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sábado, 3 de enero de 2026

León XIV hace un gesto a la Iglesia de su país con el mensaje sorpresa a los jóvenes de Seek

El evento espiritual se celebra simultáneamente en tres sedes, donde se recibió con entusiasmo su videomensaje.

Seek 26 se celebra en tres ciudades de Estados Unidos: Columbus (Ohio), Fort Worth (Texas) y Denver (Colorado).

Seek 26 se celebra en tres ciudades de Estados Unidos: Columbus (Ohio), Fort Worth (Texas) y Denver (Colorado).

Del 1 al 5 de enero, los jóvenes católicos estadounidenses están convocados simultáneamente en tres sedes distintas: Columbus (Ohio), Fort Worth (Texas) y Denver (Colorado), tres enclaves representativos del centro del país, más apegado a las tradiciones que sus costas atlántica y pacífica.

Se trata de Seek, una iniciativa de Focus, entidad católica volcada en la misión evangelizadora sobre todo en el ámbito estudiantil. Seek es una experiencia de cinco días que congrega a miles de jóvenes católicos -aunque no solo jóvenes- entorno a la oración, la Adoración Eucarística, los sacramentos y la intervención de oradores para motivar el apostolado y el discipulado: "Es una oportunidad para centrarnos en lo más importante, crecer en una auténtica comunidad y transformarse en la fe", explican. 

El lema de este año es Hacia lo Alto y entre los oradores invitados figuran Scott Hahn, el jesuita Robert SpitzerJohn BergsmaJason Evert (el speaker sobre castidad que recorre colegios junto a su esposa), el célebre sacerdote influencer Mike Schmitz, o diversas religiosas de las Sisters for Life, como la hermana Mary Grace o la hermana Maris Stella.

  • Vídeo promocional de Seek 2026, con imágenes de ediciones anteriores que definen bien la naturaleza del encuentro.

El elenco de oradores ya permite comprender que el evento agrupa a los grupos más vivos y activos de la Iglesia de Estados Unidos, aunque no siempre los mejor tratados. Son las líneas que caracterizan el "giro católico" local, que ha ido definiendo su identidad en ocasiones con la displicencia de un sector de las estructuras eclesiásticas.

De ahí que fuese recibido este viernes con "sorpresa" (así lo definió Catholic News Agency) el videomensaje grabado por su compatriota León XIV para animarles en su labor.

  • El videomensaje del Papa, grabado en inglés.

El Papa comienza con un afecuoso "queridos amigos", tras el cual recordó el texto evangélico que narra el llamamiento de Jesús Andrés, quien al ver que le seguía junto a otro discípulo de Juan el Bautista se volvió para preguntarles: "¿Qué buscáis?" (Jn 1, 38).

Pasad tiempo con Él

La alusión tiene que ver con el nombre del evento, pues Seek en inglés es 'buscar'. Así que el Papa hizo esa misma pregunta dirigida a quienes le estaban escuchando: "Queridos jóvenes, ¿qué buscáis? ¿Por qué estáis en este encuentro? Quizá vuestros corazones están inquietos, buscando significado y plenitud. Y la respuesta se encuentra en una persona. Solo el Señor Jesús nos trae una paz y una alegría auténticas, y colma todos nuestros más profundos deseos".

Y del mismo modo que los discípulos de Jesús querían pasar tiempo con Él para conocerle, el Papa estadounidense pidió a sus compatriotas que pasasen también tiempo con Él durante el Seek 26: "Para algunos de vosotros puede ser el primer encuentro real con Cristo; para otros, será una oportunidad de profundizar en vuestra relación con Él y en el conocimiento de la fe católica. ¡Estad abiertos a lo que el Señor guarda para vosotros!".

Celo misionero

Por último, León XIV, continuando con su glosa al llamamiento de Andrés, recordó que éste transmitió enseguida la buena nueva a su hermano Simón (Pedro), como diciéndole: "Hemos encontrado lo que estábamos buscando". 

"Ésa es la respuesta que todos nosotros podemos dar una vez conocemos al Señor, esto es lo que significa ser misionero: el celo misionero nace de un encuentro con Cristo", porque "deseamos compartir con los demás lo que hemos recibido", añadió.

Por eso animó a los jóvenes a "salir de este encuentro movidos por el mismo celo misionero, para compartir con quienes os rodean la alegría que habéis recibido de un auténtico encuentro con el Señor".

