Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".
Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".
Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
San Pedro Crisólogo (c. 406-450) obispo de Ravenna, doctor de la Iglesia Sermón 84; PL 52, 438
El Testimonio de Tomás
¿Por qué Tomás busca pruebas para su fe? A su amor, hermanos, le habría gustado que después de la resurrección del Señor la falta de fe no le dejara a nadie con duda. Pero Tomás no llevaba solo la incertidumbre de su corazón, sino la de todos los hombres. Y antes de predicar la resurrección a las naciones, busca, un buen obrero, sobre el que fundará un misterio que pide tanta fe. Y el Señor muestra a todos los Apóstoles esto que Tomás había pedido. Jesús viene y le enseña sus manos y su costado (Jn 20,19-20). En efecto, el que entra, cuando las puertas estaban cerradas, puede ser tomado por los discípulos, por un espíritu si no había podido mostrarles que no era otro sino él, siendo las heridas el signo de su Pasión.
En seguida, se acerca a Tomás y le dice: “Trae tu mano y métela en mi costado y no seas incrédulo sino creyente. Que estas heridas que tu abres ahora, dejen fluir la fe por todo el universo, ellas que ya han vertido el agua del bautismo y la sangre del rescate” (Jn 19,34). Tomás responde: “Señor mío y Dios mío”. Que los incrédulos vengan y lo entiendan y, como dice el Señor, que no sean más incrédulos sino creyentes. Tomás manifiesta y proclama que lo que ve, no es solo un cuerpo humano, sino también que por la Pasión de su cuerpo de carne, Cristo es Dios y Señor. Es verdaderamente Dios quien sale vivo de la muerte y el que resucita de su herida.
Oración
Concédenos, Señor, celebrar con alegría la fiesta de santo Tomás; que la intercesión de este apóstol, que reconoció y confesó a Cristo como a su Señor y su Dios, nos haga crecer en la fe, para que así, creyendo en Jesús, el Mesías, tengamos vida en su nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
Nota: Patrono de jueces, constructores, arquitectos y teólogos. También de las ciudades: Prato, Parma, Urbino.
Aquí podemos ofrecerle sólo unos pocos aspectos de las mil maravillas de la Santa Misa
La salvación de la humanidad está en la celebración de la Santa Misa.
La salvación de la humanidad está cifrada en la celebración del Santo Sacrificio de la Misa, porque todo el esfuerzo del malvado anticristo se orientará a quitar de la Santa Madre Iglesia este santo misterio, en el que se maneja el precioso Cuerpo de Jesucristo, en memoria de su santa pasión, por medio de la cual los fieles cristianos de buena vida, aunque sean ignorantes y sin ciencia, podrán ver las astucias y malicias del malvado anticristo y de sus seguidores.
San Vicente Ferrer Las propiedades de la Santa Misa
La Santa Misa es lo más bello y hermoso que tiene la Iglesia.
La Santa Misa es lo más bello y hermoso que tiene la Iglesia. Por eso el demonio siempre buscó privar al mundo de la Santa Misa, por medio de los herejes, haciendo de ellos precursores del anticristo.
San Alfonso María de Ligorio Doctor de la Iglesia
A la hora de la muerte.
A la hora de la muerte estarán presentes tantos santos cuantas Santas Misas haya uno oído devotamente.
San Vicente Ferrer Las propiedades de la Santa Misa
Hace falta cultura religiosa.
Para valorar una obra de arte hace falta cultura, para valorar la Santa Misa hace falta cultura religiosa.
P. Jorge Loring
La Eucaristía es el centro y raíz de la vida sacerdotal.
Un sacerdote vale tanto cuanto su vida eucarística, especialmente su celebración eucarística... Ningún sacerdote puede realizarse plenamente si la Eucaristía no es el centro y raíz de su vida... No creáis que las horas pasadas delante del Sagrario son horas perdidas o de menos valor pastoral. Lo que se da a Dios nunca se pierde.
Beato Juan Pablo II Febrero 16, 1984
A la hora de la muerte.
La persona que oye la Santa Misa devota y benignamente, no morirá ese día de desgracia ni sin confesión.
San Vicente Ferrer Las propiedades de la Santa Misa
La Santa Misa tiene un valor infinito.
Yo hago más por la humanidad diciendo una Santa Misa, que repartiendo mil millones de dólares. Mil millones tiene un valor determinado, la Santa Misa tiene un valor infinito.
P. Jorge Loring
Apostolado de la Santa Misa Diaria
El Santo Sacrificio de la Misa aniquila todas las fuerzas del infierno.
Para el demonio no hay ejercicio de piedad más temible que la Santa Misa, ya que este Santo Sacrificio aniquila todas las fuerzas del infierno y es la fuente de todos los bienes para el hombre. ¡Oh riquezas incalculables del Santo Sacrificio de la Santa Misa!
Cumplió con 10 años, justo antes de morir en marzo de 2021, su deseo de ser misionera
Teresita Castillo falleció el pasado mes de marzo con tan sólo diez años Imagen del documental sobre su vida
“Ser misionera para llevar a la gente al cielo, y quiero llevar a los niños con Jesús y que vayan al cielo y sean felices para siempre, siempre”. Estas son las palabras que pronunciaba desde la cama del hospital la pequeña Teresita Castillo pocas semanas antes de morir en Madrid con tan sólo 10 años.
Su historia dio la vuelta al mundo haciéndose viral y las imágenes en las que pronunciaba este deseo tan profundo de amor a Dios han quedado reflejadas en el documentalTeresita, la niña misioneraque ha producido la Fundación EUK Mamie y HM Televisión, y que se puede ver gratuitamente ya en su canal de Youtube.
Para ella ser misionera era sufrir para que las almas conocieran a Jesús.Pero, guiada interiormente por Jesús y sostenida por la profunda fe de sus padres, ofreció sus sufrimientos por los sacerdotes y “para que muchos niños conozcan a Jesús y vayan al Cielo felices para siempre, siempre”.
Antes de morir fue nombrada oficialmente misionera por la Archidiócesis de Madrid. Y en otras de las imágenes del documental se la puede ver respondiendo ya en un estado débil qué era para ella ser misionera. “Hablar de Jesús siempre y dar alegría. Y estos días que estoy malita los he ofrecido por gente, por ejemplo por alguien que está malito o por los sacerdotes”, afirmaba una pequeña de sólo diez años pero con una profundidad adulta digna de un cristiano adulto.
Con este documental se pretende ofrecer la oportunidad de conocer mejor la vida de Teresita y su sincero amor a Jesús, que la hacía exclamar: “Estoy enamorada de Jesús” y que sostuvo día a día su ofrecimiento, como una pequeña víctima que escondía sus sufrimientos detrás de su sonrisa y su alegría:
En esta producción de algo menos de una hora de duración hablan de la fe y la vida de Teresita sus padres, Eduardo Castillo y Teresa Diego, su abuela Teresa González, su tía Marta de Diego, además de su mejor amiga y algunos de sus primos.
Teresita era adoptada. Sus padres casados en 2002 no tenía niños y habían pasado ya varios años sin lograr tener hijos. Fue en un viaje a Medjugorje, tras una imposición de manos y una efusión del Espíritu Santo, cuando vieron confirmada la llamada para adoptar. Y el regalo que recibirían tiempo después sería Teresita.
En noviembre de 2015, con tan sólo cinco años y medio, le descubren un tumor en la cabeza. Comenzaron para ella cinco años de pruebas, biopsias, intervenciones quirúrgicas, quimioterapia, tratamiento de protones, todo esto llevado con alegría, y las once operaciones de su cabeza en sus últimas seis semanas de vida. En diciembre de 2020 empeoró. Fue ingresada en el hospital en enero. No saldría de él más que para ir al cielo con Jesús, como había soñado.
Precisamente ser misionera era el gran sueño de esta niña fallecida en Madrid y así se lo pidió al vicario episcopal de Madrid, Ángel Camino, cuando el 11 de febrero, festividad de la Virgen de Lourdes, acudió a visitarla al hospital de La Paz.
Este sacerdote quedó impresionado y sin palabras ante la enorme fe de una niña gravemente enferma. Su testimonio de amor a Jesús en mitad del sufrimiento es un ejemplo para todos, no sólo para los niños, pues muestra cómo debe ser el camino al Cielo, pues como dice el Evangelio “si no sois como niños no entrareis en el Reino de los Cielos".
Este es un pequeño relato que el padre Ángel Camino envió al resto de sacerdotes de su vicaría tras su encuentro con Teresita:
“Ahora os entrecomillo las expresiones de Teresita; me dice: ‘¿me traes a Jesús verdad?’, sí, le respondo, te traigo a Jesús y la fuerza del Espíritu Santo con la Unción. A continuación me dice: ‘¿Sabes una cosa? Yo quiero mucho a Jesús’. Lo oye su madre y dirigiéndose a su hija le dice: ‘dile a Ángel lo que tú quieres ser’. Mira fijamente a su madre y le dice: ‘¿Se lo digo de verdad?’ y la mamá dice: ‘tú verás’. Teresita me dice: ‘yo quiero ser misionera’.
»Me impacta tanto su respuesta, totalmente inesperada para mí, que cogiendo fuerzas de dónde no tenía, por la emoción que me produjo su respuesta, que le digo: ‘Teresita, yo te constituyo ahora mismo misionera de la Iglesia, y esta tarde te traeré el documento que lo acredita y la cruz de la misionera’. Ella añade: ‘P. Ángel ¿sabes una cosa?: yo rezo para que muchos niños conozcan a Jesús’. A continuación le he administrado el Sacramento de la Unción, le he dado la comunión y la bendición apostólica del Papa Francisco. Ha sido un momento de oración, sumamente sencillo pero profundamente sobrenatural. Se han unido a nosotros algunas enfermeras que espontáneamente nos hicieron unas fotos, para mí totalmente inesperadas, y que quedarán como un recuerdo imborrable. Nos hemos despedido mientras ella con su mamá se quedaba rezando y dando gracias.
»Esa mañana tenía una reunión de Arciprestazgo; en cuanto la terminé fui directamente a la Vicaría y ayudado por los secretarios Miguel y Mª Pilar, elaboramos el oficio de misionera bajo un pergamino verdaderamente precioso. Recogí la cruz de la misionera y a las cinco de la tarde regresé de nuevo al Hospital de La Paz. Me estaban esperando los capellanes y fuimos derechos a la UCI nuevamente. En cuanto me ve la mamá dice en voz alta: ‘Teresita ¡no me lo puedo creer! Viene el Sr. Vicario con el regalo para ti’. La niña que estaba medio dormida se despertó de inmediato y cogió entre sus manos el documento y la cruz. La mamá se lo lee en voz alta, mientras ella escucha atentamente y ocurre lo que nos imaginábamos, se emociona hasta que la madre la consuela, y Teresita dice en voz alta: ‘esa cruz pónmela en la barra para que la vea bien, y mañana la llevo al quirófano. Ya soy misionera’. Nos despedimos con estas palabras de Teresitas: ‘Entonces P. Ángel ¿soy misionera?’, y yo respondo ‘tú eres misionera’”.
Nuestro hogar es el lugar donde descansamos y recuperamos fuerzas. Pero, para poder vivir con la alegría de un hogar es necesario cierto orden
Estoy segura que muchos padres tienen grabado en su mente ese momento de tener que acostar a los niños y ver la habitación de los juguetes patas arriba.
¿Por dónde empiezo?
Muchas veces el orden se hace complicado y todavía más en una casa con niños. Nuestro hogar es el lugar donde descansamos y recuperamos fuerzas. Pero, para poder vivir con la alegría de un hogar es necesario cierto orden.
El desorden nos impide relajarnos, nos carga de estímulos, nos distrae y nos impide enfocarnos en lo que realmente queremos, nos hace perder dinero y también tiempo, pues no encontramos lo que necesitamos.
Tal vez, el problema mayor sea que muchas veces no sabemos por dónde empezar a recoger.
De pequeña me enseñaron algo que nunca olvidaré y que me gustaría poder transmitir a mis hijos: “haz las cosas en su momento, no te dejes de llevar por el mañana. Hazlas con amor y buen humor”.
No procrastinar
¡Cuánto amor puede haber en una camisa bien planchada, un trastero ordenado o un plato de lentejas!
A mí, como madre, el orden me lleva a poner en primera línea el amor a Dios. Porque de lo contrario me dejaría llevar por todo tipo de pretextos para procrastinar. En cambio, el pensar que también es posible santificar esta ardua tarea de mantener el orden, me lleva a vivir mucho mejor las circunstancias ordinarias de cada día.
No existe una varita mágica que recoja habitaciones a golpe de endecasílabos. Pero les aseguro que se llega muy lejos y todo es más eficaz haciendo las cosas a su hora.
Cuida las rutinas. Esta es la primera regla de oro para mantener el orden. Como ya hemos dicho no hay recetas mágicas pero sí existen ciertos trucos que pueden hacer más fácil tu día a día.
Tips para un mínimo de orden
A continuación te propongo varios tips.
–Define un sitio para cada cosa: de esa manera evitaremos estrés de última hora porque no aparecen las llaves, un zapato, una bufanda…
–Ordena poco a poco: intenta recoger cada cosa que veas a tu paso descolocada. Esto, sobre todo en una casa con niños, contribuye a que el caos no sea exagerado.
–Establece una rutina de limpieza: si te cuesta planificarte y tiendes a dejar todo para después, establecer rutinas puede ser de gran ayuda. Puedes imprimirlas y ponerlas visibles en algún punto de la casa, de modo que todos puedan colaborar.
–No aplaces la tarea de limpiar después de ensuciar: resulta mucho más fácil recoger la cocina después de comer, guardar y limpiar las témperas o los juguetes inmediatamente después de usarlos.
–Proporciona espacios de almacenaje eficaces para cada edad. Por ejemplo, percheros a la altura de los niños, zapateros que ellos mismos puedan abrir, una cajita para gomas o adornos del pelo, un espacio para las mochilas del colegio.
Orden interior
Aunque pueda parecer curioso, a pesar de tener relación con lo material, el orden tiene su origen en el espíritu. Es fruto de un trabajo interior en el que valoramos cómo organizar nuestro día de forma que ninguna de nuestras parcelas (trabajo, oración, familia, amigos, ocio) quede descuidada.
Esto hace que orientemos nuestra jerarquía de valores hacia el servicio como signo de amor hacia quienes nos rodean.
Ahora bien, si desterramos la pereza, conseguiremos que la dedicación, la perseverancia y la entrega nos lleven a objetivos que a priori nos parecían inalcanzables.
Por tanto, es muy importante ser educados en el orden desde la infancia, pues éste se opone a la ociosidad (tan peligrosa en la adolescencia), nos ayuda a conformar una recta personalidad, nos hace eficaces y nos regala la actitud mental de resolver con rapidez ciertos problemas o circunstancias.
Porque, como nos decía un gran Santo: “Cuando tengas orden se multiplicará tu tiempo, y, por tanto, podrás dar más gloria a Dios, trabajando más en su servicio” (San José María).
Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad.
Entonces le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados".
Algunos escribas pensaron: "Este hombre blasfema".
Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal?
¿Qué es más fácil decir: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate y camina'?
Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El se levantó y se fue a su casa.
Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
Reflexiones sobre la lectura de hoy
Jesús ve lo que está en el corazón y ayuda a cada persona a reconocer sus propios motivos y deseos. Aquí, ante Dios, advierto lo que es semejante a que mi corazón sepa y hable a Jesús sobre lo que está pasando en mi corazón estos días.
La gente que llevó al paralítico ante Jesús quería que estuviera sano y entero, como ellos. Jesús no los decepcionó, pero los llevó a ver cómo Dios quiere restaurarnos interiormente, para permitirnos estar de pie ante el que nos creó por amor. (https://www.espaciosagrado.com/)
Oración
Padre santo gracias por hablarme a través de este Santo Evangelio. Tú que eres misericordia, Libérame de todas mis parálisis de alma, mente, cuerpo, espíritu y corazón, quiero ser más fiel a ti quiero confiar más en ti Ayúdame a romper las cadenas que me atan al mundo y me apartan de ti solo quiero ser tuyo Señor Amén