Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Evangelio del Día. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Evangelio del Día. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Evangelio del día - Memoria de San Cornelio Papa y San Cipriano Obiso Mártires

 


San Cornelio Papa y San Cipriano Obispo Mártires , San Lucía GeminianoMás...

Carta I de San Pablo a los Corintios 12,31.13,1-13.

Hermanos:
Aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía.
Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.
Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.
Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece,
no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido,
no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.
El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá;
porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.
Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.
Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño,
pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.
En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.

Salmo 33(32),2-3.4-5.12.22.

Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas;
entonen para él un canto nuevo,
toquen con arte, profiriendo aclamaciones.

Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor.

¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se eligió como herencia!
Señor, que tu amor descienda sobre nosotros,
conforme a la esperanza que tenemos en ti.

Evangelio según San Lucas 7,31-35.

Dijo el Señor: «¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen?
Se parecen a esos muchachos que están sentados en la plaza y se dicen entre ellos: '¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!'.
Porque llegó Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: '¡Ha perdido la cabeza!'.
Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: '¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!'.
Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos.»

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Bulle

San Basilio (c. 330-379)
monje y obispo de Cesárea en Capadocia, doctor de la Iglesia
Grandes Reglas monásticas, prólogo


Dios nos llama incansablemente a la conversión

¿Hasta cuándo esperaremos para decidirnos a obedecer a Cristo, que nos llama a su Reino celestial? ¿No nos vamos a purificar? ¿No vamos a dejar de una vez este género de vida que llevamos, para seguir a fondo el Evangelio? (...) Decimos que deseamos el Reinado de Dios, pero sin preocuparnos demasiado por los medios a emplear para conseguirlo.
Aún más, por la vanidad de nuestro espíritu, sin preocuparnos lo más mínimo por observar los mandamientos del Señor, creemos ser dignos de recibir las mismas recompensas que aquellos que han resistido al pecado hasta la muerte. Pero ¿quién en tiempo de la siembra ha podido quedarse sentado y dormir en casa y después recoger las gavillas preparadas durante la cosecha? ¿Quién ha hecho la vendimia sin haber plantado y cultivado la viña? Los frutos son para los que han trabajado, las recompensas y las coronas para los que han vencido. ¿Alguien ha coronado a un atleta que no se hubiera ni siquiera revestido para combatir con su adversario? Sin embargo, no sólo es necesario vencer sino también “luchar según las reglas”, como dice el apóstol Pablo (2 Tes 114,5), según los mandamientos que nos han sido dados. (…)
Dios es bueno, pero también es justo (…):”El Señor ama la justicia y el derecho” (Sal 32,5), por eso Señor "celebraré con un canto la bondad y la justicia (Sal 100, 1) (…) Fíjate con qué discernimiento el Señor usa la misericordia. No es misericordioso sin ver, no juzga sin tener piedad, porque “el Señor es justo y bondadoso, nuestro Dios es compasivo” (Sal 114,5). Entonces, no tengamos de Dios una idea incompleta. Su amor por los hombre no sea un pretexto para nuestra negligencia.
(EDD)

Reflexión sobre el Libro de las Horas

Los santos el papa Cornelio y el obispo Cipriano se conmemoran juntos el 16 de septiembre debido a su estrecha amistad y a su compromiso compartido con la Iglesia cristiana primitiva durante una época de intensa persecución por parte del emperador Decio. Cornelio, nacido en Roma, ocupó el cargo de papa entre los años 251 y 253 d. C. Su papado se caracterizó por su actitud compasiva hacia los cristianos que, ante la persecución, habían flaqueado y habían apostatado. La apostasía se refiere al acto de renunciar a la fe cristiana, a menudo bajo la amenaza de muerte o de un castigo severo, negando públicamente la creencia en Cristo o participando en rituales paganos. El papa Cornelio defendía que se perdonara a quienes habían actuado así y se les acogiera de nuevo en la Iglesia, en lugar de que sus hermanos cristianos les infligieran castigos severos.

Cipriano, obispo de Cartago (África del Norte romana; la actual Túnez), que se había convertido al cristianismo a los 35 años, se convirtió en un firme defensor de Cornelio en este asunto. Ambos mantuvieron una intensa correspondencia, en la que Cipriano defendía a Cornelio frente a los movimientos cismáticos que pretendían socavar su autoridad. El papa Cornelio y el obispo Cipriano siguen siendo de gran relevancia hoy en día porque defendieron el perdón como piedra angular de nuestra fe cristiana. En un mundo cada vez más implacable y, en consecuencia, más duro y difícil de sobrellevar, su mensaje es más importante que nunca. Aunque las reivindicaciones de justicia suelen ser adecuadas y necesarias, nunca debemos perder de vista la necesidad imperiosa de perdonar, un principio que se encuentra en el corazón de nuestra fe.

Nuestra ilustración procede de una doble página del Libro de Horas de Catalina de Cleves, creado hacia 1440 en Utrecht (Países Bajos). Aquí vemos a los santos Cornelio y Cipriano compartiendo la iluminación de la página superior derecha: Cornelio sostiene un cuerno (cornus en latín, un juego de palabras con su nombre), mientras que Cipriano lleva la espada, símbolo de su martirio. La escena está enmarcada por exquisitas cenefas de jaulas de pájaros en plata y oro, quizá una referencia a Cornelio como patrón de los animales domésticos. Las Horas de Catalina de Cleves están reconocidas como el mayor manuscrito holandés iluminado, con 157 extraordinarias miniaturas del artista anónimo conocido como el "Maestro de Catalina de Cleves". Se le considera el mejor y más original iluminador de los Países Bajos septentrionales medievales, y este libro, su obra maestra.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

Amados Santos Cornelio y Cipriano, En medio de la persecución y el sufrimiento, mantuvisteis firmes vuestro compromiso con Cristo. Hoy, acudimos a vosotros buscando vuestra intercesión, para que fortalezcáis nuestra determinación y fe. Vosotros, que supisteis enfrentar los desafíos con valentía, interceded por nosotros en nuestras luchas diarias. Que en nuestra vida, la verdad sea nuestra guía, y el amor sea nuestra constante motivación. En el cielo, contempla la gloria eterna de Dios, pero en la Tierra, sigue siendo faros de esperanza. Santos Cornelio y Cipriano, rogad por nosotros, y ayudadnos a ser fieles discípulos de Cristo en todo momento. Con confianza en tu intercesión, decimos: Santos Cornelio y Cipriano, rueguen por nosotros.
Amén.
(PadreArturoCornejo)

sábado, 22 de agosto de 2026

Bienaventurada Virgen María Reina (22 de Agosto)

 

Lectura del Día

Isaίas 9, 1-3. 5-6

El pueblo que caminaba en tinieblas
vio una gran luz;
sobre los que vivían en tierra de sombras,
una luz resplandeció.

Engrandeciste a tu pueblo
e hiciste grande su alegría.
Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar,
como se alegran al repartirse el botín.
Porque tú quebrantaste su pesado yugo,
la barra que oprimía sus hombros y el cetro de su tirano,
como en el día de Madián.

Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado;
lleva sobre sus hombros el signo del imperio y su nombre será:
""Consejero Admirable"", ""Dios Poderoso"",
""Padre Sempiterno"", ""Príncipe de la Paz"";
para extender el principado con una paz sin límites
sobre el trono de David y sobre su reino;
para establecerlo y consolidarlo
con la justicia y el derecho, desde ahora y para siempre.
El celo del Señor lo realizará.

Evangelio del Día

Lucas 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.

Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: ""Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo"". Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

El ángel le dijo: ""No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin"".

María le dijo entonces al ángel: ""¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?"" El ángel le contestó: ""El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios"". María contestó: ""Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho"". Y el ángel se retiró de su presencia.