"Queridos jóvenes", continuó, "en la Adoración Eucarística no temáis preguntarle a qué os está llamando. Y si sentís que Dios os llama, no tengáis miedo. Permitidme que os insista en que solo Él conoce los más profundos y tal vez escondidos anhelos de vuestro corazón, y el camino que os conducirá a satisfacerlos. ¡Dejad que Él os guíe!".

C.L., ReL

Vea también     Los Jóvenes: Futuro de la Iglesia
y de la Sociedad



domingo, 14 de abril de 2024

Regina Caeli del Papa Francisco

 PAPA FRANCISCO

REGINA CAELI

Plaza de San Pedro
III Domingo de Pascua, 14 de abril de 2024

Queridos hermanos y hermanas, buenos días, ¡feliz domingo!

Hoy el Evangelio nos traslada a la noche de Pascua. Los apóstoles están reunidos en el cenáculo, cuando desde Emaús vuelven los dos discípulos y relatan su encuentro con Jesús. Y, mientras expresan la alegría de su experiencia, el Resucitado se aparece a toda la comunidad. Jesús llega precisamente mientras están compartiendo el relato del encuentro con Él. Esto me hace pensar que es hermoso compartir, es importante compartir la fe. Este relato nos hace pensar en la importancia de compartir la fe en Jesús resucitado.

Cada día nos bombardean con mil mensajes. Muchos son superficiales e inútiles, otros revelan una curiosidad indiscreta o, peor aún, nacen de cotilleos y malicia. Son noticias que no sirven para nada, es más, hacen daño. Pero también hay noticias hermosas, positivas y constructivas, y todos sabemos lo bien que sienta escuchar cosas buenas y cómo nos sentimos mejor cuando eso ocurre. Y es hermoso también compartir las realidades que, en lo bueno y en lo malo, han tocado nuestra vida, de modo que podamos ayudar a los demás.

Sin embargo, hay algo de lo que a menudo nos cuesta hablar. ¿De qué nos cuesta hablar? De lo más hermoso que tenemos que contar: nuestro encuentro con Jesús. Cada uno de nosotros ha encontrado al Señor y nos cuesta hablar de ello. Cada uno de nosotros podría decir tanto al respecto: ver cómo el Señor nos ha tocado y compartir esto, no haciendo de maestro de los demás, sino compartiendo los momentos únicos en los que ha sentido al Señor vivo, cercano, que encendía en el corazón la alegría o enjugaba las lágrimas, que transmitía confianza y consuelo, fuerza y entusiasmo, o perdón, ternura. Estos encuentros, que cada uno de nosotros ha tenido con Jesús, compartidlos y transmitidlos. Es importante hacer esto en familia, en la comunidad, con los amigos. De igual modo que sienta bien hablar de las inspiraciones buenas que nos han orientado en la vida, de los pensamientos y de los sentimientos buenos que nos ayudan tanto a avanzar, también de los esfuerzos y de las fatigas que hacemos para entender y para progresar en la vida de fe, tal vez también para arrepentirnos y volver sobre nuestros pasos. Si lo hacemos, Jesús, precisamente como sucedió a los discípulos de Emaús la noche de Pascua, nos sorprenderá y hará aún más hermosos nuestros encuentros y nuestros ambientes.

Probemos entonces a recordar, ahora, un momento fuerte de nuestra vida, un encuentro decisivo con Jesús. Todos lo hemos tenido, cada uno de nosotros ha tenido un encuentro con el Señor. Hagamos un pequeño silencio y pensemos: ¿Cuándo encontré yo al Señor? ¿Cuándo el Señor se hizo cercano a mí? Pensemos en silencio. ¿Y este encuentro con el Señor, lo he compartido para dar gloria al propio Señor? Y también, ¿he escuchado a los demás cuando me hablan de este encuentro con Jesús?

Que la Virgen nos ayude a compartir la fe para que nuestras comunidades sean cada vez más lugares de encuentro con el Señor.

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Después del Regina Caeli

Queridos hermanos y hermanas:

Sigo en la oración y con preocupación, también dolor, las noticias que han llegado en las últimas horas sobre el agravamiento de la situación en Israel a causa de la intervención por parte de Irán. Hago un encarecido llamamiento para que se detenga toda acción que pueda alimentar una espiral de violencia con el riesgo de arrastrar a Oriente Medio a un conflicto bélico aún más grande.

