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miércoles, 6 de mayo de 2026

¡Habemus patronos! Los 5 santos que guiarán la JMJ 2027 (y cómo descubrir cuál te acompaña en esta aventura)

 


¡Ya es oficial! La JMJ Seúl 2027 tiene a sus 5 santos patronos… y uno de ellos podría ser tu compañero de camino. Sus historias, marcadas por la fe, el sacrificio y la esperanza, siguen hablando hoy a los jóvenes. 

La próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) comienza a tomar forma… y no lo hace sola. El Comité Organizador Local (COL) ha anunciado a los cinco santos que acompañarán espiritualmente a los jóvenes de todo el mundo en este gran encuentro de fe en Corea del Sur.

Como explicó el arzobispo de Seúl y presidente del COL, Mons. Peter Soon-taick Chung, “cada uno de ellos ofrece un camino concreto para vivir la fe en medio de las realidades que enfrentan los jóvenes hoy en día".

La Diócesis de Getafe (España) señaló que estos santos fueron elegidos bajo los grandes temas de la verdad, el amor y la paz, y compartió un poco de información sobre cada uno de ellos. 

“Son modelos que nos muestran cómo responder con generosidad a la llamada de Dios”.

Conoce a los 5 santos patronos de la JMJ Seúl 2027 y los símbolos que están asociados a ellos.

Crédito: JMJ Seúl 2027

San Juan Pablo II

¡El fundador de la JMJ! Lo recordamos por su amor incansable a los jóvenes, la familia y la defensa de la dignidad humana.

Símbolo: Báculo

El Comité Organizador explica que el báculo, insignia propia de los obispos, representa la misión del Buen Pastor: proteger, cuidar y guiar al rebaño confiado por el Espíritu Santo.

"El báculo asociado a San Juan Pablo II es especialmente conocido por su diseño característico con forma de cruz, y se ha convertido en un signo simbólico del espíritu pastoral y de la misión que él encarnaba".

Crédito: JMJ Seúl 2027

San Andrés Kim Taegon

El primer sacerdote católico coreano. Un símbolo de fe y valentía que entregó su vida en el martirio siendo muy joven.

Símbolo: Estola Roja

Este símbolo representa su martirio. Con apenas 25 años, soportó duras torturas sin renunciar a su fe. Incluso en prisión, su testimonio permaneció firme, dejando cartas que alentaron a los cristianos perseguidos de su tiempo.

Crédito: JMJ Seúl 2027

Santa Francisca Javier Cabrini

“La madre de los migrantes” Misionera que dedicó su vida al cuidado de los más pobres y de quienes deben dejar su hogar.

Símbolo: Barco a Vapor

Representa su ardor misionero y su total confianza en Dios. Cruzó el Atlántico más de treinta veces para servir a los necesitados, signo de su disponibilidad constante para responder a la llamada de Dios.

Crédito: JMJ Seúl 2027

Santa Josefina Bakhita

De la esclavitud a la libertad en Cristo. Un testimonio vivo de esperanza y fe, transformada a través del sufrimiento.

Símbolo: Cadenas Rotas

Evocan la liberación de su vida de esclavitud y su camino de fe.

"El amor de Dios le ha permitido superar el odio y el sufrimiento. Su vida permanece como un modelo de verdadera libertad nacida del amor de Dios y como un poderoso testimonio de esperanza para nuestro tiempo".

Crédito: JMJ Seúl 2027

San Carlo Acutis

El “influencer de Dios”. Un joven de nuestra era digital que nos enseña que el Internet también puede ser un camino de santidad.

Símbolo: Computadora

"Con los dones especiales que Dios le había concedido, había compartido su amor por Dios y por la Eucaristía con innumerables personas. Su ejemplo sigue invitándonos a todos los que vivimos en el mundo digital a abrazar la misión de la evangelización digital", señala el comité.

¿Cuál de ellos se parece más a ti?

Para ayudarte a descubrirlo, el Comité Organizador ha lanzado el test “¡Conoce a tu santo patrón!”, una experiencia interactiva donde podrás ver con cuál de ellos conectas más según cómo vivirías distintas situaciones durante la Jornada Mundial de la Juventud.

Ingresa aquí para hacer el test.

¿Ya sabes quién caminará contigo hacia Seúl 2027?

Harumi Suzuki, churchpop



Un cura indio explica por qué el Yoga o el Reiki tienen efectos letales en un cristiano

El sacerdote católico indio P. James Manjackal M.S.F.S alerta de esta práctica entre católicos, y explica por qué es incompatible con la fe cristiana.

