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lunes, 19 de julio de 2021

Santa Inquisición: Lo que hay en los archivos no coincide con la leyenda negra

 

VATICAN SECRET ARCHIVES


Las percepciones comunes de la gente son meras caricaturas, dice un investigador. La verdad no es negra ni rosa...

La semana pasada terminó en Roma un simposio con motivo del 20 aniversario de la apertura de los archivos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que como es bien sabido contiene documentos históricos de la Inquisición romana.

Al descubrir estos documentos, el entonces cardenal Ratzinger consideró que marcaría “una nueva etapa” en el diálogo entre la Iglesia y el pueblo de hoy día.

Estos archivos, que cubren los años de 1542 a 1903 —en 4.500 volúmenes—, trazan cuatro siglos de historia de la Iglesia, aunque una gran parte del archivo ha desaparecido.

Monseñor Alejandro Cifres, que está al cargo de los archivos, declaró que los documentos muestran que la Inquisición no está a la altura de su “leyenda negra”.

Aquí está nuestra entrevista con Mons. Cifres:

– ¿Qué revelan estos archivos sobre la Inquisición?

Los archivos muestran que la verdad difiere de la imagen habitual que se tiene de la Inquisición. La leyenda negra es una leyenda, como lo son esas leyendas “de color de rosa” que intentan justificarlo todo. Yo siempre digo que no hay investigador que haya venido a nuestros archivos por primera vez y se haya marchado con una idea peor de la Inquisición.

Estos archivos destacan que la Inquisición fue una institución hecha por el hombre acorde a unos criterios diferentes de los nuestros, pero que buscaba aplicar unas normas y reglas con rigor y seriedad. Por encima de todo, la Inquisición no era solamente un tribunal que juzgaba y condenaba —y a menudo absolvía—, sino que era un lugar de debate donde se estudiaban ideas y se explicaban doctrinas.

Las imágenes de un tribunal a la caza de brujas son caricaturas y todo el que venga a los archivos se percatará de ello. Los historiadores serios no tuvieron que esperar a que se abrieran los archivos para darse cuenta de eso mismo.

– ¿Qué es la Inquisición?

Ante todo, debemos saber que había tres inquisiciones diferentes. Primero, estuvo la inquisición medieval, que era una prerrogativa de obispos o delegados papales para casos particulares. El episodio más famoso es la cruzada contra los albigenses en el siglo XIII.

Luego estuvieron las inquisiciones española y portuguesa, que fueron las primeras en centralizarse al nivel de un país.

Por último estuvo la Inquisición romana, fundada en 1542 por Paulo III para ser un órgano central de la Santa Sede que controlara la disensión religiosa. Puesto que era pontificia, tenía jurisdicción universal; esto es, cubría el mundo entero. De hecho, no actuaba en territorio de las inquisiciones española y portuguesa y por tanto no actuó tampoco en las Américas. En 1908, la Inquisición romana dejó paso al Santo Oficio, que es también predecesor de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

– ¿Por qué el cardenal Joseph Ratzinger, por entonces prefecto de la Congregación y futuro papa Benedicto XVI, quiso abrir estos archivos?

Hasta hace 20 años, nuestros archivos permanecían en gran medida cerrados a las consultas. Era la última área de los archivos vaticanos que nunca se había abierto; la mayoría se había abierto a finales del siglo XIX. En 1998, el cardenal Ratzinger, después de varias peticiones, decidió que ya era momento de abrir el archivo a los investigadores.

Cualquiera que tenga un diploma reconocido que certifique su capacidad para leer estos documentos —y que no esté motivado por mera curiosidad— puede venir a los archivos. No hay discriminación por ideología, religión o nacionalidad.

Como archivista, puedo decir que el balance es muy positivo, en especial por el clima de colaboración que se ha creado entre la institución y el mundo académico.

Xavier Le Normand - 
I.Media en exclusiva para Aleteia Vaticano 

Vea también    Carta del Papa San Juan Pablo II sobre la Inquisición









































lunes, 6 de junio de 2016

«Las Cruzadas fueron legítimas y la Inquisición no fue sangrienta», dice un historiador no católico

Rodney Stark dice que no defiende a la Iglesia,
sino la Historia
«Las Cruzadas fueron legítimas y la Inquisición no fue sangrienta», dice un historiador no católico
La verdad histórica es la que es, se tenga o no se tenga fe:
Rodney Stark la defiende.

Rodney Stark ha escrito unos cuarenta libros sobre una amplia variedad de temas, incluyendo un cierto número sobre la historia del cristianismo, el monoteismo, el cristianismo en China y las raíces de la modernidad. Tras empezar como reportero en un periódico y pasar un cierto tiempo en el ejército, Stark obtuvo el doctorado por la Universidad de Berkeley (California), en la que trabajó como investigador en el Survey Research Center y en el Center for the Study of Law and Society. Más tarde fue profesor de Sociología y Religión Comparada en la Universidad de Washington. Desde 2004 trabaja en la Baylor University. Stark ha sido presidente de la Society for the Scientific Study of Religion y de la Association for the Sociology of Religion, y ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales por su eminente trabajo. Educado como luterano, se ha identificado como agnóstico pero recientemente se autodenomina "cristiano independiente". 


