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lunes, 29 de diciembre de 2025

Cinco dirigentes mundiales felicitaron la Navidad sin temor a mostrarla como celebración cristiana

Trump, Jamenei, Meloni, Milei, Netanyahu... mensajes muy distintos en todo pero que no diluyeron el sentido de la fiesta.

Tres integrantes del Regimiento de Granaderos a Caballo argentino custodiaron el traslado del Niño Jesús al belén de la Casa Rosada.

Tres integrantes del Regimiento de Granaderos a Caballo argentino custodiaron el traslado del Niño Jesús al belén de la Casa Rosada.

Numerosos dirigentes políticos del mundo dirigieron un mensaje navideño a sus ciudadanos. En la mayoría de los casos predominó una visión emocional basada en el reencuentro familiar, la ilusión infantil, la evocación nostálgica, la solidaridad con los necesitados o la buena voluntad hacia el vecino. 

Lo celebrado, el nacimiento de Cristo, ni apareció ni se mencionó en muchos mensajes de políticos occidentales en países de raíces cristianas y todavía mayoría cristiana.

Pero hubo  excepciones relevantes por su expresa manifestación cristiana y por su procedencia, en algunos casos chocante.

Destacamos cinco casos.

El más cristiano: Donald Trump

"Celebramos el nacimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo", comienza afirmando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien a continuación hace un relato sucinto de la historia de la Navidad muy fiel a los Evangelios

Luego recuerda su significado más profundo: "El nacimiento de Jesús reveló la perfecta expresión del amor sin límites de Dios y su deseo de estar cerca de su pueblo. Más de dos milenios después, seguimos celebrando el don recibido del Hijo de Dios y las gracias que la vida, muerte y resurrección de Cristo siguen derramando sobre todos los que creen".

El más chocante: el ayatolá Jamenei

Desde Irán llega el mensaje más sorprendente. El ayatolá Jamenei escribió en su perfil de X el siguiente tuit: "Jesucristo fue enviado para salvar a la humanidad de la ignorancia y la opresión y para conducirla a la luz de la sabiduría, la justicia y el servicio de Dios. Nunca cejó en su lucha contra el mal y en la invitación al bien. Esto es una lección para los cristianos y musulmanes que creen en su condición profética". 

No hay ni puede esperarse un reconocimiento de la divinidad de Cristo, pero sí un aprecio a su lugar en la Historia que muchos dirigentes de países occidentales prefieren ignorar.

La más identitaria: Giorgia Meloni

La primer ministro italiana, Giorgia Meloni, empieza su mensaje recordando la campaña que lanzó hace años reivindicando los belenes públicos cuando más atacados eran por los laicistas y los activistas woke.

Meloni, que se ha confesado católica en numerosas ocasiones, hace una proclamación identitaria de la Navidad como expresión de la fe y la cultura cristianas de Italia: "Hace años os pedí que hiciésemos la 'revolución del pesebre', y sigo pensándolo. El pesebre no impone nada a nadie: cuenta una historia, protege los valores, hace más profundas las raíces. Y una nación que conoce sus raíces es una nación que no tiene miedo del conflicto ni del futuro".

"Se crea o no", añade en unas palabras dichas ante un  nacimiento, "este símbolo habla de dignidad, de responsabilidad, de respeto a la vida, de atención a los débiles. Son valores que han moldeado nuestra comunidad, que merecen ser protegidos y no abandonados por moda o por temor. ¡Estad orgullosos de vuestra identidad, del mensaje universal de amor y de paz que [el pesebre] lleva consigo".

El más institucional: Javier Milei

Tras a una reivindicación de los logros de su mandato como presidente de Argentina, Javier Milei felicitó la Navidad con un "Que Dios los bendiga a todos. Que la fuerza del cielo los acompañe", más su clásico "¡Viva la libertad, carajo!".

Sin embargo, el carácter cristiano de la Navidad tuvo un respaldo netamente institucional a las doce de la Nochebuena, cuando la Casa Rosada lanzó un vídeo en el que tres miembros de las Fuerzas Armadas, en concreto del Regimiento de Granaderos a Caballo, honraron y custodiaron al Niño Jesús hasta despositarlo en el Nacimiento.

“Desde la Casa Rosada, esperamos que el nacimiento de Jesús renueve en todos los hogares argentinos la paz, la esperanza y el espíritu de encuentro que inspiran la Navidad”, afirmó la cuenta oficial del palacio presidencial.

El más reivindicativo: Benjamín Netanyahu

A diferencia de Jamenei, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no hizo mención expresa a Jesucristo (salvo para señalar que "en el lugar de nacimiento de Jesús", Belén, los cristianos han pasado del 80% al 20% bajo el gobierno palestino). Su mensaje de "Feliz Navidad" iba dirigido "a nuestros amigos cristianos de todo el mundo".

Su principal objetivo fue mostrar cómo Israel es "el único país de Oriente Medio" donde "la comunidad cristiana crece" (por contraste, señaló, con Irak, Siria, Líbano y Turquía y con la Autoridad Palestina) y donde "los cristianos pueden practicar su fe con todos los derechos y total libertad" y donde "los peregrinos cristianos son recibidos con los brazos abiertos y son profundamente apreciados" y "pueden celebrar abiertamente y sin miedo sus tradiciones".

"Envío el saludo navideño de Israel a nuestros amigos cristianos en todo el mundo", concluyó: "Sabed que Israel estará siempre con vosotros".

ReL

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y Santos



jueves, 25 de diciembre de 2025

Carta de san Juan Pablo II a los niños antes de Navidad

 

Carta de Juan Pablo II a los niños en Navidad
Ante la gran ilusión que la Navidad despierta en los niños, san Juan Pablo II escribió en 1994 una carta para ellos, recordándoles el verdadero significado de esta celebración<br>

Los niños de todo el mundo esperan con impaciencia la llegada del día de Navidad, que es, la celebración del cumpleaños de Jesús. Y aunque la mayoría, está deseando desenvolver sus regalos, también hay muchas otras tradiciones navideñas que pueden capturar su imaginación durante esta época tan especial del año.

San Juan Pablo II recordaba este tiempo de expectación en una carta que escribió a los niños en 1994:

"Dentro de unos días celebraremos la Navidad, ese día santo tan lleno de significado para todos los niños de todas las familias… La Navidad es la fiesta de un Niño, de un Recién Nacido. Por tanto, ¡también es vuestra fiesta! Lo esperas con impaciencia y te preparas con alegría, contando los días e incluso las horas que faltan para la Noche Santa de Belén".

En lugar de centrarse en los regalos, que se han convertido en un elemento central de la celebración moderna de la Navidad, San Juan Pablo II recordó la tradición de muchos niños de recrear el belén:

"Casi puedo veros: estáis montando el belén en casa, en la parroquia, en cada rincón del mundo, recreando el ambiente y la atmósfera en la que nació el Salvador. Sí, es verdad. En Navidad, el establo y el pesebre ocupan el centro de la Iglesia. Y todo el mundo se apresura a ir allí, a hacer una peregrinación espiritual, como los pastores la noche del nacimiento de Jesús. Más tarde, serán los Magos los que lleguen desde el lejano Oriente, siguiendo la estrella, hasta el lugar donde yace el Redentor del universo".

Incluso recordaba con cariño las tradiciones de su infancia en Navidad:

"Queridos niños, mientras os escribo pienso en cuando, hace muchos años, yo era un niño como vosotros. Yo también experimentaba los sentimientos de paz de la Navidad y, cuando brillaba la estrella de Belén, corría al pesebre junto con los demás niños y niñas para revivir lo que sucedió hace dos mil años en Palestina. Los niños expresábamos nuestra alegría sobre todo cantando. ¡Qué hermosos y conmovedores son los villancicos que, según la tradición de cada pueblo, se cantan alrededor del Belén! ¡Qué pensamientos tan profundos encierran y, sobre todo, qué alegría y ternura expresan acerca del Divino Niño que vino al mundo aquella Noche Santa!"

En muchos sentidos, san Juan Pablo II señaló la belleza de la Navidad vista a través de la lente de un niño. Como adultos, a menudo perdemos de vista la alegría de la Navidad y no la experimentamos con ningún sentido de asombro. Por lo que esta carta es una invitación para acercarnos al verdadero significado de la Navidad; acerquémonos al belén como un niño, mirando con cariño al Niño Jesús que duerme plácidamente en el heno.

Philip Kosloski, Aleteia

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Evangelio del día - Navidad ¿No sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa presencial?


 

Libro de Isaías 52,7-10.

¡Qué hermosos son sobre las montañas
los pasos del que trae la buena noticia,
del que proclama la paz,
del que anuncia la felicidad,
del que proclama la salvación,
y dice a Sión: "¡Tu Dios reina!".
¡Escucha! Tus centinelas levantan la voz,
gritan todos juntos de alegría,
porque ellos ven con sus propios ojos
el regreso del Señor a Sión,
¡Prorrumpan en gritos de alegría,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor consuela a su Pueblo,
Él redime a Jerusalén!
El Señor desnuda su santo brazo
a la vista de todas las naciones,
verán la salvación de nuestro Dios.

Salmo 98(97),1.2-3ab.3cd-4.5-6.

