Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Franciscano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Franciscano. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2019

Los 50 consejos del Padre Pío para una vida en gracia



Pequeñas "florecillas" del más famoso franciscano del siglo XX

  1. El tiempo mejor invertido es el que se gasta en la santificación del alma de los demás.
  1. El tiempo gastado para la gloria de Dios y para la salud del alma, nunca es malgastado.
  1. ¡Qué bello es el rostro de nuestro dulcísimo Esposo Jesús! ¡Qué dulces son sus ojos! ¡Qué felicidad estar cerca de Él en el monte de su gloria! Allí debemos poner nuestros deseos, nuestros afectos, no en las criaturas, en las que no hay belleza o, si la hay, viene de lo alto.
  1. No te canses en torno a cosas que general preocupación, perturbaciones y afanes. Una sola cosa es necesaria: elevar el espíritu y amar a Dios.
  1. Dios es caridad – amor –, gracia, Providencia. El culmen de la perfección es la caridad: el que vive la caridad vive en Dios, porque Dios es caridad, como dijo el Apóstol.
  1. Faltar a la caridad es como herir a Dios en la pupila de su ojo. ¿Qué hay más delicado que la pupila del ojo?
  1. Faltar a la caridad es como pecar contra la naturaleza.
  1. El que ofende a la caridad ofende la pupila del ojo de Dios.
  1. La caridad que no tiene por base la verdad y la justicia, es caridad culpable.
  1. La Divina Bondad no solo no rechaza a las almas arrepentidas, sino que sale en busca de las obstinadas.
  1. El Corazón del Divino Maestro no tiene ley más amable que la de la dulzura, de la humildad y la caridad…
  1. Pon a menudo tu confianza en la Divina Providencia, y estate seguro de que pasarán antes el cielo o la tierra, que tu Señor deje de protegerte.
  1. La caridad es la reina de las virtudes. Como las perlas se mantienen unidas por el hilo, así las virtudes por la caridad. E igual que si se rompe el hilo las perlas caen, así, si falta la caridad, las virtudes se desperdigan.
  1. La beneficencia, venga de donde venga, es siempre hija de la misma madre, es decir, la providencia.
  1. ¿Nos bastamos a nosotros mismos para formar un deseo santo sin la gracia? Por supuesto que no. Esto lo enseña la fe.
  1. Si en un alma no hubiera otra cosa que el ansia de amar a Dios, ya lo tiene todo. Porque Dios no está donde no hay deseo de su amor.
  1. Yo sé que ningún alma puede amar dignamente a su Dios. Pero cuando hace lo posible por su parte y confía en la Divina Misericordia, ¿por qué Jesús le va a rechazar? ¿No nos ha mandado amar a Dios con todas nuestras fuerzas? Así que si has dado todo a Dios, ¿por qué temer? ¿Quizás porque no puedes hacer más? ¡Pero Jesús no pide, no quiere imposibles! Pide al buen Dios que haga Él mismo lo que tu no puedes hacer.
  1. Te afanas por buscar el sumo bien: pero en verdad está dentro de ti y te tiene extendido en la Cruz, respirando para soportar el martirio insoportable y, más aún, para amar amargamente al Amor.
  1. Los males son hijos de la culpa, de la traición que el hombre ha perpetrado contra Dios … Pero la misericordia de Dios es grande… Un solo acto de amor del hombre hacia Dios tiene tanto valor a sus ojos que a Él no le importaría devolverlo regalando toda la creación… El amor no es otra cosa que la chispa de Dios en los hombres… la esencia misma de Dios personificada en el Espíritu Santo… Nosotros pobres criaturas deberíamos dedicar a Dios todo el amor de que somos capaces… Nuestro amor, para ser adecuado a Dios, debería ser infinito, pero por desgracia sólo Dios es infinito…
  1. Debemos empeñar todas nuestras energías en el amor, para que el Señor un día pueda decirnos: Tenía sed y me has saciado, tenía hambre y me has dado de comer, sufría y me has consolado…
  1. Dios puede rechazar todo en una criatura concebida en pecado y que lleva la marca indeleble heredada de Adán, pero no puede en absoluto rechazar el sincero deseo de amarle.
