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lunes, 12 de mayo de 2025

Evangelio - San Pancracio mártir


 

Libro de los Hechos de los Apóstoles 11,1-18.

En aquellos días:
Los Apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la Palabra de Dios.
Y cuando Pedro regresó a Jerusalén, los creyentes de origen judío lo interpelaron,
diciéndole: "¿Cómo entraste en la casa de gente no judía y comiste con ellos?".
Pedro comenzó a contarles detalladamente lo que había sucedido:
"Yo estaba orando en la ciudad de Jope, cuando caí en éxtasis y tuve una visión. Vi que bajaba del cielo algo parecido a un gran mantel, sostenido de sus cuatro puntas, que vino hasta mí.
Lo miré atentamente y vi que había en él cuadrúpedos, animales salvajes, reptiles y aves.
Y oí una voz que me dijo: 'Vamos, Pedro, mata y come'.
'De ninguna manera, Señor, respondí, yo nunca he comido nada manchado ni impuro'.
Por segunda voz, oí la voz del cielo que me dijo: "No consideres manchado lo que Dios purificó".
Esto se repitió tres veces, y luego, todo fue llevado otra vez al cielo.
En ese momento, se presentaron en la casa donde estábamos tres hombres que habían sido enviados desde Cesarea para buscarme.
El Espíritu Santo me ordenó que fuera con ellos sin dudar. Me acompañaron también los seis hermanos aquí presentes y llegamos a la casa de aquel hombre.
Este nos contó en qué forma se le había aparecido un ángel, diciéndole: 'Envía a alguien a Jope, a buscar a Simón, llamado Pedro.
El te anunciará un mensaje de salvación para ti y para toda tu familia'.
Apenas comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como lo hizo al principio sobre nosotros.
Me acordé entonces de la palabra del Señor: 'Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo'.
Por lo tanto, si Dios les dio a ellos la misma gracia que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿cómo podía yo oponerme a Dios?".
Después de escuchar estas palabras se tranquilizaron y alabaron a Dios, diciendo: "También a los paganos Dios les ha concedido el don de la conversión que conduce a la Vida".


Salmo 42(41),2-3.43(42),3.4.

Como la cierva sedienta
busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira
por ti, mi Dios.
Mi alma tiene sed de Dios,
del Dios viviente:
¿Cuándo iré a contemplar

el rostro de Dios?
Envíame tu luz y tu verdad:
que ellas me encaminen
y me guíen a tu santa Montaña,

hasta el lugar donde habitas.
Y llegaré al altar de Dios,
el Dios que es la alegría de mi vida;
y te daré gracias con la cítara,

Señor, Dios mío.


Evangelio según San Juan 10,1-10.

Jesús dijo a los fariseos: "Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante.
El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.
El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. El llama a cada una por su nombre y las hace salir.
Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.
Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz".
Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.
Entonces Jesús prosiguió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas.
Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento.
El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia."


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San John Henry Newman (1801-1890)
teólogo, fundador del Oratorio en Inglaterra
Sermon “El Pastor de nuestras almas”, PPS, t. 8, n° 6


“Él camina a la cabeza, y ellas lo siguen”

    “Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9,36)... Las ovejas estaban dispersas porque no tenían pastor... Así estaba el mundo entero cuando Cristo, en su infinita misericordia, llegó a él “para reunir en unidad a los hijos dispersos de Dios” (Juan 11,52). Y si, por un momento, de nuevo quedaron sin guía, cuando en su lucha contra el enemigo el Buen Pastor dio su vida por sus ovejas - según la profecía: “¡Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas (...)!” (Za 13,7) – sin embargo, pronto, Éste resucitó de entre los muertos para vivir por siempre, según esta otra profecía: “El que dispersó a Israel lo reunirá y lo guardará como un pastor a su rebaño” (Jeremías 31,10).  
    Como él mismo dijo en la parábola que nos propuso, “Y una a una llama a sus ovejas por su nombre, y camina delante de ellas. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz”. Así, el día de su resurrección, como María lloraba, Él la llamó por su nombre (Juan 20,16), y ella se dio la vuelta y reconoció, al oírlo a aquel que no había reconocido al verlo. De igual modo le dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”, y agregó: “Soy yo” (Juan 21,15.19). Del mismo modo, él y su ángel le dijeron a las mujeres: “Él les espera en Galilea”; “Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán”. (Mateo 28,7.10). Desde aquel momento, el Buen Pastor, que ocupó el sitio de sus ovejas y murió para que ellas pudieran vivir por siempre, las espera y ellas “siguen al Cordero a dondequiera que vaya” (Apocalipsis 14,4).(EDD)