El reiki no es un tratamiento eficaz ni transmite energía: es un placebo, dice un estudio científico

El reiki no es un tratamiento eficaz ni transmite energía: es un placebo, dice un estudio científico


    El Padre James Manjackal M.S.F.S es un conocido sacerdote católico que da la vuelta al mundo predicando en retiros, dirigiendo convenciones y servicios de sanación, dirigiendo Escuelas de Evangelización e iniciando misiones entre los musulmanes en el Golfo de Arabia.

    En 1989 fundó "Charis Bhavan", el renombrado centro carismático de retiros en Kerala, siendo su director y superior durante 6 años.

    Siendo indio, del estado de Kerala, es un gran conocedor de las corrientes espirituales que nacen en Oriente, en especial el Yoga, la Nueva Era, el Reiki... y acaba de alertar en una conferencia que "Yoga y cristianismo son incompatibles".

    Por su interés, ReL reproduce la conferencia íntegra:

    Yoga y cristianismo son incompatibles

    «Como cristiano católico nacido en el seno de una familia católica tradicional en Kerala, en la India, pero habiendo vivido entre hindúes; y ahora como religioso, sacerdote católico y predicador carismático en 60 países de los cinco continentes, creo que tengo algo que decir sobre los efectos perniciosos que tiene el yoga en la vida y en la espiritualidad cristiana.

    »Sé que hay un interés creciente por el yoga en todo el mundo, incluso entre los cristianos y que también ese interés se extiende a otras prácticas esotéricas y de la Nueva Era como el Reiki, la reencarnación, la acupresión, la acupuntura, la sanación pránica o pranoterapia, la reflexiología, etc. métodos sobre los que el Vaticano ha prevenido y avisado en su documento “Jesucristo, portador del agua de la vida”.

    Padre James Manjackal M.S.F.S.

    Padre James Manjackal M.S.F.S.Religión en Libertad

    Confusión sobre el Yoga

    »Para algunos el Yoga es un medio de relajación y de alivio de la tensión, para otros es un ejercicio que promueve la salud y el estar en forma y, para una minoría, es un medio para la curación de enfermedades.

    »En la mente del católico medio, ya sea laico o del clero, hay mucha confusión pues el Yoga según se promueve entre los católicos no es exclusivamente ni una disciplina relacionada con la salud ni una disciplina espiritual sino que unas veces es una cosa, otras veces la otra, y frecuentemente una mezcla de las dos.

    »Pero el hecho es que el Yoga es principalmente una disciplina espiritual y sé que incluso hay sacerdotes y hermanas en seminarios y noviciados que aconsejan el Yoga como una ayuda para la meditación y para la oración.

    »Es triste que hoy en día, muchos católicos estén perdiendo la confianza en las grandes prácticas espirituales y místicas para la oración y la disciplina que recibieron de grandes santos como Ignacio de Loyola, Francisco de Asís, Francisco de Sales, Santa Teresa de Avila, etc. y ahora sigan a espiritualidades y místicas orientales que provienen del Hinduismo y del Budismo.

    »A este respecto, un cristiano sincero debería informarse sobre la compatibilidad del Yoga con la espiritualidad cristiana y sobre la conveniencia de incorporar sus técnicas en la oración y en la meditación cristianas.

    Yoga es una unión con una divinidad impersonal

    »¿Qué es el Yoga? La palabra Yoga significa "unión", el objetivo del Yoga es unir el yo transitorio (temporal), "JIVA" con el (yo eterno) infinito "BRAHMAN", el concepto hindú de Dios. Este Dios no es un Dios personal, sino que es una sustancia impersonal espiritual que es uno con la naturaleza y el comos.

    »Brahman es una sustancia impersonal y divina que “impregna, envuelve y subyacente en todo”. El Yoga tiene sus raíces en los Upanishads hindúes que son anteriores al año 1000 a.C., y dice sobre el Yoga que “une la luz dentro de ti con la luz de Brahman”.

    »“Lo absoluto está en uno mismo” dicen los Upanishads Chandogya, “TAT TUAM ASI” o “ESO ERES TÚ”. Lo Divino habita dentro de cada uno a través de Su representante microcósmico - el yo individual- llamado Jiva.

    »En el Bhagavad Gita, el señor Krishna describe el Jiva como “mi propia parte eterna”, y afirma que “la alegría del yoga le llega al yogi que es uno con Brahman”.

    Las ocho vías del Yoga

    En el año 150 a.C, el yogi Patanjali explicó las ocho vías que guían las prácticas del Yoga desde la ignorancia a la iluminación. Las ocho vías son como una escalera. Son:

    - autocontrol (yama)

    - práctica religiosa (niyama)

    - posturas (asana)

    - ejercicios de respiración (pranayama)

    - control de los sentidos (pratyahara)

    - concentración (dharana)

    - contemplación profunda (dhyana)

    - iluminación (samadhi).

    »Aquí es interesante observar que las posturas y los ejercicios de respiración, que frecuentemente son considerados en occidente como todo el Yoga, son los pasos 3 y 4 hacia la unión con Brahman.

    El Yoga es una disciplina espiritual

    »El Yoga no es sólo un sistema elaborado de posturas y de ejercicios físicos, es una disciplina espiritual que pregona llevar el alma al samadhi, a la unión total con el ser divino. El samadhi es el estado en el que lo natural y lo divino se convierten en uno, el hombre y Dios llegan a ser uno sin ninguna diferencia. (Brad Scott: ¿Ejercicio o práctica religiosa? Yoga: Lo que el profesor nunca le enseñó en una clase de Hatha Yoga” en el Watchman Expositor Vol. 18, No. 2, 2001).

    Cuando te citan la Biblia en clave panteísta

    »Este enfoque del Yoga es radicalmente contrario al Cristianismo, en donde claramente hay una distinción entre Creador y criatura, entre Dios y hombre. En el Cristianismo, Dios es el “Otro” y nunca “el mismo”.

    »Es triste que algunos promotores del Yoga, Reiki o de otras disciplinas o meditaciones distorsionen algunas citas de la Biblia al citarlas aisladas para corroborar sus argumentos tales como: “sois templo de Dios” “el agua viva fluye en ti”, “estaréis en Mi y Yo estaré en vosotros” “ya no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mi” etc. sin entender el contexto ni el significado de estas palabras de la Biblia.

    »Hay gente que retrata a Jesús incluso como a un yogui como actualmente podemos ver en imágenes de Jesús en conventos, capillas y presbiterios – ¡Jesús está representado en posturas de meditación de yogui!”.

    »Decir que Jesús es “un yogui” es denegar Su divinidad, santidad y perfección intrínseca e insinúa que Él tenía una naturaleza imperfecta sujeta a la ignorancia y a la ilusión (Maya), y que necesitó ser liberado de su condición humana mediante la práctica y la disciplina del yoga.

    El Yoga es panteísta

    »El yoga es incompatible con la espiritualidad cristiana porque es panteísta (al decir "Dios es todo y todo es Dios"), y sostiene que existe una realidad única y todo lo demás es ilusión o Maya. Si sólo existe una realidad y todo lo demás es ilusorio, no puede haber ninguna relación ni amor.

    »El Centro de la fe Cristiana es la fe en la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas en un solo Dios, el modelo perfecto de relación amorosa.

    El Cristianismo es todo sobre relaciones con Dios y entre los hombres. “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón con toda tu alma y toda tu mente. Este es el principal y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás al prójimo como a ti mismo” (Mt 22: 37-39).

    No hay distinción entre bien y mal

    »En el Hinduísmo, el bien y el mal, lo mismo que el dolor y el placer son ilusorios (Maya) y por lo tanto irreales. Vivekananda, el icono más respetado del Hinduismo moderno, decía: “el bien y el mal son uno y lo mismo” (Vivekananda. “The yogas and other Works”, publicado por Ramakrishna Vivekananda Centre NY, 1953). En el Cristianismo, la cuestión controvertida del pecado como una ofensa contra la Santidad de Dios es inseparable para nuestra fe, porque el pecado es la razón por la que necesitamos un Salvador. La Encarnación, la Vida, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús son para nosotros medios de salvación, es decir, para liberarnos del pecado y de sus consecuencias. No podemos ignorar esta diferencia fundamental a la hora de absorber en la Espiritualidad Cristiana al Yoga y a otras técnicas de meditación orientales.

    Una práctica pagana

    »En el mejor de los casos el Yoga es una práctica pagana y en el peor es una práctica oculta.

    Esta es la religión del anticristo (el hombre que se hace Dios) y por primera vez en la historia está siendo practicada frenéticamente en el mundo occidental y en América.

    »Es ridículo que maestros de Yoga lleven incluso una cruz o algún símbolo cristiano, engañan a la gente diciendo que el Yoga no tiene nada que ver con el Hinduismo y dicen que es sólo cuestión de aceptar a otras culturas. Otros han intentado enmascarar al Yoga con apelativos cristianos denominándole “Yoga Cristiano”.

    »Esta no es una cuestión de aceptar la cultura de otro pueblo, es una cuestión de aceptar otra religión que es irrelevante para nuestra religión y de conceptos religiosos.

    Extendido en Occidente

    »Es una pena que el Yoga se haya expandido tan frenéticamente desde los jardines de infancia hasta todo tipo de instituciones de medicina, psicología etc. llamándose a si mismo ciencia cuando no lo es en absoluto; y se está vendiendo bajo la etiqueta de “terapia de relajación”, “auto-hipnosis”, “visualización creativa”,”centering”, etc.

    »El Hatha Yoga, está ampliamente difundido en Europa y en América como método de relajación y como ejercicio no agotador, es uno de los seis sistemas reconocidos del Hinduismo ortodoxo, en su es origen religioso y místico, y es la forma más peligrosa de Yoga (Dave Hunt, “the seduction of Christianity” página 110).

    »Recordad las palabras de San Pablo: “No os maravilléis, pues también Satanás se disfraza de ángel de luz” (II Cor 11: 14). Es cierto que mucha gente se ha sanado por medio del Yoga y de otras formas orientales de meditación y oración. Aquí es donde los cristianos deberían preguntarse a sí mismos si necesitan una sanación y beneficios materiales o a su Dios, Jesucristo en el que creen, y Quién es la fuente de todas las sanaciones y de la buena salud.

    El deseo de ser Dios

    »El deseo de llegar a ser Dios es el primer y el segundo pecado en la historia de la creación según está registrado cronológicamente en las Biblia: “Te decías en tu corazón: El cielo escalaré, encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono; en el monte de la asamblea me sentaré, en lo último del norte. Subiré a las alturas de las nubes, seré igual que el altísimo” (Is 14: 13-14). La serpiente le dijo a la mujer: "¡No, no moriréis! Antes bien, Dios sabe que en el momento en que comáis se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses conocedores del bien y del mal" (Gen 3: 4-5).

    »La filosofía y la práctica del Yoga están basados en la creencia de que el hombre y Dios son uno. Se enseña a poner el énfasis en uno mismo en lugar de en el Único y Verdadero Dios. Se anima a los que participan a buscar las respuestas a los problemas y cuestiones de la vida en su mente y en su conciencia en vez de buscar soluciones en la Palabra de Dios a través del Espíritu Santo, como sucede en el cristianismo. Se deja a uno, sin lugar a duda, expuesto al engaño del enemigo de Dios que busca víctimas a las que pueda arrancar de Dios y de la Iglesia (IPed 5: 8).

    Una Europa avergonzada de sí misma

    »En los últimos ocho años, he predicado la palabra de Dios principalmente en los países europeos que en tiempos fueron la cuna del cristianismo, y de donde salieron evangelizadores y misioneros, mártires y santos.

    ¿Podemos llamar a Europa cristiana ahora? ¿No es cierto que Europa ha borrado de su vida todos sus valores y conceptos cristianos? ¿Por qué se avergüenza Europa de reconocer sus raíces cristianas? ¿Dónde están los valores morales y la ética que desde hace siglos se practicaban en Europa y que fueron llevados a otras civilizaciones y culturas a través de la proclamación valiente del Evangelio de Cristo? ¡Por sus frutos conoceréis el árbol!.

    »Yo creo que estas dudas y confusiones, la apostasía e infidelidad, la frialdad religiosa y la indiferencia han llegado a Europa a partir de que fueron introducidos en Occidente la mística y las meditaciones orientales, las prácticas esotéricas y las de la Nueva Era.

    Del yoga a lo demoníaco

    »En mis retiros carismáticos, la mayoría de los participantes vienen con diferentes problemas morales, espirituales, físicos o psíquicos para ser liberados y sanados y para recibir una nueva vida mediante la fuerza del Espíritu Santo.

    »Con toda la sinceridad de mi corazón, puedo decir que entre el 80% y el 90% de los participantes han estado en el Yoga, el Reiki, la reencarnación, etc. que son prácticas religiosas orientales. Allí han perdido la fe en Jesucristo y en la Iglesia.

    »En Croacia, Bosnia, Alemania, Austria e Italia he tenido casos claros en los que individuos poseídos por el poder de la oscuridad gritaban “Yo soy Reiki”, “Yo soy el Sr. Yoga”. Ellos mismos se identificaban a estos conceptos como si fueran personas mientras yo dirigía una oración de sanación por ellos. Posteriormente tuve que hacer una oración de liberación sobre ellos para liberarles de la posesión del maligno.

    ¿No hay nada malo en el Yoga?

    »Hay personas que dicen: “No hay nada de malo en la práctica de estos ejercicios, basta con no creer en la filosofía que hay detrás”. Sin embargo los promotores del Yoga, Reiki, etc, afirman claramente que la filosofía y la práctica son inseparables.

    Un cristiano no puede aceptar el Yoga

    »Por eso un cristiano no puede en ningún caso aceptar la filosofía y la práctica del yoga, ya que el Cristianismo y el Yoga son dos puntos de vista que se excluyen mutuamente. El Cristianismo ve al pecado como el principal problema del hombre, lo considera como un fracaso a la hora de ajustarse tanto a los estándares como al carácter de un Dios moralmente perfecto. El hombre está distanciado de Dios y necesita la reconciliación.

    Cristo es la solución para el hombre

    »La solución es Jesucristo “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” . Por la muerte de Jesús en la cruz, Dios ha reconciliado consigo al mundo. Ahora llama a los hombres a recibir en libertad todos los frutos de su salvación sólo a través de la fe en Cristo.

    »A diferencia del Yoga, el Cristianismo ve la redención como un regalo gratuito que sólo puede ser recibido y nunca ganado o alcanzado a través del propio esfuerzo o con obras.

    »Lo que se necesita hoy en Europa y en muchos sitios es la proclamación enérgica del mensaje de Cristo que viene de la Biblia y que es interpretado por la Iglesia para evitar dudas y confusiones que se difunden en Occidente entre muchos cristianos, y llevarles al Camino, la Verdad y la Vida: Jesucristo. Sólo la verdad puede hacernos libres». 

    ReL

    Vea también    Auge del esoterismo: Mons. Munilla




     

    Audiencia general del Papa León XIV

     

    LEÓN XIV

     AUDIENCIA GENERAL

    Plaza de San Pedro

    Miércoles, 6 de mayo de 2026

     

    Los documentos del Concilio Vaticano II. II. Constitución dogmática Lumen gentium. 8. La Iglesia, peregrina en la historia hacia la patria celestial

     

    Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

     Hoy nos detenemos en una parte del cap. VII de la Constitución del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia, y meditamos sobre una de sus características distintivas: la dimensión escatológica. Efectivamente, en esta historia terrena, la Iglesia camina siempre orientada hacia la meta final, que es la patria celeste. Se trata de una dimensión esencial que, sin embargo, a menudo descuidamos o minimizamos, porque estamos demasiado concentrados en lo inmediatamente visible y en las dinámicas más concretas de la vida de la comunidad cristiana.

    La Iglesia es el pueblo de Dios en camino en la historia; el fin de todo su obrar es el Reino de Dios (cfr. LG, 9). Jesús dio comienzo a la Iglesia precisamente anunciando este Reino de amor, de justicia y de paz (cfr LG 5). Por ello, estamos llamados a considerar la dimensión comunitaria y cósmica de la salvación en Cristo, y a dirigir la mirada a ese horizonte final, para medir y evaluar todo desde esa perspectiva.

    La Iglesia vive en la historia al servicio de la llegada del Reino de Dios al mundo. Ella anuncia a todos y siempre las palabras de esta promesa, recibe un anticipo en la celebración de los Sacramentos, especialmente de la Eucaristía, pone en práctica y experimenta su lógica en las relaciones de amor y de servicio. Asimismo, sabe que es lugar y medio donde la unión con Cristo se realiza “más estrechamente” (LG, 48), y, al mismo tiempo, reconoce que la salvación puede ser donada por Dios en el Espíritu Santo también fuera de sus límites visibles.

     En este sentido, la Constitución Lumen Gentium realiza una afirmación importante: la Iglesia es “sacramento universal de salvación” (LG, 48), esto es, signo e instrumento de esa plenitud de vida y de paz prometida por Dios. Esto significa que ella no se identifica perfectamente con el Reino de Dios, pero es su germen e inicio, porque el cumplimiento será dado a la humanidad y al cosmos solamente al final. Por eso, los creyentes en Cristo caminan por esta historia terrena, marcada por la maduración del bien pero también por injusticias y sufrimientos, sin caer en ilusiones ni en la desesperanza: viven orientados por la promesa recibida de «Aquel que hace nuevas todas las cosas» (Ap 21,5). Por tanto, la Iglesia realiza su misión entre el “ya” del inicio del Reino de Dios en Jesús, y el “aún no” del cumplimiento prometido y esperado. La Iglesia custodia una esperanza que ilumina el camino, y tiene también la misión de pronunciar palabras claras para rechazar todo lo que mortifica la vida e impide su desarrollo, y para tomar posición a favor de los pobres, los explotados, las víctimas de la violencia y de la guerra y de todos los que sufren en el cuerpo y en el espíritu (cfr. Compendio de la doctrina social de la Iglesia, n. 159).

    Signo y sacramento del Reino, la Iglesia es el pueblo de Dios peregrino en la tierra que, a partir de la promesa final, lee e interpreta según el Evangelio los dinamismos de la historia, denunciando el mal en todas sus formas y anunciando, con palabras y obras, la salvación que Cristo quiere realizar para toda la humanidad y su Reino de justicia, de amor y de paz. La Iglesia, por tanto, no se anuncia a sí misma; al contrario, en ella todo debe remitir a la salvación en Cristo.

    Desde esta perspectiva, la Iglesia está llamada a reconocer humildemente la fragilidad humana y la caducidad de sus propias instituciones, que, aun estando al servicio del Reino de Dios, llevan la imagen de este siglo que pasa (cfr. LG, 48). Ninguna de las instituciones eclesiales puede ser absolutizada; es más, como viven en la historia y en el tiempo, están llamadas a una conversión constante, a la renovación de las formas y a la reforma de las estructuras, a la continua regeneración de las relaciones, de modo que puedan responder verdaderamente a su misión.

    En el horizonte del Reino de Dios se debe comprender también la relación entre los cristianos que están cumpliendo hoy su misión y todos los que ya han concluido su existencia terrena y están en un estadio de purificación o de bienaventuranza. Lumen gentium afirma que todos los cristianos forman una única Iglesia, que existe una comunión y una coparticipación de los bienes espirituales fundada en la unión con Cristo de todos los creyentes, una fraterna sollicitudo entre la Iglesia terrena y la Iglesia celeste: esa comunión de los santos que se experimenta en especial en la liturgia (cfr. LG, 49-51). Rezando por los difuntos y siguiendo las huellas de quienes ya vivieron como discípulos de Jesús, también nosotros recibimos ayuda en nuestro camino y reforzamos la adoración a Dios: marcados por el único Espíritu y unidos en la única liturgia, junto con aquellos que nos han precedido en la fe, alabamos y damos gloria a la Santísima Trinidad.

    Agradezcamos a los Padres conciliares el habernos recordado esta dimensión tan importante y tan hermosa de nuestro ser cristianos, y tratemos de cultivarla en nuestra vida.

    Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los sacerdotes recién ordenados de los Legionarios de Cristo, a sus familias y comunidades que los acompañan. Pidamos al Señor que nos dé una mirada sobrenatural de la realidad, para que, arraigados en la fe y con firme esperanza, sepamos vivir orientados hacia el Reino de Dios, sin dejarnos absorber por lo pasajero ni por las dificultades del camino. Que el Espíritu Santo nos conceda reconocer su presencia en la historia, servir con amor a los demás y ser signos vivos de su salvación en medio del mundo. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

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    Saludo del Santo Padre

    Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los sacerdotes recién ordenados de los Legionarios de Cristo, a sus familias y comunidades que los acompañan. Pidamos al Señor que nos dé una mirada sobrenatural de la realidad, para que, arraigados en la fe y con firme esperanza, sepamos vivir orientados hacia el Reino de Dios, sin dejarnos absorber por lo pasajero ni por las dificultades del camino. Que el Espíritu Santo nos conceda reconocer su presencia en la historia, servir con amor a los demás y ser signos vivos de su salvación en medio del mundo. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

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    Resumen leído en español por el Santo Padre

    Queridos hermanos y hermanas:

    Al detenernos en una parte del capítulo VII de la Lumen gentium, meditamos la dimensión escatológica de la Iglesia. Ella camina en la historia orientada hacia la patria celestial, un aspecto esencial que a menudo se omite. Es el Pueblo de Dios en camino, cuyo fin es el Reino de Dios anunciado por Cristo, y vive al servicio de su llegada mediante la Palabra, los sacramentos

    —especialmente la Eucaristía— y las relaciones de amor y servicio.

    La Iglesia es “sacramento universal de salvación”, signo e instrumento de la plenitud prometida, aunque no se identifica totalmente con el Reino, cuyo cumplimiento tendrá lugar al final. Los creyentes viven así entre el “ya” y el “todavía no”, sostenidos por la esperanza y llamados a rechazar lo que destruye la vida y a sostener a quienes sufren. Signo del Reino, la Iglesia no se anuncia a sí misma, sino a Cristo. Además, vive la comunión de los santos: una sola Iglesia que une a vivos y difuntos, especialmente en la liturgia, alabando a Dios y caminando hacia la plenitud final.

    (vatican.va)


    Evangelio del día - Miércoles de la 5a. Semana de Pascua


     

    Libro de los Hechos de los Apóstoles 15,1-6.

    Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse.
    A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros.
    Los que habían sido enviados por la Iglesia partieron y atravesaron Fenicia y Samaría, contando detalladamente la conversión de los paganos. Esto causó una gran alegría a todos los hermanos.
    Cuando llegaron a Jerusalén, fueron bien recibidos por la Iglesia, por los Apóstoles y los presbíteros, y relataron todo lo que Dios había hecho con ellos.
    Pero se levantaron algunos miembros de la secta de los fariseos que habían abrazado la fe, y dijeron que era necesario circuncidar a los paganos convertidos y obligarlos a observar la Ley de Moisés.
    Los Apóstoles y los presbíteros se reunieron para deliberar sobre este asunto.


    Salmo 122(121),1-2.3-4a.4b-5.

    ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

    ¡Qué alegría cuando me dijeron:
    «Vamos a la Casa del Señor!»
    Nuestros pies ya están pisando
    tus umbrales, Jerusalén.

    Jerusalén, que fuiste construida
    como ciudad bien compacta y armoniosa.
    Allí suben las tribus,
    las tribus del Señor.

    Porque allí está el trono de la justicia,
    el trono de la casa de David.


    Evangelio según San Juan 15,1-8.

    Jesús dijo a sus discípulos:
    «Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador.
    El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.
    Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié.
    Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
    Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer.
    Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde.
    Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.
    La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.»

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



    Bulle

    San [Padre] Pío de Pietrelcina (1887-1968)
    capuchino
    Palabras de Padre Pio (Paroles de Padre Pio, trad. F. Leroy, Salvator, 2019), trad. sc©evangelizo.org


    Sean dóciles a las acciones divinas

    Sus lamentos y miedos no vienen de Dios, no es Dios el autor. Es Satán que le ha puesto en el corazón eso miedos y lo permite para su perfeccionamiento. Dios quiere que no dé importancia a estas cosas y pueda vivirlas en la paz. Más se lamenta, más intenta rechazar esas pruebas, más durarán esas pruebas. Tiene que resignarse y dejar hacer, mismo cuando no les es dado de dejar hacer. Jesús está contento de usted, ¿de qué tener miedo? (…)
    Se lamenta porque las mismas pruebas retornan siempre. Entonces, padre, ¿de qué tener miedo? ¿Del divino Artesano que quiere así perfeccionar su máxima obra de arte? ¿Quiere irse de las manos de este magnífico artesano, estando todavía en el estado de simple bosquejo? ¡Usted que ama tanto las obras perfectas!
    Jesús le hace saber que las diversas penas espirituales que lo agitan pueden ser queridas por él, para probarlo y no para castigarlo. Para purificarlo más y, en lo posible, rendirlo conforme a él, prototipo del alma que ha elegido la mejor parte del servicio divino. Él espera de usted un signo de reconocimiento, una más grande docilidad a estas divinas operaciones.
    (EDD)

    Reflexión sobre el cuadro

    La lectura del Evangelio de Juan de hoy nos devuelve a ese momento íntimo de la noche anterior a la muerte de Jesús. Se despide de sus discípulos. Les asegura que, más allá de su muerte y resurrección, permanecerá siempre en profunda comunión con ellos. La imagen de la vid y los sarmientos revela lo estrecha que ha de ser esa comunión: no distante, no ocasional, sino viva, constante y vivificante.

    Hay algo profundamente consolador en esta imagen de Cristo como vid y de nosotros como sarmientos. Un sarmiento no lucha por producir vida por sí mismo; simplemente permanece unido, y la vida de la vid fluye a través de él. Lo mismo ocurre con nosotros. No se nos pide que fabriquemos santidad o que forcemos la fecundidad; simplemente se nos pide que permanezcamos cerca, que permanezcamos unidos. La savia que sube por la vid se convierte en la vida del sarmiento; del mismo modo, la gracia de Cristo fluye silenciosamente en nuestras vidas, alimentándonos, fortaleciéndonos y transformándonos desde dentro. Y así como los sarmientos, aunque muchos, pertenecen a una sola vid, así todos estamos unidos en Él... diferentes sí, pero profundamente uno.

    Por supuesto, sabemos con qué facilidad podemos desviarnos. Podemos salirnos de esa comunión, aislarnos, convertirnos en sarmientos que pierden su conexión con la vid. Y, sin embargo, la invitación de Cristo nunca se desvanece. Y, sin embargo, la invitación de Cristo nunca se desvanece. Él siempre nos llama a volver. Podemos volver a unirnos a la vid. En ese retorno, en esa fidelidad silenciosa, nuestra vida comienza a florecer de nuevo y a dar fruto.

    Tales frutos pueden verse en nuestro cuadro español de principios del siglo XVII atribuido a Juan Fernández. Este bodegón muestra cuatro abundantes racimos de uvas que cuelgan delicadamente sobre un fondo oscuro, cada uno de ellos representado con extraordinario cuidado y realismo. Un racimo central, de un intenso color azul-violeta, está rodeado de uvas doradas, todas suspendidas de sus tallos, con hojas retorcidas que captan la luz. La composición desprende una quietud silenciosa, pero también una sensación de vida oculta: la savia de la vid ha hecho su trabajo, produciendo tanta plenitud y belleza. Es un eco visual perfecto del Evangelio de hoy: al igual que la vid nutre los sarmientos para que produzcan tanto fruto, Cristo nos nutre a nosotros, permitiendo que nuestras vidas den frutos más allá de lo que podríamos conseguir por nosotros mismos. Este tipo de pinturas eran a menudo algo más que simples estudios de la naturaleza. Las uvas, tan vinculadas al vino, aludían también a la Eucaristía: el fruto de la vid transformado en la Sangre de Cristo.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    "Amado Dios, Padre nuestro, hoy vengo a ti con mi corazón, buscando refugio y unión verdadera. Te pido que tu gracia celestial me envuelva y que tu amor sea el centro de mi existencia.
    Derriba los muros de orgullo o miedo que me separan de ti. Derrama tu Espíritu Santo para fortalecer mi fe, guiar mis pasos y sanar cualquier herida en mi alma. Hazme dócil a tu voluntad y ayúdame a reflejar tu amor, paciencia y humildad en todo momento. [1, 2, 3]
    Confío en tu bondad y te pido que seas mi refugio y mi guía, hoy y siempre. Confúcenos por buenos senderos y mantén mi corazón unido al tuyo, incondicionalmente.
    Amén."

    martes, 5 de mayo de 2026

    El Papa: la Iglesia anuncia el Evangelio. Si alguien me critica, que lo haga con la verdad

    El Papa L

    León XIV, en Castel Gandolfo, responde a las preguntas de los periodistas y comenta las últimas declaraciones críticas del presidente estadounidense Trump: «La Iglesia lleva años pronunciándose en contra de todas las armas nucleares. Espero que se me escuche por el valor de la palabra de Dios». Sobre el encuentro con el secretario de Estado estadounidense Rubio, el Pontífice expresa su esperanza de un «buen diálogo» para «entendernos bien».

    Vatican News

    «La misión de la Iglesia es anunciar el Evangelio, predicar la paz. Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad». Tras el cardenal Pietro Parolin esta mañana, es el propio Papa León XIV quien comenta las declaraciones de hoy del presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, quien ha vuelto a criticar al Pontífice.

    A la salida de Villa Barberini, su residencia en Castel Gandolfo,  este martes 5 de mayo de 2026, el Obispo de Roma se detuvo con el grupo de periodistas y respondió a sus preguntas: «La Iglesia lleva años pronunciándose en contra de todas las armas nucleares, así que ahí no hay ninguna duda», dijo el Papa, respondiendo a las afirmaciones de Trump, según las cuales el Pontífice consideraría aceptable que Irán poseyera el arma nuclear, poniendo en peligro a todos los católicos.

    El cardenal Parolin: el Papa sigue su camino y predica la paz

    05/05/2026

    El cardenal Parolin: el Papa sigue su camino y predica la paz

    El secretario de Estado de la Santa Sede, al margen de las celebraciones por el 70º aniversario de Casa Sollievo della Sofferenza, responde a las preguntas de los periodistas sobre ...

    «Simplemente espero que se me escuche por el valor de la palabra de Dios», subrayó el Sucesor de Pedro, reiterando que «ya he hablado desde el primer momento en que fui elegido y ya nos acercamos al aniversario. He dicho: “La paz esté con vosotros”».

    Sobre la reunión con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, prevista para la mañana del jueves 7 de mayo, el Papa expresó su esperanza de que sea «un buen diálogo» para llegar «con confianza» y «con apertura» a «entendernos bien». «Creo que los temas por los que viene no son los de hoy. Ya veremos...», añadió León, refiriéndose de nuevo a las declaraciones del presidente de los Estados Unidos. 

    El Papa se reunirá el 7 de mayo con el secretario de Estado de EE. UU.

    04/05/2026

    El Papa se reunirá el 7 de mayo con el secretario de Estado de EE. UU.

    La audiencia tendrá lugar en el Palacio Apostólico del Vaticano. Ya se había celebrado una reunión hace un año, con motivo de la misa por el inicio del ministerio petrino. León XIV ...