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miércoles, 22 de enero de 2020

Para los que NO han ido a Misa el Domingo. Descubra lo que ha perdido.

Solamente podemos ofrecer unos pocos aspectos de las mil maravillas de la Santa Misa
¿Por qué buscar más?
¿Pero es que no tenemos en la Eucaristía a Jesús viviente, real y verdaderamente presente ante nosotros? ¿Por qué buscar más?
Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia.



El sacrificio es continuo, perpetuo.
En el sacramento de la Eucaristía, el sacrificio es continuo, perpetuo, es la fuerza que hago al Padre para que use Misericordia con las criaturas y con las almas para obtener su amor, y me encuentro en continuo contraste de morir continuamente, si bien todas muertes de amor.
Sierva de Dios Luisa Piccarreta


En la Eucaristía está presente el Crucificado y el Resucitado.
En la Eucaristía está presente no sólo el Crucificado, sino también el Resucitado.
P. Raniero Cantalamessa ofmcap, Predicador Pontificio.




Jamás dejéis la Misa dominical.
Que vuestra fidelidad se manifieste especialmente en la participación litúrgica dominical y festiva: jamás dejéis la Santa Misa y, si os es posible, no dejéis jamás el encuentro con Cristo en la comunión eucarística.
San Juan Pablo II; Visita Pastoral a Velletri (Italia), 7-IX-1980


La Víctima que se inmola por ti a la Divina Justicia.
Cuando asistas a la Santa Misa, renueva tu fe y medita en la Víctima que se inmola por ti a la Divina Justicia, para aplacarla y hacerla propicia.
San Pío de Pietrelcina


Mientras uno oye Misa no pierde el tiempo.
"Mientras uno oye la Santa Misa no pierde el tiempo, sino que gana mucho, por muy dilatado que el sacerdote se esté en el Santo Sacrificio de la Misa".
San Agustín, Doctor de la Iglesia



Apostolado de la Santa Misa Diaria
Vea una película completa: el Gran Milagro

viernes, 10 de enero de 2020

Para los que NO fueron a Misa el Domingo: vea lo que perdió

Aquí sólo podemos ofrecerle unos pocos aspectos de las mil maravillas que forman parte de la Santa Misa


La oración unida con ese divino sacrificio de la Misa.
La oración, unida con ese divino sacrificio de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo que por este medio abunda el alma de celestiales favores como apoyada sobre su Amado.
San Francisco de Sales

¡Cuerpo y Sangre, Pan y Vino!
Reconoced en el pan lo que colgó del madero, y en el cáliz lo que manó del costado.
San Agustín; Sermón 228



Acercaos a esta Mesa Sagrada. 1
¡Oh manjar divino, por quien los hijos de los hombres se hacen hijos de Dios y por quién vuestra humanidad se mortifica para que Dios en el alma permanezca!
Venid, pues, los amadores de Dios y acercaos a esta Mesa sagrada.
San Juan de Ávila


Acercaos a esta Mesa Sagrada. 2
¡Oh pan dulcísimo, digno de ser adorado y deseado, que mantienes el alma y no el vientre; confortas el corazón del hombre y no le cargas el cuerpo; alegras el espíritu y no embotas el entendimiento; con cuya virtud muere nuestra sensualidad, y la voluntad propia es degollada, para que tenga lugar la voluntad divina y pueda obrar en nosotros sin impedimento!
Venid, pues, los amadores de Dios y acercaos a esta Mesa sagrada.
San Juan de Ávila




Acercaos a esta Mesa Sagrada. 3
¡Oh maravillosa bondad que tales gracias quiso hacer a nosotros, miserables hombres! ¡Oh maravilloso poder de Dios, que así puso, debajo de especie de pan, su divinidad y humanidad y partirse él en tantas partes, sin padecer él detrimento en sí!
Venid, pues, los amadores de Dios y acercaos a esta Mesa sagrada.
San Juan de Ávila



