Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Antifeminismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antifeminismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de mayo de 2026

El feminismo, desconcertado: entre los jóvenes católicos, los chicos hacen más tareas que las chicas

Analizamos los datos sobre feminismo, igualdad de género y relaciones hombre-mujer del Informe Jóvenes Españoles 2026 de Fundación SM. ¡Datos sorprendentes!

Una chica empieza a cocinar, distraída por un chico guapo... pero en España, según Fundación SM 2026, los chicos hacen más tareas domésticas que ellas

Una chica empieza a cocinar, distraída por un chico guapo... pero en España, según Fundación SM 2026, los chicos hacen más tareas domésticas que ellas


    En España, los jóvenes varones católicos practicantes dedican más tiempo a las tareas del hogar que las chicas practicantes, y lo mismo pasa con los católicos "no muy practicantes". En cambio, tanto entre los agnósticos como entre los ateos, las mujeres dedican más tiempo a las tareas domésticas que los hombres

    Según ese criterio, entre los jóvenes católicos (chicos y chicas) habría mucho más igualitarismo en tareas que entre los jóvenes no creyentes. Y si el feminismo quiere un mayor reparto de tareas, debería fomentar el catolicismo.

    Es una de las conclusiones curiosas del Informe Jóvenes Españoles 2026 de Fundación SM, que sorprendió a muchos al mostrar unos jóvenes españoles más religiosos hoy que hace cinco, o 20 años.

    También ha desconcertado al preguntarles por su visión de la relación entre hombres y mujeres, inquietando a muchas instancias del feminismo.

    Fundación SM hace largos sondeos online con formularios de casi 40 minutos, a residentes en España (que pueden ser jóvenes de cualquier nacionalidad) y de 15 a 29 años. Usó 1.662 entrevistas y calcula un error de +/-2,4%. Tiene la ventaja de hacerse desde hace décadas y poder comparar resultados.

    En realidad, en España hay mucha igualdad entre hombres y mujeres

    El mismo informe de Fundación SM recuerda que de los 27 países de la UE, España es el cuarto mejor en el Índice Europeo de Igualdad de Género (European Institute for Gender Equality, 2024, que mide muchos factores, sueldos, salud, leyes...). Solo 3 de los 27 países de la UE tendrían más igualdad que España.

    Sin embargo, cuando se pregunta a los jóvenes españoles cómo ven el nivel de desigualdad entre hombres y mujeres, ¡un 50% dice que las desigualdades son grandes!

    La cifra cambia por subgrupos: ve desigualdades grandes un 40% si se pregunta a varones, un 60% si se pregunta a mujeres, un 44% si se pregunta a católicos practicantes, un 64% si se pregunta a no creyentes y ateos, un 61% si se pregunta a gente de izquierda o extrema izquierda, sólo un 41% si se pregunta a jóvenes de derechas de cualquier sexo.

    En cambio, un 42% dicen que las desigualdades son pequeñas o muy pequeñas (un 47% entre católicos, un 30% entre ateos, un 33% entre los jóvenes de extrema izquierda, un 50% entre los de derechas).

    Informe Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    Informe Jóvenes Españoles 2026 fundación SMInforme Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    Vocabulario militante en el informe

    El informe valora el tema con vocabulario bastante militante. "El mayor descalabro de lo muy importante: la igualdad de género", leemos. El descalabro lo atribuyen a "la amplitud, profundidad e intensidad de los cambios que ha traído la llamada cuarta ola del feminismo en España", que deja pequeña a formaciones radicales como "el Partido Comunista", porque ni él hubiera traído "tantos cambios y tan radicales" como el feminismo en "todas y cada una de las parcelas del día a día".

    El informe se plantea si los jóvenes, cuando se les pregunta por "igualdad de género", entienden lo mismo que cuando se les preguntaba en 2021, debido a "tantos ajustes y desajustes".

    Así, encuestados en 2020, un 90% consideraban "muy o bastante importante" la "igualdad de género". En 2025 eran solo un 79% (y los del 'muy' eran un 45%, no un 67% como cinco años antes). Un cambio importante en apenas cinco años.

    Más adelante, el informe admite que el feminismo ha suscitado "sentimientos de desconcierto e incluso de exclusión en algunos hombres jóvenes, y en cierta medida, también en mujeres, quienes perciben que al menos una parte del feminismo, probablemente la más visible, promueve un modelo de hombre y mujer que les resulta ajeno e incluso impuesto".

    De ahí, el análisis pasa a hablar de que "los sectores más reaccionarios han aprovechado para elaborar un marco discursivo en contra del feminismo, que se cimenta en la crítica frontal al feminismo de la cuarta ola, en su replanteamiento de los conceptos de sexo y género, la cuestión de las ayudas públicas a las políticas de igualdad y la asociación del feminismo con su otro enemigo, del que toda reivindicación supone un ataque directo contra los hombres".

