Entradas populares

jueves, 4 de junio de 2026

Huysmans, el escritor satanista que cambió las misas negras por la liturgia y el canto gregoriano

El fundador del movimiento decadentista terminaría sus días como oblato benedictino, reflejando en sus novelas su profunda devoción mariana y pasión por la mística católica

Fascinado por el simbolismo, el ocultismo y la decadencia parisina, Huysmans terminaría encontrando en el catolicismo y la liturgia la respuesta espiritual al nihilismo moderno.

Fascinado por el simbolismo, el ocultismo y la decadencia parisina, Huysmans terminaría encontrando en el catolicismo y la liturgia la respuesta espiritual al nihilismo moderno.


    El pasado 25 de mayo, más de 20.000 peregrinos culminaban la peregrinación que Nuestra Señora de la Cristiandad realiza anualmente entre París y la catedral de Chartres. La multitud que desbordó la gran catedral francesa por Pentecostés es según los organizadores una cifra récord en los más de 40 años de historia de la peregrinación.

    La postal contrasta con la que podía tenerse de la catedral a finales del siglo XIX. Entonces, el escritor converso, Joris Karl Huysmans, ya sufría los estragos del nihilismo moderno, lamentando en sus obras que "ni siquiera en épocas de peregrinación las inmensas multitudes de la Edad Media podían llenar" ya la catedral gótica que tal crucial sería en su vida.

    La fundación del decadentismo

    Huysmans tenía 22 años cuando la derrota en la Guerra francoprusiana (1870) sumió al país galo en un estado de incertidumbre y crisis identitaria, comparable al que España sufriría tres décadas más tarde, en 1898.

    Bautizado en la iglesia de Saint-Séverin en 1848, Huysmans no tardaría en convertirse en uno de los grandes canalizadores literarios de dicha crisis. Su obra À rebours -A contrapelo-, publicada en 1884, daría comienzo al movimiento decadentista, una violenta respuesta cultural contra la moral establecida, contra el orden burgués y, en definitiva, contra la misma realidad.

    Un rechazo que no solo se materializó en la evasión de la realidad o en la exploración extrema del inconsciente, sino en la toma de protagonismo que las versiones más crudas del satanismo adquirirían en la escena cultural y social del París decimonónico.

    Una misa negra convertida en novela

    Por aquellos años, Huysmans ya se encontraba muy lejos de la fe que le vio nacer. Y si À rebours fue la primera exploración decadentista en busca de satisfacer pasiones y sentidos, La Bas, publicada en 1891, sería el movimiento llevado al extremo.

    De los muchos excesos y perversiones relatados, el escritor nunca ocultó su fascinación -algunos aseguran que también práctica y proselitismo- por lo sacrílego y satánico.

    Precisamente en La Bas se describe con todo lujo de detalle una miríada de sacrificios humanos, perversiones e, incluso, el relato de una misa negra.

    “Te lo advierto”, se lee, “te arrepentirás de haber visto cosas tan terribles. Es un recuerdo imborrable y espantoso, sobre todo... cuando uno no participa personalmente en estos servicios”.

    Las “injurias, blasfemias, actos sacrílegos y frenesíes sensuales” son asiduamente relatadas y puestas en práctica, por si fuera poco, por protagonistas basados en sacerdotes católicos apóstatas. Sobre la preparación de una de las misas negras, se lee el siguiente fragmento, uno de los más “reproducibles”, pero que ofrece una imagen nítida al respecto: “¡No es fácil atrapar niños a los que puedas asesinar con impunidad, sin que los padres lloren y sin que intervenga la policía!”.

    Barbey d'Aurevilly, escritor católico converso y conocido del mismo Huysmans, diría de él que, tras publicar À rebours, "al autor solo le quedaba elegir entre una pistola o arrodillarse ante la cruz". Y aunque entonces nadie lo sabía, el mismo Huysmans admitiría veinte años después: "Mi elección ya estaba hecha". 

    "Una silenciosa explosión de luz"

    El sacerdote católico Hugh Francis Blunt, buen conocedor de la obra de Huysmans, plasmó en 1921 la paradoja de La Bas, y es que fue precisamente con ese libro “verdaderamente terrible” cuando se puede empezar a intuir la conversión del impenitente y sacrílego escritor.

    Pero si La Bas representa la noche espiritual de Huysmans, la trilogía formada por En ruta, La Catedral y El oblato muestra el “cambio de agujas” de su vida: el tránsito que con 44 años emprendió desde el decadentismo y el satanismo hasta el culto, el claustro y la fe.

    Lo cierto es que el proceso por el que abrazó nuevamente la fe no incluyó, en palabras de Huysmans, ningún “camino a Damasco, ni acontecimientos que determinaran una crisis”. Lo que no puedo comprender, explicaría, “es la repentina y silenciosa explosión de luz que ha tenido lugar en mí. Cuando intento explicarme cómo, siendo incrédulo por la noche, me he convertido sin saberlo en creyente de la noche a la mañana, no logro descubrir nada, pues la acción celestial ha desaparecido sin dejar rastro. Lo único que me parece seguro es que en mi caso hubo premoción divina: gracia”.

    Un repaso superficial de su última trilogía basta para reconocer en el propio protagonista, Durtal, los argumentos y grandes causas de la conversión de su alter ego. Hasta el punto de que el propio Huysmans podría considerarse un converso por la liturgia, la cultura y el arte cristiano de sus días.

    “Sin apenas pensarlo, en París, Dios me tomó repentinamente y me trajo de vuelta a la Iglesia, usando mi amor por el arte, el misticismo, la liturgia y el canto gregoriano para cautivarme”, escribió.

    Joris-Karl Huysmans, tras su conversión.

    Joris-Karl Huysmans, tras su conversión.BIBLIOTECA NACIONAL DE FRANCIA.

    Canto, arte y rito, la fuente de su conversión

    Conforme avanza su obra, la influencia de estos elementos en su conversión se vuelve cristalina.

    En este sentido, Blunt escribe que, lejos de ser meramente “literaria” o superficial, el tránsito de Huysmans cristalizó en una vida cristiana de renovada práctica y fervor, “deleitándose en visitar las iglesias de París, escuchando el sencillo canto de la Iglesia como música del Cielo […]”.

    La belleza litúrgica y cultural del cristianismo que devolvió a Huysmans a la fe no hizo sino acrecentarse con el paso de los años.

    En una carta fechada en 1896, el escritor confesó a su biógrafo, Gustave Coquiot, el creciente peso que la opción contemplativa cobraba en su vida: “Mis alegrías actuales consisten en seguir las horas canónicas en un claustro, ignorar lo que sucede en París, leer libros sobre liturgia y misticismo, iconografía y simbolismo. Ver lo menos posible a hombres de letras y lo más posible a monjes... Me siento alejado de la vida activa, y mis libros me parecen ahora como los de los demás: vanos”.

    El mismo Huysmans confirmó el papel de la liturgia en su conversión dos décadas después de publicar Contra Natura -À rebours-. En una carta que precede hoy a la pieza fundacional del decadentismo, escribía que, aunque en el principio de su conversión "nada era perceptible, la liturgia, la mística y el arte eran los vehículos o medios" para culminarla. 

    La mística y la liturgia, su única preocupación

    Hasta tal punto se adentraría en la mística que la influencia de Santa Teresa, San Ignacio o Fray Luis de León quedarán impregnadas en su vida y obra. Lo muestra Durtal en En route, al plasmar su predilección por la oración benedictina de la abadía de Nuestra Señora de Igny, donde se instala el personaje, o al lamentarse por el fin de su retiro trapense:

    “¡Ah! ¡Qué igual me da todo, y qué poco me importa ya!, exclamó para sí mismo. Y gimió, sabiendo que, en realidad, ya no podría interesarse por nada que alegrara a los hombres. La inutilidad de preocuparse por cualquier cosa que no fuera el misticismo y la liturgia, de pensar en cualquier otra cosa que no fuera Dios, se arraigó en él”.

    La verdadera prueba de la fe

    Para Huysmans, el arte cristiano –a juicio del autor, no superado hasta la fecha- se convertiría en “la verdadera prueba del catolicismo”.

    “En pintura y escultura, fueron los primitivos; en poesía y prosa, los místicos; en música, el canto gregoriano; en arquitectura, el románico y el gótico. Y todo esto se unía, resplandeciendo en un solo haz, en el mismo altar; todo esto se reconciliaba en un solo pensamiento: reverenciar, adorar, servir al Dispensador”.

