domingo, 19 de febrero de 2017

¡La maravilla que nos espera!


 vida eterna


156. ¿Qué es la vida eterna?
La vida eterna comienza con el Bautismo.
Va más allá de la muerte y no tendrá fin. [1020]

Cuando estamos enamorados no queremos que este estado acabe nunca. «Dios es amor», dice la primera carta de san Juan (1 Jn 4,16). «El amor», dice la primera carta a los Corintios, «no pasa nunca» (1 Cor 13,8). Dios es eterno, porque es amor; y el amor es eterno porque es divino. Cuando estamos en el amor entramos en la presencia infinita de Dios.

 vida eterna


* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido. 

Obligó a su hijo a firmar un contrato para tener un móvil y sus 18 puntos dieron la vuelta al mundo


Obligó a su hijo a firmar un contrato para tener un móvil y sus 18 puntos dieron la vuelta al mundo


La edad en la que los menores tienen teléfonos móviles con acceso a internet y a las redes sociales es cada vez más baja. Con doce años son ya mayoría los niños que tienen uno de ellos. Sin embargo, existen dos riesgos cada vez más evidentes. Por un lado, los nefastos efectos que genera su adicción, tal y como alerta el neuropsicólogo Nacho Calderón. Y por otro lado, los problemas de seguridad que conllevan estas tecnologías, como reconoce el juez de menores Emilio Calayatud.

Por ello, la implicación de los padres es fundamental para controlar el acceso a los móviles y para evitar la dependencia hacia ellos. Es lo que hizo una madre estadunidense con cinco hijos. Janell Burley Hofmann es escritora y promociona un movimiento que pretende educar en el uso responsable de la tecnología. En uno de sus artículos que se hizo mundialmente viral contó cómo su hijo adolescente lleva casi un año suplicándole tener un IPhone. 

Tras meses de lucha, al final le compró este dispositivo aunque hizo firmar a su hijo un contrato con 18 puntos que debía cumplir para poder mantenerlo. Y sería estricta en hacérselo cumplir. Estos son las 18 reglas, que según Janell también le servirán para la vida:

1. Es mi teléfono. Yo lo compré. Yo lo pagué. Yo te lo presto. ¿A que soy genial?

2. Yo siempre sabré la contraseña.
3. Si suena, cógelo. Di "hola". Sé educado. Coge siempre, siempre, la llamada de mamá y papá.
4. Entregará el teléfono a mamá o a papá a las 7:30 de la mañana cada día de colegio y a las 9:00 de la tarde durante el fin de semana. Estará apagado toda la noche y se volverá a encender a las 7:30 de la mañana. Si no llamarías al teléfono fijo de alguien, porque pueden responder sus padres, tampoco llames o envíes mensajes al móvil. Respeta a las otras familias como nos gusta que nos respeten a nosotros.
5. No te llevarás el iPhone al colegio. Conversa y habla con la gente y con tus amigos en persona. Los días de media jornada, las excursiones y las actividades extraescolares requerirán consideraciones especiales.
6. Si el iPhone se cae, se golpea o se estropea, tú eres el responsable. Por tanto, asumirás los costes de la sustitución o de la reparación. Para ello ahorra dinero de tu cumpleaños o realiza otros trabajos: corta el césped, haz de canguro... Si el iPhone se rompe, tendrás que estar preparado.

El contrato de Janell a su hijo, ambos en la imagen,
ha dado la vuelta al mundo y es ahora utilizado por miles de padres


7. No uses el iPhone para mentir, hacer tonterías o engañar a otro ser humano. No te involucres en conversaciones que sean dañinas para los demás. Sé un buen amigo.
8. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas nada a través del iPhone que no dirías en persona.
9. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas a alguien algo que no le dirías en voz alta y en presencia de sus padres. Autocensúrate.
10. Nada de pornografía. Busca en la web información que compartirías abiertamente conmigo. Si tienes alguna duda sobre algo, pregunta a una persona. Preferiblemente, a tu padre o a mí.
11. Apágalo o siléncialo cuando te encuentres en lugares públicos. Especialmente en restaurantes, en el cine o mientras hablas con otro ser humano. No eres una persona maleducada, no dejes que el iPhone cambie eso.
12. No envíes ni recibas imágenes íntimas tuyas ni de otras personas. No te rías. Algún día estarás tentado de hacerlo, a pesar de tu gran inteligencia. Es arriesgado y puede arruinar tu vida de adolescente, joven y adulto. Es siempre una mala idea. El ciberespacio es más poderoso que tú. Y es difícil hacer que algo de esa magnitud desaparezca, incluyendo una mala reputación.
13. No hagas millones de fotos o vídeos. No hay necesidad de documentar todo. Vive tus experiencias. Quedarán almacenas en tu memoria para toda la eternidad.
14. A veces conviene dejar el iPhone en casa. Siéntete seguro de esa decisión. No es un ser vivo ni una ninguna extensión de tu cuerpo. Aprende a vivir sin él. Tienes que vencer el miedo a perderte algo que está ocurriendo y a estar siempre conectado.
15. Bájate música que sea nueva o clásica o diferente de la que millones de chicos como tú escuchan, que es siempre lo mismo. Tu generación tiene un acceso a la música mayor que cualquier otra de la historia. Aprovécha ese don. Expande tus horizontes.
16.De vez en cuando puedes jugar a juegos de palabras, puzzles y rompecabezas.
17. Mantén tus ojos abiertos. Observa el mundo que te rodea. Mira por la ventana. Escucha a los pájaros. Date un paseo. Habla con un desconocido. Pregúntate si es necesario buscar en Google.
18. Meterás la pata. Te quitaré el teléfono. Nos sentaremos y hablaremos sobre ello. Volveremos a empezar. Tú y yo siempre estamos aprendiendo. Somos un equipo. Estamos juntos en esto.