Reflexión sobre la vidriera

Hoy celebramos la fiesta de San Pancracio, cuyo nombre, Pancratios en griego, significa "el que lo sostiene todo". Pancracio fue un joven huérfano romano que abrazó el cristianismo en una época en que hacerlo significaba arriesgarlo todo. Con sólo catorce años, fue martirizado por su fe durante la brutal persecución de los cristianos bajo el emperador Diocleciano en el año 303 d.C. Sí, ¡sólo tenía 14 años cuando fue martirizado! En los días previos a su ejecución, Pancracio fue llevado ante las autoridades y se le ordenó ofrecer sacrificios a los dioses romanos. Admirado por el valor y la determinación del muchacho, se dice que Diocleciano le ofreció riquezas y un alto estatus si renunciaba a su fe. Pero Pancracio se mantuvo firme, rechazando toda recompensa terrenal en favor de la lealtad a Cristo. Enfurecido por su desafío, el emperador lo condenó a morir decapitado en la Vía Aurelia de Roma, sentencia que se ejecutó el 12 de mayo de 303 d.C., fecha que vemos inscrita en la base de nuestra vidriera y que sigue siendo la de su festividad 1700 años después.

La vidriera, situada en la Grote Kerk de Dordrecht (Países Bajos), capta maravillosamente el valor y la fe de este joven mártir. Presenta dos escenas clave: a la izquierda, el emperador intenta atraer a Pancracio con promesas de riquezas, mientras una estatua pagana se cierne en el fondo del palacio imperial, símbolo de los falsos dioses que Pancracio se negaba a adorar. A la derecha, asistimos al momento de su martirio: Pancracio se arrodilla en señal de rendición, momentos antes de su ejecución. Su postura pacífica dice mucho de su fe y confianza en Dios, incluso ante la muerte.

San Pancracio sabía lo que significaba realmente seguir a Cristo y vivir como su humilde servidor. San Pancracio escuchó la voz del Buen Pastor según la lectura del Evangelio de hoy y, aun siendo tan joven, respondió con un corazón lleno de fe y valentía. Reconoció la llamada de Cristo y decidió dedicar toda su vida -por breve que fuera- a seguirle sin concesiones. Pancracio no permitió que el miedo, la tentación o el atractivo de la riqueza y el poder le desviaran del camino del discipulado. Habiendo oído la voz del Pastor, sabía a quién pertenecía, y, siguiéndolo, confiaba en que dar su vida por Cristo no era una pérdida, sino una ganancia.

San Pancracio, ruega por nosotros.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

Mi Señor, mi Buen Pastor, Hijo del Padre, fuente de luz, tormenta de fe, que vienes a sacudir nuestra dormida esperanza, que nos envías a Tu Madre para enamorar nuestros fríos corazones, que luchas con amor para conquistar los espíritus inquietos por las angustias del mundo.

Óyenos Señor, escucha a tus hermanos aquí, juntos queremos seguirte, donde Tú quieras que nuestros pasos se dirijan.

Nuestros corazones quieren pertenecerte, por siempre.

Nuestras almas sedientas de Tu luz solo quieren verte sonreír junto a Tu Madre.

Envíanos Tus Angeles y Tus Santos, consuélanos con su presencia celestial.

Danos el consuelo infinito de saber que Tu Misericordia ve con ojos agradables nuestro arrepentimiento por tanto error cometido.












domingo, 11 de mayo de 2025

(Un Minuto) para leer el Evangelio del Domingo - ¿No sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical presencial?

 


Es también el Día Mundial de Oración por las Vocaciones

Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,14.43-52.

pero ellos continuaron su viaje, y de Perge fueron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y se sentaron.
Cuando se disolvió la asamblea, muchos judíos y prosélitos que adoraban a Dios siguieron a Pablo y a Bernabé. Estos conversaban con ellos, exhortándolos a permanecer fieles a la gracia de Dios.
Casi toda la ciudad se reunió el sábado siguiente para escuchar la Palabra de Dios.
Al ver esa multitud, los judíos se llenaron de envidia y con injurias contradecían las palabras de Pablo.
Entonces Pablo y Bernabé, con gran firmeza, dijeron: "A ustedes debíamos anunciar en primer lugar la Palabra de Dios, pero ya que la rechazan y no se consideran dignos de la Vida eterna, nos dirigimos ahora a los paganos.
Así nos ha ordenado el Señor: Yo te he establecido para ser la luz de las naciones, para llevar la salvación hasta los confines de la tierra".
Al oír esto, los paganos, llenos de alegría, alabaron la Palabra de Dios, y todos los que estaban destinados a la Vida eterna abrazaron la fe.
Así la Palabra del Señor se iba extendiendo por toda la región.
Pero los judíos instigaron a unas mujeres piadosas que pertenecían a la aristocracia y a los principales de la ciudad, provocando una persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de su territorio.
Estos, sacudiendo el polvo de sus pies en señal de protesta contra ellos, se dirigieron a Iconio.
Los discípulos, por su parte, quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.


Salmo 100(99),2.3.5.

Sirvan al Señor con alegría,
lleguen hasta él con cantos jubilosos.
Reconozcan que el Señor es Dios:
él nos hizo y a él pertenecemos;

somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
¡Qué bueno es el Señor!
Su misericordia permanece para siempre,
y su fidelidad por todas las generaciones.


Apocalipsis 7,9.14b-17.

Después de esto, vi una enorme muchedumbre, imposible de contar, formada por gente de todas las naciones, familias, pueblos y lenguas. Estaban de pie ante el trono y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas; llevaban palmas en la mano y exclamaban con voz potente:
Yo le respondí: "Tú lo sabes, señor". Y él me dijo: "Estos son los que vienen de la gran tribulación; ellos han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero".
Por eso están delante del trono de Dios y le rinden culto día y noche en su Templo. El que está sentado en el trono habitará con ellos:
nunca más padecerán hambre ni sed, ni serán agobiados por el sol o el calor.
Porque el Cordero que está en medio del trono será su Pastor y los conducirá hacia los manantiales de agua viva. Y Dios secará toda lágrima de sus ojos".


Evangelio según San Juan 10,27-30.

Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen.
Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás y nadie las arrebatará de mis manos.
Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre.
El Padre y yo somos una sola cosa".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San Gregorio Magno (c. 540-604)
papa y doctor de la Iglesia
Homilía 14 sobre el evangelio; 3-6: PL 76, 1129-1130


“Yo les doy vida eterna”

Añade: “Conozco a mis ovejas, es decir, las amo, y ellas me conocen a mi.” Es como si dijese con toda claridad: «Los que me aman me obedecen.» Pues el que no ama la verdad es que todavía no la conoce. Ved, hermanos, si sois verdaderamente ovejas suyas, ved si de verdad lo conocéis, ved si percibís la luz de la verdad. Me refiero a la percepción no por la fe, sino por el amor y por las obras. Pues el mismo evangelista Juan, de quien son estas palabras, afirma también: Quien dice: «Yo conozco a Dios», y no guarda sus mandamientos, miente. (1 Jn 2,4) Por esto el Señor añade, en este mismo texto: Como el Padre me conoce a mí, yo conozco al Padre y doy mi vida por mis ovejas, lo que equivale a decir: «En esto consiste mi conocimiento del Padre y el conocimiento que el Padre tiene de mí, en que doy mi vida por mis ovejas; esto es, el amor que me hace morir por mis ovejas demuestra hasta qué punto amo al Padre». (EDD)

Reflexión sobre los mosaicos del siglo V

Hoy reflexionamos sobre un impresionante mosaico de alrededor del año 425 d.C., situado sobre la entrada del Mausoleo de Galla Placidia en Rávena (Italia). Esta obra maestra representa a Cristo como Buen Pastor, en perfecta sintonía con el tema del Evangelio de hoy. Cristo aparece como una figura joven e imberbe, serena y accesible, cuidando de su rebaño en un entorno tranquilo y pastoral. Viste ropas de oro y púrpura, colores tradicionalmente asociados a la autoridad imperial y a la realeza, afirmando sutilmente su realeza divina. Cristo retuerce suavemente su cuerpo para consolar a una oveja que tiene cerca, encarnando su cuidado y atención a cada alma individual. El cayado del pastor se representa como una cruz dorada, claro símbolo de su victoria sobre la muerte. A la izquierda, vemos cuatro arroyos que fluyen de colinas rocosas, una referencia a los ríos del Paraíso mencionados en Génesis 2:10-14 (Pishon, Gihon, Tigris y Éufrates), recordándonos que Cristo, el Buen Pastor, conduce a su rebaño hacia las aguas de la vida eterna.

Los mosaicos de Rávena ocupan un lugar de inmensa importancia en la historia del arte cristiano. Creados en una época en la que el cristianismo pasaba de ser una fe perseguida a la religión del imperio, estos mosaicos representan algunos de los primeros y mejores ejemplos del arte bizantino en Occidente. Marcan un cambio del naturalismo del arte romano a un estilo más simbólico y espiritual que buscaba expresar verdades teológicas a través de ricos colores, brillantes fondos dorados y figuras muy estilizadas. El mausoleo de Galla Placidia, de donde procede nuestra ilustración, es especialmente famoso por sus exquisitos mosaicos que combinan las tradiciones artísticas clásicas con la iconografía cristiana emergente. Estos mosaicos fueron diseñados para inspirar la contemplación, atrayendo al espectador hacia el misterio de la salvación a través del esplendor visual.

En el Evangelio de hoy, Jesús dice: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen". Sin embargo, es precisamente aquí donde a menudo tenemos dificultades. Nos distraemos con facilidad, atrapados en el ruido de la vida cotidiana, y no siempre estamos atentos a la voz del Pastor. La verdadera escucha es un acto del corazón y de la mente; requiere silencio, paciencia y perseverancia. Se nos invita a volver una y otra vez a los Evangelios, a leer, a reflexionar y a permitir que la Palabra de Dios penetre profundamente en nuestras vidas, para que podamos escuchar la voz de Dios con mayor claridad. Como el mosaico, que revela mayor belleza cuanto más tiempo se contempla, así también la voz de Cristo se hace más clara cuando le damos tiempo y espacio para hablar. Poco a poco, a través de la oración y la reflexión, empezamos a reconocer su voz... conduciéndonos, guiándonos y asegurándonos de que nunca estamos solos bajo el cuidado del Buen Pastor.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

Mi Señor, mi Buen Pastor, Hijo del Padre, fuente de luz, tormenta de fe, que vienes a sacudir nuestra dormida esperanza, que nos envías a Tu Madre para enamorar nuestros fríos corazones, que luchas con amor para conquistar los espíritus inquietos por las angustias del mundo.

Óyenos Señor, escucha a tus hermanos aquí, juntos queremos seguirte, donde Tú quieras que nuestros pasos se dirijan.

Nuestros corazones quieren pertenecerte, por siempre.

Nuestras almas sedientas de Tu luz solo quieren verte sonreír junto a Tu Madre.

Envíanos Tus Angeles y Tus Santos, consuélanos con su presencia celestial.

Danos el consuelo infinito de saber que Tu Misericordia ve con ojos agradables nuestro arrepentimiento por tanto error cometido.

(reinadelcielo.org)

Por el día mundial de oración por las vocaciones

Oh Jesús, Buen Pastor, suscita en todas las comunidades parroquiales sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, laicos consagrados y misioneros, según las necesidades del mundo entero, al que tú amas y quieres salvar. Asiste a nuestros pastores y a todas las personas consagradas.


















lunes, 22 de abril de 2024

Evangelio del día

 

Libro de los Hechos de los Apóstoles 11,1-18.

En aquellos días:
Los Apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la Palabra de Dios.
Y cuando Pedro regresó a Jerusalén, los creyentes de origen judío lo interpelaron,
diciéndole: "¿Cómo entraste en la casa de gente no judía y comiste con ellos?".
Pedro comenzó a contarles detalladamente lo que había sucedido:
"Yo estaba orando en la ciudad de Jope, cuando caí en éxtasis y tuve una visión. Vi que bajaba del cielo algo parecido a un gran mantel, sostenido de sus cuatro puntas, que vino hasta mí.
Lo miré atentamente y vi que había en él cuadrúpedos, animales salvajes, reptiles y aves.
Y oí una voz que me dijo: 'Vamos, Pedro, mata y come'.
'De ninguna manera, Señor, respondí, yo nunca he comido nada manchado ni impuro'.
Por segunda voz, oí la voz del cielo que me dijo: "No consideres manchado lo que Dios purificó".
Esto se repitió tres veces, y luego, todo fue llevado otra vez al cielo.
En ese momento, se presentaron en la casa donde estábamos tres hombres que habían sido enviados desde Cesarea para buscarme.
El Espíritu Santo me ordenó que fuera con ellos sin dudar. Me acompañaron también los seis hermanos aquí presentes y llegamos a la casa de aquel hombre.
Este nos contó en qué forma se le había aparecido un ángel, diciéndole: 'Envía a alguien a Jope, a buscar a Simón, llamado Pedro.
El te anunciará un mensaje de salvación para ti y para toda tu familia'.
Apenas comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como lo hizo al principio sobre nosotros.
Me acordé entonces de la palabra del Señor: 'Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo'.
Por lo tanto, si Dios les dio a ellos la misma gracia que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿cómo podía yo oponerme a Dios?".
Después de escuchar estas palabras se tranquilizaron y alabaron a Dios, diciendo: "También a los paganos Dios les ha concedido el don de la conversión que conduce a la Vida".


Salmo 42(41),2-3.43(42),3.4.

Como la cierva sedienta
busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira
por ti, mi Dios.
Mi alma tiene sed de Dios,
del Dios viviente:
¿Cuándo iré a contemplar

el rostro de Dios?
Envíame tu luz y tu verdad:
que ellas me encaminen
y me guíen a tu santa Montaña,

hasta el lugar donde habitas.
Y llegaré al altar de Dios,
el Dios que es la alegría de mi vida;
y te daré gracias con la cítara,

Señor, Dios mío.


Evangelio según San Juan 10,1-10.

Jesús dijo a los fariseos: "Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante.
El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.
El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. El llama a cada una por su nombre y las hace salir.
Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.
Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz".
Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.
Entonces Jesús prosiguió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas.
Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento.
El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia."


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Bulle

Santo Tomás de Aquino (1225-1274)
dominico, teólogo, doctor de la Iglesia
Lectura de Juan 10 (Lectures chrétiennes pour notre temps, Abbaye d'Orval, 1973)


“Yo soy el Buen Pastor” (Jn 10,11)

Jesús dijo: “Yo soy el Buen Pastor” (Jn 10,11). Es evidente que el título de pastor es propio de Cristo. Lo mismo que un pastor lleva a pastar a su rebaño, así Cristo restaura a los fieles con un alimento espiritual: su propio Cuerpo y su propia Sangre.
Para diferenciarse del mal pastor y del ladrón, Jesús precisa que él es el Buen Pastor. Se declara Bueno, porque defiende a su rebaño con el compromiso de un buen soldado por su patria. Por otra parte, Cristo ha dicho que el pastor entra por la puerta y él mismo es la puerta (cf. Jn 10,7). Cuando se declara Pastor, tenemos que entender que es él que entra, por sí mismo. Manifiesta que conoce al Padre por sí mismo, mientras que nosotros lo conocemos por él y es él quien nos da la bienaventuranza. Veamos bien que sólo él es la Puerta, sólo él es la Luz y los demás lo son por participación. Juan Bautista “no era la luz sino el testigo de la luz” (Jn 1,8). Cristo era “la Luz verdadera que al venir a este mundo ilumina a todo hombre” (Jn 1,9). Nadie puede decir que es la puerta, ya que ese nombre está reservado para Cristo.
El título de pastor lo ha comunicado a otros, a sus miembros. Pedro lo ha sido, otros discípulos, los obispos. “Les daré pastores según mi corazón” (Jer 3,15), dice el profeta Jeremías. Aunque los responsables de las Iglesias- hijos de ellos- son todos pastores, Cristo dijo “Yo soy el Buen Pastor” para mostrar la fuerza única de su amor. Ningún pastor lo es si no está unido a Cristo, ya que es así miembro del único verdadero Pastor. (EDD)

Oración

¡Oh Jesús, Pastor eterno de las almas!
Dígnate mirar con ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada.

Señor, gemimos en la orfandad.
Danos vocaciones, danos sacerdotes, religiosos y almas consagradas santos.

Te lo pedimos por la inmaculada Virgen María de Guadalupe, tu dulce y Santa Madre.

¡Oh Jesús danos sacerdotes, religiosos y almas consagradas según tu corazón! Amén.

(regnumchristi)










sábado, 29 de abril de 2023

Yo soy el Buen Pastor


 

Este es el domingo del Buen Pastor, pero por una vez no es en Él en quien vamos a concentrar la atención, sino más bien en su antagonista. ¿Quién es el personaje definido «ladrón» y «extraño»? Jesús piensa, en primer lugar, en los falsos profetas y en los pseudomesías de su tiempo que se hacían pasar por enviados de Dios y liberadores del pueblo, mientras que en realidad no hacían más que mandar a la gente a morir por ellos.

Hoy estos «extraños» que no entran por la puerta, sino que se introducen en el redil a hurtadillas, que «roban» las ovejas y las «matan», son visionarios fanáticos o astutos aprovechados que especulan con la buena fe y la ingenuidad de la gente. Me refiero a fundadores o jefes de sectas religiosas que pululan por el mundo.

Cuando hablamos de sectas, sin embargo, debemos prestar atención para no poner todo en el mismo plano. Los evangélicos y los pentecostales protestantes, por ejemplo, aparte de grupos aislados, no son sectas. La Iglesia católica desde hace años mantiene con ellos un diálogo ecuménico a nivel oficial, cosa que jamás haría con las sectas.

Las verdaderas sectas se reconocen por algunas características. Ante todo, en cuanto al contenido de su credo, no comparten puntos esenciales de la fe cristiana, como la divinidad de Cristo y la Trinidad; o bien mezclan con doctrinas cristianas elementos ajenos incompatibles con ellas, como la reencarnación.

En cuanto a los métodos, son literalmente «ladrones de ovejas», en el sentido de que intentan por todos los medios arrancar a fieles de su Iglesia de origen para hacer de ellos adeptos de su secta. Habitualmente son agresivos y polémicos. Más que proponer contenidos propios, pasan el tiempo acusando, polemizando contra la Iglesia, la Virgen y en general todo lo que es católico. Estamos, con ello, en las antípodas del Evangelio de Jesús que es amor, dulzura, respeto por la libertad de los demás. El amor evangélico es el gran ausente de las sectas.

Jesús nos ha dado un criterio seguro de reconocimiento: «Guardaos de los falsos profetas -dijo-, que vienen con vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis» (Mt 7,15). Y los frutos más comunes del paso de las sectas son familias rotas, fanatismo, expectativas apocalípticas del fin del mundo, regularmente desmentido por los hechos.

Hay otro tipo de sectas religiosas, nacidas fuera del mundo cristiano, en general importadas de Oriente. A diferencia de las primeras, no son agresivas; más bien se presentan «con disfraz de cordero», predicando el amor por todos, por la naturaleza, la búsqueda del yo profundo. Son formaciones a menudo sincretistas, o sea, que agrupan elementos de diversas procedencias religiosas, como es el caso del New Age.

El inmenso perjuicio espiritual para quien se deja convencer por estos nuevos mesías es que pierde a Jesucristo y con Él esa «vida en abundancia» que ha venido a traer. Algunas de estas sectas son peligrosas también en el plano de la salud mental y del orden público. Los recurrentes sucesos de plagio y de suicidios colectivos nos advierten hasta dónde puede llevar el fanatismo de algún jefe sectario.

Cuando se habla de sectas, sin embargo, debemos recitar también un mea culpa. Con frecuencia las personas acaban en alguna secta por la necesidad de sentir el calor y el apoyo humano de una comunidad que no encontraron en su parroquia.

P. R. Cantalamessa, Traducción de Marta Lago.

Tomado de Homilética. ReL

Vea también    Cristo, Sacerdote y buen Pastor
prolongado en su Iglesia





















lunes, 26 de abril de 2021

Evangelio del día

 


Evangelio según San Juan 10,1-10.

Jesús dijo a los fariseos: "Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante.
El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.
El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. El llama a cada una por su nombre y las hace salir.
Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.
Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz".
Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.
Entonces Jesús prosiguió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas.
Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento.
El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia."


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


Bulle

Homilía atribuida a San Macario de Egipto (¿-390)
monje
Filocalia, De Simeón el Metafrasta sobre el Discurso de san Macario el Egipcio (Philocalia des Pères Neptiques,II, DDB-Lattès, 1995), trad. sc©evangelizo.org.


He venido para que tengan la vida en abundancia

¿Cuál es la riqueza de la venida de Cristo? El retorno de nuestra naturaleza a ella misma y su restauración.
Porque Cristo ha rendido a la naturaleza humana la dignidad de Adán, el primer hombre. Oh gracia realmente divina y grande, le ha dado la herencia celeste del Espíritu bueno, haciéndola salir de la prisión de las tinieblas. Mostró el camino y la puerta de la vida: a quien pasó por esta puerta, al que llamó a esta puerta, le es posible entrar en el Reino. Como está escrito: “Pidan y les será dado. Llamen y se les abrirá” (Mt 7,7). Por esta puerta pueden entrar quienes quieran encontrar la libertad de su alma y desean que la libertad envuelva sus pensamientos, se enriquezca al vivir con Cristo y lo tenga por esposo en la comunión del Espíritu bueno.
¡Mira el inefable amor del Maestro por el hombre, al que ha creado a su imagen! (EDD)


Oración

ORACIÓN.

Oh Dios, que por medio de la humillación de tu
Hijo levantaste a la humanidad caída, conserva a tus
fieles en continua alegría y concede los gozos del cielo
a quienes has librado de la esclavitud del pecado. Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.







domingo, 25 de abril de 2021

Evangelio del día

 

ChristianArt 
 
Juan 10, 11-18 Jesús dijo: 'Yo soy el buen pastor'
 
 

El Buen Pastor, ejecutado hacia el año 300 d.C., escultura romana de mármol blanco
© Museo Pio Cristiano, Ciudad del Vaticano

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre’’.

Comentario


Bulle

Basilio de Seleucia (¿-c. 468)
obispo
Oración 26; PG 44, 129


«Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas y ellas me conocen»

Miremos a nuestro pastor, Cristo... Se regocija con las ovejas que están cercanas a él y va en busca de las extraviadas. No teme montes y bosques; recorre barrancos hasta llegar a la oveja perdida. Y aunque la encuentre en estado lastimoso, no se encoleriza, sino llevado por la compasión, la toma sobre sus hombros y, de su propio cansancio, cura la oveja cansada (Lc 15,4s)... Con razón Cristo proclama: "Yo soy el Buen Pastor, busco la oveja perdida, recupero a la extraviada, vendo a la que está herida, curo a la que está enferma» (Ez 34,16). He visto al rebaño de los hombres agobiado por la enfermedad; he visto a mis corderos descender al lugar de los demonios; he visto a mi rebaño despedazado por los lobos.
He visto esto y no lo he visto desde lo alto. Por eso tomé la mano desecada, atrapada por el mal, como por un lobo; desaté aquello que la fiebre había atado; hice ver a aquellos, cuyos ojos permanecieron cerrados desde el seno de su madre; saqué a Lázaro de la tumba, donde yacía desde hacía cuatro días (Mc 3,5; 1,31; Jn 9; 11). «Porque soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por sus ovejas "... Los profetas conocieron a este pastor, ya que antes de su Pasión, anunciaban lo que iba a venir: "Como cordero, llevado al matadero; como oveja ante el esquilador, no abría la boca" (Is 53,7). Como una oveja, el pastor ofreció su garganta por sus ovejas... Por su muerte, remedia a la muerte; por su tumba, vacía las tumbas...
Las tumbas son pesadas y la prisión está cerrada, mientras el pastor, desciende de la cruz, viene para llevar a sus ovejas apresadas la alegre noticia de su liberación. Lo vemos en los infiernos donde da la orden de liberación (1P 3,19); lo vemos llamar de nuevo a sus ovejas, llamarlas por su nombre y llevarlas de la estancia de los muertos a la vida. "El buen pastor da su vida por sus ovejas". Así es como se propone ganar el afecto de sus ovejas, y a las que saben oír su voz las ama Cristo. (EDD)


Oración

Oremos:

Señor, Dios nuestro, que enalteciste a tu evangelista san Marcos con el ministerio de la predicación evangélica; concédenos aprovechar de tal modo sus enseñanzas que sigamos siempre fielmente las huellas de Cristo. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén.