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sábado, 17 de octubre de 2026

Algo está cambiando en Noruega: el sorprendente renacimiento del catolicismo en un país secularizado

El obispo Erik Varden habla de una nueva primavera para la Iglesia en Noruega, donde crece la búsqueda de Dios y conviven católicos de 130 países.

El P. Mathias Ledum procesiona hacia las ruinas del monasterio benedictino el 5 de julio.

El P. Mathias Ledum procesiona hacia las ruinas del monasterio benedictino el 5 de julio.


    En un país de tradición protestante y marcado por la secularización, la Iglesia católica está experimentando lo que algunos consideran un inesperado despertar espiritual. Así lo asegura Erik Varden, obispo de Trondheim y monje cisterciense, que habla abiertamente de una nueva primavera para el catolicismo noruego.

    «Estamos viviendo un tiempo de primavera», afirma el prelado en una entrevista concedida a Aleteia, realizada por la periodista Mathilde de Robien. Una conversación en la que aborda su conversión, el crecimiento de la comunidad católica y la importancia de recuperar la vida interior en una sociedad dominada por el ruido y la exposición pública.

    El obispo trapense Erik Varden explica la Navidad desde la perspectiva de San José.

    El obispo trapense Erik Varden explica la Navidad desde la perspectiva de San José.Bishop Erik Varden (captura).

    «Estamos presenciando verdaderamente la gracia en acción»

    Varden no oculta su entusiasmo ante lo que está sucediendo en Noruega. «En este momento hay muchas gracias, muchos desafíos y también muchas responsabilidades. Estamos presenciando verdaderamente la gracia en acción», explica.

    Según el obispo, cada vez encuentra más personas que buscan sinceramente respuestas a las grandes preguntas de la existencia.

    «Muchas personas buscan con diligencia, fervor y sinceridad la verdad, la comunión y la vida verdadera», señala.

    Durante siglos, el catolicismo permaneció prácticamente ausente de la vida pública noruega. Tras la Reforma protestante, su presencia fue muy limitada y no comenzó a recuperarse hasta el siglo XIX.

    Sin embargo, Varden considera que la situación ha cambiado profundamente.

    «El catolicismo, que durante mucho tiempo permaneció muy marginal en la estructura de la sociedad, ya no es tan marginal», sostiene.

    Para el obispo, la Iglesia debe asumir ahora una responsabilidad mayor en la sociedad, contribuyendo a orientarla y sostenerla desde la fe.

    Una Iglesia con católicos de 130 países

    Una de las características más llamativas del catolicismo noruego es su extraordinaria diversidad.

    «En Trondheim tenemos católicos de 130 países diferentes», explica Varden.

    La inmigración ha desempeñado un papel fundamental en la configuración de estas comunidades, que reúnen a fieles de numerosas nacionalidades, culturas y tradiciones.

    Esta diversidad presenta dificultades, reconoce el obispo, pero constituye también una enorme riqueza espiritual.

    Lejos de entender el catolicismo como una identidad exclusivamente nacional, Varden considera que esta realidad permite experimentar de manera especialmente intensa la universalidad de la Iglesia.

    Se trata, explica, de construir una auténtica comunión entre personas de procedencias muy distintas, unidas por una misma fe.

    Una conversión que comenzó escuchando música

    La trayectoria personal del obispo ayuda a comprender su visión del despertar religioso.

    Nacido en una familia cristiana poco practicante, atravesó durante su adolescencia una etapa de alejamiento de la fe.

    Pero a los 14 o 15 años comenzó a preguntarse por el sentido de la existencia. Una experiencia inesperada, relacionada con la música, desencadenó su búsqueda espiritual.

    Aquella vivencia le hizo comprender que existía una realidad que trascendía su propia comprensión.

    «Esta otra realidad era una presencia que tenía un nombre. Así que me propuse encontrar ese nombre», recuerda.

    Su búsqueda le condujo a la Biblia, a Jesucristo y finalmente a la Iglesia católica, a la que se incorporó en 1993. En 2002 ingresó en la vida monástica trapense.

    El secreto del renacimiento espiritual: aprender a escuchar

    Varden acaba de publicar dos libros dedicados a la importancia de la vida oculta y la interioridad.

    Frente a una sociedad obsesionada con exhibirlo todo, reivindica el silencio como espacio privilegiado para encontrarse con Dios.

    «Cultivar la vida interior no significa aislarse de los demás», advierte.

    El obispo insiste en que la voz de Dios no se descubre mediante la agitación, sino aprendiendo a escuchar.

    «El Espíritu prefiere hablar en silencio; posee una paciencia asombrosa», explica.

    «Debemos aprender, o reaprender, a escuchar, a esperar y a consentir la acción de Dios en nuestras vidas, renunciando al deseo profundamente arraigado en todos nosotros de considerarnos Dios. Esta es la tendencia a querer moldear nuestras vidas, nuestro futuro y nuestras comunidades a nuestra propia imagen, en lugar de recibir la imagen que el Creador nos concibió para nuestro bien y nuestra felicidad».

    Por eso propone recuperar la lectura de las Escrituras, la vida sacramental y la comunión eclesial como caminos para reconocer la acción divina.

    Una propuesta que conecta con esa primavera católica que, según Varden, comienza a florecer en Noruega: una Iglesia diversa, que recupera presencia social y en la que numerosas personas vuelven a buscar a Dios.

    ReL

    Vea también    Testimonios de fe y de conversión




    ¿Reina de la belleza? Mejor monja


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    Esmeralda Solís González está convencida de que eligió lo mejor para ella


    Esmeralda Solís González está convencida de que eligió lo mejor para ella En muy pocos lugares del mundo como en el Estado mexicano de Jalisco puede ser tan verdadera la frase de Tertuliano (año 197 DC): «La sangre [de los mártires] es semilla de los cristianos».

    Comenzando por el beato Anacleto González Flores y terminando con multitud de mujeres y hombres desconocidos, anónimos, que cantaron “Que viva mi Cristo, que viva mi Rey, que impere doquiera triunfante su ley”, Jalisco dio miles de mártires en la Guerra Cristera de México (1926-1929).

    El Seminario Diocesano de Guadalajara, la capital del Estado de Jalisco, es uno de los más numerosos del mundo y con 15 santos en su haber, Jalisco podría ser la provincia eclesiástica americana con el mayor número de santos que existe en la actualidad.

    Quizá por ello no resulte tan complejo entender el paso que ha dado este año la joven de 20 años Esmeralda Solís González (12 de abril de 1997) después de ser coronada como reina de la belleza en su pueblo de Valle de Guadalupe, a formarse como religiosa entre las Misioneras Clarisas del Santo Sacramento.

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    Valle de Guadalupe es un municipio de Los Altos de Jalisco, donde se libró buena parte de la Guerra Cristera. En el centro del poblado que hace cabecera municipal, se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, lugar de veneración de los alteños a la Reina de México.

    Eligió mejor

    De ahí salió Esmeralda, hija de una familia profundamente católica, al convento de las Misioneras Clarisas del Santo Sacramento y de los Pobres de Cuernavaca (en el Estado de Morelos). También abandonó su carrera como Nutrióloga para hacerse monja el pasado 25 de marzo, justamente en el Día de la Anunciación, que es el día del gran Sí de María.

    Había conocido a las clarisas hacía cinco años. La vocación fue creciendo en ella. Luego de ser elegida reina de la belleza de Valles de Guadalupe, pudo haber seguido hacia el concurso estatal y quizá al nacional de Señorita México.

    ESMERALDA SOLIS-Facebook Certamen Señorita Región de los Altos 2016

    Facebook Certamen Señorita Región de los Altos 2016

     

    Pero decidió otro tipo de camino.

    Y ha declarado: “Era muy feliz con todo lo que tenía, pero no se compara con la nueva felicidad que Dios ha puesto en mi corazón”. Y ahora quiere servir a Cristo “del modo más radical”: sirviendo en la misión de su nueva casa de formación religiosa.

    La Congregación de Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento fue fundada por la beata mexicana María Inés Teresa Arias el 23 de agosto de 1945. Desde 1951 sus misioneras van por todo el mundo “ardiendo en celo apostólico, ofreciéndose a sí mismas por la salvación de las almas”, según se puede leer en su página web.

    Son una rama contemplativo-activa cuyo lema dice su identidad profunda: “Oportet Illum Regnare” (“Urge que Él Reine”). Y, para ello, trabajan en clínicas, con grupos juveniles, en preescolares y escuelas, en residencias universitarias, dando ejercicios espirituales, siendo misioneras en México, Costa Rica, Argentina, Estados Unidos, España, Italia, Irlanda, Rusia, Japón, Corea del Sur, Indonesia, Sierra Leona, Nigeria, Vietnam e India.

    Lejos de lo que, quizá, pensarían jóvenes de su edad y con su belleza, Esmeralda cree a pie juntillas que eligió mejor; que eligió a Jesús.

    Jaime Septién, Aleteia

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    Sexualidad en el matrimonio: mucho más que procrear

    Hablar de sexualidad nos ayuda a conocer su valor en el plan de Dios. En entrevista para Aleteia, el experto Carlos Beltramo nos orienta en las enseñanzas de San Juan Pablo II


    ¿El acto conyugal es solo para procrear? A veces se reduce la posición de la Iglesia sobre la sexualidad. Pero, en realidad, la intimidad sexual de los esposos es más que una vía para hacer crecer la familia, y comprenderlo nos permite conocer mejor la forma en que Dios nos creó.

    Para profundizar en este tema, Carlos Beltramo, Coordinador Académico del Máster en Familia de la Universidad de Navarra y miembro del Patronato de la Fundación Goodlove -que agrupa programas de educación sexual acordes con el Magisterio de la Iglesia en diferentes países- nos explica el sentido del acto conyugal:

    “El acto conyugal es un acto de la mayor intimidad entre un hombre y una mujer. Esto es fundamental. Y para entenderlo bien debemos visualizar que tiene dos significados intrínsecos, dos dinamismos internos, dos bienes”.

    Beltramo nos recuerda que la Iglesia distingue esos dos bienes en la relación sexual: el unitivo, referido a la entrega y unión de los esposos, y el procreativo, relacionado con la apertura a la vida. Para entender la relación entre ambos bienes, el especialista utiliza como ejemplo un tendedero de ropa:

    “Si de pronto te encuentras un tendero con dos postes que sostienen una cuerda, ¿cuál de los dos es el más importante para sostener la ropa tendida: el del inicio o el del final? Evidentemente, ambos por igual: los dos son imprescindibles, se necesitan mutuamente”.

    Ambos bienes, unitivo y procreativo, sostienen en conjunto la unión matrimonial. Y cada uno de ellos refleja el inicio de la relación como su orientación.

    “Suelo decirles, el primer poste con el que nos encontramos es el ‘por qué me caso’ (bien unitivo, ‘me caso porque amo a esa persona que se convierte, con el sí quiero de ambos, en mi esposo, mi esposa) y el otro poste  es el ‘para qué me caso’ (bien procreativo, el fin último de este tipo de relación tan concreta llamada conyugal o sexual, que es ‘me caso para hacer una familia’, es decir, estar abiertos a la vida). Decimos que el primer poste, el unitivo, me lleva a decir: 'me caso porque te amo'. ¿Y el segundo? Ese responde a la pregunta. El segundo clama: ‘me caso para hacer juntos una familia, traer en este acto hijos al mundo’. Parto del amor que motivó nuestro casamiento pero me queda claro la orientación que tiene este amor concreto: ser una familia, recibir a los hijos que Dios nos envíe como fruto de este amor expresado en el cuerpo.”

    La relación sexual forma parte tan profunda del matrimonio porque expresa corporalmente la entrega de los esposos. Por eso, Beltramo insiste: “La posibilidad que Dios ha puesto en los esposos de amarse en su corporalidad nos debe llevar a considerarla como un regalo hermoso que hay que saber proteger y potenciar”.

    Una mirada positiva sobre la sexualidad

    Comprender este sentido permite reconocer cómo algunas ideas han reducido o distorsionado la sexualidad. En ocasiones se la presenta como un tabú; en otras, como algo trivial que puede vivirse en cualquier momento, al margen del compromiso matrimonial.

    Frente a esas visiones, Beltramo remite a la Teología del Cuerpo para comprender el plan de Dios sobre la sexualidad. Su propuesta invita a reconocerla como una fuente de felicidad y encuentro para los esposos, en lugar de verla únicamente desde el temor o la dificultad.

    “Es que la sexualidad humana es una de las maneras que Dios tiene de poner su dedo trascendente en el mundo. Cada relación sexual de una pareja casada que se ama o busca amarse, por su apertura a la vida, está abierta a esa irrupción de Dios en el mundo en ese nuevo ser humano que se puede concebir. Pero Dios no está solo presente en el segundo poste del tendedero: ya lo está desde el primero, el bien unitivo que también es parte de su plan para el hombre”.

    Esta mirada permite comprender la unión de los esposos y la apertura a la vida como dimensiones de un mismo encuentro: el tendedero de la sexualidad necesita tanto a uno como a otro de los postes, cada uno con su propia función. De ahí que la sexualidad tenga una capacidad tan grande de expresar y alimentar el amor cuando se vive dentro de esa entrega comprometida.

    Unión entre alma y cuerpo

    Esa entrega involucra a toda la persona. El ser humano es una unidad de cuerpo y alma: lo que vive interiormente también se manifiesta en sus gestos y en su manera de relacionarse.

    “Los elementos del gesto exterior implican un gesto interior. Cuidar el bien unitivo en la relación es tan importante como cuidar el procreativo” explica Beltramo. Por eso, el estado de ánimo de cada esposo influye en la forma en que vive la intimidad. El encuentro corporal también involucra las emociones, la confianza y la disposición de ambos. Y el mensaje de la Iglesia no es ajeno a nada de esto".

    Prestar atención al otro implica escuchar lo que desea, reconocer lo que le resulta agradable o incómodo y respetar sus tiempos. Si el esposo conoce lo que su esposa quiere y procura atenderla, ella se siente escuchada y cuidada; lo mismo ocurre cuando ella presta atención a las necesidades de él.

    Este cuidado, vivido en la relación sexual, luego se extenderá naturalmente a la vida cotidiana: la atención que se expresa en la intimidad también encuentra lugar en los gestos de cariño y en la ayuda mutua del día a día, entre ellos y con los hijos.

    “Son gestos que van de lo íntimo a lo cotidiano, del espíritu al cuerpo, y complementan el concepto del propio amor que se ve en cada detalle”.

    ¿El placer es egoísta?

    Si la unión sexual es un bien para el matrimonio, también es necesario comprender el lugar del placer. Para ello, Beltramo hace una distinción:

    “El placer es egocéntrico por definición, pero no necesariamente egoísta.”

    Para explicar esta idea, utiliza el ejemplo de una pareja que va a una heladería y descubre que tiene gustos distintos: a él le gusta la vainilla y a ella el chocolate. Cada uno tiene su preferencia y cuando tomen su helado, cada uno experimentará el placer a su manera.

    Si él le compra a su pareja un helado de vainilla, ella no lo disfrutará realmente. Y si siempre elige por ella, sin preguntarle, estaría dejando de lado lo que a ella le gusta imponiendo lo que a él le gusta como si fuera algo universal.

    El ejemplo permite entender que el placer no es transferible: cada uno experimenta el suyo. Sin embargo, ambos pueden y deben crear una situación placentera conjunta, acompañarse y procurar el disfrute del otro. Pero para ello no necesitan tener las mismas preferencias, sino comunicar las propias y escucharse.

    “La vida matrimonial nos saca de nuestra zona de confort para meternos en una zona de mayor placer: ver al otro disfrutar su helado hace que el tuyo te sepa mejor. Comerte tu helado solo e imponerle a la otra persona tu preferencia por tu sabor, te alejará irremediablemente de esa otra persona, te hará alguien más egoísta.”

    Desde esta perspectiva, el placer forma parte de la entrega amorosa cuando se integra al cuidado de la otra persona. Beltramo remite a Wojtyła para cuestionar la idea de que disfrutar sea, por sí mismo, algo malo.

    Para cultivar ese encuentro íntimo y necesario, este experto recomienda que los esposos tengan, al menos, un momento de diálogo a la semana más allá de los hijos o la hipoteca. También propone que salgan juntos y, cuando sus posibilidades lo permitan, que reserven alguna noche fuera de casa para estar a solas y disfrutar de su intimidad con calma. Cuidar “el poste de la intimidad” para que el otro, “el de la apertura a la vida”, brille en su propio esplendor.

    Su invitación es a dar a la intimidad un lugar en la vida matrimonial: dedicarle tiempo, conversar sobre ella y reconocerla como parte del amor que los esposos están llamados a cuidar.

    Yohana Rodríguez, Aleteia

    Vea también   Católicos tienen mejor vida sexual 




    Especialmente para aquellos que NO van a Misa los Domingos: Para que desubran lo que están perdiendo

     Aquí podemos ofrecer sólo unos cuantos aspectos
    de las mil maravillas de la Santa Misa

    Todas las buenas obras del mundo reunidas no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa.

    Todas las buenas obras del mundo reunidas, no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa, porque son obras de los hombres, mientras que la Santa Misa es obra de Dios.

    San Juan María Vianney, el Cura de Ars


    Debemos redescubrir el domingo.

    Es significativo que el día por excelencia de la celebración eucarística no sea el de la muerte de Cristo, el viernes, sino el día de la Resurrección, el domingo.

    P. Raniero Cantalamessa ofmcap, Predicador Pontificio.

    Ciudad del Vaticano, 25 febrero 2005


    "¡Quédate con Nosotros Señor!"

    Todas las atenciones maternas que la Virgen ejerce con sus fieles servidores se concentran en el hecho que les da a comer el Pan de Vida que Ella misma ha formado.

    San Luis María Grignion de Montfort; Tratado de la Verdadera Devoción

    El compendio de nuestra salvación.

    En la Eucaristía se compendia todo el misterio de nuestra salvación.

    Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia

    Recen mucho por nosotros los sacerdotes.

    Yo pido a todos los cristianos que recen mucho por nosotros los sacerdotes, para que sepamos realizar santamente el Santo Sacrificio.

    San Josemaría Escrivá; Amar a la Iglesia, n. 45


    El valor de la Santa Misa diaria.

    Había un rey, San Luis IX, Rey de Francia, que tenía todo tipo de líos: guerras con países enemigos, problemas de revueltas internas, intrigas de los nobles y problemas familiares. Aun así se las arreglaba para asistir a la Santa Misa a diario; uno de sus generales, asombrado, le recriminó: "Con todos los líos y angustias que tiene su Majestad, no sé cómo todavía encuentra tiempo para ir a la Santa Misa".

    Y el Rey -San Luis- le contestó: "Es gracias a la Santa Misa por lo que puedo enfrentarme a mis problemas".

    "Mi Carne es verdadera comida"

    La comunión es tan necesaria para sostener nuestra vitalidad cristiana, como la visión de Dios es necesaria para que los Ángeles mantengan su vida de gloria.

    San Pedro Julián Eymard

    "Estaba, en aquel Santísimo Sacramento, Jesucristo, Nuestro Señor"

    En su autobiografía, el mismo San Ignacio de Loyola, estando en Manresa (España), declara: "Estando en este pueblo, en la Iglesia de dicho Monasterio oyendo la Santa Misa un día, y alzándose el "Corpus Domini" (o sea, la Hostia Consagrada), vi con los ojos interiores unos como rayos blancos que venían de arriba; y aunque esto después de tanto tiempo no lo puedo bien explicar, sin embargo lo que vi con el entendimiento, claramente, fue como estaba en aquel Santísimo Sacramento, Jesucristo, Nuestro Señor".



    A la celebración de la Santa Misa ha de seguir la acción de gracias.

    A la celebración de la Santa Misa ha de seguir la acción de gracias... ¡Cuántos libros de piedad exhortan e inculcan la acción de gracias después de la Santa Misa; pero, ¿cuántos son los sacerdotes que la dan?

    San Alfonso Mª de Ligorio

    Evangelio del día sábado 28a semana del tiempo ordinario - Memoria de San Ignacio de Antioquía, obispo y mártir

     


    San Ignacio de Antioquía , San Andrés BessetteMás...

    Carta de San Pablo a los Efesios 1,15-23.

    Por eso, habiéndome enterado de la fe que ustedes tienen en el Señor Jesús y del amor que demuestran por todos los hermanos,
    doy gracias sin cesar por ustedes recordándolos siempre en mis oraciones
    Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente.
    Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos,
    y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza. Este es el mismo poder
    que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo,
    elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro.
    El puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia,
    que es su Cuerpo y la Plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.


    Salmo 8,2-3a.4-5.6-7.

    ¡Señor, nuestro Dios,
    qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!
    Tú, que afirmaste tu majestad sobre el cielo,
    con la alabanza de los niños

    y de los más pequeños,
    Al ver el cielo, obra de tus manos,
    la luna y la estrellas que has creado:
    ¿Qué es el hombre para que pienses en él,

    el ser humano para que lo cuides?
    Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
    lo coronaste de gloria y esplendor;
    le diste dominio sobre la obra de tus manos.

    Todo lo pusiste bajo sus pies.


    Evangelio según San Lucas 12,8-12.

    Les aseguro que aquel que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios.
    Pero el que no me reconozca delante de los hombres, no será reconocido ante los ángeles de Dios.
    Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.
    Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir,
    porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir".

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



    Bulle

    Beato Humberto de Romans (c.1200-1277)
    dominico
    “Felices los perseguidos por la justicia” (col. La vie spirituelle, 1924, Lectures chrétiennes pour notre temps, Abbaye d'Orval, 1970)


    Los sufrimientos del tiempo presente no pueden compararse con la gloria futura (Rom 8,18)

    Ármense de esa paciencia que obra tantas maravillas en los santos. (…) Reflexionemos y veremos que nuestros sufrimientos en esta vida, la gravedad de nuestros pecados y el horror de los tormentos del infierno, no tienen proporción con la enormidad de los sufrimientos de Cristo y con la recompensa celestial. Nuestros Padres se regocijaban por los días de humillación y los años de pruebas que el Señor preparaba (…) La paciencia es un diamante, con ella el alma resiste a las adversidades; es un remedio ya que sana todas las heridas; un escudo porque protege de todos los ataques. Nunca nadie podrá tocarnos si hemos empezado a librar interiormente el combate contra nosotros mismos. (…)
    En la construcción de un edificio se golpea, se talla, se esculpe la piedra destinada a un lugar de honor. Así ocurre con nosotros, somos apremiados en este mundo con el fin de entrar en el templo celestial, en el que no escucharemos ningún golpe de martillo. La alegría no debe venir que después de la tristeza necesaria por nuestras faltas pasadas, para nuestra perfección espiritual y el crecimiento de nuestra gloria eterna. ¡Labor fecunda, precioso dolor, felices lágrimas que el Todopoderoso secará en los ojos de los probados! Jesús ha dicho que el Reino de los cielos es el atributo de los que sufren persecución por la justicia (Mt 5,10).
    (EDD)

    Reflexión sobre el cuadro

    Hoy recordamos a San Ignacio de Antioquía, padre de la Iglesia primitiva, obispo y mártir. Nacido en Siria a mediados del siglo I, se dice que Ignacio fue instruido personalmente (junto con otro futuro mártir, San Policarpo) por el Apóstol Juan. Cuando Ignacio se convirtió en obispo de Antioquía hacia el año 70, asumió el liderazgo de una iglesia local que, según la tradición, fue dirigida en primer lugar por San Pedro antes de su traslado a Roma. Situada en la actual Turquía, Antioquía era una de las principales ciudades del Imperio Romano. También fue el lugar donde los creyentes en las enseñanzas de Jesús y en su resurrección recibieron por primera vez el nombre de "cristianos".

    Las cartas de Ignacio hablan con gran vehemencia de la importancia de la unidad de la Iglesia, los peligros de la herejía y la importancia de la Eucaristía como 'medicina de la inmortalidad‘. Sus escritos contienen la primera descripción escrita que se conserva de la Iglesia como ’católica“, término derivado del griego que denota tanto universalidad como plenitud. Sobre su inminente martirio escribió: ”Ahora empiezo a ser discípulo. Que vengan el fuego y la cruz; que vengan las hordas de bestias salvajes; que vengan los desgarros, las fracturas y las dislocaciones de huesos; que vengan la amputación de miembros; que venga la destrozamiento de todo el cuerpo; y que vengan sobre mí todos los terribles tormentos del diablo: solo que me permita alcanzar a Jesucristo“.”

    San Ignacio de Antioquía dio testimonio de Cristo públicamente por última vez en el Anfiteatro Flavio de Roma, donde fue despedazado hasta la muerte por los leones. Este momento lo vemos representado en nuestro cuadro de Pier Leone Ghezzi. Nuestro santo está arrodillado entre los leones, con los brazos abiertos y la mirada elevada hacia el cielo. Por encima de él, un ángel le tiende la palma del martirio, signo de victoria a través de la fidelidad a Cristo. Incluso mientras las bestias le atacan, Ignacio se estira hacia la vida celestial que le espera. Fíjate en cómo el anfiteatro parece abrirse ya hacia el cielo. Las nubes y los ángeles entran en la arena, llevando la promesa de la eternidad al mismo lugar del sufrimiento. Los espectadores contemplan su muerte; Ignacio alza la mirada hacia su bienvenida.

    San Ignacio nos ofrece las palabras que nos permiten comprender este cuadro: “Yo soy el trigo de Dios”, escribe, anhelando convertirse en “el pan puro de Cristo”. Su lenguaje es profundamente eucarístico: desea que toda su vida se convierta en una ofrenda, unida a Jesús. Los leones pueden desgarrar su cuerpo, pero no pueden separarlo de Cristo.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    Oración para ser testigo de Dios

    Señor Dios todopoderoso, te doy gracias por tu amor y por permitirme conocerte. Pon tus palabras en mis labios y llena mi corazón de valentía. Dame la gracia de reflejar tu luz no solo con lo que digo, sino con mis acciones de cada día. Quita de mí el miedo o la duda, y recuérdame que es tu Espíritu Santo quien obra. Que mi vida sea un reflejo fiel de tu misericordia para que otros puedan encontrarte a través de mí. Amén.

    Consejos prácticos para dar testimonio

    • Sé sencillo y natural: No necesitas palabras complejas; comparte lo que Dios ha hecho en tu vida con sencillez.
    • Habla con tus acciones: El mejor testimonio se nota en los frutos del amor, la paciencia y el servicio a los demás.
    • Confía en el Espíritu: Recuerda las palabras del Evangelio: no temas cómo defenderte o qué decir, porque el Señor pone las palabras en el momento indicado.

    viernes, 16 de octubre de 2026

    Kit de salvación de Carlo Acutis para llegar al cielo


    Carlo Acutis

    Carlo Acutis el joven santo que nos ha dejado un kit de salvación para alcanzar el cielo. Invitandonos a la santidad, ¿quieres saber cuál es? Aquí te contamos….


    Carlo Acutis, el joven italiano canonizado el 7 de septiembre de 2025, quien puso de moda buscar la santidad a través de la eucaristía, dejando un legado de fe, devoción y sencillez que continúa inspirando a miles de personas alrededor del mundo, especialmente a los jóvenes, a quienes impulsa a perseguir la salvación.

    Aunque su vida fue corta, ya que, —falleció a los 15 años en 2006— su testimonio de santidad ha tocado corazones de diversas edades y contextos. En sus enseñanzas, Carlo hablaba de un "kit de salvación", un conjunto de prácticas espirituales que él mismo adoptó para acercarse a Dios y vivir de acuerdo con su fe.

    La autenticidad para ganarse el cielo

    Este "kit" no solo es una llamada a la acción, sino una invitación a seguir el camino de Cristo con autenticidad y devoción. Él dijo: "Todas las personas nacen como originales, pero muchas mueren como fotocopias".

    ¿Qué elementos componen este "kit"? A continuación, exploraremos cinco pilares que Carlo consideraba esenciales para alcanzar la santidad y, en última instancia, "ir al cielo".

    1Misa y Eucaristía diaria: una autopista al cielo

    Painting of Blessed Carlo Acutis - Detail

    John Touhey | Aleteia

    Carlo Acutis tenía una profunda devoción por la Eucaristía. Para él, asistir a la Misa diaria era fundamental, no solo como un acto de obediencia religiosa, sino como un encuentro vivo con Cristo. Carlo describió la Eucaristía como "la autopista al cielo", una metáfora que ilustra su creencia de que la cercanía con Jesús en la Santa Misa es el camino más directo para alcanzar la salvación.

    "Cuanto más recibamos la Eucaristía, más nos haremos semejantes a Jesús, de modo que en la tierra tendremos un anticipo del Cielo". - Carlo Acutis

    2La Confesión frecuente: purificación del alma

    A lo largo de su vida, Carlo promovió la importancia de la confesión frecuente. Para él, el sacramento de la Reconciliación era un medio indispensable para mantener el alma limpia y en paz con Dios.

    Este hábito nos recuerda que la santidad no se trata de vivir sin pecado, sino de reconocer nuestras fallas y buscar la reconciliación con Dios, sin miedo ni vergüenza.

    ¿Sabías que tu confesión puede ser inválida?

    Lea el artículo

    3Lectura de la Palabra de Dios: conocer a Cristo

    Este joven tenía una relación profunda con la Biblia. Leía las Escrituras todos los días, no como una obligación, sino como un medio para conocer mejor a Cristo. La Palabra de Dios, decía él, es el alimento espiritual que fortalece la fe y orienta la vida. La lectura diaria de la Biblia es una herramienta esencial para profundizar en nuestra relación con Dios. 

    4Rezar el Rosario para unirnos a María

    By osobystist | Shutterstock

    Carlo tenía una gran devoción a la Virgen María, y el Rosario era una de sus principales formas de oración diaria. A través de este rezo, se unía a María en su meditación sobre los misterios de la vida de Cristo, buscando imitarlos en su propia vida.

    El Rosario, para Carlo, era mucho más que una práctica devocional: era un camino de encuentro con Jesús a través de los ojos de su Madre. Al rezarlo, se profundiza en el amor de Dios y se cultiva una vida de oración constante, algo que Carlo vivió intensamente. Carlo amaba tanto a la Virgen que decía:

    "La Virgen María es la única mujer en mi vida" - Carlo Acutis

     

    5El amor a la caridad

    Uno de los aspectos más notables de la vida de Carlo Acutis fue su dedicación a los demás. Aunque era un adolescente, su generosidad no conocía límites. Carlo se preocupaba profundamente por los más necesitados, y ayudaba a los pobres y a los marginados de su comunidad con gran frecuencia.

    Para él, vivir la caridad no era una opción, sino una obligación cristiana. "El amor al prójimo", decía, "es la verdadera prueba de nuestra fe". No basta con amar a Dios si no somos capaces de amar a los demás, especialmente a los más vulnerables.

    Karen Hutch, Aleteia

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    De joven político a monje en Irlanda, y hoy párroco y exorcista en Alaska: su primer caso, de libro

     

    Joseph McGilloway, párroco y exorcista en Sitka, Alaska, foto de Meredith Redick-KCAW

    Joseph McGilloway, párroco y exorcista en Sitka, Alaska, 


      Joseph McGilloway entró en los benedictinos en Irlanda en 1994 y fue ordenado sacerdote en 2003. Antes de ser monje trabajó en un bar, en una tienda de ropa y en una licorería, y participaba en la mesa de gobierno del Fine Gael, el partido político tradicionalmente considerado democristiano en Irlanda. Dejó todo eso por la vida monástica.

      Irlanda es un país que aprecia la música y a él le encanta cualquier cosa relacionada con la música. Mientras estaba en la abadía de Glendal, en Limerick, lanzó un disco de músicos irlandeses en 2008 que recaudó el equivalente a 30.000 dólares para víctimas de maltrato doméstico. Entre los cantantes participantes estaba la legendaria Moya Brennan, hermana mayor de Enya y vocalista del mítico grupo Clannad.

      En Irlanda le gustaba dirigir coros de himnos clásicos polifónicos sin instrumentos, lo que en Irlanda llaman "arpa sagrada", refiriéndose a la voz humana. Es una forma de reunir mucha gente que le gusta cantar.

      Joseph McGilloway dirige un coro de himnos en 2012 aún en Irlanda:

      Desde 2014, con permiso de las autoridades eclesiásticas, pasó a ser un cura diocesano en la otra punta del mundo, en Alaska. Llegó con 48 años a un país completamente distinto. Le encantó la forma en que viven la fe los católicos de Alaska, su "apertura genuina", "una forma muy positiva de vivir la llamada a ser cristiano".

      En su primer destino parroquial empezó a organizar coros de canto gregoriano y a enseñar a los parroquianos partes comunes de la misa que se pueden cantar.

      Reclutado de exorcista

      Y después el obispo le reclutó de exorcista, como contaba hace unos meses en Alaska Public Media. Con el cargo, se afincó en Sitka, la antigua colonia rusa en Alaska, de unos 8.000 habitantes y varios edificios históricos. Allí es párroco de San Gregorio Nacianceno, la parroquia católica.

      "El entonces arzobispo de Anchorage trajo un amigo suyo para hablarnos, un sacerdote que había sido exorcista casi 20 años, y supongo que fue la primera vez que me tomé el tema en serio, lo que decía tenía sentido", explica. Como el obispo vio que estaba interesado, le encargó ese ministerio.

      La mayor parte de la tarea, explica, es acompañar con suavidad y gentileza a personas con inquietudes espirituales, y a menudo con problemas de salud. Lo primero es asegurarles que no está locos por sospechar que pueden sufrir de un mal espiritual. Lo segundo es que la gente no vea al demonio por todas partes. Porque sí puede haber una enfermedad física (como un tumor en el cerebro) o mental.

      "Necesitamos permiso de la persona para hacer pruebas médicas y de salud mental, porque lo peor que se puede hacer es alimentar una enfermedad mental sugiriendo que también hay un demonio implicado", advierte.

      Pero ha visto algunos casos que le han impresionado. Empezando por el primero, que de hecho es explicado en el libro de exorcismos de Vince Lampert, que desde 2001 es el exorcista de Indianápolis. Lampert escribió que sucedió en 2019 en una aldea esquimal a 300 millas de Anchorage con un exorcista novato: era

      Joseph McGilloway.

      "Mi primer exorcismo fue ayudando a Vince Lampert. Antes me había dado un montón de libros para leer, y todos empiezan igual: el 99,9% de este ministerio es gentil, suave, es oración, es tranquilo... y luego el libro habla del otro 0,1%, que supongo que es lo que interesa a la gente. Y yo fui pensando que sería el 99,9 y fue el 0,1. El padre Vince me dijo: 'si pasan esas cosas, la intención es distraernos de la oración, porque nos fascinará la fuerza, el cambio de voz, el cambio visual, los conocimientos que tiene que no son naturales..."

      Parece que hubo de todo eso, aunque él no lo detalla. Pero dice que "es agotador" y que como el exorcista veterano lo sabía, le trajo "un paquete grande familiar de M&Ms", los dulces de colores. "Tras todo ese trabajo, nos sentamos en la mesa a comer M&Ms y un brownie, y esa fue nuestra cena esa noche". El padre Vincent le dijo que a menudo tras un exorcismo va a comprarse un helado.

      En su libro Exorcism Lampert habla de su viaje a Alaska y su sesión con un exorcista novato, McGilloway.

      Como exorcista novato, Joseph McGilloway fue a Roma a su curso de exorcistas, donde el ambiente era "realmente feliz". La gente le decía:

      - Bueno, ¿y de dónde eres?

      - Soy de Alaska...

      - Vaya, y ¿qué tal en Alaska? ¿Está el demonio activo allí?

      - Bueno, ya sabes la expresión, "hasta que se congele el infierno..."

      "No hay mucha actividad demoníaca en realidad en Alaska, gracias a Dios, pero sí alguna", detalla McGilloway. Y tiene un mensaje para la gente: el exorcista no hace magia, la liberación depende en gran parte de la voluntad de la persona de alejarse del mal y de servir a Dios. "Si no eres una persona fiel [a Dios] y no tienes interés en llegar a serlo, lo que un exorcista puede hacer por ti es muy limitado".

      P.J.G., ReL

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