Un año después de regalar el teléfono a su hijo, Janell escribió otro artículo explicando cómo había ido todo. Explicó que el contrato había funcionado aunque había sido difícil y que evidentemente tuvo que retirarle el teléfono en alguna ocasión y volver a empezar. Pero ella está contenta porque su primogénito se ha convertido en un usuario responsable.

La Santa Misa en Historietas 44



La Santa Misa en Historietas 44


44. La nueva siderurgia
(comunión)



Dos muchachos en un país de las misiones estaban en el puente peatonal muy cerca a la nueva siderurgia. Debajo de ellos pasaba un tren de carga para entrar luego a la fabrica. Vagón tras vagón está cargado de piedras pesadas. Algunos llevaban aún tierra y raíces. Pero debajo de la tierra y las raíces se ve un brillo como de plata. Los dos miran la carga y preguntaban: "¿Qué hacen con estas rocas en la fabrica? ¿Acaso las parten y sacan así el hierro?" "No, dijo el mayor, estas rocas las echan al horno y las funden para sacar el hierro". El más pequeño sólo reía: "Con estas rocas se apaga el horno. Esto lo puedes ver cuando se cocina con leña". El otro le explicó: "En estos hornos el fuego es tan fuerte que hace que se fundan las rocas de metal".

Los dos muchachos subían una colina. Allí vieron una serie de torres que son los hornos. Se veía como ardía el fuego en ellos. Continuamente salían las llamas hacia arriba. Entonces vieron los muchachos como carros llenos de la "roca" se descargaban en cintas transportadoras y como estas las transportaban a los hornos. "Ahora abrirán un horno", dijo el mayor. Se escuchaba primero unos golpes, luego como un silbido. Mucho vapor subió al cielo y luego como la lava de un volcán salía el hierro líquido en un chorro de fuego. "Ahora han dejado que el metal liquido entre en los moldes", dijo el mayor. " ¿Por qué?", dijo el menor. "Cuando el hierro se enfría hay planchas, barras y rieles de metal". "El dios del fuego lo saca todo de las rocas", se admiró el pequeño.

Cuando bajaban de la colina dijo el mayor: "Dijiste "dios del fuego" hace un momento. Más correcto sería decir "Dios por medio del fuego que ha creado". Por si acaso, mañana viene el sacerdote a la capilla. Allí sucederá algo similar." "Estás exagerando". "Has pensado alguna vez lo que pasa en la santa comunión, le pregunta con calma el mayor, allí estamos los hombres que somos una nada de piedras y tierra y escombros, de pobreza, culpa y penuria. Entonces viene el Salvador, la Luz de la Eternidad, el Fuego de Dios. Él nos penetra con su fuego. Así lo precioso que hay en nosotros se licua. Somos capaces de hacer el bien entre los hombres".

¡La nada humana es unida con el Fuego de Dios! En el calor de Dios es formada y fortalecida. Esto se dice en el lenguaje de la Misa: Comunión. Jesús viene y se hace nuestra fuerza.



sábado, 18 de febrero de 2017

¿Cómo debe ayudar la Iglesia a los transexuales? Un apostolado, expertos y un extransexual responden

La ideología de género está realizando ahora una ofensiva transexual y hace falta formación 

¿Cómo debe ayudar la Iglesia a los transexuales? Un apostolado, expertos y un extransexual responden



El lobby LGTB está centrando todos sus esfuerzos y presiones en el mundo transexual tras conseguir numerosas victorias ya con respecto al matrimonio homosexual. El adoctrinamiento en las escuelas ya se da en las escuelas y numerosas leyes pretenden introducir la ideología de género impidiendo que una persona transexual pueda dejar de serlo.

Ante esta situación, ¿qué respuesta da la Iglesia ante estas personas? Hace falta mucha formación, firmeza y a la vez delicadeza para tratar a personas que llegan con grandes heridas. Poco a poco se van extendiendo apostolados concretos para ayudar a estas personas y para formar a los sacerdotes y laicos que deben hacer de “hospital de campaña”, como dice el Papa.

En este reportaje que les ofrecemos a continuación, ACI Prensa explica cómo funciona Courage, uno de estos apostolados que mejor está funcionando en este ámbito:

"A medida que la atención y la conciencia de esta experiencia ha crecido, estamos viendo más esfuerzos regionales y nacionales para responder de una manera fiel a la comprensión católica de la persona humana y el cuidado de Dios para todos", dijo al respecto un portavoz de la Oficina de Asuntos Públicos de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).

El ejemplo de Walt Heyer
Walt Heyer, una persona que sufrió disforia de género en la infancia, se “cambió de sexo” siendo ya adulto, y luego logró superar su problema de transexualidad, dijo a ACI Prensa que la Iglesia debe desafiar con suavidad pero con firmeza a la gente, en lugar de afirmarlos en su disforia de género.

"Si los afirmamos en los géneros cambiantes, en realidad estamos siendo desobedientes a Cristo, porque eso no es lo que son. Los hizo hombre y mujer”, aseguró Heyer.