  1. La humildad y la caridad van al paso. Una glorifica y la otra santifica. La humildad y la caridad son las cuerdas maestras, todas las demás dependen de ellas: una es la más baja, la otra la más alta. La conservación de todo el edificio depende de la cimentación y del tejado.
  1. Si se tiene el corazón ejercitado en humildad u caridad, no habrá dificultades con las demás. Estas son las madres de las virtudes, aquellas le siguen como hacen las crías con sus madres.
  1. Di tu también siempre al dulcísimo Señor: quiero vivir muriendo, para que de la muerte venga la vida que no muere y ayude a la vida a resucitar a los muertos.
  1. Debes humillarte ante Dios antes que abatir tu ánimo, si Él te reserva los sufrimientos de Su Hijo y quiere hacerte experimentar tu debilidad: debes elevar a Él la oración de la resignación y de la esperanza, aunque caigas por fragilidad, y darle las gracias por tantos beneficios de que te está enriqueciendo.
  1. Besa a menudo con afecto a Jesús y le compensarás por el beso sacrílego del apóstol Judas.
  1. Procura avanzar en la caridad: ensancha tu corazón con confianza a los divinos carismas que el Espíritu Santo quiere derramar en él…
  1. Si queremos recoger es necesario no tanto sembrar mucho, como esparcir la semilla en buen campo, y cuando esta semilla se vuelva planta, vela para que la cizaña no sofoque las plantas tiernas.
29. ¿Amas desde hace tiempo al Señor? ¿Le amas ahora? ¿No ansías amarlo para siempre?
  1. No tengas ningún miedo.
  1. Aunque hayas cometido todos los pecados de este mundo, Jesús te repite: te perdono muchos pecados porque mucho has amado.
  1. Sufres, es verdad, pero con resignación y no temas porque Dios está contigo; tu no le ofendes, sino que le amas: sufres, pero crees que el mismo Jesús sufre en ti y por ti.
  1. Jesús no te ha abandonado cuando huías de Él; mucho menos te abandonará ahora que quieres amarlo.
  1. La humildad y la pureza de costumbres son alas que elevan hasta Dios y casi le divinizan. Recuérdalo: está más cerca de Dios el malhechor que se avergüenza de hacer el mal que el hombre honrado que enrojece por hacer el bien.
  1. Debes tener siempre prudencia y amor. La prudencia tiene los ojos, el amor las piernas. El amor, que tiene piernas, quisiera correr a Dios, pero su impulso de abalanzarse hacia él es ciego, y a veces podría tropezar si no le guiara la prudencia que tiene los ojos.
  1. La prudencia, cuando ve que el amor podría ser desenfrenado, le presta los ojos. Así el amor se calma y, guiado por la prudencia, actúa como debe y no como querría.
  1. El grado sublime de la humildad es no sólo reconocer la propia abyección, sino amarla. He elegido, dice el profeta, ser abyecto en la casa de Dios, antes que vivir en los tabernáculos de los pecadores.
  1. En el mucho hablar no falta el pecado.
  1. Hay que saber confiar: existen el temor de Dios y el temor de Judas.
  1. El miedo excesivo nos hace actuar sin amor, y el exceso de confianza no nos deja ver el peligro que debemos superar. Uno y otro deben ir de la mano y proceder como hermanos.
  1. Nadie sea juez en causa propia.
  1. En el tumulto de las pasiones y en las circunstancias adversas nos sostenga la esperanza de su inagotable misericordia: corramos confiados a la penitencia, donde Él con ansia de Padre nos espera cada instante, y aún conscientes de nuestra insolvencia ante Él, no dudemos del perdón solemnemente pronunciado sobre nuestros errores. Pongamos sobre ellos, como lo hizo el Señor, un piedra sepulcral.
  1. Las puertas del Paraíso están abiertas para todas las criaturas: acuérdate de María Magdalena.
  1. La misericordia del Señor, hijo, es infinitamente más grande que tu malicia.
  1. Quien dice que ama a Dios y no sabe frenar su lengua, su religión es vana.
  1. Dios no hace prodigios si no hay fe.
  1. Sacudámonos, porque la indolencia devora todo, la indolencia devora completamente todo.
  1. Buscar, sí, la soledad, pero no faltar a la caridad con el prójimo
  1. A Dios se sirve solo cuando se le sirve como Él quiere.
  1. Debéis esforzaros en dar gusto a Dios solo, y contento Él, contentos todos.
 Papaboys 3.0


