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miércoles, 31 de enero de 2024

Cada vez más estudios lo confirman: las redes sociales crean adicción, buscan hacerlo, es su negocio

Un repaso en la revista La Antorcha a las investigaciones: diseñadas para atrapar la mente

Una escena del documental The Social Dilemma, sobre adicción y redes sociales
Una escena del documental The Social Dilemma, sobre adicción y redes sociales
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G“Regla número dos: nunca te coloques con tu propia mi*rd*”. En la película El precio del poder, Tony Montana hace oídos sordos a este consejo y acaba desangrándose en su propia mansión, drogado hasta las cejas y con un agujero de escopeta entre los omoplatos. Hoy, los magnates de Silicon Valley no están dispuestos a cometer el mismo error.

Esta es, al menos, la tesis de Adam Alter, autor del libro Irresistible. ¿Quién nos ha convertido en yonquis tecnológicos?. Para este profesor de la Universidad de Nueva York, las élites tech se comportan como narcotraficantes, evitando su propio producto. Se refiere a casos como Steve Jobs, que en 2010 confesaba al periodista Nick Bilton que nunca había dejado que sus hijos usaran el iPad. O Evan Williams, co-fundador de Twitter, que no dejaba a sus dos niños una tablet pero sí les regalaba “cientos” de libros físicos.

“Reconocen que las herramientas que promueven -diseñadas para ser irresistibles- atraparán a los usuarios indiscriminadamente. (...) Todos estamos a un producto o una experiencia de desarrollar nuestras propias adicciones”, escribe Alter.

No son casos aislados. En un artículo de 2018 para Business Insider, el periodista Chris Weller desvelaba que muchas familias que trabajan en las empresas de Silicon Valley restringen la tecnología en casa, y que algunos de los colegios más prestigiosos de la zona minimizan su presencia en el aula.

¿Qué secreto guardan a la vista del gran público? En 2017, el primer presidente de Facebook, Sean Parker, rompía la omertà: “Solo Dios sabe lo que [las redes sociales] están haciendo al cerebro de nuestros niños”, lamentó en un evento público en Filadelfia. “Es un bucle de validación social… Exactamente el tipo de cosa que se le ocurriría a un hacker como yo, porque estás explotando una vulnerabilidad de la psicología humana”, añadía, y se delataba: “Los inventores, los creadores -yo mismo, Mark [Zuckerberg], Kevin Systrom en Instagram, toda esta gente- lo entendíamos conscientemente”.

'The social dilemma' es un documental que investiga la adicción a las redes sociales:

The social dilemma es un documental que investiga la adicción a las redes sociales

Diseñadas para la adicción

Desde aquella confesión pública hasta ahora ha habido un cambio: Dios ya no es el único que conoce el efecto de las redes sociales en el cerebro. En los últimos años han proliferado los estudios que diseccionan los mecanismos concretos con los que estas plataformas buscan retener la atención de sus usuarios. Especialmente detallada es la investigación llevada a cabo por Christian Montag, Bernd Lachmann, Marc Herrlich y Katharina Zweig1, que identifican seis estrategias para generar adicción.

Algunas están a la vista de todos, como lo que los autores llaman “comparación y recompensa social”, cuyo ejemplo paradigmático es el like, o “me gusta”.

También señalan el propio algoritmo de las aplicaciones, que muestra a los usuarios aquello que -supuestamente- más les gusta. No obstante, cabe destacar -citando a los responsables del celebrado documental The Social Dilemma- que “cuando se usan fuera de un contexto puramente matemático, los algoritmos reflejan una instancia de lógica programada por un humano; una lógica que frecuentemente refleja los sesgos individuales o los intereses de la compañía que representan”.

Otros mecanismos descritos son más sutiles, como el endless scrolling, o la pantalla infinita: por mucho contenido que veas, nunca llegarás de forma natural a un punto que permita decir “hasta aquí por hoy”.

Ocurre algo parecido con el endless streaming en las plataformas de vídeo: apenas termina uno, empieza automáticamente el siguiente.

Ambas opciones responden al objetivo de inducir en el usuario un estado de flow, en el que una publicación se encadena con la siguiente y el tiempo pasa sin darse cuenta.

No obstante, para entender la raíz del funcionamiento de las redes sociales conviene retroceder hasta los años 50, un tiempo en el que estas habrían sido vistas como ciencia ficción. En la universidad de Harvard, el psicólogo Burrhus Frederic Skinner está ultimando sus experimentos con palomas y ratones junto a Charles Ferster: buscaban probar sus teorías acerca del condicionamiento operante, según las cuales el comportamiento de un individuo está influenciado por las consecuencias del mismo.

En la práctica, el experimento consistía en unos compartimentos -conocidos como las “cajas de Skinner”- con unas luces y una palanca que dispensaba comida al activarla. Los animales aprendieron rápidamente el mecanismo. Posteriormente, los científicos variaron la recompensa por un refuerzo variable: el sujeto no siempre recibía comida al accionar la palanca. Una de las conclusiones de la investigación2 fue que este último enfoque producía la tasa más lenta de extinción del comportamiento: los individuos -en este caso las palomas- repetían el comportamiento más tiempo sin necesidad de refuerzo.

