Entradas populares

sábado, 8 de agosto de 2026

Especialmente para los que NO suelen ir a Misa los Domingos: Para que descubran lo que están perdiendo

 Aquí podemos ofrecer sólo unos cuantos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa



La Eucaristía convierte la oscuridad de la cárcel en luz.

     Cada semana tiene lugar una sesión de adoctrinamiento, en la que debe participar todo el campo (de concentración). Durante el descanso, mis compañeros católicos y yo aprovechamos para pasar un paquetito (conteniendo el pan consagrado) para cada uno de los cuatro grupos de prisioneros; todos saben que Jesús está en medio de ellos; Él es el que cura todos los sufrimientos físicos y mentales. Durante la noche los presos se turnan en adoración; Jesús Eucaristía ayuda inmensamente con su presencia silenciosa. Muchos cristianos vuelven al fervor de la fe durante esos días; hasta budistas y otros no cristianos se convierten. La fuerza del amor de Jesús es irresistible. La oscuridad de la cárcel se convierte en luz, la semilla germina bajo la tierra durante la tempestad.

Siervo de Dios Cardenal F. X. Nguyen van Thuan (vietnamita); "Cinco panes y dos peces", pág. 42, (recordando el tiempo de su prolongado encarcelamiento)
La Eucaristía es manantial de vida divina.

El don de la Eucaristía es, en efecto, manantial de vida divina para quienes avanzan por las rutas de la fe, que están llenas de inefables misterios y empapadas de suavidad y dulzura.

P. Guillermo Pons; La Eucaristía, en los textos de los Padres de la Iglesia


Prefigura la sobreabundancia del pan Eucarístico.

Los milagros de la multiplicación de los panes, cuando el Señor dijo la bendición, partió y distribuyó los panes por medio de sus discípulos para alimentar la multitud, prefiguran la sobreabundancia de este único pan de su Eucaristía. El signo del agua convertida en vino en Caná anuncia ya la Hora de la glorificación de Jesús. Manifiesta el cumplimiento del banquete de las bodas en el Reino del Padre, donde los fieles beberán el vino nuevo convertido en Sangre de Cristo.

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1335.

¿Qué sería yo, si no hubiera comulgado?

¡Cuántos años comulgando a diario! Otro sería santo -me has dicho-, y yo ¡siempre igual! Hijo -te he respondido-, sigue con la diaria Comunión, y piensa: ¿qué sería yo, si no hubiera comulgado?

San Josemaría Escrivá de Balaguer


María Santísima, nuestro apoyo y guía en la Santa Misa.

Puesto que la Eucaristía es misterio de fe, que supera de tal manera nuestro entendimiento que nos obliga al más puro abandono a la palabra de Dios, nadie como María puede ser apoyo y guía en una actitud como ésta.

San Juan Pablo II


Un día sabremos lo que Dios está haciendo por nosotros en cada Santa Misa.

¡Oh, qué misterios inescrutables tienen lugar durante la Santa Misa...! Con qué devoción debemos escuchar y tomar parte en esta muerte de Jesús.

Un día sabremos lo que Dios está haciendo por nosotros en cada Santa Misa, y qué clase de don está preparando en ella para nosotros.

Sólo su divino amor puede permitir que tal don nos sea proporcionado.

Santa Faustina Kowalska

En la Eucaristía somos comidos por Cristo.

"La Eucaristía es un banquete en el que comemos con Cristo, comemos a Cristo, y somos comidos por Cristo". (San Agustín de Hipona)

"Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí". (Jn 6, 57)



Evangelio del día Sábado 17a. Semana TO - Celebración de Santo Domingo de Guzman


 

Lectura del Día

Habacuc 1, 12–2, 4

¿No eres tú, Señor, desde siempre,
mi santo Dios, que no muere?
Tú, Señor, has escogido al pueblo caldeo para hacer justicia
y lo has establecido para castigar.
Tus ojos son demasiado puros para soportar el mal,
no puedes ver la opresión.
¿Por qué miras en silencio a los traidores
y callas cuando el malvado devora al justo?

Tú tratas a los hombres como a los reptiles, que no tienen dueño,
como a los peces del mar:
el pueblo caldeo los pesca con anzuelo,
los atrae a su red,
los va amontonando
y luego ríe sastisfecho.
Después ofrece sacrificios a su anzuelo
e incienso a su red,
porque le dieron rica presa
y comida sustanciosa.

¿Y vas a permitir que siga llenando sus redes
y matando naciones sin piedad?

En mi puesto de guardia me pondré,
me apostaré en la muralla
para ver qué me dice el Señor
y qué responde a mi reclamación.

El Señor me respondió y me dijo:
“Escribe la visión que te he manifestado,
ponla clara en tablillas
para que se pueda leer de corrido.
Es todavía una visión de algo lejano,
pero que viene corriendo y no fallará;
si se tarda, espéralo, pues llegará sin falta.
El malvado sucumbirá sin remedio;
el justo, en cambio, vivirá por su fe”.