miércoles, 27 de marzo de 2019

Un franciscano que enseña ciencias en un pueblo pobre de África es el mejor profesor del mundo

Fray Peter Tabichi gana el Global Teacher Prize entre 10.000 candidatos de 177 países


Peter Tabichi se emociona al recoger el premio de manos del actor Hugh Jackman
Peter Tabichi se emociona al recoger el premio de manos del actor Hugh Jackman





Entre el actor australiano Hugh Jackman y el príncipe de Dubái Mohammed Al Maktoum, vestido con su hábito franciscano, Peter Tabichi, profesor de ciencias en un pueblo muy pobre de Kenia, recibió este domingo el Global Teacher Prize, conocido como "el Nobel de los profesores". El premio lo otorga desde 2014 la Fundación Varkey de Dubái (que cuenta con 55 colegios en Oriente Próximo). Está dotado con un millón de dólares que deben destinarse a fines educativos.
Tabichi tiene 36 años y es el primer varón que gana este reconocimiento: en las 4 ediciones anteriores ganaron mujeres, que son mayoría en la profesión. Al Global Teacher Prize se han postulado este año 10.000 candidatos de 177 países. Tras una primera criba quedaron 50 semifinalistas y al desenlace llegaron 10 con perfiles muy distintos, pero todos comprometidos con sus estudiantes en circunstancias muy duras.
peter_tabichi_franciscano
Profesor en un entorno de pobreza y familias rotas
Fray Peter recibe un sueldo, como los otros maestros de la Keriko Secondary School, una escuela secundaria en la aldea de Pwani, de titularidad pública. Él entrega la mayor parte de su sueldo a obras caritativas del lugar, sobre todo a apoyar a alumnos.
Un 95 por ciento de sus alumnos son muy pobres y un tercio viven en un hogar monoparental. En su zona abundan los problemas de drogas, embarazos adolescentes y riesgo de suicidio. Algunos de sus alumnos recorren 7 kilómetros para llegar a la escuela.
La escuela tiene solo un ordenador, y una media de 58 alumnos por clase. La falta de una conexión a internet de mínima calidad obliga al profesor a viajar a un cibercafé a descargarse recursos para sus lecciones de ciencia.
Alumnos que acumulan premios
Sin embargo, sus alumnos, de 11 a 16 años, ganaron el campeonato de ciencias de Kenia y algunos irán a un torneo de ciencia e ingeniería en Arizona (Estados Unidos). También ganaron un premio de la Real Academia de Química de Reino Unido.
Al recibir el galardón, Tabichi destacó el potencial de la población joven de África. "Como profesor que está en las aulas, he visto la promesa de sus jóvenes: su curiosidad, su talento, su inteligencia, sus creencias". "Los jóvenes de África ya no se verán frenados por las bajas expectativas. África producirá científicos, ingenieros, empresarios, cuyos nombres serán famosos algún día en todos los rincones del mundo. Y las niñas serán gran parte de esta historia", anunció el fraile franciscano.
peter_tabichi_con_padre_Laurent
Fray Peter acompañado de su padre, el señor Laurent, en la ceremonia de entrega

Los jueces dijeron que su trabajo en la escuela había "mejorado dramáticamente los resultados de sus alumnos", y que muchos más ahora están en la universidad a pesar de que los recursos en las escuelas están "severamente limitados".
Visitar a las familias, convencerles para apostar por los estudios
El hermano Peter dice que uno de sus desafíos ha sido visitar a las familias cuyos niños corren el riesgo de abandonar la escuela para persuadirlas y que reconozcan el valor de la educación. También convence a las familias para que no casen a las niñas en la adolescencia y para que las dejen perseverar en los estudios.
El fundador del premio, Sunny Varkey, espera que la historia de Tabichi "inspire a quienes buscan ingresar a la docencia y que sea un foco poderoso en el increíble trabajo que realizan los maestros en Kenia y en el mundo todos los días". "Las miles de nominaciones y solicitudes que recibimos de todos los rincones del planeta son testimonio de los logros de los maestros y el enorme impacto que tienen en todas nuestras vidas".















miércoles, 20 de abril de 2016

Algo impidió al yihadista degollar al padre Nirwan: «¿Quién eres, que no puedo bajar el cuchillo?»

El franciscano se encomendó a la santa palestina María Alphonsine Ghattas

Algo impidió al yihadista degollar al padre Nirwan: «¿Quién eres, que no puedo bajar el cuchillo?»
El padre Nirwan sobrevivió a una experiencia límite,
protegido por Santa Marie Alphonsine Ghattas
.

Abuna Nirwan es un sacerdote franciscano originario de Irak que antes de su ordenación estudió Medicina. Destinado en Tierra Santa, en 2004 las Hermanas Dominicas del Rosario, fundadas por Santa María Alphonsine Danil Ghattas (palestina canonizada en 2015), le obsequiaron con una reliquia de su fundadora y un rosario utilizado por ella, que el padre Nirwan siempre lleva consigo.


Cuando en 2009 Benedicto XVI aprobó el milagro para su beatificación, se pidió desde la Santa Sede que se procediera a la exhumación del cadáver de esta monja. Habitualmente le corresponde hacerlo al obispo local, quien designa algún médico presente. Se le pidió a Abuna Nirwan que realizara la exhumación e hiciera un informe médico de la misma. 



El padre Nirwan, que también es médico, participó en el reconocimiento 
de las reliquias de la beata María Alphonsine Danil Ghattas.



Dos años antes había tenido lugar un hecho realmente extraordinario, que relata el sacerdote Santiago Quemada en su blog Un sacerdote en Tierra Santa:



Santiago Quemada, sacerdote riojano del Opus Dei
que ejerce su apostolado en Tierra Santa.



La historia que vamos a contar sucedió el 14 de julio de 2007. Abuna Nirwan fue a visitar a su familia en Irak. Fue con un taxi que contrató en la frontera de Siria. Lo contaba él mismo en la homilía de una Misa que celebró en Bet Yalla: 



«En aquellos momentos no había posibilidad de ir en avión a ver a mi familia. Estaba prohibido. El medio de transporte era el automóvil. El plan era llegar a Bagdad y desde allí ir a Mosul, donde vivían mis padres. El chófer tenía miedo por la situación que se vivía en Irak. Nos pidió una familia –padre y madre con una niña de dos años- si podían viajar con nosotros. El taxista me dijo que se lo habían preguntado y no puse ningún reparo. Eran musulmanes. El chófer era cristiano. Les dijo que había sitio en el coche y podían ir con ellos. Paramos en una gasolinera, y otro hombre joven, musulmán, nos pidió ir a Mosul. Como había sitio también fue aceptado. La frontera entre Jordania e Irak no se abre hasta que no amanece la mañana. Cuando salió el sol se abrió la barrera y unos cincuenta o sesenta coches salieron en fila avanzando lentamente todos juntos



Abuna Nirwan, en el centro de la imagen. Aquel día de 2007 volvió a nacer.



»Seguimos con determinación el viaje. Después de más de una hora de coche llegamos a un lugar donde había una inspección. Preparamos los pasaportes. Nos detuvimos. El chófer dijo: "Tengo miedo de ese grupo". Antes era un check point militar, pero los de una organización terrorista islámica mataron a los militares y se hicieron con el control del lugar. Cuando llegamos nos pidieron los pasaportes, y no nos hicieron bajar del coche. Se llevaron los pasaportes a la oficina. Volvió la persona, se dirigió a mí y me dijo: "Padre, vamos a seguir con la investigación. Pueden dirigirse hasta la oficina que hay más allá. Después ya es desierto". "Muy bien", respondí, "si tenemos que ir, iremos". Caminamos un cuarto de hora hasta llegar a la cabaña que nos indicaban. 



»Cuando llegamos a la cabaña salieron dos hombres con la cara cubierta. Uno llevaba una cámara en una mano y un cuchillo en la otra. El otro tenía barba y llevaba el Corán. Se acercaron a donde estábamos y uno de ellos me preguntó: "Padre, ¿de dónde viene?" Dije que de Jordania. Después le preguntó al chofer. Luego fue al chico joven que venía con nosotros, le agarró por detrás con los brazos y lo mató con el cuchillo. Me ataron las manos a la espalda. Después me dijo: "Padre, estamos grabando esto para Al Yazira. ¿Quiere decir algunas palabras? Por favor, no más de un minuto". Yo dije: "No, solo quiero rezar". Me dejaron un minuto para rezar



Santa María Alphonsine Danil Ghattas (1843-1927),
canonizada el 17 de mayo de 2015.



»Después me empujó desde el hombro hacia abajo hasta que me arrodillé, y dijo: "Tú eres clérigo, y está prohibido que tu sangre caiga al suelo porque sería un sacrilegio". Así que fue a coger un cubo, y volvió con él para degollarme. No se qué recé en ese momento. Sentí mucho miedo, y le dije a María Alphonsine: "No debe ser por casualidad que te lleve conmigo. Si es menester que el Señor me lleve joven estoy listo, pero si no, te pido que nadie más muera". Cogió mi cabeza con su mano, me sujetó el hombro con fuerza, y levantó el cuchillo. Unos momentos de silencio, y de repente dijo: "¿Quién eres tú?" Yo contesté: "Un monje". Y contestó: "¿Y por qué no puedo bajar el cuchillo? ¿Quién eres?" Y ya, sin dejarme contestar, me dijo: "Padre, tú y todos volved al coche". Nos fuimos hasta el donde estaba el vehículo. 



»Desde ese momento he dejado de tener miedo a la muerte. Sé que algún día moriré, pero ahora tengo más claro que será solo cuando Dios quiera. Desde entonces no tengo miedo a nada ni a nadie. Lo que me suceda será porque es voluntad de Dios, y Él me dará la fuerza para acoger su Cruz. Lo importante es tener fe. Dios cuida a los que creen en Él»