también todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros.
Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes. El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe.
El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe.
El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría.
Amen con sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien.
Amense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos.
Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor.
Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración.
Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad.
Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca.
Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran.
Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes. No presuman de sabios.
Salmo 131(130),1.2.3.
Mi corazón no se ha ensoberbecido, Señor,
ni mis ojos se han vuelto altaneros.
No he pretendido grandes cosas
ni he tenido aspiraciones desmedidas.
No, yo aplaco y modero mis deseos:
como un niño tranquilo en brazos de su madre,
así está mi alma dentro de mí.
Espere Israel en el Señor,
desde ahora y para siempre.
Evangelio según San Lucas 14,15-24.
En aquel tiempo:
Uno de los invitados le dijo: "¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!".
Jesús le respondió: "Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente.
A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: 'Vengan, todo está preparado'.
Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: 'Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes'.
El segundo dijo: 'He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes'.
Y un tercero respondió: 'Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir'.
A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, y este, irritado, le dijo: 'Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos'.
Volvió el sirviente y dijo: 'Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar'.
El señor le respondió: 'Ve a los caminos y a lo largo de los cercos, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa.
Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena'".
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
San Ambrosio (c. 340-397) obispo de Milán y doctor de la Iglesia Comentario al Evangelio de Lucas, 7, 200-203; SC 52 (trad. cf SC p. 84)
«Insiste para que entre la gentel, hasta que mi casa esté llena»
Los invitados se excusan, siendo así que el Reino no se cierra a nadie, a no ser que se excluya él mismo por su palabra. En su clemencia, el Señor invita a todo el mundo, pero es nuestra desidia o nuestra desviación quien nos aleja de él. Aquel que prefiere comprar un terreno es ajeno al Reino; en tiempo de Noé, compradores y vendedores fueron tragados, por igual, por el diluvio (Lc 17,28)... Igualmente el que se excluye porque se ha casado, porque está escrito: “si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío” (Lc 14,26)...
Así que, después del desprecio orgulloso de los ricos, Cristo se vuelve hacia los paganos; hace entrar a buenos y malos, para hacer crecer a los buenos y para mejorar las disposiciones de los malos... Invita a los pobres, a los enfermos, a los ciegos, lo cual os muestra que la enfermedad física no deja a nadie fuera del Reino, o bien que la enfermedad de los pecados, se cura por la misericordia del Señor...
Manda, pues, a las encrucijadas de los caminos a buscarlos, porque “la Sabiduría grita allí done los caminos se entrecruzan” (Pr 1,20). Los envía a las plazas, porque ha dicho a los pecadores que abandonen los caminos anchos y encuentren el camino estrecho que conduce a la vida (Mt 7,13). Los envía a las carreteras y a lo largo de los setos, porque son capaces de alcanzar el Reino de los Cielos aquellos que, no estando retenidos por los bienes de este mundo, se afanan hacia los venideros, comprometidos en el camino de la buena voluntad..., oponiendo la muralla de la fe, a las tentaciones del pecado. (EDD)
Reflexión sobre el cuadro
Hoy celebramos la memoria de San
Carlos Borromeo (1538-1584), arzobispo de Milán y cardenal. Junto con San
Ignacio de Loyola y San Felipe Neri, fue una figura clave de la
Contrarreforma, trabajando para hacer frente a los desafíos planteados
por la Reforma protestante. Como parte de esta misión, Carlos encabezó
importantes reformas dentro de la Iglesia católica, incluida la creación
de seminarios dedicados a la educación y formación de sacerdotes. Su
profundo aprecio por las artes le llevó a utilizar la belleza como una
poderosa herramienta de evangelización, en respuesta contra la Reforma.
La Reforma, sobre todo en
sus ramas más radicales, se alejó del uso del arte religioso. Los
reformadores protestantes, como Martín Lutero y especialmente Juan
Calvino, criticaban el énfasis de la Iglesia católica en las imágenes
religiosas y la veneración de los santos. Creían que tales prácticas
podían conducir a la idolatría y distraer del culto directo a Dios. Como
resultado, muchas iglesias protestantes eliminaron el arte religioso de
sus espacios, despojando sus interiores de pinturas, estatuas y otra iconografía
que era común en el culto católico. Este cambio fue especialmente
evidente en las regiones calvinistas, donde la iconoclasia (la
destrucción deliberada de imágenes religiosas) se generalizó, ya que
buscaban purificar la iglesia de cualquier percepción de mal uso de las
imágenes.