Las palabras de los Papas

"Para Dios nada hay imposible..." (Lc 1, 37). La Iglesia, en la liturgia de hoy, recurre a estas palabras, queriendo honrar el misterio de la Inmaculada Concepción de María. Recurre a las palabras de la Anunciación, a las palabras de Gabriel, cuyo nombre quiere decir: "Mi potencia es Dios". (…) Únicamente con esa omnipotencia que ama, únicamente con la infinita potencia del amor se puede explicar el hecho de que Dios-Verbo, Dios-Hijo se hace hombre. Sólo con la omnipotencia que ama, sólo con la inescrutable potencia del amor de Dios se puede explicar el hecho de que la Virgen —hija de padres humanos y de generaciones humanas— se convierta en la Madre de Dios. Y, sin embargo, este hecho era incomprensible para Ella misma: "¿Cómo será eso, pues no conozco varón?" (Lc 1, 34). Pero ¡"para Dios nada hay imposible"! (…) Puesto que la omnipotencia del Eterno Padre y la infinita potencia de amor que actúa con la fuerza del Espíritu Santo hacen que el Hijo de Dios se convierta en hombre en el seno de la Virgen de Nazaret, entonces la misma potencia en previsión de los méritos del Redentor, preserva a su Madre de la herencia del pecado original. (…)  ¡"¡Para Dios nada hay, imposible”!  (San Juan Pablo II - Homilía de la Santa Misa del 8 de diciembre de 1981)

(vatican.va)

Oración

Oración a María Reina del Papa Pío XII

María, “llena de gracia y bendita entre las mujeres”, extiende, te lo suplicamos, la mano de tu maternal protección sobre nosotro/as, tus hijo/as, que estamos en torno a tu trono de Reina, como falanges dóciles a tus indicaciones y resuelto/as a realizar con tu ayuda, en nosotros mismos y en nuestro/as hermano/as, el ideal de la verdad y de la perfección cristiana.

Nuestra mirada se fija con admiración en ti, Hija Inmaculada y predilecta del Padre, Esposa del Espíritu Santo y Madre delicadísima de Jesús. Obtennos de tu Hijo el poder reflejar en nosotros tus sublimes virtudes en cualquier edad y cualquier condición.

Haz que seamos puros y sin mancha en nuestros sentimientos y en nuestras costumbres; compañero/as afectuoso/as, comprensivo/as para con nuestros esposa/os; administradores prudentes de nuestros hogares domésticos; ciudadanos ejemplares en nuestra querida nación; hijo/as fieles de la Iglesia, dispuesto/as a dejarnos guiar por ella en el pensar y en el obrar.

Ayúdanos, María amantísima, a observar plenamente los deberes de nuestro estado y a hacer de nuestras moradas centros de vida espiritual y de caridad activa, escuelas de formación de las conciencias y jardines de todas las virtudes; asístenos a fin de que, incluso en la vida social y pública, sepamos ser un ejemplo de fe profunda, de práctica cristiana constante, de integridad incorruptible y de justo equilibrio, fundado sobre los más sólidos principios religiosos.

Bendice las intenciones que nos inspiras y las fatigas que nos ayudas a soportar, y que nos sea dado el poder ver, con tu auxilio, sus frutos abundantes en el tiempo y en la eternidad. Amén.

(cf. mdrevelacion.org)

jueves, 7 de mayo de 2026

Evangelio del día - Jueves 5a. Semana de Pascua

 


Libro de los Hechos de los Apóstoles 15,7-21.

Al cabo de una prolongada discusión, Pedro se levantó y dijo: "Hermanos, ustedes saben que Dios, desde los primeros días, me eligió entre todos ustedes para anunciar a los paganos la Palabra del Evangelio, a fin de que ellos abracen la fe.
Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio en favor de ellos, enviándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros.
El no hizo ninguna distinción entre ellos y nosotros, y los purificó por medio de la fe.
¿Por qué ahora ustedes tientan a Dios, pretendiendo imponer a los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar?
Por el contrario, creemos que tanto ellos como nosotros somos salvados por la gracia del Señor Jesús".
Después, toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar los signos y prodigios que Dios había realizado entre los paganos por intermedio de ellos.
Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra, diciendo: "Hermanos, les ruego que me escuchen:
Simón les ha expuesto cómo Dios dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas, un Pueblo consagrado a su Nombre.
Con esto concuerdan las palabras de los profetas que dicen:
Después de esto, yo volveré y levantaré la choza derruida de David; restauraré sus ruinas y la reconstruiré,
para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que llevan mi Nombre. Así dice el Señor, que da
a conocer estas cosas desde la eternidad.
Por eso considero que no se debe inquietar a los paganos que se convierten a Dios,
sino que solamente se les debe escribir, pidiéndoles que se abstengan de lo que está contaminado por los ídolos, de las uniones ilegales, de la carne de animales muertos sin desangrar y de la sangre.
Desde hace muchísimo tiempo, en efecto, Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores que leen la Ley en la sinagoga todos los sábados".


Salmo 96(95),1-2a.2b-3.10.

Anuncien las maravillas del Señor entre los pueblos.

Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre.

Día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos.

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina!
el mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”.


Evangelio según San Juan 15,9-11.

Jesús dijo a sus discípulos:
«Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor.
Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.»

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Reflexión sobre el cuadro

En estos días entre Pascua y Pentecostés, muchos jóvenes de nuestras parroquias (y aquí en la catedral de Westminster) se preparan para recibir el sacramento de la Confirmación. En la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, San Pedro habla de cómo Dios da el Espíritu Santo gratuitamente, derramando su vida en los corazones sin distinción. Es este mismo Espíritu el que nuestros candidatos se preparan a recibir de un modo nuevo y más profundo. Y cuando les hablamos de los dones del Espíritu, hablamos también de sus frutos. Una y otra vez, Pedro y Pablo nos recuerdan que justo después del amor viene la alegría. Los dos son inseparables: el amor y la alegría que da el Espíritu Santo. Allí donde se acoge y se vive el amor de Dios, la alegría comienza a echar raíces.

Esto es exactamente de lo que habla Jesús en la lectura del Evangelio de hoy: “Os he dicho esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría sea completa”. El Señor no nos ofrece una felicidad pasajera, sino una alegría profunda. Y nos muestra el camino para alcanzarla: permanecer en su amor. Muchas personas se pasan la vida buscando la felicidad en todo tipo de lugares, a menudo sin encontrarla. Las alegrías temporales duran un poco, pero no son la alegría eterna que Dios no puede esperar a compartir con nosotros, a darnos. Y el Evangelio es claro: la alegría no es algo que tomamos o conseguimos; ¡es algo que recibimos! Y cuando abrimos nuestros corazones para recibir este don a través del Espíritu Santo, entonces la verdadera felicidad puede echar raíces.

Si queremos ver la alegría pura hecha visible, miremos el cuadro Juegos de niños, de Pieter Bruegel el Viejo. Toda la plaza de la ciudad está viva, rebosante de más de 230 niños, ocupados en 83 juegos, completamente absortos en el juego alegre. No hay adultos a la vista. El mundo les pertenece. Mires donde mires, algo está ocurriendo: niños que corren, trepan, giran, ríen, inventan juegos, copian el mundo de los mayores y, sin embargo, lo transforman en algo más ligero, más libre, más alegre. Lo realmente encantador es la seriedad con la que juegan, totalmente presentes, totalmente vivos. Y sin embargo, para nosotros, que miramos desde dentro, es una delicia. Es alegría sin cálculos, sin ansiedad, simplemente la vida vivida plenamente en el momento.

Y quizá por eso este cuadro es una imagen tan perfecta para la reflexión de hoy. Los niños que juegan no se preocupan por el mañana, no llevan las cargas del ayer: simplemente están en el momento, y en ese estar, están alegres. Bruegel nos recuerda que la alegría no es algo complicado o lejano 'que hay que obtener'. Es algo que se da, que se recibe y que se vive en el momento. Y tal vez, sólo tal vez, en la risa y la energía de estos niños, vislumbramos la alegría de la que habla Cristo: el tipo de alegría que llena el corazón cuando está plenamente vivo.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

Te amo, oh mi Dios.

Mi único deseo es amarte
hasta el último suspiro de mi vida.

Te amo, oh infinitamente amoroso Dios,
y prefiero morir amándote que vivir un instante sin Ti.

Te amo, oh mi Dios, y mi único temor es ir al infierno,
porque ahí nunca tendría la dulce consolación de tu amor,

Oh mi Dios,
si mi lengua no puede decir
cada instante que te amo,
por lo menos quiero
que mi corazón lo repita cada vez que respiro.

Ah, dame la gracia de sufrir mientras que te amo,
y de amarte mientras que sufro,
y el día que me muera
no sólo amarte sino sentir que te amo.

Te suplico que mientras más cerca esté de mi hora
final aumentes y perfecciones mi amor por Ti.

Amén.

(San Juan María Vianney)

domingo, 25 de enero de 2026

Evangelio del día - ¿No sería muchìsimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical presencial?


 

Libro de Isaías 8,23.9,1-3.

porque ya no habrá oscuridad allí donde reinaba la angustia. En un primer tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro llenará de gloria la ruta del mar, el otro lado del Jordán, el distrito de los paganos.
El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz.
Tú has multiplicado la alegría, has acrecentado el gozo; ellos se regocijan en tu presencia. como se goza en la cosecha, como cuando reina la alegría por el reparto del botín.
Porque el yugo que pesaba sobre él, la barra sobre su espalda y el palo de su carcelero, todo eso lo has destrozado como en el día de Madián.


Salmo 27(26),1.4.13-14.

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?

Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.


Carta I de San Pablo a los Corintios 1,10-13.17.

Hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones entre ustedes y vivan en perfecta armonía, teniendo la misma manera de pensar y de sentir.
Porque los de la familia de Cloe me han contado que hay discordias entre ustedes.
Me refiero a que cada uno afirma: "Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Cefas, yo de Cristo".
¿Acaso Cristo está dividido? ¿O es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O será que ustedes fueron bautizados en el nombre de Pablo?
Porque Cristo no me envió a bautizar, sino a anunciar la Buena Noticia, y esto sin recurrir a la elocuencia humana, para que la cruz de Cristo no pierda su eficacia.


Evangelio según San Mateo 4,12-23.

Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea.
Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí,
para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones!
El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz.
A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca".
Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores.
Entonces les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres".
Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.
Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


Bulle

Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179)
abadesa benedictina y doctora de la Iglesia
Libro de los Méritos de la Vida. Liber Vitae Meritorum (“Hildegarde de Bingen, Prophète et docteur pour le troisième millénaire”, Beatitudes, 2012), trad. sc©evangelizo.org


Cristo Dios busca al hombre y lo renueva

Yo soy la fuerza de la divinidad desde antes de los tiempos, no tengo comienzo. Soy la fuerza con que Dios hizo todo, discerniendo y poniendo a prueba. Soy el espejo de la Providencia de todos y he resonado con fuerza inmensa, ya que soy la palabra que resuena -“Hágase”- con la que todo comenzó…
Vine como el fuego y reposé en el seno ardiente de la Virgen y en su carne inmaculada. Me encarné y así he devenido un coloso, con un valor que sobrepasa al de todo hombre… Salido del seno de la Virgen, inmerso en el agua, busqué al hombre y lo purifiqué…
He recorrido el círculo de mi vida renovando a los otros hombres. Tocando la figura del hombre que me ha tocado, establecí la justa relación. Con mi humanidad, até y destruí la fuerza del diablo, pero sólo me conocerá plenamente cuando yo ocupe mi trono para juzgar. Entonces, él estará totalmente confundido.

