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lunes, 21 de julio de 2025

Poseída, una voz ordenaba que le dieran palizas por las noches: «Le pedí llorando que me perdonara»

Itzel es una joven mexicana que cuenta su experiencia con las fuerzas del mal

La joven mexicana sufrió una posesión en 2021, gracias al Santuario de Guadalupe pudo sanar y encontrarse con Dios.

La joven mexicana sufrió una posesión en 2021, gracias al Santuario de Guadalupe pudo sanar y encontrarse con Dios.

Itzel era una joven mexicana que acababa de terminar sus estudios con notas excelentes, había hecho, incluso, un master. Sin embargo, cuando llamaba a las puertas de las empresas, nadie le daba trabajo. En ese ambiente de frustración decidió acudir a hacerse una limpia a un lugar donde hacían wicca (disciplina vinculada con la brujería y el esoterismo).

A partir de ahí, todo se torció. En el establecimiento le hablaron maravillas de esta práctica en la que están presentes elementos de la naturaleza, hadas… A Itzel le gustó tanto lo que ahí se hacía, que quiso quedarse a aprender. El portal mexicano Desde la Fe ha contado recientemente su impresionante testimonio.

Algo entró en ella

Poco después de que la joven empezara a conocer más de fondo la wicca, empezó a dedicarse a ella a tiempo completo. Cobraba por leer oráculos, hacia sanaciones, limpias y demás. Económicamente comenzó a irle muy bien. Había encontrado el trabajo y los ingresos que estaba buscando.

Itzel se dedicaría a esta práctica durante más de seis años. Hasta que a finales de agosto de 2021, una madrugada, mientras dormía, sintió que algo se le metía de pronto en el cuerpo. Se levantó, fue a ver a su madre, se lo contó, peo ahí quedó la cosa.

Al día siguiente, Itzel habló con su padre y le dijo que se sentía muy mal, le explicó lo que había pasado durante la madrugada. Su padre no entendía nada, pero creía a su hija, por el estado en el que esta se encontraba. La llevó a una persona que se dedicaba a cosas esotéricas, quien les dio una respuesta tajante: "La chica tiene una posesión demoniaca".

«Prefiero la luz»

La joven no creyó a esa persona, pero por la noche, estando despierta, su situación empeoró, y empezó a escuchar una voz. Perdió el control de su cuerpo, le daban una especie de ataques epilépticos y arrojaba un vómito blanco y espumoso por la boca.

La voz le decía: «¿Quieres una casa? ¿Quieres un coche? ¿Te gustaría tener mucho dinero?». Itzel, muy asustada, le respondió que no. La voz, entonces, le volvió a preguntar: «¿Quieres lo que te ofrezco, o prefieres la luz?». Itzel, que era completamente ajena a las cosas de la Iglesia, le contestó que prefería la luz. La respuesta de Itzel (en maya quiere decir «lucero del atardecer») no iba a agradar a la voz. La situación se complicó un poco más.

Aquella misma noche, Itzel iba a sentir una auténtica tortura, recibiría patadas por todo el cuerpo. "Deduzco que eran varios los que me pateaban, porque la orden que la voz dio fue: '¡Péguenla'", comenta la joven. Tras aquella paliza su cuerpo se llenó de moratones. Itzel, atemorizada, tiró todas sus cosas de la wicca: calderos, cartas y todo lo que había comprado.

En las manos de María

Pero, en las siguientes noches, las agresiones iban a ser más violentas. "Sentía que me quemaban, violaban y crucificaban. Las órdenes que daba aquella voz decían: 'Quemen al pececito'", asegura la joven. Itzel cuenta que su madre llegó un día a escuchar esa misma voz.

Itzel recuerda dos noches especialmente difíciles. En una de ellas se puso a rezar, y cuando giró la cabeza vio que había una sombra con cuernos. Cerró los ojos, respiró hondo, volvió a mirar y vio que los cuernos eran como los de uno de los dioses que participaban en la wicca.