¡Canten al Señor un canto nuevo!

Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.

El Señor manifestó su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
se acordó de su amor y su fidelidad
en favor del pueblo de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.
Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.

Canten al Señor con el arpa
y al son de instrumentos musicales;
con clarines y sonidos de trompeta
aclamen al Señor, que es Rey.

Carta a los Hebreos 1,1-6.

Después de haber hablado antiguamente a nuestros padres por medio de los Profetas, en muchas ocasiones y de diversas maneras,
ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo el mundo.
El es el resplandor de su gloria y la impronta de su ser. El sostiene el universo con su Palabra poderosa, y después de realizar la purificación de los pecados, se sentó a la derecha del trono de Dios en lo más alto del cielo.
Así llegó a ser tan superior a los ángeles, cuanto incomparablemente mayor que el de ellos es el Nombre que recibió en herencia.
¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: "Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy?" ¿Y de qué ángel dijo: "Yo seré un padre para él y él será para mi un hijo?"
Y al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios dice: "Que todos los ángeles de Dios lo adoren."

Evangelio según San Juan 1,1-18.

Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
Al principio estaba junto a Dios.
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.
En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron.
Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.
Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
El no era la luz, sino el testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre.
Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.
Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.
Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.
Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él, al declarar: "Este es aquel del que yo dije: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo".
De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia:
porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Hijo único, que está en el seno del Padre.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Bulle

San Nersés Shnorhalí (1102-1173)
patriarca armenio
Jesús, Hijo Único del Padre, II,328-332 (SC 203. Jésus Fils Unique du Père, Cerf, 1973), trad. sc©evangelizo.org


¡Hijo único del Padre, has nacido en nuestra carne!

Primero, por tu Espíritu divino
El alma de la santa Virgen fue santificada,
Y la fuerza de tu Padre de los cielos
La cubrió con su sombra.
Luego, Tú, el Hijo Único del Padre,
Descendiste voluntariamente en sus entrañas.
Has devenido verdaderamente carne,
Dios y hombre, ambos forman uno.
Has nacido con nuestro cuerpo humano,
Tú que fuiste primero incorporalmente engendrado del Padre,
Has sacado los dolores del primer hombre,
Cubierto de hojas, gracias a tus pañales.
Tú, el Verbo, en el pesebre como el que no tiene palabra
Para ser el alimento del que tiene la palabra,
Tú, Luz, manifestado por la luz de la estrella,
Los Magos gracias a ella Te han adorado.
Los Coros de Ángeles descendieron hasta la gruta,
Y Te servían en tu santa Natividad.
Ellos llegaron a los pastores y les anunciaban la Buena Noticia,
Cantando “¡Gloria en lo Alto del cielo!”.
(EDD)

Reflexión sobre el cuadro

Queridos amigos:,

Ahora que nos reunimos una vez más en torno al misterio de la Navidad, quiero dar las gracias a cada uno de ustedes por formar parte de la comunidad Christian Art. Cada día, a través de continentes y husos horarios, rezamos juntos, contemplamos juntos el arte y nos deleitamos juntos en la belleza del Evangelio. Su presencia, su fe, su curiosidad y su amor por la belleza son lo que hace que nuestra misión prospere. Gracias por leer y apoyar lo que hacemos.

Este año, el día de Navidad, me gustaría presentarles una joya del arte renacentista temprano: “La Natividad” de Sandro Botticelli. Pintada con la delicadeza luminosa que caracteriza toda la obra de Botticelli, la escena es tierna e íntima. La Sagrada Familia ocupa el centro: María se arrodilla en oración, José descansa tranquilamente, un pequeño Juan Bautista también se arrodilla... y el Niño Jesús yace en la tierra desnuda, frágil, pero tan presente. Detrás de ellos, un rústico establo con un burro y un buey se abre a un cálido paisaje toscano bañado por una luz dorada. Los ángeles de Botticelli, con sus túnicas fluidas y sus rostros serenos, se inclinan con reverencia, uniendo el cielo y la tierra en adoración.

Y así, mientras meditamos sobre esta escena, esperamos sentir algo de lo que Botticelli quiso transmitir: que Cristo entra en nuestro mundo de manera silenciosa, humilde y hermosa, para traernos paz, esperanza y alegría.

Desde mi escritorio, les deseo a todos ustedes una Navidad llena de bendiciones y gracia. Gracias por orar con nosotros, apoyarnos y ayudarnos a compartir el Evangelio a través del arte.

Que el Niño Jesús nazca de nuevo en vuestros hogares y en vuestros corazones.

Con todas las bendiciones,

Padre Patrick



Oración

(Meditando el texto de San Nersés)