Reflexión sobre el cuadro

Mateo presenta el inicio de la vida pública de Jesús como una repentina explosión de luz en un mundo sumido en las tinieblas. En ella reconoce el cumplimiento de una antigua promesa de Isaías: un pueblo acostumbrado desde hacía mucho tiempo a la oscuridad se ve ahora iluminado; los que vivían bajo la sombra de la muerte descubren que la luz ha llegado hasta ellos. ¿Y qué era esa luz?: Jesús mismo.

El efecto fue inmediato y magnético. La gente comenzó a acudir a él desde todas las direcciones: desde Galilea y más allá, desde Siria, la Decápolis, Jerusalén, Judea y al otro lado del Jordán. Sobre todo, aquellos que estaban cansados, heridos y agobiados se sentían atraídos por él. Mateo capta algo eléctrico en aquellos primeros días: una sensación de explosión de expectativas, alegría y nuevas posibilidades. Sin embargo, ese primer destello de luz no se limitó al pasado. No se ha desvanecido con el tiempo. El mismo Jesús, ahora resucitado y vivo, sigue estando poderosamente presente entre nosotros. Mateo termina su Evangelio con las palabras 'él está con nosotros siempre', lo que significa que la Luz está con nosotros, siempre.

Esa repentina irrupción de la luz de Dios podría imaginarse como fuegos artificiales: un cielo oscuro en suspenso y, de repente, sin previo aviso, una explosión de brillo que transforma la oscuridad en belleza. Es precisamente este momento el que vemos capturado en Fuegos artificiales en el Castillo Sant'Angelo, de Joseph Wright of Derby. Wright, activo en Roma a mediados de la década de 1770 como parte del Grand Tour, estaba fascinado por la luz, ya fuera científica, artificial o celestial. Se hizo famoso por pintar dramáticas escenas nocturnas iluminadas por una única y potente fuente. Aquí, pintado entre 1774 y 1778, el cielo nocturno sobre el Castillo Sant'Angelo (con San Pedro al fondo) se ve repentinamente atravesado por una explosión de color y luz radiante. Por un momento, todo cambia: la piedra, el río y la multitud quedan atrapados en el resplandor. Cuando Cristo entró en la historia, su luz irrumpió en una obra oscurecida, pero a diferencia de los fuegos artificiales, que solo brillan momentáneamente, su luz es eterna.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

"Señor Jesús, Luz del mundo, te pido que resplandezcas en mi corazón. Ilumina mis decisiones, disipa mis dudas y disipa cualquier sombra de desamor o miedo. Que tu luz sea la guía en mi camino y que yo pueda reflejar tu amor a todos los que me rodean. Amén". 

jueves, 25 de diciembre de 2025

Evangelio del día - Navidad ¿No sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa presencial?


 

Libro de Isaías 52,7-10.

¡Qué hermosos son sobre las montañas
los pasos del que trae la buena noticia,
del que proclama la paz,
del que anuncia la felicidad,
del que proclama la salvación,
y dice a Sión: "¡Tu Dios reina!".
¡Escucha! Tus centinelas levantan la voz,
gritan todos juntos de alegría,
porque ellos ven con sus propios ojos
el regreso del Señor a Sión,
¡Prorrumpan en gritos de alegría,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor consuela a su Pueblo,
Él redime a Jerusalén!
El Señor desnuda su santo brazo
a la vista de todas las naciones,
verán la salvación de nuestro Dios.

Salmo 98(97),1.2-3ab.3cd-4.5-6.

¡Canten al Señor un canto nuevo!

Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.

El Señor manifestó su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
se acordó de su amor y su fidelidad
en favor del pueblo de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.
Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.

Canten al Señor con el arpa
y al son de instrumentos musicales;
con clarines y sonidos de trompeta
aclamen al Señor, que es Rey.

Carta a los Hebreos 1,1-6.