¿Es liberador cambiar de sexo? Una víctima cuenta lo que el movimiento transgénero procura esconder
Walt Hayer, antes de operarse y tras volver a ser intervenido

También dijo que los sacerdotes y los que están en el ministerio en la Iglesia necesitan estar mejor informados sobre las consecuencias físicas y emocionales a largo plazo de la cirugía de cambio de sexo.

"Porque no estamos hablando de las consecuencias. Solo estamos hablando de la transición, que se ve bien entre 8 a 10 años", pero que –asegura– en ese punto muchas personas desean volver a su sexo original.

En una reciente conferencia para Courage, Patrick Lappert, diácono permanente y cirujano plástico, se dirigió al clero y a los líderes del ministerio. En su charla, se refirió al historial médico de las cirugías a transexuales, así como a la terminología utilizada cuando se trata el tema.

Hay que estar bien formados desde el punto de vista catequético como del médico
“Es importante que los que están en el ministerio estén bien versados en el tema, tanto desde un punto de vista catequético como desde un punto de vista médico y secular”, dijo el Dr. Lappert a ACI Prensa.

"Uno de los peligros en el tema es que la ignorancia hace que la gente responda de maneras inútiles: a veces en cólera, confusión, repulsión, todo tipo de cosas emocionales que no sirven a nadie y ciertamente no sirven a la Iglesia", añadió.


El doctor Lappert es uno de los mayores expertos católicos en el ámbito de la transexualidad

El Dr. Lappert dijo que también es importante que los sacerdotes y los líderes de la Iglesia tengan buenas relaciones de trabajo con psicólogos y psiquiatras que compartan una visión antropológica cristiana de la persona humana y que no alienten a las personas en su disforia de género.

Por su parte, el Dr. Gregory Bottaro, psicólogo católico del grupo CatholicPsych, dijo “que los sacerdotes son cada vez más conscientes de la necesidad de que, cuanto más volátil sea la situación, más evidente y urgente es la necesidad de la salud mental desde una perspectiva católica".

Una cuestión cultural más incluso que psicológica
El especialista dijo que Courage es un buen lugar para comenzar en lo que respecta al ministerio, porque tienen la "experiencia para sortear la brecha".
 
“Pero el tema de la transexualidad se extiende más allá de aquellos que luchan con la disforia de género. Es una cuestión cultural aún más que psicológica, y debe abordarse en los niveles de la educación y la vida familiar mejorada y la catequesis. También debe abordarse individualmente”, agregó.

"A lo largo del proceso de discernimiento y cuidado pastoral tanto para las personas con atracción por el mismo sexo como con disforia de género, lo más importante es recordar el fundamento de la identidad de todos: el ser creados a la imagen y semejanza de Dios el Padre, y de ser llamados a participar en la gracia de Dios como sus hijos e hijas”, concluyó el padre Bochanski.

El trabajo de Courage
El portavoz de la USCCB afirmó que las 75 diócesis de Estados Unidos que tienen sus ministerios locales de Courage para acompañar a aquellos con atracción por el mismo sexo, también están "en una buena posición para ayudar a las personas que tienen preguntas con respecto a su identidad sexual”.

“La respuesta católica es un retorno a la verdadera antropología –hombre y mujer los creó– para comprender que nuestra biología y nuestra psicología no son cosas separadas, para de esta manera, fomentar el desarrollo de un plan de estudios de la naturaleza humana que sea consistente con una verdadera antropología”, explicó el portavoz de la USCCB.


El sacerdote Philip Bochanski realiza un importante apostolado con personas con tendencias homosexuales y transexuales

El padre Philip Bochanski, director ejecutivo de Courage International, dijo que la organización continuará discerniendo cómo servir mejor a las personas transexuales y sus familias.

"Parece que hay algunas similitudes entre la experiencia de la confusión acerca de la identidad sexual y la experiencia de atracción por el mismo sexo, pero también hay muchas diferencias", dijo.

Mientras tanto, prosigue el sacerdote, el ministerio de divulgación para los padres, llamado EnCourage, ya está activamente comprometido en ayudar a los padres y miembros de la familia de aquellos con atracción del mismo sexo, o personas transexuales, para mantener fuertes lazos familiares, al mismo tiempo mantener su comprensión de la fe.

Transexualidad e infancia
Por el momento, dice el Dr. Bottaro, la mayor preocupación con respecto a la popularización y normalización del transexualismo es el efecto que está teniendo en los niños.

"Con los niños, es realmente importante reconocer que su desarrollo sexual es frágil, y que la influencia de lo que es popular en la cultura necesita ser fuertemente filtrada, estudiada y entendida", dijo.

La ideología de género daña a los niños
No solo la Iglesia está preocupada por los efectos de la transexualidad en los niños. En un artículo titulado La ideología del género daña a los niños, el Colegio Americano de Pediatras estableció razones específicas de su preocupación ante la popularización y normalización de la transexualidad entre niños.

"La creencia de una persona de que él o ella es algo que no son es, en el mejor de los casos, un signo de pensamiento confuso. Cuando un niño biológicamente sano siente que es una niña o una niña sana biológicamente cree que es un niño, existe un problema psicológico objetivo que se encuentra en la mente y no en el cuerpo, y debe ser tratado como tal. Estos niños sufren de disforia de género", dijo el grupo en un artículo.

Alentar a un niño a pensar que "toda una vida de suplantación química y quirúrgica del sexo opuesto es normal y saludable es abuso infantil", detallaron.