No es difícil trazar la conexión entre las cajas de Skinner y el feed de las redes sociales, y son varios los autores que identifican el vínculo. Desde una perspectiva similar, la doctora Jacqueline Sperling, impulsora del programa para tratar la ansiedad en el hospital psiquiátrico McLean, en Massachusetts, compara el diseño de estas plataformas con el de las máquinas tragaperras. “Cuando el resultado es impredecible, es más probable que el comportamiento se repita”, escribe, y añade: “Si los jugadores supieran que nunca van a ganar dinero, nunca jugarían; la idea de una potencial recompensa futura mantiene las máquinas en uso”.

Las redes sociales están diseñadas como las máquinas tragaperras, para enganchar

Ocurre lo mismo con las redes sociales, donde uno no sabe cuántos likes tendrá una foto o un post, ni quién los dará, ni cuándo.

Ahora bien, ¿qué lleva a las multinacionales tecnológicas a implementar este abanico de técnicas adictivas en el diseño de sus plataformas? El misterio, de nuevo, está oculto a plena luz del día. “Hay pocas dudas -escriben los autores del estudio Addiction by design. Some Dimensions and Challenges of Excessive Social Media Use3- de que las compañías de redes sociales están financieramente incentivadas para maximizar la atención de los usuarios a los anuncios en su plataforma -por ejemplo, vistas o clics en anuncios-, porque la atención del usuario es el producto por el que son pagados”.

La periodista y autora de How to Break Up With Your Phone Catherin Price lo expresa de forma más cruda en un artículo para BBC Science Focus: “Cada minuto que gastas en redes sociales -escribe- es un minuto haciendo dinero para otro. Es también un minuto gastado voluntariamente ofreciendo datos que pueden ser recolectados y vendidos”.

Ansiedad, depresión, hiperactividad

En este punto, uno podría preguntarse: “Pero, ¿cuál es el problema?”. La respuesta se puede ofrecer desde muchos niveles. En el plano sociológico, por ejemplo, las redes fomentan lo que la socióloga Shoshana Zuboff llama “capitalismo de la vigilancia”: la monitorización masiva de nuestra actividad online, muchas veces sin que seamos conscientes de ello, y la transformación de estos datos en mercancía para su compraventa. En lo referido a la salud mental —el tema que centra el cuarto número de la revista La Antorcha— el uso de las redes sociales presenta numerosos riesgos para el individuo.

Fundado en 2018, el Center for Humane Technology recoge estudios científicos realizados en todo el mundo sobre los riesgos de las redes sociales. Tras analizarlos, sus responsables concluyen que su uso está “fuertemente correlacionado con el desarrollo de ansiedad y otros problemas psicológicos, como depresión, insomnio, estrés, reducción de la felicidad subjetiva y una sensación de privación mental”.

Otros efectos negativos relacionados con un uso problemático de las redes4 son la reducción de la atención o el incremento de la impulsividad y la hiperactividad.

Además de los efectos generalizados entre la población, también encontramos un puñado de casos extremos denunciados ante la Justicia. Destaca entre ellos la historia de Chase Nasca, un adolescente de 16 años a quien el algoritmo de TikTok comenzó a mostrar vídeos sobre suicidio sin que él los buscase. Poco después, el joven escribió a un amigo “No puedo aguantarlo más”, y se tiró a la vía del tren.

O Alexis Spence, otra adolescente cuya familia acusa a Meta de que Instagram la encerró en una espiral de grupos pro-anorexia y chats que la animaban a no comer.

Para los fundadores del ya citado Center for Humane Technology, Aza Raskin y Tristan Harris, una clave para entender la relación entre la sociedad y las redes sociales está en la prevalencia de “valores zombie”, desfasados, como la noción de que el uso o abuso de las redes sociales depende de la mera fuerza de voluntad de las personas. Para Raskin, aunque es importante entrenar esta capacidad y ejercer la responsabilidad sobre uno mismo y los propios hijos, esta concepción no tiene en cuenta “la asimetría de poder”.

“Si TikTok tiene un superordenador entrenado acerca de dónde clican millones de primates sociales humanos (...) ¿es realmente una cuestión de fuerza de voluntad?”, señala en un capítulo del podcast Your Undivided Attention.

Las compañías -aquellas que Alter equiparaba a las redes del narcotráfico- se excusan: “Solo le damos a la gente lo que quiere ver: si no les gustase, no volverían”. Harris concluye el interrogatorio imaginario con contundencia: la cuestión no es esa, si no distinguir -dice- “entre aquello que la gente quiere hacer y aquello que no puede evitar hacer”.

*Artículo publicado originalmente en la revista ‘La Antorcha’, una publicación gratuita editada por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y que ofrece una mirada cristiana sobre la realidad.

Notas

1Addictive Features of Social Media/Messenger Platforms and Freemium Games against the Background of Psychological and Economic Theories (2019), por Christian Montag, Bernd Lachmann, Marc Herrlich y Katharina Zweig. Publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health.

2Schedules of reinforcement (1958), por C.B. Ferster y B.F. Skinner.

