Entradas populares

jueves, 2 de mayo de 2024

Pensamiento MSC del día

 

Miguel MSC

Evangelio del día

 

Libro de los Hechos de los Apóstoles 15,7-21.

Al cabo de una prolongada discusión, Pedro se levantó y dijo: "Hermanos, ustedes saben que Dios, desde los primeros días, me eligió entre todos ustedes para anunciar a los paganos la Palabra del Evangelio, a fin de que ellos abracen la fe.
Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio en favor de ellos, enviándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros.
El no hizo ninguna distinción entre ellos y nosotros, y los purificó por medio de la fe.
¿Por qué ahora ustedes tientan a Dios, pretendiendo imponer a los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar?
Por el contrario, creemos que tanto ellos como nosotros somos salvados por la gracia del Señor Jesús".
Después, toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar los signos y prodigios que Dios había realizado entre los paganos por intermedio de ellos.
Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra, diciendo: "Hermanos, les ruego que me escuchen:
Simón les ha expuesto cómo Dios dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas, un Pueblo consagrado a su Nombre.
Con esto concuerdan las palabras de los profetas que dicen:
Después de esto, yo volveré y levantaré la choza derruida de David; restauraré sus ruinas y la reconstruiré,
para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que llevan mi Nombre. Así dice el Señor, que da
a conocer estas cosas desde la eternidad.
Por eso considero que no se debe inquietar a los paganos que se convierten a Dios,
sino que solamente se les debe escribir, pidiéndoles que se abstengan de lo que está contaminado por los ídolos, de las uniones ilegales, de la carne de animales muertos sin desangrar y de la sangre.
Desde hace muchísimo tiempo, en efecto, Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores que leen la Ley en la sinagoga todos los sábados".


Salmo 96(95),1-2a.2b-3.10.

Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre.

Día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos.

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina!
el mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”.


Evangelio según San Juan 15,9-11.

Jesús dijo a sus discípulos:
«Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor.
Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.»


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Compartir el Evangelio en Facebook


Bulle

Santa Gertrudis de Helfta (1256-1301)
monja benedictina
Ejercicios Espirituales IV (SC 127. Œuvres spirituelles, Cerf, 1967), trad. sc©evangelizo.org


¡Dios de mi vida, mi amor!

¿Quién soy, mi Dios, amor de mi corazón? Lamentablemente, te soy disímil. He aquí que soy como una ínfima gotita de tu bondad. Y tú eres el océano lleno de total bondad.
¡Oh amor, amor, abre en mí, tan pequeña, las entrañas de tu bondad! ¡Haz brotar las cataratas de tu benigna paternidad y manar sobre mí los manantiales del gran abismo de tu infinita misericordia! ¡Qué me sumerja en la sima de tu caridad y en el océano de tu misericordiosa bondad! Desaparezca en el diluvio de tu vivo amor, como desaparece una gota de agua de mar en la profundidad de su inmensidad. Muera, muera en el torrente de tu inmensa piedad, como muere la chispa de fuego en el torrente impetuoso de un río.
¡Qué el rocío de tu amor me cubra y la copa de tu amor lleve mi vida! ¡El secreto designio de tu sabio amor obre y cumpla la gloriosa muerte de amor, amor que da la vida! Entonces, perderé mi vida en ti, dónde vives eternamente, oh mi amor, Dios de mi vida. Amén.  (EDD)

Oración

(Recemos la de santa Gertrudis. ¿Se anima?)



miércoles, 1 de mayo de 2024

Si soy estricto con mis hijos ¿se rebotarán con una vida desordenada al crecer? Respuesta: no

Una familia puede ser a la vez estricta y cariñosa... es lo más eficaz

Los padres tienen que decir que no a sus hijos, marcar límites y mantenerse firmes
Los padres tienen que decir que no a sus hijos, marcar límites y mantenerse firmes


Muchos padres creen que no pueden ser estrictos con sus hijos porque temen que al crecer, a los 18 años, por un efecto rebote, se conviertan en rebeldes muy desordenados, que dejen los estudios, se emborrachen y desperdicien su vida. 

Para evitar ese "rebote", muchos padres prefieren dejar que sean rebeldes en su adolescencia e infancia, no imponerles normas, dejar que salgan de botellón ("pero el mío bebe sin pasarse", creen) y esperan que pasada cierta edad sentarán cabeza o, al menos, serán felices "a su manera".