"Así que mientras hay anomalías biológicas (niños nacidos con genitales ambiguos o un cromosoma extra), ciertamente no son circunstancias para construir sistemas filosóficos, por lo que los vemos como anormalidades y anomalías", explicó el Dr. Bottaro.
 

jueves, 16 de febrero de 2017

11 hábitos que transformarán tu vida de oración


Desarrollar hábitos saludables de oración puede marcar la diferencia

11 hábitos que transformarán tu vida de oración


¿Tu vida de oración ha caído en la rutina? Es hora de reconsiderar tus hábitos. Desarrollar hábitos saludables de oración puede marcar la diferencia. Aquí te presento algunas prácticas importantes y hábitos que aprendí en los últimos años (me habría gustado que alguien me los hubiera enseñado cuando aún era pequeño). Pero nunca es tarde para aprender o desarrollar buenos hábitos.

Estos son los 11 elementos esenciales que transformaron mi vida de oración, y podrían hacer lo mismo con la tuya.

1 – Vete a dormir temprano
La mañana es el mejor momento para rezar. Unos buenos 15 o 30 minutos de oración por la mañana ponen a Dios en primer lugar, ayudando a evitar el pecado, fortaleciéndonos en la práctica de las virtudes durante el día, y estableciendo las bases para rezar sin cesar a lo largo del día.

Hay también la posibilidad de que tu casa esté efectivamente tranquila durante la mañana, y eso ayudará.

Pero, para rezar bien durante la mañana, tú también necesitas estar bien descansado. Y eso significa ir a la cama temprano (o estarás somnoliento como los apóstoles).
2 – Levántate temprano
Pon el despertador lo suficientemente temprano para que puedas tener de 15 a 30 minutos de oración silenciosa por la mañana. Y en el momento en que suene la alarma, levántate. Sin excusas. Nada de “un poquito más”.

Que esta primera oración del día sea una oferta espiritual a Dios por el sacrificio de tu sueño.

Levántate cada día de esta manera durante un mes y se volverá un hábito.

3 – Arrodíllate y reza la ofrenda de la mañana.
Ya estás despierto, arrodíllate… haz tu ofrenda de la mañana. Existen muchas versiones. Te llevará sólo algunos segundos, pero consagrar todo tu día a Dios es una forma importante y fácil de comenzar cada día. Aquí está lo que yo rezo:

“Oh, Jesús mío, a través del Corazón Inmaculado de María, te ofrezco todas mis oraciones, trabajos, alegrías y sufrimientos de este día, por todas las intenciones de vuestro Sagrado Corazón, en unión con el santo sacrificio de la misa ofrecidos en todo el mundo, en reparación por mis pecados, y por todas las intenciones del Santo Padre. Todo por el Sagrado y Corazón Eucarístico de Jesús, todo por el Inmaculado Corazón de María, en unión con san José. Amén”.

4 – Oración de la mañana durante 15 minutos
Necesitas decidir el mejor momento para hacer esto, pero para mí, es después de bañarme y vestirme, de manera que estés bien despierto.
Encuentra un lugar en tu casa que sea tranquilo y reza todas las mañanas. Otra posibilidad es pasar por una iglesia o capilla de adoración eucarística de camino al trabajo, o después de dejar a los niños en la escuela.

Pasa de 15 a 30 minutos en oración silenciosa. En oración, medita las Escrituras (la serie de Arte Sacro de los Santos Evangelios, de la foto de abajo, es perfecta para eso) o un escrito espiritual de algún santo, como el de san Francisco de Sales Introducción a la Vida Devota.
Serie Arte Sacra de los Evangelios
Serie Arte Sacro de los Evangelios
Un modelo de oración fácil de recordar, tiene siempre A.C.A.S: Adoración, Contrición, Acción de Gracias, Súplica (petición). Y si eres nuevo en la oración, no tengas miedo: Aquí te pongo algunas sugerencias para empezar:

5 – Reza por lo menos una vez cada hora del día
Para muchos de nosotros, momentos enteros del día –o incluso días enteros– pasan sin que miremos a Dios. Leí recientemente esta sugerencia y me quedé sorprendido por su sencillez y por el hecho de que nunca había oído eso antes.
Formar el hábito de dirigirse a Dios por lo menos una vez cada hora. Eso puede ser tan simple como mirar un crucifijo o una imagen de un santo, diciendo: “Hágase tu voluntad”, o “Jesús, ten piedad de mí que soy un pecador”, o “Ven, Espíritu Santo”, o con reverencia decir el nombre de Jesús.

6 – Memoriza algunos salmos. Rézalos en puntos específicos a lo largo del día

Hasta hace poco, yo no había memorizado ningún salmo. Ahora que me he memorizado cuatro o cinco, descubrí que es muy fácil rezar cada uno en puntos específicos durante el día.

Por ejemplo, rezar un determinado salmo cada vez que estás en el coche. Rezar otro cuando caminas por el estacionamiento o hasta en la oficina. Otro cuando vas al baño o te lavas las manos. Ya empiezas a hacerte una idea.

Y una vez que has memorizado esos salmos, estos te ofrecen un excelente material para la meditación durante todo el día.
Para empezar, a continuación algunos salmos que uso:
Salmo 1. “¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos…”
Salmo 23 “El Señor es mi pastor, nada me falta…”
Salmo 24 “Del Señor es la tierra y cuanto hay en ella…”
Salmo 27 “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer?…”
Salmo 43 “Hazme justicia, oh Dios, y mi causa defiende contra esta gente sin amor…”

7 – Abraza la cruz
Todos los días hay sufrimientos y complicaciones. Algunos son grandes, otros pequeños. No los tires a la basura. Únelos a la muerte de sacrificio de Jesús en la cruz y amorosamente ofrécelos a Dios. Esta es otra forma de orar sin cesar.

8 – Abraza el silencio
No pongas la radio en tu coche. Apaga la música y la televisión y cualquier otro ruido de fondo en casa. Abraza el silencio. Si queremos oír a Dios, primero debemos oír.

9 – Cuando estés inquieto, dirígete a Dios
San Agustín dijo la famosa frase que nuestro corazón está inquieto mientras no repose en Ti.

¿Cuántas veces al día revisamos nuestros teléfonos? Y si, en lugar de eso, nos dirigimos a Dios en esos momentos?

O tal vez, cuando estás inquieto, te diriges hacia la comodidad: compras, noticias, televisión, comida, bebida.

¿Buscamos el placer en la cosas? ¿O en Dios?
En lugar de buscar las cosas materiales, dirijámonos a Dios.
Durante el día, si te sientes inquieto, dirígete a Dios. Pide su gracia, pide su amor, pide su paz. “En Dios sólo el descanso de mi alma” (Sal 62,2).
San Agustín de Hipona por Philippe de Champaigne
10 – Examen de conciencia nocturno
Cada noche, antes de prepararte para dormir, ponte en la presencia de Dios, y examina tranquilamente tu conciencia. En tu mente, recorre los Diez Mandamientos y los Siete Pecados Capitales y considera dónde te quedaste corto. Haz un acto de contrición. Si alguno de tus pecados fue grave, ve a confesarte.

Mejor aún, haz este examen nocturno de concciencia con tu pareja (y niños), como parte de las Completas, oración de la noche de la Iglesia a partir de la Liturgia de las Horas.

11 – Di tres Aves María al poner tu cabeza en la almohada
Esta es una práctica católica tradicional y es una buena manera de finalizar el día. Así como tu primera acción del día fue una oración, que también sea la última.

Y en caso de que ésta sea tu última noche, a través de tus Aves María, la Santísima Virgen te protegerá: “Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.
Publicación original: OnePeterFive — 11 Habits That Will Transform Your Prayer Life. Traducción al portugués: Sensus fidei. Imágenes: reproducción)

La Renovación carismática cumple medio siglo: así pasó de 20 estudiantes a 100 millones de personas


La Renovación carismática cumple medio siglo: así pasó de 20 estudiantes a 100 millones de personas



Hace 50 años, el fin de semana del 17 al 19 de febrero de 1967, una veintena de estudiantes católicos norteamericanos, en la Universidad de Duquesne, se fueron de convivencia a la casa de retiros El Arca y la Paloma, cerca de Pittsburgh (EEUU). Allí rezaron para pedir el bautismo en el Espíritu, una acción potente del Espíritu Santo que transformase sus vidas.

Al principio, no pareció pasar gran cosa. Hicieron un descanso, empezaron a preparar una fiesta de cumpleaños... pero poco después se encontraron con que cada uno por su cuenta acudía a la capilla y allí no podían dejar de rezar. Muchos alababan a Dios en voz alta, con entusiasmo. Otros sentían un gozo que les llevaba a bailar. Otros lloraban de alegría. Algunos cayeron como fulminados ante el Sagrario de la capilla, en un sentimiento de adoración abrumador. 

Cuando volvieron a su campus universitario de Duquesne, se lo contaron a sus compañeros de habitación, de alojamiento, sus amigos, parientes, hermanos, novias y novios.

  Comida final del retiro, el 19 de febrero del 67; la mayoría habían vivido una experiencia transformadora de Dios; varios de ellos, 50 años después, siguen explicándola

Aunque la universidad era católica, nadie del clero local lo apoyó de ninguna manera, el desinterés era completo. Fueron los jóvenes y algunos profesores quienes lo contagiaron de campus en campus, de ciudad en ciudad. Cada semana necesitaban juntarse y rezar, en voz alta y con mucha música.

A través de gente activa en Cursillos de Cristiandad y en otras redes católicas se extendió por Estados Unidos y por el mundo. Les llamaban "pentecostales católicos" o "católicos carismáticos". Así nació la Renovación Carismática Católica.

Grupos espontáneos, sin planificación
En 1969 se celebró un encuentro con 500 representantes de grupos católicos de oración carismática, que nacían espontáneamente, como setas, sin planificación ni organización centralizada. En 1970 había 200 grupos en EEUU; en 1972 se contaban 12.000 carismáticos católicos en el país. En 1973 se hablaba de 1.200 grupos y 200.000 carismáticos. La chispa saltó de EEUU a Francia, a América Latina. De México y Colombia, a través de un matrimonio misionero laico llegó a Barcelona en 1973, y enseguida a Madrid, donde había un grupo "contagiado" por americanos de la base de Torrejón de Ardoz.

Contar carismáticos es difícil
¿Cuántos católicos carismáticos hay actualmente? Imposible contarlos pero es la corriente espiritual más grande dentro de la Iglesia. Se calcula que hay entre 100 y 130 millones de católicos que se definirían como carismáticos o que se han nutrido espiritualmente en grupos carismáticos. Solo en Brasil hay censados (vagamente) más de 20.000 grupos de oración con unos 13 millones de carismáticos implicados. Hay que tener en cuenta que el resto de movimientos grandes en la iglesia tienes solo algunos cientos de miles de integrantes, y solo un par cuentan con algo más de un millón de personas.

  Este gráfico es un cálculo a la baja basado en datos del año 2000, que distingue entre los asistentes regulares, que acuden a su grupo cada semana, y las otras personas  que acuden solo a encuentros de vez en cuando 

La Renovación Carismática Católica está extendida, sobre todo, en Estados Unidos, Sudamérica, Caribe, India y África. En Europa cuenta con una presencia importante en Francia y en Italia, y en años recientes se va extendiendo por países de Europa Oriental.

Muchos sacerdotes y obispos la acogieron con frialdad, desinterés o incluso hostilidad, sobre todo en Europa. Para la jerarquía más interesada en los temas sociales, los carismáticos eran demasiado místicos, desencarnados o conservadores. Pero para la jerarquía más conservadora, los carismáticos, con su música, sus maneras exhuberantes y desinhibidas y "todo ese alboroto", eran demasiado desordenados e impredecibles

Uno de esos jerarcas hostiles era un tal Jorge Bergoglio. Lo explicó así en 2015 en el III retiro mundial de sacerdotes. 

"Cuando yo comencé a conocer el movimiento carismático, esta corriente de gracia, era curita joven. Y me daba mucha rabia, mucha rabia... me parecía que todos tenían algo mal en la cabeza. Y una vez en un sermón, hablando del Espíritu Santo, dije que hoy día algunos cristianos convierten el Espíritu Santo en una escola do samba. Pasaron los años y me di cuenta cuán equivocado estaba: una gracia, ¡una gracia!". 


Una presencia consolidada
Después de 50 años, la Renovación ha generado una multitud de conversiones, una multitud de vocaciones y sus comunidades y sacerdotes ya han contado con numerosos obispos, sobre todo en América del Norte y del Sur. La Renovación cuenta con un despacho en Roma para coordinarse con el Papa y la curia, llamado ICCRS (Servicios Internacionales de Renovación Carismática Católica, www.iccrs.org), pero "manda poco" y millones de carismáticos no saben ni que existe. 

Normalmente, el carismático de a pie, en España, Colombia o Nigeria, lo que conoce es su grupo de oración carismático (al que va con otras 5, 20, 50 o 100 personas), su parroquia y algún servicio más en el que colabora en la Iglesia. Cada país suele tener una coordinadora nacional de grupos carismáticos. A veces, hay dos, como es el caso de España o Italia, debido a conflictos internos, pero no a una pelea por posesiones materiales porque no suele haber tales posesiones: apenas hay locales, ni estructuras. En los grupos más grandes, suelen crearse pequeños grupos "de crecimiento" o "maduración", de 5 o 6 personas, que a menudo quedan en casas. Pero no siempre es así.


En España y otros países suele darse una estructura peculiar: cada grupo elige 3 o más servidores o responsables, quienes a su vez votarán a los coordinadores diocesanos, que votan coordinadores regionales, que votan la Coordinadora nacional. Casi siempre son laicos y ejercen su cargo uno o dos mandatos, no más. Cada pocos años hay elecciones. Pocas realidades eclesiales hay más democráticas.

Las comunidades: más compromiso y normativa
Hay ocasiones en que se organizan comunidades de espiritualidad carismática más o menos autónomas: algún obispo aprueba sus estatutos, empiezan a cobrar diezmos o donativos, asumen funciones a largo plazo, crean servicios y ministerios y fomentan más las vocaciones consagradas. Estas comunidades sí tienen recursos, edificios y estructuras. 

Esta fórmula ha funcionado especialmente en Francia, con grandes comunidades con miles de miembros como Emmanuel, Verbo de Vida o Camino Nuevo, y también en Brasil, con Cançao Nova o Shalom. En Inglaterra, comunidades como Sion Community, Open Doors o Cor et Lumen Christi aportan estabilidad, veteranía y liderazgo. La más grande, con más de un millón de miembros, es la comunidad Shalom de Filipinas. En cualquier sitio con inmigrantes llegados de la India están los grupos de jóvenes de Jesus Youth (incluyendo los países del Golfo Pérsico).

En España esta fórmula de comunidades casi no se da o son muy pequeñas. Quizá la más grande es Fe y Vida, la impulsora de los Encuentros ENE de Nueva Evangelización. 

Doble militancia: ser carismático... y varias cosas más
La Renovación permite, e incluso fomenta, la "doble y triple" militancia. Es muy común ser carismático y, a la vez, pertenecer a una orden religiosa. En España, durante un tiempo, los pocos sacerdotes carismáticos solían ser o jesuitas o dominicos. En Colombia son famosos los religiosos eudistas, que sirven en los ministerios carismáticos de Minuto de Dios. En Canadá los jóvenes de espiritualidad carismática que quieren ser sacerdotes suelen apuntarse a Companions of the Cross (www.companionscross.org), una sociedad de vida apostólica que ya cuenta con 40 sacerdotes, 20 seminaristas y dos obispos en un país muy descristianizado. La experiencia de los religiosos carismáticos es que se refuerza su carisma propio: las clarisas se hacen más clarisas, los capuchinos, más capuchinos. 