Su obra más reciente es Bearing False Witness: Debunking Centuries of Anti-Catholic History [Levantando falso testimonio. Desmontando siglos de Historia anticatólica](Templeton Press, 2016), en la que aborda diez mitos predominantes en la historia de la Iglesia. Stark ha respondido a algunas preguntas planteadas por Carl E. Olson, editor deCatholic World Report.
 
-Usted empieza su libro informando sobre su educación como protestante americano y analizando a las "eminencias intolerantes". ¿Qué es una "eminencia intolerante"? ¿Y cómo han influido en el modo como es actualmente considerada y percibida la Iglesia católica por muchos estadounidenses?
-Con eminencias intolerantes me refiero a esos estudiosos e intelectuales ilustres, claramente antagonistas de la Iglesia católica, que han difundido falsas afirmaciones históricas.

-¿Cómo ha identificado y seleccionado los diez mitos anticatólicos que usted ridiculiza en el libro? ¿Hasta qué punto estos mitos forman parte de la cultura general (aunque a veces vaga) protestante? ¿Y hasta qué punto son difundidos por una élite cultural más secular?
-La mayor parte de estos mitos anticatólicos los he encontrado cuando escribía sobre distintos periodos y acontecimientos históricos; descubrí que estos "hechos" tan conocidos eran falsos, por lo que me sentí obligado a profundizarlos. Estos mitos no están limitados a la generalidad de la cultura protestante; de hecho, muchos católicos, incluso algunos muy conocidos, los han apoyado. Demasiado a menudo, y durante mucho tiempo, los historiadores en general han concedido título de verdad a estos mitos. Desde luego, los "secularistas", sobre todo ex-católicos como Karen Armstrong, adoran estos mitos.

-El primer capítulo trata de los "pecados del anti-semitismo" y es tal vez el tema más divisorio y controvertido de todos los que usted afronta. ¿Cómo ha cambiado su propia opinión sobre este tema y por qué? ¿Por qué cree que sigue habiendo la amplia creencia o impresión de que la Iglesia católica es inherentemente antisemita?
-Cuando empecé mis investigaciones "todos", incluidos católicos de primera línea, creían que la Iglesia era una de las fuentes principales del antisemitismo. Fue más tarde, cuando trabajaba con material sobre las persecuciones medievales a los judíos, cuando descubrí el papel eficaz que tuvo la Iglesia para oponerse y suprimir dichas persecuciones. Esta verdad es narrada por cronistas judíos medievales y, por lo tanto, sin duda alguna es cierta. ¿Por qué tantos "intelectuales", muchos de los cuales son ex-católicos, siguen aceptando la idea de que el Papa Pío XII fue "el Papa de Hitler" cuando claramente es una mentira despiadada? Sólo puede ser por odio a la Iglesia. Recuerde que son judíos famosos los que defienden al Papa.
 
-¿Por qué varios historiadores, como Gibbon, han presentado a los antiguos paganos como benévolos o tolerantes hacia el cristianismo? ¿Cuál era la verdadera relación entre el cristianismo y el paganismo en los primeros siglos de la historia de la Iglesia?
-En esos días, el modo seguro para atacar la religión era dejar que los lectores asumieran que era sólo un ataque al catolicismo, por lo que eso fue lo que hicieron Edward Gibbon y sus contemporáneos. Sorprende que cuando los paganos ya no fueron capaces de perseguir a los cristianos, fueron ignorados por la Iglesia y los emperadores y desaparecieron lentamente.

-¿Cómo se desarrolló el mito de los "Años Oscuros"? ¿Cuáles son los principales problemas con este mito?
-Voltaire y sus compañeros crearon la ficción de los Años Oscuros para poder reivindicar que fueron ellos los que hicieron emerger la Ilustración. Como cualquier historiador competente (e incluso ahora las enciclopedias) defiende, no hubo tales Años Oscuros. Al contrario, fue durante esos siglos cuando Europa hizo el gran salto cultural y tecnológico que la situó a la cabeza del resto del mundo.

-¿Qué relación hay entre el mito de los Años Oscuros y el mito de la Ilustración? ¿Cuán racional y científica era, efectivamente, la Ilustración?
-Los "filósofos" de la denominada "Ilustración" no tuvieron ningún papel en el desarrollo de la ciencia, pues los grandes progresos científicos de la época se deben en su mayoría a hombre muy religiosos, muchos de ellos pertenecientes al clero católico.

