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domingo, 4 de octubre de 2026

Ángelus del Papa León XVI comentando el Evangelio del día

 

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro
Domingo, 4 de octubre de 2026

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Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

Las palabras del Evangelio que se proclaman en la liturgia de este domingo nos hablan de la vida de Jesús e iluminan el sentido de su misión (cf. Mt 21,33-43). Él es el Hijo de Dios enviado al mundo, pero es rechazado precisamente por aquellos que deberían haberlo acogido con los brazos abiertos. El que ha venido a traer la salvación recibe una condena; el que quiere dar la vida es condenado a muerte. Mientras nos hace reflexionar sobre las numerosas crueldades que devastan al mundo y a la historia de los pueblos, la enseñanza de Cristo nos revela la infinita misericordia de su Padre.

Ese rechazo violento, en efecto, no fragmenta la voluntad de Dios, que en su infinita justicia transforma el mal en rescate: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular» (Mt 21,42; cf. Sal 118,22). El propio Jesús recuerda estas palabras del salmo, que celebra la obra maravillosa realizada por el Señor: precisamente lo descartado se convierte en el fundamento que lo sostiene todo. Este es el modo en que el Todopoderoso guía la historia, socorriéndonos en todas nuestras caídas: ¡Dios nunca desecha nuestra vida!

Según la imagen utilizada en la parábola, la viña que hay que cultivar con justicia es la Iglesia, que construimos o dañamos con nuestras decisiones. A este respecto, precisamente hoy, en el octavo centenario de su muerte, deseo recordar a un trabajador que se dedicó con gran fruto en la viña del Señor: San Francisco de Asís, a quien el propio Jesús pidió que reparara su Iglesia. Inspirado por el Crucificado, Francisco edificó ante todo su propia vida sobre el fundamento de Cristo, compartiendo su pobreza, su alegría y sus sufrimientos, hasta recibir el signo místico de los estigmas. Hombre de ardiente oración, lleno de caridad hacia todos, fue un ejemplo para los primeros frailes que compartieron su ascetismo como condición auténtica para la reforma de la Iglesia. San Francisco la reparó en virtud de la fe en el Señor Jesús, sanando las grietas de la discordia con el testimonio del amor fraterno.

Queridos amigos: el carisma de san Francisco aún hoy, después de ocho siglos, da fruto; de ello dan testimonio no sólo la gran y dinámica familia franciscana, sino también los numerosos dones que su legado espiritual difunde entre el Pueblo de Dios. Por eso, mientras celebramos el Año Jubilar Franciscano, pidamos con perseverancia el don de la paz y comprometámonos sinceramente a construir la concordia entre los pueblos.

Que en esta obra nos acompañe siempre la intercesión de María Santísima, nuestra Madre, a quien ahora nos dirigimos, unidos espiritualmente a los fieles reunidos en el Santuario de Pompeya para elevar la Súplica a la Virgen del Santo Rosario.

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Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

El domingo pasado, en Lourdes, he hecho la invitación a rezar el santo rosario, durante este mes de octubre, ofreciéndolo por la intención particular de que cesen las guerras y se construya la paz. De los primeros en comenzar fueron los niños, y lo están llevando a cabo. Del 1 al 7 de octubre, la Fundación “Ayuda a la Iglesia Necesitada”, está promoviendo la iniciativa “Un millón de niños rezan el rosario”, por la paz y la unidad en el mundo. Agradezco de todo corazón a todos los niños y niñas que, en tantas partes del mundo, se unen a esta oración; y sigamos todos su ejemplo, invocando la intercesión de la Virgen María para que los pueblos sean liberados del flagelo de la guerra. En particular, recemos por Tierra Santa y por las víctimas inocentes de la violencia.

En los próximos días, con motivo del décimo aniversario de la Exhortación apostólica Amoris laetitia, tendrá lugar un encuentro en el Vaticano al cual he convocado a los jerarcas de las Iglesias Orientales Católicas y a los presidentes de las Conferencias episcopales de todo el mundo. Será un momento de discernimiento sinodal, para identificar los pasos que hay que dar al anunciar el Evangelio hoy en día a las familias y a las generaciones jóvenes. Encomiendo esta tarea a la oración de ustedes, principalmente por las familias que, con la ayuda de Dios, son signo de esperanza y riqueza inestimable para la Iglesia y la sociedad.

Me da alegría ver las numerosas iniciativas con las que se celebra el octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís. Recuerdo, en particular, las que se llevaron a cabo en Asís, con la presencia de las más altas autoridades del Estado italiano. Saludo también a los radioaficionados de Asís y Foligno que difunden el mensaje de paz de san Francisco.