En respuesta, la Iglesia
católica, como parte de la Contrarreforma, no sólo mantuvo el uso del
arte religioso, sino que elevó su importancia. El Concilio de Trento
(1545-1563) afirmó el valor del arte sacro como medio para inspirar
devoción, educar a los fieles y glorificar a Dios. Carlos Borromeo fue
uno de los primeros en considerar el arte como una poderosa herramienta
para promover la fe, y contribuyó al nacimiento de toda la era del arte
barroco. Sin embargo, insistió en que el arte sacro debía ser claro,
emotivo y teológicamente sólido. El arte sí, podía mover el corazón, pero
en última instancia también tenía que instruir la mente. Sus escritos y
directrices pastorales animaban a los artistas a crear obras que
inspiraran devoción y llevaran al espectador a la oración. Su visión
sentó las bases de lo que se convertiría en la estética barroca:
composiciones dramáticas, rica luz e intenso realismo emocional, todo
ello dirigido a despertar la fe.
Pintores como Caravaggio,
Rubens y las esculturas en mármol de Bernini encarnaban el ideal de
Borromeo: el arte como catequesis a través de la belleza, que conduce al
alma al encuentro con lo divino. En muchos sentidos, la grandeza y la
fuerza emocional del arte barroco pueden verse como el florecimiento
visual de los escritos de Carlos Borromeo: su convicción de que la
belleza debe trabajar al servicio del Evangelio.
by Padre Patrick van der Vorst
Oracion
¡Oh! insigne padre de los pobres San Carlos Borromeo,
En la Solemnidad de Todos los Santos, el Papa León XIV nombró Doctor de la Iglesia y copatrono de las escuelas católicas a san John Henry Newman
"Ruego para que la educación católica ayude a todos a descubrir su vocación a la santidad", declaró el Papa León XIV en la Misa de Todos los Santos celebrada en la Plaza de San Pedro el 1 de noviembre de 2025. Durante esta liturgia, que también clausuró el Jubileo del mundo educativo, el pontífice proclamó a San John Henry Newman (1801-1890) "Doctor de la Iglesia" y copatrono de las escuelas católicas. Inspirándose en la figura del antiguo anglicano convertido al catolicismo, delineó las principales misiones de la educación católica en un mundo amenazado por el nihilismo y la desigualdad.
Esta mañana, los miles de fieles que se dirigían a la Plaza de San Pedro pudieron contemplar el inmenso retrato del Cardenal John Henry Newman expuesto en la fachada de la basílica. En la Solemnidad de Todos los Santos, que celebra a todos los santos, el Papa León XIV tuvo un gesto singular al inicio de la celebración, ya que el título de "Doctor de la Iglesia" había sido ostentado hasta entonces solo por 37 católicos: santos que realizaron una importante contribución teológica y espiritual a la doctrina católica.
Tras escuchar la biografía del Cardenal Newman, un intelectual y sacerdote anglicano convertido al catolicismo, el Papa pronunció estas palabras en latín: "Nosotros, aceptando el deseo de muchos hermanos en el episcopado y de muchos fieles en todo el mundo, habiendo tomado el consejo del Dicasterio para las Causas de los Santos, habiendo reflexionado largamente y habiendo llegado a una convicción plena y firme, con la plenitud de la autoridad apostólica, declaramos a San John Henry Newman Doctor de la Iglesia Universal".
Entre la multitud que recibió la proclamación con entusiastas aplausos se encontraba el viceprimer ministro británico, David Lammy. El arzobispo anglicano de York, Stephen Geoffrey Cottrell, también estuvo presente. Hasta la toma de posesión en enero de la nueva arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, él es la máxima autoridad dentro de la Iglesia de Inglaterra.
El Papa acogió con beneplácito la presencia de esta delegación de la Iglesia de Inglaterra, que llegó pocos días después del histórico encuentro de oración celebrado en la Capilla Sixtina con el rey Carlos III, Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra. "Desde el Cielo, [San John Henry Newman] acompaña a los cristianos en su camino hacia la plena unidad», afirmó el jefe de la Iglesia Católica.
Newman, el nuevo codirector de las escuelas católicas
En su homilía, León XIV justificó la fecha de esta proclamación recordando que el 1 de noviembre marca la conclusión del Jubileo del mundo de la educación de este año. "La imponente estatura cultural y espiritual de Newman servirá de inspiración a las nuevas generaciones con corazones sedientos de lo infinito", afirmó el pontífice estadounidense, nombrando además al médico británico copatrono de las escuelas católicas, junto con Santo Tomás de Aquino.
La Iglesia católica cuenta con la red educativa más grande del mundo: más de 231.000 colegios y universidades católicas en 171 países, a los que asisten cerca de 72 millones de estudiantes. En los últimos días, unas 20.000 personas de 124 países participaron en el Jubileo Mundial de la Educación en Roma.
Las misiones de la educación católica
A lo largo de su sermón, el Papa León XIV describió la misión de las escuelas y universidades católicas, a las que calificó de "laboratorios de profecía, donde se vive la esperanza". "Brillen hoy como estrellas en el mundo, gracias a la autenticidad de su compromiso con la búsqueda común de la verdad", comenzó diciéndoles a los educadores.
En un mundo dominado por el pesimismo, el jefe de la Iglesia Católica también los exhortó a trabajar para "liberar a la humanidad de la oscuridad del nihilismo que la rodea" y difundir "las grandes razones para la esperanza". Para el Papa, "hacer desaparecer la esperanza" es "sin duda el mal más peligroso de la cultura contemporánea". A través del testimonio de los educadores, las escuelas y universidades católicas deben ser «tantos umbrales de una civilización de diálogo y paz", enfatizó.
También exhortó a la educación católica a aplicar el Evangelio dando prioridad a los pobres. "¿Acaso quienes nacen con menos oportunidades son menos valiosos como seres humanos? ¿Deben conformarse con sobrevivir?", preguntó, citando Dilexite, su última exhortación apostólica dedicada al amor a los pobres. Según él, "la respuesta que demos a estas preguntas determina el valor de nuestras sociedades y, por lo tanto, nuestro futuro". Añadió de inmediato: "La calidad evangélica de nuestra educación también depende de esta respuesta".
Ayudar a todos a convertirse en santos. "Nada menos"
Un poco más adelante, el sucesor de Pedro también advirtió a los profesores: "En el centro de las trayectorias educativas no deberían estar individuos abstractos, sino personas de carne y hueso, especialmente aquellas que parecen incapaces de desempeñarse según los parámetros de una economía que excluye y mata".
El Papa finalmente animó a los educadores a descubrir la vocación a la santidad en cada joven. Comentando una cita de John Henry Newman: "Tengo una misión: quizá no la conozca en esta vida", el Papa afirmó que todos tenemos una vocación en la tierra. "¡Mi vida sirve a algo mayor que yo! Toda criatura tiene un papel que desempeñar", insistió, tras afirmar que "la vida no se ilumina porque seamos ricos, bellos o poderosos".
León XIV concluyó resumiendo la misión de la educación católica actual de la siguiente manera: "Podemos decir, pues, que la educación, desde una perspectiva cristiana, ayuda a todos a convertirse en santos. Nada menos."
Acaba de publicar el segundo volumen de «La Biblia para zoquetes»
María Vallejo-Nágera muestra su último libro, el segundo volumen de la 'Biblia para zoquetes'.
Recién llegada de Medjugorje, la escritora María Vallejo-Nágera nos habla sobre su último libro, el segundo volumen de La Biblia para zoquetes (Palabra).
-¿Qué te inspiró a escribir “La Biblia para zoquetes”?
-Llevo 26 años en este camino de conversión, y desde el principio me di cuenta de que era una cateta espiritual de serias proporciones… No había aprendido en el colegio lo que significaba el valor de leer la Biblia y profundizar en ella, y en mi entorno familiar no se oraba… Así que, recién “convertida” y escuchando a los videntes de Medjugoje decir que en las apariciones la Virgen les recordaba incesantemente la lectura de la Biblia, me lancé a leerla por mi cuenta y…, ¡no me enteré de nada! El Antiguo Testamento se me hacía arduo y complejo, y del Nuevo pillaba lo justo…
»Fue entonces cuando empecé a buscar por todas las parroquias cercanas a mi casa madrileña un curso de Biblia, pero no impartían clases… Tardé mucho en comprender que no me quedaba otra que meterme en la Universidad para estudiar la Biblia. Cuando finalicé mis estudios sentí que sostenía entre mis manos el libro más importante de la historia, el más leído, el más santo…
»Y deseé compartir todo aquello que había aprendido a los demás a través del talento que Dios me ha dado: el de la escritura. Así ha nacido la colección La Biblia para zoquetes, dirigida de forma sencilla a gentes sencillas.
Maríai Vallejo-Nágera, 'La Biblia para zoquetes 2. De Abrahán a Moisés'.Palabra
-En tu libro, mencionas que no está dirigido a teólogos ni expertos, sino a aquellos que desean conocer la Biblia de manera accesible...
-En efecto, esta colección no está dirigida a grandes teólogos, ni a eruditos espirituales, sino a mis amigos, a mis conocidos (casi todos ellos ignorantes en temas bíblicos). El “de a pie” está harto de tomar una Biblia entre las manos y no entender ni pío. Necesitamos que alguien nos la explique de forma sencilla, con vocabulario accesible para todos. He intentado exponer en mis dos tomos (lo que me ha dado tiempo de escribir hasta ahora sobre el tema), con mis propios sentimientos al leer cada párrafo, añadiendo de la forma más sencilla posible explicaciones teológicas aprendidas en las dos universidades en donde me he intentado formar para comprender la lectura de la Biblia.
-En el tomo II de “La Biblia para zoquetes”, cubres la historia de Abrahán hasta Moisés. ¿Qué te parece más fascinante de esta época bíblica y qué lecciones crees que podemos aplicar en nuestra vida diaria?
-¡Las lecciones son infinitas! No nos daría tiempo a resumirlas todas en esta entrevista, pero sí te puedo contestar con una frase que quizá reúna todo el sentido de la vida de Abrahán: ¡que Dios existe, que nos quiere salvar a todos los hombres y que se hace presente a ciertas personas escogidas con pinzas por su corazón y criterio para llevarnos hacia la salvación! En cuanto a lo que me puede parecer fascinante de esta época, te diría que ¡todo me parece fascinante! Una vez que el lector se logra meter en el corazón de cada personaje bíblico, queda fascinado, asombrado y lleno de entendimientos espirituales valiosísimos.
-Utilizas un tono humorístico y divertido. ¿Cómo crees que el humor puede ayudar a hacer que la Biblia sea más atractiva?
-Necesitamos humor para leerla porque es un libro que lo contiene en muchos aspectos: la mentalidad del hombre primitivo del Antiguo Testamento…, ¡es a veces un bruto sin fronteras! Entonces hay que meter en la explicación de tal escena la mentalidad del siglo XXI, y sacarle el jugo de la sabiduría actual (que el pobre protagonista no tenía aún por pertenecer a una época histórica tan primitiva). También es mi carácter así: soy muy alegre y mi familia me dice que nunca pierdo el sentido del humor… Me gusta reírme de la vida, de sus cosas… Creo que eso se ha plasmado en esta colección también.
-¿Qué fuentes utilizaste para asegurarte de que la información sea precisa y fiable?
-He tenido que acudir a dos universidades que me han dado confianza: la Universidad de Harvard y la Universidad Pontificia Comillas. En ambas he convivido con profesores maravillosos, de inmensa sabiduría que me han proporcionado la oportunidad de crecer en aprendizaje. También he estudiado por mi cuenta (¡durante 25 años!), los maravillosos escritos de la beata Ana Catalina Emmerich, quien tuvo visiones fascinantes sobre escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. Tal es la riqueza de sus escritos, que el cineasta Mel Gibson basó estas revelaciones privadas para realizar el guion de su famosísima película La Pasión de Cristo. He intentado combinar ambos aspectos del conocimiento: por un lado todo lo aprendido en ambas universidades y por otro toda la documentación acumulada y estudiada sobre esta beata, su misticismo, sus revelaciones. Todo ello combinado me ha ayudado a escribir estos dos tomos sobre la Biblia.
María Vallejo-Nágera con Marija Pavlovic, vidente en Medjugorje.
-¿Qué es lo más importante que los lectores pueden aprender de la Biblia?
-La Biblia es la garganta de Dios. Es un libro sobrenatural, y por ello, el lector va a recibir al leerla inmenso aprendizaje espiritual. Los videntes de Medjugorje llevan asegurando que la Santísima Virgen, durante las apariciones, les lleva recomendado que la Biblia sea un libro leído en todas las familias; anima a colocarla en un lugar primordial del hogar y que todos los miembros de la familia la lean al menos 15 minutos al día. Es algo sorprendente oír de sus bocas algo así, pero yo les creo y he comprobado que, en efecto, la Biblia es un libro sobrenatural. Yo lo considero como “el aliento de Dios” sobre nosotros.
-¿Tienes planes para futuros libros relacionados con la Biblia o la espiritualidad?
-¡Sí! Deseo seguir escribiendo tomos hasta que marche de este mundo… Tengo 61 años, tengo canas y mucho amor hacia Dios. Me gustaría lograr llevar a mis amigos, parientes y lectores el amor que yo tengo por la lectura de la Biblia y no conozco otro método para hacerlo más que escribiendo sobre ello.
-¿Qué puedes adelantarnos sobre tus proyectos?
-Espero que el año próximo pueda finalizar el Tomo III de la Biblia para Zoquetes: será sobre Moisés y el Exódo.