    Sin embargo, la encuesta en sí nunca llega a preguntar a los jóvenes directamente por el feminismo y pregunta solo por lo que llaman "estereotipos de género".

    Informe Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    Informe Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    Extrañas preguntas para detectar "sexismo"

    El informe de Fundación SM ve sexismo por doquier. Por un lado, habla del sexismo hostil, que define en el texto (no en las preguntas a los encuestados) como "inferioridad de las mujeres como grupo" y lo llaman también "sexismo tradicional". ¿Cómo detectan el supuesto "sexismo hostil"? Con un método más que peculiar: con la frase "en nombre de la igualdad, muchas mujeres intentan conseguir ciertos privilegios".

    El otro sexismo, que llaman "benévolo", sería, según estos sociólogos de Fundación SM, el que se expresa "en tono afectivo positivo, pero estereotipa y limita a la mujer a roles más tradicionales". ¿Cómo detecta este estudio a un sexista "benévolo"? Es el que está de acuerdo con la frase "los hombres deberían estar dispuestos a sacrificar su propio bienestar con el fin de proveer bienestar económico a las mujeres". ¿Qué pensarían de la famosa frase de Santa Teresita de Lisieux: "amar es darlo todo y darse uno mismo"?

    El estudio pide ser crítico con los estereotipos, mientras a la vez construye sus propios estereotipos de sexismo, hostilidad, benevolencia, etc... asignando rotundas etiquetas a partir de un par de preguntas más que matizables.

    Informe Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    Informe Jóvenes Españoles 2026 fundación SMInforme Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    El sondeo, con inquietud bastante militante, detecta que los jóvenes, y las chicas aún más, están mucho más convencidos de lo que el informe llama "estereotipos de género", que los jóvenes de 2021.

    • Así, ha aumentado en 20 puntos el porcentaje de chicas que dice que "las mujeres tienen una mayor sensibilidad que los hombres hacia los sentimientos de los demás"; entre los varones, esta opinión ha crecido en 15 puntos. De hecho, incluso entre los jóvenes de ambos sexos de extrema izquierda, un 61% está de acuerdo con la frase; y entre los de izquierda, la apoya un 67% (en las derechas sube a un 70%).
    • Que "nadie como las mujeres sabe criar a sus hijos" lo declaran un 45% de chicas; hace cinco años sólo se atrevía a decirlo un 17%. Es un crecimiento de 27 puntos.
    • Que "las mujeres suelen interpretar comentarios inocentes como sexistas" lo declaran un 45% de las mujeres, 19 puntos más que cinco años atrás. Entre los varones, lo declaran casi un 63%.
    • Que muchas mujeres usan el "nombre de la igualdad" para conseguir privilegios lo dicen seis de cada diez chicas y siete de cada diez chicos. De hecho, entre los jóvenes de ambos sexos de extrema izquierda, un 53% está de acuerdo con la frase; y entre los de izquierda, la apoya un 61%.
    • La idea de que "muchas mujeres juegan con los hombres, usando su apariencia física para atraerlos y después rechazarlos", convence a un 53% de chicas y a un 66% de chicos.

    Quizá sería útil en futuros sondeos preguntar a los encuestados si conocen de cerca o han visto casos así. Pero da la sensación de que si lo declaran es porque lo han visto, o creen haberlo visto.

    Horas dedicadas a tareas domésticas y cuidados, según sexos y religiosidad

    Horas dedicadas a tareas domésticas y cuidados, según sexos y religiosidadInforme Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    Pero ¿quién hace las tareas domésticas?

    Una cosa son las teorías y otra es medir quién cuida a los niños o hace las tareas domésticas. El sondeo tiene que fiarse de lo que declaran los encuestados. Hay resultados sorprendentes.

    • Según el estudio, cuando los jóvenes españoles viven solos, ellos dedican a tareas de cuidados más horas a la semana que ellas. Y cuando viven con sus padres, dedican casi exactamente el mismo tiempo ellos que ellas a tareas domésticas: 6,6 horas semanales.
    • Cuando pasan a vivir en pareja, según este estudio ¡ellos dedican una hora más que ellas a las tareas domésticas! (11 ellos, 10 ellas). Sí, los varones jóvenes españoles hacen más horas de tareas domésticas que sus compañeras de vivienda.
    • El único cambio verdaderamente claro se da cuando llegan los hijos: entonces, ellos duplican sus horas de "tareas de cuidados", pero ellas las multiplican por cuatro (ellos dedican 14 horas semanales, ellas 27).
    Según Fundación SM, si estos recién casados son católicos practicantes, reparten sus tareas con gran igualdad... hasta que llegan los niños

    Según Fundación SM, si estos recién casados son católicos practicantes, reparten sus tareas con gran igualdad... hasta que llegan los niñosVitaly Gariev, en Unsplash

    Entre los católicos practicantes, ¡los chicos hacen más tareas que las chicas!

    Es interesante comprobar el factor religioso a la hora de dedicarse a tareas domésticas y a tareas de cuidados. Los católicos practicantes varones dedican el doble de horas a tareas de cuidados que los varones ateos; y lo mismo sucede entre las mujeres, las chicas practicantes dedican 13 horas semanales a cuidados, mientras que las ateas sólo 6 horas.

    En cuanto a las tareas domésticas, los varones católicos practicantes dedican más tiempo a estas tareas que las chicas practicantes, y lo mismo pasa con los católicos "no muy practicantes".

    En cambio, tanto entre los agnósticos como entre los ateos, las mujeres dedican más tiempo a las tareas domésticas que los hombres.

    Según este sondeo, a las mujeres les convendría fomentar la práctica y cultura católica entre los varones, porque un catolicismo fuerte va relacionado con más actitud de servicio, ¡incluso superando a las chicas!

    Por el contrario, otras religiones recogen un significativo nivel superior de tareas domésticas y de cuidados entre las mujeres, y más bajo entre los varones.

    Preguntando sobre conciliación... sin el factor "maternidad"

    La encuesta también preguntó quién tenía más dificultades para conciliar trabajo y familia. Sólo se daban tres opciones para responder: hombres, mujeres o ambos por igual (es decir, no se podía responder "las madres, las mujeres con hijos").

    Entre los hombres, un 32% dijo que "los hombres" (un 26% entre católicos practicantes de ambos sexos). Entre las mujeres, un 57% dijo que "las mujeres" (un 34% entre católicos practicantes de ambos sexos). Y un 43% de hombres, un 37% de mujeres y un 40% de católicos practicantes (y un 41% de agnósticos y un 35% de ateos/no creyentes) dijeron "ambos por igual".

    Preguntas encarriladas sobre causas de la mala conciliación sólo a los que respondieron sobre las mujeres, no a otras respuestas

    Preguntas encarriladas sobre causas de la mala conciliación sólo a los que respondieron sobre las mujeres, no a otras respuestasInforme Jóvenes Españoles 2026 fundación SM

    Después el estudio hizo algo curioso: preguntó sólo a los que respondieron que "las mujeres tenían más dificultades para conciliar", y les dio a elegir entre una serie de causas limitadas. No existía, por ejemplo, la causa "por la maternidad" o "por estar cerca de los niños" o "por tener que amamantar bebés".

    Puesto que solo se preguntaba a los que señalaban a las mujeres y se les daba a elegir entre 5 opciones muy marcadas, el resultado va muy encarrilado.

    Por ejemplo, sólo 1 de cada 3 católicos practicantes y un 38% de "no muy practicantes" dijeron que las mujeres tenían más dificultades para conciliar. Pero 6 de cada 10 de católicos practicantes que dijeron eso, lo achacan a que "vivimos en una sociedad machista que no educa desde en la infancia en igualdad" (lo que no deja de ser una parrafada bastante ideologizada aportada por los encuestadores). Curiosamente, sólo un 51% de católicos no practicantes de esta sub-selección marcó esta opción.

    Los que prefieren echar las culpas a los gobiernos y empresas por no desarrollar políticas de conciliación (una solución técnica-legal) son un 36% de los practicantes (el grupo menos convencido de esta opción) y un 55% de los católicos no practicantes (el grupo más convencido de esta opción).

    El Informe Juventud 2026 tiene otros muchos datos interesantes, y va a seguir siendo un documento de referencia durante años.

    Pablo J.  Ginés, ReL

    Vea también    El plan de las feministas




    lunes, 11 de marzo de 2024

    Ni «secuestrado» ni busca la igualdad: una filósofa desmonta el «feminismo anticristiano» en 8 pasos

    Carrie Gress se refiere a esta ideología como
    «la más mortífera de la historia de la humanidad»

    Concentración feminista.
     

    Según la filósofa y experta en feminismo Carrie Gress, la población católica es uno de los mayores caladeros de nuevos adeptos al feminismo: expone qué se difunde en esta doctrina y qué debe ofrecer el católico en respuesta.

    En términos demográficos, tanto el feminismo como el "machismo" gozan de reducidos "militantes", si se acepta la versión oficial de ambas corrientes. La Real Academia Española define al feminismo como la doctrina "favorable a la mujer a quien concede derechos reservados antes a los hombres" o que "exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres". Según IPSOS, un 53% de los españoles se declaraba feminista en 2023, lo que equivaldría a cerca de 26 millones. Eso sí, cuando se pasa de las palabras a los hechos, apenas el 5% se define como "muy activo".

    En el caso del machismo o "actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres", un indicador podría ser el del número de personas condenadas por violencia doméstica -o de género-, que según el Instituto Nacional de Estadística suman poco más de 43.000 personas en 2022. Suponiendo que cada denuncia fuese a un agresor distinto, se podría hablar de un 0,08% de la población militantemente machista.

