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lunes, 23 de febrero de 2026

La oración que cruza fronteras en Corea: 31 años y 1.500 misas por una sola intención

En las dos Coreas, el mismo día y a la misma hora, se reza la misma oración. 

Cada semana se recuerda a una de las 57 parroquias que existían en Corea del Norte antes de la separación.

Cada semana se recuerda a una de las 57 parroquias que existían en Corea del Norte antes de la separación.

Celebrar misas durante 31 años por una única intención es un acontecimiento sin precedentes en la historia de la Iglesia católica en Corea. Agencia Fides amplía más detalles.

"Esto demuestra cómo la unidad entre Corea del Norte y Corea del Sur son tareas cruciales para nuestro pueblo", comenta Peter Chung Soon-taick, arzobispo de Seúl y administrador apostólico de Pyongyang, durante la celebración, el pasado 10 de febrero, de la 1500ª misa por la reconciliación y la unidad de Corea.

Más de 400 personas

La Eucaristía se celebra cada martes a las 19:00 en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Myeong-dong, con el objetivo de pedir a Dios una paz auténtica y la reconciliación en la península coreana.

En la celebración, promovida por el Comité para la Reconciliación en Corea de la archidiócesis de Seúl, han participado más de 400 personas, entre ellas el nuncio apostólico Giovanni Gaspari, el ex presidente del Comité para la Reconciliación en Corea, el arzobispo Choi Chang-mou, además de representantes políticos.

Según ha informado la Oficina de Comunicaciones Sociales de la archidiócesis de Seúl, el arzobispo Chung ha recordado en su homilía que "en los últimos 30 años ha habido momentos en los que la paz en la península coreana parecía cercana, así como períodos en los que el diálogo se ha interrumpido completamente y las tensiones han alcanzado su punto máximo". 

Actualmente, ha señalado, "no está claro dónde ni cómo retomar el diálogo". Sin embargo, ha subrayado que "los esfuerzos por comprender a la otra parte y buscar la reconciliación no son una opción débil o irrealista, sino la decisión más valiente".

Refiriéndose a las relaciones intercoreanas, el arzobispo ha insistido en la necesidad de abandonar la actitud de "sentirse superiores a los demás" para mirarse "como hermanos y vecinos". Asimismo, ha explicado que esta misa "ha protegido la paz en la península coreana y constituye una Eucaristía de introspección y preparación para un nuevo futuro".

Durante la ceremonia, el padre Jung Soo Yong, vicepresidente del Comité para la Reconciliación en Corea, ha presentado los avances alcanzados hasta ahora. Cada semana, ha explicado, se recuerda en la oración a una de las 57 parroquias que existían en Corea del Norte inmediatamente después de la liberación.

"Seguiremos manteniendo en el corazón el deseo de paz en la península coreana y de mejores relaciones intercoreanas. Continuaremos rezando juntos", ha afirmado.

La misa se celebra cada martes desde la creación del Comité para la Reconciliación en Corea en 1995, y constituye un testimonio de la fe, la devoción y la perseverancia de los fieles que iniciaron esta tradición hace 31 años. 

La primera celebración tuvo lugar el 7 de marzo de 1995 y fue presidida por el cardenal Kim Sou-hwan, entonces arzobispo de Seúl y administrador apostólico de Pyongyang. El Comité fue fundado el 1 de marzo de ese mismo año, coincidiendo con el 50º aniversario de la liberación y división de la península coreana.

Al término de cada celebración, los fieles recitan el "Señor, hazme instrumento de tu paz", oración atribuida a San Francisco de Asís. Esta oración se reza simultáneamente en la catedral de Myeong-dong, en Seúl, y en la iglesia de Changchung, en Pyongyang, la única iglesia católica que permanece en territorio norcoreano

La práctica deriva de un acuerdo alcanzado el 15 de agosto de 1995 entre el Comité para la Reconciliación en Corea y la Asociación Católica Coreana en Corea del Norte. Desde entonces, los fieles de Corea del Sur y del Norte permanecen unidos en comunión espiritual, rezando por la paz el mismo día y a la misma hora.

Además, desde hace aproximadamente nueve años, tras la misa se reza el Rosario invocando la intercesión de la Virgen de Fátima para alcanzar la paz en la península coreana y en el mundo.

ReL

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Esta Cuaresma conoce los frutos de ayunar de redes sociales

 ORACIÓN

¿Qué pasa en el alma cuando dejamos de ver pantallas para verlo a Él? Estos jóvenes y un sacerdote te cuentan por qué ayunar de redes sociales esta Cuaresma

En una época donde el silencio incomoda y la notificación interrumpe hasta la oración más breve, cada vez más personas están optando por un gesto contracultural: ayunar de redes sociales durante la Cuaresma. No se trata solo de apagar el celular, sino de hacer espacio. Espacio para el encuentro, para la interioridad, para volver a escuchar esa voz que suele quedar ahogada entre desplazamientos infinitos y comparaciones constantes.

El ayuno digital

redes sociales -Cuaresma

Así como el ayuno tradicional busca ordenar el cuerpo y el corazón, el ayuno digital se ha convertido en una práctica que muchos ofrecen con una intención espiritual concreta. ¿Qué mueve a alguien a desconectarse voluntariamente en un mundo hiperconectado? ¿Qué sucede en el alma cuando se apagan las pantallas?

En este artículo, varias personas -desde jóvenes hasta un sacerdote- comparten por qué decidieron ofrecer este tipo de ayuno, qué frutos ha tenido en sus vidas y por qué tú también deberías de imitar esta práctica.

Más que cerrar una aplicación…

Jesús Bravo es un joven católico que desde hace tiempo comenzó a compartir su fe con los demás a través de las redes sociales. En entrevista para Aleteia, compartió lo que significa para él,darse un tiempo fuera de las redes sociales durante la Cuaresma:

 "Te hace enfocarte en lo que en realidad es más importante. Te hace salir más de ti mismo y encontrarte con tu entorno. Puedes tener más tiempo libre para tener encuentros con Dios. Me dio mucha paz y tranquilidad".

En la vida cotidiana siempre es necesario detenernos, hacer una pausa, y escuchar la voz de Dios a través del silencio, puesto que Él toca a la puerta de nuestro corazón; pero para escucharlo, es necesario desconectar todo aquello que nos causa ruido, no solo en el exterior sino también en el corazón. 

Muchas veces, las redes sociales, más allá de conectarnos, nos roban la paz, nos producen esa sensación a la que llamamos FOMO, (miedo a perderse de algo), distrayéndonos de lo que en verdad importa.

Un tiempo para escuchar y atender el llamado de Dios

El sacerdote Daniel Trujillo -quien años atrás ha realizado esta práctica tanto en tiempo de Adviento como de Cuaresma- menciona que desconectarse de las redes sociales es una forma de ayuno: "Es una buena práctica para volver a conectar con nosotros mismos y con Dios".

Además, añadió que, si bien, las redes sociales son un gran puente para conectar y transmitir la Palabra de Dios, también se puede llevar a cabo, siguiendo otro método: el de Jesús mismo. ¿Y cuál es ese método? "Ir con los que necesitan el mensaje".

Si Jesús salía al encuentro de los demás, hoy nosotros podemos hacerlo de la misma manera. Así tendrá un doble fruto el desconectarse. Como dice la sagrada Escritura, "Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron" (Mt. 4, 20).

El camino que conduce a Cristo

Jesús -Cuaresma

Para Victoria López, las redes sociales han sido un medio por el cual ha podido compartir su fe con otras personas. Sin embargo, esta Cuaresma decidió hacer un análisis sobre lo que más le cuesta trabajo de soltar las redes. 

"Parte de mi proyecto personal es compartir la fe por redes sociales, así que me di cuenta que el llamado para mi esta en seguir compartiendo contenido en redes sociales, pero estableciendo un límite para que se logré el propósito y no se desvirtúe, para que el fin siga siendo Dios y no el verme y lo que digan de mí para hacer lo que Dios me pide".

Equilibrar las redes sociales con la vida interior

Recordemos que "las redes sociales no son malas, pero un uso adecuado y buen control de ellas, nos pueden ayudar a salir de nosotros mismos, ganar fuerza de voluntad y tener paz mental y tiempo libre para poder encontrarnos con Dios en esta Cuaresma y cambiar nuestros corazones y mentes", concluyó Jesús Bravo. 

Como ves, las redes sociales son una gran herramienta que nos puede ayudar a seguir conociendo y compartiendo el mensaje de Cristo, sin sumergirnos y perdernos por completo; de ahí la importancia de hacer pausas digitales para reconectar con el amor de Dios. 

Karen Hutch, Aleteia

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