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viernes, 29 de noviembre de 2024

Para que tu familia sea (más) feliz 247-252

  Invitamos a los matrimonios y a personas interesadas en una familia feliz, a leer y asimilar pasajes de la Exhortación pontifical 'Amoris laetitia' del Papa Francisco.

 

Algunas situaciones complejas

247. «Las problemáticas relacionadas con los matrimonios mixtos requieren una atención específica. Los matrimonios entre católicos y otros bautizados “presentan, aun en su particular fisonomía, numerosos elementos que es necesario valorar y desarrollar, tanto por su valor intrínseco, como por la aportación que pueden dar al movimiento ecuménico”. A tal fin, “se debe buscar [...] una colaboración cordial entre el ministro católico y el no católico, desde el tiempo de la preparación al matrimonio y a la boda” (Familiaris consortio, 78). Acerca de la participación eucarística, se recuerda que “la decisión de permitir o no al contrayente no católico la comunión eucarística debe ser tomada de acuerdo con las normas vigentes en la materia, tanto para los cristianos de Oriente como para los otros cristianos, y teniendo en cuenta esta situación especial, es decir, que reciben el sacramento del matrimonio dos cristianos bautizados. Aunque los cónyuges de un matrimonio mixto tienen en común los sacramentos del bautismo y el matrimonio, compartir la Eucaristía sólo puede ser excepcional y, en todo caso, deben observarse las disposiciones establecidas” (Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Directorio para la aplicación de los principios y normas sobre el ecumenismo, 25 marzo 1993, 159-160)»[271].

248. «Los matrimonios con disparidad de culto constituyen un lugar privilegiado de diálogo interreligioso [...] Comportan algunas dificultades especiales, sea en lo relativo a la identidad cristiana de la familia, como a la educación religiosa de los hijos [...] El número de familias compuestas por uniones conyugales con disparidad de culto, en aumento en los territorios de misión, e incluso en países de larga tradición cristiana, requiere urgentemente una atención pastoral diferenciada en función de los diversos contextos sociales y culturales. En algunos países, donde no existe la libertad de religión, el cónyuge cristiano es obligado a cambiar de religión para poder casarse, y no puede celebrar el matrimonio canónico con disparidad de culto ni bautizar a los hijos. Por lo tanto, debemos reafirmar la necesidad de que la libertad religiosa sea respetada para todos»[272]. «Se debe prestar especial atención a las personas que se unen en este tipo de matrimonios, no sólo en el período previo a la boda. Desafíos peculiares enfrentan las parejas y las familias en las que uno de los cónyuges es católico y el otro un no-creyente. En estos casos es necesario testimoniar la capacidad del Evangelio de sumergirse en estas situaciones para hacer posible la educación en la fe cristiana de los hijos»[273].

249. «Las situaciones referidas al acceso al bautismo de personas que están en una condición matrimonial compleja presentan dificultades particulares. Se trata de personas que contrajeron una unión matrimonial estable en un momento en que al menos uno de ellos aún no conocía la fe cristiana. Los obispos están llamados a ejercer, en estos casos, un discernimiento pastoral acorde con el bien espiritual de ellos»[274].

 

250. La Iglesia hace suyo el comportamiento del Señor Jesús que en un amor ilimitado se ofrece a todas las personas sin excepción[275]. Con los Padres sinodales, he tomado en consideración la situación de las familias que viven la experiencia de tener en su seno a personas con tendencias homosexuales, una experiencia nada fácil ni para los padres ni para sus hijos. Por eso, deseamos ante todo reiterar que toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, procurando evitar «todo signo de discriminación injusta»[276], y particularmente cualquier forma de agresión y violencia. Por lo que se refiere a las familias, se trata por su parte de asegurar un respetuoso acompañamiento, con el fin de que aquellos que manifiestan una tendencia homosexual puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida[277].

251. En el curso del debate sobre la dignidad y la misión de la familia, los Padres sinodales han hecho notar que los proyectos de equiparación de las uniones entre personas homosexuales con el matrimonio, «no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia [...] Es inaceptable que las iglesias locales sufran presiones en esta materia y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que instituyan el “matrimonio” entre personas del mismo sexo»[278].