    Finalmente, el canto llano y el Credo, confirmarían su certeza racional de la superioridad cristiana, al considerar “imposible que los aluviones de Fe que han creado esa certeza musical sean falsos”.

    Oblato y devoto de la Virgen de Chartres

    Con una fe y devoción que en algún momento se llega a describir como algo “obsesivo”, Huysmans tomaría la decisión vital de sumergirse por completo en la liturgia y establecerse en torno a la abadía francesa de Ligugé, en las cercanías de Vienne, donde comenzó a prepararse para profesar como oblato.

    François Coppée dedicaría varias líneas al respecto en su obra La Bonne Souffrance:

    “Si, como dice el proverbio […] todos los caminos llevan a Roma, Huysmans ciertamente ha tomado el más largo. Hace algunos años, una atracción malsana lo llevó a estudiar las misteriosas abominaciones del satanismo; y al leer una tras otra, La Bas y En Route, uno podría creer —si no supiera que la primera de estas dos historias es completamente imaginaria— por qué Durtal, es decir, Huysmans, corrió a refugiarse en La Trappe al salir de una misa negra”.

    Desde entonces, el otrora satanista y decadente se dedicó por entero a la santificación de su alma, atraído al mismo tiempo por disfrutar la paz del claustro y de divulgar las verdades de la fe y del Evangelio, lo que reflejó en La cathédrale (1898), sobre la catedral de Chartres, y L’oblat (1903) donde reflejó su vida como oblato benedictino.

    Cada mañana asistía a misa y tan solo abandonaba la iglesia cuando lo hacían los monjes, aprendiendo de ellos todo lo posible en materia litúrgica y espiritual, pero sin llegar a abrazar aquella vida por el consejo de sus directores espirituales: su servicio a Dios y la Iglesia terminaría como empezó su vida libertina, con la pluma y en el campo literario.

    Desde 1891 pasaría varias temporadas en monasterios benedictinos, hasta que en 1899 profesaría como oblato en la abadía benedictina de Ligugé.

    Huysmans terminó sus días ofreciendo su sufrimiento y enfermedad con una marcada devoción mariana, que plasmaría en sus visitas a Lourdes, antes de trasladarse definitivamente a París. Falleció el 12 de mayo de 1907, siendo entonces conocida la oración que compuso y dedicó a la Virgen de Chartres: “No vivir dividido; permanecer indivisible; tener el alma bastante sacrificada para no sentir más que los dolores; no experimentar más que las alegrías de la liturgia; no encontrarme solicitado más que por Jesús y por Vos”. 

    José María Carrera Hurtado, ReL

    Vea también    Conversión, de regreso a casa




    Alegría, música y principios en la marcha que recorrió Madrid con un potente «Sí a la Vida»

    La plataforma convocante logró una importante concentración que concluyó en el arranque del Paseo de la Castellana.

    Un momento de la lectura de la declaración a favor de la vida ante los manifestantes.

    Un momento de la lectura de la declaración a favor de la vida ante los manifestantes.


      La Marcha por la Vida celebrada este domingo 31 de mayo en Madrid a las doce de la mañana se encontró con numerosos obstáculos provenientes de la Delegación del Gobiernos socialista, que al final determinaron un recorrido distinto al inicial y más breve.

      Partió de la calle Serrano en su cruce con Ortega y Gasset para concluir en el Paseo de la Castellana, 1 (Plaza de Colón), donde se instaló el escenario de las intervenciones y actuaciones musicales.

      El ex ministro Jaime Mayor Oreja y el presidente de la ACdP, Alfonso Bullón de Mendoza, en la cabecera de la manifestación.

      El ex ministro Jaime Mayor Oreja y el presidente de la ACdP, Alfonso Bullón de Mendoza, en la cabecera de la manifestación.El Debate (captura)

      La asistencia fue nutrida, entusiasta y joven, y orientada, según había manifestado la Plataforma por la Vida convocante, a "aunar todos los esfuerzos para defender la vida y hacer frente a todos los atropellos contra la vida humana y su dignidad".

      Un aspecto de los manifestantes antes de llegar a su punto de destino.

      Un aspecto de los manifestantes antes de llegar a su punto de destino.Sí a la Vida (captura)

      En ese sentido había incidido Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida y coordinadora de la Plataforma Sí a la Vida, al mostrar "su rechazo a las leyes injustas y regresivas, a la ideología que las sustenta, al abandono de los enfermos y personas más vulnerables y a la inversión de los valores fundamentales, del bien y del mal".

      Una de las intervenciones musicales en el escenario al que iban llegando los manifestantes.

      Una de las intervenciones musicales en el escenario al que iban llegando los manifestantes.Sí a la Vida (captura)

      El acto incluyó, como en otras ocasiones, una ecografía en directo de una madre embarazada para poder ver a su bebé, además de tres testimonios y de intervenciones musicales.

      Fue particularmente impactante el testimonio de una madre que, confiando en Dios y en los médicos, optó por continuar con un embarazo con un mal diagnóstico y tuvo a su hija.

      Fue particularmente impactante el testimonio de una madre que, confiando en Dios y en los médicos, optó por continuar con un embarazo con un mal diagnóstico y tuvo a su hija.Sí a la Vida (captura)

      Al inicio del acto celebrado en torno al escenario se leyó un manifiesto provida en el cual, además de afirmar la condición humana desde la propia concepción, se instó a trabajar por crear en la sociedad una cultura provida que actúe positivamente a favor de las personas vulnerables (enfermos, discapacitados, etc.), que son las que se han convertido en objetivo preferente tanto de las leyes abortistas como de las eutanásicas.

      Una de las interpretaciones musicales de la concentración provida.

      Una de las interpretaciones musicales de la concentración provida.El Debate (captura)

      Tras las experiencias transmitidas por sus protagonistas y mucha música, el acto concluyó con una suelta de globos para recordar en toda la ciudad el "sí a la vida" que congregó a los participantes.

      Aquí puedes ver un vídeo de la integridad del acto:


      Miniatura del video

      ReL


      La Iglesia de EEUU asiste a un punto de inflexión: 12 claves del renacer de la fe en hombres jóvenes

      Desde hace años, el comité de los obispos de Estados Unidos investiga cómo llegar y atraer a más jóvenes: por primera vez en décadas, la tendencia es ascendente. 

      Jóvenes católicos asistentes al evento Seek25, uno de los principales eventos evangelizadores de Estados Unidos.

      Jóvenes católicos asistentes al evento Seek25, uno de los principales eventos evangelizadores de Estados Unidos.


        Una Iglesia demográficamente más joven y con más hombres que mujeres: es la tendencia que refleja la última encuesta de la consultora Gallup, de la que también se desprende que cada vez más hombres jóvenes afirman que la religión ocupa un lugar crucial en sus vidas, confiesan una identidad religiosa y son más practicantes.

        Según la encuesta, los hombres jóvenes que afirman que la religión ocupa un lugar muy importante en sus vidas se encontraría en torno al 43%. Un porcentaje que no solo es reseñable, sino también reflejo de una tendencia: en 2022, el mismo parámetro era compartido por menos del 30% de la población.

        Un punto de inflexión 

        La tendencia que refleja Gallup sobre el futuro religioso en Estados Unidos parece reflejar también una práctica religiosa carente de lo que se ha llamado “brecha de género”.

        A principios del milenio, las mujeres jóvenes que consideraban la religión como algo muy importante en sus vidas suponían una clara mayoría frente a los hombres, con un 52% de mujeres jóvenes frente a un 43% de hombres jóvenes.

        A mediados de la década de 2010, la diferencia se había reducido a unos cinco puntos, y ambos grupos se mantuvieron prácticamente igualados hasta 2022-2023.

        Es por ello que los datos más recientes suponen, según Gallup, “un punto de inflexión”, ya que los hombres jóvenes superan a las mujeres jóvenes en el orden de prelación religiosa.

        De hecho, la mujer joven estadounidense -entre 18 y 29 años- parece alejarse por completo del estereotipo mencionado, pudiendo considerarse “con diferencia” como el sector menos religioso.

        Más identidad y práctica religiosa

        La importancia de la religión no es el único parámetro en el que la mujer joven pierde protagonismo dentro del imaginario colectivo estadounidense. También sucede en la identidad religiosa: mientras que la proporción de hombres jóvenes que expresan una identidad religiosa ha ido en aumento desde 2016-2017, la proporción de mujeres jóvenes que lo hacen ha disminuido, cayendo seis puntos hasta el 60% en la actualidad.

        El tercer bloque analizado, relativo a la asistencia y práctica religiosa, parece confirmar la tendencia descrita. Aunque no se pueden extrapolar todos los datos exactamente a la Iglesia católica -Gallup habla de “servicios religiosos” o “Iglesia u otro lugar de culto”- permiten esbozar una idea global de lo que podría ser el futuro de la Iglesia también en la práctica religiosa.

        El porcentaje de hombres jóvenes que declararon asistir mensualmente o con mayor frecuencia a servicios religiosos aumentó siete puntos entre 2022-2023 y 2024-2025, alcanzando el 40%, su nivel más alto desde 2012-2013. Esto se produjo tras un periodo comprendido entre 2016-2017 y 2022-2023 en el que la asistencia de los hombres jóvenes se mantuvo cerca del 33%.

        La asistencia de mujeres jóvenes también ha aumentado modestamente desde el curso 2022-2023, subiendo tres puntos hasta el 39%. Sin embargo, la tasa más reciente sigue estando muy por debajo de los niveles registrados a principios de la década de 2000.

        Optimismo solo a corto plazo

        La conclusión general de la encuesta no deja lugar a dudas en el corto plazo: los hombres jóvenes en Estados Unidos superan a las mujeres jóvenes en cuanto a la importancia que le dan a la religión, tienen una ligera ventaja en cuanto a la afiliación y están empatados en cuanto a la asistencia.

        Sin embargo, el triunfalismo no parece ser una lectura adecuada para una visión global de los datos: según se desprende del análisis de Gallup, la religiosidad de los estadounidenses en general se mantiene en niveles bajos, y la importancia que le dan a la religión, su asistencia declarada a la iglesia y su identificación con una religión se sitúan en los niveles más bajos -o cercanos a ellos- en las tendencias a largo plazo. Sin embargo, puntualizan, “los hombres jóvenes parecen ser una excepción emergente a la regla”.

        Comunidad, certeza y tradición

        ¿Qué puede estar detrás de este fenómeno? Para expertos como Michael New, politólogo estadounidense, profesor en la Universidad Católica de América y miembro del Instituto Charlotte Lozier, el fenómeno podría deberse a factores como la pandemia, al interés por una mayor y mejor comunidad o al rechazo a un contexto cultural marcado por un progresismo en declive. Todo ello habría despertado el interés de muchos jóvenes, “especialmente varones”, por la religión a lo largo de los últimos años. 

        Voces eclesiásticas, como la del arzobispo de San Luis, Mitchell Rozanski, coinciden con New y agregan a posibles factores que lo explican las consecuencias de las tecnologías o una soledad intensificada en los últimos años, experimentada especialmente por jóvenes de entre 18 y 35 años. “Vivimos en una época de incertidumbre y ansiedad, y hay una sed de Dios y de estabilidad que la fe puede ofrecer”, explica el arzobispo.

        Por su parte, el obispo Robert Barron, de la diócesis de Winona-Rochester, apunta al mensaje de eternidad del catolicismo frente a una cultura efímera y fugaz. “Creo que la gente se siente atraída por la expresión ritual del catolicismo. La belleza de nuestra liturgia reside en que no nos reunimos en una sala anodina para cantar canciones pop, sino que participamos en un ritual antiguo y hermoso que incluye vestimentas, incienso, velas, oraciones y cánticos ancestrales. Y creo que eso llega al alma de la gente, especialmente de los jóvenes”, explica.

        Medios como New York Times se asombran ante una reciente avalancha de nuevos fieles recibidos en la Iglesia en la última vigilia pascual, que habrían alcanzado “niveles no vistos en años” y que, lejos de reducirse a un lugar concreto, “se repite tanto en grandes ciudades como en diócesis más pequeñas”.

        12 claves en “Enseña, escucha, envía”

        Uno de los factores que también pueden estar detrás de este fenómeno es la reflexión que los obispos estadounidenses vienen haciendo sobre la evangelización juvenil desde hace algunos años.

        Como presidente del Ministerio de Jóvenes y Adultos jóvenes de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, el mismo Barron lleva tiempo poniendo especial énfasis en escuchar a los jóvenes para descubrir que les está llevando de vuelta a la Iglesia, a conocerla por primera vez o incluso los factores que los han alejado.