Nadie debe amenazar la existencia ajena. Que todas las naciones, por el contrario, se posicionen del lado de la paz y ayuden a los israelíes y a los palestinos a vivir en dos Estados, uno al lado del otro, con seguridad. ¡Es su deseo profundo y legítimo y es su derecho! Dos Estados cercanos.

Que se alcance pronto un alto el fuego en Gaza y se recorran los caminos de la negociación, con determinación. Que se ayude a esa población, sumida en una catástrofe humanitaria, se libere inmediatamente a los rehenes secuestrados hace meses. ¡Cuánto sufrimiento! Recemos por la paz. ¡Basta con la guerra, basta con los ataques, basta con la violencia! ¡Sí al diálogo y sí a la paz!

Hoy en Italia se celebra la centésima Jornada nacional de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, sobre el tema «Demanda de futuro. Los jóvenes entre el desencanto y el deseo». Animo a este gran Ateneo a proseguir su importante servicio formativo, en la fidelidad a su misión y atento a las necesidades juveniles y sociales actuales.

De corazón dirijo mi bienvenida a todos vosotros, romanos y peregrinos llegados de Italia y de tantos países. Saludo, en particular, a los fieles de Los Ángeles, Houston, Nutley y  Riverside en los Estados Unidos de América; como también a los polacos, especialmente -¡cuántas banderas polacas!- a aquellos de Bodzanów y a los jóvenes voluntarios del Equipo de Ayuda a la Iglesia del Este. Acojo y animo a los responsables de las Comunidades de Santo Egidio de algunos países latinoamericanos.

Saludo a los voluntarios de las ACLI comprometidos en los patronatos en toda Italia; a los grupos de Trani, Arzachena, Montelibretti; a los muchachos de la profesión de fe de la parroquia de los Santos Silvestre y Martín en Milán; a los confirmandos de Pannarano; y al grupo juvenil “Arte y Fe”, de las hermanas Doroteas.

Saludo con afecto a los niños de varias partes del mundo, que han venido a recordar que el 25-26 de mayo la Iglesia vivirá la primera Jornada Mundial de los Niños. ¡Gracias! Invito a todos a acompañar con la oración el camino hacia este evento – la Primera Jornada de los Niños – y agradezco a todos los que están trabajando para prepararlo. Y a vosotros, niñas y niños, os digo: ¡Os espero! ¡A todos vosotros! Necesitamos vuestra alegría y vuestro deseo de un mundo mejor, un mundo en paz. Recemos, hermanos y hermanas, por los niños que sufren por las guerras – ¡son muchos! – en Ucrania, en Palestina, en Israel, en otras partes del mundo, en Myanmar. Recemos por ellos y por la paz.

Deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no os olvidéis de rezar por mí. Saludo a los muchachos de la Inmaculada. Buen almuerzo y hasta pronto.


sábado, 12 de junio de 2021

Enseña el amor de mi Sagrado Corazón”, exorcista relata su encuentro sobrenatural con Cristo en el Santísimo

 Sagrado Corazón

Créditos: Vatican Media / The Prodigal Father.

El Sagrado Corazón de Jesús es una devoción extremadamente poderosa que revela el inmenso amor de Cristo por nosotros. Un exorcista experimentó un encuentro místico con Jesús que le reveló por qué todos los católicos deberíamos ser adeptos a este asombrosa devoción.

Monseñor John Esseff, sacerdote de la diócesis de Scranton, Pensilvania, uno de los exorcistas más antiguos de Estados Unidos – con los 92 años- y ex director espiritual de Santa Teresa de Calcuta, dedicó su sacerdocio al Sagrado Corazón.

“Enseña el amor de mi Sagrado Corazón”, Exorcista relata su encuentro sobrenatural con Cristo en el Santísimo

Todo empezó en Roma, en el año 1959, cuando se encontraba orando frente al Santísimo en la Iglesia San Juan de Letrán. “Cuando entré a la capilla del Santísimo Sacramento en San Juan de Letrán, tuve la experiencia de oración más abrumadora de toda mi vida. Me sentí abrumado por la presencia, la majestad, el asombro y el poder de Dios“, comienza diciendo el sacerdote.