Espacios de espiritualidad carismática
Los carismáticos extienden su espiritualidad en 4 ambientes: 

- Con el grupo semanal: abierto a todo el mundo, incluso a no cristianos; en él se reza, se canta, se alaba, se agradece a Dios su bondad, se le piden cosas;  los hermanos rezan unos por otros; se comenta algo de la Biblia, se da alguna charla corta. Dura entre una y dos horas. 

- Con los retiros: los hay de dos o tres días, de una semana entera. Pueden tratar temas concretos (sanación, liberación, vocación, liderazgo, alabanza, biblia, formación, etc...) o ir dirigidos a colectivos: niños, adolescentes, jóvenes, familias, músicos, profesionales, sanitarios, religiosos...

Con encuentros de oración "especial": misas de sanación o de liberación, oraciones para pedir curaciones, milagros, oraciones de rechazo del mal, de sanación física o espiritual o emocional... También pueden ser "especiales" los encuentros de adoración y alabanza, con música de alabanza, a veces con el Santísimo expuesto.

- Con los "seminarios de vida en el Espíritu", también llamados "Siete Semanas": inspirados en parte en los cursillos de Cristiandad, pero con contenidos kerigmáticos (anuncio de la Salvación y conversión) y del Espíritu Santo. Se anuncian e imparten en las parroquias, e incluyen una "oración de efusión del Espíritu", que con frecuencia es la llave a la conversión de muchas personas o a un crecimiento en la fe. 

El Papa Francisco, en ese encuentro de 2015, exhortó: "Les pido a todos y cada uno que, como parte de la corriente de gracia de la Renovación Carismática, organicen seminarios de vida en el Espíritu en sus parroquias, seminarios, escuelas, en los barrios, para compartir el bautismo en el Espíritu. En la catequesis para que se produzca, por obra del Espíritu Santo, el encuentro personal con Jesús que nos cambia la vida". 

El Papa Francisco habla a sacerdotes acerca de la época en que la estaba en contra de la Renovación pensando que "tenían algo mal en la cabeza"

La efusión del Espíritu
En el protestantismo de estilo pentecostal, además de doctrinas comunes protestantes como "Sola Scriptura" y "Sola Fide", hay muchos grupos que propugnan que sólo tiene el Espíritu Santo quien "ora en lenguas". Para la doctrina católica (y eso incluye a los católicos carismáticos) esto es inadmisible: tiene el Espíritu Santo todo aquel que haya sido válidamente bautizado en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. 

Otra cosa distinta, dicen los carismáticos católicos, es que los dones del Espíritu estén adormecidos por falta de fe, ansia y práctica, y necesiten un "derramamiento o efusión" para manifestarse. Por eso, cuando los protestantes hablan de "bautizo en el Espíritu" los católicos prefieren decir "efusión del Espíritu".
 
La oración en lenguas
La oración en lenguas rara vez es xenoglosia (hablar milagrosamente lenguas extranjeras que no se han aprendido) sino que casi siempre se trata de oración de glosolalia: emitir sonidos articulados, bien pronunciados, con fervor, reverencia, voluntad de oración, que San Pablo llama "orar en lenguas" o "gemidos inefables". Se consideran un don de Dios, no algo forzado o provocado.

En algunos países, como en la India, la Renovación fomenta que la oración en lenguas sea, sobre todo, cantada. Sirve para hacer oración verbal no intelectual, no es imprescindible tener el don para ser carismático católico y no expresa mayor santidad o espiritualidad, pero quienes rezan en lenguas declaran que les ayuda mucho en su vida de oración y les da mayor libertad y cercanía a Dios. 


Muchos consideran la oración en lenguas la puerta a otros carismas: la palabra de conocimiento (saber cosas útiles reveladas por el Espíritu Santo), el don de consejo, la profecía (que no es hablar del futuro sino exhortar y edificar con palabras o imágenes que inspira el Espíritu)... Siempre se insiste en que es Dios quien actúa a través de los hermanos, y que estos dones se ejercen, sobre todo, en el contexto del grupo que ora, para beneficio de la comunidad y edificación de la Iglesia.

Lloros y emotividad 
En cuanto a la emotividad, lloros, temblores y otras manifestaciones, los carismáticos católicos tienen la experiencia (ya de medio siglo) de que esas cosas forman parte del ser humano y de que Dios también actúa sobre la emotividad de los hombres. Cuando un cristiano dice que Jesús es su Señor, lo reconoce también como Señor de su emotividad, igual que lo es de su su intelecto, su espiritualidad o su vida familiar, económica, laboral y solidaria. Además, las lágrimas suelen verse como signos externos de transformación interna, y forman parte del proceso de sanación, o conversión. 

Otro fenómeno que se da a veces es el llamado "descanso en el Espíritu": el mismo cuerpo parece entregarse en contemplación o adoración y cae (al suelo, si nadie lo recoge). Es una experiencia relativamente común, que quienes la experimentan constatan que les aporta paz, cercanía a Dios y docilidad al Espíritu Santo. A menudo también se constata que tras un descanso en el Espíritu desaparecen problemas emocionales, o espirituales, heridas, obsesiones o incluso enfermedades físicas. En algunos grupos o países es más frecuente que en otros.

Por otra parte, las emociones no son iguales en un ambiente carismático del África negra que en un grupo de oración carismática en Noruega. La expresividad y emotividad es distinta. Los grupos españoles, llenos de hermanos llegados de Hispanoamérica, suelen encontrar un punto medio que acomode las distintas sensibilidades con libertad. A los más expresivos se les pide un poco de contención, y a todos se les pide empatía y respeto por los sentimientos y los procesos de los hermanos. Hay que tener en cuenta que en el mismo grupo alaban y rezan juntos personas recién llegadas a la fe y cristianos maduros de muchos años.


La conexión protestante
Los estudiantes de Duquesne hace 50 años habían estudiado algo la experiencia de los protestantes pentecostales y de los carismáticos baptistas, metodistas o episcopalianos, y habían leído sus libros-testimonio clásicos "La Cruz y el puñal" y "Hablan otras lenguas".

Una protestante carismática acudió a su retiro a contar su experiencia del Espíritu, y oró con ellos. Desde el principio, los carismáticos, en EEUU y en el resto del mundo, sintieron un llamado a trabajar con la unidad de los cristianos y a confiar en que el Espíritu Santo encontraría las vías para suscitar esa unidad. 

En 2006 se celebró el centenario del nacimiento del pentecostalismo, que empezó en una destartalada iglesia de la calle Azusa de Los Ángeles en 1906. Junto con docenas de congregaciones pentecostales y carismáticas católicas, estaba Charles Whitehead, veterano líder de la Renovación Carismática Católica, y miembro del gabinete organizador del evento.

El predicador pobre y negro... bautizado católico
El hombre que encendió la llama en 1906 (avivada por el Espíritu) fue el pastor negro William Joseph Seymour, un predicador pobre, tuerto, hijo de esclavos. De bebé en Lousiana fue bautizado católico, detalle importante que las crónicas protestantes no siempre reseñan. Fue educado como baptista, se afilió al movimiento de holiness (santidad) del que surgirían muchos pentecostales, y en 1905 acababa de descubrir la doctrina del "bautismo en el Espíritu Santo" en un curso bíblico del pastor metodista Charles Parham.

Seymour predicó en Los Ángeles la necesidad de ser santo, como muchos otros. Pero añadía la necesidad de recibir el poder de Dios para evangelizar y hacer milagros, el "bautismo en el Espíritu Santo", distinto e independiente del bautizo en agua. Este poder se obtendría entregándose a Dios, pidiendo ser bautizado en el Espíritu; a menudo, se obtendría si otros hermanos rezan imponiendo las manos sobre quien lo pidiese. 


Los feligreses de Seymour en Los Ángeles recibieron a partir de abril de 1906 el don de orar y hablar en lenguas; muchos pensaban que hablaban lenguas extranjeras por gracia divina, para poder ir a evangelizar a países lejanos, y se publicaron  testimonios de extranjeros (judíos, indios) que oían a pentecostales negros o blancos hablar en sus idiomas en aquel deteriorado edificio vacante en el número 321 de la Calle Azusa. Hombres fornidos de todas las razas caían al suelo llorando, abrazándose, rezaban unos por otros, se pedían perdón mutuamente y a Dios. Unos rezaban en lenguas, otros anunciaban mensajes divinos, profecías. El fervor sincero y las conversiones auténticas se mezclaban a veces con timadores o aprovechados.

Durante años, alguien que experimentaba el "bautismo en el Espíritu" y necesitaba orar en lenguas, bailar, alabar a voz en grito, profetizar, etc… difícilmente tenía cabida en las denominaciones protestantes tradicionales (baptistas, metodistas, presbiterianos, anglicanos). Las cosas cambiaron hacia 1960. Se calcula que había entonces unos 10 millones de pentecostales y empezaba a haber protestantes que rezaban y vivían "a la manera pentecostal". En 1958 los episcopalianos aprobaron su rama pentecostal. Los luteranos y los presbiterianos, en 1962. 

Y en 1967 llegó el retiro de Duquesne y la experiencia carismática se extendió entre los católicos. Hay quien considera que fue un movimiento providencial del Espíritu Santo: una ola de experiencia mística para contrarrestar la mezcla de sensualidad y racionalismo cínico que llegarían con la revolución sexual del 68, la tecnológica y el materialismo marxista. 

En el siglo XXI
Ahora, medio siglo después, la Renovación Carismática ha crecido y está perfectamente integrada en la Iglesia, aunque hay quien dice que es la estrcutura eclesial la que no consigue dejarse "renovar". Pero los desajustes son mínimos y tienen que ver, a menudo, con la escasez de clero y la abundancia de fieles. En los cientos de miles de grupos surgen líderes laicos, y ya hay nietos que aprenden de la experiencia carismática de sus abuelos. Eso no siempre es bueno, porque la tentación de repetir lo de antaño casa mal con el Espíritu que "hace nuevas todas las cosas". 

Empieza a darse un clero que ha vivido y entiende la experiencia carismática. Y hay muchos elementos carismáticos que empiezan a establecerse en la vida parroquial con la normalidad de la cotidianidad: canciones, expresiones, grupos, formas de evangelizar, formas de rezar... Pero en la Renovación insisten: siempre será necesario pedir, una y otra vez, que el Espíritu Santo se derrame con su fuerza y su poder, y ver el mundo desde el señorío de Cristo. Los carismáticos, como toda la Iglesia, cantan con insistencia: "Maranathá, ven, Señor Jesús".

En El Arca y la Paloma, el 17 y 18 de febrero, 50 años después, en el mismo lugar donde se inició la RCC, se emite un encuentro especial de oración en streaming: hay que registrarse (gratis) en www.thearkandthedoveworldwide.org

 Un ejemplo en vídeo: el encuentro nacional de la Renovación Carismática en España de 2015: misa, alabanza, adoración, intercesión...