Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos de las
mil maravillas de la Santa Misa
El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene Vida Eterna. |
San Juan Pablo II; Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia |
No hay medio más eficaz que la Santa Misa. |
Beato Dom Columba Marmion; "Jesucristo Vida del alma" |
La Eucaristía centro y raíz de nuestra vida. |
No creáis que las horas pasadas delante del Sagrario son horas perdidas o de menos valor pastoral. Lo que se da a Dios nunca se pierde". San Juan Pablo II; febrero 16, 1984 |
Debemos llegar a ser un solo pan, un solo cuerpo. |
El pan, hecho de muchos granos de trigo, encierra también un acontecimiento de unión: el proceso por el cual muchos granos molidos se convierten en pan es un proceso de unificación. Como nos dice san Pablo (cf. 1 Co 10, 17), nosotros mismos, que somos muchos, debemos llegar a ser un solo pan, un solo cuerpo. Así, el signo del pan se convierte a la vez en esperanza y tarea. SS Benedicto XVI; Homilía de Corpus Christi, 2006 |
La Comunión espiritual. |
Creo, Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar; te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma. Mas, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven espiritualmente a mi corazón. No permitas, Jesús mío, que jamás me aparte y separe de ti. Así sea. |
Sin la Eucaristía, la Iglesia sencillamente no existiría. |
SS Benedicto XVI; Corpus Domini, Junio 26, 2011 |
La Eucaristía constituye una especie de antídoto. | |
SS Benedicto XVI; Corpus Domini, Junio 26, 2011
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Quien se alimenta de Cristo en la Eucaristía no tiene que esperar el más allá para recibir la vida eterna: la posee ya en la tierra como primicia de la plenitud futura, que abarcará al hombre en su totalidad.
Cuando nos abate el recuerdo de nuestras faltas y procuramos reparar nuestras ofensas y satisfacer más ampliamente la justicia divina, para que nos absuelva de las penas del pecado, no hallamos medio más eficaz ni más consolador que la Santa Misa.
"Un sacerdote vale tanto cuanto su vida eucarística, especialmente su celebración eucarística... Ningún sacerdote puede realizarse plenamente si la Eucaristía no es el centro y la raíz de su vida...
"Como este fragmento de pan estaba disperso sobre los montes y reunido se hizo uno, así sea reunida tu Iglesia de los confines de la tierra en tu reino" 
La Eucaristía es como el corazón latiente que da vida a todo el cuerpo místico de la Iglesia: un organismo social basado totalmente en el vínculo espiritual pero concreto con Cristo... Sin la Eucaristía, la Iglesia sencillamente no existiría. La Eucaristía es, de hecho, la que hace de una comunidad humana un misterio de comunión, capaz de llevar a Dios al mundo y el mundo a Dios. El Espíritu Santo, que transforma el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, transforma también a cuantos lo reciben con fe en miembros del cuerpo de Cristo, para que la Iglesia sea realmente sacramento de unidad de los hombres con Dios y entre ellos.
En una cultura cada vez más individualista, como lo es aquella en la que estamos inmersos en las sociedades occidentales, y que tiende a difundirse en todo el mundo, la Eucaristía constituye una especie de "antídoto", que actúa en las mentes y en los corazones de los creyentes y que siembra continuamente en ellos la lógica de la comunión, del servicio, del compartir, en resumen, la lógica del Evangelio.


