Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Discapacidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Discapacidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de julio de 2025

Discapacidad: cómo y por qué ir a la montaña

 

La Universidad Católica de Valencia pone en marcha el Observatorio de Actividad Física Inclusiva en el Medio Natural
La Universidad Católica de Valencia pone en marcha el Observatorio de Actividad Física Inclusiva en el Medio Natural

Sillas de montaña, rutas inclusivas, voluntariado, sensibilización, formación e investigación son algunos de los recursos del nuevo Observatorio de Actividad Física Inclusiva en el Medio Natural de la Universidad Católica de Valencia (UCV). 

En el reciente acto de presentación del Observatorio, su directora, Laura Jiménez, destacó el profundo impacto emocional de las salidas a la montaña con usuarios de la silla adaptada (Joëlette)

“Desde el principio supimos que esto era especial, algo que atrapaba”, afirmó en el acto, del que informó el arzobispado de Valencia. 

“Aquí no se trata de salvar a nadie, sino de compartir -añadió-. Vamos juntos y si no subimos, nos quedamos abajo, esa es la verdadera inclusión”. 

Coronar picos en Joëlette

Ya hace diez años que la Universidad Católica de Valencia trabaja en la inclusión de personas con discapacidad en el medio natural a través de la actividad física.

Su empeño hizo posible, por ejemplo, que tres jóvenes con discapacidad lograran su sueño de coronar el Penyagolosa, de mil 813 metros de altitud.

Una de ellas, Lidia Ramos, compartió su “transformadora” experiencia de subir al pico en la presentación del Observatorio. 

“Fue increíble porque nunca había visto desde lo alto de la montaña un paisaje así -explicó-. Sentir esa sensación de vértigo pero a la vez de libertad no se me va a olvidar en la vida”.

“Conocí lo que es estar en el medio natural, conseguí romper barreras y me di cuenta de que la montaña de verdad puede ser para todos”, añadió.

Admirados y agradecidos

La Universidad Católica de Valencia pone en marcha el Observatorio de Actividad Física Inclusiva en el Medio Natural

Entre los beneficios del senderismo inclusivo, Ramos destaca la mejora del bienestar emocional y de la empatía, la participación, el respeto a la diversidad, la ruptura de estereotipos y el refuerzo de la eficacia, la planificación y el trabajo en equipo.

Para Jiménez, lo mejor de la experiencia fue “ver los ojos cada una de las pasajeras al llegar a la cima, y el silencio interior de cada uno de los que allí estábamos admirados de haberlo hecho posible y agradecidos por haber podido formar parte de esta hazaña".

La silla Joëlette permite que personas con movilidad reducida puedan acceder a la montaña.

Pero a la vez, la universidad ha constatado que promueve la solidaridad porque se necesitan varias personas que la dirijan para superar los obstáculos.

Otro recurso que facilita a las personas con discapacidad (visual) el senderismo inclusivo es la barra direccional. 

Se trata de un listón de unos tres metros de longitud que sirve de asidero y permite establecer un dinámico sistema de comunicación entre las tres personas que lo agarran.

Inclusión

El observatorio nace como un espacio de encuentro y reflexión, y con el reto de convertirse en un referente para hacer “un mundo más humano y más accesible donde juntos hagamos realidad esta soñada inclusión”.

Organizará cursos y talleres de formación de futuros profesionales en este ámbito, y actividades físicas inclusivas, de sensibilización, de voluntariado e investigación. 

Por su parte, el vicerrector de Investigación de la UCV, José María Tormos, destacó en su presentación que “las universidades no son del Estado ni de las instituciones, son de los sitios y de las personas”.

Y este observatorio, añadió “es un reflejo de ese compromiso comunitario, un proyecto participativo, transformador y necesario”.

Patricia Navas, Aleteia 

Vea también   Oración de jóvenes con
inquietudes vocacionales




viernes, 26 de julio de 2024

Mathias, un joven jugador de rugby que quedó tetrapléjico: “Quien nunca ha sufrido no sabe nada de la felicidad”

        

Dormía, comía y hablaba de rugby, hasta el día en que un placaje mal ejecutado rompió sus sueños en mil pedazos. Mathias Dantin, de 18 años, quedó tetrapléjico durante un partido de rugby en 2022. "La tentación de volverme contra Dios era real, pero conseguí darle las gracias por mantenerme con vida", cuenta a Aleteia

Algunas almas parecen estar hechas de acero templado, y la de Mathias Dantin es una de ellas. Hoy en día, este joven de 18 años con una voz teñida de los acentos cadenciosos de la región de Bigorre ya no puede decir si el rugby se lo ha dado todo o se lo ha quitado todo. Y sin embargo, afronta esta nueva vida con una fuerza desarmante, privado de sus cuatro extremidades tras un placaje ilegal.