    Teniendo en cuenta estas cifras, y a pocos días de que se celebre el día mundial de la mujer este 8 de marzo, no son pocos los especialistas que observan cómo la base social del feminismo está creciendo. Y por raro que parezca, uno de sus principales "caladeros" es el de los católicos. Al menos en lo que a hábitos y prácticas feministas se refiere, como el aborto, la renuncia a la maternidad o el uso de anticonceptivos, según Carrie Gress. La católica, madre y escritora estadounidense tiene autoridad para exponer esta tesis, pues es una de las mayores expertas internacionales actuales en el estudio del feminismo, que ha plasmado en varios libros publicados. El último,  The End of Woman: How Smashing the Patriarchy Has Destroyed Us -El fin de la mujer: como aplastar el patriarcado nos ha destruido.

    En una de sus últimas entrevistas concedidas al podcast de Cy Kellett, Gress se ha dirigido a todas aquellas mujeres cristianas para alertar de cómo está penetrando con fuerza, también en entre los fieles católicos, el rechazo de la feminidad y la fertilidad, el uso de anticonceptivos o el aborto, hasta el punto de hacerlo "al mismo ritmo que la cultura normal".

    La escritora admite que "sería maravilloso poder decir que el feminismo solo está ahí para ayudar a las mujeres". Pero tras años de investigación, observa que la realidad es muy distinta, y lo es  desde sus mismos orígenes o "primera ola", como se conoce a las feministas ilustradas y de la Revolución Francesa.

    Extraemos 8 ideas que Gress dirige a hombres y mujeres católicas en relación al feminismo:

    1º La realidad del feminismo "sin edulcorar"

    Uno de los aspectos sobre los que comienza llamando la atención es que, aunque no empezó a estudiar el feminismo "para desacreditarlo", no tardó en llegar a la conclusión de que "en realidad, es la  ideología más mortífera de la historia de la humanidad", al margen de la "visión edulcorada que tenemos". Algo que se muestra teniendo en cuenta que en 2023 se registraron 44 millones de abortos y que el feminismo es "el aparato" necesario para llevar esta industria al mundo.

    2º La pregunta correcta: ¿Cómo ser mujer… o cómo ser hombre?

    La escritora destaca que, desde los orígenes del feminismo, sus representantes comenzaron "con la pregunta equivocada" de "cómo ayudar a las mujeres a ser como hombres" en lugar de "cómo ayudar a la mujer". De esta forma, Gress lamenta que solo hay que "mirar alrededor" para ver cómo una "pregunta incorrecta" ha llevado a la respuesta incorrecta.

    El fin de la mujer: cómo aplastar el patriarcado nos ha destruido, de Carrie Gress. 

    Consigue El fin de la mujer: cómo aplastar el patriarcado nos ha destruido, de Carrie Gress. 

    "No podemos definir qué es una mujer porque hemos tratado de eliminar nuestra fertilidad y rechazamos la maternidad en todas las formas en que se expresa. El feminismo ha tratado de convertir a las mujeres trabajadoras en trabajadoras perfectas. Y por supuesto, para ser un buen trabajador, tenemos que abortar. Esos dos temas -fertilidad y feminismo- están muy unidos", subraya. Solo así se entienden estudios como el de Erica Komisar, conocedora de multitud de mujeres que han perdido el instinto de empatía por sus hijos al convertirse ellas  "en el centro de atención". 

    3º  El feminismo no está "secuestrado": un hombre lo "escribió" así

    Durante su investigación, Gress relata su asombro cuando, "buscando citas" para su libro en la primera ola del feminismo encontró representados los tres pilares del mismo, que resume en "lo oculto, el igualitarismo y la lucha contra la familia nuclear y el amor libre".

    "Escuchamos una y otra vez que el feminismo fue secuestrado en la segunda ola, pero encontré todas esas ideas en la primera. Y en realidad fueron articuladas por un hombre, Percy Shelley: el igualitarismo, el amor libre y el ocultismo estaban en Shelley -yerno de la feminista Mary Wollstonecraft y marido de la autora de Frankenstein- desde el principio", subraya. Un Shelley que, entre otras propuestas, ya propugna en Laon and Cythna "el amor libre y anticristiano" y su intento de "reescribir el Génesis" y presentar a Eva "como una heroína".

    4º "Endulzando" el feminismo: la igualdad proviene del cristianismo

    Gress afirma que contemplar el feminismo como "la igualdad de las mujeres" solo contribuye a "endulzar" lo que de verdad implica. Frente a este error, la escritora asegura que la verdadera igualdad "proviene del cristianismo", pues "es de donde vino, [la igualdad] fue en Cristo" y eso es algo plasmado en la misma Biblia, en la Virgen María o en las santas.

    "Pero lo que ha hecho el feminismo  es despojarnos de nuestra identidad fundamental que es la maternidad, y no solo biológica o adoptiva. En términos amplios, las mujeres son psicológicamente madres y espiritualmente madres. Es un concepto más genérico, que nos han arrebatado", lamenta.

    Mary y Percy Shelley.

    Mary y Percy Shelley, el matrimonio aficionado al ocultismo que llenó de contenido los primeros programas del feminismo de principios del siglo XIX. 

    5º "Nos hace infelices porque vivimos contra nuestra naturaleza"

    Es en este punto cuando Gress admite que le gustaría pensar en el feminismo como el concepto "simple, superficial y poco profundo" que pretende "ayudar a las mujeres. Pero cuando realmente estudias la ideología, su desarrolló y cómo se formó  a lo largo de los años, [te das cuenta de que] realmente deformó a la Iglesia y destruyó a la familia", admite. Y no solo. De hecho, esta es para la escritora -y también para exfeministas- "una de las razones por las que las mujeres son tan infelices".

    "El feminismo nos ha hecho menos felices porque actuamos creyendo que algo que va contra nuestra naturaleza nos hará felices. Nunca encontrarás la máxima satisfacción en el trabajo. Estamos hechas para la comunidad, para relacionarnos, para una maternidad en todos los ámbitos. Y cuando quitas eso a la mujer, encontramos sustitutivos y las mascotas se convierten en nuestros hijos", sentencia.  

    6º ¿Feminismo católico? "Debemos ofrecer una alternativa, no reinterpretar"

    No son pocos quienes confían en la posibilidad de una interpretación o vía católica del feminismo. No es el caso de Gress, que además de considerarlo "anticristiano", lo contempla cómo "demasiado mortal" y responsable de haber "deformado" a la mujer. Ella es partidaria de "la belleza del catolicismo", que encuentra en sus ejemplos de mujeres, en sus escritos sobre la feminidad y las santas "una respuesta adecuada y ordenada".

    La escritora considera  que el llamado "feminismo católico", "superficial" y carente de un cuerpo doctrinal propio, acaba consistiendo en "endulzar el feminismo y decir que se debe ser provida sin reconocer la podredumbre que reside en el feminismo". En este sentido, también llama a no "exagerar" los términos pontificios, como cuando Juan Pablo II habla de un "nuevo feminismo" o cuando se cataloga a Benedicto XVI de "feminista", cuando el solo "cree en la igual dignidad de la mujer y eso no realmente el feminismo". Por ello, termina coincidiendo con su entrevistadora en afirmar que "tenemos que ofrecer una alternativa y no una reinterpretación".

    7º Un llamado a la empatía y la masculinidad de los hombres

    Al final de la entrevista, Gress observa que el feminismo se trata mucho más "de poder y control" que de "amor, caridad o respeto". Sin embargo, también hace un llamado a la empatía y a que los hombres contengan su creciente rechazo, pues "la mayoría de las mujeres no eligieron esto".

    "Hemos sido adoctrinadas desde el día en que nacimos, en la sensación de que tengo que competir con los hombres, ser uno de ellos, poderoso y fuerte. Y seguimos escuchándolo sin haberlo decidido", lamenta. Por eso, frente a la llamada "masculinidad tóxica", Gress invita a considerar al hombre como "una pieza realmente importante" a la hora de comprender el adoctrinamiento generado en la mujer.

    Carrie Gress.

    Carrie Gress expone en buena parte de su catálogo de libros lo que el cristianismo puede aportar a una sociedad en crisis y dominada por el 'feminismo tóxico´. 

    En este sentido, también prioriza a los  "hombres buenos que tratan de ayudar a la mujer" frente a los que son "sumisos  de una forma poco saludable y desordenada", conocidos como aliades. Un hecho, dice, que "es triste" porque si bien está presente en la cultura laica, "que lo estemos viendo en la cultura católica es realmente decepcionante".

    8º Una propuesta netamente católica

    Gress concluye recapitulando las "terribles heridas a manos de los hombres" de exponentes feministas o al hecho de "no tener el ejemplo de lo que significa amar" como una explicación a por qué desde el feminismo "no entienden lo que significa realmente la caridad, amar a alguien o entregarse".

    Para la escritora, la alegría y la belleza es un elemento crucial de su primer ámbito de investigación, el de la Teología del Hogar, de la que es precursora. Se trata, dice, "de ayudar a las mujeres a entender cómo es vivir en este mundo en el que estas felizmente casada o eres feliz por ser madre, en lugar de resentirte por ello o tratar de eliminarlo de tu vida. Nadie ha dicho nada bueno sobre la maternidad durante 50 años y mucha gente se está dando cuenta", agrega.

    J. M. Carrera, ReL

    Vea  también     ¿Qué tipo de mujer-esposa-madre-.trabajadora eres tú?


    viernes, 29 de septiembre de 2023

    La doctrina de la Iglesia y la mujer


    Fra Angelico, 'La Resurrección de Jesús y las mujeres en la tumba'. Fueron ellas
     las primeras testigos de la Resurrección, una preeminencia que ya anunciaba 
    el papel que la mujer iba a adquirir en el cristianismo.

    “La dignidad de la mujer y su vocación, objeto constante de la reflexión 
    humana y cristiana, ha asumido en estos últimos años una importancia
    muy particular” (carta apostólica de 
    San Juan Pablo II Mulieris dignitatem, 1).

    “‘Creó pues Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó,
     macho y hembra los creó (Gén 1, 27)’. Este conciso fragmento contiene
     las verdades antropológicas fundamentales: el ser humano es el 
    ápice de
     todo lo creado en el mundo visible
    , y el género humano, que tiene su
    origen en la llamada a la existencia del hombre y de la mujer, corona todo
     la obra de la creación; ambos son seres humanos en el mismo grado, tanto
     el hombre como la mujer; 
    ambos fueron creados a imagen de Dios”
    (
    Mulieris dignitatem, 6).

    “Es algo universalmente admitido -incluso por parte de quienes se ponen en
    actitud crítica ante el mensaje cristiano- que 
    Cristo fue ante sus
    contemporáneos el promotor de la verdadera dignidad de la mujer y de la
    vocación correspondiente a esta dignidad” (
    Mulieris dignitatem, 12).

    Pero los textos fundamentales del Nuevo Testamento son Gál 3, 28:
    “Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; 
    ni hombre ni mujer; ya
    que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”; junto con la afirmación de
    1 Pe 3, 7: “
    Coherederas que son también de la gracia de la vida”.

    A lo largo de los siglos hay una cantidad inmensa de textos doctrinales
    y legislativos defendiendo la
     dignidad y vocación de la mujer. En la 
    Iglesia primitiva
     las mujeres gozaban de un estatus más elevado del
    que disponían en el 
    mundo grecorromano en general, lo que contribuyó
     a que fueran las 
    grandes promotoras del cristianismo.

    Ya el Decreto de Graciano (año 1140) consideró requisito indispensable la
    capacidad de elegir libremente la propia pareja, y esta exigencia gozó en
    adelante del favor de la legislación eclesiástica, hecho tanto más
    notable cuantoque 
    ni el derecho romano ni el germánico 
    consideraban esencial el 
    libre consentimiento para la
    constitución del matrimonio
    , siendo por tanto
    el cristianismo, y muy especialmente el 
    catolicismo, el promotor
    de los primeros derechos fundamentales de la mujer.

    Desde Graciano, Papas y concilios han insistido en la absoluta necesidad
    de su consentimiento para el matrimonio y en su libertad para abrazar estado.
     En tiempos más recientes nos dice la 
    Pacem in Terris de San Juan XXIII:
    “Los seres humanos tienen el derecho a la libertad en la elección del propio
    estado y, por consiguiente, a crear una familia con paridad de derechos y de
    deberes entre el hombre y la mujer, o también a seguir la vocación al sacerdocio
    o a la vida religiosa” (15); “En la mujer se hace cada vez más clara y operante
     la conciencia de su propia dignidad. Sabe ella que no puede consentir en ser
    considerada y tratada como un instrumento; exige ser considerada como persona,
     en paridad de derechos y obligaciones con el hombre, tanto en el ámbito de
    la vida doméstica como en el de la vida pública” (41).

    En el Concilio, la Lumen Gentium y la Gaudium et Spes recogen en diversos
    lugares la 
    dignidad igual de los seres humanos y las aspiraciones y
    derechos fundamentales de la mujer, rechazando expresamente toda
    forma dediscriminación que se base en el sexo (ver 
    Lumen Gentium 32
    Gaudium et Spes 9, 29, 52 y 60), así como, ya en tiempos de Juan Pablo II,
     el 
    Código de Derecho Canónico (canon 208) y el Catecismo de
    la Iglesia Católica
     (2335).

    San Juan Pablo II insiste en la igualdad y en la complementariedad:
    “La igual dignidad de todos los miembros de la Iglesia es obra del Espíritu,
    está fundada en el Bautismo y la Confirmación y corroborada por la
    Eucaristía. Sin embargo también es obra del Espíritu la variedad de formas”
     (exhortación 
    Vita consacrata, 31). “Femineidad y masculinidad son entre
     sí 
    complementarias, no sólo desde el punto de vista físico y psíquico, sino
     
    ontológico. Sólo gracias a la dualidad de lo 'masculino' y de lo 'femenino',
    lo 'humano' se realiza plenamente” (
    Mulieris dignitatem, 7). El hombre y
    la mujer “son a la vez iguales en cuanto personas y 
    complementarios en
     cuanto masculino y femenino” (
    Catecismo de la Iglesia Católica, 372).

    Consecuencia de esta complementariedad debe ser la colaboración activa
    entre el hombre y la mujer y el que la realización personal no se consigue
    buscando la propia autonomía e independencia, sino en los matrimonios
    en la 
    entrega mutua, en el avanzar juntos y en todo caso en la apertura,
    generosidad y 
    donación hacia los demás. Para Benedicto XVI, en su
    discurso inaugural de Aparecidam “el cristianismo reconoce y proclama
    la 
    igual dignidad y responsabilidad de la mujer respecto al hombre”.

    En el campo moral, no es admisible que la moralidad femenina tenga
     que ser 
    más estricta que la masculina. La igualdad de deberes y derechos
    de ambos sexos es indiscutible: lo que está bien para uno, también lo está
    para el otro, y viceversa.

    En la vida apostólica de la Iglesia, las mujeres son auténticas protagonistas.
    Como me decía un misionero: “Si conviertes a un varón, conviertes a uno,
    si conviertes a una mujer, conviertes a una familia”. Incluso desde el punto
    de vista numérico, las religiosas consagradas son
     tres veces
    más numerosas que los hombres
    . La identidad de la Iglesia se caracteriza
     también por su dimensión femenina: la Iglesia es la 
    esposa de Cristo.

     En la actualidad, la Iglesia está cada vez más comprometida en la defensa
    de los derechos humanos y de la justicia social, y, por tanto, en la defensa de
    los derechos de la mujer, por lo que creo podemos honradamente decir que
    en lo verdaderamente esencial, la mujer ha encontrado en la Iglesia una defensora
    de su dignidad fundamental, 
    especialmente en los países de misión.

     

     Pedro Trevijano, ReL

     "nuevo feminismo"








    sábado, 16 de julio de 2022

    La moda que desviste a las mujeres ¿las «empodera»? Tres estudios y una diseñadora sugieren que no

    La moda que desviste a las mujeres ¿las «empodera»? Tres estudios y una diseñadora sugieren que no

    Uno de los diseños de Paris Bloom, la marca de la autora del artículo, Audrey Cole.

    Audrey Cole es diseñadora  y una de las creadoras de la marca 
    Paris Bloom, cuyo lema, Be timeless [Sé intemporal] delata su
    apuesta por lo clásico ysu desaire a las corrientes de la moda
    más volátiles.

    Publicó en Crisis Magazine una reflexión sobre una de las grandes
     contradicciones del feminismo contemporáneo: pretender que la
    hipersexualización de la mujer la "empodera"

    Como mujer y profesional de la moda ella no piensa lo mismo,
    y además añade que diversos estudios científicos... tampoco.

    La diseñadora Audrey Cole

    Audrey Cole dirige Paris Bloom, que fundó junto con Mary Kunkel
     en Fort Worth (Texas), buscando cubrir un hueco en el vestido
    clásico, bajo un principio: "Comprar un vestido es una decisión
     muy personal y una declaración pública".

    ***


    En palabras de Jennifer López, su nueva película Hustlers 
    es "una historia feminista y empoderadora".

    Lo que quiere decir es que las strippers -las protagonistas
    de la película- utilizan la sexualización de sus cuerpos para
    controlar
     a sus clientes masculinos.

    Este es, ahora, el mensaje habitual para las mujeres. La industria
     del entretenimiento ya no retrata a las mujeres como objetos
    sexuales sin más; no, ahora las protagonistas acentúan su poder
    sexual
     y son ellas las que se proponen a los hombres.

    Sin embargo, este es el método más claro y evidente de explotar
    a las mujeres: se nos ha convencido de que interiorizar y
    representar nuestras fantasías pornográficas no sólo es
    deseable, sino que es "empoderador"
    .

    La industria de la moda acepta este mensaje sin dudarlo.
    Las opciones de moda femenina están dominadas por escotes
    profundos, por largos cada vez más cortos y ropa que marca la silueta.

    Y lo que es peor, nuestras hijas están siendo condicionadas
    para ser objetos sexuales a una edad muy temprana
    . Basta
    entrar en una de las tiendas de The Children’s Place para ver tops
    con escote halter y faldas minis para niñas.

    Irónicamente, en una era de supuesta emancipación progresista
    para las mujeres, estamos diseñando ropa para mujer con el fin
     de que su objetivo principal sea dar placer carnal a los hombres
    .

    Tres estudios sobre la moda y la cosificación de la mujer

    ¿De qué modo esta ropa afecta a las mujeres y las niñas que la llevan?
     Frontiers of Psychology (ver Fig. 1) ha revisado una amplia serie de
    estudios sobre este tema. Cuando una mujer es cosificada por su
    vestimenta, los observadores tienen más tendencia a sentir menos
    preocupación moral por la mujer y a percibirla como menos competente
    y menos humana.

    Moda y violencia sexual, artículo de 2017 en Frontiers in Psychology

    Fig. 1. "De la atracción a la agresión: el vestido, la cosificación y la
    deshumanización. ¿Un posible preludio de la violencia sexual?", artículo
    publicado en 2017 en Frontiers in Psychology. El autor es investigador del
    Instituto de Neurociencia y Psicología de la Universidad de Glasgow
     (Escocia, Reino Unido).

    Y no son sólo los hombres lo que deshumanizan a las mujeres
    sexualizadas. A un nivel cognitivo básico, es una práctica muy difundida
     tanto entre hombres como entre mujeres reducir la personalidad
    humana de la mujer cosificada
     y considerarla como objeto para el
    placer, aunque no sea para el propio.

    Las mujeres vestidas provocativamente no sólo tienen que luchar
    contra el hecho de que los demás las consideren objetos.

    Los estudios demuestran que las mujeres tienden a cosificarse
    a ellas mismas
     cuando visten poca ropa, o ropa demasiado ajustada.
    Se ha demostrado que las personas con vestimenta ajustada 
    (como un maillot de ballet) o poca ropa (como un traje de baño de
    una pieza) tienen mayores sentimientos negativos hacia ellas
    mismas
     y sus capacidades.

    Esta negatividad afecta a su realización intelectual. En un estudio 
    (ver Fig. 2), las mujeres que llevaban trajes de baño tuvieron peores
    resultados en los test de matemáticas que las mujeres que llevaban
    jersey.

    Artículo sobre ropa ajustada y cosificación en 1998 en Journal of Personality and Social Psychology

    Fig. 2. "Este bañador te sienta bien: diferencias sexuales en la
    auto-cosificación, las restricciones en la alimentación y la capacidad
    matemática", artículo publicado en 1998 en Journal of Personality
    and Social Psychology. Los autores son investigadores de la
    Universidad de Michigan, de la Duke University y del Colorado College.

    Sentirse cosificada hace que disminuya la salud mental de la mujer,
    lleva a la depresión
     y puede causar que se comporte como un ser
    inferior en las interacciones sociales.

    ¿Y qué decir sobre condicionar a los hombres para que vean a
    las mujeres como objetos de usar y tirar
    ? Debido a que las mujeres
    cosificadas son consideradas menos humanas, no son objeto de
    preocupación moral y son culpabilizadas, los hombres se sienten con
    más derechos sobre ellas.

    Otro estudio (ver Fig. 3) demostró que los hombres que veían
    programas de televisión en los que se mostraba una imagen de la mujer cosificada eran más proclives a tener un comportamiento de coacción
    sexual y acoso sexua
    l que los hombres que veían programas en los
    que se trasmitía una imagen de la mujer más profesional o neutral.

    Medios de comunicación que cosifican a la mujer, artículo de 2013 en Psychology of Women Quarterly

    Fig. 3. "Los medios cosificadores: su efecto en los roles de género y
    en el acoso sexual a las mujeres": artículo publicado en 2013 en 
    Psychology of Women Quarterly, que publica la asociación de psicología feminista Society for the Psychology of Women. Las autoras son tres
    investigadoras del Departamento de Psicología del Desarrollo y de la
     Socialización de la Universidad de Padua (Italia).

    Curiosamente, nuestra sociedad culpabiliza la "masculinidad tóxica",
    a la vez que fomenta un imaginario que retrata a las mujeres como
    objetos que deben ser utilizados para la propia satisfacción sexual.

    Hollywood es, nuevamente, hipócrita. Ensalza la violencia y la
    explotación de las mujeres, pero señala con el dedo a otra parte
    cuando nuestra sociedad saturada por los medios recoge
    los malos frutos
    .

    Algunos vestidos femeninos en la gala de los Oscar de 2022

    Algunos vestidos femeninos en la gala de los Oscar de 2022.

    A imagen de Dios

    Sólo un desprecio total por la ciencia, la moral y la decencia natural
    puede llevar a las industrias del entretenimiento y de la moda a reducir
    a la mujer a ser meramente un cuerpo.

    Les dicen a sus hijas que es "empoderador" autocosificarse y
    utilizar su desnudez como un instrumento. Menosprecian la modestia
    como algo antiguo y pasado de moda, un concepto vergonzoso que
    hace que las mujeres se repriman.

    Son ellos, sin embargo, los que ensalzan un camino al "empoderamiento"
    que es científicamente cuestionable; que, claro está, gusta a los hombres;
    y que no tiene integridad ni es indicativo de progreso genuino.

    El único modo sano para que las mujeres sean conscientes de
    su valía y puedan influir en los resultados es elevarse por encima
    del vestido provocativo.

    Debemos animar a nuestras hijas a vestirse de modo que recuerden,
    ellas y los demás, su dignidad como persona hecha a imagen de Dios
    .

    Defendemos la modestia porque realmente valoramos a las mujeres y
    las vemos como mucho más que la suma de las partes de su cuerpo.
    Valoramos a las mujeres por la valía de su alma, intelecto, personalidad, inteligencia y talento.

    Con gran lucidez, Juan Pablo II escribió: "No hay dignidad cuando se
     elimina la dimensión humana de la persona. En resumen, el problema
    con la pornografía no es que muestra mucho de la persona, sino que
     muestra demasiado poco".

    Es la modestia, no la cosificación, lo que revela a la mujer
    por lo que es y lo que la empodera
    .

    A.Cole /H.F., ReL

    Vea también     Dejando a un lado las tendencias de la moda - Novios: mirar juntos en una misma dirección