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lunes, 8 de julio de 2024

Dios lo llamó al sacerdocio a través de una chamarra

 

Father-Luis-Zuñiga      Es difícil imaginar que una prenda de ropa puede llevar a descubrir la vocación sacerdotal, pero Dios de todo se vale.

Conoce la curiosa historia del padre Luis Zúñiga



¿Te imaginas que una chamarra te ayude a discernir tu vocación? Esta es la historia del padre Luis Zúñiga Chávez de la Arquidiócesis de Guadalajara, un sacerdote mexicano que encontró el llamado de Dios a través de un simple comentario que recibió en la adolescencia, por parte de su exnovia.

El padre Luis creció en un pueblo llamado San Andrés Ixtlán, Jalisco, hace más de 66 años. Este año cumplió 36 años de ser sacerdote y está feliz de poder ser un Cristo en el mundo; por ello, cuenta para Aleteia cómo fue su "simpática" historia de conversión.

Father-Luis-Zuñiga

Todo fue por la razón de una chamarra

Cuando era pequeño, durante la Misa observaba al sacerdote y lo veía con una concepción muy angelical, no entendía de dónde podía salir tal persona que inspirará el amor a los que escuchaban la Palabra de Dios. 

Esa curiosidad fue lo que le llevó a participar en la Eucaristía, y aunque en ese momento no se sentía inclinado por ser sacerdote, Dios le invitaba a conocer más sobre la celebración de la Misa.

Fue hasta los 18 años, cuando pensaba casarse con su novia, que todo cambió:

"En los pueblos, a esa edad, ya anda uno pensando en matrimonio. Yo tenía mi novia y mi ilusión era formar una familia, tener un matrimonio. Pero, en una ocasión, un hermano de mi padre, que vivía en Estados Unidos, vino a visitarnos al pueblo y nos trajo ropa. A mí de esa ropa, me tocó una chamarra".

Esa misma semana, en domingo, decidió usar por primera vez su nueva prenda de ropa, ya que uno "se ponía guapo para ir a la plaza", que es el lugar en donde se encuentran los enamorados del pueblo.

"Cuando yo me acerqué con la novia, para empezar a dar vuelta con ella, le extrañó mucho la chamarra, porque nunca me la había visto. (La) primera expresión que me dijo fue '¿De dónde sacaste esa chamarra? ¿Sabes que con eso pareces sacerdote?'"

Desde ese momento, él empezó a sentir una inquietud y se preguntaba: "¿por qué me dice que parezco sacerdote?" Se paseó con la novia repitiendo esa pregunta internamente.

El inicio de un llamado vocacional 

A los días, un diácono se acercó a él y le preguntó si no le gustaría discernir su vocación como sacerdote y le presentó la opción de ir al pre seminario. El joven Luis contestó que sí por lo que había pasado recientemente con la chamarra.

No le pudo decir la verdad a su novia -de que se iba a vivir esta experiencia de discernimiento- y le comentó que iba a realizar un pendiente fuera del pueblo toda una semana. Pero cuando vio que los formadores creían que sí tenía vocación sacerdotal,  regresó a su hogar y le dijo la verdad.

Terminaron. La chica decidió esperarlo un tiempo a petición de él, por si volvía, pero al paso de un año, el joven Luis tomó una decisión definitiva.

Treinta y seis años después vive con una inmensa alegría la gracia de ser sacerdote.

Su gran amor a la Eucaristía

Father-Luis-Zuñiga

Desde niño, el padre Luis quedó impresionado por Jesús Eucaristía. Él menciona que es ahora uno de sus más grandes regalos.

"Yo creo que la celebración de la Misa es el culmen de nuestro ministerio. Todo lo demás nos satisface, nos llena, pero, de hecho, yo creo que donde nos nutrimos espiritualmente para hacer lo demás es en la Eucaristía". 

Sin dudarlo, Dios llama a la vocación sacerdotal de distintas formas; y como en este caso, a veces ocurre de maneras muy inesperadas. Pero siempre es un llamado lleno de alegría y amor.

Rodríguez, Aleteia 

Vea también       La Vocación Cristiana, Vocación a la Santidad

 














domingo, 2 de junio de 2024

Felipe Wang: “Sé que ser sacerdote en China es muy difícil, pero no tengo miedo”

seminarista china

Xiaolong Wang, conocido como Felipe, es un seminarista de la arquidiócesis de Pekín (China) que actualmente estudia en España para ser presbítero en su tierra, pues sabe que el ejemplo de un buen sacerdote es vital para la evangelización

Felipe ya tiene 24 años y, desde niño, Dios le hizo ver su vocación al sacerdocio. El 19 de marzo, día de san José, recibió la admisión a las sagradas órdenes menores en Bidasoa.

Procede de un pueblo situado al norte de China (Liuhe) con un porcentaje muy alto de cristianos. En esa zona la situación para los católicos es fácil, porque en otros lugares del país, como en el sur, todavía hay muchas cosas que mejorar para la práctica de la religión católica y de los que creen en Dios, a pesar del acercamiento entre el Vaticano y el Gobierno de la República Popular China.  

“En China los católicos hemos sufrido mucho. En estos últimos años la relación va mejorando, pero queda mucho por hacer. El Papa Francisco está propiciando un mayor acercamiento, pero el Gobierno chino pone sus pegas. Algunas diócesis del sur de China no tienen obispo y hay muy pocos sacerdotes. Y todavía existen prohibiciones”, comenta Felipe.

Los católicos en China constituyen el 0,46 % de la población, los protestantes el 2,06 %, los musulmanes el 0,50 % y los budistas el 8,96 %. Los bautizados oscilan cada año entre 40.000 y 50.000 fieles; 48 diáconos fueron ordenados sacerdotes en 2019. Existe un total de 78 obispos en actividad, 4 mil 950 sacerdotes, 12 seminarios, 470 seminaristas, 4 mil 360 religiosas y unas 6 mil iglesias y capillas.

Educado en la fe católica

Xiaolong Felipe ha tenido la gran suerte de pertenecer a una arquidiócesis con un gran número de católicos: más de 50 mil. No obstante, es consciente de que, para evangelizar, antes hay que interiorizar las costumbres de la cultura de China, de las tradiciones particulares de cada provincia y sortear las peculiaridades de la actual China comunista. 

Tanto él como sus dos hermanos fueron educados en la fe católica. A los seis años ya percibía en su interior el llamado vocacional:

“Recuerdo un día que asistí a Misa con mi mamá. Tenía seis años. Me sentí con mucha paz interior, y desde aquel día quise ser sacerdote. ¡Siempre ha sido el sueño de Dios y el mío!”

Un año más tarde, antes de cumplir los ocho años, comenzó a servir en el altar ayudando al cura de su parroquia.

Sin embargo, en la adolescencia empezó a plantearse otra forma de vida como el ser profesor de música, una pasión que le encanta. Pero esta incertidumbre le duró poco tiempo. Otro hecho le marcó para siempre en su vocación:

“Asistí y ayudé como acólito en la primera Misa de un sacerdote joven en la parroquia de mi pueblo. Aquello me impactó. Entonces me di cuenta de que tenía que continuar con mi sueño, y entré en el seminario menor a los 16 años”.

La evangelización en China

Seminarista de China

En su opinión, la llave de la evangelización en China es el buen ejemplo de los sacerdotes. «Lo primero la oración a Dios; después, el ejemplo de los presbíteros, acompañar a los fieles y apoyarles. También la adoración al Santísimo y el santo Rosario son dos prácticas imprescindibles para conseguir la conversión de mi país”. 

La adoración al Santísimo y el santo Rosario son dos prácticas imprescindibles para conseguir la conversión de mi país”

Felipe admira enormemente a los mártires que han sembrado la semilla de la evangelización en China. «Sé que ser sacerdote en China es muy difícil, pero no tengo miedo. Dios me dará la Gracia y el Espíritu Santo guiará a los fieles de mi país», expresa Wang que, enviado por su obispo, se prepara para ser un buen sacerdote en las Facultades de Estudios Eclesiásticos de la Universidad de Navarra, donde recibe una formación integral.

Su experiencia en España

Reconoce que el primer año en España fue duro sin saber absolutamente nada de español. Pero, gracias a los formadores y al rector, junto con los compañeros y los profesores, el idioma ya no es un obstáculo. 

«La formación de Bidasoa es muy buena y la liturgia es impresionante. Ahora soy el organista del seminario y estoy muy contento». También está disfrutando de los viajes por España: Torreciudad, Almería, Zaragoza, la Javierada… «Recen por mí como yo lo hago por todos los benefactores de la Fundación CARF, para que Dios, el Señor, siga suscitando más vocaciones a la vida sacerdotal, sobre todo en China».

Marta Santín, Aleteia





miércoles, 1 de mayo de 2024

Video del Papa: “Cada vocación es un diamante en bruto”

Pope Francis blesses faithful at the end of his weekly general audience in Paul VI Hall

El Papa Francisco eleva su oración “para que las religiosas, los religiosos y los seminaristas crezcan en su camino vocacional a través de una formación humana, pastoral, espiritual y comunitaria, que los lleve a ser testigos creíbles del Evangelio”

 “Cada vocación es un ‘diamante en bruto’ que hay que pulir, trabajar, al que hay que darle forma en todas sus caras”, declara el Santo Padre Francisco en El video del Papa de este mes. En su videomensaje, difundido por la Red Mundial de Oración del Papa, Francisco dedica su intención de oración por la formación de las religiosas, los religiosos y seminaristas.

La vida comunitaria es una escuela de santidad

La vida en comunidad es un aspecto central de la vida de un religioso, religiosa o sacerdote. Para el Papa, este es uno de los puntos clave en la formación y preparación para quienes responden a esta vocación. En ese sentido, reflexiona que, si bien esa experiencia puede ser “enriquecedora”, a veces también “puede ser difícil”, y comenta: “Porque no es lo mismo vivir juntos que vivir en comunidad”.

Para Francisco, vivir y relacionarse con los demás no es fácil a veces, pero la vida comunitaria es siempre una escuela de santidad donde uno crece en las diversas virtudes humanas y aprende a ir más allá de sí mismo.

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Es precisamente la vida comunitaria la que juega un papel central en las imágenes de El Video del Papa de este mes, que acompañan las palabras de Francisco: desde los partidos de baloncesto hasta las comidas juntos, pasando por los momentos comunes de oración y estudio, y por supuesto la Eucaristía y el servicio a los más pobres, todo joven seminarista, religioso o religiosa fortalece su vocación en el compartir experiencias y en la confrontación constante con los demás.

Los años de formación son muy importantes en la preparación de toda persona consagrada, y las escenas de vida filmadas en la Arquidiócesis de Los Ángeles -que ha participado en la producción de este video- relatan la belleza de la misma, subrayando varios aspectos del mensaje del Papa: sobre todo, el concepto de que la formación es un camino continuo, y que, como repite el Santo Padre:

Un buen sacerdote, una monja, deben ser primero de todo un hombre, una mujer formados, trabajados por la gracia del Señor”.


Video del Papa






 






sábado, 20 de abril de 2024

Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones: el Papa llama a sembrar esperanza

Pope Francis during his weekly general audience in St. Peter's square at the Vatican on April 17, 2024


El domingo 21 de abril -Domingo del Buen Pastor- celebraremos la Jornada Mundial de Oración por las vocaciones. En su mensaje preparado para la Jornada, el Papa Francisco llama a sembrar la esperanza y construir la paz


En su mensaje publicado el 19 de marzo de 2024 -con motivo de la 61ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que tendrá lugar el 21 de abril- el Papa Francisco hace un llamamiento especial a los jóvenes que “albergan desconfianza hacia la Iglesia”, sugiriéndoles que planteen a Dios sus “preguntas importantes”. En un mundo “marcado por desafíos históricos”, pide a los cristianos que “cultiven una visión llena de esperanza”.

Desde 1964, la Iglesia católica celebra cada año una Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Tiene lugar el cuarto domingo después de Pascua, conocido como “Domingo del Buen Pastor”. En el mensaje para la jornada de este año, titulado “Llamados a sembrar esperanza y construir la paz”, el Papa Francisco piensa en primer lugar en aquellos que “han abrazado una llamada que implica toda su vida”.

El pontífice argentino piensa en “madres y padres que no piensan primero en sí mismos” y se ponen “al servicio de los niños”. También saluda a quienes se comprometen a hacer “más humana la sociedad”, a las “personas consagradas” que rezan en silencio, y a quienes “han aceptado la llamada al sacerdocio ordenado y se dedican a anunciar el Evangelio”.

Dirigiéndose a los jóvenes, especialmente a los que “se sienten alejados o desconfían de la Iglesia”, el Papa les invitó a “dejarse fascinar por Jesús, hacerle sus preguntas importantes en las páginas del Evangelio, dejarse inquietar por su presencia, que siempre nos pone en saludable crisis”.

Les asegura que Dios “respeta nuestra libertad, más que nadie; no se impone, sino que se propone” Y añade:

Denle cabida y encontrarán la felicidad en su seguimiento y, si se los pide, en la entrega total a Él”.

El papel de los cristianos en un mundo en peligro

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En su mensaje, el Papa recuerda “el objetivo de toda vocación: llegar a ser hombres y mujeres de esperanza”. A continuación, detalla los “desafíos históricos” a los que se enfrenta el mundo: “el avance amenazador de una tercera guerra mundial en pedazos”, “las multitudes de emigrantes que huyen de sus patrias”, “el aumento constante del número de pobres” y “el peligro de comprometer irreversiblemente la salud de nuestro planeta”.

Los cristianos tienen un papel “decisivo” que desempeñar en este ambiente en el que amenazan la “resignación” o el “derrotismo”. Para el Papa:

“Ser peregrinos de esperanza y constructores de paz significa, entonces, fundar la propia existencia en la roca de la resurrección de Cristo, sabiendo que cada compromiso contraído, en la vocación que hemos abrazado y llevamos adelante, no cae en saco roto. A pesar de los fracasos y los contratiempos, el bien que sembramos crece de manera silenciosa y nada puede separarnos de la meta conclusiva, que es el encuentro con Cristo y la alegría de vivir en fraternidad entre nosotros por toda la eternidad”.

Su mensaje concluye invitando a un compromiso en el cuidado amoroso de aquellos que están a nuestro lado y del ambiente donde vivimos. Y agrega: “¡Tengan la valentía de involucrarse! Don Oreste Benzi, un infatigable apóstol de la caridad, siempre en favor de los últimos y de los indefensos, solía repetir que no hay nadie tan pobre que no tenga nada que dar, ni hay nadie tan rico que no tenga necesidad de algo que recibir”.

IMedia, Aleteia

Vea también     Vocación Cristiana: Vocación a la Santidad


domingo, 27 de agosto de 2023

Servir a Dios juntos es una oportunidad para el amor

couple sport

El servicio nos aporta muchos beneficios para crecer como pareja

Es común que la mayoría del tiempo lo destinemos al trabajo o a la búsqueda del descanso y el entretenimiento limitando la vivencia espiritual a la oración o al servicio individual que cada uno pueda hacer de acuerdo a sus dones, pero como pareja muchas veces se desperdicia una energía muy valiosa que viene acompañada con la vocación del amor.

Es cierto que el trabajo es demandante y también son necesarios los momentos de pausa. Incluso es válido el hecho de que uno de los dos se sienta particularmente llamado a hacer un aporte concreto de modo personal. Sin embargo, hay tantas oportunidades para servir y fortalecer la experiencia de la vocación tanto como novios o cónyuges.

¿Y si pudiéramos hacer algo más juntos? Está comprobado que el servicio en pareja, a pesar de llevarnos tiempo y energía, puede llenarnos con un sentido más fuerte de propósito en la relación, al tener que coordinarnos y hacer un aporte positivo juntos.

Son muchas las razones por las cuales el servir como pareja nos hace crecer en el amor. Nos aleja del egoísmo, nos ayuda a enfrentar mejor los desafíos, a aprender a coordinar nuestras tareas, a dar un ejemplo a quienes nos rodean y a usar el tiempo en la tierra de una manera más sabia y productiva.

En un mundo lleno de necesidades y que se mueve en una dirección individualista, dos corazones que se unen en Dios para servir poniendo en práctica sus dones y capacidades pueden convertirse en una respuesta positiva para su iglesia, su barrio o su comunidad. El reflejo de un plan divino en dos personas que han elegido amar.

Inspirar a quienes nos rodean

Dos personas enamoradas siempre tendrán la oportunidad de dar el ejemplo a los que les rodean, incluyendo a amigos y familiares. Sirvan juntos a la Iglesia por amor a Dios, y eso hará que otros se sientan inspirados a hacer lo mismo.

Si tienen deseos de criar hijos que conozcan a Jesús y tengan una experiencia de amor verdadero con las personas que les rodean, la mejor manera de enseñarles esto es con el testimonio de vida. Es decir, mostrándoles cómo se vive la Palabra de Dios en la vida cotidiana.

Desarrollar un sentido de generosidad

Aunque no nos guste aceptarlo, toda pareja tiene tendencias egoístas. Cuando el egoísmo lidera la relación esto se transforma en un gran problema para dos personas que están unidas con el fin de amar y ser amados porque los aleja de ese objetivo. El egoísmo se filtra en muchos aspectos de nuestro día y a veces sin querer lo naturalizamos.

Si practicamos el servicio, inevitablemente comenzarán a fluir en nosotros hábitos de amor desinteresados. Es verdad que la gente puede terminar sirviendo con violencia y sin la actitud adecuada, pero si buscamos oportunidades para servir con un corazón lleno de gracia y amor por Dios y los demás, nuestras intenciones siempre estarán en el lugar correcto.

Utilizar sabiamente nuestro tiempo

Si no encuentran un motivo sólido para servir, hacerlo por Jesús es más que suficiente. Somos responsables de cómo amamos y servimos a los demás. Siguiendo los pasos de Jesús, sirvan a los demás para experimentar un camino de fe del que puedan reflexionar.

Cuando uno se da cuenta de que nuestro tiempo aquí en la tierra es un regalo de Dios y que al ser un don tenemos una oportunidad de poder aspirar a las cosas más grandes, pasar tiempo sirviendo a otros como pareja tiene mucho sentido. Ese tiempo siempre será un tiempo bien invertido.

Conocer y aceptar los dones de cada uno

Cada uno tiene fortalezas y debilidades. Uno puede tener dones espirituales muy diferentes al otro y por lo tanto diferentes formas de responder ante las circunstancias que nos presenta la vida. Sirviendo a los demás, podemos reconocerlos y valorarlos más.

Hay una tendencia humana en pensar que nuestro camino es el mejor, pero por mucho que uno prefiera sus propios dones, haz tu mejor esfuerzo por recordar la validez e importancia de los otros dones que Dios ha dado a la persona que tienes a tu lado.

Coordinanos como equipo

Servir juntos nos ayuda a pensar en una dinámica conjunta para llevar adelante un plan de acción en medio de muchas ocupaciones. Si una pareja se convierte en un buen equipo coordinando las tareas, luego cuando lleguen los hijos esto será un adicional positivo a la hora de transitar nuevas etapas.

Al principio puede parecer poco natural, pero con el tiempo, a medida que sirvan juntos, no solo pasarán más tiempo y aprenderán a trabajar mejor como equipo, sino que comenzarán a encontrar apoyo animándose y se ayudarán mutuamente a levantarse en las caídas.

Evitar quedarnos aislados

Cuanto más tiempo pasamos juntos, más dependemos el uno del otro. El peligro de esto es que podemos entrar en una etapa de aislamiento con el mundo exterior, ya que la necesidad de buscar recursos externos es menor. Esto es cierto para los recién casados cuando se mudan a nuevos lugares y entran en una etapa de la vida completamente nueva.

Podemos construirnos solos como pareja, pero hasta cierto punto. Llegará un momento en el que se necesite de una verdadera comunidad cristiana con la cual compartir. Si descubres que como pareja están viviendo en relativo aislamiento, busquen una comunidad cristiana que rece por ustedes y los edifique. El servicio podrá abrir puertas evitando la soledad.

Generar vínculos saludables

Cuando comienzas a construir relaciones con otras parejas piadosas en la iglesia, es posible encontrar apoyo no solo para la propia relación amorosa sino también en la relación que tenemos con Jesús, y contar con amigos sabios a quienes buscar cuando lleguen tiempos difíciles. La vida no es fácil, pero no estamos solos.

Es bueno estar cerca de personas como tú que aunque sean diferentes, comparten valores, están movidos por el amor y se han trazado objetivos comunes. Dios se manifiesta sobre todo en aquellos que le siguen. Buscar relaciones sanas podrá influir positivamente en tu relación y el servicio podrá darte oportunidades de acercarte a estas personas.


Cecilia Zinicola, Aleteia 

    Vea también     129 catequesis de San Juan Pablo II:
La Redención del Cuerpo y
la Sacramentalidad del Matrimonio