martes, 20 de febrero de 2018

A DRA. CRETELLA ALERTA ANTE LA OFENSIVA TRANS

La doctora Michelle Cretella, presidenta del Colegio Americano de Pediatras, estará el viernes en Madrid para participar en el I Congreso Internacional sobre Sexo, Género y Educación, que estudiará el impacto en los menores del adoctrinamiento en ideología de género. 




Para los que NO han ido a misa el domingo


Importancia de ir a Misa el Domingo

Es domingo: Contemplar y Vivir el Evangelio 

1º domingo de Cuaresma
 
[“Una vez más, nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos regala cada año la Cuaresma, ´signo sacramental de nuestra conversión´,  que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida. Como todos los años, deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12)”, (Papa Francisco).]
 
Si te ayuda, puedes empezar así: -Estás, Señor… -Estoy, Señor… En tu Presencia me pongo y me expongo dejándome interpelar por tu Palabra al inicio de esta oración y de este tiempo de Cuaresma… Prepárame tú para tu Encuentro y tu Pascua…
 
Del Evangelio de san Marcos 1,12-15. (Es mejor tener el texto a mano y leerlo ahora)
 
  • El Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás; vivía con las fieras y los ángeles le servían.
 
-Contempla despacio a Jesús en el desierto, es fácil. Y sobre todo, importante. Son las tentaciones de Jesús según el sobrio relato de san Marcos. Jesús está situado en un lugar, el desierto, entre dos fuerzas contrapuestas: el Espíritu y Satanás, viviendo con las fieras y servido por los ángeles. Fuertes, muy fuertes contrastes en el inicio de su vida pública y de su misión conforme a la voluntad del Padre: extender el Reino de salvación y de vida para nosotros los hombres de todos los tiempos. El Espíritu le empuja: es la fuerza y el poder del amor entre el Padre y el Hijo. Satanás le tienta: es la mentira y poder del mal, el que pone siempre obstáculos al amor y a la voluntad de Dios, a “la posibilidad del volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida,” que eso es la conversión. Y me pregunto: ¿Me siento más empujado por el Espíritu o tentado por Satanás? He de tenerlo muy claro, el cristiano es templo del Espíritu, en el que no tiene cabida Satanás. Ser tentados es de humanos, pero nunca habitados por el Maligno ni consentidores del Mal. 

-Parece claro que el Espíritu empuja, mete, a Jesús en el desierto, lugar austero, de vaciamiento, de lucha ante las dificultades y carencias; pero también lugar de encuentro privilegiado con Dios y de crecimiento en el bien obrar por puro amor de Dios. Así  fue para Jesús. Y así ha de ser para cada uno de nosotros, sus seguidores. Llega, pues, la  Cuaresma como ese tiempo privilegiado de desierto, 40 días, un período consistente, para hacer mío el estilo de Jesús, con el corazón y la vida. ¿Lo voy a hacer? ¿He comenzado a hacerlo? El ejemplo de Jesús nos invita, en este desierto cuaresmal, a vivir la austeridad, el vaciamiento de sí, dejar que el Espíritu nos empuje, aprender a luchar, a vivir una gran oportunidad de gracia y conversión. Entonces, podremos ser servidos por los ángeles, es decir, asistidos por Dios, llenos de fortaleza por el Espíritu y guiados por él para aprender a vivir los muchos desiertos que se  presentan en la vida: las dificultades, las tentaciones, los inconvenientes circunstanciales…

 
    Señor, sin dudarlo tu optaste por dejarte llevar el Espíritu que te empujaba y con él rechazaste al Tentador y su proyectos mentirosos. Enséñame, Señor, a saber hacer los mismo, sobre todo en las tentaciones que aparecen en los duros desiertos de nuestro mundo y de mi vida. Así viviré mejor la Cuaresma. Amén.
 

  • Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el evangelio de Dios; decía: “Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio”.
 