        Precisamente en esa línea, el mismo Ministerio de Jóvenes elaboró en junio de 2024 el documento Escucha, enseña, envía, dirigido a ofrecer orientación y recursos para la evangelización de jóvenes. Un documento que hoy permite empezar a recoger los frutos, y del que se desprenden algunas conclusiones de validez global. Seleccionamos algunas de ellas:

        1º Escuchar

        El primer paso para escuchar es acercarse a los jóvenes: no sólo hablar de ellos, sino también hablar con ellos. Cuando nos encontramos con los jóvenes en las calles, especialmente fuera de la iglesia, vemos sus caras, escuchamos sus voces y permitimos que sus palabras y acciones nos conmuevan.

        2º Personas, no números

        Aunque conocer datos, normas culturales y tendencias emergentes sobre los jóvenes puede ser útil, la mejor manera de conocer a los jóvenes es a través del acompañamiento individual.

        3º Presentar la misa, un hogar

        En las numerosas transiciones a las que se enfrentan los jóvenes, deberían poder encontrar un “hogar” allí donde se celebre la Misa.

        4º Invitar

        Los jóvenes podrán encontrar a Cristo a través de la Iglesia, los sacramentos y el testimonio de nuestras vidas. Hacer una invitación audaz a la fe puede ayudar a disipar la oscuridad y agrandar las alegrías en la vida de un joven.

        5º Conocer las Escrituras

        Un joven aprende de Dios y de su amor por nosotros a través de las Escrituras. Los maestros eficaces deben estar familiarizados con la Biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, y con la enseñanza de la Iglesia sobre la Palabra de Dios, que incluye tanto la Escritura como la Tradición.

        6º El testimonio de la familia 

        Otro componente clave de esta evangelización es que familias y líderes compartan su propio testimonio del poder salvador de Dios en sus vidas. La narración auténtica invita a la otra persona a ver cómo actúa Dios en las experiencias cotidianas de la vida y a plantearse cómo descubrir al Señor en su historia. Esta comprensión del poder de la propia historia puede convertir corazones y mentes hacia una mayor formación y misión.

        7º Compartir sin miedo y con paciencia la verdad

        Las enseñanzas sociales de la Iglesia sobre temas como el aborto, la bioética, la pena de muerte, la eutanasia, la inmigración, la guerra […] pueden resultar desafiantes para las perspectivas políticas de los jóvenes. Los líderes pastorales y las familias deben mostrar valor para hablar de estas verdades con amor y paciencia, así como compartir con los jóvenes la responsabilidad de defender la vida y la dignidad de todas las personas en la sociedad.

        8º Mejorar la formación en ciencia y fe

        Una buena formación con los jóvenes puede disipar la falsa afirmación de que la ciencia y la fe se oponen o de que la ciencia refuta a Dios o las doctrinas o dogmas de la Iglesia católica.

        9º Los jóvenes también son apóstoles

        Así como es fundamental anunciar a Cristo a los jóvenes, es igualmente importante equipar a los jóvenes para anunciar a Cristo al mundo.

        10º Impulso vocacional desde la misa 

        Animar a los jóvenes a asistir a misa los domingos y días de precepto, e incluso a misa diaria, puede generar un impulso vocacional y misionero en sus corazones

        11º Los jóvenes, "el ahora de Dios"

        Aunque la edad y la experiencia pueden ser importantes para transmitir la fe y guiar a un joven, el Espíritu Santo habla a través de la sabiduría de los propios jóvenes. Es un recordatorio de que los jóvenes son verdaderamente “el ahora de Dios”.

        12º Mejor en comunidad 

        La dimensión comunitaria de la fe católica nos muestra que quienes acompañan a los jóvenes son más eficaces cuando trabajan en colaboración con toda la comunidad. Buscamos otros esfuerzos ministeriales, especialmente los de la pastoral familiar, para trabajar juntos en el acompañamiento y la formación de los jóvenes 

        José María Carrera Hurtado, ReL




        León XIV, el Papa que no se esconde en sus gestos: un Corpus Christi en Madrid será testigo

        Ya hubo un precedente en esa festividad cuando la celebró por primera vez como pontífice recorriendo las calles de Roma.

        León XIV, en su primera procesión eucarística como Papa: el Corpus Christi de 2025 por las calles de Roma.

        León XIV, en su primera procesión eucarística como Papa: el Corpus Christi de 2025 por las calles de Roma.