En la segunda noche, iba a sentir que la ahorcaban y, mientras eso ocurría, la voz le dijo: "Te voy a matar ahora". "Pero, esa vez, yo misma le ordené: 'Sí, mátame'. Me giré para ver un cuadro de la Virgen, que mi madre tenía colgado en la pared, y le dije a Ella: 'Me pongo en tus manos, virgencita. Si voy a morir ahora, está bien; pero que sea en tus manos'. Y la agresión comenzó a remitir", relata Itzel.

«¿Para qué le rezas?»

La joven vivía muy cerca del Santuario de la Virgen de Guadalupe, por lo que un día decidió acudir a allí. "Me dirigí inmediatamente a Capuchinas (uno de los templos del complejo), pero no pude estar y me salí. Estuve caminando, no podía permanecer en ningún lado. Decidí, entonces, ir por el Jardín de las Bienaventuranzas, y me coloqué frente a la estatua de Cristo Rey. Me arrodillé, me puse a llorar y le dije que me ayudara, que me perdonara", comenta.

A los pies de Cristo Rey era el único lugar donde Itzel se sentía segura. Sin embargo, estando allí arrodillada, volvió a oír la voz, que le decía: "Tú ya estás del lado del infierno, ¿para qué le rezas a Él?". Así que la joven le pidió con más fuerza: "¡Ayúdame, por favor!".

A raíz de aquello, los días siguientes se le pusieron los ojos como si tuviera hepatitis, pero en lugar de amarillo, en rojo. Su padre, preocupado, fue de un lado a otro tratando de conseguir ayuda. Todo era inútil, hasta que le hablaron de un sacerdote que estaba allí mismo, en el complejo de Guadalupe.

«No consigo nada»

Pero, para entonces, Itzel ya no podía dormir, no comía, y la voz le seguía diciendo todo el tiempo "majaderías". Su padre decidió citarle con el sacerdote que le habían recomendado. La joven acudió y le contó todo lo que le ocurría. "Mientras hablaba con el padre comencé a retorcerme y a vomitar blanco. Así que él me derivó a un exorcista", explica Itzel.

Cuando la joven se encontró con el segundo sacerdote, este empezó a hacerle preguntas sobre su vida. "Mientras le hablaba de la wicca, el padre corrió hacia a mí y comenzó a rezar. De pronto, ya no supe nada de mí. Cuando reaccioné, me estaba retorciendo", confiesa. El sacerdote siguió rezando y comenzó a calmarse.

Desde aquel momento, la joven acude regularmente a encontrarse con el sacerdote. "Recuerdo en una ocasión, que iba de camino a verlo, escuché nuevamente la voz, que decía: 'Estoy siempre peleando con esta y no consigo nada'". Aunque siguieron las agresiones por algún tiempo, poco a poco comenzaron a desaparecer.

"Ahora voy a la iglesia todos los domingos, rezo diariamente el Rosario y la coronilla de la Divina misericordia… Mi vida es como un renacer", comenta. Itzel, a día de hoy, llora de emoción muchas veces al recordar aquellos momentos en el que la imagen de la Virgen, y de su hijo, le salvaron la vida.

Artículo de hemeroteca publicado originalmente en Cari Filii.




lunes, 4 de marzo de 2024

«Entrar a una iglesia me quemaba»: llegó a Dios desde la prostitución, con cinco demonios y un narco


Presa de un narco y sin esperanza, Estela decidió hacer algo que nunca había hecho: `Dios mío, ayúdame, pon algo en su corazón para que me deje salir´

 

Nacida en Querétaro (México) en el seno de una familia católica, Blanca Estela Campos tiene vivos recuerdos de su infancia desde los dos años, cuando su madre y abuela visitaban a la Virgen y rezaban al Sagrado Corazón. No todos los recuerdos son buenos. Desde pronto, el matrimonio tuvo dificultades que concluyeron con el abandono de la familia por su padre, que dejó a su mujer deprimida de por vida y a Estela a punto de iniciar una convulsa adolescencia.

Tal y como explicó entrevistada por Miguel Ángel Idrogo, la joven enfrentó el episodio con el alcohol y las relaciones y pasó a vivir con su novio a los 19 años cuando recibió, con alegría y como una bendición, la noticia del embarazo.

"Sin serlo en un matrimonio, como debería, Andrea -hoy tiene 25 años- fue un ser humano bienvenido que me llenó de amor y cariño y que hasta hoy no me ha dejado", agradece.

Aún embarazada, conoció a una nueva persona que velaría por la hija de Estela como si fuese suya. Años después, un nuevo embarazo llamaba a la puerta de la pareja, César, hoy de 17 años.

Recuerda ser consciente de una de las primeras intervenciones milagrosas de la providencia durante el nacimiento de César, cuando hubo complicaciones durante el parto. "Es el niño o ella", le dijo el médico.  

La madre nunca dudó de que el niño iba primero. Pero ambos vivieron y lo considera un milagro: "Fue por obra de Dios y del Espíritu Santo", dice. 

Consagrada al demonio

Entregada "totalmente" al alcohol y antigua paciente del Centro de Salud Mental, sus padres pensaron que quizá podía ser víctima de algún "mal de ojo" y trataron de solventarlo… con nuevas invocaciones.

Recuerda bien aquel día. Era en un lugar campestre, inhóspito, un viejo cuarto, donde la colocaron junto a una rueda y le dieron algo extraño que debía ingerir, con los ojos vendados mientras, rodeada de fuego, escuchaba el aleteo de lo que más tarde sabría que era un gallo negro.

Un ritual demoniaco.

Estela sufrió una consagración demoníaca sin desearlo cuando apenas era una joven. Pagaría las consecuencias el resto de su vida (Foto: Dalton Smith / Unsplash). 

"En ese momento, cuando mataban al gallo, supe que me habían consagrado. Desde entonces empecé a hacer cosas malas, sentía que al entrar a una iglesia me quemaba por dentro, solo quería salir corriendo y era incapaz de soportar a las personas", lamenta.

Desde entonces y hasta que la presencia se manifestó, su vida fue una auténtica odisea.

Estela, ya siendo madre de dos hijos, paciente psiquiátrica golpeada por frecuentes crisis y magullada en su interior por el abandono de su padre, fue golpeada de nuevo por la infidelidad de su pareja, padre de su hijo. 

En la prostitución, por sus hijos

Empezó una batalla legal con su pareja por la custodia de los hijos. Para Estela, rendirse no era una opción, si bien sus cartas no eran las mejores y una especie de "nube gris" parecía acompañarla donde quiera que fuese.

Para hacer frente a los gastos judiciales, avergonzada, ingresó en el mundo de la prostitución: su hijo ocupaba todos los rincones de su mente.

Blanca Estela Campos.

La mexicana Estela Campos, hoy devota católica, relata sus oscuras vivencias y duras luchas por mantener su fe y a su familia en la dificultad. 

Después fue secuestrada por un narcotraficante de Cuernavaca.

Cuenta que "nunca había rezado" o que al menos no lo recordaba, pero esa era una buena ocasión: "Dios mío, ayúdame, pon algo en su corazón para que me deje salir".

Como una respuesta asombrosa a esa oración, entraron por la puerta su hija y su cuidadora, Betty, y el secuestrador la dejó marchar e incluso le regaló a la familia 15.000 pesos.

Más adelante conoció a una peculiar misionera católica, que cantaba a la Virgen y hacía retiros con charlas guadalupanas, Rubí de Jesús. Ella llamó a la puerta de su familia invitándoles a retiros, sin importar que ella aún no estuviese "liberada".

Allí conoció a Eduardo, exseminarista, locutor y evangelizador con el que se casaría meses después. Prácticamente desde que se conocieron, Eduardo se marcó como objetivo acercar a Blanca Estela a Dios. 

Liberada en la fe: "Me sacaron cinco demonios"

Ella llevaba meses o incluso años consagrada al demonio pero ahora iba a dedicarse a venerar a la Virgen. Necesitó un proceso de liberación que comenzó una noche cualquiera, tras un aterrador despertar a las 3:00 de la mañana,  con el estómago revuelto y sin comprender por qué salía espuma de su boca mientras sentía que se moría.

Entre las oraciones de su esposo Lalo y de su madre, Estela fue derivada de sacerdote  en sacerdote hasta que su caso llegó a un exorcista.

"Me sacaron hasta cinco demonios. No lo recuerdo, pero me dijeron como me retorcía y arrastraba. Al llegar a un santuario, recuerda, vi a un hombre vestido de negro con una mirada `satánica´ convencida de que me iba a atacar, cuando realmente yo era la consagrada y quien tenía al demonio dentro", relata sobre uno de los miembros del equipo de liberación.

Tras someterse a varios procesos de liberación, Blanca Estela comenzó a ser consciente de su restauración y, aunque sigue sin poder ver a sus hijos, está tranquila por lo que parece que será un buen futuro.

Hoy, Estela es podóloga titulada a tiempo completo en BKY Clinic,  ofrece consultas en su local o a domicilio y trata de contribuir con sus vecinos y compatriotas ofreciendo ayuda a precios muy competitivos. "Vivo en paz y sigo rogando porque mis hijos descansen en los brazos de Jesús y de María. Nunca he perdido la esperanza", concluye.

J.M.C., ReL

Vea también     Liberados por el poder de Dios


viernes, 29 de diciembre de 2023

Pablo Rioja, periodista, fue buscando posesiones, y las encontró: lo cuenta en «Objetivo Medjugorje»


El periodista Pablo Rioja, de el Diario de León, relata de forma descriptiva y objetiva lo vivido en sus viajes a Medjugorje: encontró una paz sobrenatural, pero también inquietantes posesiones.

 

Era una calurosa tarde de verano de 2012. El periodista leonés Pablo Rioja se encontraba en la aldea bosnia de Medjugorje rodeado de 50.000 personas cuando escuchó unos extraños alaridos. "He venido a esto. Quiero verlo", pensó al levantarse y ponerse en camino hacia los gritos.

Al fin, el joven periodista tenía a pocos metros de sí lo que había ido a buscar a miles de kilómetros de su hogar. Cuando vio a una joven que no llegaría a los 13 años en trance y con los ojos en blanco supo que la realidad supera con creces la ficción. Junto a ella había un chico de unos 16 , chillando con una voz que no era de bestia, tampoco humana, ni una lengua muerta, sino arcana, zafándose de 4 personas que trataban de sujetarlo a duras penas. Al fin, una tercera chica se arrastraba por el suelo, serpenteando, en lo que parecía una dantesca conversación demoníaca entre poseídos.

Cuando regresó junto a la que más tarde sería su mujer, Marta, estaba pálido, en shock y sudando, sin entender cómo aquello que había investigado tanto en libros, películas y entrevistas podía ser tan impactante cara a cara, a plena luz del día. "Ya lo he visto y no quiero volver a verlo", le dijo a Dios en oración.

Rioja admite que aquel viaje a la aldea de las apariciones cambió su vida para siempre. Objetivo Medjugorje (Custodian Books) es el compendio de vivencias, tanto de oración y piedad como sobrenaturales, que anotó en su cuaderno de bitácora a lo largo de varios viajes.

-¿Cambió Medjugorje su visión de la fe?

-Medjugorje supuso un antes y un después en mi vida, descubrí a un Dios misericordioso que me quería tal y como era, con mis pecados, dudas, miedos, complejos… Él no despreciaba nada del pack de aquel Pablo lleno de heridas, algunas muy profundas. Ya había experimentado su amor antes, pero no en esa dimensión de perdón total. La Virgen fue quien me condujo hasta esa nueva realidad, por eso creo que lleva más de cuarenta años manifestándose allí.

-¿Cómo comenzó su interés por lo que sucedía en la localidad?

-En 2012 estaba estudiando los Novísimos y me interesaba el tema de las posesiones demoniacas. Me dijeron que en esa aldea bosnia se daban presuntos casos y quise comprobarlo.

-Y once años después, publica ‘Objetivo Medjugorje’. ¿Cómo llega a eso?

-Después de mi primer viaje vinieron otros dos en 2013 y 2015. Mi primera intención fue ver casos de posesión y los vi. Percibí lo que llaman el olor a rosas, la danza del sol y otros fenómenos, he estado en apariciones, escuchado testimonios impactantes de conversión… pero, ante todo, contemplé hechos tangibles. He visto sacerdotes confesando las 24 horas, he sentido el respeto más absoluto por todo lo sagrado. Eso y muchas otras cosas las fui apuntando hasta que sentí que debía recogerlas en un libro como agradecimiento a Dios y a la Virgen por tanto regalo.

Pablo Rioja,con su mujer, Marta Cembranos, y la editora de Custodian Books,  Paloma Pía Gasset.

A la derecha, el periodista Pablo Rioja, durante la presentación de "Objetivo Medjugorje", junto con su mujer, Marta Cembranos, y la editora de Custodian Books,  Paloma Pía Gasset.

-¿Qué es lo que más le llamó la atención?

-No es un parque de atracciones de lo sobrenatural. Es un lugar de paz, de respeto absoluto por lo sagrado, de conversión, de vuelta a las raíces cristianas, aunque también he visto cosas que podrían catalogarse como extraordinarias.

-Dice que nunca ha percibido el respeto a lo sagrado tanto como allí. ¿Cree que el mundo necesita hoy ese respeto?

-Son varios los sacerdotes, sobre todo exorcistas, que me han advertido que lo que de verdad debería darnos miedo no son las acciones extraordinarias [del demonio], sino las ordinarias. Y ahí entra la tentación. Nos afecta a todos, creamos o no en Dios. El mensaje principal de la Virgen en Medjugorje es siempre el mismo; “volved vuestra mirada a Dios”. El mundo hoy, generalizando, elige cada vez más hacer su propia voluntad y eso conlleva sufrimiento y soledad.

Objetivo Medjugorje.

-¿Cuál cree que es la principal enseñanza de Medjugorje al mundo de hoy?

-Si algo me maravilló fue comprobar que los evangelios no eran palabras muertas sino que están más vivos que nunca. Si uno los lee a diario verá cómo Jesús daba de comer a los hambrientos, sanaba enfermedades y expulsaba demonios. Yo he visto a sacerdotes hacer lo mismo y no me resulta extraño porque tienen las manos ungidas de Cristo. Para mí, Medjugorje no es el fin sino un medio, uno de tantos flotadores que Dios le está lanzando a un mundo cada vez más hundido en su propio egoísmo.

-¿Cómo fue encontrarse con personas poseídas?

-Muy desagradable e impactante porque los tres que vi eran jóvenes que no tendrían más de quince años. Al parecer en todos los lugares donde hay una presencia fuerte de la Virgen suceden estos casos.

-¿Cree que se habla demasiado del demonio en la gran pantalla o muy poco en el día a día?

-No lo sé, no soy un experto en la materia. El padre Juan José Gallego Salvadores, exorcista durante años de la diócesis de Barcelona, me confesó que películas como ‘El exorcista’ o ‘El Rito’ habían ayudado a que esa figura de la Iglesia volviera a estar de actualidad. También que muchos sacerdotes hoy no creen en el demonio. Pienso que es bueno tener presente al enemigo, no darle excesivo protagonismo, pero sí hablar sin tapujos ni complejos, como recordatorio de que él busca nuestra perdición.

