
"El Perú ocupa un lugar especial en mi corazón", aseguró León XIV a los obispos peruanos en su visita ad limina a Roma el 30 de enero de 2026. El Papa, quien fue misionero y obispo en Perú, los animó a "fructificar el legado" recibido de los santos misioneros y a imitar a los apóstoles.
Tras compartir una comida el día anterior con los aproximadamente cincuenta obispos del Perú que se encuentran en Roma en visita ad limina, el Papa se reunió con ellos nuevamente este viernes por la mañana en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico. Al final de esta semana, durante la cual visitaron las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo y recorrieron los principales dicasterios de la Curia Romana, el Papa les había preparado un discurso en español.
León XIV revivió así la práctica de dirigirse a los obispos durante las visitas ad limina, práctica que había sido sistemática durante el pontificado de Benedicto XVI y al comienzo del de Francisco. Posteriormente, Francisco favoreció un intercambio más informal. El formato elegido por León XIV para la visita de los obispos de Eslovenia y Puerto Rico, los dos primeros grupos recibidos en Roma este enero, no se ha hecho público.
En su discurso, León XIV juzgó "providencial" que la visita de los obispos peruanos tuviera lugar en el año del 300 aniversario de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606) por Benedicto XIII, en 1726. Tomó como ejemplo a este obispo misionero español, que se convirtió en el tercer arzobispo de Lima, y que fue un incansable defensor de las poblaciones indígenas del Perú frente a los colonos españoles.
"Ustedes son el fruto de la semilla evangélica que este santo obispo sembró en estas tierras", enfatizó el Papa. Santo Toribio es recordado por sus largas visitas pastorales para llevar el Evangelio "a los lugares más inaccesibles". Murió en el Convento de San Agustín de Lima, la primera sede en Perú de la Orden de San Agustín, a la que pertenece el Papa.
Para afrontar los numerosos desafíos de la evangelización, el Papa instó a sus invitados a vivir ad instar Apostolorum, es decir, a la manera de los apóstoles, "con sencillez, valentía y total apertura a la guía del Señor". Tomando como ejemplo los concilios convocados por santo Toribio en Lima, también les pidió que "preservaran y promovieran la unidad y la comunión" entre ellos, asegurándoles que la credibilidad de la evangelización dependía de ello.
Al igual que los apóstoles, los obispos deben vivir entre la gente de su diócesis para "compartir su vida y su camino", afirmó León XIV. Los animó a tener una "particular predilección por los más vulnerables y desposeídos".
El Papa también enfatizó la necesidad de que cada pastor proclame el Evangelio "en su totalidad", y no "con sus propias palabras". El anuncio, enfatizó, debe ser claro, valiente y alegre, pero también capaz de conectar con la cultura sin perder su identidad cristiana. Les pidió que se inspiren y "construyan sobre el legado" de los santos del Perú, en particular san Juan Macías, san Martín de Porres y santa Rosa de Lima. El Papa tiene previsto inaugurar una estatua de esta última en los Jardines Vaticanos el sábado.
León XIV aseguró a los obispos que los informes enviados a la Santa Sede durante su visita ad limina habían sido leídos con atención. Les pidió que, a su regreso a casa, recordaran a sus queridos hijos del Perú que el Papa los lleva en su corazón y los recuerda con afecto, especialmente en sus oraciones. "El Perú ocupa un lugar especial en mi corazón", enfatizó.
I.Media, Aleteia
No hay comentarios:
Publicar un comentario