Evangelio del Día

Mateo 17, 14-20

En aquel tiempo, al llegar Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: “Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido curarlo”.

Entonces Jesús exclamó: “¿Hasta cuándo estaré con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré que aguantarla? Tráiganme aquí al muchacho”. Jesús ordenó al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento éste quedó sano.

Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le preguntaron: “¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?” Les respondió Jesús: “Porque les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a ese monte: ‘Trasládate de aquí para allá’, y el monte se trasladaría. Entonces nada sería imposible para ustedes”.

Las palabras de los Papas

La semilla de la mostaza es pequeñísima, pero Jesús dice que basta tener una fe así, pequeña, pero auténtica, sincera, para hacer cosas humanamente imposibles, impensables. ¡Y es verdad! Todos conocemos a personas sencillas, humildes, pero con una fe muy firme, que de verdad mueven montañas. Pensemos, por ejemplo, en algunas mamás y papás que afrontan situaciones muy difíciles; o en algunos enfermos, incluso gravísimos, que transmiten serenidad a quien va a visitarles. Estas personas, precisamente por su fe, no presumen de lo que hacen (…) Cuánta gente entre nosotros tiene esta fe fuerte, humilde, que hace tanto bien. (…) cada uno de nosotros, en la propia vida de cada día, puede dar testimonio de Cristo, con la fuerza de Dios, la fuerza de la fe. Con la pequeñísima fe que tenemos, pero que es fuerte. Con esta fuerza dar testimonio de Jesucristo, ser cristianos con la vida, con nuestro testimonio. ¿Cómo conseguimos esta fuerza? La tomamos de Dios en la oración. La oración es el respiro de la fe: en una relación de confianza, en una relación de amor, no puede faltar el diálogo, y la oración es el diálogo del alma con Dios. (Francisco - Angelus, 6 de octubre de 2013)   

(Vatican.va)

Reflexión sobre el cuadro

Hoy celebramos la festividad de Santo Domingo, también conocido como Domingo de Guzmán. Nació en 1170 en el seno de una familia de la nobleza española, recibió una excelente educación y estudió durante 10 años en la Universidad de Palencia (la primera universidad de España). Ya en aquella época se comentaba lo mucho que se preocupaba por el bienestar de los demás, especialmente de los pobres, más que por sus propias necesidades. En 1191, cuando España se veía azotada por la hambruna, el joven Domingo regaló su dinero y vendió su ropa, sus muebles e incluso valiosos manuscritos para alimentar a los hambrientos. Según se cuenta, Domingo dijo a sus atónitos compañeros de estudios: "¿Quieres que estudie estas pieles muertas cuando los hombres se mueren de hambre?". De hecho, a finales del siglo XII los libros no se imprimían en papel, como ocurre hoy en día, sino que se copiaban minuciosamente a mano sobre pergamino o vellum —pieles de animales preparadas, normalmente de terneros, ovejas o cabras—. Una sola Biblia podía requerir las pieles de cientos de animales y suponía una inversión económica inmensa.


Pero Dios tenía planes aún más ambiciosos para Domingo: fundar una nueva orden religiosa con la misión de combatir las numerosas herejías que existían en aquella época y contribuir a difundir la doctrina de la Iglesia. La alegría y el optimismo de santo Domingo son destacados por numerosas personas que lo conocieron. La vivacidad de su espíritu a la hora de fundar una nueva orden debió de ser verdaderamente inspiradora. En 1208 tuvo una visión de la Santísima Virgen María en la iglesia de Prouille, durante la cual ella le entregó un rosario. La difusión de la devoción al rosario se atribuye en gran medida a los dominicos. El papa Pío XI afirmó que el rosario es "el principio y el fundamento sobre el que se asienta la Orden de Santo Domingo para perfeccionar la vida de sus miembros y lograr la salvación de los demás»."


Nuestro panel pintado es obra de Carlo Crivelli (h. 1430–h. 1495), un pintor nacido en Venecia. Las pinturas de Crivelli suelen fusionar la elegancia del gótico tardío con la innovación renacentista. Nuestro panel es más que un retrato: está impregnado de un profundo sentido de la devoción y de un toque teatral. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, que apostaban por efectos más suaves y naturalistas, Crivelli adoptó un enfoque más lineal. Nuestro panel forma parte de un tríptico creado para una iglesia dominicana en Ascoli Piceno, en la región de Las Marcas. El panel servía originalmente como ala derecha del retablo, ocupando la Virgen María el panel central. San Domingo aparece representado con el hábito dominicano tradicional en blanco y negro, sosteniendo un lirio, símbolo de pureza y castidad, y de devoción a Nuestra Señora (a quien a menudo se representa sosteniendo un lirio). Crivelli presenta al santo de perfil, con la mirada dirigida hacia la Virgen del panel central.


Al igual que san Domingo, que descubramos que el mejor sermón que podemos predicar es una vida tan llena de Cristo que los demás no puedan evitar encontrarse con Él a través de nosotros. San Domingo, ruega por nosotros.

by Padre Patrick van der Vorst



viernes, 7 de agosto de 2026

León XIV a los jóvenes: el verdadero poder de las decisiones definitivas

Leon XIV Assise

En un encuentro con miles de jóvenes reunidos en Asís, el Papa León XIV reconoció que, ante la cultura de lo provisional, vale la pena recordar que "solo Dios permanece"; por ello, animó a los jóvenes a ir contracorriente con un acto verdaderamente revolucionario: tomar una decisión definitiva

"El coraje para tomar una decisión definitiva es quizás el acto más revolucionario hoy en día", dijo León XIV a unos 5.000 jóvenes con los que se reunió en Asís, Italia, el 6 de agosto de 2026. En la ciudad de San Francisco, el Papa abordó varios de los principales problemas que enfrenta su generación, desde la dificultad de vivir su fe en un mundo cambiante hasta las heridas dejadas por las crisis en la Iglesia.

Cientos de jóvenes dieron la bienvenida al Papa, quien saludó a la multitud a su llegada a la ciudad umbra, en la plaza frente a la Basílica de Santa Maria degli Angeli, ubicada en la parte baja de Asís, alrededor de las 9 de la mañana. Muchos participantes en este evento organizado por los franciscanos, provenientes de Italia, pero también de España, Croacia y Francia, habían acudido para honrar la memoria de San Francisco y también para reencontrarse con León XIV, a quien muchos de ellos habían conocido durante el Jubileo de la Juventud celebrado un año antes en Roma.

Durante este encuentro, León XIV dialogó con los jóvenes durante unos veinte minutos, respondiendo en particular a una pregunta de un joven italiano, Giovanni, quien habló de las dificultades de una "cultura de lo provisional en la que las decisiones definitivas de la vida nos asustan". "La estabilidad de las sociedades tradicionales está desapareciendo en casi todo el mundo", reconoció el Papa, describiendo estas sociedades donde todo estaba "altamente regulado y predeterminado" y donde "generaciones enteras veían cambios mínimos a lo largo de su vida".

"Una concepción a veces confusa de la libertad"

El Papa destacó una paradoja: "Hoy solemos hablar de lo provisional de forma negativa. En el pasado, al contrario, era la Iglesia la que insistía en educar a la gente sobre el significado de lo provisional: este mundo pasa, el tiempo fluye, las realidades terrenales cambian. Solo Dios permanece, Dios es eterno". La Iglesia, entonces, "invitó a la gente a no conformarse con un destino predeterminado".

Hoy, continuó, “el coraje para tomar una decisión definitiva es quizás el acto más revolucionario”. El pontífice estadounidense señaló entonces “una concepción a veces confusa de la libertad” que crea “la ilusión de que la vida nunca se decide de una vez por todas” o incluso “la ilusión de que los problemas se pueden resolver huyendo, traicionando o intentando dar unos pocos pasos por caminos siempre cambiantes, sin llegar nunca muy lejos”.

Para el Papa, "esto también aumenta el miedo y el riesgo de perderse a uno mismo". Advirtió contra la tentación de "multiplicar experiencias, contactos y consumo, permaneciendo en el mismo lugar". "El costo humano es alto y el vacío interior es profundo", advirtió, denunciando el riesgo de explotar a los demás.

Dirigiéndose a los jóvenes, León XIV afirmó que "tomar una decisión para siempre no nos encierra en una jaula", sino que "nos abre a un mayor dinamismo". Toda vocación es "un camino de redención y sanación", que inicia una dinámica "liberadora", enfatizó, subrayando que "el llamado fundamental, inscrito en cada corazón, es un llamado a la comunión".

El pontífice compartió entonces su propia experiencia, confiando que el Señor "nunca lo había dejado solo". "En mi vocación de sacerdote, miembro de la comunidad agustina y misionero, encontré una luz que me ha guiado hasta el día de hoy, hasta el momento en que tuve que decir 'sí' a un llamado muy especial: el de ser Papa", declaró, provocando aplausos entre la multitud.

"La Iglesia tal como Jesucristo la quiere"

Durante este encuentro, León XIV también respondió a otro joven italiano, Luigi, quien observó la tendencia de muchos jóvenes a decir: "Creo, pero no en la Iglesia", rechazando sus "contradicciones y crisis internas".

"Muchas personas, a lo largo de la historia como hoy, no han podido experimentar la Iglesia como Jesucristo quiere que sea", reconoció el sucesor de Pedro, admitiendo que esto podría dejar "heridas y decepciones y […] incluso convertirse en un obstáculo para la fe".