-Habla de la Nueva Era y, en concreto, del Reiki. ¿Abundan los casos de afectados por ello en Medjugorje?

-En el libro recojo un testimonio estremecedor sobre lo que el Reiki puede producir. Todos los exorcistas que he tenido la fortuna de conocer insisten en que es una de las puertas principales de entrada que utiliza el demonio. Quizá falta más pedagogía por parte de la Iglesia sobre estos temas. Sor Vicky, una monja peruana que vivió en Medjugorje –ya falleció- daba clases sobre la Nueva Era y sus peligros a la luz de las escrituras bíblicas. Tuve la enorme fortuna de conocerla. Por eso digo que Medjugorje es una fuente de gracias continua.

-Después de narrar y ver posesiones cara a cara, ¿diría que el demonio es un concepto o algo más?

-Si los casos que vi eran impostados, se merecen un Óscar por su interpretación. En el libro recojo otras experiencias personales con el demonio que me invitan a decir que es real, no un concepto. Antes de Objetivo Medjugorje quise escribir un libro sobre ese poder extraordinario que tiene en ocasiones el príncipe de la mentira. Me metí tan de lleno en investigar ciertas cosas que me llevé algún que otro susto. El lector comprobará que cuento mi experiencia sin cortapisas, pero siempre cuestionando cada cosa y sin tratar de convencerle.

Entrevista de José María Zavala a Pablo Rioja sobre "Objetivo Medjugorje". 

-En Objetivo Medjugorje menciona que el peregrino siente ‘una paz sobrenatural’. ¿Podría describirla?

-Es de los mayores regalos que la Virgen da a quienes viajan a Medjugorje. Fue como estar con Jesucristo dentro del pasaje de la transfiguración, cuando Pedro le pidió hacer tres tiendas. He viajado por medio mundo, desde Australia a Israel pasando por Canadá, Estados Unidos, México o Colombia. He tenido momentos de muchísima paz, pero jamás como en Medjugorje. Me hubiera quedado a vivir para siempre. Sientes un nivel de perdón, de conexión con lo divino… que cuesta volver a la realidad.

-¿Qué le diría a los detractores de Medjugorje?

-Si ahora te dijeran que un tal Jesús de Nazaret va a pasar por tu pueblo, ¿acaso no saldrías a pedirle alguna gracia especial, aunque solo fuera por lo que has oído que hace? Yo, egoístamente, no dudaría un segundo en correr a verle. Invito a todos los detractores de Medjugorje a que comprueben en primera persona si lo que dicen del lugar es cierto. Lo peor que les puede pasar es conocer una parte impresionante de Bosnia-Herzegovina.

-¿Qué razones cree que hacen plantear su reconocimiento con cautela oficial?

-La Iglesia es sabia y prudente. Aún no se ha pronunciado porque hasta que no termine el fenómeno, no puede emitir un juicio. Pero me consta que el papa Francisco lo apoya. Fue él quien autorizó las peregrinaciones oficiales con sacerdotes y el que ha enviado un visitador apostólico, entre otras acciones.

-Pero, ¿y si no fuese verdad?

-Solo el tiempo dirá si fueron ciertas, si existen diez secretos capitales que se revelarán pronto al mundo o por el contrario se trataba de un fraude. Tengo colegas que fueron a desmentir el fenómeno y hoy están en un seminario. Hay cambios profundos en la vida de muchas personas tras regresar de Medjugorje, vocaciones, sanaciones, lo llaman el confesionario del mundo. Imagina que se demuestra que fue un fraude: bendito fraude que tantos frutos buenos ha dado desde 1981 hasta nuestros días.

-Dice que Medjugorje ha cambiado su vida.  ¿Cómo y en qué le ayudó?

-Me gustaría contarle al lector un testimonio de conversión radical, pero no sería honesto. Me abrió la mente hasta un punto que jamás sospeché, me ha hecho respetar más a la Iglesia, entender que las casualidades no existen, que incluso en los peores sufrimientos de mi vida Dios aparece. Al final del libro lanzo una pregunta al aire que solo se puede contestar de forma individual y que yo recogí de ‘Medjugorje, la película’, de Jesús García. En esa pregunta está la clave para entenderlo todo.

José María Carrera
Artículo publicado originalmente en Cari Filii., ReL

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miércoles, 22 de mayo de 2019

«Yo estaba lejos de Dios y mi amiga me dice que tiene una posesión diabólica muy, muy fuerte»

Begoña Rosado había abortado, vivía una vida mundana... y todo cambió al reencontrar a su amiga

Begoña Rosado explica cómo la experiencia de una amiga poseída le abrió los ojos a la vida sobrenatural y de gracia

Begoña Rosado ha contado su testimonio de fe en HM Televisión, en el veterano programa Cambio de Agujas. Ella se convirtió cuando retomó el contacto con una amiga de la adolescencia después de veinte años sin tratarse. Su amiga le dijo algo asombroso: estaba poseída. Cuando Begoña consiguió visitarla, ya no lo pudo dudar. 
Una infancia con fe, y una amiga especial
"Nací en una familia católica por costumbre; mi padre era muy creyente, mi madre no tanto. Los domingos, obligados por el ambiente, practicábamos la fe, pero sin una base de fe firme. Mi educación en una escuela de las carmelitas fue una etapa muy bonita, pero luego en la adolescencia, al dejar el colegio, me alejé muchísimo de Dios".
Al empezar la adolescencia, de los 11 a 13 años, hizo una amiga especial en las carmelitas. Recuerda que conectaron bien en un campamento en Tarazona. Era una niña con problemas para hacer amistades, mientras que Begoña era muy social y extrovertida. Y congeniaron durante esos dos o tres años de relación.
Alejándose de Dios... y un aborto
Begoña era la séptima de ocho hermanos. Al ir creciendo, sus padres, ya mayores, no la vigilaban mucho. "Yo salía con las amigas y no me sentía feliz en ningún ambiente". Ya no se relacionaba con nada de la Iglesia, su vida era plenamente mundana.
A los 18 años conoció a quien sería su marido. A los 19 años, aún sin planes de casarse, quedó embarazada de él. "Tomé la decisión, yo sola, de abortar. Él lo sabía, pero no participó en la decisión".
Explica como fue el día del aborto, en el centro abortista: "No te dejan ver los monitores, no te dejan pensar... ni te permites ni te permiten pensar que estás haciendo algo malo. Pero es lo que es, estás quitando vidas". Aquello le dejó una herida profunda.
Al poco, yendo a recoger a un familiar en una iglesia, y sintiendo un dolor interior, emocional, paró a hablar con un sacerdote. Le habló de su reciente aborto... y el sacerdote le dio la absolución. Aún algo desconcertada, se dio cuenta de que era la primera vez que se confesaba desde su Primera Comunión.
Había recibido el perdón de Dios, pero aún así no se perdonaba a sí misma y, lejos de Dios, tardaría en hacerlo. Hoy, dice, habla "con libertad y mucha paz" de su vivencia dolorosa con el aborto, para ayudar a otras mujeres, animando a todas a reconocer los hechos, hacer la paz con el hijo muerto y confesarse.
Pero entonces no podía hacer nada de eso. Finalmente se casaron, "por la Iglesia, por nuestros padres, porque yo no me quería casar por la Iglesia".
Al principio, "vivía bien, una vida muy cómoda, encauzada", pensaba. Creía que con su marido, su familia, los hijos que fueron llegando, encontraría un amor que la llenara. Y sin embargo, no parecía suficiente. "Hoy veo que buscaba un amor más grande", considera Begoña.
Y después llegó una época de problemas personales, familiares... "Todo se desvanecía, era duro y no veía salida".
begonya_exorcismo
"Y me confiesa que tiene una posesión diabólica"
En esa época triste, a través de Internet, reencontró a su antigua amiga de adolescencia, después de 20 años sin contacto. Le hizo mucha ilusión. Se contaban sus vidas por Internet y teléfono casi cada semana. Pero no conseguían quedar en persona. La amiga contó a Begoña que había tenido una vida muy caótica y desordenada, que le habían diagnosticado fibromialgia crónica, que tenía dolores muy fuertes, pasaba en su cama mucho tiempo.
Begoña vio que su amiga hablaba mucho de Dios. Pensó: "supongo que es normal, se aferra a lo que puede en su enfermedad".
Pero en 2012 su amiga le dijo algo asombroso. "Ella me confiesa que tiene una posesión diabólica de un grado muy, muy fuerte, y yo la verdad me quedé un poco asombrada. De hecho, mi reacción al principio fue de total incredulidad".
Ella era escéptica al respecto pero la curiosidad le movió. Se puso a leer sobre el tema, a interesarse. Y a hablar con ella.
Según explica Begoña, el origen de la acción diabólica en su amiga estaba en "un 'trabajo' que hicieron a su madre", es decir, que su madre acudió a una bruja estando embarazada de ella. "Echando la vista atrás, hoy entiendo los problemas de esta chica en el colegio, su dificultad para socializar". Estudiaban en un colegio carmelita y ella rehuía todas las cosas religiosas. También estaba a menudo indispuesta.
En 2011, después de haber pasado por todo tipo de médicos y de especialistas psicológicos, la amiga se había dado cuenta de que sentía un rechazo peculiar por las cosas de Dios. Un día vio un vídeo de un exorcista en YouTube "y se puso fatal". Después se "puso en tratamiento", explica Begoña; es decir, contactó con un exorcista que la atendió.
Visitar a una amiga poseída
Begoña por fin logró ir a visitar a su amiga. Antes, precavida, y ya acercándose a las cosas de Dios, se confesó. Luego lo haría otras dos veces más "porque veinte años de pecado dan para mucho que contar".
Begoña quiso hacer una prueba ("una trampa", dice ella). "Pedí a mi suegra que me comprase un colgante religioso bendecido. Lo llevé en una caja. Estando con ella en el sofá, le entregué el regalo, y ella, al tomarlo, sin saber lo que había dentro, tuvo una reacción de rechazo absoluto. Entonces me quedé paralizada: yo no podía moverme. Su madre me dijo, sonriendo: no pasa nada, es 'él'". Volviendo con mi marido, en el coche, le dije: "¿has visto lo que yo he visto?; por favor, vámonos enseguida a una iglesia".
Desde entonces Begoña ha visto "cosas muy duras" en la experiencia de su amiga. Luego conocería a otras personas en una situación similar, explica. Toda su visión del mundo, cambió. Se dio cuenta que su vida había sido narcisista, mundana... y lloró recordando su pasado.
Creciendo en la vida cristiana
Varias cosas desde entonces han ayudado a Begoña en la vida cristiana, como leer la vida de los santos y tener dirección espiritual. Cuenta que después llegó "un encuentro con el Señor, maravilloso; ya le conocí, me enamoré de Él, me llenó la vida, plena, por completo. Me siento tan feliz... encontré ese amor lleno, que crece, del que hablaba al principio".

Hoy es muy devota del Padre Pío, y vive su espiritualidad en el movimiento internacional de Siervos del Sufrimiento, que en Madrid pastorea el padre Isaac Parra. "La película del padre Pío fue de las primeras que vi cuando me convertí", explica.
Anima a todos a vivir en gracia de Dios y a evitar los engaños de la Nueva Era, el reiki, la ouija... "Todo eso es un caramelo envenenado", avisa. Explica que su amiga y otras personas en situación similar ofrecen sus sufrimientos por el bien del mundo. De esa entrega, aprende también ella.
ReL