-Las Cruzadas y la Inquisición siguen siendo presentadas como una época y unos acontecimientos que son el resultado de la barbarie cristiana y que supusieron el asesinato de millones de personas. ¿Por qué estos mitos son tan populares y están tan extendidos, incluso después de que estudiosos se hayan dedicado durante décadas a corregir y aclarar lo que realmente sucedió (o no sucedió)? 
-Puedo asegurar que las Cruzadas fueron guerras legítimas de defensa y que la Inquisición no fue sangrienta. Pero no puedo explicar por qué la gran cantidad de investigaciones llevadas a cabo para apoyar estas correcciones no han tenido impacto entre los intelectualoides.
 
-Al tratar el tema de la "Modernidad Protestante", usted declara rotundamente que la tesis de Max Weber según la cual fue el protestantismo lo que dio lugar al nacimiento del capitalismo y la modernidad es "una sandez". ¿Cuál es el principal problema con la tesis de Weber?
-El problema es sencillamente que el capitalismo se desarrolló y prosperó en Europa muchos siglos antes de la llegada de la Reforma.  

-Usted afirma categóricamente que como estudioso con un pasado protestante y que trabaja en una universidad baptista no escribe su libro "en defensa de la Iglesia", sino "en defensa de la historia". ¿Por qué es importante esto? Y, por último, ¿piensa usted que actualmente la mayoría de los norteamericanos dan más credibilidad a la historia que a la Iglesia? 
-Pienso que será difícil para las eminencias intolerantes acusarme de querer hacerle la pelota al catolicismo intentando tapar los pecados de la Iglesia. El único interés personal que tengo es que la historia debe ser relatada con honestidad. Respecto a su última pregunta: no creo que la "mayoría de los americanos" llegue a saber que este libro se ha escrito. Lo único que puedo esperar, tal vez, es que influya sobre los intelectuales y los escritores de libros de texto.

Traducción de Helena Faccia Serrano (diócesis de Alcalá de Henares).

Más leyendas negras


viernes, 5 de febrero de 2016

Una visión de la Inquisición

Cuidado con los juicios de valor anacrónicos

Inquisition : "Les inquisiteurs interrogent un heretique sous la torture, 15eme-16eme siecle" (Inquisition : inquisitors questioned under torture a heretic, 15th-16th century) Engraving 19th century Private Collection ©The Holbarn Archive/Leemage

JEAN-PIERRE DEDIEU, aleteia  

La Inquisición (que en su origen etimológico latino significainvestigación, indagación), era un tribunal de la Iglesia cuya misión erala represión de la herejía.

Formalizada en la Edad Media y activa hasta el siglo XIX, la Inquisición ha abarcado tres realidades diferentes: la Inquisición medieval (siglos XIII a XV), la Inquisición española (de 1478 a 1820) y la Inquisición romana (a partir de 1542), que no han actuado en todas partes con los mismos objetivos ni con la misma intensidad.

La Inquisición española –considerada como la más dura- fue fundada en el siglo XV en un reino en busca de unidad. Sus excesos se explican en parte por un contexto de grandes tensiones sociales y religiosas, al final de la Reconquista contra los moros.

Cuidado con los juicios de valor anacrónicosLa esencia de la Inquisición pertenece a una época ya pasada: la justicia recurría por doquier a métodos violentos, y la Iglesia fue, junto con las autoridades civiles, el garante del vínculo social de la época.

En un contexto donde la sociedad civil estaba respaldada por la sociedad religiosa, y viceversa, se introdujeron en la gestión de la religión las formas de acción propias de la gestión civil.

La Inquisición trataba de salvar las almas, antes de emitir su condena. Los nuevos procedimientos inquisitoriales creados para identificar a los herejes supusieron un progreso en comparación con los métodos de la justicia civil de la época.

Estos procedimientos han contribuido a la fundación de la justicia moderna. Algunos acusados preferían los tribunales de la Inquisición a los de la justicia civil.

La Inquisición autorizó un uso supervisado de la fuerzaNunca tuvo el poder de sentenciar a muerte, sino que entregaba al poder secular la ejecución de la sentencia.

La Inquisición española dejó diez mil víctimas en seis siglos: es mucho, pero no tanto en comparación con las cincuenta mil “brujas” quemadas en el mundo protestante a principios del siglo XVII.
En otros lugares, la pena de muerte siguió siendo un castigo, entre otros, aunque pasó a ser algo excepcional a partir de finales del siglo XIII.

Sin embargo, las cifras no cambian el fondo: un único muerto matado en nombre de Cristo ya es un escándalo. La Iglesia pidió “perdón por el consentimiento manifestado, especialmente en algunos siglos, con métodos de intolerancia e incluso de violencia” (San Juan Pablo II).

¿Qué otra institución asume de verdad su responsabilidad durante 2000 años de historia?