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lunes, 20 de abril de 2026

Carta abierta al cardenal Jean-Claude Hollerich, SJ

 La cuestión de quién puede ser ordenado no de disciplina, sino de revelación divina y de la naturaleza de la Iglesia.Facebook

Sarah Mullally, arzobispo de Canterbury, encarna al frente de la Iglesia de Inglaterra uno de los objetivos del cardenal Hollerich para la Iglesia católica.

Sarah Mullally, arzobispo de Canterbury, encarna al frente de la Iglesia de Inglaterra uno de los objetivos del cardenal Hollerich para la Iglesia católica.

Eminencia:

En un artículo publicado recientemente por un importante sitio web católico alemán, usted sugirió que la cuestión de si la Iglesia puede ordenar mujeres no se ha resuelto definitivamente: 

  • "No puedo imaginar cómo una Iglesia puede seguir existiendo a largo plazo si la mitad del pueblo de Dios sufre porque no tiene acceso al ministerio ordenado". 

Dejando de lado por un momento los interrogantes sobre qué tipo de sufrimiento causa la antigua práctica de la Iglesia de llamar solo a hombres al sacerdocio, y cómo lo causa, su planteamiento suscita interrogantes sobre el pasado, el presente y el futuro.

¿Sugiere usted, por ejemplo, que la interpretación católica del sacramento del Orden Sagrado ha sido esencialmente errónea durante dos milenios? ¿Cómo conciliar semejante idea con la promesa del Señor de mantener a su Iglesia en la verdad mediante la continua efusión del Espíritu Santo (Juan 15,16; 16, 13)? 

La cuestión de quién puede ser admitido al Orden Sagrado nunca se ha entendido como un asunto secundario de disciplina eclesiástica; se ha considerado que atañe a la naturaleza misma del ministerio ordenado, que es parte constitutiva de la estructura de la Iglesia... y la Iglesia es creación de Cristo, no nuestra. ¿La Iglesia ha malinterpretado a Cristo durante dos mil años? ¿O se equivocó Cristo al estructurar la Iglesia y su ministerio ordenado tal como ha sido estructurado durante dos milenios?

«Declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo»San Juan Pablo II, «Ordinatio Sacerdotalis», 22 de mayo de 1994

Y su incapacidad para imaginar un futuro de la Iglesia en el que las mujeres no sean llamadas al sacerdocio, ¿no sugiere una comprensión bastante clericalista de la vida del Reino que vivimos ahora (Mc 1, 15: "Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios")? Si el Reino irrumpió en la historia durante el tiempo del Señor entre nosotros, y si esa irrupción y su promesa de vida eterna es la realidad en la que vivimos ahora (por mucho que lo olvidemos), ¿cómo puede 'la mitad del Pueblo de Dios' estar excluida de la plenitud de la vida en el Espíritu? 

Y su temor por el futuro ¿qué implica sobre cómo entiende usted la irrupción del Reino en el pasado? ¿Fue excluida la Virgen María de vivir la plenitud de la vida del Reino proclamada por su Hijo porque Él no la llamó al sacerdocio? ¿Lo fueron Catalina de SienaTeresa de Ávila Edith Stein, patronas de Europa? ¿Lo fue la madre de usted? ¿Lo fue la mía?

Luego está el presente. La Iglesia católica se toma en serio la revelación divina, lo que significa que la creación por Dios de los seres humanos como hombres y mujeres -igualmente humanos, pero humanos de forma distinta y complementaria- no fue simplemente una cuestión de que el Creador actuara a través de los mecanismos de la biología evolutiva. 

En efecto, Génesis 1, 27 ("Varón y mujer los creó") no es una mera descripción; revela verdades profundas inherentes a la condición humana. Por eso la Iglesia católica no acepta ni puede aceptar esa idea de la modernidad tardía y de la postmodernidad sobre una humanidad unisex en la que la masculinidad y la feminidad se reducen a maquinarias diferentes.

En el quinto capítulo de la Carta a los Efesios, San Pablo describe la relación del Señor con su Iglesia como la de un esposo: el Señor ama a la Iglesia como un esposo ama a su esposa. El sacerdote ordenado, tal como lo concibe la Iglesia católica, encarna esa relación esponsal de Cristo con la Iglesia. Los sacerdotes no son simplemente miembros de una casta clerical autorizados para ejercer ciertas funciones eclesiásticas: más bien el sacerdote ordenado es un icono de Cristo Sumo Sacerdote, el esposo de la Iglesia.