Nacido en Colombia, Mathias fue adoptado a los dos años por Jérôme y Fabienne Dantin, y creció en los Pirineos. Como si quisiera deshacerse de un exceso de energía, el pequeño practicó deportes de todo tipo: esquí, natación, escalada… hasta que descubrió el rugby a los 12 años.

Se aficionó a este "suplemento de vida", como decía André Boniface, una leyenda del XV de Francia. Pero su sueño era llevar una boina roja y uniforme militar. "Desde que era niño, quería alistarme en el ejército", cuenta Mathias a Aleteia, "más concretamente en el primer regimiento de paracaidistas de infantería de marina de Bayona. Cuando hice el bachillerato, hice mucho hincapié en el deporte y la forma física para superar las pruebas de las fuerzas especiales".

Te preguntas: ¿por qué yo? Pero me di cuenta de que el desánimo, la rebeldía, los pensamientos negativos, era el diablo quien los inspiraba. Decidí rechazarlo.

Un sueño que se truncó en el césped del estadio de Bagnères-de-Bigorre el 14 de diciembre de 2022. Mathias, el capitán, jugaba con su equipo contra otro instituto de los Altos Pirineos cuando fue arrojado al suelo por un impacto increíblemente violento. "Ya había empujado a uno de los jugadores del equipo contrario. No tuve tiempo de entender lo que me pasaba antes de que me levantaran cuatro metros por los aires y me tiraran al suelo", explica a Aleteia.

La cabeza recibió el primer golpe, seguida del cuello. "Me di cuenta enseguida de que algo iba mal y de que nunca volvería a ser el mismo. Ya no sentía mi cuerpo", confiesa el joven. Con la mirada impotente de su padre, Mathias fue trasladado por aire al servicio de urgencias de Purpan antes de pasar incontables horas en el quirófano. Cuando salió, todo era diferente. "Tienes que afrontar los hechos y llorar por ti mismo. No conocía la palabra 'tetrapléjico', pero cuando mi padre me confirmó el diagnóstico, no me sorprendió", dice Mathias con sorprendente calma.

Lourdes, un lugar de renovación

"Desde el principio, recibí un apoyo extraordinario de mis padres y amigos íntimos. También ha habido abandonos, gente que se alejaba. Pero he tenido la suerte de estar rodeado de gente y de no estar solo con mi discapacidad", señala.

Paradójicamente, fue el rugby el que también ayudó a salvar a Mathias. Los jugadores de la selección francesa, conmovidos por su historia, le visitan y le reconfortan. Y luego está la fe. "Siempre he sido muy religioso, porque crecí en una familia católica practicante", dice Mathias.

"No vamos a mentir: la fe recibe un golpe cuando suceden este tipo de cosas. Te preguntas: ¿por qué yo? Pero me di cuenta de que el desánimo, la rebelión, los pensamientos negativos, era el diablo quien los inspiraba. Decidí rechazarlo", afirma.

"La tentación de volverme contra Dios era real, pero conseguí darle las gracias por mantenerme con vida".

Una tentación que sigue presente, admite humildemente Mathias. "Tengo momentos de debilidad y rabia. No es fácil todos los días. Hay muchas preguntas que surgen de esta discapacidad. Pero tengo suficiente para seguir adelante.

Mathias con Antoine Dupont y Fabien Galthié.

Ya familiarizado con el santuario de Lourdes, cerca de su casa, Mathias se hizo voluntario de la Oficina Cristiana de Personas Discapacitadas. Cada semana, el ex jugador de rugby va allí a dar su testimonio a grupos de jóvenes. "Realmente me encuentro a mí mismo en este lugar, que me tranquiliza y me hace sentir útil. Si mi experiencia puede ser útil en la fe, soy feliz".

A través de su asociación Coraje Mathias, el joven y su familia trabajan para concienciar sobre la discapacidad y el respeto de las reglas del rugby. Decididamente centrado en el futuro, Mathias se niega a guardar rencor e intenta no cultivar el rencor hacia la persona responsable de su accidente, que nunca fue castigada. "Intento no pensar en ello, porque no me resulta beneficioso. Perdonarle sigue siendo una palabra muy grande, como 'aceptar' la discapacidad. No la aceptas, haces lo mejor que puedes con ella. Pero estoy sacando algo bueno de todo esto. He descubierto la felicidad en el verdadero sentido de la palabra, porque quien nunca ha sufrido no sabe nada de la felicidad.

Cécile Séveirac, Aleteia 

Vea también     Los Discapacitados y la Visión de la Fe