El pontífice afirmó entonces que el deseo de Jesús era un pueblo que viviera en unidad "revolucionaria". Exhortó a los católicos a "no dominar, sino servir; no apoderarse, sino recibir; no retener, sino dar".

Sociedades tentadas a explotar la religión

Tras una pregunta de Karolina, una joven croata, el Papa también elogió el estilo de vida franciscano —sencillez, silencio, pobreza…— como antídoto contra “la guerra, con su violencia, sus gritos y sus crueldades” y contra la era tecnológica que “nos desacostumbra a estar juntos, entre personas de carne y hueso”.

Refiriéndose a la historia de Croacia, marcada por "la peligrosa mezcla de afiliación religiosa y nacionalismo", el Papa afirmó que "los cristianos serán llamados cada vez más a ser pacificadores en sociedades tentadas a instrumentalizar la religión en el conflicto de identidades". Añadió que esto implica trabajar por "la purificación de la memoria".

El líder de la Iglesia Católica advirtió que la responsabilidad de los cristianos era "exigente" y que su compromiso con la civilización del amor "no sería comprendido ni aceptado de inmediato". Siguiendo los pasos de San Francisco de Asís, exhortó a los jóvenes a vivir un "radicalismo evangélico, que es lo opuesto al fundamentalismo: no los vuelve ciegos ni violentos, sino sensibles y atentos".

I.Media, Aleteia

Vea también      Bienaventuranzas de los Jóvenes


3 medios eficaces para evitar el morbo espiritual

morbo espiritual, chisme, oración, caridad

Hablar de morbo espiritual es centrarnos en una situación poco conocida y menos aceptada, porque podríamos creer que estamos obrando bien al interesarnos por cierto tipo de noticias que, a la larga, causarán daño a nuestra
alma aun sin darnos cuenta.

Porque cuando hablamos de morbo solemos pensar que se trata del gusto culposo que experimentamos por sentir placer al observar, escuchar o hablar sobre algún asunto que implica sufrimiento o goce sexual, por eso resulta extraño saber que también existe el morbo espiritual. ¿A qué se refiere esta situación?

Una fascinación insana

La Real Academia Española tiene varias acepciones para la palabra morbo, entre ellas menciona que se trata de una "afición excesiva a algo" y "un atractivo que despierta lo cruel, desagradable, íntimo, prohibido, truculento o lo considerado indecente". Pero si relacionamos este término con la parte espiritual, que busca la unión íntima con Dios, ¿cómo será posible caer en el morbo?

En este sentido, tenemos que pensar en situaciones que provocan interés desmedido, tales como las posesiones diabólicas, los posibles milagros, las apariciones fantasmagóricas o divinas, los castigos del cielo o revelaciones privadas que pueden desviar la atención del creyente de la verdad revelada por nuestro Señor Jesucristo.

Y podríamos incluir también el gusto por los escándalos suscitados en el interior de la Iglesia, que en lugar de despertar un sentimiento de compasión y fe, se convierte en un tema de conversación vano y malsano.

Por eso, proponemos tres medios para huir del morbo espiritual:

1Buscar información en fuentes confiables

Ante el exceso de noticias falsas, es importante aprender a consultar fuentes confiables y verídicas para evitar el chismorreo y los rumores. Este remedio debe aplicarse para las notas sensacionalistas - que, por cierto, abundan en las redes sociales - y que causan muchas confusiones en las almas sencillas y poco instruidas.

Páginas católicas como Vatican News y Aleteia siempre tendrán información relevante y real, evitando así las malas interpretaciones y la angustia que puede generar una noticia alarmante.

2Practicar la caridad con el prójimo

Un medio muy eficaz es la caridad porque nos obliga a pensar bien de todos, disculpando sus faltas. Eso nos ayudará también a evitar criticar a los hermanos que han pecado porque todos estamos propensos a cometerlos.

Este medio nos ayudará a alejar el morbo y a dejar de fomentarlo porque quien trata con amor a sus hermanos se convierte en un referente para que los demás actúen de la misma forma.

3Orar y frecuentar los sacramentos

Por último tenemos la oración diaria y en distintos momentos del día para alejar los malos pensamientos y, por supuesto, los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación como los mejores medios para mantener nuestra mente, alma y corazón fijos en Dios.

Cuando nos esforcemos por mantener la gracia viva en nuestra alma, nada más cabrá en ella. Solo practicando constantemente el rechazo por los distractores morbosos y acudiendo a los auxilios divinos lograremos centrarnos en lo verdaderamente importante: vivir el Evangelio y ayudar a otros a encontrarse con Dios y sus enseñanzas.

Mónica Muñoz, Aleteia

Vea también     Caminos laicales de Perfección




Bear Grylls lleva los actores de The Chosen a comer escorpión, tirarse por barrancos y hablar de fe

Después de una experiencia peligrosa, la gente se sincera: así los entrevista el popular aventurero británico, que es cristiano.