A las culturas unisex les resulta difícil comprender dicha idea. Lo mismo ocurre con las culturas que imaginan que dos hombres o dos mujeres pueden "casarse" entre sí. Pero la Iglesia no está obligada a rendirse ante las confusiones de ninguna cultura. Y ciertamente no puede sacrificar a esas confusiones su convicción de que Dios reveló verdades importantes sobre nuestra humanidad cuando el Espíritu Santo inspiró al autor de Génesis 1, 27 a escribir lo que escribió, y cuando ese mismo Espíritu inspiró a San Pablo a escribir Efesios 5 .

San Pablo también describió esa relación esponsal de Cristo con la Iglesia (crucial para el concepto católico de quiénes pueden ser llamados al sacerdocio) como un "gran misterio": es decir, una profunda verdad de fe que solo puede comprenderse en el amor, aunque intentemos cuidadosamente entenderla de forma intelectual. 

Permítame sugerirle, Eminencia, que los pastores de la Iglesia deberían evitar causar más confusión (y cualquier sufrimiento que esta provoque) ayudando al pueblo de Dios a abrazar los misterios de la fe en el amor, en vez de sugerir que lo que ha sido establecido por la Revelación divina y por la enseñanza autorizada de la Iglesia (en la carta apostólica Ordinatio Sacerdotalis de 1994 ) no está, de hecho, establecido.

Suyo en la comunión de la fe pascual.

  • Tomado de la página personal de George Weigel.

Vea también     La ordenación de la mujer...



Papa León visitó ciudad devastada por la guerra, donde cada parroquia está construyendo una capilla de adoración perpetua


 

En medio de una ciudad marcada por la violencia, cientos de católicos caminan cada día con una misma meta: visitar a Jesús Eucaristía. Conoce la impresionante historia de Bamenda, la ciudad que el Papa León XIV visitó durante su viaje papal a África.

Cuando la mayoría de los católicos va a la Adoración Eucarística, lleva sus intenciones: familia, amigos, vocación, sanación y el deseo de hacer la voluntad de Dios. En Bamenda, una ciudad del noroeste de Camerún, los fieles llevan todo eso ante el Santísimo Sacramento… y una súplica urgente más: que los disparos, los secuestros y el derramamiento de sangre a su alrededor finalmente se detengan.

El Papa León visitó esta ciudad golpeada por la guerra el 16 de abril, como parte de su viaje a Camerún. En uno de los momentos más impactantes de su visita, el Pontífice se arrodilló en silencio ante el Santísimo Sacramento, en la capilla de adoración perpetua de la catedral de Bamenda.

Papa León XIV rezando en la capilla de adoración perpetua de la catedral de Bamenda. Crédito: Vatican Media.

Durante años, esta ciudad ha estado en el centro de la “crisis anglófona” de Camerún, un conflicto entre separatistas de habla inglesa y el gobierno central francófono. Soldados patrullan las calles, combatientes separatistas se mezclan entre los civiles y los lunes de “ciudad fantasma” paralizan escuelas y negocios. Salir de casa en esos días puede significar acoso, secuestro o algo peor.

Y, sin embargo, en medio de todo esto, algo hermoso y sorprendente está ocurriendo. Bajo el liderazgo del arzobispo Andrew Nkea, la arquidiócesis de Bamenda está trabajando para que cada parroquia tenga su propia capilla de adoración perpetua.

Fieles reciben con emoción al Papa León XIV a su llegada a Bamenda. Crédito: Vatican Media.

Un Año de la Eucaristía en una zona de guerra

En noviembre de 2022, el arzobispo Nkea lanzó un “Año de la Eucaristía” local para la arquidiócesis e hizo una petición audaz: que cada parroquia disponga de una capilla de adoración perpetua, un lugar donde Jesús Eucaristía esté expuesto y sea adorado día y noche.

Su objetivo era simple y radical: que los laicos pudieran “reconfortarse en la presencia de su Señor y Maestro en cualquier momento”, incluso en medio de una guerra. En lugar de obligar a las personas a cruzar una ciudad peligrosa para llegar a una sola capilla, el arzobispo quería que Jesús estuviera cerca: en cada barrio, en cada parroquia.

Capilla de adoración de la parroquia de la Inmaculada Concepción, proyecto de nueva construcción durante el Año de la Eucaristía de la Arquidiócesis de Bamend. Crédito: Jonathan Liedl, ACI Africa.

También buscaba enfrentar una tentación espiritual que suele aparecer en tiempos de miedo: recurrir a “otros poderes”, como la brujería, los adivinos o prácticas ocultas. La respuesta, insistía, no es buscar control en lugares oscuros, sino volver a Cristo verdaderamente presente en la Eucaristía.