Acercaos a esta Mesa Sagrada. 4
¡Oh maravillosa sabiduría de Dios, que tan conveniente y tan saludable medio halló para nuestra salud! Convenía, sin duda, que por una comida habíamos perdido la vida, por otra la recobrásemos, y que así como el fruto de un árbol nos destruyó a todos, así el fruto de otro árbol precioso nos reparase a todos.
Venid, pues, los amadores de Dios y acercaos a esta Mesa sagrada.
San Juan de Ávila




Para participar de la Eucaristía...
A nadie le es lícito participar de la Eucaristía sino al que crea que son verdad las cosas que enseñamos, y se haya lavado en aquel baño que da el perdón de los pecados y la nueva vida, y lleve una vida tal como Cristo enseñó.
San Justino



Apostolado de la Santa Misa Diaria



jueves, 26 de diciembre de 2019

Para los que NO han ido a Misa el Domingo o Ayer, el Día de Navidad: Descubra lo que ha perdido.

Sólo le podemos ofrecer unos pocos aspectos de las maravillas de la Santa Misa

En cualquier lugar que se celebra la Santa Misa es Navidad.
Este niño es verdaderamente el Emmanuel, el Dios-con-nosotros. Su reino se extiende realmente hasta los confines de la tierra. En la magnitud universal de la santa Eucaristía, Él ha hecho surgir realmente islas de paz. En cualquier lugar que se celebra la Santa Misa hay una isla de paz, de esa paz que es propia de Dios.
S.S. Benedicto XVI
Homilía, 24 de diciembre de 2010


Entremos en el misterio de la Navidad a través de la puerta de la Eucaristía.
Queridos amigos, entremos en el misterio de la Navidad, ya cercana, a través de la "puerta" de la Eucaristía: en la cueva de Belén adoremos al mismo Señor que en el Sacramento eucarístico quiso hacerse nuestro alimento espiritual, para transformar el mundo desde dentro, partiendo del corazón del hombre.
S.S. Benedicto XVI
Discurso, 14 de diciembre de 2006


Yo me quiero consumir en esta hoguera de amor.
Yo podré, cerca de la Eucaristía, inmolarme en silencio, exponiéndome a los rayos que emite la Hostia divina. Yo me quiero consumir en esta hoguera de amor.
Santa Teresita del Niño Jesús
Doctora de la Iglesia



Todas las aspiraciones más sublimes del hombre se encuentran realizadas en la Eucaristía.
Toda santidad viene del sacrificio del Calvario, él es el que nos abre las puertas de todos los bienes sobrenaturales. Todas las aspiraciones más sublimes del hombre, todas ellas, se encuentran realizadas en la Eucaristía.
San Alberto Hurtado



El Fiat pronunciado por María Santísima y el Amén que pronunciamos en la comunión.
Hay, pues, una analogía profunda entre el fiat pronunciado por María a las palabras del Ángel y el amén que cada fiel pronuncia cuando recibe el cuerpo del Señor. A María se le pidió creer que quien concibió "por obra del Espíritu Santo" era el "Hijo de Dios" (cf. Lc 1, 30.35). En continuidad con la fe de la Virgen, en el Misterio eucarístico se nos pide creer que el mismo Jesús, Hijo de Dios e Hijo de María, se hace presente con todo su ser humano-divino en las especies del pan y del vino.
Beato Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 55


María Santísima se convirtió en el primer Tabernáculo.
"Bienaventurada la que ha creído" (Lc 1, 45): María ha anticipado también en el misterio de la Encarnación la fe eucarística de la Iglesia. Cuando, en la Visitación, lleva en su seno el Verbo hecho carne, se convierte de algún modo en "tabernáculo" -el primer "tabernáculo" de la historia- donde el Hijo de Dios, todavía invisible a los ojos de los hombres, se ofrece a la adoración de Isabel, como "irradiando" su luz a través de los ojos y la voz de María. Y la mirada embelesada de María al contemplar el rostro de Cristo recién nacido y al estrecharlo en sus brazos, ¿no es acaso el inigualable modelo de amor en el que ha de inspirarse cada comunión eucarística?
Beato Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 55



Apostolado de la Santa Misa Diaria



miércoles, 4 de diciembre de 2019

Para los que NO han ido a Misa el Domingo. Vea lo que ha perdido.

