nombre pide una oración que salga del corazón; una oración que nos exige el deber de portarnos con Él con respeto, sí, pero también con la confianza y el cariño de los amigos que se tutean.
Ahora bien, una cosa es la lengua que utiliza la Iglesia en su oración litúrgica oficial en cada país para dirigirse a Dios, y otra es la oración personal a solas con Dios.
En la oración personal
HTWE
En esta oración personal cada quien utilizará la mejor manera para dirigirse a Dios, la manera con la que sienta más a gusto o crea conveniente u oportuno: o bien la persona ora como ora la Iglesia (dándole a Dios del tú) o bien puede adoptar una u otra forma; no hay inconveniente en ningún sentido.
Incluso el trato de usted, si se quiere. Y esta manera de tratamiento que le podríamos dar a Dios ni es falta de amor, ni de familiaridad, ni de respeto, todo lo contrario.
Dios se complace en la oración de sus hijos indiferentemente de las palabras usadas pues se ora más con el corazón que con los labios. De lo contrario corremos el riesgo de que nuestra oración no sea aceptada por Dios (Is 29, 13).
¿Hablarle de "usted"?
Dios no se molesta si se le da el tratamiento de "usted". El uso de este pronombre personal, que alguna persona podría usar al orarle a Dios personalmente, lejos de ser una expresión, por ejemplo, de falta de intimidad o de desconfianza o expresión de distancia –como muchos podrían pensar-, es expresión de sumo respeto, de reverencia, de formalidad.
Es reconocerle a Dios su omnipotencia, magnificencia, inefabilidad, etc., y de consecuencia reconocer nuestra pequeñez, nuestra condición de creaturas dependientes y limitadas.
Es recordar que Dios es el Todopoderoso, un ser omnipotente cuya gloria hace que los ángeles tuvieran que cubrir sus rostros ante su presencia (Is 6, 2).
El "usted" no nos debe "asustar" para dirigirnos a Dios, pues antiguamente ya se usaba de alguna manera.
Este pronombre personal viene de vusted que a su vez es la contracción de ‘vuestra merced’ o vuestra majestad en el caso de un rey.
Y como Jesús es el rey de reyes, con mayor razón se le puede decir a Él o a Dios "vuestra divina majestad" como solía decirle santa Teresa de Jesús.
El vos, que se usa en algunas lenguas o países, es un punto intermedio entre la confianza de los hijos de Dios con el Padre Dios y el trato de sumo respeto que Él merece y le debemos tributar.
"Tú" en la liturgia
En cuanto a la liturgia, cuando, tras la reforma litúrgica, la misa se tradujo oficialmente a las lenguas vernáculas, se optó por utilizar la forma tú en las alocuciones a Dios.
Esa decisión denota el contexto en el que se tomó. En la sociedad de la década de 1970 –y el fenómeno se ha acentuado desde entonces– las formalidades disminuyeron su uso.
Sin embargo, en los misales usados hasta el Concilio Vaticano II las traducciones de los textos latinos de la Misa lo utilizan, como para dirigirse a una persona mayor por respeto y conciencia de la distancia.
Desde entonces, todos en la asamblea, y el presidente da el ejemplo, están invitados a familiarizarse con Dios.