          Había pasado poco más de un mes desde su elección como Papa, cuando León XIV presidió por las calles de Roma la procesión de Corpus Christi

          Fue el 22 de junio de 2025 y acababa de celebrar la misa de tal festividad litúrgica en la basílica de San Juan de Letrán. Continuó así una tradición que había querido restaurar en 2024 el Papa Francisco tras cuatro años suspendida por el covid o por su hospitalización, y en la que él, por edad y estado físico, solo pudo participar en los tramos inicial y final. Pero se trataba de devolver al Santísimo un debido homenaje público en la Ciudad Eterna.

          Los porqués

          Con el acto recuperado, hace un año León XIV dejó en la homilía algunas ideas clave sobre el Cuerpo de Cristo como el centro del culto:

          • que "cuando Dios reina, el hombre es liberado de todo mal", 
          • que la Eucaristía es "la verdadera, real y sustancial presencia del Salvador" o 
          • que "nuestra naturaleza hambrienta lleva la marca de una indigencia que es saciada por la gracia de la Eucaristía".

          Y a la conclusión de la misa, portando él mismo la Custodia, quiso traducir en gestos lo que acababa de expresar con palabras. Recorrió la Vía Merulana que une San Juan de Letrán con otra basílica pontificia, la de Santa María la Mayor, y desde allí bendijo con el Corpus Domini a más de veinte mil personas.

          • Así fue el Corpus Christi en Roma, con el Papa, hace un año.

          El Corpus Christi en Madrid

          Algo similar van a poder ver los españoles durante su visita a España. En el Vaticano se mantiene la celebración del Corpus Christi en su día propio, el jueves 4 de junio, pero el Papa no lo hará para no desmerecer el acto, 72 horas después, en Madrid.

          La noche del 6 de junio habrá tenido lugar una Adoración Eucarística en la Plaza de Lima.

          Al día siguiente, a las 9.30 horas de la mañana, celebrará la primera misa de su visita. Será en la Plaza de la Cibeles y a continuación presidirá una procesión eucarística portando la Custodia. Será por las calles aledañas.

          Ello obliga a protocolos especiales de organización y seguridad. Según reconoció la propia archidiócesis de Madrid, la preparación de esta misa y su posterior procesión es lo que está exigiendo un mayor esfuerzo, pues el recorrido del Papa andando por el centro de la calzada es un evento muy singular respecto a otros.

          Como apuntó en su momento el delegado de Liturgia diocesano, Daniel Escobar, el problema no reside tanto en la liturgia en sí misma como en la masiva asistencia que se espera (lo que obliga a una inscripción para las ubicaciones más próximas) y la coordinación que eso exige.

          Harán falta "factores de logística, protocolo y seguridad", de modo que la Procesión del Corpus Christi se desarrolle "con fluidez y naturalidad". El objetivo, señaló, es que el pueblo de Dios pueda vivir estos días de manera "activa, consciente y fructuosa".

          El Cuerpo y la Cruz de Cristo

          Hay que señalar la importancia que León XIV concede a protagonizar gestos públicos con objetos sagrados. Todos los Papas lo han hecho, pero él sabe que goza de una juventud y salud apropiados

          Lo hizo hace bien poco en el Viernes Santo portando personalmente la Cruz en las catorce estaciones del Via Crucis rezadas en el Coliseum.

          Pero no ha sido solo en actos litúrgicos: también, por ejemplo, quiso portar la cruz desde el Aula Pablo VI hasta la basílica de San Pedro durante el Jubileo de la Santa Sede en junio del año pasado.

          Y no fue la única ocasión en la que lo hizo, demostrando que para el Papa Robert Prevost es fundamental hermanarse públicamente con los símbolos públicos de la fe, además de con la Presencia Real de Cristo.

          La llegada del Papa a Tor Vergata para el encuentro con los jóvenes de agosto pasado.

          La llegada del Papa a Tor Vergata para el encuentro con los jóvenes de agosto pasado.VATICAN NEWS

          Así, por ejemplo, al encuentro de un millón de jóvenes en Tor Vergata durante la masiva celebración en agosto del Año Santo, León XIV quiso llegar portando el Crucifijo, para que fuese el Señor, y no su servidor al frente de la Iglesia, quien atrayese la atención y devoción de los presentes.

          ReL

          Vea también    El Santo Cura de Ars: Sermón sobre Corpus Christi