252. Las familias monoparentales tienen con frecuencia origen a partir de «madres o padres biológicos que nunca han querido integrarse en la vida familiar, las situaciones de violencia en las cuales uno de los progenitores se ve obligado a huir con sus hijos, la muerte o el abandono de la familia por uno de los padres, y otras situaciones. Cualquiera que sea la causa, el progenitor que vive con el niño debe encontrar apoyo y consuelo entre las familias que conforman la comunidad cristiana, así como en los órganos pastorales de las parroquias. Además, estas familias soportan a menudo otras problemáticas, como las dificultades económicas, la incertidumbre del trabajo precario, la dificultad para la manutención de los hijos, la falta de una vivienda»[279].

Capítulo VI De la Exhortación ‘Sobre el Amor en la Familia’ (Algunas Perspectivas Pastorales)

Recemos     No tengas miedo 
(tampoco ante situaciones complejas)




10 consejos para vivir mejor el tiempo de Adviento


 

El Adviento es el período del calendario litúrgico que nos prepara para la celebración de la Navidad. ¡Es una oportunidad para reflexionar sobre el misterio de la encarnación, recordar que Cristo vino al mundo para salvarnos y abrir nuestro corazón para que Él nazca nuevamente en nuestras vidas!.

Aunque la sociedad en la que vivimos intenta "saltar" el Adviento y vivir desde ya el tiempo navideño, es importante experimentar esta espera que nos invita, como Iglesia, a preparar nuestros corazones, hogares y familias para recibir al Niño Dios que va a nacer.

Por ello, aquí te compartimos 10 consejos para vivir mejor el tiempo de Adviento.

1) Practica la paciencia

Busca ser más paciente en las situaciones del día a día, especialmente cuando estás en el tráfico o con aquella persona con la que no te llevas tan bien.  

2) Se agradecido

Agradece por las bendiciones en tu vida. Contémplalas y da gracias, incluso si parecen ser cosas muy simples.  

3) Reza con la corona de Adviento

Coloca una corona de Adviento en tu casa y enciende una vela cada semana; si es posible, reza delante de ella.  

4) Ayuda a los necesitados

Aparta ropa, calzado y accesorios que ya no necesites (o, si puedes, compra nuevos) y dónalos a instituciones de caridad o a personas sin hogar. Recuerda, no des algo que no te gustaría recibir. Nuestros hermanos más necesitados merecen lo mejor.  

5) Mira películas que edifiquen

Mira películas sobre la verdadera historia de la Navidad o que transmitan mensajes positivos. Puede ser un buen momento para conocer más sobre la vida de tu santo favorito.  

6) Dedica más tiempo a tus seres queridos

Sé más generoso con tu familia y amigos, dedicando tiempo para ayudarles cuando lo necesiten.  

7) Incorpora una práctica devocional

Incorpora una nueva práctica devocional en tu rutina, ya sea intentando asistir a Misa otro día además del domingo o rezando el Rosario.  

8) Acércate a la Virgen

Cuando María estaba embarazada, el mundo no sabía que estaba por recibir al Salvador, pero ella ya preparaba su corazón para su llegada. Por ello, pídele su intercesión para acoger también al Niño Jesús en tu vida.  

9) Perdona

Aunque ya no tengas contacto con esa persona o incluso si no te ha pedido perdón. Libérate de rencores y vive la caridad cristiana.  

10) Busca la confesión

A menudo nos preocupamos por comprar ropa nueva o cocinar la mejor comida para la cena de Navidad, pero tener el alma limpia es la preparación más importante para recibir a Jesús.  

¡Vive un santo Adviento!

Victoria Arruda, churchPOP

Vea también      Adviento y sus costumbres



La iglesia en Tierra Santa que recuerda el importante papel de la mujer en la evangelización


 

En Israel, a las orillas del Mar de Galilea, se encuentra Magdala, el lugar de nacimiento de María Magdalena. En este lugar puedes encontrar la iglesia “Duc in Altum”, que nos recuerda el importante rol de la mujer en la evangelización.

En un episodio del podcast “Mantita y fe”, el sacerdote méxicano y fundador del proyecto Magdala en Tierra Santa, P. Juan María Solana, conversó con Barbara Bustamante sobre el valor de la figura de María Magdalena para la mujer de hoy.

En la conversación, el P. Solana explicó la razón del particular atrio de la Iglesia “Duc In Altum” y su mensaje para las mujeres.

“Cuando uno entra a la iglesia en Magdala, que se llama ‘Duc in Altum’, ‘Rema mar adentro’, entra a un atrio que se llama el ‘Atrio de las mujeres’ y el atrio de las mujeres tiene 8 columnas preciosas de piedra verdadera. Y en esas columnas pusimos los nombres de las mujeres que acompañaban más de cerca y que colaboraban con Jesús, queriendo significar que son columnas de la Iglesia, pilares de la Iglesia. Y una de esas columnas no tiene nombre.

Cuando yo entro en ese atrio y llevo a las personas, a los peregrinos, y les explico el atrio, les digo: esa columna eres tú, esa columna está para todas las mujeres del mundo, porque sois columnas de la Iglesia.

Y les hago esta pregunta: ¿Quién te enseñó a amar a Dios?. Se lo he preguntado a miles de personas, católicos, protestantes, judíos, musulmanes, budistas, ateos, ¿Quién te enseñó a amar a Dios?. El 99.9% de las respuestas es ‘mi mamá’.

Ese papel evangelizador de formar, de trasmitir, de contagiar el amor a Dios por ósmosis, nadie lo puede tener igual que una mujer madre, nadie. También los varones cuando son creyentes y piadosos causan un impacto muy grande en sus ambientes, en sus hijos, pero la mamá es la mamá.

El sacerdote resaltó que las mamás son “las que generan biológica y espiritualmente a sus hijos como hijos de Dios”.

El mensaje del sacerdote fue compartido en redes sociales.

“Esa columna ERES TÚ. Doy gracias a Dios por ser mujer y por el inmenso valor que tengo en la Iglesia y en el mundo”, señala la publicación.

El video se ha vuelto viral y muchas personas han dejado sus mensajes resaltando la importancia de la mujer en la vida de fe:

“Que hermosa manera de representar el significado de la mujer en la iglesia y para ello no necesitamos ocupar el lugar del sacerdote en el altar”.

“Bella Iglesia. Lindo homenaje de estas mujeres,que dejaron su legado..

“La virgen Maria enseñó ese amor a Dios padre y Jesús me imagino a ella ayudandole a juntar sus manitos para orar ella bendecida du hogar junto con san jose y cuando Jesús estuvo en su vientre imagina escuchar la bella voz de la virgen Maria”.

“Que hermoso, este padre tiene tantas razón y que lindo e importante que se le vea así a la mujer porque está en nosotras seguir el ejemplo de nuestras madre Santísima y enseñar a nuestros hijos a buscar la salud del alma, es la mejor herencia”.

Harumi Suzuki, churchPOP

Vea también    La mujer en el designio de Dios

Consejos del Papa a una abuela preocupada por sus hijos que se han alejado

 

Starszy mężczyzna patrzy ze smutkiem w okno

En una nueva revista que publicará el Vaticano, el Papa Francisco responderá a las cartas de los lectores. En la primera edición, una abuela se preocupa por su nieta no bautizada

La Basílica de San Pedro lanza una nueva revista mensual titulada "Piazza San Pietro" (Plaza de San Pedro) con motivo del Jubileo de 2025. Ésta incluye una sección en la que el Papa Francisco responderá a una carta enviada por un lector. En la primera edición, que se publicará el próximo mes de diciembre, el Pontífice responde a la carta de una abuela, preocupada por su nieta de 5 años que no ha sido bautizada.

"¿Qué pensará Jesús de todo esto?", escribe la preocupada abuela Oliva, de Bérgamo (norte de Italia).

"El bautismo no se puede imponer a los padres que no lo quieren para sus hijos. Pero vosotros, abuelos, con vuestro ejemplo, podéis abrir muchos corazones que parecen cerrados", le responde el Papa.

Esta nueva revista mensual forma parte de una serie de iniciativas de comunicación y la primera entrega consta de unas 80 páginas -incluidas unas 15 de anuncios- con entradas escritas por miembros de la Curia como el Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Secretario General del Sínodo, el Pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización y otros escritores italianos.

La dificultad de Oliva

"Soy abuela de tres nietos. Su llegada ha sido un gran regalo que nos ha traído tanta alegría a los abuelos y a nuestras dos hijas", escribe Oliva en su carta al Papa.

Explica que su nieta menor, de 5 años, "no fue bautizada porque sus padres, casados civilmente, se alejaron del Señor durante la adolescencia", y ahora siguen sin tener interés en conocer a Dios.

"Esto me produce un gran sufrimiento porque sé lo importante que es tener al Señor a nuestro lado, rezarle, escucharle y recibir su amor", continúa la abuela. "Imagino a mi nieta sin este gran regalo, sin el Sacramento del Bautismo, ella que tiene tanta curiosidad por la historia de Jesús".

"¿Qué pensará Jesús de todo esto?". pregunta Oliva.

"Seguiré rezando para que Él nos ayude a abrir el corazón de sus padres, y pueda acompañar a mi nieta en las pruebas de la vida, y ser su amigo y compañero de camino", concluye Oliva, pidiendo a Francisco su "consuelo y consejo".

La respuesta del Papa : "Comprendo vuestro sufrimiento"

"Comprendo tu sufrimiento y estoy cerca de ti", escribe el Papa Francisco en su respuesta. "El bautismo es un gran don que podemos hacer a los pequeños, porque es el primero de los sacramentos; es la puerta que permite a Cristo Señor y al Espíritu Santo habitar en nosotros, instalarse, en nuestra persona".

"Bautizar a un niño es confiar en el Señor, en el Espíritu Santo, porque […] el Espíritu Santo entra en ese niño, y el Espíritu Santo hace que ese niño crezca, desde el principio, en las virtudes cristianas que luego florecerán", explicó el Papa.

A los que se preguntan qué sentido tiene bautizar a un niño, ya que éste no puede entender lo que está pasando, el Papa Francisco les dice que es la oportunidad que tienen los padres de dar "algo extraordinario" a sus hijos, que es la capacidad de sentirse hijos de Dios y de entender que es un Padre que "nos acompaña siempre en la vida".

Paciencia y ejemplo

"Si sus padres se han alejado de la fe, no pierdas la esperanza. La oración puede tanto. Hace milagros", dijo el Pontífice a Oliva, citando el ejemplo de las “oraciones incesantes” de santa Mónica por la conversión de su hijo, san Agustín.

"A través de la oración, ama con la esperanza de la resurrección. El amor auténtico y desinteresado crea lazos fuertes que pueden sorprender".

"No pienses demasiado en las celebraciones mundanas, porque ésta es una de las razones que a veces aleja a tantos de la fe", continuó el Papa, llamando en cambio a Oliva a ser paciente y a vivir con sencillez su fe en su parroquia.

"El Bautismo no se puede imponer a los padres que no lo quieren para sus hijos. Vosotros, abuelos, sin embargo, con vuestro ejemplo, podéis abrir muchos corazones que parecen cerrados. Llevad siempre adelante el diálogo, […] con esperanza, con mansedumbre y con caridad»" animó el Papa.

"Acompañad a vuestros hijos, hablad con ellos, pero sin insistir en la propuesta del Bautismo. El amor gratuito es más persuasivo que muchas palabras. El amor de Dios siembra futuro, siembra amistad, siembra búsqueda de Él, y no conocemos sus tiempos".

"La oración ciertamente te ayudará. Ya lo veréis. Ánimo, adelante juntos y no olvidéis rezar por mí", concluyó el Papa, firmando simplemente "Francesco".

Isabella H. de Carvalho, aleteia

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Pensamiento MSC del día

 

Miguel Ángel MSC

Evangelio del día


 

Apocalipsis 20,1-4.11-15.21,1-2.

Yo, Juan, vi que un Angel descendía del cielo, llevando en su mano la llave del Abismo y una enorme cadena.
El capturó al Dragón, la antigua Serpiente -que es el Diablo o Satanás- y lo encadenó por mil años.
Después lo arrojó al Abismo, lo cerró con llave y lo selló, para que el Dragón no pudiera seducir a los pueblos paganos hasta que se cumplieran los mil años. Transcurridos esos mil años, será soltado por un breve tiempo.
Entonces vi unos tronos, y los que se sentaron en ellos recibieron autoridad para juzgar. También vi las almas de los que habían sido decapitados a causa del testimonio de Jesús y de la Palabra de Dios, y a todos los que no habían adorado a la Bestia ni a su imagen, ni habían recibido su marca en la frente o en la mano. Ellos revivieron y reinaron con Cristo durante mil años.
Después vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. Ante su presencia, el cielo y la tierra desaparecieron sin dejar rastros.
Y vi a los que habían muerto, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Fueron abiertos los libros, y también fue abierto el Libro de la Vida; y los que habían muerto fueron juzgados de acuerdo con el contenido de los libros; cada uno según sus obras.
El mar devolvió a los muertos que guardaba: la Muerte y el Abismo hicieron lo mismo, y cada uno fue juzgado según sus obras.
Entonces la Muerte y el Abismo fueron arrojados al estanque de fuego, que es la segunda muerte.
Y los que no estaban inscritos en el Libro de la Vida fueron arrojados al estanque de fuego.
Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más.
Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo.


Salmo 84(83),3.4.5-6a.8a.

Mi alma se consume de deseos
por los atrios del Señor;
mi corazón y mi carne claman ansiosos
por el Dios viviente.

Hasta el gorrión encontró una casa,
y la golondrina tiene un nido
donde poner sus pichones,
junto a tus altares, Señor del universo,
mi Rey y mi Dios.

¡Felices los que habitan en tu Casa
y te alaban sin cesar!
¡Felices los que encuentran su fuerza en ti!
Ellos avanzan con vigor siempre creciente.


Evangelio según San Lucas 21,29-33.

Jesús hizo a sus discípulos esta comparación:
"Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol.
Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano.
Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca.
Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán."


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San John Henry Newman (1801-1890)
teólogo, fundador del Oratorio en Inglaterra
“El mundo invisible” PPS, t. 4, n° 13


“Mirad la higuera"

La tierra que contemplamos no nos satisface. No es más que un comienzo; no es más que una promesa del más allá; incluso en su mayor alegría, cuando la tierra se abre a todas las flores y muestra todos sus tesoros escondidos de la forma más atractiva, incluso entonces, no nos es suficiente. Sabemos que la tierra encierra en si muchas mas cosas de las que podemos ver. Un mundo de santos y de ángeles, un mundo glorioso, palacio para Dios, la montaña del Señor de los Ejércitos, la Jerusalén celestial, el trono de Dios y de su Cristo, todas las maravillas eternas, preciosas, misteriosas e incomprensibles se esconden detrás de lo que vemos nosotros. Lo que vemos no es más que la corteza de un reino eterno; y sobre ese reino fijamos la mirada de nuestra fe.
Muéstrate, Señor, como en el tiempo de Navidad, cuando te visitaron los pastores; que tu gloria se extienda como las flores y las ramas de los árboles. Todo el esplendor del sol, todo el cielo, las nubes, todo el verdor de los campos, la dulzura del canto de los pájaros no pueden contener el todo. No podremos nunca apropiarnos del todo. Todas estas cosas proceden de un centro de amor y de bondad que es Dios mismo; pero todas estas cosas no son su plenitud, hablan del cielo, pero no son el cielo; no son más que algunos rayos perdidos de su gloria, una débil réplica de su imagen; no son más que las migajas que caen de la mesa. (EDD)

Oración

"Padre celestial, danos fe para recibir tu palabra, entendimiento para saber lo que significa y la voluntad para ponerla en práctica; por Jesucristo nuestro Señor. Amén"