Entradas populares

miércoles, 25 de febrero de 2026

Reconciliación: ¿con qué frecuencia debería confesarme?

confesión, reconciliación, penitencia

Un sacramento importante en la vida del cristiano es la Reconciliación, por eso, surge la inevitable pregunta personal: ¿cada qué tiempo debo confesarme?  

La Iglesia ha puesto dentro de sus cinco mandamientos que el cristiano debe recibir el sacramento de la Reconciliación por lo menos una vez al año:

"El segundo mandamiento ("confesar los pecados al menos una vez al año") asegura la preparación a la Eucaristía mediante la recepción del sacramento de la Reconciliación, que continúa la obra de conversión y de perdón del Bautismo (cf CIC can. 989; CCEO can. 719)". (CEC 2042)

San Juan Pablo II escribió en su exhortación apostólica Reconciliación y Penitencia que "Para un cristiano el sacramento de la penitencia es el único modo ordinario de obtener el perdón de sus pecados graves cometidos después del bautismo".

Reconciliación y conversión

San Juan Pablo II menciona que para que la reconciliación sea plena, necesariamente se exige la liberación del pecado, "que ha de ser rechazado en sus raíces más profundas".

Por eso, existe una estrecha conexión interna que une a la "conversión y reconciliación". Así mismo, el cristiano debe reconocer que requiere hacer un examen de conciencia minucioso para cumplir con estas condiciones espirituales.

Aquí es en donde entramos al tema de la frecuencia con la que deberíamos confesarnos.

La confesión frecuente

El mandamiento indica "una vez al año" como mínimo. Esta premisa supone que no existe conciencia de pecado mortal. En caso contrario, si se ha cometido una falta grave es indispensable y urgente la confesión sacramental.

Ahora bien, la Reconciliación incrementa la gracia santificante, por lo que es muy recomendable acudir a la confesión por lo menos cada tres meses para ir venciendo los pecados veniales y fortalecer el espíritu contra las tentaciones.

Pero si alguien desea mayores beneficios, podría confesarse cada mes. Quizá nos motive recordar que el papa Francisco, que de Dios goce, se confesaba cada quince días.

Sin embargo, lo más importante es que cada quien haga una evaluación de sus necesidades espirituales y tal vez consultar con algún sacerdote para elegir lo que más convenga, porque dependerá incluso de su carácter, estilo de vida, trabajo, por mencionar algunas variables.

Mónica Muñoz, Aleteia

Vea también    La Confesión: Reconciliación
con Dios y con los demás





(VIDEO) Miles de fieles acuden a venerar las reliquias de san Francisco de Asís

 


A 800 años de su muerte, la veneración pública de sus restos se convierte en una llamada a redescubrir la fraternidad y la entrega cristiana

Ocho siglos después de su muerte, la figura de san Francisco de Asís continúa interpelando al mundo contemporáneo. Con motivo de este aniversario histórico, la Iglesia ofrece un tiempo especial de veneración pública de sus restos en Asís, no como un recuerdo del pasado, sino como una invitación viva a redescubrir el corazón del Evangelio: la fraternidad, la humildad y el amor entregado.

Guillermo Arévalo,  Aleteia

Vea también    San Francisco de Asís


40 ideas «exitosas» para una buena Cuaresma: detente cinco veces al día y no olvides ver «La Pasión»

Llega uno de los periodos del año mejor apropiados para resituarnos ante Dios y orientar nuestra vida.

Planifica un retiro. Podría ser simplemente medio día, en la naturaleza o en una iglesia.

Planifica un retiro. Podría ser simplemente medio día, en la naturaleza o en una iglesia.

¿Sientes que tu vida descarrila por momentos? ¿Necesitas un cambio de rumbo radical? La Cuaresma viene en ayuda de los cristianos, para poner de nuevo en el centro lo más importante. Un tiempo de preparación para vivir la pasión de Jesús, y que nos devuelve a la intimidad con Dios.

La página Integrated Catholic Life enumera 40 consejos para seguir durante la Cuaresma. Cuarenta ideas sencillas y prácticas que pueden traer un cambio duradero a nuestra vida. Esta lista se basa en el libro de Marcellino D'Ambrosio Cuarenta días, cuarenta maneras: una nueva mirada a Cuaresma (Siervo, 2014).

Cuarenta ayudas para vivir una buena Cuaresma

1. Reserva 30 minutos para rezar al principios de la Cuaresma y pide la fuerza del Espíritu Santo. Si necesitas levantarte temprano o quedarte despierto hasta tarde para tener 30 minutos de tranquilidad, ¡hazlo! Apaga el teléfono y el ordenador. No lo pospongas y no permitas interrupciones.

2. Asiste a Misa diaria durante la Cuaresma.

3. Si no puedes ir a Misa diaria, ve a Misa los viernes y los domingos. Quizá puedas ir una o dos veces más durante la Cuaresma.

4. Pasa al menos 30 minutos en adoración, al menos una vez a la semana. No tiene por qué ser frente al Santísimo, pero es mucho más poderoso.

5. Recupera la tradición de realizar visitas frecuentes al Santísimo durante la semana, aunque sea sólo cinco minutos.

6. Si no puede ir a Misa diaria, lee las lecturas del día. Durante las temporadas especiales como la Cuaresma, las lecturas constituyen un fantástico estudio bíblico.

7. Es bueno confesarse al menos una vez durante el tiempo de Cuaresma después de hacer un buen examen de conciencia.

8. Además de la penitencia, cumple las condiciones necesarias para una indulgencia plenaria.

9. Pasa tus primeros 15 minutos del día agradeciendo a Dios por el regalo de la vida y ofrécele tu día.

10. Lee algo de la Biblia todos los días.

11. Reza la Liturgia de las Horas durante la Cuaresma.

12. La oración es como respirar: hay que hacerlo continuamente. Pero, a veces es necesario hacer una pausa y respirar profundamente. Planifica un retiro. Podría ser simplemente de medio día, en la naturaleza o en una iglesia. Trata de ceñirte a las Escrituras, la liturgia y guardar silencio tanto como puedas. Al final del retiro, escribe lo que el Espíritu Santo te haya dicho.

13. Haz el Vía Crucis cada viernes, ya sea con un grupo o tú solo. Si tienes hijos, llévalos.

14. Adquiere el hábito de detenerse al menos cinco veces al día, de elevar el corazón y decir una breve oración como "Jesús, te amo" o "Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador" o "Señor, lo ofrezco por ti".

15. Reza los Misterios Dolorosos del Rosario con frecuencia, especialmente todos los viernes y miércoles. Los misterios gloriosos son especialmente apropiados los domingos. Los misterios alegres y luminosos son perfectos en otros días.

16. Utiliza el Rosario de las Escrituras, que te proporciona un versículo de las Escrituras para recitar entre cada Ave María. Esto hará que sea más fácil meditar sobre los misterios.

17. Si nunca has hecho un rosario familiar, comienza a hacerlo el viernes o el domingo.

18. Reza cada día durante la Cuaresma por las intenciones y la salud del Papa.

19. Reza cada día por tu obispo y por todos los obispos de la Iglesia Católica.

20. Reza por tus sacerdotes y diáconos y por todos los sacerdotes y diáconos.

21. Reza por los millones de cristianos que sufren persecución en varios países musulmanes y comunistas de todo el mundo, como Somalia, Nigeria, Siria, Irak, Indonesia, China, Vietnam y Corea del Norte. Reza por todas las personas que sufren discriminación por cualquier motivo.

22. Reza por la unidad de los cristianos, para que haya un solo rebaño y un solo pastor.

23. Reza por la evangelización de todos aquellos que aún no han escuchado y aceptado la Buena Nueva de Jesús.

24. Aquí tienes una gran idea para la Cuaresma: reza por tus enemigos. De hecho, piensa en la persona que más te ha herido o que más te molesta y dedica varios minutos cada día a agradecer a Dios por esa persona y pedirle que la bendiga.

25. Reza por el fin del aborto, y por las mujeres embarazadas que lo contemplan.

26. Reza durante la Cuaresma por países en dificultades como Afganistán, Siria, Irak, Ucrania, Tierra Santa y otros lugares.

27. Reza por el fin de la pena de muerte, por los condenados y por las familias de las víctimas de asesinato.

28. Encuentra una forma de ayuno cuaresmal. Algunos ayunan a pan y agua los miércoles y viernes. Otros ayunan sin consumir dulces o alcohol durante la Cuaresma. Algunos ayunan uno o más días a la semana, desde el desayuno hasta la cena, pasando la hora del almuerzo en oración o en la misa del mediodía. El dinero ahorrado debe donarse a algún apostolado o centro al servicio de los pobres física o espiritualmente.

29. Conoce a los Padres de la Iglesia y lee textos de ellos junto con las Escrituras.

30. Busca una biografía de un santo que te atraiga especialmente y léela durante el tiempo de Cuaresma. Si nunca la has leído, la novela histórica de Mark Twain sobre Santa Juana de Arco es fantástica.

31. En lugar de ver vídeos de entretenimiento, prueba con vídeos que enriquezcan tu vida espiritual.

32. Vuelve a centrarte en la persona de Jesús y lee todo lo que puedas sobre Él.

33. Encuentra un centro para personas sin hogar, un comedor o una casa para embarazos en riesgo y trabaja como voluntario durante algún tiempo de la Cuaresma.

34. Visita a alguien en una residencia de ancianos, en el hospital o enfermo en casa. Para así amar a Jesús a través de la persona que sufre.

35. ¿Hay alguna persona viuda o divorciada viviendo en tu barrio? Si es así, sería una gran idea invitar a esa persona a tu casa a cenar o tomar un café.

36. Vuelve a ver La Pasión de Cristo, de Mel Gibson.

37. Invita a tu casa a ver esta película a gente cuya fe es más bien nominal, o que no practica tu fe, o que no profesa la fe cristiana en absoluto.

38. Si estás casado, sería una excelente idea de Cuaresma pasar un tiempo especial y concentrado con tu cónyuge, fortaleciendo tu matrimonio. Reza con él o con ella de forma frecuente.

39. Dedica un tiempo importante a cada uno de tus hijos, hermanos o padres. Ya sea escuchar, rezar o incluso divertirte con ellos. La santidad no debe ser triste.

40. Cuando llegue la Pascua, ¡no abandones estas ideas y practícalas! ¡Hazlas una característica permanente de una vida cristiana más profunda y rica!

Jesús M.C., ReL

Vea también    Sacramento de la Penitencia