Elizabeth Tabish es María Magdalena en The Chosen; habla con Bear Grylls en la serie The Chosen in the Wild

Elizabeth Tabish es María Magdalena en The Chosen; habla con Bear Grylls en la serie The Chosen in the Wild


    La productora detrás de la teleserie bíblica The Chosen, 5&2 Studios, ha contratado al popular aventurero televisivo Bear Grylls (Running Wild) para que haga lo que suele hacer en sus programas: llevarse celebridades a bosques, desiertos o tundras a vivir experiencias extremas, salpicadas de ratos en los que se hablan de cosas personales, incluyendo la fe. Después de un buen susto, las personas se abren a hablar de cosas serias.

    Así, en seis programas distintos, Bear Grylls arrojará los retos de la naturaleza contra los actores Jonathan Roumie (que interpreta a Jesús en The Chosen), Noah James (Andrés), Paras Patel (Mateo), Luke Dimyan (Judas Iscariote), Elizabeth Tabish (María Magdalena) y Dallas Jenkins, el creador, guionista y director de The Chosen.

    Saltarán en paracaídas, escalarán acantilados, comerán escorpión y otras cosas asquerosas y se tirarán en tirolesa sobre cañones.

    Bear Grylls anima a Paras Patel, MAteo en The Chosen, a tomar una serpiente por la cola en The Chosen in the Wild

    Bear Grylls anima a Paras Patel, MAteo en The Chosen, a tomar una serpiente por la cola en The Chosen in the WildAMAZON MGM STUDIOS

    La miniseria se titula The Chosen in the Wild with Bear Grylls. Algunos de los lugares visitados en la serie son Castle Valley y Canyonlands, en Utah; el desierto de la Gran Cuenca; el río Colorado; el río Ausable; y el bosque de Adirondack.

    La serie se estrena el 9 de agosto en Prime Video en inglés.

    Grylls es cristiano público, su fe se avivó hace décadas en un Curso Alpha. En una entrevista reciente con EWTN News, Grylls contó que siempre ha sido admirador de The Chosen y que la serie ha tenido un gran impacto en su propia fe.

    “Yo era uno de esos admiradores. Me encantaba”, dijo. “Pero muy pocas personas sabían realmente mucho sobre los actores. Jonathan Roumie, por ejemplo, quien interpreta a Jesús: ¿cómo ha sido realmente ese camino para él?”.

    Grylls, tras trabajar con estos actores en la naturaleza, quedó asombrado por "el enorme efecto que esta serie de televisión ha tenido en la vida personal de todos ellos. Y, para mí, esa fue una parte muy emotiva y, en cierto modo, hermosa de toda la serie Chosen in the Wild”, añadió.

    Experiencia especialísima con Jonathan Roumie

    El episodio que rodó con Jonathan Roumie, dice, "siempre permanecerá en mi corazón”. “Es un hombre verdaderamente icónico, y su interpretación de Jesús es muy poderosa. Soy un hombre de fe y, al comienzo de cada episodio que hago, siempre rezo una oración, algo como: ‘Jesús, acompáñame’”, recordó. “Y en este episodio fue lo más cerca que se puede llegar, ya saben. Así que realmente quería estar a la altura de eso y hacerlo bien”.

    Añadió que Roumie “fue maravilloso” e “increíblemente sincero” al hablar de “cosas sobre las que nunca antes había hablado”, lo que supuso un “gran privilegio”, explica.

    Interpretar a Jesús en tantos episodios, tantas escenas, durante tantos años... es un reto especialísimo. “Eso va a trastocarte mucho la mente y el corazón, porque en el fondo sabes que tú no eres ese hombre. Y él habló de eso con mucha franqueza", señala Bear Grylls.

    "No pretendo espiritualizarlo demasiado, pero se podía sentir una presencia allí. Y ambos lo comentamos después; dijimos que había sido algo extraño-pero-bueno”.

    La gente se abre en la naturaleza

    “La naturaleza salvaje hace que las personas se abran. Cuando uno sale al aire libre, hace senderismo, enfrenta algunos temores y cruza un río o escala un acantilado, llega a ver a las personas tal como son en realidad”, afirma el aventurero, que ha entrevistado a muchas celebridades antes y después de haber enfrentado barrancos y ríos.

    Los actores de The Chosen acudieron dispuestos a ser sinceros. “Valoro mucho esa sinceridad. Y la naturaleza salvaje es un espacio estupendo: brinda el espacio necesario para respirar y para mantener ese tipo de conversaciones a un nivel que normalmente nunca se alcanza”, afirmó.

    “Este programa está hecho específicamente para esos cientos de millones de personas de todo el mundo que aman esta serie de televisión, que están implicadas emocionalmente, se preocupan por los personajes y simplemente quieren saber más. Y creo que no hay mejor manera de conocer a las personas que vivir juntos una aventura”, dijo. 

    ReL

    Vea también    Vivir como el Hijo - Vivir como hijos: Las Bienaventuranzas



    Evangelio del día Viernes 18a. Semana TO - La Cruz de cada Día

     


    Libro de Nahúm 2,1.3.3,1-3.6-7.

    Miren sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz. Celebra tus fiestas, Judá, cumple tus votos, porque el hombre siniestro no pasará más por ti: ha sido exterminado por completo.
    Sí, el Señor ha restaurado la viña de Jacob y la viña de Israel. Los salteadores las habían saqueado y habían destruido sus sarmientos.
    ¡Ay de la ciudad sanguinaria, repleta de mentira, llena de rapiña, que nunca suelta la presa!
    ¡Chasquido de látigos, estrépito de ruedas, galope de caballos, rodar de carros,
    carga de caballería, centelleo de espadas, relampagueo de lanzas! ¡Multitud de víctimas, cuerpos a montones, cadáveres por todas partes! ¡Se tropieza con los cadáveres!
    Arrojaré inmundicias sobre ti, te cubriré de ignominia y te expondré como espectáculo.
    Así, todo el que te vea huirá lejos de ti, diciendo: "¡Nínive ha sido devastada! ¿Quién se lamentará por ella? ¿Dónde iré a buscar alguien que te consuele?".


    Deuteronomio 32,35cd-36ab.39abcd.41.

    Porque está cerca el día de su ruina
    y ya se precipita el desenlace.
    Sí, el Señor hará justicia con su pueblo
    y tendrá compasión de sus servidores.
    Miren bien que yo, sólo yo soy,
    y no hay otro dios junto a mí.
    Yo doy la muerte y la vida,
    yo hiero y doy la salud,
    cuando afile mi espada fulgurante
    y mi mano empuñe la justicia,
    me vengaré de mis enemigos
    y daré su merecido a mis adversarios.


    Evangelio según San Mateo 16,24-28.

    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
    Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará.
    ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
    Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.
    Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino".


    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

    Compartir el Evangelio en Facebook


    Bulle

    San Agustín (354-430)
    obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
    Sermón 96 (§1-4.9)


    Renunciar a sí mismo, tomar su cruz y seguir a Cristo

         Esto que nos ha mandado el Señor: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame» parece duro y penoso. Pero no es ni duro ni penoso, porque el que lo manda es el mismo que nos ayuda a realizar lo que nos manda. Porque si es verdad la palabra del salmo «según tus mandatos yo me he mantenido en la senda establecida» (Sl 16,4), también es una palabra verdadera la que ha dicho Jesús: «Mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11,30). Porque todo lo que es duro en el mandato, el amor hace que se convierta en suave. Sabemos bien de qué prodigios es capaz el amor. A veces el amor es de mal gusto y disoluto; pero, ¡cuántas dificultades soportan los hombres, cuántos tratos indignos e insoportables sufren para llegar a lo que aman!... ¡Cómo el gran trabajo de la vida debe ser saber escoger bien qué es lo que se debe amar! ¿Sorprende que el que ama a Jesucristo y quiere seguirle renuncie a sí mismo para amarle?...
    ¿Qué significa lo que sigue: «tome su cruz»? Que sepa soportar lo que es doloroso y, de esta manera, me siga. Porque cuando un hombre empezará a seguirme comportándose según mis preceptos, encontrará a muchos que le contradecirán, muchos que se le opondrán, y muchas cosas para desanimarlo. Y todo eso de parte de los que pretenden ser compañeros de Cristo. También caminaban con Cristo los que impedían a los ciegos que gritaran (Mt 20,31). Si quieres seguir a Cristo, todo se te convierte en cruz, ya sean amenazas, adulaciones o prohibiciones; tú, resiste, soporta, no te dejes abatir...
    Amáis al mundo; pero debéis preferir al que hizo el mundo... Estamos en un mundo que es santo, bueno, reconciliado, salvado, o mejor dicho, que debe ser salvado, y ya está salvado en esperanza: «porque en esperanza fuimos salvados» (Rm 8,24). En este mundo, pues, es decir, en la Iglesia que toda entera sigue a Cristo, éste dice a todos: «El que quiere seguirme que se niegue a sí mismo».
    (EDD)


    Reflexión sobre el cuadro

    En el Evangelio de hoy, Jesús plantea una pregunta que trasciende todas las épocas y todas las culturas: “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?”. Es una pregunta que nos invita a examinar lo que realmente valoramos. Podemos pasar la vida persiguiendo el éxito, la riqueza, el reconocimiento o la comodidad, y aun así descubrir que nos falta algo esencial. Las cosas que el mundo admira y aplaude nunca podrán satisfacer el anhelo más profundo del corazón humano. Fuimos creados para la comunión con Dios, y, a menos que nuestras vidas permanezcan arraigadas en Él, incluso nuestros mayores logros acabarán dejándonos insatisfechos.

    A continuación, Jesús nos muestra en nuestra lectura un camino diferente: el camino del discipulado. Seguirle a menudo requiere renunciar a nuestros propios planes, ambiciones y deseos egocéntricos. Desde la perspectiva del mundo, esto puede parecer una pérdida. Sin embargo, a los ojos de Dios, es precisamente esta generosa entrega lo que conduce a la auténtica libertad y a la alegría duradera. Cada acto de abnegación realizado por amor a Cristo crea más espacio para que la gracia de Dios actúe en nuestro interior. Lejos de mermarnos, nos moldea cada vez más plenamente para convertirnos en las personas para las que fuimos creados, reflejando la imagen y semejanza de nuestro Creador.

    Durante los años que trabajé en el mundo del arte, antes de ordenarme sacerdote, tuve el privilegio de conocer a muchos coleccionistas apasionados. A menudo, escuchaba la misma historia sorprendente. Cuando decidían donar una obra de arte muy preciada a un museo, al principio sentían que estaban renunciando a algo. Al fin y al cabo, el cuadro o la escultura solían llevar décadas colgados en su casa, proporcionándoles un placer diario. Sin embargo, casi sin excepción, más tarde me contaban que la alegría de ver a miles de visitantes admirar y apreciar la obra superaba con creces la satisfacción de poseerla en privado. Lo que al principio parecía un sacrificio se convirtió en un regalo mucho mayor. Hay algo profundamente cristiano en ello. La paradoja del Evangelio es que descubrimos la alegría más plena no en poseer, sino en dar.

    Un ejemplo magnífico es el Van Gogh del Courtauld, Autorretrato con la oreja vendada (1889), uno de los cuadros más conmovedores de Vincent van Gogh. En lugar de permanecer oculto en una colección privada, fue adquirido por el industrial y filántropo Samuel Courtauld, quien posteriormente lo donó al Courtauld Institute of Art de Londres. Hoy en día, innumerables visitantes de todo el mundo se detienen ante este extraordinario cuadro para reflexionar sobre el sufrimiento, la fortaleza y la humanidad de Van Gogh. Courtauld podría haberse quedado con semejante obra maestra para sí mismo, pero al incorporarla a una colección pública se aseguró de que generaciones de personas pudieran descubrir su belleza. Es un pequeño recordatorio de que los mayores tesoros suelen ser aquellos que estamos dispuestos a poner en manos de otros… llevando alegría a los espectadores… y al donante… Van Gogh pintó este autorretrato en enero de 1889, una semana después de salir del hospital. Allí había recibido tratamiento tras cortarse la mayor parte de la oreja izquierda (que aquí aparece vendada en la oreja derecha, ya que se pintó a sí mismo mirándose en un espejo).

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

  • Señor, hoy pongo ante ti mi debilidad y mis cansancios.
  • No quiero huir del dolor, quiero llevar mi cruz con paciencia y amor.
  • Enséñame a transformar mis penas de hoy en un abrazo contigo.
  • Dame paz en los momentos oscuros y fe para seguir tus pasos.
  • Amén. [1, 2, 3]

  • jueves, 6 de agosto de 2026

    Evangelio del día 6 de Agosto Fiesta de la Transfiguración

     


     

    Libro de Daniel 7,9-10.13-14.

    Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente.
    Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros
    Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta él.
    Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.


    Salmo 97(96),1-2.5-6.9.

    El Señor reina, altísimo por encima de toda la tierra.

    ¡El Señor reina! Alégrese la tierra,
    regocíjense las islas incontables.
    Nubes y Tinieblas lo rodean,
    la Justicia y el Derecho son

    la base de su trono.
    Las montañas se derriten como cera
    delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra.
    Los cielos proclaman su justicia

    y todos los pueblos contemplan su gloria.
    Porque tú, Señor, eres el Altísimo:
    estás por encima de toda la tierra,
    mucho más alto que todos los dioses.


    Evangelio según San Lucas 9,28b-36.

    Unos ocho días después de decir esto, Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar.
    Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una blancura deslumbrante.
    Y dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías,
    que aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse en Jerusalén.
    Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, pero permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él.
    Mientras estos se alejaban, Pedro dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". El no sabía lo que decía.
    Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra y al entrar en ella, los discípulos se llenaron de temor.
    Desde la nube se oyó entonces una voz que decía: "Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo".
    Y cuando se oyó la voz, Jesús estaba solo. Los discípulos callaron y durante todo ese tiempo no dijeron a nadie lo que habían visto.


    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


    Bulle

    Un autor siríaco anónimo del siglo VI
    Homilía atribuida erróneamente a san Efrén


    “De entre los que están aquí, algunos no conocerán la muerte antes de haber visto el reino de Dios”

        Nuestro Señor Jesucristo se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan sobre un monte para mostrarles la gloria de su divinidad y darles a conocer que él era el Redentor de Israel, como lo había enseñado por los profetas. Quería también prevenirles a fin de que no se escandalizaran viendo los sufrimientos, libremente consentidos, que él mismo iba a sufrir por nosotros en su naturaleza humana. En efecto, le conocían como hombre, pero ignoraban que era Dios: le conocían como al hijo de María, un hombre viviendo con ellos en el mundo, pero en el monte les hizo conocer que era el Hijo de Dios, y Dios él mismo.
        Le habían visto comer y beber, trabajar y descansar, endormecerse y dormir, padecer el terror hasta caerle gotas de sangre, todas estas cosas que no daban la impresión de estar en armonía con su naturaleza divina y que solo eran propias de su humanidad. Por ello los ha conducido al monte, para que el Padre le llame su Hijo y les enseñe que, realmente, él era su Hijo y Dios también. Les ha conducido al monte y les ha enseñado su Reino antes de manifestar sus sufrimientos, su  poder antes de su muerte, su gloria antes que los ultrajes, y su honor antes que la ignominia. Así, cuando fuera apresado y crucificado, sus apóstoles sabrían que no lo fue por su debilidad sino con pleno consentimiento y voluntad por la salvación del mundo. (EDD)

    Reflexión sobre el cuadro

    Nuestro pequeño panel de Duccio, pintado hacia 1307, procede de uno de los retablos más grandes y ambiciosos jamás realizados. Es la única obra firmada de Duccio di Buoninsegna, el principal artista de la Siena medieval. El retablo entero medía cinco metros cuadrados y tenía cinco niveles de paneles que incluían 54 escenas narrativas minuciosamente detalladas, como nuestro panel de hoy, que representa la Transfiguración. El retablo se conoce como la Maestà ('Majestad') por su imagen principal de Nuestra Señora con el Niño Jesús sentados en un trono de mármol. Ya en aquella época, este retablo se consideraba una obra maestra. El 9 de junio de 1311, la Maestà fue llevada en procesión por las calles de Siena desde el taller de Duccio hasta la catedral, donde fue instalada sobre el altar mayor. Se conservan documentos que describen esta procesión y las personas que participaron en ella, como el obispo local y todos los funcionarios de la ciudad. La ceremonia tuvo lugar al atardecer, acompañada de músicos y numerosos portadores de velas para iluminar los suelos dorados de los paneles pintados.

    Vemos a Cristo de pie, en el centro, con Moisés (a su izquierda) y Elías (a su derecha). El momento de la Transfiguración está representado aquí por las estrías doradas de la túnica de Cristo. Los discípulos de Jesús, Pedro, Santiago y Juan, están al pie de la montaña, contemplando lo que sucede. Levantan las manos en señal de asombro, cegados por la luz. Este panel se colocó originalmente junto a una escena que mostraba la resurrección de Lázaro, un milagro en el que Cristo resucitó a un hombre de entre los muertos como anticipo de su propia conquista de la muerte. La otra escena que flanqueaba nuestro panel era La curación del ciego de nacimiento. Después de que los discípulos presenciaran la Transfiguración, también se les abrieron los ojos.

    La Transfiguración ocurrió en beneficio de los Apóstoles. Su fe y su confianza en Jesús quedarían selladas para siempre. Por eso Pedro dijo, 'Es maravilloso para nosotros estar aquí', estar aquí en este lugar: un pequeño comentario tan hermoso. De hecho, a menudo el lugar en el que estamos y la gente con la que estamos son más de lo que pensamos.

    La Transfiguración del Señor fue importante porque permitió a los discípulos vislumbrar quién es realmente Jesús: plenamente humano y plenamente divino. Este momento mostró su gloria, incluso antes de su muerte y resurrección. Fue un regalo para Pedro, Santiago y Juan, para fortalecer su fe antes de los días difíciles que se avecinaban.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    Señor, que con la Transfiguración de Jesús nos alientas a llevar la cruz,
    alienta nuestra esperanza para que un día lleguemos a brillar como Tú,
    ya que te reconocemos como nuestra cabeza.

    Quiero ser dócil a la manifestación de tu divinidad, mi Señor Jesús.
    Con la Transfiguración nos diste un signo inequívoco de que eres el líder que no defrauda.

    La llamada del Padre a que te escuchemos me invita a estar más atento a tu voz, a tus criterios, a tus puntos de vista para afrontar la realidad cotidiana.
    Señor, llénanos de tu Espíritu para caminar contigo hacia Jerusalén, hacia la cruz, a sabiendas de que el término del camino será participar contigo de la Gloria de la resurrección.
    Amén.     (desdelafe)