3Addiction by design. Some Dimensions and Challenges of Excessive Social Media Use (2022), por Alejandro L. Mujica, Charles R. Crowell, Michael A. Villano y Khutb M. Uddin. Publicado en Medical Research Archives.

4Attention Deficit Hyperactivity Disorder-Symptoms, Social Media Use Intensity, and Social Media Use Problems in Adolescents: Investigating Directionality (2020), por Maartje Boer, Gonneke Stevens, Catrin Finkenauer y Regina van den Eijnden. Publicado en Child Development

Guillermo Altarriba / ACdP, ReL


























Pensamiento MSC del día

 

Miguel MSC

En la crisis vocacional, usa estas ayudas espirituales

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La vocación específica es regalo de Dios para realizarnos y santificarnos, pero la crisis vocacional llegará. Conoce tres ayudas espirituales que te ayudarán

Casados, religiosos, solteros, religiosas, sacerdotes; todos hemos recibido un llamado especial para realizarnos como cristianos y como personas, el cual a veces no está muy claro para todos, pero se trata de reconocerlo porque es donde daremos más frutos.

De hecho, por los sacramentos de iniciación cristiana, recibimos la «vocación común de todos los discípulos de Cristo, que es vocación a la santidad y a la misión de evangelizar el mundo», como lo menciona el Catecismo de la Iglesia Católica (1533).

El llamado de Dios

En cuanto a la vocación especial, es un deber de todo cristiano discernir profunda y concienzudamente cuál es la misión a la que está invitado a vivir y asumir su compromiso, y si ha elegido bien, no le costará trabajo decidirse a seguir la voz de Dios, con quien tiene que estar en contacto constante.

Sin embargo, los obstáculos se presentarán durante el camino, indudablemente, porque cuando se quiere hacer lo correcto, el maligno se interpondrá para desviarnos. Un candidato a diácono responde para Aleteia qué hacer cuando llega la crisis.

La crisis llega para cualquiera

Juan Pablo pronto se ordenará como diácono. Su vocación siempre estuvo latente, sin embargo, después de ejercer su profesión, decidió ingresar al seminario y ser sacerdote. Él cuenta a Aleteia que dentro del proceso siempre surge la crisis vocacional, sin embargo, en la formación les van enseñando a madurar la decisión tomada, a ser perseverantes y aprender a superar las crisis. Por ello, nos ofrece algunas ayudas espirituales para hacerle frente a la duda:

1
CUIDAR LA PARTE ESPIRITUAL

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«Dios siempre está con nosotros y la Virgen María siempre nos va ayudando»; Juan Pablo, por eso, propone encontrar tiempo para estar a solas con Dios y la Santísima Virgen. Orar, ir a Misa y confesarse frecuentemente serán clave para no quedarse estancado.

2
UNA ESTRECHA RELACIÓN CON LA FAMILIA

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Tener «una familia fuerte» que siempre esté cerca de nosotros será apoyo incondicional y nunca sobrará su compañía, porque nos ayudarán a recordar «los principios que nos inculcaron nuestros padres», agrega el próximo diácono.

3
LA BUENAS AMISTADES

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Otro vínculo esencial es el que tenemos con las personas cercanas, aquellas que nos ayudan a centrarnos cuando tenemos un conflicto y que desean verdaderamente nuestro bien, por eso es importante saber elegirlas. Una amistad que nos aconseje en el camino correcto, siempre será un valioso tesoro (Eclo 6, 14).

Estos consejos valen para cualquier cristiano que quiera crecer espiritualmente, pues las tentaciones no solo son para los sacerdotes o las personas consagradas, casados y solteros también tienen que cuidarse para no perder la gracia y ser fieles en su vocación.

Mónica Muñoz, Aleteia






(VIDEO) Consejos de Benedicto XVI para ser mejores padres

El Papa Benedicto XVI, en una de sus homilías durante el Encuentro de las Familias en 2012, exhortó a todos los padres de familia a seguir estos sencillos consejos

El matrimonio y la paternidad son una vocación muy especial que debe ejercerse de la mejor manera posible. Benedicto XVI, siendo consciente de que la paternidad no es tarea fácil -y menos en la actualidad-, motivó e impulsó a las familias durante el  VII Encuentro mundial de las familias en Milán.

En su homilía, el entonces Pontífice compartió algunas claves atemporales para fortalecer los lazos familiares y estar abiertos al amor incondicional de Dios, tal cual lo estuvieron San José y la Virgen María; ejemplos claros de una familia cimentada en la fe, esperanza y caridad.

Después de compartir sus «caminos para crecer en el amor» aseguro que:

“Todos estos elementos construyen la familia. Vividlos con valentía, con la seguridad de que en la medida en que viváis el amor recíproco y hacia todos, con la ayuda de la gracia divina, os convertiréis en evangelio vivo, una verdadera Iglesia doméstica”.

Homilía del 3 de junio de 2012

Más enseñanzas de la Iglesia sobre la familia:

Descubre otras enseñanzas de la Iglesia sobre la familia con estas frases de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia.