Ahora les dirijo mi saludo a todos ustedes, aquí presentes hoy en la Plaza de San Pedro.

Doy la bienvenida a los participantes de la International Week of Sacred Music, organizada por el Pontificio Instituto de Música Sacra; así como a los fieles de Puente Alto de Santiago de Chile; y a los profesores y alumnos del Gymnasium Sankt Bonaventura de Dilinga, Alemania.

Saludo a los confirmandos de Pinerolo; a los fieles de Fasana Polesine; a los jóvenes del Valle Brembana que caminaron sobre la Vía Francígena desde Viterbo hasta Roma; a la Asociación FIABA, que promueve campañas para mejorar la accesibilidad de los lugares públicos; al grupo Mamme che regalano un sorriso de Tarento; y a la asociación Studenti con le Stellette, de Lurago d’Erba.

Bendigo de corazón a los fieles que hoy, desde esta Plaza, peregrinarán hacia el Santuario de la Virgen de la Revelación en Via Laurentina, siguiendo con la tradición que comenzó el Papa Pío XII.

 Les deseo a todos un feliz domingo.

(vatican.va)




Evangelio del día Domingo 27a T O - ¿No sería muchísimo mejor esucharlo con la familia proclamado en le Santa Misa Dominical presencial?

 


San Francisco de Asís , San Félix ValoisMás...

Libro de Isaías 5,1-7.

Voy a cantar en nombre de mi amigo
el canto de mi amado a su viña.
Mi amigo tenía una viña
en una loma fértil.
La cavó, la limpió de piedras
y la plantó con cepas escogidas;
edificó una torre en medio de ella
y también excavó un lagar.
El esperaba que diera uvas,
pero dio frutos agrios.
Y ahora, habitantes de Jerusalén
y hombres de Judá,
sean ustedes los jueces
entre mi viña y yo.
¿Qué más se podía hacer por mi viña
que yo no lo haya hecho?
Si esperaba que diera uvas,
¿por qué dio frutos agrios?
Y ahora les haré conocer
lo que haré con mi viña:
Quitaré su valla, y será destruida,
derribaré su cerco y será pisoteada.
La convertiré en una ruina,
y no será podada ni escardada.
Crecerán los abrojos y los cardos,
y mandaré a las nubes
que no derramen lluvia sobre ella.
Porque la viña del Señor de los ejércitos
es la casa de Israel,
y los hombres de Judá
son su plantación predilecta.
¡El esperó de ellos equidad,
y hay efusión de sangre;
esperó justicia,
y hay gritos de angustia!


Salmo 80(79),9.12.13-14.15-16.19-20.

La viña del Señor es su pueblo.

Tú sacaste de Egipto una vid,
expulsaste a los paganos y la plantaste;
extendió sus sarmientos hasta el mar
y sus retoños hasta el Río.

¿Por qué has derribado sus cercos
para que puedan saquearla todos los que pasan?
Los jabalíes del bosque la devastan
y se la comen los animales del campo.

Vuélvete, Señor de los ejércitos,
observa desde el cielo y mira:
ven a visitar tu vid,
la cepa que plantó tu mano,

el retoño que Tú hiciste vigoroso.
y nunca nos apartaremos de ti:
devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.
¡Restáuranos, Señor de los ejércitos,

que brille tu rostro y seremos salvados!


Carta de San Pablo a los Filipenses 4,6-9.

Hermanos:
No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.
Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.
En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.
Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.


Evangelio según San Mateo 21,33-43.

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo".
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia".
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».
Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.»
Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.»

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San Máximo de Turín (¿-c. 420)
obispo
Sermón para la fiesta de San Cipriano


Producir frutos

La viña del Señor, dice el profeta, es la casa de Israel (Is 5,7). Ahora bien, esta casa somos nosotros...y pues somos Israel, somos también la viña del Señor. Vigilemos, pues, que no nazca de nuestros sarmientos, en lugar de la uva dulce, el fruto de la cólera(Ap 14,19), para que no diga: “esperaba uvas i dio agraces” (cf Is 5,7) ¡Qué tierra tan ingrata! La que tenía que dar a su amo frutos de dulzura, lo atravesó con espinas agudas. Así, sus enemigos, los que tenían que haber acogido a su Salvador con toda la devoción de su fe, lo coronaron con espinas en la pasión. Para ellos, esta corona significaba ultraje e injuria, pero, a los ojos del Señor, era la corona de las virtudes...
Prestad atención, hermanos, que no se diga a vuestro propósito: “esperaba buenos frutos y dieron agraces”. Estemos atentos a que nuestras malas acciones no hieran la cabeza del Salvador como espinas crueles. Hay espinas del corazón que han herida hasta la misma palabra de Dios, como lo dice el Señor en el evangelio cuando narra que el grano del sembrador cayó entre espinos, éstos crecieron y ahogaron la semilla (cf Mt 13,7)... Vigilad, pues, que vuestra viña no produzca espinos en lugar de racimos, que vuestra vendimia no dé vinagre en lugar de vino. Cualquiera que haga la vendimia sin distribuir a los pobres sus bienes, recoge vinagre en lugar de vino. Y aquel que mete su cosecha en los graneros sin dar alimento a los indigentes, no recoge el fruto de la limosna sino el rastrojo de la avaricia. (EDD)

Reflexión sobre el cuadro

Estamos acostumbrados a pensar en términos de inversión y rendimiento. Invertimos dinero en una casa con la esperanza de que su valor aumente. Invertimos tiempo y energía en nuestro trabajo y esperamos obtener un aumento de sueldo o un ascenso. Los estudiantes se esfuerzan mucho en sus estudios, esperando que sus esfuerzos den sus frutos. Sin embargo, quizá la mayor inversión que hacemos en la vida sea en otras personas. Los padres dedican una cantidad extraordinaria de amor, paciencia, tiempo y sacrificio a sus hijos, con la esperanza de que lo que les han dado les ayude a prosperar. Sin embargo… la vida nos enseña que la inversión y el rendimiento no siempre van de la mano. Los mercados caen, los exámenes salen mal, los proyectos fracasan y, a veces, las personas a las que más hemos dado parecen devolvernos muy poco.

Esa es la dolorosa imagen que constituye el núcleo de la primera lectura de hoy. Isaías describe a un propietario que cuida con esmero su viña. Elige un terreno fértil, retira las piedras, planta las mejores vides y construye todo lo necesario para una cosecha próspera. Difícilmente podría haber hecho más. Naturalmente, espera uvas buenas. En cambio, la viña produce uvas agrias. Isaías revela entonces que la viña es una imagen del pueblo de Dios. Dios les había dado tanto, con la esperanza de encontrar justicia y bondad creciendo entre ellos. En cambio, encuentra violencia y oye los gritos de quienes sufren. El problema no era que Dios no hubiera dado lo suficiente; era que no se había permitido que lo que había dado diera fruto.

Y, sin embargo, es aquí donde la historia de Dios se vuelve tan extraordinaria. Ante unos frutos tan escasos, Dios no retira su inversión. Da aún más. En la parábola que cuenta Jesús en el Evangelio de hoy, el dueño de la viña acaba enviando a su propio hijo. Incluso cuando el hijo es rechazado y asesinado, Dios sigue sin abandonar a la humanidad. La Cruz se convierte en el signo extraordinario de hasta qué punto Dios está dispuesto a invertir en nosotros. Puede que le decepcionemos, que ignoremos lo que nos da y que produzcamos más uvas agrias de las que nos gustaría admitir. Sin embargo, Dios sigue sembrando. Su generosidad hacia nosotros es mucho mayor que el rendimiento que jamás podríamos ofrecerle.

El mercado del arte, quizás más que la mayoría de los ámbitos, se rige por la idea de la rentabilidad de la inversión. Las pinturas no solo se compran porque a alguien le encantan, sino también como inversión. Pocos ejemplos son tan espectaculares como la obra «Sin título» de Jean-Michel Basquiat, de 1982. El cuadro, con su enorme cabeza con forma de calavera, casi eléctrica, que emerge de un fondo azul, se compró en una subasta en 1984 por tan solo $19 000. Treinta y tres años después, en 2017, volvió a subastarse y se vendió en Sotheby’s por la asombrosa cifra de $110,5 millones. Eso es casi 5.800 veces lo que se había pagado originalmente por ella. Independientemente de lo que se piense del cuadro en sí, como inversión dio unos frutos realmente deliciosos.

Pero el Evangelio nos invita a valorar la inversión de una manera muy diferente. Dios no es un inversor que observa el mercado, preguntándose si hemos aumentado lo suficiente de valor como para justificar lo que ha gastado en nosotros. ¡Él invierte en nosotros simplemente porque nos ama! La pregunta que nos plantea la parábola de la viña, pues, no es simplemente cuánto ha invertido Dios en nuestras vidas, sino ¿qué fruto estamos dando para Él? En la economía de Dios, ¿qué le hemos devuelto realmente?

by Padre Patrick van der Vorst

Oración



sábado, 3 de octubre de 2026

¿Quién es la niña que León XIV bendijo en París? Detrás de la imagen hay una sorprendente historia

 Marie-Garance tiene 10 años y múltiples discapacidades. León XIV la bendijo en los Campos Elíseos y su madre vivió el momento como un regalo inesperado.