“Fue tan abrumador que no pude ponerme de pie. Me sentí obligado a ponerme de rodillas y en un instante me postré en el suelo frente al Santísimo Sacramento”, comenta.

“La imponente presencia de Dios se apoderó de mí y estaba temblando y llorando. Todo lo que pude decirle a Dios fue: ‘¿Qué quieres, Señor?‘”.

Y de pronto Cristo respondió: “‘Caridad‘. No pude moverme, ni siquiera moverme. El estado de oración extática duró mucho tiempo. Cuando me orienté, me levanté y caminé más cerca del altar del Santísimo Sacramento. Tuve la misma experiencia de la presencia de Dios y supe que era el Señor Jesús. Lloré y grité: ‘¿Qué quieres, Señor?‘”.

Jesús volvió a contestarle: “Amor“.

“Esperé durante más tiempo para saber qué más vendría”, relata el sacerdote. “El éxtasis duró mucho tiempo. Caminé ante el altar del Santísimo Sacramento. Comenzó una tercera experiencia similar. Me acosté en el suelo en oración y el Señor dijo: ‘Enseña el amor de mi Sagrado Corazón. Algún tiempo después de eso escuché: ‘Aprende más sobre el Papa enterrado en esta capilla‘”.

El Papa León XIII y el Sagrado Corazón

El padre Esseff recuerda que “después de mi regreso a casa, investigué y aprendí que el último acto del papado del Papa León fue entronizar el mundo entero al Sagrado Corazón de Jesús”.

“He llegado a ver que Jesús desea ser rey del mundo entero y debo promover esta devoción entre todos”.

La importancia de esta devoción

El sacerdote explica que “cuando colocamos la imagen de Jesús en un lugar de honor y lo proclamamos Señor públicamente, es un símbolo en el que le mostramos al mundo entero que este hogar está bajo el corazón de Jesús“.

Pero al mismo tiempo enfatiza que la realeza del Sagrado Corazón “no está reservado solo para las familias, sino que está abierto a individuos, parroquias, diócesis, comunidades e instituciones. Cuando hacemos un pacto con el Sagrado Corazón de Jesús para vivir bajo su realeza, aceptamos su señorío sobre nuestras familias y sobre el mundo”.

Y concluye: “Cada corazón humano fue hecho para Jesús y su civilización del amor. Todos somos uno con los demás en Cristo, y no hay ningún lugar al que no pertenezca“.

¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!

Este artículo fue traducido y adaptado de National Catholic Register

ChurchPOP

Vea también      Oración Expiatoria al Sagrado Corazón - Pío XI





























domingo, 19 de marzo de 2017

El Encuentro con Cristo 166

Esta es nuestra Fe, la Fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro.

 los misterios de Cristo


El Encuentro con Cristo en los misterios

En la celebración de los misterios cristianos (Sacramentos) se produce el encuentro con Jesucristo en el tiempo. Hasta el final de los tiempos él está presente en su Iglesia.
El encuentro más pleno con él en este mundo es el culto divino (LITURGIA). Por eso se dice en la regla de san Benito: «Nada se anteponga al culto divino» (San Benito de Nursia, ca.. 480-547, fundador del monacato occidental).


166. ¿Por qué celebra la Iglesia con tanta frecuencia el culto divino?
Ya el pueblo de Israel interrumpía el trabajo «siete veces al día» (Sal 119,164) para alabar a Dios. Jesús participó en el culto y la oración de su pueblo; enseñó a orar a sus discípulos y los reunió en el Cenáculo para celebrar con ellos el mayor culto de todos: su propia entrega en la Eucaristía. La Iglesia, que convoca al culto, sigue su mandato: «Haced esto en memoria mía» (1 Cor 11,24b). [1066­-1070]

Así como el hombre respira para mantenerse vivo, del mismo modo respira y vive la Iglesia mediante la celebración del culto divino. Es Dios mismo quien le infunde diariamente nueva vida y la enriquece mediante su Palabra y sus SACRAMENTOS. Se puede usar también otra imagen: Cada acto de culto es como una cita de amor, que Dios escribe en nuestra agenda. Quien ya ha experimentado el amor de Dios, acude con ganas a la cita. Quien a veces no siente nada y, sin embargo, acude, muestra a Dios su fidelidad.

 Origen de la liturgia

* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido.