
La disciplina es una de las habilidades más importantes para alcanzar objetivos a largo plazo, tanto en el ámbito personal como profesional. A menudo se asocia con la rigidez o la exigencia extrema, pero en realidad se trata de algo mucho más profundo y práctico: la capacidad de actuar de manera constante, incluso cuando la motivación disminuye. Aquí estos secretos revelados por Harvard.
La importancia del autocontrol

Para lograr un desarrollo personal, es necesario que hablemos del autocontrol, ya que Harvard, ha definido como parte importante del éxito y la excelencia, incorporar el autocontrol.
El análisis publicado por Harvard Business Review define al autocontrol como "la capacidad de posponer la gratificación y resistir la tentación para alcanzar objetivos de mayor valor a largo plazo". A lo que también se le puede llamar como disciplina o voluntad.
Y es que sin esta capacidad, no podríamos lograr algo que tenga valor y durabilidad en nuestra vida. Por lo tanto, es necesario verlo como parte de nuestro camino hacia un desarrollo integral. Y es que Harvard, asegura que rara vez le prestamos atención a esta área.
A continuación, te mostraremos estas cinco claves que Harvard encontró en su estudio para que puedas forjar tu disciplina.
1Practicar el esencialismo
Este concepto fue desarrollado por Greg McKeown, quien menciona en dichos estudios que este concepto, ayuda a identificar con claridad qué actividades son necesarias para lograr cumplir nuestros objetivos, mientras que eliminamos las que no nos sirven y que nos generan distracción constante, impidiendo que logremos nuestro cometido.
Por lo que, una vez fijando tus propósitos, debes ser muy específico para que de esta manera puedas tener mayor claridad sobre aquello que puede retrasar tu proceso y a su vez, aquello a lo que pondrás mayor empeño y por lo tanto le darás prioridad.
2Establece dispositivos de compromiso
Harvard, explica que esta estrategia puede aplicarse incluso desde la infancia, ayudando así a los niños a trabajar en la disciplina. Por lo que, este paso consta en llevar a cabo acuerdos que puedas establecer contigo mismo, con el fin de reforzar tu meta hacia ese objetivo deseado.
Esta estrategia hace énfasis en que se pueden aplicar ciertas "restricciones o sanciones por no lograr un objetivo", pero a su vez establecer recompensas cuando estas metas se logran.
Esta estrategia, funciona mejor cuando las metas son claras, medibles y por lo tanto alcanzables, de esta manera lograrás dedicar adecuadamente el esfuerzo y dedicación para realizar tus objetivos.
3Centrarse en el valor y
no el volumen
En la sociedad moderna, mucho se habla sobre el multitasking, buscando la manera de ser productivos realizando varias actividades a la vez y aunque esto parezca una práctica con la que se logre mucho, en realidad solo satura a tu cerebro, impidiendo que hagas las cosas con dedicación.
Por lo tanto, este análisis recomienda que dediques el tiempo necesario a cada actividad que estés por realizar. De esta forma, lograrás concentrarte mejor y concluir todas tus actividades.
4Diseña rutinas consistentes

Este punto, nos invita a realizar un horario que favorezca a nuestra rutina diaria, ya que los especialistas señalan que esto reduce la necesidad de tomar decisiones constantes o cambiar de planes, favoreciendo así la práctica de nuevos hábitos sanos y productivos.
Dedica un momento para crear tu propio horario de acuerdo a tus actividades diarias unidas a tus objetivos, de esta manera tendrás un panorama en el cual puedas organizarte sin estrés.
5Acepta el progreso gradual
La disciplina requiere constancia y también un sentido de adaptación, ya que puede llegar a haber momentos en los que tengamos que hacer ciertos ajustes. De modo que, los especialistas explican que, "la disciplina no se mide por la ausencia de fallos, sino por la capacidad de retomar el camino después de una interrupción".
Karen Hutch, Aleteia
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