El Papa León XIV deteniendo el papamóvil para bendecir a Marie-Garance Noël, una niña con discapacidad severa.

El Papa León XIV deteniendo el papamóvil para bendecir a Marie-Garance Noël, una niña con discapacidad severa.


    Entre las innumerables imágenes que ha dejado el viaje apostólico de León XIV a Francia, una de las más difundidas tiene como protagonista a una niña de 10 años. 

    Se llama Marie-Garance Noël, tiene múltiples discapacidades y necesita cuidados permanentes. Su encuentro con el Papa en pleno corazón de París duró apenas unos segundos, pero detrás de esa fotografía se esconde una historia de fe, adopción y acogida de la vida.

    Ocurrió el sábado 26 de septiembre. León XIV recorría los Campos Elíseos camino de la Plaza de la Concordia, donde iba a celebrar la multitudinaria Misa, cuando reparó en Marie-Garance entre las personas que esperaban su paso. El Pontífice se detuvo ante ella y la bendijo.

    La escena fue captada por las cámaras y rápidamente comenzó a circular por las redes sociales hasta convertirse en una de las imágenes más emotivas de la visita papal.

    Según recoge ChurchPOP, la presencia de Marie-Garance aquel día escondía una historia familiar muy especial.

    Una niña que necesitaba una familia

    Durante sus primeros meses de vida, Marie-Garance estuvo bajo la protección del Estado francés. Sus múltiples discapacidades hacen que necesite asistencia constante, medicación y alimentación mediante una gastrostomía. 

    Su delicada salud también la ha obligado a pasar largas temporadas hospitalizada.

    En 2016, Clotilde y Nicolas Noël decidieron acogerla en su familia.

    No era la primera vez que lo hacían. El matrimonio tenía ya seis hijos biológicos cuando decidió abrir las puertas de su casa a niños con discapacidad. 

    En 2013 habían adoptado a Marie, una niña con síndrome de Down. Después llegó Marie-Garance y, años más tarde, Frédéric-Moïse, afectado por una enfermedad que afecta al cerebelo.

    Una familia numerosa cuya historia ha estado marcada por una convicción: la discapacidad no disminuye el valor de una vida.

    Clotilde Noël explicaba en una entrevista concedida a Aleteia en 2023 cómo la fe había sostenido a la familia ante las dificultades.

    «Una vez que decimos “sí” a Dios, todo sucede con naturalidad. Él nunca nos abandona», afirmaba.

    La familia de Marie-Garance Noël al completo

    La familia de Marie-Garance Noël al completo

    Unos segundos inesperados ante León XIV

    La familia no tenía previsto ningún encuentro personal con el Papa. Tampoco disponía de un acceso especial. Todo ocurrió de manera espontánea.

    Clotilde explicó posteriormente a la emisora francesa RTL que incluso había dudado sobre si intentar acercar a su hija al Pontífice. No quería ocupar el lugar de otras personas que llevaban también mucho tiempo esperando.

    Fueron precisamente quienes se encontraban a su alrededor quienes la animaron.

    Y entonces se produjo el encuentro.

    León XIV vio a Marie-Garance, se acercó a ella y la bendijo. Para su madre, aquellos pocos segundos adquirieron un significado que iba mucho más allá de su propia familia.

    «Es una hermosa respuesta para nosotros, los padres de niños con discapacidad», aseguró.

    Clotilde interpretó el gesto como un reconocimiento a tantas familias que cuidan diariamente de hijos con graves discapacidades y también a personas que, con demasiada frecuencia, pueden quedar relegadas a un segundo plano.

    Una familia volcada con la discapacidad

    La experiencia de los Noël no se ha limitado a su propio hogar.

    Dos años después de adoptar a Marie, Clotilde publicó Tombée du Nid (Caída del nido), donde contó las dificultades, los temores y también las alegrías que había supuesto acoger a una hija con discapacidad.

    De aquella experiencia nació posteriormente la asociación Tombée du Nid, dedicada a acompañar a familias que viven situaciones relacionadas con la discapacidad y a ayudar a quienes se plantean acoger a niños con necesidades especiales.

    Por eso, para los Noël, la fotografía de Marie-Garance junto a León XIV no representa únicamente un recuerdo extraordinario del viaje del Papa.

    En medio de una multitud de cientos de miles de personas, el Pontífice se detuvo durante unos segundos ante una niña especialmente vulnerable y la bendijo. 

    Un pequeño gesto que su familia ha querido interpretar como un mensaje dirigido también a tantos padres que cada día cuidan y defienden la dignidad de sus hijos con discapacidad.

    ReL

    Vea también     La discapacidad y la visión de la fe



    Especialmente para los que NO van a Misa los Domingos: Para que desubran lo que están perdiendo

     Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos
    de las mil maravillas de la Santa Misa

    Los Santos dicen ...

    Los Santos dicen que la Santa Misa es el sol que ilumina toda nuestra semana.

    P. Eliécer Sálesman; Cien noticias acerca de la Santa Misa


    ¿Por qué buscar más?

    ¿Pero es que no tenemos en la Eucaristía a Jesús viviente, real y verdaderamente presente ante nosotros? ¿Por qué buscar más?

    Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia.

    En la Eucaristía está presente el Crucificado y el Resucitado.

    En la Eucaristía está presente no sólo el Crucificado, sino también el Resucitado.

    P. Raniero Cantalamessa ofmcap, Predicador Pontificio.

    Ciudad del Vaticano, 25 febrero 2005.


    Jamás dejéis la Misa dominical.

    Que vuestra fidelidad se manifieste especialmente en la participación litúrgica dominical y festiva: jamás dejéis la Santa Misa y, si os es posible, no dejéis jamás el encuentro con Cristo en la comunión eucarística.

    San Juan Pablo II; Visita Pastoral a Velletri (Italia), 7-IX-1980

    Mientras uno oye Misa no pierde el tiempo.

    "Mientras uno oye la Santa Misa no pierde el tiempo, sino que gana mucho, por muy dilatado que el sacerdote se esté en el Santo Sacrificio de la Misa".

    San Agustín, Doctor de la Iglesia

    "Es tanto el Amor de Dios por sus criaturas, y habría de ser tanta nuestra correspondencia que, al decir la Santa Misa, deberían pararse los relojes".

    San Josemaría Escrivá; Forja, n. 436


    No hay nada tan santo, ni tan divino como el Santo Sacrificio de la Misa.

    Estamos obligados a reconocer que entre todas las obras, que los fieles han de cumplir, no hay nada tan santo, ni tan divino como este imponente Misterio de la Santa Misa.

    Concilio de Trento



    Lloremos de amor y adoración contemplando el Misterio de la Cruz.

    La Santa Misa es Cristo en la Cruz, con María y Juan a los pies de la misma y los ángeles en adoración.

    Lloremos de amor y adoración en esta contemplación.

    San Pío de Pietrelcina


    Evangelio del día sábado 26a semana del tiempo ordinario


     

    Lectura del Día

    Lectura del libro de Job 

    Job 42, 1-3. 5-6. 12-16

    Job le dijo al Señor:
    “Reconozco que lo puedes todo
    y que ninguna cosa es imposible para ti.
    Era yo el que con palabras insensatas
    empañaba la sabiduría de tus designios;
    he hablado de grandezas que no puedo comprender
    y de maravillas que superan mi inteligencia.
    Yo te conocía sólo de oídas,
    pero ahora te han visto ya mis ojos;
    por eso me retracto de mis palabras
    y me arrepiento, echándome polvo y ceniza”.

    El Señor bendijo a Job al final de su vida más que al principio: llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras.

    Tuvo siete hijos y tres hijas; la primera se llamaba Paloma, la segunda Canela y la tercera Azabache. No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Su padre les asignó una parte de la herencia, al igual que a sus hermanos.

    Y Job vivió hasta los ciento cuarenta años y vio a sus hijos, a sus nietos y a sus bisnietos. Murió anciano y colmado de años.

    Evangelio del Día

    Lectura del santo evangelio según san Lucas 

    Lucas 10, 17-24

    En aquel tiempo, los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

    Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

    En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

    Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.

    Las palabras de los Papas

    Los evangelistas Mateo y Lucas (cf. Mt 11, 25-30 y Lc 10, 21-22) nos transmitieron una «joya» de la oración de Jesús, que se suele llamar Himno de júbilo o Himno de júbilo mesiánico. Se trata de una oración de reconocimiento y de alabanza, como hemos escuchado.  (…) Jesús se dirige a Dios llamándolo «Padre». Este término expresa la conciencia y la certeza de Jesús de ser «el Hijo», en íntima y constante comunión con él, y este es el punto central y la fuente de toda oración de Jesús. Lo vemos claramente en la última parte del Himno, que ilumina todo el texto. Jesús dice: «Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Lc 10, 22). (…)  Hagámonos ahora la pregunta: ¿a quién quiere revelar el Hijo los misterios de Dios? Al comienzo del Himno Jesús expresa su alegría porque la voluntad del Padre es mantener estas cosas ocultas a los doctos y los sabios y revelarlas a los pequeños (cf. Lc 10, 21).  (…) La revelación divina no tiene lugar según la lógica terrena, para la cual son los hombres cultos y poderosos los que poseen los conocimientos importantes y los transmiten a la gente más sencilla, a los pequeños. Dios ha usado un estilo muy diferente: los destinatarios de su comunicación han sido precisamente los «pequeños». Esta es la voluntad del Padre, y el Hijo la comparte con gozo.  (Benedicto XVI - Audiencia general, 7 de diciembre de 2011)

    (vatican.va)

    Reflexión sobre el monumento a los caídos

    Hay una maravillosa sensación de alegría que impregna el Evangelio de hoy. Los setenta y dos regresan de la misión que Jesús les había encomendado, casi rebosantes de emoción. Han visto cómo su trabajo daba fruto; incluso las fuerzas del mal parecían impotentes ante ellos. Jesús comparte su alegría, y leemos esta hermosa frase: "Jesús se regocijó en el Espíritu Santo". Alegría por todas partes. A continuación, Jesús reorienta con delicadeza esa alegría. La razón más profunda de su regocijo no debería ser lo que han logrado, por muy impresionante que sea. Más bien, les dice: “Alégrense de que sus nombres estén escritos en el cielo”. Su alegría no debe tener su origen en el éxito, sino en pertenecer a Dios.

    Que nuestro nombre esté “escrito en el cielo” es una forma bíblica de decir que Dios nos conoce a todos personalmente. Nuestros nombres importan a Dios, porque nosotros le importamos a Él. Jesús les recuerda a los discípulos que su identidad no depende, en última instancia, de lo que logren, del éxito que alcancen ni siquiera de cuánto bien consigan hacer. Todas esas cosas importan, sí, pero pueden cambiar. Habrá días en que su predicación dé fruto y días en que nadie les escuche. Habrá triunfos y decepciones. Habrá días de buenas homilías y días de malas homilías. El propio Jesús acabaría pareciendo, a los ojos del mundo, que había fracasado por completo al ser crucificado. Sin embargo, bajo todas estas circunstancias cambiantes, hay algo maravillosamente constante: pertenecemos a Dios. Él conoce nuestros nombres. Están, como dice Jesús tan bellamente, ya “escritos en el cielo”.”

    Cuando Jesús nos dice que nuestros nombres están “escritos en el cielo”, a veces me pregunto cómo será esa lista. Si todos y cada uno de nuestros nombres están ahí, ¡el cielo debe de tener un registro bastante extenso! Por supuesto, Jesús no está sugiriendo que en algún lugar más allá de las nubes haya un enorme libro encuadernado en cuero con miles de millones de nombres en su interior. Pero la imagen de una lista de nombres aparentemente interminable es algo con lo que sí nos encontramos aquí en la Tierra. La vemos de forma especialmente conmovedora en los monumentos a los caídos: nombres tallados uno tras otro en piedra, a veces en tal cantidad que nos vemos obligados a acercarnos para leer tan solo uno. Detrás de cada nombre había toda una vida.

    Pocos lugares transmiten esta realidad con más fuerza que el osario de Douaumont, cerca de Verdún, en el noreste de Francia. Se alza en medio del paisaje donde se libró en 1916 la batalla de Verdún, una de las más largas y sangrientas de la Primera Guerra Mundial. Unos 300.000 soldados franceses y alemanes perdieron la vida durante los combates. Tras la guerra, los campos circundantes seguían llenos de restos humanos, muchos de los cuales ya no podían identificarse. El gran osario de Douaumont se construyó para acogerlos. Hoy en día alberga los restos de aproximadamente 130 000 soldados franceses y alemanes no identificados. Frente a él se extiende un inmenso cementerio militar con más de 16 000 tumbas individuales. En el interior del edificio, de 137 metros de longitud, hay decenas de miles de nombres inscritos en sus paredes y lápidas, en memoria de quienes murieron o desaparecieron en Verdún.

    Y quizá sea aquí donde las palabras de Jesús resultan especialmente conmovedoras. En Douaumont hay miles de nombres que sí conocemos, pero bajo el osario yacen los restos de unas 130 000 personas cuyos nombres desconocemos. La historia ha perdido sus identidades. Sus huesos quedaron mezclados en el suelo del campo de batalla, franceses y alemanes, amigos y enemigos por igual. Los llamamos los muertos “desconocidos”. Sin embargo, ninguno de ellos es desconocido para Dios. Él conoce el nombre de cada uno de estos soldados que la historia ha olvidado.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración 

    Orar como el Hijo, orar como hijo de Dios:
    el Padre nuestro

    viernes, 2 de octubre de 2026

    9 pasos para vencer a la eutanasia y el suicidio asistido, aprendidos en una década de experiencia

    Peter Wolfgang, veterano activista católico contra la eutanasia en Connecticut

    Peter Wolfgang, veterano activista católico contra la eutanasia en Connecticut


      Peter Wolfgang es el director del Family Institute of Connecticut desde 2007, jurista y padre de familia, con 7 hijos. Desde esta asociación ha combatido leyes de eutanasia y suicidio asistido, que se presentan una y otra vez en este estado norteamericano. Y, con diversos aliados y estrategias, ha visto ya 9 veces como eran rechazadas, atascadas o descarriladas en el proceso. Hay gente que lleva más tiempo luchando contra la eutanasia (en Bélgica, en Holanda...) pero no con tantos éxitos. Wolfgang avisa desde el National Catholic Register de que la eutanasia y el suicidio asistido son la mayor fuerza de descristianización desde la redefinición del matrimonio, pero aún peor: corrompe la ética occidental "de formas que sólo conocemos por las sociedades más radicalmente paganas, la Roma antigua o la Alemania nazi".

      Está convencido de que por eso vale la pena buscar aliados donde se pueda y mientras se pueda. Esa ha sido su experiencia de una década de combate, año tras año, contra la eutanasia. Con éxito. Estas son sus ideas, pero ¿cuán aplicables serán en España y los países hispanos?

      1. "Primero, no te rindas"

      "No te dejes intimidar, no dejes que te coman el coco", advierte. Aunque se hayan perdido batallas, aunque aireen encuestas desanimantes, aunque haya aliados que se rinden o desesperen, el primer paso para ganar batallas es no rendirse y perseverar.

      Esto hay que recordarlo en España, donde una vez aprobada la eutanasia aún se pueden hacer muchas cosas para entorpecerla a nivel local, regional, cultural y dar pasos para volver a abolirla. En España se han comprometido a eso las asociaciones de la Asamblea por la Vida.

      Pero, para eso, hay que dedicarle gente y recursos y no rendirse. Y entender que aparecerán oportunidades y aliados insospechados. "La oposición al suicidio asistido toma muchas formas, algunas no se ven de inmediato. Es más profunda de lo que la gente piensa", advierte Wolfgang.

      2. "No sigas el eje izquierda-derecha"

      "Otros temas se tratan según las líneas ideológicas habituales, pero este es distinto", avisa Wolfgang. Al menos, por ahora. En EEUU y en Inglaterra las asociaciones de defensores de discapacitados, que suelen alinearse con la izquierda, han sido muy activas contra la eutanasia. De hecho, dice Wolfgang, "han sido nuestro recurso más fuerte". Por el contrario, en España apenas se han pronunciado, como denunció en su momento Jaime Mayor-Oreja, líder de la coalición One of Us.

      En cualquier caso, Wolfgang anima a no atascarse en viejas heridas y a no tener "enemigos para siempre". "¿Sabes esa legisladora pro-aborto que presume de infancia católica, cita teólogos disidentes y vota a favor del matrimonio gay? Puede ser tu mejor amiga en esta lucha. Yo lo he visto. Ahora es un tema de arcilla mojada. Haz nuevos amigos donde puedas, antes de que el barro se endurezca. Trabaja para asegurarte de que cuando se solidifique, sea a favor nuestro, no de nuestros adversarios".

      En España, los promotores de manifiestos contra la eutanasia lograron la adhesión de importantes figuras del socialismo de hace unas décadas (Joaquín Leguina, Francisco Vázquez, José Luis Corcuera, Mercedes Aroz, Eligio Hernández...) pero entre los socialistas "en activo" la docilidad a las directrices eutanasistas del Partido Socialista fue absoluta. También en Portugal varios diputados socialistas criticaron la eutanasia.

      • El caso de Noelia Castillo en 2026 es una de esas ocasiones que ha hecho cambiar de opinión a muchas personas que antes eran favorables a la eutanasia "en teoría" pero ahora ven que en la práctica destruye a los débiles y enfermos.

      3. "Si el manual ya no sirve, tíralo"

      Es importante saber adaptarse. En 2021, con la pandemia y las restricciones, los provida de Connecticut no pudieron repetir su principal jugada, de llevar activistas discapacitados a las comisiones y grupos de control y debate (en España, directamente, no hubo ninguna participación social ni debate). Así que los provida volvieron a una vieja táctica: manifestaciones que juntaban el tema de la eutanasia con las protestas por un proyecto abortista (contra los centros provida de embarazadas). La lucha contra el aborto lleva más años de experiencia, rodaje y militancia, y mueve más gente. "Así energizamos nuestra base de apoyos y los devolvimos a la lucha en ambos temas con vigor renovado", explica Wolfgang.

      En España, si no hubiera habido pandemia, se habría podido organizar una gran manifestación callejera, algo que en Madrid suele funcionar bien. Las asociaciones de la Asamblea por la Vida aún cuentan con ello.

      4. "Recoge el manual que has tirado, y desempólvalo"

      Wolfgang explica que cuando en 2021 los provida y más específicamente los católicos ligaron eutanasia y aborto para sacar gente a la calle, sus antiguos aliados contra el suicidio asistido protestaron y acudieron a la prensa. Y eso fue bueno, porque generó más cobertura mediática y llamó a muchos la atención al mostrar que contra el suicidio hay sectores muy diversos. Es algo muy importante, para volver a suscitar complicidades y alianzas donde se pueda.

      5. "No des por supuesto que la derecha te ayudará"

      Wolfgang lo concreta, en clave de EEUU, con la frase "no des por supuesto a los Republicanos". La derecha en muchos sitios no tiene muy claro los temas éticos y morales, y a veces, si los tiene, aún así necesita que se le recuerden.

      "También es un error enterrarlos en hostilidad sin fin por no llegar a nuestras expectativas. A la gente les gusta que les pregunten, les inviten, saber que se les aprecia". Hay que cuidar a los cercanos y darles las gracias.

      6. "Explica a los conservadores la visión general"

      A los conservadores hay que explicarles que el suicidio asistido y la eutanasia -médicos que no curan, sino que matan- van a descristianizar del todo nuestra civilización, implantando otra civilización mucho más cruel, donde el hombre ya no es algo sagrado, imagen de Dios, sino otro recurso animal para usar y tirar. "Hay razones para asociar esta práctica con la Alemania nazi. Será un infierno en la tierra, un osario para la humanidad".

      7. "Explica a los progresistas la visión general"

      A los progresistas hay que explicarles lo mismo, pero con otras palabras. Hay que recordarles que el mundo no tenía hospitales ni orfanatos para pobres antes de que Cristo enseñara que los débiles y enfermos son importantes. Toda la ética del cuidado de los pobres en Occidente emana del cristianismo. Incluso el aborto y la ideología LGTB, aunque los cristianos los combatan, se han construido -tramposamente- a partir de la cultura compasiva del cristianismo y Occidente.

      En cambio, dice Wolfgang, la eutanasia y el suicidio asistido son "un salto ontológico" que corrompe y hunde la ética Occidental y la devuelve a la crueldad de la Roma antigua y la Alemania nazi. Es la idea de que hay vidas sin valor, que el poder puede eliminar a algunos. Wolfgang admite que ya se da con el aborto, pero el aborto se esconde más, quizá porque se centra en un grupo muy limitado de "sanitarios". La eutanasia pervierte toda la sociedad, sus criterios de ahorro, cuidado, valoración... La experiencia de su asociación es que "tenemos más aliados progresistas en el tema del suicidio asistido que en ningún otro".

      8. "Explica el cuadro pequeño, desde cerca"

      No sólo hay que hablar de "civilizaciones", sino de los peligros reales y concretos para tu abuelo, para ti, cuando seas anciano. El 'derecho a matarse' en seguida se convertirá en 'el deber de matarse para ahorrar'. Leyes así ponen en peligro a las personas vulnerables. Las compañías de seguros pueden animarte a cubrir tu eutanasia, no otras opciones más caras. Tus herederos pueden presionarte. Ningún sistema de eutanasia es capaz de prevenir la coerción sutil y continuada. De hecho, al sistema NO le interesa prevenirla, sino facilitarla. La eutanasia tiene una importante lógica económica y de ahorro. Una lógica arrolladora, que enseguida se inserta en el mercado: anunciar y fomentar lo que produce beneficios.

      9. "Empieza y termina con Dios"

      Wolfgang dirige una asociación cristiana y tiene claro que los cristianos deben enraizarse en Dios. Cuando este año lograron bloquear una vez más una proposición de ley de suicidio asistido, el presidente de los obispos de Connecticut dijo "a Dios sea toda la gloria". "Nunca olvidemos que todo se lo debemos a Él", admite el veterano activista.

      (Publicado originariamente en ReL en 2021, con actualizaciones tras el caso de Noelia Castillo en 2026).

      Pablo J. Ginés, ReL

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