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lunes, 30 de septiembre de 2024

El Papa en Bélgica

 



El Papa visita por sorpresa un encuentro de jóvenes belgas: Hagan ruido y recen

El Papa Francisco visita por sorpresa el evento juvenil «Hope Happening» en Bélgica, y dice a los jóvenes que recen siempre y redescubran la inocencia y la alegría infantil que Dios desea para todos nosotros.

Deborah Castellano Lubov – Ciudad del Vaticano

Al término de su encuentro con sus hermanos jesuitas en Bélgica, el Papa Francisco fue a saludar la noche de este sábado a 6.000 jóvenes reunidos en la Expo de Bruselas, en la capital belga. El Hope Happening es un evento en el espíritu de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que incluye peregrinaciones, talleres creativos sobre fe y espiritualidad, un auténtico festival de música y pernoctación a la sombra del Estadio Rey Balduino.

El acto fue organizado por unas 40 asociaciones juveniles cristianas de Flandes, Valonia y Bruselas, con el apoyo de la Conferencia Episcopal de Bélgica. Recordando las Jornadas Mundiales de la Juventud, el Santo Padre fue acogido por los jóvenes rebosantes de alegría, que no esperaban que les hiciera una visita.

Durante el encuentro festivo, el Papa Francisco animó a los jóvenes en su fe, invitándoles a dejarse guiar por el Señor en el amor. «¡Los jóvenes hacen ruido!», dijo. «Y si encuentras a un joven así (imita el gesto de sentarse), aburrido, ese joven está perdiendo su juventud».

Les instó a esforzarse siempre por seguir adelante, sin dejar de tener al Señor en el corazón, en la oración. «No olvidéis la oración», les dijo. También les dijo que nunca menosprecien a los demás, a menos que su objetivo sea «levantarlos».

Antes de concluir su visita impartiendo su Bendición Apostólica, el Papa Francisco señaló a un recién nacido y les animó a recuperar el sentido de inocencia y pureza de un infante: «¿ Ven a ese [recién nacido] de ahí?», preguntó. «Son los más grandes de todos ustedes, porque Jesús nos dijo que el más grande es el que se hace como un niño».

Francisco a universitarios belgas: Sean buscadores y testigos de la verdad

En su encuentro con los estudiantes de la Universidad Católica de Lovaina, de 600 años de antigüedad, el Pontífice les anima a fortalecer su esperanza, a trabajar por un futuro mejor y a no entrar en las dicotomías ideológicas.

Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano

La gratitud, la misión y la fidelidad son los tres conceptos escogidos por el Papa Francisco para reflexionar sobre el proyecto que tiene nuestra fe respecto a la casa común de toda la humanidad. Este constituyó el centro del discurso del Papa Francisco a los estudiantes universitarios de la Universidad Católica de Lovaina, en Lovaina La Nueva, este sábado 28 de septiembre en el marco de su 46º viaje apostólico internacional a Luxemburgo y Bélgica. 

El Pontífice fue recibido por las autoridades de la casa de estudios, que celebra sus 600 años de fundación y es una de las universidades más antiguas de Europa. Asimismo, firmó el Libro de Honor, en el que escribió el siguiente mensaje: "Que los años de estudio en esta universidad sean una etapa llena de esperanza y compromiso para crecer en conocimiento y responsabilidad, fieles a Dios y a los hombres".

Francisco firma el Libro de Honor en la Universidad Católica de Lovaina, el sábado 28 de septiembre de 2024. (Vatican Media)
Francisco firma el Libro de Honor en la Universidad Católica de Lovaina, el sábado 28 de septiembre de 2024. (Vatican Media)

Además, se proyectaron dos videos y los estudiantes entregaron una carta al Papa Francisco en la que se refieren a distintos temas. Entre ellos, abordan la responsabilidad medioambiental, el papel de las universidades en el fomento de la concienciación y el cambio, y la necesidad de un nuevo enfoque cultural y espiritual para abordar las actuales crisis ecológicas y sociales. Se trata del resultado de un esfuerzo colectivo en el que han participado profesores, jóvenes investigadores y estudiantes que se reunieron para debatir su Encíclica Laudato si’ sobre el cuidado de nuestra casa común.


En alusión a los testimonios que escuchó antes de su intervención, el Sucesor de Pedro percibió la pasión y esperanza de los muchachos, así como su "deseo de justicia, búsqueda de la verdad". En este sentido, entre los temas que abordaron, le impresionó la cuestión relativa al futuro y la angustia, ante la violencia y arrogancia del mal que destruye el medioambiente y los pueblos. Francisco consideró, una vez más, que la guerra es "su expresión más brutal", como lo son también la corrupción y las modernas formas de esclavitud y precisó que en ocasiones dichos males contaminan la misma religión, convirtiéndola en un instrumento de dominio. "Pero esto es una blasfemia", advirtió con contundencia y enfatizó que Dios es un Padre, no un Patrón, es Hijo y Hermano, no un dictador, y es Espíritu de amor, no de dominio.

No somos patrones de la creación 

Desglosando la primera actitud (gratitud), el Papa recordó que esta casa nos ha sido donada; "somos huéspedes y peregrinos de la tierra".

Respecto del otro punto (la misión), el Obispo de Roma comentó que estamos en el mundo "para custodiar su belleza y cultivarla para el bien de todos, sobre todo para la posteridad, en un futuro cercano" y añadió que este es el "programa ecológico de la Iglesia". No obstante, observó que ningún plan de desarrollo se puede ejecutar si en nuestras conciencias permanece la arrogancia, la violencia y la rivalidad. Por tanto, el Pontífice aseguró que es necesario ir a la fuente de la cuestión, que es el corazón del hombre y acotó que de ahí viene la dramática urgencia del tema ecológico: de la arrogante indiferencia de los poderosos, que antepone siempre los intereses económicos. "Espiritualidad del mercado", así la definió el Santo Padre.

“Mientras sea así, toda exhortación será silenciada o sólo sera acogida en la medida en que sea conveniente al mercado. Y mientras el mercado esté en primer lugar, nuestra casa común sufrirá injusticia. La belleza del don exige nuestra responsabilidad: somos huéspedes, no dueños absolutos. En este sentido, queridos estudiantes, consideren la cultura como cultivo del mundo, no sólo de las ideas.”

¿Manipular o cultivar la naturaleza?

En la explicación de la tercera idea (la fidelidad), el Santo Padre manifestó que el desarrollo integral se apela a nuestra santidad: es vocación a la vida justa y feliz, para todos. Por consiguiente, la opción a realizar, planteó el Papa, está entre manipular la naturaleza y cultivarla. Por ello, mencionó la eugenesia, los organismos cibernéticos y la inteligencia artificial y puntualizó que esta elección concierne también a nuestro mundo interior.

La Iglesia es mujer

Al explayarse sobre la "ecología humana", el Papa trató otro tema que le preocupa, al igual que a los jóvenes: el papel de la mujer en la Iglesia. Allí reiteró que la Iglesia es mujer, que es el Pueblo de Dios y no una empresa multinacional. 

El Pontífice remarcó que lo característico de la mujer (es decir lo que es femenino) no está establecido por el consenso ni por las ideologías y afirmó que la cultura cristiana elabora siempre nuevamente, en los diferentes contextos, la vocación y misión del hombre y de la mujer y su ser recíproco para el otro, en la comunión. "No el uno contra el otro, en reivindicaciones opuestas, sino el uno para el otro", exhortó, insistiendo en que la mujer se encuentra en el centro del acontecimiento salvífico.

Estudiar juntos y ser coherentes

En la última parte de su extensa alocución, Francisco se enfocó en el itinerario académico de los estudiantes universitarios y compartió tres aspectos: "¿Cómo estudiar? ¿Por qué estudiar? ¿Para quién estudiar?".

Francisco les recordó que no se vive para trabajar, sino que se trabaja para vivir, si bien admitió que es fácil decirlo, pero implica un compromiso ponerlo en práctica con coherencia. "Y esta palabra 'coherencia' es muy importante para todos, pero en especial para ustedes, estudiantes. Ustedes tienen que aprender esta actitud de la coherencia, ser coherentes", agregó Francisco, realizando una digresión del texto preparado para la ocasión.

El Papa les señaló que "sin la verdad, nuestra vida pierde sentido. El estudio tiene sentido cuando busca la verdad, y buscándola se comprende que estamos hechos para encontrarla. La verdad se hace encontrar; es acogedora, disponible, generosa". Asimismo, el Sucesor de Pedro les confesó que le entristece cuando se encuentra, en cualquier parte del mundo, a universidades que solo preparan a sus estudiantes para ganar o tener poder. "Es demasiado individualista, sin comunidad. El alma mater es la comunidad universitaria, la universidad, aquello que nos ayuda a crear sociedad, a crear fraternidad", expresó, de manera espontánea. 

Luego, les invitó a ser buscadores y testigos de la verdad, a seguir adelante y a no entrar en las luchas con dicotomías ideológicas.

El Papa se reúne durante dos horas con 17 víctimas de abusos del clero en Bélgica

Pudieron acercar al Pontífice su propia historia y dolor, así como expresar sus expectativas respecto al compromiso de la Iglesia contra los abusos.

Salvatore Cernuzio - Enviado a Bruselas

Dos horas ha durado el encuentro del Papa Francisco con 17 víctimas de abusos por parte de miembros del clero en Bélgica. El encuentro tuvo lugar en la Nunciatura Apostólica de Bruselas, a la vuelta del Papa de Lovaina, adonde había acudido por la tarde para una cita con los profesores de la Katholiek Universiteit Leuven. Así lo anunció la Oficina de Prensa del Vaticano, a través de Telegram, explicando que los presentes «pudieron llevar al Papa su propia historia y su dolor y expresar sus expectativas respecto al compromiso de la Iglesia contra los abusos».

«El Papa», prosigue la nota, «pudo escuchar y acercarse a su sufrimiento, expresó su gratitud por su valentía y el sentimiento de vergüenza por lo que habían sufrido de niños a causa de los sacerdotes a los que estaban confiados, tomando nota de las peticiones que le hicieron para que los estudiase».

Una plaga en la Iglesia

Un posible encuentro entre Francisco y las víctimas había sido anunciado en los últimos días por la Conferencia Episcopal belga, pero no confirmado oficialmente. El tema de los abusos es central en la visita del Papa a Bélgica, un país profundamente herido por estos crímenes, sobre el que el Parlamento ha anunciado una investigación nacional para entender cómo las autoridades judiciales y policiales belgas gestionaron la gran investigación penal de 2010 sobre los abusos en la Iglesia. Ese año se produjo la dimisión de Roger Vangheluwe, obispo de Brujas, tras admitir haber abusado sexualmente de menores. Sus delitos habían prescrito, pero el Papa lo había apartado del estado clerical en marzo. 


La condena del Papa

Esta misma mañana, en el castillo de Laeken, donde se ha reunido con las autoridades civiles y políticas del país, el papa Francisco -tras las palabras del primer ministro De Croo y del rey Philippe sobre el tema- ha lanzado una condena clara, de las más duras de su pontificado, contra esta lacra en el seno de la Iglesia, definida, sin peros, como una «vergüenza». 

«¡Esta es la vergüenza! La vergüenza que todos tenemos que asumir hoy y pedir perdón y resolver el problema: la vergüenza del abuso, del abuso de menores. Pensamos en el tiempo de los Santos Inocentes y decimos: 'Oh, qué tragedia, lo que hizo el rey Herodes', pero hoy en la Iglesia misma existe este crimen y la Iglesia debe avergonzarse y pedir perdón, y tratar de resolver esta situación con humildad cristiana. Y poner todas las cosas, todas las posibilidades para que esto no vuelva a suceder', dijo el Pontífice. «Alguien -continuó- me dice: 'Pero Santidad, piense que según las estadísticas la inmensa mayoría de los abusos se producen en la familia o en el barrio o en el mundo del deporte, en la escuela'. Pero basta uno para avergonzarse. En la Iglesia debemos pedir perdón por ello, que los demás pidan perdón por su parte. Esta es nuestra vergüenza y nuestra humillación».

vaticannews

domingo, 29 de septiembre de 2024

Francisco elogia la «valentía» del rey Balduino y pide seguir su ejemplo frente a «leyes criminales»

 

El Papa, junto a los reyes de Bélgica,
reza ante la tumba del rey Balduino en la cripta real



En su viaje a Bélgica, el Papa Francisco ha querido hacer un hueco en su agenda para poder visitar la tumba del rey Balduino y rezar en silencio frente a ella El monarca fue un ferviente soberano católico que reinó desde 1951 hasta su muerte en 1993, y es también conocido por haber abdicado durante treinta y seis horas en 1992 para no firmar la ley sobre la legalización del aborto.

Tal y como recoge Vatican News, el Papa tras el encuentro en la Basílica de Koekelberg con obispos, sacerdotes, religiosos y consagrados, se dirigió a la cripta real, bajo la iglesia de Nuestra Señora de Laeken, donde se encuentran las tumbas de numerosos miembros de la Casa Real de Bélgica. Recibido por el rey Felipe y la reina Matilde, el Papa se detuvo frente a la tumba del rey Balduino en oración silenciosa.

Posteriormente, informa la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ante el Rey y los presentes, el Pontífice "elogio la valentía" de Balduino, cuando optó por "dejar su cargo de Rey para no firmar una ley asesina".

“El Papa instó a los belgas a mirarlo en este momento en que las leyes criminales se abren paso”, se lee en la nota difundida a través de Telegram. Una referencia a las leyes a favor del aborto y la eutanasia, prácticas que ya son legales desde hace años en Bélgica. El Papa también deseó que "su causa de beatificación avance".

Su profunda fe y su conciencia siempre estuvieron en Balduino en primer lugar. El resto, incluso el hecho de ser rey, iba por detrás del papel que Dios desempeñaba en su vida. Esto queda de manifiesto en el libro publicado recientemente El Rey Balduino. El legado de su vida (Libros Libres).

 libro-balduino

El libro recupera los textos del cardenal Leon Joseph Suenens, el confidente espiritual del monarca en sus últimos 35 años, publicados a la muerte del rey, ampliándolo con cartas inéditas del monarca, cargadas de espiritualidad, y fotografías no conocidas hasta ahora.

Uno de los testigos más cercanos de la fe profunda de Balduino, y también de los grandes sufrimientos que le provocó esta fidelidad, es el sacerdote Javier Silva, sobrino carnal de la reina Fabiola, y muy cercano a los monarcas. De hecho, la primera persona que recibió su absolución en confesión una vez ordenado fue el propio rey de Bélgica.

Dispuesto a ir al exilio y a perder el trono

Y uno de los episodios más conocidos y llamativos de la vida de Balduino fue su negativa en 1990 a sancionar la ley del aborto en Bélgica. Para no hacerlo se jugó literalmente el trono y declaró su incapacidad para así abdicar temporalmente y no ser él el que firmara, y por tanto avalara, el aborto en su país.

“Fue el momento más crucial de la vida del tío (Balduino), donde se dio cuenta que en todo su itinerario Dios le puso el momento de tomar una decisión muy muy orada, pero que le produjo un sentimiento terrible”, explica su sobrino sacerdote.

Sin embargo, el padre Silva afirma que este asunto no se ha enfocado tradicionalmente como es debido y que se atribuyó a su tío el haber buscado resquicios legales para no firmar la ley pero seguir siendo rey. Pero la realidad -afirma el sobrino- es que Balduino asumía el exilio y la renuncia definitiva al trono, algo que finalmente no llegó a ocurrir por la intervención del gobierno belga.

ReL

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viernes, 27 de septiembre de 2024

Ante la «calamidad» del invierno demográfico, «seamos prácticos»: la solución es «¡tener hijos!»

 

        

Francisco se despide de Felipe y Matilde, reyes de Bélgica,
al abandonar el castillo de Laeken.



En su primera jornada en Bélgica, Francisco mantuvo este viernes por la mañana un encuentro con las autoridades y la sociedad civil en el castillo de Laeken de Bruselas, que presidió el rey Felipe, acompañado de su esposa Matilde y del primer ministro Alexander De Croo.

Riesgo inminente de guerra mundial

Buena parte de las palabras del Papa fueron en un mismo sentido que las pronunciadas el jueves en Luxemburgo ante un público similar: la insistencia en que tanto dicho pequeño país como Bélgica tienen una misión como "puentes" para la construcción europea y para la paz.

Con idéntica intención que ayer, Francisco advirtió contra la posibilidad real de un gran conflicto bélico ("estamos cerca de una guerra casi mundial") y lamentó la poca "memoria" de los europeos, a punto de repetir errores de tiempos no tan lejanos con "consecuencias catastróficas".

Frente a esa realidad, "la concordia y la paz no son una conquista que se consigue una vez para siempre, sino un deber y una misión que hay que cultivar y atender con tenacidad y paciencia".

Perdón por los abusos

El Papa también señaló "dos calamidades actuales que hay que derrotar", a saber, "el invierno demográfico y el infierno de la guerra: "El infierno de la guerra lo estamos viendo y puede transformarse en una guerra mundial. En cuanto al invierno demográfico, para esto debemos ser prácticos: ¡tener hijos, tener hijos!".

Los reyes de Bélgica aplauden a Francisco tras su discurso. Foto: Vatican Media.

Los reyes de Bélgica aplauden a Francisco tras su discurso. Foto: Vatican Media.

A continuación, Francisco esbozó la realidad de la santidad de la Iglesia, "en cuanto constituida por Él [Jesucristo]", capaz de ofrecer la "esperanza" de "una vida eterna de paz y de bien", de "llenar el corazón de alegría" ofreciendo "signos concretos y pruebas del amor que la mueve"... y al mismo tiempo la realidad de que la Iglesia es "frágil" y "pecadora" en sus miembros.

Esta consideración sirvió al Papa para introducir una referencia a la cuestión de los abusos, que habían citado en sus respectivos discursos tanto el rey como el primer ministro.

"Es una plaga que la Iglesia está afrontando con decisión y firmeza", dijo Francisco, "escuchando y acompañando a las personas heridas y llevando a cabo en todo el mundo un programa capilar de prevención". Los abusos sexuales a menores son "una vergüenza" y hay que "pedir perdón por ella y resolver el problema".

No es excusa, añadió, que los casos de los que son responsables personas de la Iglesia sean una minoría y que la mayoría de los abusos se produzcan en el ámbito familiar, deportivo o escolar: "¡Uno solo es suficiente para avergonzarse! En la Iglesia debemos pedir perdón por ello y que los otros pidan perdón por su parte. Ésta es nuestra vergüenza y nuestra humillación".

Jesús M.C., ReL


















viernes, 30 de septiembre de 2016

Familiares de víctimas denuncian las mentiras de la eutanasia en 15 años de aplicación en Bélgica


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Un nuevo documental saca a la luz el engaño de la eutanasia relatando las historias de personas que han vivido esta experiencia en primera persona: personal sanitario, familiares de las personas que han muerto por eutanasia, expertos en bioética y personas minusválidas y sus familias.


Euthanasia Deception [El engaño de la eutanasia], producido por el director ejecutivo de la Euthanasia Prevention Coalition, Alex Schadenberg, junto a Kevin Dunn, desmonta tres mentiras defendidas por el movimiento pro-eutanasia: que la muerte asistida es compasión, que la eutanasia tiene que ver con la autonomía del individuo y que las garantías legales protegen a los más vulnerables. El documental se centra en lo que han significado quince años de eutanasia legal en la sociedad belga y en los debates sobre la ética de los cuidados sanitarios en el mundo. 

"Todo el vídeo parte del hecho de que nos hemos dado cuenta de que las personas que defienden la eutanasia y el suicidio asistido lo hacen utilizando determinados temas que, en el mejor de los casos, son engañosos", ha declarado Schadenberg a LifeSiteNews. "El único modo para rebatir sus argumentos de manera eficaz es contar historias de gente que realmente ha vivido esta experiencia en primera persona".

Alex Schadenberg lidera la Euthanasia Prevention Coalition,
que advierte de los riesgos que entraña legalizar la eutanasia.

La eutanasia y el suicidio asistido "son defendidos falsamente como algo compasivo y misericordioso" cuando, en realidad, "se trata de acabar con la vida de alguien que está pasando por circunstancias que le hacen vulnerable", dijo.

"Cuando alguien me está poniendo una inyección letal, no estamos hablando de autonomía", ha explicado Schadenberg. "Cuando alguien decide que soy apto para recibir la inyección letal, no está hablando de mi autonomía. Se está hablando de acabar con mi vida en el momento más vulnerable de la misma; esto, desde luego, no tiene nada que ver con las garantías legales" que, cuando se han incluido en la legislación acerca de la eutanasia, "raramente han funcionado, si alguna vez lo han hecho", ha afirmado.

"Una decisión basada sobre el dolor de hoy" y no sobre la posibilidad de mañana
"Mi mente empezó a emborronarse" al cabo de varios años de vivir con esclerosis múltiples, explica Mark David Pickup, canadiense. "Si hubiera habido un Jack Kovorkian [médico y activista estadounidense que aplicó la eutanasia a 130 pacientes; en 1999 fue condenado por homicidio e indultado por razones de salud en 2007] a mediados de los ochenta, tal vez hubiera elegido la opción de la eutanasia. Pero ahora soy muy feliz de que esto no ocurriera, porque no hubiera conocido a mis nietos. Sabe, el problema de tomar esta decisión es no saber con seguridad lo que te traerá el mañana. Tomamos las decisiones basándonos en el dolor de hoy".

"La calidad de vida es un blanco móvil", dice Pickup. Su calidad de vida está marcada por amar y ser amado y no por el atletismo y su carrera, como sucedía cuando era joven.
Euthanasia Deception resalta la subjetividad inherente en el juicio acerca de la "calidad de vida" de las demás personas y el hecho de que muchas solicitudes de eutanasia están marcadas por el miedo a un sufrimiento futuro, no al dolor físico del momento.

El documental destaca también las diferencias de trato ante el suicidio entre las personas físicamente sanas y las discapacitadas. "¿A qué ciudadanos se les ofrece prevención del suicidio y a qué ciudadanos se les ofrece suicidio asistido?", pregunta Pickup. "Se convierte en una forma de discriminación" negar a los minusválidos la prevención del suicidio, ha declarado Schadenberg a LifeSiteNews.

Interdependencia vs. autonomía radical y una "nueva raza"
En Euthanasia Deception se entrevista a varios belgas acerca de su experiencia con la eutanasia, legal en el país desde hace quince años. Al profesor Tom Mortier le informaron de que su madre, enferma físicamente, había muerto por eutanasia porque estaba deprimida.

Tom Mortier: mataron a su madre sin avisarle.

La autonomía es un mito, explica Mortier, porque todos dependemos de otros de alguna manera. La vida de su madre no fue la única que sufrió las consecuencias de su acto; la suya propia sufre una influencia negativa permanente. Incluso si la eutanasia detiene el dolor de la persona que está sufriendo matándola, esta acción causa el dolor de mucha otra gente.

Lionel Roosemont, el padre de una joven de veinte años con una minusvalía grave, explica que estando en público se les ha acercado gente desconocida para preguntarles por qué no piden la eutanasia para su hija.  

Lionel Roosemont: le sugerían matar a su hija

por su problema de discapacidad.




“Mi [otra] hija, que en ese momento tenía trece años, … dijo 'no tienen ningún derecho a decir esto'", recuerda Roosemont. "Ella estaba muy enfadada. Pero tenía razón".
"Una cortina densa y negra ha descendido sobre Bélgica y esta cortina se llama eutanasia", dice. "Estamos en una sociedad que quiere una raza nueva. Y todo lo que no se adecue a la imagen perfecta de esa raza tiene que ser eliminado".

"Estábamos haciendo que muriera porque era lo que nos convenía a nosotros"
Holanda, como Bélgica, tiene una ley de eutanasia progresista. Hendrik Reitsema, un holandés entrevistado en Euthanasia Deception, explica que su abuelo, de 80 años, fue diagnosticado de cáncer linfático no-Hodgkin.

Hendrik Reitsema, otra voz de los perjudicados:
familiares que se ven privados de sus seres queridos.

Habría vivido tres años más a partir de este diagnóstico si los médicos no hubieran iniciado un tratamiento agresivo "para matarlo", que causó su muerte en una semana.

"He matado a personas", declara Kristina Hodgetts, una enfermera canadiense que trabajó en un gran hospital de Ontario y en un hogar de ancianos de una zona rural. El modo como los trabajadores sanitarios intentaban agilizar injustamente la muerte de determinados pacientes hizo que se planteara: "¿Estamos ayudando a la gente a morir o estamos haciendo que la gente muera?".

Kristina Hodgetts, enfermera que practicaba eutanasias, plantea la cuestión capital:
¿a quién interesaban en realidad esas muertes?

"Estábamos haciendo que muriera porque era lo que nos convenía", declara Hodgetts. "Dejé mi trabajo porque no podía formar parte de esta cultura eutanásica".

"Hay algo que está mal, fundamentalmente, en la eliminación de la vida de otro ser humano", dice. "Te han confiado su vida y tú se la quitas".



Las garantías legales son un mito
En Bélgica, los médicos se informan a sí mismos de las eutanasias que llevan a cabo, por lo que este proceso "no tiene una supervisión adecuada", ha declarado Schadenberg aLifeSiteNews.

El médico que ocasiona la muerte del paciente es el que tiene que enviar el informe, por lo que es altamente improbable que un médico informe de que ha hecho un uso abusivo de la ley.

Otro aspecto inquietante de la eutanasia en Bélgica es que son los médicos los que declaran la causa de muerte de los pacientes que matan, como si la causa fuera el problema de salud del que estaban sufriendo… no la inyección letal, aunque sea ésta lo que efectivamente les mate, dice Schadenberg.

Aunque la mayoría de las historias del documental son devastadoras y desgarradoras, Euthanasia Deception tiene historias que ofrecen esperanza al espectador acerca de la fuerza del amor y la solidaridad humana. Todos deberían ir a ver Euthanasia Deception para ser conscientes de las amenazas mortales, cada vez mayores, que afectan a las personas vulnerables. Y para ayudar a detener la barbarie que representa el que los médicos maten a sus pacientes.
 

Traducción de Helena Faccia Serrano (diócesis de Alcalá de Henares).