-Es la llamada típica de Jesús y de cada año al comenzar la Cuaresma: Convertíos y creed en el evangelio. Escúchala atentamente de labios de Jesús diciéndotela personalmente a ti por primera vez. Así, hoy es la primera vez para ti. Porque la Palabra de Jesús es siempre hoyviva y para ti… ¡Como lo oyes!

-
El tiempo se ha cumplido, es decir, este es el momento decisivo para ti, el momento oportuno y lleno de gracia que hoy te regala Dios. ¡No hay tiempo que perder! Ánimo.
-Está cerca el Reino de Dios: es Jesús y su Palabra como anuncio Bueno y Verdadero de Vida, Amor, Justicia, Paz. Como para no entusiasmarse, ¿no? Se ha acercado Dios Amor para abrazarte en Jesús. Para que puedas hacer lo mismo con los demás. Ya…
-Convertíos: dejarse atravesar totalmente por esa experiencia Nueva de Jesús, que “anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida”. Te cambia todo y del todo. ¡Consiente, déjale hacer!...

-
Creed en el Evangelio, o sea, haced espacio mayor y total, en el corazón y en la vida a la Persona y a la Palabra de Jesús, o querer ser evangelio vivo. A partir de ahí, todo cambia en mí, en ti. Pruébalo y serás feliz. Para eso es la Cuaresma. En la Pascua, estallarás de gozo y fuego contagiosos, que te harán arder y quemarás…, contagiarás…
 
    Señor, este tiempo me parece decididamente importante de encuentro, de camino, de cambio de ideas y de corazón. Como expresión de mi voluntad y de mi deseo, me leo y releo, la invitación que tu Vicario en la tierra me hace al iniciar la Cuaresma: “Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo”Creo, Señor. Amén.
Dentro, muy dentro de ti/ReL

Faltar a Misa el Domingo



350 ¿Su Fe es la Fe de la Iglesia? ¡Compruébelo!

Esta es nuestra Fe, la Fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro

mandamientos casualidad o historia de salvación

350. ¿Son los diez mandamientos una agrupación casual?
No. Los diez mandamientos constituyen una unidad. Cada mandamiento remite a los demás.  No se puede quitar arbitrariamente ningún mandamiento. Quien transgrede alguno de ellos quebranta toda la ley. [2069, 2079]

Lo peculiar de los diez mandamientos consiste en que en ellos se abarca toda la vida del hombre. Pues los hombres nos relacionamos a la vez con Dios (mandamientos 1 al 3) y con nuestro prójimo (mandamientos 4 al 10); somos seres sociales y religiosos

mandamientos casualidad o providencia

* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido.

14 consejos útiles para aprender a leer la Biblia

No busques en ella un libro devocional o un manual de normas morales. Es algo mucho más grande

Las estadísticas dicen que a pesar de que la mayoría de los católicos posee una Biblia, ni siquiera el 5 % la lee. Son las reflexiones de un sacerdote italiano, Federico Tartaglia. La mayor parte la encuentra aburrida, o tenía una idea equivocada de lo que iba a encontrar.
Y sin embargo, la Biblia es un libro apasionante: 73 libros escritos en un arco de dos mil años, en el que se narra la aventura más apasionante de la humanidad: la búsqueda de Dios por parte del hombre, y cómo Él se le revela progresivamente.
Por eso, leer la Biblia no es leer una historia cualquiera, ni un libro de recetas morales. Es mucho más: es la historia de la búsqueda de cada uno de nosotros. Pero, ¿cómo leerla?

