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lunes, 4 de agosto de 2025

León XIV anuncia las fechas en las que se celebrará la JMJ de Corea del Sur en el 2027

El Papa León XIV saluda a peregrinos de Corea del Sur
antes de la Misa conclusiva del Jubileo de los Jóvenes, el domingo 3 de agosto de 2025. 

Tras la Misa conclusiva del Jubileo de los Jóvenes, celebrada esta mañana en Tor Vergata ante un millón de participantes procedentes de 146 países, el Papa León XIV anunció oficialmente la próxima Jornada Mundial de la Juventud.

“Después de este Jubileo, la peregrinación de esperanza de los jóvenes continúa y nos llevará a Asia”, proclamó el Pontífice durante el rezo del Ángelus.

“Renuevo la invitación que el Papa Francisco dirigió a los jóvenes hace dos años”, añadió en referencia a la cita de Lisboa.

“Los jóvenes de todo el mundo se reunirán junto al Sucesor de Pedro para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud en Seúl, Corea, del 3 al 8 de agosto de 2027, bajo el lema: ‘Tened valor, yo he vencido al mundo’”, precisó el Papa que también destacó que esta nueva edición de la JMJ marcará una etapa importante en el camino de fe de las nuevas generaciones:

Así aseguró que la “esperanza que habita en nuestros corazones nos da la fuerza para anunciar la victoria de Cristo Resucitado sobre el mal y sobre la muerte”.

León XIV concluyó su intervención con un fuerte llamado misionero: “De esto ustedes serán testigos hasta los confines de la tierra. ¡Cita en Seúl! Sigamos soñando juntos, sigamos esperando juntos”. La JMJ de 2027 será la primera en celebrarse en Corea del Sur y la segunda en Asia, después de la histórica edición de Manila (Filipinas) en 1995.

Además, el Pontífice definió el Jubileo de los Jóvenes que arrancó el pasado hoy y ha concluido este domingo como "una cascada de gracia para la Iglesia y para el mundo entero, y lo ha sido gracias a la participación de cada uno de ustedes”.

El Santo Padre expresó su gratitud a los jóvenes “uno a uno, con todo el corazón” por su testimonio y entusiasmo durante estos días jubilares.

En un gesto de conmoción y cercanía, encomendó al Señor a María y Pascale, “las dos peregrinas, una española y la otra egipcia, que nos han dejado en estos días”, refiriéndose a su fallecimiento durante la peregrinación.

En inglés, el Papa recordó a los jóvenes que sufren “en cada tierra herida por la guerra”, y mencionó de forma especial a “los jóvenes de Gaza y de Ucrania”, cuyas vidas están marcadas por la violencia y la incertidumbre de la guerra.

León XIV también habló en español para rendir homenaje al testimonio de los presentes con palabras de esperanza: “Ustedes son el signo de que un mundo diferente es posible”. Y concluyó en italiano con una afirmación cargada de fe: “Sí, con Cristo es posible: con su amor, su perdón, la fuerza de su Espíritu”.

Victoria Cardiel, ACIPrensa  Vea la multitud


domingo, 3 de agosto de 2025

León XIV, en la Misa conclusiva del Jubileo de los Jóvenes: “Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén”



León XIV no ha podido contener la emoción en su segundo y último gran encuentro con los jóvenes en la gran explanada de Tor Vergata. Eran más de un millón de peregrinos de más de 140 países, que -como en un auténtico 'Wood stock’ católico- han dormido en sacos de dormir y al aire libre, tal y como constató el Vaticano en un comunicado difundido por Telegram.

Esta mañana, como ayer por la tarde, un estallido de alegría ha recorrido la gran explanada de más de 96 hectáreas al ver descender al Santo Padre del helicóptero. Tras la intensa noche de Vigilia, marcada por un conmovedor momento de adoración eucarística en silencio y de rodillas, el Pontífice ha indicado a los jóvenes que en la vida nunca es todo “firme y seguro”, sino que la existencia “se regenera constantemente” en el amor.

“Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén. No se conformen con menos. Entonces verán crecer cada día la luz del Evangelio, en ustedes mismos y a su alrededor”, les ha exhortado con emoción en la Misa conclusiva del Jubileo de los Jóvenes.

Esta cita ha constituido un puente entre el Papa americano y la juventud, con la que ha sabido consolidar una relación, gracias a su capacidad de hablar en tres idiomas y crear un ambiente muy espiritual, como también lo hicieron -cada uno a su manera- sus predecesores.


Imagen del papamóvil en la Vigilia de este sábado.

 Aventurarse con Él “hacia los espacios eternos del infinito”

Desde el imponente escenario, invitó a los jóvenes abrirle a Dios “de par en par el corazón” y aventurarse con Él “hacia los espacios eternos del infinito”.

El Papa centró su homilía en el deseo profundo de plenitud que sienten todos los hombres y pidió a los jóvenes que no traten de a

placar la sed de su corazón con “sucedáneos ineficaces”.

“Hay una inquietud importante en nuestro corazón, una necesidad de verdad que no podemos ignorar, que nos lleva a preguntarnos: ¿qué es realmente la felicidad?”, explicó.

Así, invitó a hacer de ella “un taburete para subir y asomarnos, como niños, de puntillas, a la ventana del encuentro con Dios”. De esta manera, nos encontraremos “ante Él, que nos espera; más bien, que llama amablemente a la puerta de nuestra alma”.

El Pontífice reflexionó sobre el relato evangélico de los discípulos de Emaús —que explica que los discípulos de Jesús, tras su muerte, “se alejaban de Jerusalén atemorizados y desilusionados”, convencidos de que “ya no había nada más que esperar”.

Sin embargo, se encontraron “precisamente con Él, lo acogieron como compañero de viaje, lo escucharon mientras les explicaba las Escrituras, y finalmente lo reconocieron al partir el pan”.

El Papa recordó cómo su encuentro con Cristo resucitado transformó la tristeza en esperanza: “Sus ojos se abrieron y el gozoso anuncio de la Pascua encontró lugar en sus corazones”.

León XIV, durante la Misa. Crédito: Daniel Ibañez/EWTN News

El encuentro con el Resucitado “cambia nuestra existencia”

Ese mismo encuentro, dijo, puede cambiar también la existencia de cada joven. “El encuentro con el Resucitado que cambia nuestra existencia, que ilumina nuestros afectos, deseos y pensamientos”, constató en este sentido.

En la Eucaristía, el Papa también abordó la experiencia de los “límites” y la “finitud” de las cosas que pasan y dijo que estos argumentos no deben ser “tabú” o elementos “que se deben evitar”.

“La fragilidad, en efecto, forma parte de la maravilla que somos”, remarcó tras citar la lectura de Qohélet y el Salmo 90 en la que comparó con la delicadeza de la hierba del campo.

“Ciertamente, es delicado, hecho con tallos delgados, vulnerables, propensos a secarse, doblarse, quebrarse; pero, al mismo tiempo, son reemplazados rápidamente por otros que florecen después de ellos”, detalló. Y subrayó: “También nosotros, queridos amigos, somos así; hemos sido hechos para esto”.

Recordando a los jóvenes su paso por Roma durante esta semana, el Pontífice valoró su participación en encuentros culturales, artísticos y religiosos en Roma: “Se han encontrado entre coetáneos provenientes de diferentes partes del mundo, pertenecientes a culturas distintas. […] Después, en el Circo Máximo, acercándose al Sacramento de la Penitencia, han recibido el perdón de Dios y le han pedido su ayuda para una vida buena”.

Asimismo, exclamó que la plenitud de nuestra existencia no depende de lo que “acumulamos ni de lo que poseemos”, sino que “más bien, está unida a aquello que sabemos acoger y compartir con alegría”.

Comprar, acumular y consumir no es suficiente

El Santo Padre dejó claro que “comprar, acumular y consumir no es suficiente”.

Y agregó: “Necesitamos alzar los ojos, mirar a lo alto, a las cosas celestiales, para darnos cuenta de que todo tiene sentido, entre las realidades del mundo, sólo en la medida en que sirve para unirnos a Dios y a los hermanos en la caridad, haciendo crecer en nosotros sentimientos de profunda compasión, de benevolencia, de humildad, de dulzura, de paciencia”.

Evocando a san Juan Pablo II, fundador de las Jornadas Mundiales de la Juventud, exclamó “nuestra esperanza es Jesús”.

“Es Él, como decía san Juan Pablo II, ‘el que suscita en vosotros el deseo de hacer de vuestra vida algo grande […] para mejoraros a vosotros mismos y a la sociedad, haciéndola más humana y fraterna’”, aseguró.

Concluyendo su homilía, León XIV animó a los jóvenes seguir cultivando su amistad con Cristo “con la oración, la adoración, la comunión eucarística, la confesión frecuente y la caridad generosa” y citó como modelos de esto a los beatos Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, que próximamente serán proclamados santos.

El Papa en el imponente escenario. Crédito: Daniel Ibañez/ EWTN News

Antes de impartir la bendición final, los encomendó a la Virgen María: “Los encomiendo a María, la Virgen de la esperanza. Con su ayuda, al regresar a sus países en los próximos días, en cada parte del mundo, sigan caminando con alegría tras las huellas del Salvador, y contagien a los que encuentren con el entusiasmo y el testimonio de su fe. ¡Buen camino!”



 Victoria Cardiel, ACIPrensa






sábado, 2 de agosto de 2025

Vibrante encuentro de jóvenes españoles en la Plaza de San Pedro: Argüello les pide dar testimonio

Miles de jóvenes españoles asistieron en la Plaza de San Pedro a un encuentro y una misa que presidió monseñor Argüello.

Miles de jóvenes españoles asistieron en la Plaza de San Pedro a un encuentro y una misa que presidió monseñor Argüello.

A partir de la seis de la tarde de este viernes 1 de agosto tuvo lugar el encuentro de españoles en la Plaza de San Pedro, uno de los momentos más esperados por los jóvenes que han acudido a Roma para el Jubileo. 

Españoles en la Plaza de San Pedro

La presencia española en la Plaza de San Pedro se hizo notar.Conferencia Episcopal Española

A las ocho, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, presidió la misa, que concelebraron con él, entre otros, el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, y el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona.

El altar de la misa en la Plaza de San Pedro, con una imagen de la Inmaculada Concepción.

El altar de la misa en la Plaza de San Pedro, con una imagen de la Inmaculada Concepción.

El encuentro previo a la celebración eucarística contó con tres partes y sendos testimonios de jóvenes que expresaron en primera persona cómo ha sido su vida de fe y cómo Dios, por unos medios u otros, les abrió un camino para vivirla y les rescató cuando se alejaron de ella: María Tagarro García-Tomassoni, de la diócesis de Astorga (El regalo de la vida); José Tomás Cebrián Ruiz, de la diócesis de Cuenca (La alegría del perdón); y el joven matrimonio formado por el influencer Quique Mira y Mery Lorenzo Warleta, de Aute (Yo soy la puerta que os abro a la felicidad).

Quique Mira y Mery Lorenzo Warleta

Quique Mira y Mery Lorenzo Warleta.

Un pueblo joven que da testimonio

En su homilía, monseñor Argüello incidió en la identidad y unidad cristiana de esos "hermanos jóvenes del pueblo santo de Dios que camina en España": "Hemos sido bautizados con un vestido blanco. Hemos sido confirmados con un perfume de alegría. Participamos de la Eucaristía, alianza nueva y eterna para el perdón de los pecados. Somos cristianos, somos ungidos. El Cristo, el ungido, ha querido compartir con nosotros su misma unción, el mismo sello del Espíritu Santo. Y así, ungidos cristianos, somos un pueblo, un pueblo que va progresivamente ensayando decir nosotros".

Monseñor Argüello destacó el componente de unidad e identidad del ser cristiano.

Monseñor Argüello destacó el componente de unidad e identidad del ser cristiano.Conferencia Episcopal Española

"Y como pueblo, como pueblo que dice nosotros", prosiguió, "queremos abrir esta fraternidad a la familia humana, a nuestros conciudadanos, a nuestros compañeros de estudio, de diversión, a vuestras propias familias, a los diversos lugares donde venimos, para ofrecer este nosotros que ayude a nuestros contemporáneos a abrir su corazón y poderse encontrar así con quien es la fuente del nosotros que se abre y abraza".

La Cruz más alta del mundo estuvo representada en Roma.

La Cruz más alta del mundo estuvo representada en Roma.

El arzobispo de Valladolid habló también de "sellar una alianza de esperanza" entre todos "a quien quiera escucharnos, a quien quiera compartir con nosotros algún tramo del camino". Pidió a todos "dar testimonio":

  • de la belleza de creer en Dios
  • de una comprensión de la persona, del cuerpo, de la sexualidad vinculada al amor y a la transmisión de la vida
  • de una forma diferente de plantearnos la economía, la cultura, la política; 
  • de una cercanía singularísima a los pobres, queriendo acoger en nuestra casa y en nuestro corazón a quienes están solos, a quienes sufren cualquier tipo de dolor, de sufrimiento, a quienes vienen de lejos, a quienes -estando cerca de nuestras casas- nuestro corazón cerrado no descubre como un grito que nos está permanentemente llamando".
El gran aspecto que presentaba la Plaza de San Pedro.

El gran aspecto que presentaba la Plaza de San Pedro.

El presidente de la conferencia episcopal evocó el momento vivido en el Circo Máximo, con las confesiones masivas.

"Hemos confesado que Jesucristo tiene fuerza y poder para perdonar nuestros pecados", dijo: "Ahora hace falta, hermanos, que seamos también confesores de la fe en la plaza pública".

Para quien no pudiera confesarse en el Circo Máximo, siempre había oportunidad en la Plaza de San Pedro.

Para quien no pudiera confesarse en el Circo Máximo, siempre había oportunidad en la Plaza de San Pedro.Conferencia Episcopal Española

"Porque si el Señor tiene fuerza y poder para perdonar los pecados en nuestro corazón", precisó Argüello, "es importante que confesemos que el Señor tiene fuerza y poder para vencer a las estructuras de pecado, que tiene fuerza y poder para vencer al dragón que pasa continuamente su poder a las bestias de este mundo imperialista".

El encuentro empezó con luz radiante y concluyó con la misa bajo la noche romana.

El encuentro empezó con luz radiante y concluyó con la misa bajo la noche romana.

"Confesemos nuestra fe, seamos testigos de la victoria de Jesucristo en medio de nuestras actividades cotidianas, y ofrezcamos esta victoria como gracia, como regalo, como don", concluyó.

El encuentro y los testimonios, al completo

Jesús M.C., ReL

Vea también    En Él es abundante la Redención - Carta de San Juan Pablo II a los sacerdotes


Los jóvenes del Jubileo redescubren a san Carlos de Foucauld, apóstol del “amor universal”

"Como un viajero en la noche" es el título del espectáculo ofrecido a los participantes en el Jubileo de los Jóvenes, presentado el miércoles 30 y el jueves 31 por la noche en el Auditorio de la Conciliazione, cerca del Vaticano. Unos cincuenta coralistas y 18 músicos se arremangaron para interpretar este espectáculo gratuito, creado con motivo de la canonización de Charles de Foucauld, el 15 de mayo de 2022

"Me ha parecido absolutamente sublime, de una calidad excepcional. Insufla nueva vida a nuestra vida espiritual, a nuestra vida con Dios, y también a nuestra vida cotidiana", declaró Capucine, de Lorient, que recordará el espectáculo como uno de los momentos "increíbles" de esta semana jubilar en Roma. Para la primera sesión, la noche del miércoles 30 de julio, una mayoría de peregrinos franceses, pero también muchos italianos, habían abarrotado las cerca de 1.800 butacas del auditorio de la Conciliazione, teatro inaugurado durante el Año Santo de 1950.

El deseo de la Embajada de Francia ante la Santa Sede y de los Establecimientos piadosos de Francia en Roma de aprovechar el Jubileo de la Juventud para poner de relieve a jóvenes figuras de la santidad condujo a la reposición de este espectáculo, que se presentó en 2022 en la catedral de San Juan de Letrán, con ocasión de la canonización de Charles de Foucauld (1858-1916).

Este oratorio, cantado en italiano bajo el título Come un viaggiatore nella notte, fue compuesto por el artista Marcello Bronzetti, y es su esposa, Tina Vasaturo, quien dirige a los coristas y músicos que participan en esta aventura con el coro "Fideles et amati".

Espectáculo sobre San Carlos de Foucauld representado durante el Jubileo de los Jóvenes en Roma.

La cantante Fatima Lucarini explica que este coro nació en Roma, en la parroquia de Santa Silvia, por iniciativa de esta pareja de artistas, que consiguieron incluso incorporar al coro a "personas que no sabían cantar", pero que poco a poco han podido beneficiarse de este "don" y contribuir así a que se conozca mejor la historia de este santo atípico.

"Charles de Foucauld es una figura tan hermosa, que abarca todas las religiones, todos los pueblos… Tuvo una vida hermosa y supo elegir. ¿Qué mejor ejemplo podemos dar a los jóvenes?", afirma Fátima Lucarini.

En diez actos, con textos y canciones en italiano traducidos íntegramente al francés en un folleto distribuido a los peregrinos, la compañía recorre con emoción el asombroso viaje de Charles de Foucauld, desde sus tormentos espirituales en París hasta la realización de su vocación en Nazaret y finalmente en Tamanrasset, hasta su trágica muerte en un ataque de bandidos en pleno desierto.

Este antiguo militar y geógrafo, que vivió como ermitaño en las montañas argelinas del Hoggar, pasará a la historia como un profeta del diálogo con los musulmanes. Su vida oculta y discreta tuvo una extraordinaria fecundidad misionera, sobre todo con los Hermanitos y Hermanitas de Jesús, que se inspiran en su espiritualidad y dan testimonio de la esperanza cristiana en entornos a menudo difíciles.

De la noche de la duda a la luz del amor

"No sabía mucho sobre Charles de Foucauld", reconoce Marie, que ha venido desde Dijon con un grupo de amigos. "Con este espectáculo, uno se da cuenta de que la fe no es una autopista. Hay momentos en los que se duda, es cierto tanto para los jóvenes como para los menos jóvenes... Así que me pareció hermoso comprender que él también tuvo sus períodos de crisis en su juventud, que tuvo que madurar para recuperar la fe", comenta la joven. "También me conmovió su prima, que rezaba por él. Es muy bonito, porque es importante rezar unos por otros y creer en el poder de la oración", testimonia Marie, especialmente apegada a la adoración.

La hermana Geneviève, religiosa de las Hermanitas de Jesús, era una amiga muy cercana del Papa Francisco, y su presencia junto al féretro del pontífice argentino en el momento del traslado de su cuerpo a la basílica de San Pedro conmocionó al protocolo del Vaticano y conmovió a muchos testigos de la escena. Muy emocionada al ver a tantos jóvenes al salir del espectáculo dedicado a aquel cuya espiritualidad inspiró a su congregación religiosa, esta religiosa conocida por su compromiso con el mundo del circo y las ferias no desea añadir muchas palabras, sino que simplemente confiesa encontrar en Charles de Foucauld al apóstol del "amor universal".

Y es de este "amor universal" del que los jóvenes participantes en el Jubileo podrán dar testimonio a sus amigos, tanto a lo largo de esta semana jubilar como después de su regreso a su entorno de origen.

Cyprien Viet, Aleteia

Vea también     Charles de Foucauld