El autoengaño de los padres "blandos"

Como explica el médico y educador Leonard Sax en su interesante libro El colapso de la autoridad (Palabra, 2017) esos padres "blandos" se autoengañan y dañan a sus hijos. 

Ningún estudio muestra que en las familias con normas, horarios y exigencias estrictas los chicos crezcan "rebotados".

Al contrario, la ciencia sociológica, tras muchos estudios y décadas de investigación, considera demostrado ya que esos chicos crecen con buenos hábitos y les va bien en la vida.

Y al contrario, la ciencia demuestra que en las familias "blandas" (sean negligentes o bien indulgentes) los chicos crecen sin hábitos de trabajo y diligencia y les va mal. 

Portada de El colapso de la autoridad, de Leonard Sax

Portada de El colapso de la autoridad, de Leonard Sax. En España va por su 4ª edición en 2023.

Leonard Sax considera que los mejores estudios al respecto, después de 40 años, son los de Diana Baumrind y su equipo investigador. Estos estudios muestran que la mejor fórmula es la de las familias que son a la vez cariñosas y estrictas, es decir, que saben decir a sus hijos "no", con firmeza, pero también con afecto. 

Leonard Sax es un pedagogo y popular autor de libros sobre educación
Leonard Sax es experto en educación y ha escrito varios libros para padres.

Una fórmula clásica de eficacia probada (aunque el niño o adolescente proteste) es decir: "no puedes, cariño, porque te lo decimos nosotros, que somos tus padres, te queremos, y en unos años verás que era la mejor para ti". 

Un mito moderno de Occidente

Por supuesto, a las presiones típicas ("si me quisierais me dejaríais", "si me quisierais confiarías en mí", "cuando sea mayor haré todo eso que no me dejáis, mejor dejadme ahora...") hay que responder con un clásico: "no, cariño, no" y un "de mayor haz lo que quieras y luego me llamas y me lo cuentas". 

¿De dónde sale la idea de "he de ceder o mi hijo se rebotará"?

No nace de la ciencia pedagógica ni la sociológica: es un mito moderno de Occidente, un bulo, un hoax, una fantasía... 

"Cuando pregunto a los padres que por qué piensan que una paternidad más exigente dará como resultado una conducta más insensata en sus hijos con el paso de los años, son muchos los que responden citando algo que han visto en una película sobre el hijo adolescente de unos padres muy puritanos, o lanzando una afirmación sobre algo que escucharon en la televisión hace muchos años. La respuesta que suelo dar a estos padres es que no existe ningún estudio científico que respalde esa idea. De hecho son muchos los que la contradicen", explica el doctor Leonard Sax.

La ingenuidad de algunos padres

Además, es un "bulo" que no se aplica en ningún otro ámbito de la vida. Ningún jefe contrata a un empleado que le consta que en otros empleos y con otras empresas robaba material de la empresa o se saltaba horas de trabajo pensando "seguro que ya ha superado eso".

Y al revés: si sabes que alguien fue un empleado eficaz y escrupuloso en otros trabajos no pensarás "seguro que es un reprimido y estallará un efecto rebote en cualquier momento". Con esos datos, todos los profesionales saben quién es de fiar. 

Padres que jamás creerían ni aplicarían la idea supersticiosa del "rebote" en el trabajo, asombrosamente se la creen aplicada a sus hijos.

El llamado "efecto rebote", en los pocos casos que se da, es anecdótico, comenta Sax.

Pone el ejemplo de un caso que conoce: un chico que a los 18 años por fin se pudo comprar una videoconsola y se dedicó a jugar intensamente varias semanas, algo que sus padres nunca antes le dejaron. Sí, disfrutó unas semanas, pero en pocos meses se aburrió de la videoconsola. Como desde niño tenía muchos amigos y muchas aficiones alternativas, fuesen lecturas, deportes, etc... enseguida volvió a ellas, y a sus responsabilidades. Vendió la cara videoconsola y se ganó 400 dólares para otras cosas.

Lo vivido y repetido como niño durante años y años es lo que perdura. 

"La virtud engendra virtud"

"Este concepto de rebote no se basa en los hechos sino en la cultura popular de comienzos del siglo XXI, que no es una fuente demasiado fiable de información. Y creo que, en parte, son los propios padres los que lo propagan, para tratar de justificarse por su estilo educativo con poca autoridad", explica Sax. 

"No aceptes este concepto de rebote, no te lo creas. Si educas a tu hijo en el cómo debe ser, cuando crezca y se independice habrás inclinado mucho la balanza a su favor para que se comporte con sabiduría. La virtud engendra virtud. El vicio engendra vicio".

Sax basa su postura en los datos del macroestudio que los sociólogos de EEUU llaman "Add Health": datos de más de 20.000 niños seleccionados de todo el país, a los que se ha seguido detalladamente desde principios de los años 90 hasta nuestros días.

En las familias con autoridad los hijos sacaban mejores notas, se emborrachaban menos y tenían una vida sexual con menos riesgos (no solo de adolescentes, sino como adultos jóvenes), sus relaciones afectivas eran más sanas y felices y al convertirse en padres tenían hijos a su vez más sanos y equilibrados. 

(Estos datos se pueden encontrar en Social Science and Medicine, vol.66, pág.2023-2034, de 2008; y en Archives of Sexual Behavior, vol.42, páginas 14631472, de 2013; en Journal of Marriage and Family, vol. 76, páginas 145 a 160, de 2014; y en Journal of Pediatric and Adolescent Gynecology, vol27; páginas 287-293; de 2014). 

Imponer normas, con justicia pero con constancia

La clave para educar bien está en "imponer normas, con justicia pero con constancia. En algún momento esas normas se pueden adaptar, pero nunca se rompen", detalla Sax. 

Muchos padres "blandos" dirán que "si quiero a mi hijo, confiaré en él: si me dice que no bebe en el botellón, me lo creeré; si me dice que pasó la noche con la chica sin acostarse con ella, me lo creeré; el amor implica confiar sin posesividad, ¿no?" 

La respuesta del doctor Sax, tras muchos años de experiencia y estudios, es contundente: las reglas del amor entre padres e hijos son distintas de las reglas del amor entre adultos. 

El amor a los niños no es como el conyugal

El amor al cónyuge implica mucha confianza, a veces quizá incluso ciega. El amor a los niños no es así. "Es más probable que te mienta tu hijo o hija a que lo haga cualquier otra persona, porque no te quiere dar un disgusto, no te quiere decepcionar y espera que pienses bien de él". Por eso hay que asegurarse que se cumplen las normas de la casa.

Además, en una relación entre adultos, entre iguales, casi todo es negociable, precisamente por ser iguales. No se dan órdenes a un igual. Pero en una familia sana sí se han de dar órdenes a los niños. Un padre ha de poder ser a la vez estricto y cariñoso. El sentido del humor puede ayudar mucho en eso. 


Pablo J. Ginés/ReL

Vea también      La educación: Textos entresacados de la encíclica 'Familiaris Consortio' de San Juan Pablo II

Audiencia: «Ser cristiano no es ante todo aceptar una cultura, sino custodiar un vínculo: Dios y yo»

 

Audiencia General Papa
"Pero Abraham se pone en camino, como si viera lo invisible. Y seguirá siendo lo invisible lo que le hace subir al monte con su hijo Isaac, el único hijo de la promesa, que sólo en el último momento se librará del sacrificio", dice el Papa.


El Papa regresó hace unos días de participar en la Bienal de Venecia y celebró este miércoles, primero de mayo y fiesta de San José Obrero, la habitual Audiencia General en el Aula Pablo VI del Vaticano. En su catequesis, Francisco habló de la virtud teologal de la fe. 

"¿Qué es la fe? El Catecismo de la Iglesia Católica, citando la Constitución conciliar Dei Verbum, explica que la fe es el acto por el cual el ser humano se entrega libremente a Dios. En esta fe, Abraham fue nuestro gran padre. Cuando aceptó dejar la tierra de sus antepasados para dirigirse a la tierra que Dios le mostraría, probablemente se le juzgó loco: ¿por qué dejar lo conocido por lo desconocido, lo seguro por lo incierto?", se preguntó el Papa.

La virtud que hace al cristiano

"Pero Abraham se pone en camino, como si viera lo invisible. Y seguirá siendo lo invisible lo que le hace subir al monte con su hijo Isaac, el único hijo de la promesa, que sólo en el último momento se librará del sacrificio. Con esta fe, Abraham se convierte en el padre de una larga estirpe de hijos. Hombre de fe fue también Moisés, que, aceptando la voz de Dios incluso cuando más de una duda podía asaltarlo, permaneció firme confiando en el Señor, e incluso defendió al pueblo que tantas veces carecía de fe", comentó.

Pero, para el Papa, una mujer de fe será también la Virgen María. "Al recibir el anuncio del Ángel, que muchos habrían desechado por demasiado exigente y arriesgado, responde: 'He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra'. Con el corazón lleno de confianza en Dios, María emprende un camino del que no conoce ni la ruta ni los peligros. La fe es la virtud que hace al cristiano", explica Francisco.

"Porque ser cristiano no es ante todo aceptar una cultura, con los valores que la acompañan, sino acoger y custodiar un vínculo: Dios y yo, mi persona y el rostro amable de Jesús. A propósito de la fe, me viene a la mente un episodio del Evangelio. Los discípulos de Jesús están cruzando el lago y se ven sorprendidos por una tormenta. Creen que podrán salir adelante con la fuerza de sus brazos, con los recursos de su experiencia, pero la barca comienza a llenarse de agua y les entra el pánico", dice el Papa.

Francisco asegura que "no se dan cuenta de que tienen ante sus ojos la solución: Jesús está allí con ellos, en la barca, en medio de la tormenta, durmiendo. Cuando por fin lo despiertan, asustados e incluso enfadados porque creen que Él les deja morir, Jesús les reprende: '¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?'. He aquí, pues, el gran enemigo de la fe: no la inteligencia, no la razón, como por desgracia algunos siguen repitiendo obsesivamente, sino, simplemente, el miedo".

Puedes escuchar aquí íntegra la Audiencia de este miércoles en el Vaticano.

"Por supuesto, como dice el Apóstol, la fe no es de todos, e incluso nosotros, que somos creyentes, a menudo nos damos cuenta de que solo tenemos una pequeña reserva. Jesús podría reprendernos con frecuencia, como a sus discípulos, por ser 'hombres de poca fe'. Pero es el don más feliz, la única virtud que nos está permitido envidiar. Porque quien tiene fe está habitado por una fuerza que no es sólo humana; en efecto, la fe 'suscita' en nosotros la gracia y abre la mente al misterio de Dios", concluye.

ReL



Evangelio del día

 


Libro de los Hechos de los Apóstoles 15,1-6.

Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse.
A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros.
Los que habían sido enviados por la Iglesia partieron y atravesaron Fenicia y Samaría, contando detalladamente la conversión de los paganos. Esto causó una gran alegría a todos los hermanos.
Cuando llegaron a Jerusalén, fueron bien recibidos por la Iglesia, por los Apóstoles y los presbíteros, y relataron todo lo que Dios había hecho con ellos.
Pero se levantaron algunos miembros de la secta de los fariseos que habían abrazado la fe, y dijeron que era necesario circuncidar a los paganos convertidos y obligarlos a observar la Ley de Moisés.
Los Apóstoles y los presbíteros se reunieron para deliberar sobre este asunto.


Salmo 122(121),1-2.3-4a.4b-5.

¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la Casa del Señor!»
Nuestros pies ya están pisando
tus umbrales, Jerusalén.

Jerusalén, que fuiste construida
como ciudad bien compacta y armoniosa.
Allí suben las tribus,
las tribus del Señor.

Porque allí está el trono de la justicia,
el trono de la casa de David.


Evangelio según San Juan 15,1-8.

Jesús dijo a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador.
El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.
Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié.
Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer.
Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde.
Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.
La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.»


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Compartir el Evangelio en Facebook


Bulle

Beato María-Eugenio del Niño Jesús (1894-1967)
carmelita, fundador de Nuestra Señora de Vida
Quiero ver a Dios, El santo en Cristo (Je veux voir Dieu, Carmel, 1949), trad. sc©evangelizo.org


“El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto” (Jn 15,5)

“No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero” (Jn 15,16), declara Jesús en el discurso después de la Cena. Antes había afirmado su estrecho vínculo con los discípulos: “Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer” (Jn 15,5). La rama vive de la savia que sube en la vid. Su función es transformar la savia en frutos. Es su razón de ser. Si la rama no porta los frutos, es normal que sea podada y tirada al fuego. Tal es el orden de las cosas.
Jesús lo subraya, para indicar que la fecundidad es la razón de la elección de sus discípulos y su acción en ellos. Deben ir por el mundo y portar fruto por la gloria del Padre. Este mundo al que los envía es malo, peligroso, perseguidor. Reza por ellos y explicita “No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno” (Jn 17,15). Después de su Resurrección, Jesús además declara “¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes” (Jn 20,21).
No quedan dudas que la obra de santificación realizada por Jesús en sus discípulos, los vínculos misteriosos de la gracia que ha creado entre ellos y él, lo mismo que los poderes asombrosos que les ha dado, están ordenados a su misión en el mundo. La plenitud de la gracia y la plenitud de los poderes conferidos, están destinados por Jesús a asegurar la continuación de su propia misión, por sus discípulos. Ellos fueron elegidos por Jesús. Serán transformados por su Espíritu para devenir otros Cristos aquí abajo y portar fruto en el mundo. (EDD)

Oración

Padre amoroso,
Abre nuestros corazones a las realidades ocultas:
     tu amor por todas las personas
     tu presencia en la comunidad
     tu llamado a la justicia y la paz.
Que los sacramentos susciten en nosotros
ese mismo amor por aquellos con quienes nos reunimos a
adorarte y por todos los miembros de nuestra familia humana.

Cristo Jesús,
Ayúdanos a imitar tu ejemplo:
     sanar a los enfermos
     acoger al extranjero
     ayudar a los pobres y vulnerables.
Que los sacramentos nos recuerden
de tu amor y tu entrega
que nos esforzamos por imitar.

Espíritu Santo,
Haz visible a nuestros ojos lo que es invisible:
     tu llamado a tu pueblo
     tu exhortación a vivir nuestra fe todos los días
     como testigos de la justicia y la paz.
Que los sacramentos nos muevan
a participar en acciones inspiradas en el amor y
que nos transformen a nosotros y al mundo.

Amén.

Extraído de Los sacramentos y la misión social: Vivir el evangelio, ser discípulos, Conferencia de obispos católicos de los Estados Unidos, 2011











Video del Papa: “Cada vocación es un diamante en bruto”

Pope Francis blesses faithful at the end of his weekly general audience in Paul VI Hall

El Papa Francisco eleva su oración “para que las religiosas, los religiosos y los seminaristas crezcan en su camino vocacional a través de una formación humana, pastoral, espiritual y comunitaria, que los lleve a ser testigos creíbles del Evangelio”

 “Cada vocación es un ‘diamante en bruto’ que hay que pulir, trabajar, al que hay que darle forma en todas sus caras”, declara el Santo Padre Francisco en El video del Papa de este mes. En su videomensaje, difundido por la Red Mundial de Oración del Papa, Francisco dedica su intención de oración por la formación de las religiosas, los religiosos y seminaristas.

La vida comunitaria es una escuela de santidad

La vida en comunidad es un aspecto central de la vida de un religioso, religiosa o sacerdote. Para el Papa, este es uno de los puntos clave en la formación y preparación para quienes responden a esta vocación. En ese sentido, reflexiona que, si bien esa experiencia puede ser “enriquecedora”, a veces también “puede ser difícil”, y comenta: “Porque no es lo mismo vivir juntos que vivir en comunidad”.

Para Francisco, vivir y relacionarse con los demás no es fácil a veces, pero la vida comunitaria es siempre una escuela de santidad donde uno crece en las diversas virtudes humanas y aprende a ir más allá de sí mismo.

1.-Poster-TPV-5-2024-ES-Por-la-formacion-de-religiosas-religiosos-y-seminaristas-DIGITAL-USE

Es precisamente la vida comunitaria la que juega un papel central en las imágenes de El Video del Papa de este mes, que acompañan las palabras de Francisco: desde los partidos de baloncesto hasta las comidas juntos, pasando por los momentos comunes de oración y estudio, y por supuesto la Eucaristía y el servicio a los más pobres, todo joven seminarista, religioso o religiosa fortalece su vocación en el compartir experiencias y en la confrontación constante con los demás.

Los años de formación son muy importantes en la preparación de toda persona consagrada, y las escenas de vida filmadas en la Arquidiócesis de Los Ángeles -que ha participado en la producción de este video- relatan la belleza de la misma, subrayando varios aspectos del mensaje del Papa: sobre todo, el concepto de que la formación es un camino continuo, y que, como repite el Santo Padre:

Un buen sacerdote, una monja, deben ser primero de todo un hombre, una mujer formados, trabajados por la gracia del Señor”.


Video del Papa






 






San José obrero y sus mejores consejos para tu trabajo

san josé obrero

Como cada primero de mayo celebramos el día del trabajo, y por ende, también a san José Obrero, patrono de los trabajadores y de aquellos que buscan un trabajo digno

Bienvenido al taller de san José obrero, donde todo trabajo es dignificado y ofrecido a Dios; lugar de donde salen los mejores consejos de trabajo y donde cada primero de mayo se recuerda a todos los trabajadores.

San José, además de ser reconocido como padre virginal de Jesús, es un santo al cual se le atribuyen muchos patronazgos; un santo que, sin duda, nos invita a llevar una vida con sentido, refugiándonos en el silencio de la oración para fortalecer el alma, pero también en el taller, para fortalecer el intelecto mediante el trabajo.

Al ser obrero, siempre busco darle lo necesario a aquellos corazones que le fueron confiados por Dios: el de Jesús y el de María. 

Ejemplo de esfuerzo y de trabajo

San José es -por excelencia- ejemplo de esfuerzo y trabajo unidos al servicio de Dios y aunque poco leemos sobre él en las escrituras, encontramos que Jesús era conocido como el “hijo del carpintero”, lo que quiere decir que san José era reconocido por su labor. Sin duda, debió haber sido el mejor carpintero de su localidad, no por nada lo llamaban así.

Si quieres dignificar y sacarle el mejor provecho a tu trabajo, lee estos consejos extraídos de la carpintería de san José.

1
COMPROMISO

shutterstock_2336815877.jpg

¡Da lo mejor de ti! San José trabajaba con sus propias manos, por lo que seguramente llegó a astillarse, y no se diga las veces en las que debió haber llegado empolvado a casa. 

Pero a pesar del gran esfuerzo que representaba, siempre mantuvo su compromiso con dar lo mejor de sí para llevar sustento a su hogar, donde lo esperaban Jesús y María. 

2
TODO TRABAJO SUMA

carpinteria

Debemos entender que todo trabajo que sea sano y tenga como fin un bien mayor a la sociedad, a la familia y a tu persona, es digno. 

Muchos llegan a angustiarse o comparar su trabajo con el de los demás.  Ante esos pensamientos, recuerda a san José: un hombre de clase media baja que nunca se avergonzó de su trabajo, ni se comparó. Al contrario, supo sacar el mayor provecho y edificó grandes artesanías con amor. 

3
ABIERTOS A APRENDER Y ENSEÑAR

team-working

Nunca se deja de aprender, por tanto, sé humilde, así podrás enseñar con paciencia al que no sabe, en especial cuando llegue un miembro nuevo al equipo y necesite ser capacitado. 

Esto es pieza clave que te ayudará a dignificar tu trabajo cada día. No olvides que san José enseñó a Jesús de carpintería.

4
DA GRACIAS A DIOS POR EL TRABAJO

woman-pray-altar-church-

Una de las formas más sencillas e importantes de dignificar tu trabajo es darle gracias a Dios por ese empleo. San José glorificaba a Dios con su trabajo, en todo momento.

Y aunque a veces pasa desapercibido este punto, no te olvides de que, además de agradecer, hay que agradar a Dios con tu labor.

5
NO TE DESESPERES NI TENGAS MIEDO

Saint-Joseph

Si has perdido tu trabajo o estás en búsqueda de uno. Pide ayuda a san José obrero con la oración; él estará dispuesto a ayudarte. 

Recuerda aquel momento en que tuvo que abandonar su trabajo y huir para salvar la vida del Niño Jesús. San José empezó desde cero, sin tener un taller y sin tener herramientas, pero Dios nunca se cansa de proveer a aquellos que son justos y humildes, por eso pide la intercesión de san José Obrero y verás los resultados.

Karen Hutch, Aleteia

Vea  también     Claves para humanizar el trabajo: La doctrina social de la Iglesia ilumina su significado