“No puedes detenerlos”

La respuesta de las parroquias ha sido generosa y heroica. Aunque construir una capilla es muy costoso para los católicos locales, las comunidades han dado un paso al frente con fe. Algunas parroquias han levantado capillas completamente nuevas; otras han transformado garajes o habitaciones antiguas en espacios sencillos pero hermosos de adoración.

Los sacerdotes aseguran que, una vez abiertas, estas capillas no permanecen vacías. Las personas llegan temprano por la mañana y también al final del día. Muchos vienen agotados por la tensión constante, preocupados por sus hijos o llorando a seres queridos perdidos por la violencia.

La capilla de adoración de la parroquia de San Juan Bautista en Bamenda. Crédito: Jonathan Liedl, ACI Africa.

Lo más impactante es que, en los lunes de “ciudad fantasma” —cuando los separatistas intentan paralizar la ciudad—, algunas capillas están incluso más llenas de lo habitual. Con el trabajo y las actividades detenidas, más personas acuden a Jesús.

Incluso si los combatientes los acosan o amenazan en el camino, los fieles siguen yendo. Un pastor lo resumió así: “Molestan a la gente, pero la gente sigue viniendo. No puedes detenerlos”.

Editor de Churchpop

Vea también  Adoración eucarística: Historia...

Regina Caeli: Desde Angola, el Papa expresa su cercanía a Ucrania y Líbano

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"Expreso mi cercanía a todos los que sufren y aseguro a todo el pueblo ucraniano mis oraciones", expresó el Papa durante el rezo del REgina Caeli en Angola

El Papa León XIV lamentó "la reciente intensificación de los ataques contra Ucrania" durante la oración del Regina Caeli, al concluir la misa que celebró el 19 de abril de 2026 en Kilamba, Angola. Ante aproximadamente 100.000 personas, también celebró la tregua anunciada en el Líbano, que describió como "un motivo de esperanza".

I.Media, ReL



El Papa planteó en el santuario de Mama Muxima ideas concretas para vivir por la Virgen y el Rosario

León XIV llegó en helicóptero y se fue de la misma manera, tras un acto de gran devoción que concluyó ya anochecido.

León XIV mostró devoción a la Santísima Virgen en el rezo del Rosario y explicó por qué es tan importante ese sentimiento hacia ella.

León XIV mostró devoción a la Santísima Virgen en el rezo del Rosario y explicó por qué es tan importante ese sentimiento hacia ella.


    El último acto de este domingo del Papa en Angola fue el rezo del Rosario en el santuario de Mama Muxima, tras el cual voló en helicóptero hasta Luanda, la capital del país, como había hecho por la mañana dejando una imagen menos habitual que las que le sitúan en aviones.

    Ésta es una imagen de León XIV en la mañana del domingo, llegando en helicóptero a Kilamba. Ya oscurecido regresó de la misma forma a Luanda.

    Ésta es una imagen de León XIV en la mañana del domingo, llegando en helicóptero a Kilamba. Ya oscurecido regresó de la misma forma a Luanda.Vatican Media

    Se trató de un acto muy particularmente juvenil, porque había numerosos miembros de la Legión de María, donde son particularmente activos, pero también porque son jóvenes muchos de los miles de devotos del santuario visitado. Hubo aproximadamente veinte mil fieles en esta oración.

    Los misterios de Rosario rezados, como corresponde al domingo, fueron los gloriosos, y estuvieron precedidos por un rato de oración del pontífice en una capilla cercana al santuario.

    La oración privada y particular del Papa a la Virgen antes del Rosario que compartió con miles de fieles.

    La oración privada y particular del Papa a la Virgen antes del Rosario que compartió con miles de fieles.

    Tras ese momento personal se produjo la oración colectiva, a la que siguieron las palabras que dirigió León XIV a los presentes, durante las cuales hizo diversas afirmaciones sobre Nuestra Señora y sobre este rezo tan extendido en todo el mundo y de tanta importancia para la fe.

    Destacamos algunas de esas expresiones:

    • El Rosario es "una devoción antigua y sencilla, nacida en la Iglesia como oración para todos".
    • Los misterios gloriosos rezados y meditados nos muestran la "senda luminosa y exigente" del camino mostrado por Jesús resucitado para "volver al Padre". 
    El Papa rezó el Rosario antes de dirigirse a los fieles para expresarles su importancia y su valor para impulsar la devoción a la Virgen.