Frases sobre la familia de Amoris Laetitia

Redacción  Aleteia

Vea también     Oraciones en Familia



















La razón del ayuno eucarístico, según santo Tomás de Aquino

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Principalmente, no debemos comer antes de comulgar para no faltar al respeto al cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo; pero hay más razones

El ayuno eucarístico no es, como creen algunas personas, abstenerse de comulgar. Hay quien entiende el ayuno eucarístico como no comulgar, es decir, no recibir la comunión. Pero en realidad, este ayuno es el lapso de tiempo que hay que respetar antes de recibir la comunión.

Una de las condiciones para recibir la comunión dignamente es observar el ayuno eucarístico, visto como una de las maneras de preparación a tan magno evento en la vida del cristiano que es recibir a Jesucristo, pan de vida.

¿De dónde viene el ayuno eucarístico?

El ágape y la Eucaristía estaban unidos circunstancialmente horas previas a la pasión del Señor; es decir, el Señor instituyó la Eucaristía en la última cena, que no era otra cosa que el ágape (comida fraternal) de la Pascua judía. En consecuencia, la Eucaristía se celebró en un primer momento como continuación y conclusión del ágape.

Pero luegose consideró conveniente separar el ágape de la Eucaristía interponiendo un periodo de tiempo, dando así lugar al ayuno eucarístico.

Y se hizo por tres motivos: para señalar el paso del Antiguo Testamento al Nuevo Testamento, para concretar «exclusivamente» el mandato de Jesús de perpetuar el memorial de su sacrificio, y como preparación próxima para comulgar. Es lo que encontramos ya en un texto paulino.

San Pablo, en su primera carta a los corintios, toca el tema de la ‘Cena del Señor’. Y él habla, entre otras cosas, de no recibir indignamente el pan y el cáliz del Señor.

Y, a este propósito, él ya entrevé el ayuno eucarístico cuando añade: «Así pues, hermanos míos, cuando os reunáis para la Cena, esperaos los unos a los otros. Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, a fin de que no os reunáis para castigo vuestro. Lo demás lo dispondré cuando vaya» (1 Cor 11, 33-34).

3 razones explicadas por santo Tomás de Aquino

Otra pista la tenemos también citando a santo Tomás de Aquino (siglo XIII) quien en la Suma Teológica, incluso citando a san Agustín (S. IV), explicalas tres principales razones el ayuno eucarístico:

  • Respeto al sacramento
  • El significado de que Cristo es el verdadero alimento
  • Para evitar el peligro del vómito cuando uno ha comido demasiado

(Suma Teológica, III Parte, cuestión 80, art. 8).

Se tiene noticia, según la citación anterior, de que en la época de santo Tomás el ayuno eucarístico regía desde la media noche anterior, costumbre que se mantuvo hasta el pontificado del  Papa Pío XII quien, en el año 1953, redujo el ayuno a tres horas; ayuno que después el Concilio Vaticano II redujo a una hora.

¿Es obligatorio este ayuno?

Este ayuno se debe observar «al menos» una hora antes de comulgar (Can 919), indiferentemente de que se comulgue dentro o fuera de la Misa. Con la expresión ‘al menos una hora antes’, se está diciendo que el ayuno eucarístico debe ser el mayor tiempo posible, 60 minutos como mínimo.

Por tanto, el ayuno eucarístico es una disposición jurídica; no es una normativa opcional, como tampoco es un simple consejo o una pía práctica.

Algunas excepciones

Según la Instrucción Inmensae Caritatis (3), el tiempo del ayuno eucarístico, en caso extremo, se abrevia a un cuarto de hora aproximadamente única y exclusivamente para:

1) Los enfermos que residan en hospitales o en sus domicilios, aunque no guarden cama.

2) Los fieles de edad avanzada, que por su ancianidad no salen de casa o están en asilos.

3) Las personas que, por trabajo, tienen que estar al cuidado constante de los enfermos y personas mayores.

4) Los familiares que están al servicio de los enfermos y ancianos, siempre que no puedan guardar el ayuno de una hora.

¿Para qué sirve el ayuno eucarístico?

De manera pues que el ayuno eucarístico es importante. Pero, ¿el ayuno para qué? La Iglesia nos da la respuesta: «Para prepararse convenientemente a recibir este sacramento, los fieles deben observar el ayuno prescrito por la Iglesia. Por la actitud corporal (gestos, vestido) se manifiesta el respeto, la solemnidad, el gozo de ese momento en que Cristo se hace nuestro huésped» (Catecismo, 1387).

Henry Vargas Holguín, Aleteia




















10 Padres de la Iglesia nos hablan de misericordia

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Estas reflexiones nos ayudarán a centrarnos en el amor que Dios nos profesa, y que estos hombres iluminados nos heredaron para enriquecernos espiritualmente

En el libro La Misericordia en los padres de la Iglesia (ediciones San Paolo), del Consejo Pontificio para la Promoción Nueva Evangelización, encontramos los 10 pensamientos más significativos sobre la misericordia.

1) San Ignacio de Antioquía

En las cartas dirigidas a los cristianos de Filadelfia y de Roma, mientras se está dirigiendo hacia la capital del imperio para dar su supremo testimonio de amor a Cristo, lee su propio martirio como un signo de la misericordia divina.

«Hermanos míos, mi corazón rebosa de amor hacia vosotros; y regocijándome sobremanera velo por vuestra seguridad; con todo, no soy yo, sino Jesucristo; y el llevar sus cadenas aún me produce más temor, por cuanto aún no he sido perfeccionado. Pero vuestras oraciones me harán perfecto [hacia Dios], para alcanzar misericordia» (Carta a los cristianos de Filadelfia 5, 1).

2) San Clemente Romano

Escribiendo en nombre de la Iglesia de la urbe, dirige una invitación a la caridad y a la unidad a los cristianos de Corinto. En la gran oración que coloca al final de su carta, engrandece la bondad misericordiosa de Dios.

«Obedezcamos por tanto a su grandiosa y gloriosa voluntad. Suplicando su misericordia y su bondad, postrémonos y dirijámonos a su piedad, abandonando la vanidad, la discordia y los celos que conducen a la muerte» (Carta a los cristianos de Corinto 9, 1).

3) San Policarpo de Esmirna

Escribiendo a los cristianos de Filipos, les exhorta a huir de los vicios y a vivir la misericordia divina con una vida coherente y en el perdón; las exhortaciones se dirigen especialmente a los presbíteros que guían a la comunidad cristiana.

«Que los presbíteros sean indulgentes y misericordiosos hacia todos, llamen a los extraviados y visiten a todos los enfermos sin descuidar a la viuda, al huérfano y al pobre, y sean solícitos en el bien ante Dios y los hombres» (Carta a los Filipenses 6, 1.2).

4) San Justino

Filósofo palestino y mártir en Roma, es el autor de algunas de las más conocidas apologías de la fe cristiana en el siglo II. En su texto recuerda que la misericordia divina se extiende sobre los justos y sobre los injustos sin distinciones, e invita a rezar sinceramente también por los enemigos.

«Podemos observar que Dios omnipotente es manso y misericordioso, hace resplandecer el sol sobre justos e injustos, y manda la lluvia sobre santos y malvados» (Diálogo con Trifón 96).

5) San Gregorio Nacianceno

Obispo y doctor de la Iglesia, fue maestro también de san Jerónimo. Así es como describe las obras de misericordia en un conocido discurso que trata del amor a los pobres:

«Conquistémonos la bendición… intentemos ser benévolos. Ni siquiera la noche suspenda tus deberes de misericordia. No digas: ‘Volveré atrás y mañana te ayudaré’. Que ningún intervalo se interponga entre tu propósito y la obra de beneficencia. La beneficencia, de hecho, no admite titubeos» (Discurso 14, 38.40).

6) San Cromacio

Obispo de la antigua Aquileia, estuvo activo entre los siglos IV y V. Es autor de un comentario al Evangelio de san Mateo y de numerosas homilías que son un precioso testimonio de la fe y de la vitalidad de la Iglesia que él presidía con doctrina y caridad.

«El Señor de las misericordias dice que los misericordiosos son bienaventurados. Con esto quiere decir que nadie puede obtener misericordia del Señor si a su vez no usa misericordia. En otro lugar se dice: Sed misericordiosos como el Padre que está en los Cielos es misericordioso» (Comentario a Mateo 17,6).

7) San Ambrosio

Obispo de Milán, nos muestra al Padre celeste que en la imagen del padre de la parábola de Lucas corre al encuentro del hijo arrepentido para darle mucho más de lo que, en su arrepentimiento, podría esperar.

«Cristo se te echa al cuello, porque te quiere quitar el peso de la esclavitud del cuello e imponerte un dulce yugo» (Exposición del Evangelio de Lucas 7,229-230).

8) San Juan Crisóstomo

Antioqueno de origen y patriarca de la capital imperial Constantinopla, uno de los grandes testigos del Evangelio hasta el don supremo de su misma vida, nos dejó lecciones de misericordia concreta a través de su generosidad y el empeño constante hacia todas las miserias, espirituales y materiales, de sus fieles.

«Parece a primera vista que la recompensa sea igual al bien que se ha hecho, pero en realidad es infinitamente más grande. Los hombres practican la misericordia como hombres y obtendrán a cambio misericordia del Dios del universo. La misericordia humana y la divina no son iguales: entre ellas hay tanta distancia como entre la maldad y la bondad».(Comentario a Mateo 15,4).

9) San Cirilo

Obispo de Alejandría. Tuvo gran parte en el éxito del concilio de Éfeso del 431; al contrario de tantos teólogos que durante los siglos marginaron progresivamente la misericordia nos permite reflexionar sobre cómo los Padres se daban cuenta claramente del papel central de la misericordia en la revelación divina.

«En estrecha cercanía con las virtudes ya recordadas, está la misericordia. Ella es buenísima, y muy agradable a Dios, y adecuada en sumo grado para las almas pías. Sed misericordiosos, dice, como vuestro Padre que está en los cielos es misericordioso» (Comentario a Lucas. Homilía 29).

10) Isaac de Nínive

Llamado también el Sirio, originario del Golfo Pérsico y después obispo por breve tiempo de Nínive, es muy venerado en todo el Oriente cristiano. Es un autor del final de la era patrística. El texto, muy bello, nos recuerda que la misericordia debe superar la justicia, y que al hombre misericordioso no se le ahorran las tribulaciones para entrar en el reino de Dios, como sucedió al Hijo de Dios y a sus discípulos.

«Pero yo digo que si el misericordioso no supera la justicia no es misericordioso. Es decir, deberá ser misericordioso con los hombres no sólo dando de lo suyo, sino también soportando la injusticia voluntariamente y con alegría» (Discursos ascéticos 4).

Gelsomino de Guercio, Aleteia

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(VIDEO) ¿Te distraes en Misa? Conoce este sueño de Don Bosco

Modelo para niños, jóvenes y adultos, Don Bosco es un gran ejemplo de vida y santidad, pero no solo eso, sino que también nos inspira una profunda devoción a María.

San Juan Bosco tuvo muchos sueños que han sido documentados y preservados. Existen, al menos, 159 sueños proféticos reunidos en sus memorias biográficas; incluso, uno de ellos sirvió como inspiración para crear su sistema preventivo, el modelo pedagógico salesiano que educa basándose en el amor, la razón y la religión.

Otro, por ejemplo, puede interpelar a los fieles que se distraen continuamente durante la Misa sin saber por qué.

Conoce el relato de este sueño que él mismo hizo a los jóvenes de su oratorio en 1861.

LRedacción Aleteia




Audiencia del Papa: «Existe una 'santa indignación', en la que se siente 'ira' contra la injusticia»


"La ira es un vicio destructivo de las relaciones humanas, y expresa la incapacidad de aceptar a quien es distinto de nosotros o piensa de manera diferente", dijo el Papa.

 

El Papa celebró este miércoles la habitual Audiencia General en el Aula Pablo VI del Vaticano. En su catequesis, Francisco habló del vicio de la ira, que definió como destructor de las relaciones humanas, que tiene una fuerza penetrante que perdura en el tiempo, por lo que debe remediarse rápidamente ejercitando el arte del perdón.

Sin embargo, el Papa advirtió, que las pasiones no son siempre malas, "nos corresponde a nosotros, con la ayuda del Espíritu Santo", encontrar su "justa medida", nos corresponde a nosotros "educarlas bien para que se vuelvan hacia el bien".

Capaz de quitarnos el sueño

"A menudo la ira no se dirige sólo contra quien creemos que nos ha hecho mal, sino contra la primera persona que resulta estar a nuestro alcance. Hay hombres que contienen su ira en el lugar de trabajo, demostrándose tranquilos y compasivos, pero que una vez llegados a la casa se vuelven insoportables para la esposa y los hijos. La ira es un vicio desenfrenado: es capaz de quitar el sueño y de hacernos continuamente maquinar en nuestra mente, sin lograr encontrar una barrera para razonamientos y pensamientos", apuntó el Papa.

"La ira es un vicio destructivo de las relaciones humanas, y expresa la incapacidad de aceptar a quien es distinto o piensa de manera diferente; provoca resentimiento que termina involucrando no sólo ciertos comportamientos, sino a toda la persona que tenemos delante. Es un vicio que quita lucidez y que a menudo no se calma con el paso del tiempo. Por eso es importante tratar de afrontar enseguida el problema y llegar a la reconciliación", añadió.

El Papa animó a pedir perdón cuando se den estas situaciones. "Si durante el día puede surgir algún malentendido, y dos personas dejan de entenderse no hay que entregar la noche al diablo. El vicio nos mantendría despiertos en la oscuridad, rumiando nuestras razones y errores inexplicables que nunca son nuestros y siempre del otro. Es así: cuando una persona está dominada por la ira, siempre dice que el problema es del otro. Nunca es capaz de reconocer sus propias faltas, sus propios defectos. Ejercitarse en el arte del perdón en el 'Padrenuestro' nos hace orar para nuestras relaciones humanas".

"Todos somos pecadores, todos, y todos tenemos las cuentas en números rojos: no lo olviden. Y, por tanto, todos tenemos que aprender a perdonar para ser perdonados. Los hombres no permanecen juntos si no se practican también en el arte del perdón, siempre que esto sea humanamente posible. Lo que contrarresta la ira es la benevolencia, la amplitud de corazón, la mansedumbre, la paciencia", señaló.

Puedes ver aquí íntegra la Audiencia General de este miércoles 31 de enero. 

Por otro lado, el Papa comentó que existe una "santa indignación". "Existe una 'santa indignación', que no es 'ira', sino un movimiento interior. Y a veces es bueno que la ira se desahogue de la manera adecuada. Si una persona no se enfada nunca, si no se indigna ante la injusticia, si no siente algo que le estremece las entrañas ante la opresión de un débil, entonces significaría que no es humana, y mucho menos cristiana".

G. de A., ReL


Evangelio del día



Segundo Libro de Samuel 24,2.9-17.

El rey dijo a Joab, el jefe del ejército, que estaba con él: "Recorre todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba y hagan el censo del pueblo, para que yo sepa el número de la población".
Joab presentó al rey las cifras del censo de la población, y resultó que en Israel había 800.000 hombres aptos para el servicio militar, y en Judá 500.000.
Pero, después de esto, David sintió remordimiento de haber hecho el recuento de la población, y dijo al Señor: "He pecado gravemente al obrar así. Dígnate ahora, Señor, borrar la falta de tu servidor, porque me he comportado como un necio".
A la mañana siguiente, cuando David se levantó, la palabra del Señor había llegado al profeta Gad, el vidente de David, en estos términos:
"Ve a decir a David: Así habla el Señor: Te propongo tres cosas. Elige una, y yo la llevaré a cabo".
Gad se presentó a David y le llevó la noticia, diciendo: "¿Qué prefieres: soportar tres años de hambre en tu país, o huir tres meses ante la persecución de tu enemigo, o que haya tres días de peste en tu territorio? Piensa y mira bien ahora lo que debo responder al que me envió".
David dijo a Gad: "¡Estoy en un grave aprieto! Caigamos más bien en manos del Señor, porque es muy grande su misericordia, antes que caer en manos de los hombres".
Entonces el Señor envió la peste a Israel, desde esa mañana hasta el tiempo señalado, y murieron setenta mil hombres del pueblo, desde Dan hasta Berseba.
El Angel extendió la mano hacia Jerusalén para exterminarla, pero el Señor se arrepintió del mal que le infligía y dijo al Angel que exterminaba al pueblo: "¡Basta ya! ¡Retira tu mano!". El Angel del Señor estaba junto a la era de Arauná, el jebuseo.
Y al ver al Angel que castigaba al pueblo, David dijo al Señor: "¡Yo soy el que he pecado! ¡Soy yo el culpable! Pero estos, las ovejas, ¿qué han hecho? ¡Descarga tu mano sobre mí y sobre la casa de mi padre!".


Salmo 32(31),1-2.5.6.7.

¡Feliz el que ha sido absuelto de su pecado
y liberado de su falta!
¡Feliz el hombre a quien el Señor
no le tiene en cuenta las culpas,

y en cuyo espíritu no hay doblez!
Pero yo reconocí mi pecado,
no te escondí mi culpa,
pensando: “Confesaré mis faltas al Señor”.

¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado!
Por eso, que todos tus fieles te supliquen
en el momento de la angustia;
y cuando irrumpan las aguas caudalosas

no llegarán hasta ellos.
Tú eres mi refugio,
tú me libras de los peligros
y me colmas con la alegría de la salvación.


Evangelio según San Marcos 6,1-6.

Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: "¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos?
¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?". Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo.
Por eso les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa".
Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos.
Y él se asombraba de su falta de fe. Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Bulle

San Juan Pablo II (1920-2005)
papa
Carta encíclica “Laborem exercens”, § 26


«¿No es éste el carpintero?»

La verdad de que el hombre con su trabajo participa en la obra de Dios, su Creador, ha sido particularmente puesta en relieve por Jesucristo, de quien muchos de sus primeros oyentes de Nazaret «se preguntaban asombrados: ¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le han enseñado? ... ¿No es éste el carpintero?»
En efecto, Jesús proclamaba y, sobre todo, ponía por obra el evangelio que le había sido confiado, las palabras de la eterna Sabiduría. Por esta razón, se trataba verdaderamente del «evangelio del trabajo», porque el mismo que lo proclamaba era un trabajador, un artesano como José de Nazaret. Aunque no encontremos en las palabras de Cristo el mandato particular de trabajar – sino más bien, una vez, la prohibición de preocuparse de manera excesiva del trabajo y de los medios de subsistencia (Mt 6, 25-34)- su vida es, a este respecto, suficientemente elocuente: él pertenece al mundo del trabajo, aprecia y respeta el trabajo del hombre. Incluso se puede decir más: mira con amor el trabajo y sus diversas expresiones, viendo en cada una manera particular de manifestar la semejanza del hombre con Dios Creador y Padre.
¿Acaso no es él mismo quien ha dicho: «Mi Padre es el viñador» (Jn 15,1)?... En las parábolas sobre el Reino de Dios, Jesucristo se refiere constantemente al trabajo: al del pastor, del agricultor, del médico, del sembrador, del amo de la casa, del servidor, del intendente, del pescador, del mercader, del obrero. Habla también de los diversos trabajos de las mujeres. Presenta al apostolado semejante al trabajo manual de los segadores o de los pescadores... [He aquí] el grande, aunque discreto, evangelio del trabajo que encontramos en la vida de Cristo y en sus parábolas, en lo que Jesús «ha hecho y enseñado» (Hech 1,1). (EDD)

Oración

 Señor Dios, míranos. .... Mira a nuestras familias.

Señor, a Ti no te faltó el trabajo, fuiste carpintero, eras feliz.

Señor, nos falta el trabajo.

Los ídolos quieren robarnos la dignidad. Los sistemas injustos quieren robarnos la esperanza.

Señor, no nos dejes solos. Ayúdanos a ayudarnos entre nosotros; que olvidemos un poco el egoísmo y sintamos en el corazón el "nosotros", nosotros pueblo que quiere ir adelante.