Después de haber hablado antiguamente a nuestros padres por medio de los Profetas, en muchas ocasiones y de diversas maneras,
ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo el mundo.
El es el resplandor de su gloria y la impronta de su ser. El sostiene el universo con su Palabra poderosa, y después de realizar la purificación de los pecados, se sentó a la derecha del trono de Dios en lo más alto del cielo.
Así llegó a ser tan superior a los ángeles, cuanto incomparablemente mayor que el de ellos es el Nombre que recibió en herencia.
¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: "Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy?" ¿Y de qué ángel dijo: "Yo seré un padre para él y él será para mi un hijo?"
Y al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios dice: "Que todos los ángeles de Dios lo adoren."

Evangelio según San Juan 1,1-18.

Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
Al principio estaba junto a Dios.
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.
En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron.
Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.
Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
El no era la luz, sino el testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre.
Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.
Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.
Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.
Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él, al declarar: "Este es aquel del que yo dije: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo".
De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia:
porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Hijo único, que está en el seno del Padre.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Bulle

San Nersés Shnorhalí (1102-1173)
patriarca armenio
Jesús, Hijo Único del Padre, II,328-332 (SC 203. Jésus Fils Unique du Père, Cerf, 1973), trad. sc©evangelizo.org


¡Hijo único del Padre, has nacido en nuestra carne!

Primero, por tu Espíritu divino
El alma de la santa Virgen fue santificada,
Y la fuerza de tu Padre de los cielos
La cubrió con su sombra.
Luego, Tú, el Hijo Único del Padre,
Descendiste voluntariamente en sus entrañas.
Has devenido verdaderamente carne,
Dios y hombre, ambos forman uno.
Has nacido con nuestro cuerpo humano,
Tú que fuiste primero incorporalmente engendrado del Padre,
Has sacado los dolores del primer hombre,
Cubierto de hojas, gracias a tus pañales.
Tú, el Verbo, en el pesebre como el que no tiene palabra
Para ser el alimento del que tiene la palabra,
Tú, Luz, manifestado por la luz de la estrella,
Los Magos gracias a ella Te han adorado.
Los Coros de Ángeles descendieron hasta la gruta,
Y Te servían en tu santa Natividad.
Ellos llegaron a los pastores y les anunciaban la Buena Noticia,
Cantando “¡Gloria en lo Alto del cielo!”.
(EDD)

Reflexión sobre el cuadro

Queridos amigos:,

Ahora que nos reunimos una vez más en torno al misterio de la Navidad, quiero dar las gracias a cada uno de ustedes por formar parte de la comunidad Christian Art. Cada día, a través de continentes y husos horarios, rezamos juntos, contemplamos juntos el arte y nos deleitamos juntos en la belleza del Evangelio. Su presencia, su fe, su curiosidad y su amor por la belleza son lo que hace que nuestra misión prospere. Gracias por leer y apoyar lo que hacemos.

Este año, el día de Navidad, me gustaría presentarles una joya del arte renacentista temprano: “La Natividad” de Sandro Botticelli. Pintada con la delicadeza luminosa que caracteriza toda la obra de Botticelli, la escena es tierna e íntima. La Sagrada Familia ocupa el centro: María se arrodilla en oración, José descansa tranquilamente, un pequeño Juan Bautista también se arrodilla... y el Niño Jesús yace en la tierra desnuda, frágil, pero tan presente. Detrás de ellos, un rústico establo con un burro y un buey se abre a un cálido paisaje toscano bañado por una luz dorada. Los ángeles de Botticelli, con sus túnicas fluidas y sus rostros serenos, se inclinan con reverencia, uniendo el cielo y la tierra en adoración.

Y así, mientras meditamos sobre esta escena, esperamos sentir algo de lo que Botticelli quiso transmitir: que Cristo entra en nuestro mundo de manera silenciosa, humilde y hermosa, para traernos paz, esperanza y alegría.

Desde mi escritorio, les deseo a todos ustedes una Navidad llena de bendiciones y gracia. Gracias por orar con nosotros, apoyarnos y ayudarnos a compartir el Evangelio a través del arte.

Que el Niño Jesús nazca de nuevo en vuestros hogares y en vuestros corazones.

Con todas las bendiciones,

Padre Patrick



Oración

(Meditando el texto de San Nersés)