El Papa León XIV ante la Virgen de Lourdes en los Jardines Vaticanos este sábado 30 de mayo
Desde la Gruta
de la Virgen de Lourdes que está asentada en los Jardines Vaticanos, el Papa
León XIV rezó el rosario por la paz este sábado, asegurando que para alcanzarla
debemos asumir un compromiso cotidiano en nuestra vida.
A esta iniciativa del Santo Padre se unieron 19 de los más importantes santuarios marianos en el mundo entero —incluyendo los de Fátima, Lourdes y Guadalupe— para pedir a la Santísima Virgen el don de la paz en el mundo entero.
En su intervención, el Papa precisó que la paz “no es una teoría que se
verifique en un laboratorio” sino que es “un compromiso cotidiano de nuestra
vida” cuando se le busca “con corazón sincero”. La paz, añadió, “brota de la
justicia y del amor” como una armonía que une a las personas, a las familias y
a los pueblos.
“También en
este tiempo de tensiones y conflictos, la paz se hace posible cuando se quiere
escuchar el grito de quienes se ven privados de ella: niños inocentes, madres y
padres angustiados, prisioneros maltratados, refugiados, personas que sufren,
de todas las edades. Todos ellos tienen en los labios una sola palabra: ¡paz!”,
agregó.
En medio de la oración, el Papa puso de manifiesto “la esperanza de la que sentimos necesidad” en medio de las dificultades. Además, pidió preparar el corazón para poder “comprender el sentido de lo que ocurre en la historia, reconociendo la providencia de Dios que siempre la guía y nos socorre”.
El Santo Padre pronunciando un discurso.
La Virgen
María, continuó, inclina el oído del corazón para escuchar “lo que dice Dios”.
El Papa León dijo que “Ella nos sirve de ejemplo con su obediencia, que acoge
la encarnación del Hijo de Dios en su seno”.
Así, el
Rosario nos permite reconocer al Señor Jesús como la Palabra de Dios, una
Palabra de Paz “para todos aquellos que vuelven a Él con un corazón
arrepentido”.
“El Señor
nunca nos abandona, ni siquiera cuando nos olvidamos de Él, ni siquiera cuando
perdemos el camino; Él viene a buscarnos y se nos acerca con el amor de
siempre”, aseguró.
La paz es siempre posible
El Santo Padre
explicó que la paz “es siempre posible porque es un don de Dios”. La paz “tiene
el rostro de Jesucristo” porque Él es quien “derriba los muros de la enemistad,
que vence la arrogancia con la humildad y redime del pecado a toda la creación”.
“Cuando el
Señor Jesús está con nosotros y nos comportamos como verdaderos discípulos de
su amor, entonces el Espíritu Santo puede realizar lo que humanamente parece
imposible. Cuando, en cambio, nos alejamos de Dios, nos alejamos también del
hombre, de nuestro prójimo, permaneciendo indiferentes a su dolor”, señaló.
León XIV
explicó que cada vez que volvemos al Señor, “su paz se convierte en nuestro
compromiso, según las tareas y responsabilidades de cada uno”, convirtiéndose
así nuestra oración “en misión y profecía”.
“Ya no habrá
llanto de inocentes en nuestras ciudades; nadie tendrá que huir de su hogar por
la amenaza de las bombas; la sed de poder y la violencia de las palabras darán
paso a la sed de justicia y de verdad”, dijo.
“Pero cada uno
puede y debe aportar su granito de arena, empezando por cosas pequeñas pero
importantes, absteniéndose de toda violencia verbal o física, en la vida
cotidiana y también en las redes sociales”, agregó el Papa León.
Finalmente, el
Santo Padre remarcó que la paz “comienza en un corazón que ama” y se manifiesta
“en los labios que pronuncian palabras de reconciliación” y en la mirada que
observa al mundo “con mansedumbre y sabiduría”.
“Esta es la
verdadera fuerza, la fuerza de la verdad y del amor. ¡Dios busca constructores
de paz! Que nuestra Santísima Madre nos ayude a responderle cada día con
nuestro ‘heme aquí’, no con palabras, sino con hechos”, concluyó.
Andrés Henríquez, ACI