Señor Jesús, a Ti no te faltó el trabajo, danos trabajo y enséñanos a luchar por el trabajo y bendícenos a todos nosotros.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

- Papa Francisco

Señor Dios, míranos. Mira esta ciudad, esta isla. Mira a nuestrasfamilias.

Señor, a Ti no te faltó el trabajo, fuiste carpintero, eras feliz.

Señor, nos falta el trabajo.

Los ídolos quieren robarnos la dignidad. Los sistemas injustos quieren robarnos la esperanza.

Señor, no nos dejes solos. Ayúdanos a ayudarnos entre nosotros; que olvidemos un poco el egoísmo y sintamos en el corazón el "nosotros", nosotros pueblo que quiere ir adelante.

Señor Jesús, a Ti no te faltó el trabajo, danos trabajo y enséñanos a luchar por el trabajo y bendícenos a todos nosotros.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

- Papa Francisco

martes, 30 de enero de 2024

Judío y con prejuicios hacia la fe, pidió a Dios una señal: «Jesús es la respuesta, el que libera»

 


A sus 44 años, Javier ha sido recibido en la Iglesia tras una vida como judío, con "prejuicios" hacia la fe y casado con una católica.

"Gracias por acogerme, espero ser digno de estar entre vosotros": con estas palabras, Javier celebraba a sus 44 años su entrada a la Iglesia y la recepción del bautismo, la confirmación y comunión en una ceremonia presidida por el cardenal José Cobo en la parroquia Nuestra Señora de Flor de Carmelo.

Hijo de madre alemana judía y padre malagueño católico, relata al portal de la Archidiócesis de Madrid que en su casa siempre hubo "un ambiente poco proclive a la religión" con "ciertos prejuicios hacia el catolicismo".

En 2010 conoció a Cristina, con quien se casó por la Iglesia porque "para ella la fe era importante".

Fue durante la preparación de la boda cuando aquellos prejuicios "se derribaron" por primera vez.

"Nunca había hablado con un sacerdote en mi vida y entonces me parecieron todos extraordinariamente amables", confiesa.

Un "abrazo", un cura que "aparece"... las "señales" de su conversión

Durante los últimos cuatro años admite haber tenido una vida rodeada de "señales" que le guiarían hasta su conversión.

Se refiere a la primera de ellas como "un abrazo".

"Estaba en la capilla de la iglesia y de repente me sentí abrazado, como cuando Cristina viene por sorpresa por detrás y me da uno", recuerda.

También Cristina tuvo algo semejante a una reconversión. Aunque siempre fue católica, recuerda que no iba nunca a la iglesia. Algo que se planteó cuando su hijo mayor, Gonzalo, tenía seis años.

"Si yo quiero que mi hijo crea como yo, tendré que llevarlo a Misa", pensó antes de dar el paso. Acto seguido, Javier comenzó a acompañarla, sin mayor pretensión que cuidar a su segundo hijo, César.

Otra de esas señales tuvo lugar mientras esperaba a Cristina sentado en un banco y le pedía a Dios luces para saber si judaísmo o cristianismo. "Señor, ¿qué hago? En ese mismo momento, salió del edificio de enfrente un cura y me saludó", relata.

Interpretó aquel episodio como una respuesta definitiva, pero no la única. Recuerda especialmente la del "abrazo", cuando empezó a acompañar a su mujer a la parroquia.

"No sé por qué me dio por entrar en la capilla", donde está el sagrario… Y así empezó a rezar.

"El verdadero explicador de la ley, el que te libera"

Javier empezó a levantarse antes que su mujer "un poco a escondidas" para rezar. Recuerda que en esos momentos sentía que "se elevaba". Pero "no para estar encima de nadie, sino para no dejarme atrapar" por lo que le ataba al mundo. Esas oraciones de cada mañana comenzaron a dirigirse a la Virgen María cuando Cristina llevó una imagen peregrina a casa. La Virgen, a la que en su judaísmo de nacimiento no había tenido en el radar, fue "reveladora; alguien con un amor infinito con quien puedes hablar".

Para entonces, Javier "estaba sintiendo ya algo más hacia el catolicismo" y de ser un simple "acompañante" pasó a aprender las oraciones. Hasta que un día sintió que se tenía que unir a la liturgia… "Y empecé a hablar. Sentía que ahí estaba el camino. Tomé la decisión".

El exjudío y converso Javier, con su esposa Cristina y sus hijos.

Javier, con su esposa Cristina y sus hijos, el día de su bautismo. 

A principios del año pasado, con la decisión tomada, se lo comunicó a un sacerdote, el padre Román, carmelita de la parroquia y su padrino en la ceremonia del domingo. Cristina fue su madrina.

Relata su conversión como haber hallado "la plenitud".

"Algo poderosísimo del catolicismo es que la promesa de la Resurrección se completa; el triunfo de la Resurrección de Cristo derriba barreras entre la vida y la muerte. El catolicismo es el gran consuelo frente a los grandes problemas: las cosas que haces mal y la muerte. Es la respuesta a qué hay después de la muerte y cómo se alcanza el perdón. Y Jesús, concluye, es "el verdadero explicador de la ley, el que te libera, el que no ha venido a abolir la ley, sino a dar plenitud; el mesías".

ReL