Ruta para navegantes

1. La Biblia no hay que leerla, sino escucharla. Es necesario lo primero fiarse del texto, de quienes lo escribieron y del Espíritu que les rodea. No se trata de un libro antiguo, sino de un texto vivo que habla.
2. No hay que leerla para buscar un mensaje moral. No se trata de un libro que quiere ofrecernos reglas morales, para esto bastan los Diez mandamientos. En el centro de este libro está el hombre en busca de Dios y éste que sale a su encuentro. Cada página intenta entender y desvelar el misterio del hombre en relación con el misterio de Dios. Y sus consecuencias.
3. Hay que leerla para comprender si de verdad Jesús es el Señor. Para nosotros los cristianos esta es la perspectiva principal que nos empuja a buscar cómo todas las palabras de este texto tienen su cumplimiento y su significado en la persona de Jesús.
4. Hay que comprenderla como un libro humano. Es un libro escrito por hombres, que habla de hombres y de sus circunstancias, buscando entender a la humanidad a la luz de la fe en Dios. Y es una humanidad sorprendente, la de Jesús, su momento culminante.
5. Hay que justificarla en sus límites. No es un libro perfecto. En ella se encuentran no sólo pecados e injusticias, sino también errores, incongruencias y sobre todo visiones limitadas del hombre y de Dios. Es un libro en constante evolución, que revela progresivamente el rostro de Dios, con grandes saltos hacia adelante y algunos pasos atrás.
6. Hay que leerla a diario. Es necesario entrar en un régimen de escucha cotidiana, en el que la constancia ceda el paso a la curiosidad y a la pasión.
7. Hay que leerla en porciones pequeñas, para facilitar la asimilación de lo leído. Y no es necesario comprender cada palabra del texto, sino de captar ese aspecto que más atrae nuestra atención y que puede ser útil a nuestro itinerario.
8. Hay que leerla sin miedo. No hay razones para temer equivocarse en la interpretación, simplemente hay que tener una escucha atenta y sincera. El Espíritu está en el texto, pero también en nuestro corazón.
9. Hay que leerla con ayuda. Es importante tener una buena edición de la Biblia que nos acompañe en la lectura con sus comentarios y notas al texto. Aparte, ya en la web y en las librerías es posible encontrar una gran cantidad de comentarios bíblicos.
10. Hay que leerla en compañía. La lectura personal es tan importante como la lectura comunitaria. Confrontarse y compartir con quienes leen asiduamente la Biblia nos ayuda y sostiene en el viaje, y la sabiduría de quienes van por delante no debe desanimarnos, sino solo inspirarnos.
11. Hay que leerla y también escribirla. El uso de un cuaderno en el que apuntar las frases que nos impactan y las reflexiones que surgen de la lectura es muy útil, sobre todo al principio.
12Hay que rezarla. Antes, durante y después de la lectura, la oración es el signo y el instrumento de quien quiere escuchar a Dios. Empezar a usar la oración de los Salmos, al principio si quieres sólo los que más te gustan, es muy importante.
13. Hay que acudir a ella en silencio. Cuando la mente hace silencio, sucede que la frase que nos gustó vuelve a asomarse una y otra vez durante nuestra jornada, provocando consuelo y sorpresa.
14. Hay que disfrutar los descubrimientos. Cuando empecemos a descubrir cosas sorprendentes y significados que nos maravillen, estaremos dispuestos a comprender que las semillas que Dios fue sembrando en el otoño de una lectura fatigosa, empiezan a traer los frutos de una primavera florida.
 Gelsomino del Guercio, aleteia
Tomado del libro de Federico Tartaglia,  “E’ ora di leggere la Bibbia” (Ancora editrice).

lunes, 19 de febrero de 2018

351 ¿Su Fe es la Fe de la Iglesia? ¡Compruébelo!

Esta es nuestra Fe, la Fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro

 mandamientos antiguos ¿son antiguados?





351. ¿ No están superados los diez mandamientos?
No, no están en absoluto condicionados por
el tiempo. En ellos se expresan los deberes
fundamentales del hombre hacia Dios y
hacia su prójimo, son inmutables y valen
siempre y en todas partes. [2070­-2072]


Los diez mandamientos son tanto mandatos de la razón como parte de la REVELACIÓN vinculante de Dios. Son tan fundamentalmente vinculantes que nadie puede quedar dispensado  de su cumplimiento.




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* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido.

Este es mi sagrario favorito. ¿Cuál es el tuyo? (Un testimonio bellísimo)


Vengo del sagrario, de ver a Jesús.Le hablé de ti y tus necesidades. Le dejé tus saludos.  Como todos los domingos llegué a las 5 de la madrugada. Una hora de silencios, esperas y adoración.
A esta hora nos encontramos un oratorio bellísimo.
Estoy consciente de la santidad del lugar. Estoy frente a Dios.  Y a la vez frente a mi gran amigo de la infancia. Está allí por nosotros.  Esperando, amando, anhelando vernos y llenarnos de “gracias”.
A menudo le pregunto: ¿Qué haces encerrado en ese sagrario? Siempre he sentido en lo más hondo de mi alma una dulce respuesta: “Amo”.
Al rato empiezan a llegar otros adoradores, quieren estar con Jesús.
Te muestro mi sagrario favorito. ¿Lo conoces? ¿Cuál es el tuyo?


Hoy ha sido un día diferente. Sencillamente le he dicho que “le quiero”, una y otra vez. Y le pedí perdón por mis muchas ofensas, por lo poco que le he amado, por no saber reconocer y agradecer tantas gracias y tanto amor.
“Te quiero Jesús. Eres mi mejor amigo”.
Mis pensamientos rebotaban en diferentes lugares. Recordé mi infancia, juventud y me vi ahora. Tantos años perdidos.
―Estás aquí, ahora, Claudio, y eso es lo que importa.
Recordé a so María Romero Meneses,sierva de Dios, esa monja salesiana de Costa Rica que se escapaba, entre sus trabajos, para correr a verlo en el sagrario y decirle que le amaba. Sor María sembró un rosal afuera de la capilla y lo cuidaba mucho. Se cuenta que las rosas parecían doblar sus tallos sobre la monja para saludarla cuando llegaba. Ella, enamorada de Jesús, cortaba las más bellas y las colocaba ante el sagrario, lo más cerca que podía de la puerta, para que el aroma de las rosas le llegara pronto a Jesús.
También recordé al Claudio niño, de pantalones cortos, inocente, sin pecados, ilusionado por ver a su mejor amigo. Me vi cruzando la calle y entrar a la hermosa capilla de las Siervas de María, frente a mi casa, donde podía estar a gusto con Jesús. Charlas con él, contarle las novedades del día, amarlo con ese corazón infantil y puro.
Mi vida siempre ha girado en torno a Jesús, escondido en el sagrario. Ha sido un buen amigo. Me ha cuidado, protegido y me dado la certeza de su presencia amorosa entre nosotros, sus hermanos y amigos, por los que dio su vida en la cruz.
Te pido un favor, cuando visites a Jesús dile:
“Claudio te manda saludos Jesús”.
Dios te bendiga.
Claudio de Castro, aleteia


La Cuaresma porque “Solo Dios puede darnos la verdadera felicidad”

“Acoger el amor de Dios que quiere transformar nuestra vida y el mundo entero” 
Ángelus 18/02/2018, Captura @ Vatican Media
Ángelus 18/02/2018, Captura @ Vatican Media
(ZENIT 18 febrero 2018).- La razón de ser de la Cuaresma, en el fondo, es que “solo Dios nos puede dar la verdadera felicidad”, ha explicado el Papa Francisco, antes del Ángelus de este domingo 18 de febrero de 2018, en la Plaza San Pedro, mientras que la multitud, unas 20.000 personas se acurrucaban bajo los paraguas.
El Papa ha invitado a los bautizados a “tener el coraje de rechazar todo lo que nos aleja del camino: los falsos valores que nos engañan atrayendo nuestro egoísmo de manera astuta”.
“Solo Dios puede darnos la verdadera felicidad, ha declarado el Papa: y es inútil perder nuestro tiempo buscándola en otra parte: en las riquezas, en el placer, en el poder, en la carrera….El Reino de Dios, es la realización de todas nuestras aspiraciones, porque es, al mismo tiempo, salvación del hombre y gloria de Dios”.
He aquí nuestra traducción, rápida, de trabajo, de las palabras pronunciadas por el Papa Francisco en italiano.
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Palabras del Papa antes del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas, ¡Buenos días!
En este primer  domingo de Cuaresma, el Evangelio recuerda los temas de la tentación, la conversión y la Buena nueva, tres temas.
El evangelista Marcos escribe, “el Espíritu empujó a Jesús al desierto y permaneció en el desierto durante 40 días, tentado por Satanás” (Mc 1,12-13). Jesús va al desierto a prepararse para su misión en el mundo. Él no necesita conversión, pero, como hombre, debe pasar por esta prueba, tanto para él mismo, obedecer la voluntad del Padre, como para nosotros, para darnos la gracia de vencer la tentación.
Esta preparación consiste en luchar contra el Espíritu del mal, contra el diablo. También para nosotros, la Cuaresma es un tiempo de “agonía” espiritual, estamos llamados a enfrentar al mal a través de la oración para poder ser capaces con la ayuda de Dios vencerla en nuestra vida cotidiana. Desafortunadamente el mal obra en nuestra existencia y en nuestro entorno, donde se manifiesta la violencia, el rechazo del otro, el encierro de uno mismo, las guerras, las injusticias.
Inmediatamente después de las tentaciones en el desierto, Jesús comienza a predicar el Evangelio, es decir, la Buena Nueva,– segunda palabra-. La primera era “tentación” la segunda “Buena nueva”. Y esta Buena nueva exige del hombre conversión-tercera palabray fe. Él anuncia, “el tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca”; luego él dirige esta exhortación: “Convertíos y creed en el Evangelio” (v. 15). Es decir, creed esta Buena nueva Creer en esta Buena Nueva que el reino de Dios está cerca.
Nosotros también tenemos necesidad de conversión en nuestra vida diaria-¡todos los días!-,y la Iglesia nos hace orar por esto De hecho, nunca estamos suficientemente orientados hacia Dios y debemos dirigir constantemente nuestra mente y nuestro corazón hacia Él.
Para ello, debemos tener el coraje de rechazar todo lo que nos aleja del camino: los falsos valores que nos engañan y atrae nuestro egoísmo de manera solapada.
Al contrario, debemos tener confianza en el Señor, en su bondad, y en su proyecto de amor para cada uno de nosotros.
La Cuaresma es un tiempo de penitencia, sí, pero no es un tiempo ¡triste!. Es un tiempo de penitencia, pero no un tiempo triste, de duelo. Es un compromiso gozoso y serio para despojarnos de nuestro egoísmo, de nuestro hombre viejo, y para renovarnos según la gracia de nuestro bautismo.
Solo Dios nos puede dar la verdadera felicidad: es inútil perder nuestro tiempo en buscarla fuera: en las riquezas, en los placeres, en el poder, en la carrera…El Reino de Dios, es la realización de todas nuestras aspiraciones, porque es, al mismo tiempo, salvación del hombre y gloria de Dios.
En este primer domingo de Cuaresma, estamos llamados a escuchar con atención y a acoger esta llamada de Jesús a convertirnos y a creer en el Evangelio. Se nos exhorta a comenzar con compromiso el camino hacia la Pascua, para acoger cada vez más la gracia de Dios que quiere transformar el mundo en un Reino de justicia, de paz, y de fraternidad.
Que la Virgen María nos ayude a vivir esta Cuaresma en la fidelidad a la Palabra de Dios, y con oración continua, como lo hizo Jesús en el desierto.
¡No es imposible! Se trata de vivir los días con el deseo de recibir el amor que proviene de Dios y que quiere transformar nuestra vida y el mundo entero.