SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS LVIII JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ PAPA LEÓN XIV ÁNGELUS Plaza de San Pedro Jueves, 1 de enero d...
lunes, 26 de enero de 2026
Evangelio del día - Memoria de los santos Timoteo y Tito
Segunda Carta de San Pablo a Timoteo 1,1-8.
Pablo, Apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios, para anunciar la promesa de Vida que está en Cristo Jesús,
saluda a Timoteo, su hijo muy querido. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz que proceden de Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo.
Doy gracias a Dios, a quien sirvo con una conciencia pura al igual que mis antepasados, recordándote constantemente, de día y de noche, en mis oraciones.
Al acordarme de tus lágrimas, siento un gran deseo de verte, para que mi felicidad sea completa.
Porque tengo presente la sinceridad de tu fe, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice, y estoy convencido de que tú también tienes.
Por eso te recomiendo que reavives el don de Dios que has recibido por la imposición de mis manos.
Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.
No te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que soy su prisionero. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos que es necesario padecer por el Evangelio, animado con la fortaleza de Dios.
Salmo 96(95),1-2a.2b-3.7-8a.10.
Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre.
Día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos.
Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;
aclamen la gloria del nombre del Señor.
Digan entre las naciones: “¡El Señor reina!
el mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”.
Evangelio según San Lucas 10,1-9.
El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.
Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'.
Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.
Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;
curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'."
Benedicto XVI papa 2005-2013 Audiencia general del 13/12/2006
Timoteo y Tito, dos colaboradores de Pablo
Tres de las cartas tradicionalmente atribuidas a Pablo están dirigidas a dos de sus colaboradores más inmediatos: Timoteo y Tito. Timotes es un nombre griego que significa: «el que honra a Dios». Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, le nombra seis veces; Pablo, en sus cartas hace referencia a él diecisiete veces (y además, en la Carta a los Hebreos, se encuentra su nombre una vez). De ello se deduce que gozaba de gran consideración a los ojos de Pablo...
En cuanto a la figura de Tito, cuyo nombre es de origen latino, sabemos que era griego de nacimiento, es decir, pagano (cf Ga 2,3). Pablo lo lleva a Jerusalén para lo que llamamos el Concilio apostólico (Hch 15; Gal 2), en el curso del cual fue solemnemente aceptada la predicación del Evangelio a los paganos... Después que Timoteo hubo marchado de Corintio, Pablo envió allí a Tito con el encargo de reconducir a la obediencia a esta comunidad indócil.
Si consideramos conjuntamente las dos figuras de Timoteo y Tito, nos damos cuenta de algunos datos muy importantes. El más importante es que Pablo recurrió a colaboradores en el desarrollo de sus misiones. Es innegable que es el Apóstol por excelencia, fundador y pastor de numerosas Iglesias. Sin embargo es cierto que él no hacia nada solo sino que se apoyaba en personas de confianza con quien compartía trabajos y responsabilidades. Otra observación es la disponibilidad de sus colaboradores. Las fuentes que se refieren a Timoteo y a Tito expresan claramente su prontitud en asumir tareas muy variadas que, a menudo, consistían en representar a Pablo incluso en ocasiones nada fáciles. En una palabra, nos enseñan a estar al servicio del Evangelio con generosidad, sabiendo que ello comporta también un servicio a la Iglesia misma... Para nuestro compromiso concreto, debemos y podemos... ser también nosotros ricos en obras buenas y así abrir las puertas del mundo a Cristo, nuestro Salvador. (EDD)
Reflexión sobre la
iluminación ortodoxa
Hoy celebramos a los
santos Timoteo y Tito. Pertenecen a la primera generación de líderes
cristianos después de los Apóstoles. Ambos fueron estrechos colaboradores
de Pablo, no simples ayudantes, sino colaboradores de confianza a los que
se confió una enorme responsabilidad a una edad temprana. Timoteo era
hijo de madre judía y padre griego, educado en las Escrituras y conocido
por su temperamento apacible. Pablo lo conoció en Listra e inmediatamente
reconoció sus dotes, llevándolo en viajes misioneros y, finalmente,
nombrándolo obispo de Éfeso, una comunidad entonces compleja y dividida.
Las cartas de Pablo a Timoteo revelan un corazón pastoral: anima a no
perder la confianza, exhorta a guardar la fe y recuerda que el liderazgo
en la Iglesia debe basarse en la humildad, la integridad y la
perseverancia.
Tito, por el contrario,
parece haber tenido un carácter más robusto y decidido. Gentil converso,
se convirtió en el enviado de confianza de Pablo en situaciones
difíciles, especialmente cuando se requería firmeza. Pablo envió a Tito a
Creta para organizar la joven Iglesia, nombrar ancianos y hacer frente a
las falsas enseñanzas. La Carta a Tito muestra a Pablo confiando en él
como una presencia estabilizadora, alguien capaz de poner orden, claridad
y disciplina sin perder de vista la misericordia. Juntos, Timoteo y Tito
encarnan dos estilos complementarios de liderazgo cristiano: uno marcado
por la sensibilidad y el aliento, el otro por la fuerza y la estructura.
Su memoria nos recuerda
que la Iglesia primitiva no se sustentaba sólo en los apóstoles, sino en
sucesores fieles que llevaban el Evangelio a la vida cotidiana de las
parroquias. Timoteo fue martirizado en Éfeso. Según la tradición
cristiana primitiva, fue golpeado hasta la muerte por una turba pagana
hacia el año 97 d.C., después de que intentara detener una violenta
procesión en honor de falsos dioses. Murió como había vivido, defendiendo
valientemente la fe que había recibido de San Pablo. En cambio, se cree
que Tito murió apaciblemente en la vejez. Según la tradición, siguió
siendo obispo de Creta y gobernó fielmente la Iglesia hasta su muerte, a
finales del siglo I. Nuestra ilustración representa el martirio de San
Timoteo, golpeado hasta la muerte por un hombre con un palo. Procede de
un menologio bizantino del siglo XI. Un menologion ("mes" en
griego) es un libro litúrgico profusamente ilustrado, esencialmente un
calendario eclesiástico que contiene vidas de santos (hagiografía) y
conmemoraciones, ordenadas por fiestas a lo largo del año, y que sirve
como libro de servicios para la Iglesia Ortodoxa Oriental.
by Padre Patrick van der Vorst
Oración
"Amada Santísima Trinidad, que reavivaste en Timoteo y Tito el fuego de tu Gracia, despierta en nosotros un espíritu de valentía, amor y dominio propio. Concédenos custodiar el 'buen depósito' de la fe sin cobardía y edificar tu Iglesia con la 'sana doctrina' a ejemplo de estos santos, para ser fieles administradores. Amén."
No hay comentarios:
Publicar un comentario