Sólo podemos ofrecerle unos cuantos aspectos de la mil maravillas de la Santa Misa
Para que incendiemos a los demás con el ardor de su amor.
La Eucaristía es el Pan de Vida que me da fuerza para todo esto. Es la prueba más elocuente de su Amor y el medio más poderoso para aumentar en nosotros su misma caridad. Él se nos da diariamente para consumir nuestros corazones con su fuego purificador y transformador, para que incendiemos a los demás con el ardor de su amor.
Beato Padre Damián de Molokai



Cuando se celebra la Santa Misa, el sacerdote hace más que si creara un mundo nuevo.
Al Santo Cura de Ars le gustaba decir: "El sacerdote es un hombre revestido de todos los poderes de Dios. Al sacerdote no se le podrá comprender bien más que en el cielo. Cuando celebra la Santa Misa, él hace más que si creara un mundo nuevo. Si yo encontrara un sacerdote y un ángel, yo saludaría primero al sacerdote y después al ángel". Algo parecido decía también la Beata Crescencia Höss y San Francisco de Asís

No hay dos Cristos sino uno solo.
El Cristo Eucarístico se identifica con el Cristo de la historia y de la eternidad. No hay dos Cristos sino uno solo. Nosotros poseemos en la Hostia al Cristo del sermón de la montaña, al Cristo de la Magdalena, al que descansa junto la pozo de Jacob con la Samaritana, al Cristo del Tabor y de Getsemaní, al Cristo resucitado de entre los muertos y sentado a la diestra del Padre.
San Alberto Hurtado


Dimensión plena y significado esencial del Sacramento de la Eucaristía.
No es lícito ni en el pensamiento ni en la vida ni en la acción, quitar a este Sacramento, verdaderamente santísimo, su dimensión plena y su significado esencial. Es al mismo tiempo Sacramento-Sacrificio, Sacramento-Comunión, Sacramento-Presencia.
Beato Juan Pablo II
Carta Encíclica Redemptor hominis, n. 20


María está presente en todas nuestras celebraciones eucarísticas.
María está presente con la Iglesia, y como Madre de la Iglesia, en todas nuestras celebraciones eucarísticas. Así como Iglesia y Eucaristía son un binomio inseparable, lo mismo se puede decir del binomio María y Eucaristía. Por eso, el recuerdo de María en la celebración eucarística es unánime, ya desde la antigüedad, en las Iglesias de Oriente y Occidente.
Beato Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 57

Sobre la mesa del Señor está el misterio que sois vosotros mismos.
Si vosotros sois el cuerpo y los miembros de Cristo, sobre la mesa del Señor está el misterio que sois vosotros mismos y recibís el misterio que sois vosotros. A lo que sois respondéis con el Amén, y con vuestra respuesta lo rubricáis. Se te dice: "El Cuerpo de Cristo", y respondes: "Amén". Sé miembro del cuerpo de Cristo para que sea auténtico el Amén.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Sermón 272

María está presente en todas nuestras celebraciones eucarísticas.
María está presente con la Iglesia, y como Madre de la Iglesia, en todas nuestras celebraciones eucarísticas. Así como Iglesia y Eucaristía son un binomio inseparable, lo mismo se puede decir del binomio María y Eucaristía. Por eso, el recuerdo de María en la celebración eucarística es unánime, ya desde la antigüedad, en las Iglesias de Oriente y Occidente.
Beato Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 57



Apostolado de la Santa Misa Diaria
http://www.sancta-missa-cotidiana.org