Como católicos, hacemos la Señal de la Cruz cada vez que
rezamos. Pero, ¿sabes qué significa? ¡Es un símbolo muy poderoso de nuestra fe
católica!
San Antonio Abad dijo:
“Las ilusiones de este mundo se desvanecen rápidamente,
sobre todo si uno se arma con la Señal de la Cruz. Los demonios tiemblan ante
la Señal de la Cruz de Nuestro Señor, con la que Él triunfó sobre ellos y los
desarmó”.
En un video viral publicado por Ascension Presents, el Padre
Mike Schmitz explica los tres símbolos ocultos en la Señal de la Cruz y su
significado.
El Padre Mike Schmitz muestra la Señal de la Cruz como un
símbolo de la Santísima Trinidad, la Cruz de Jesucristo y el propósito de la
vida humana:
1) La Santísima Trinidad
“Como católicos romanos, la forma en que trazamos la Señal
de la Cruz tiene tres significados. El primero es la Santísima Trinidad,
¿verdad? El misterio más profundo de la fe cristiana: el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo; creemos que Dios es uno, pero tres personas divinas”, explica
el padre Mike.
2) La Cruz de Jesucristo
“En segundo lugar, reconocemos que cuando trazamos la Señal
de la Cruz sobre nosotros, estamos trazando la cruz, que es el precio que Dios
mismo pagó por ti, por tu corazón, por tu alma, para rescatarte”, continúa.
3) El propósito de la vida humana: conocer, amar y servir
a Dios
“Sabes, en el antiguo Catecismo de Baltimore se planteaba la
pregunta: ‘¿Quién te creó?’. Y la respuesta es: ‘Dios te creó’. La segunda
pregunta es: ‘¿Por qué te creó Dios?’. Y la respuesta es: ‘Dios me creó para
conocerlo, amarlo y servirlo en esta vida, para que pueda vivir con Él para
siempre en la otra’”, dice el padre Mike.
“Cuando hacemos la Señal de la Cruz, nos recordamos a
nosotros mismos la razón por la que existimos: para conocer a Dios, amarlo y
servirlo en esta vida, para que pueda vivir con Él para siempre en la próxima”,
continúa.
“A menudo mantenemos las manos con la palma abierta. Es la
palma de la bendición, y si lo haces así, nos recuerda el hecho de que cuando
fuiste bautizado, también fuiste ungido como sacerdote del reino. Y así te
estás bendiciendo a ti mismo con esa palma abierta de bendición”, concluye el
padre Mike.
Jaqueline Burkepile, churchpop
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