    El Papa rezó el Rosario antes de dirigirse a los fieles para expresarles su importancia y su valor para impulsar la devoción a la Virgen.

    • "Al igual que María, también nosotros estamos hechos para el cielo, y hacia el cielo caminamos con alegría, mirándola a Ella, Madre bondadosa y modelo de santidad, para llevar la luz del Resucitado a los hermanos y hermanas que encontramos".
    • El Corazón de María es "un corazón limpio y sabio, capaz de conservar y meditar los acontecimientos extraordinarios de la vida del Hijo de Dios".
    • Y valoró en ese sentido el Rosario orado: "Al rezar juntos, también nosotros hemos hecho lo mismo, dejándonos acompañar por María en el recuerdo de Jesús. Hemos recorrido con Ella varios momentos de la vida de su Hijo, para alimentar en nosotros un amor universal como el suyo".
    • León XIV hizo una afirmación muy nítida extensible a todos los devotos del Rosario del mundo: "Rezar el Rosario nos compromete a amar a cada persona con corazón maternal, de manera concreta y generosa, y a dedicarnos al bien de los demás, especialmente de los más pobres"... para que "a nadie le falte el amor y, con él, lo necesario para vivir dignamente y ser felices".
    • "La Virgen nos pide que nos dejemos transformar por los sentimientos de su corazón, para ser como Ella constructores de justicia y portadores de paz".
    El rezo del Rosario fue vespertino y concluyó cuando el Sol ya se iba.

    El rezo del Rosario fue vespertino y concluyó cuando el Sol ya se iba.Vatican Media

    • En esa línea, "también a ustedes la Madre del Cielo les confía un gran proyecto: el de construir un mundo mejor, acogedor, donde ya no haya guerras, ni injusticias, ni miseria, ni deshonestidad, y donde los principios del Evangelio inspiren y moldeen cada vez más los corazones, las estructuras y los programas, para el bien de todos".
    • Como consecuencia, "¡es el amor el que debe triunfar, no la guerra! Esto nos enseña el corazón de María, el corazón de la Madre de todos. Salgamos, pues, de este santuario como 'ángeles-mensajeros' de vida, para llevar a todos la caricia de María y la bendición de Dios".
    • Y su última expresión fue: "Ofrezcamos todo a María entregándonos a los hermanos y, por su intercesión, recibamos con alegría la bendición del Señor, para llevarla a todos aquellos con quienes nos encontremos".
    • ReL




    Evangelio del día - Lunes 3a. Semana de Pascua


     

    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles

    Hechos 6, 8-15

    En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre la gente.

    Algunos judíos de la sinagoga llamada "de los Libertos", procedentes de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no podían refutar la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.

    Entonces sobornaron a algunos hombres para que dijeran: "Nosotros hemos oído a este hombre blasfemar contra Moisés y contra Dios".

    Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; cayeron sobre Esteban, se apoderaron de él por sorpresa y lo llevaron ante el sanedrín. Allí presentaron testigos falsos, que dijeron: "Este hombre no deja de hablar contra el lugar santo del templo y contra la ley. Lo hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret va a destruir el lugar santo y a cambiar las tradiciones que recibimos de Moisés".

    Los miembros del sanedrín miraron a Esteban y su rostro les pareció tan imponente como el de un ángel.

    Evangelio del Día

    Lectura del santo evangelio según san Juan

    Juan 6, 22-29

    Después de la multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la multitud, que estaba en la otra orilla del lago, se dio cuenta de que allí no había más que una sola barca y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos, sino que éstos habían partido solos. En eso llegaron otras barcas desde Tiberíades al lugar donde la multitud había comido el pan. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús.

    Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo llegaste acá?" Jesús les contestó: "Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello".

    Ellos le dijeron: "¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?" Respondió Jesús: "La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado".

    Las palabras de los Papas

    Esteban (…) "lleno de gracia y de poder" (Hch 6, 8), presenta en el nombre de Jesús una nueva interpretación de Moisés y de la misma Ley de Dios, relee el Antiguo Testamento a la luz del anuncio de la muerte y la resurrección de Jesús. Esta relectura del Antiguo Testamento, una relectura cristológica, provoca las reacciones de los judíos, que interpretan sus palabras como una blasfemia (cf. Hch 6, 11-14). Por este motivo es condenado a la lapidación. Y san Lucas nos transmite el último discurso del santo, una síntesis de su predicación. Del mismo modo que Jesús había explicado a los discípulos de Emaús que todo el Antiguo Testamento habla de él, de su cruz y de su resurrección, también san Esteban, siguiendo la enseñanza de Jesús, lee todo el Antiguo Testamento en clave cristológica. Demuestra que el misterio de la cruz se encuentra en el centro de la historia de la salvación narrada en el Antiguo Testamento; muestra que realmente Jesús, el crucificado y resucitado, es el punto de llegada de toda esta historia. Y demuestra, por tanto, también que el culto del templo ha concluido y que Jesús, el resucitado, es el nuevo y auténtico "templo". (Papa Benedicto XVI, Audiencia general, 10 de enero de 2007)

    (vatican.va)


    Reflexión sobre el cuadro

    En la lectura de hoy, Jesús nos pregunta de qué tenemos hambre en la vida. ¿De comida? ¿Una carrera laboral exitosa? ¿Dinero?... ¿O tenemos hambre de algo más? Sí, podemos tener hambre de cosas que satisfagan nuestros sentidos y nos complazcan físicamente, pero también existe el hambre espiritual que necesita ser alimentada. Supongo que somos seres básicamente necesitados. Ansiamos alimento físico, emocional e intelectual. Pero la necesidad espiritual suele ser menos evidente. Sólo cuando somos conscientes del hambre y la sed espirituales que llevamos dentro, podemos crecer hasta la plenitud espiritual. Y eso es lo que Jesús nos pide hoy: que seamos 'conscientes' de nuestras vidas espirituales y 'trabajar por el alimento que perdura hasta la vida eterna'.

    Jesús utiliza la analogía de la comida (no sólo porque el pasaje de hoy tenga lugar después de la alimentación de los cinco mil), pues entiende que haríamos cualquier cosa por comer si tuviéramos hambre. Jesús recurre tan a menudo al lenguaje de la comida para revelar los misterios de la vida espiritual, porque la comida es algo que todos entendemos en el nivel más básico. Habla del pan, del hambre, de la sed, no como ideas abstractas, sino como realidades cotidianas que forman parte de la vida diaria. En el Evangelio de Juan, se llama a sí mismo Pan de Vida; en otros lugares habla de agua viva, de un banquete preparado, de semillas sembradas y cosecha recogida. A través de estas imágenes, nos muestra que nuestras necesidades más profundas no son sólo físicas, sino espirituales: que al igual que el cuerpo anhela alimentarse, el alma anhela a Dios. Y lo más hermoso es que no se limita a hablar del alimento... ¡se convierte en él! En la Eucaristía, Cristo se ofrece como alimento para nuestro camino, recordándonos que la vida espiritual no es algo lejano o abstracto, sino algo que hay que recibir, saborear y vivir.

    En nuestra mesa ricamente puesta, pintada por Floris van Dijck, se nos presenta un despliegue casi abrumador de abundancia: quesos apilados, uvas maduras, manzanas, pan, frutos secos, cristalería fina y porcelana, todo cuidadosamente dispuesto y visto desde arriba para que se pueda saborear cada detalle . A primera vista, es una celebración de la prosperidad; una orgullosa muestra de la riqueza y el refinamiento del Siglo de Oro holandés. Los quesos, amontonados, sugieren abundancia y éxito; el cristal reluciente y la porcelana importada aluden al comercio mundial y al lujo. Sin embargo, como ocurre con tantos bodegones de esta época, bajo la superficie se esconde algo mucho más profundo.

    El pan colocado en el borde de la mesa entra en nuestro espacio: es el pan de la eucaristía. Las uvas, tan llenas y luminosas, nos recuerdan el vino, el sacrificio, la sangre de Cristo. Las nueces, cerradas y difíciles de abrir, simbolizan a menudo la verdad oculta o la vida interior del alma. En efecto, ¡podemos ser unas nueces difíciles de abrir! E incluso la fruta, tan fresca ahora, lleva dentro la sugerencia del tiempo que pasa, de la madurez que no durará. Estos cuadros mantienen una tensión: se deleitan con la belleza material, pero nos recuerdan con delicadeza que toda abundancia es efímera.

    by Padre Patrick van der Vorst



    Oración 

    "Señor Jesús, Tú eres el Pan Vivo bajado del cielo, el verdadero alimento que trae a nuestra vida luz, paz, alegría y esperanza. En mis dudas y las prisas del mundo, te pido fe para acoger este misterio: que al recibirte, tú habitas en mí y yo en ti.
    Señor, danos siempre de este pan, alimento que trasciende lo humano y une el cielo a la tierra. Que mi trabajo, mis palabras y mis silencios sean "comulgar" con tu amor y me nutran para la vida eterna. Amén."