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sábado, 2 de agosto de 2025

Los jóvenes del Jubileo redescubren a san Carlos de Foucauld, apóstol del “amor universal”

"Como un viajero en la noche" es el título del espectáculo ofrecido a los participantes en el Jubileo de los Jóvenes, presentado el miércoles 30 y el jueves 31 por la noche en el Auditorio de la Conciliazione, cerca del Vaticano. Unos cincuenta coralistas y 18 músicos se arremangaron para interpretar este espectáculo gratuito, creado con motivo de la canonización de Charles de Foucauld, el 15 de mayo de 2022

"Me ha parecido absolutamente sublime, de una calidad excepcional. Insufla nueva vida a nuestra vida espiritual, a nuestra vida con Dios, y también a nuestra vida cotidiana", declaró Capucine, de Lorient, que recordará el espectáculo como uno de los momentos "increíbles" de esta semana jubilar en Roma. Para la primera sesión, la noche del miércoles 30 de julio, una mayoría de peregrinos franceses, pero también muchos italianos, habían abarrotado las cerca de 1.800 butacas del auditorio de la Conciliazione, teatro inaugurado durante el Año Santo de 1950.

El deseo de la Embajada de Francia ante la Santa Sede y de los Establecimientos piadosos de Francia en Roma de aprovechar el Jubileo de la Juventud para poner de relieve a jóvenes figuras de la santidad condujo a la reposición de este espectáculo, que se presentó en 2022 en la catedral de San Juan de Letrán, con ocasión de la canonización de Charles de Foucauld (1858-1916).

Este oratorio, cantado en italiano bajo el título Come un viaggiatore nella notte, fue compuesto por el artista Marcello Bronzetti, y es su esposa, Tina Vasaturo, quien dirige a los coristas y músicos que participan en esta aventura con el coro "Fideles et amati".

Espectáculo sobre San Carlos de Foucauld representado durante el Jubileo de los Jóvenes en Roma.

La cantante Fatima Lucarini explica que este coro nació en Roma, en la parroquia de Santa Silvia, por iniciativa de esta pareja de artistas, que consiguieron incluso incorporar al coro a "personas que no sabían cantar", pero que poco a poco han podido beneficiarse de este "don" y contribuir así a que se conozca mejor la historia de este santo atípico.

"Charles de Foucauld es una figura tan hermosa, que abarca todas las religiones, todos los pueblos… Tuvo una vida hermosa y supo elegir. ¿Qué mejor ejemplo podemos dar a los jóvenes?", afirma Fátima Lucarini.

En diez actos, con textos y canciones en italiano traducidos íntegramente al francés en un folleto distribuido a los peregrinos, la compañía recorre con emoción el asombroso viaje de Charles de Foucauld, desde sus tormentos espirituales en París hasta la realización de su vocación en Nazaret y finalmente en Tamanrasset, hasta su trágica muerte en un ataque de bandidos en pleno desierto.

Este antiguo militar y geógrafo, que vivió como ermitaño en las montañas argelinas del Hoggar, pasará a la historia como un profeta del diálogo con los musulmanes. Su vida oculta y discreta tuvo una extraordinaria fecundidad misionera, sobre todo con los Hermanitos y Hermanitas de Jesús, que se inspiran en su espiritualidad y dan testimonio de la esperanza cristiana en entornos a menudo difíciles.

De la noche de la duda a la luz del amor

"No sabía mucho sobre Charles de Foucauld", reconoce Marie, que ha venido desde Dijon con un grupo de amigos. "Con este espectáculo, uno se da cuenta de que la fe no es una autopista. Hay momentos en los que se duda, es cierto tanto para los jóvenes como para los menos jóvenes... Así que me pareció hermoso comprender que él también tuvo sus períodos de crisis en su juventud, que tuvo que madurar para recuperar la fe", comenta la joven. "También me conmovió su prima, que rezaba por él. Es muy bonito, porque es importante rezar unos por otros y creer en el poder de la oración", testimonia Marie, especialmente apegada a la adoración.

La hermana Geneviève, religiosa de las Hermanitas de Jesús, era una amiga muy cercana del Papa Francisco, y su presencia junto al féretro del pontífice argentino en el momento del traslado de su cuerpo a la basílica de San Pedro conmocionó al protocolo del Vaticano y conmovió a muchos testigos de la escena. Muy emocionada al ver a tantos jóvenes al salir del espectáculo dedicado a aquel cuya espiritualidad inspiró a su congregación religiosa, esta religiosa conocida por su compromiso con el mundo del circo y las ferias no desea añadir muchas palabras, sino que simplemente confiesa encontrar en Charles de Foucauld al apóstol del "amor universal".

Y es de este "amor universal" del que los jóvenes participantes en el Jubileo podrán dar testimonio a sus amigos, tanto a lo largo de esta semana jubilar como después de su regreso a su entorno de origen.

Cyprien Viet, Aleteia

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miércoles, 18 de octubre de 2023

El Papa anima a «perder la cabeza por Jesús; como Foucauld»... y convoca un día de ayuno y oración


"Las víctimas aumentan y la situación en Gaza es desesperada. Que se haga todo lo posible, por favor, para evitar una catástrofe humanitaria", dijo el Papa sobre el conflicto entre israelíes y palestinos.

El Papa Francisco dedicó su catequesis en la Audiencia General de este miércoles 18 de octubre a un santo que, nacido en Francia, "perdió la cabeza" por Jesús y eligió establecerse en el desierto del Sáhara, donde finalmente sería asesinado.

"Hoy quisiera hablarles de un hombre que hizo de Jesús y de sus hermanos más pobres la pasión de su vida", anunció el Papa a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro. "Es San Carlos de Foucauld, testigo del celo en el anuncio del Evangelio y testigo de la mansedumbre, de la búsqueda del diálogo y de la cercanía con todos. En el centro de su vida está la Eucaristía, ante la que se detiene largamente en oración y adoración, sintiendo que sólo Jesús, allí presente, puede acercarle a tantos hermanos y hermanas no cristianos", añadió.

"¿Creemos en el poder de la Eucaristía?"

"El Hermano Carlos nos recuerda así que el primer paso para evangelizar es tener a Jesús en el corazón, es perder la cabeza por Él. Si esto no sucede, difícilmente podremos demostrarlo con nuestras vidas. En cambio, corremos el riesgo de hablar de nosotros mismos, de nuestro grupo, de una moral o, peor aún, de un conjunto de reglas, pero no de Jesús, de su amor, de su misericordia", comentó el Papa.

Y Francisco volvió a formular una serie de preguntas a los fieles. "Creo que hoy sería bueno que cada uno de nosotros se preguntara: ¿Tengo a Jesús en el centro de mi corazón? ¿He perdido un poco la cabeza por Jesús? (...) Cuando cada uno de nosotros conoce a Jesús, surge el deseo de darlo a conocer, de compartir este tesoro", explicó.

"Muchas veces nuestra existencia grita mundanidad, grita muchas estupideces, cosas extrañas, y él dice: 'No, toda nuestra existencia debe gritar el Evangelio'. ¿Creemos en el poder de la Eucaristía? Charles decide entonces trasladarse a tierras lejanas, se instala en el desierto del Sahara entre los Tuaregs que no son cristianos, y a ellos lleva su amistad y el testimonio silencioso y manso del Evangelio. Tiene a Jesús presente junto a él en la Eucaristía y le confía todo", dijo Francisco.

Continuó el Papa: "Así, permanece en oración a los pies de Jesús, ante el sagrario, durante unas diez horas al día, seguro de que allí reside el poder de la evangelización y sintiendo que es Jesús quien le acerca a tantos hermanos y hermanas lejanos. Y nosotros, me pregunto, ¿creemos en el poder de la Eucaristía? Nuestra salida hacia los demás, nuestro servicio, ¿encuentra ahí, en la adoración, su comienzo y su plenitud?".

Francisco describió otro aspecto de la espiritualidad de San Carlos de Foucauld que "anticipa los tiempos del Concilio Vaticano II" y es la convicción de que "todo cristiano es apóstol" y que el anuncio del Evangelio es responsabilidad de todo el pueblo de Dios. Pero esto sólo es posible en actitud de oración y de escucha del Espíritu, siempre creativo.

"Cuánta necesidad tenemos los sacerdotes de tener a nuestro lado a estos laicos que creen en serio y con su testimonio nos enseñan el camino". Y continúa: "San Carlos de Foucauld, figura profética para nuestro tiempo, dio testimonio de la belleza de comunicar el Evangelio mediante el apostolado de la mansedumbre: él, que se sentía 'hermano universal' y acogía a todos, nos muestra la fuerza evangelizadora de la ternura", dijo el Papa.

Situación "desesperada" en Gaza

Tras su catequesis, el Papa habló del conflicto entre Israel y Palestina. "Mi pensamiento va a Palestina y a Israel. Las víctimas aumentan y la situación en Gaza es desesperada. Que se haga todo lo posible, por favor, para evitar una catástrofe humanitaria. Inquieta la posible ampliación del conflicto, mientras en el mundo tantos frentes bélicos siguen abiertos", apuntó.

"Que callen las armas, que se escuche el grito de paz de la gente, de los pobres, de los ancianos y de los niños. Hermano y hermanas, la guerra no resuelve problema alguno, sólo siembra muerte y destrucción. Aumenta el odio y multiplica la venganza. Paz en Tierra Santa Paz en Tierra Santa. La guerra cancela el futuro. Exhorto a los creyentes a tomar partido en este conflicto por una sola parte: la de la paz. No con palabras, sino con la oración y la decisión total", añadió.

Puedes ver aquí de forma íntegra la Audiencia General del Papa.

Y anunció una nueva jornada por la paz, tras la del patriarca de Jerusalén que tuvo lugar este 17 de octubre. "Pensando en esto, he decido que el viernes, 27 de octubre, se celebre una jornada de ayuno, oración y penitencia, a la que invito a unirse, en la forma que consideren oportuna, los hermanos y hermanas de las diversas confesiones cristianas y pertenecientes a otras religiones y a todos los que llevan en el corazón la causa de la paz en el mundo", comentó.

G. de A., ReL


























miércoles, 4 de mayo de 2022

“El papa de las periferias canonizará al santo de las periferias”

 

CHARLES DE FOUCAULD


Entrevista con el postulador de la causa de Carlos de Foucauld

El próximo 15 de mayo de 2022, Charles de Foucauld será canonizado por el papa Francisco durante una misa en la Plaza Saint-Pierre de Toulouse. El padre Bernard Ardura, presidente del Comité Pontificio para las Ciencias Históricas, será el postulador de la Causa de Canonización del padre de Foucauld. Fue él quien trabajó en el reconocimiento del milagro que permitirá al bienaventurado francés convertirse en santo.

Pocos días antes de la canonización, habla con I.MEDIA sobre este milagro que salvó a un joven carpintero, Charle, que cayó más de 15 metros en una obra en 2016. Nos cuenta que este joven, que sobrevivió milagrosamente al accidente, por el momento no ha pedido el bautismo. Nos explica por qué el Papa Francisco considera a Charles de Foucauld un santo para nuestro tiempo.

 ***

¿En qué sentido fue especial para usted la postulación de la Causa de Charles de Foucauld?

El milagro que permitirá a Charles de Foucauld convertirse en santo es bastante singular. Pertenece a una categoría poco frecuente de milagros. No se trata de una «cura» sino de un caso llamado en Italia: «Scampato pericolo», expresión que se puede traducir como: «Peligro evitado».

Igualmente, ha sido necesario probar técnicamente que el joven Charle escapó de una tragedia que debería haberlo conducido a la muerte o la tetraplejia. El caso fue estudiado por un ingeniero aerodinámico, teniendo en cuenta la duración de la caída o la velocidad a la que el joven carpintero llegó al suelo. Los médicos, estadística en mano, dedujeron de esta información los efectos esperados. Resulta que lo ocurrido no se corresponde con los efectos predichos por la ciencia. Charle se precipitó y un reposabrazos le atravesó el costado. Ningún órgano vital resultó afectado, tampoco tuvo secuelas, ni psíquicas ni físicas. El joven cirujano que lo operó me dijo: «Fue muy impresionante de ver, pero de inmediato supe que no era grave».

¿Cómo podemos estar seguros de que este milagro se debe a la intercesión de Charles de Foucauld?

Toda la demostración que hice consistió en resaltar las coincidencias providenciales en torno a este evento. En primer lugar, una coincidencia temporal. Este milagro se produjo justo en el año del centenario de la muerte de Charles de Foucauld, un año en el que todas las familias espirituales del bienaventurado rezaron, en varios continentes, rogando mercedes y un milagro. Pues bien, el accidente ocurrió el 30 de noviembre de 2016, un día antes del 1 de diciembre, aniversario de la muerte de Charles. Como bien sabéis, en la liturgia, el día comienza con las vísperas, cuando cae el día. Por la noche, François Asselin, el jefe de la empresa donde Charle trabajaba, envió decenas de mensajes de texto pidiendo a los familiares que rezaran a Charles de Foucauld por su trabajador. Por lo tanto, podemos decir que el milagro tuvo lugar en el aniversario de la muerte. Otra coincidencia, la parroquia Charles de Foucauld en Saumur estaba terminando su novena de oración en preparación para la onomástica.

Luego, están las inquietantes coincidencias con respecto a las ubicaciones concretas. La caída de Charle tuvo lugar en Saumur, por donde pasó Charles de Foucauld, en la escuela de caballería. Esto ocurrió en el sector de la parroquia Charles de Foucauld, creada cuatro años antes. Es una parroquia donde se invocaba al bienaventurado durante todo el año mediante una oración recitada después de la comunión, al final de cada misa.

Charle se cayó mientras trabajaba en las obras de construcción de la capilla de la Institución Saint-Louis, un instituto universitario que iba a albergar las celebraciones parroquiales en ocasión del centenario.

Charle, el joven carpintero, no está bautizado. Y no parece haber tomado el camino del bautismo a día de hoy. ¿Sorprendente?

Es algo que llama la atención… Pero que es quizás un guiño y una enseñanza de Charles de Foucauld. Él se consideraba un misionero, pero un misionero que no predica con la palabra. Dijo: «Quiero predicar acogiendo la caridad».

Este asombroso milagro al que asistimos me ha fortalecido en la idea de que el buen Dios no quiere hacer una excepción con nadie. Cuando da, da totalmente, sin exigir nada a cambio. Dios no entrega sus dones considerando una posible devolución.

Charles de Foucauld no generó muchas vocaciones en Argelia. Se podría decir que desde una perspectiva humana, su misión fue un fracaso. Y sin embargo, su carisma es tan poderoso que se ha extendido por todo el mundo. Cuando te encuentras con las Hermanitas de Jesús en Bangalore, te preguntas: «¡Pero cómo llegó hasta aquí Charles de Foucauld!». El papa Benedicto XVI tenía un dicho que bien podría explicar lo que sucede con Charles de Foucauld: «La fe no se propaga por persuasión sino por atracción».

De hecho, uno podría haber imaginado que el joven Charle estaría convencido de la existencia de Dios después de haber salido indemne de su caída…

Sí… Parecería obvio en un esquema clásico. Mucha gente me ha preguntado si Charle pidió el bautismo. Pero creo que tenemos que darnos cuenta de la realidad. Hace cincuenta años, el 90% de los niños se bautizaban, y Charle probablemente lo habría estado también. La situación del catolicismo en Francia se ha puesto patas arriba. Uno de cada dos nacimientos ocurre fuera del matrimonio y solo el 30% de los niños son bautizados. Vivimos en una sociedad donde Dios ya no existe. Ya no estamos atentos a Dios.

Para el papa Francisco, ¿qué representa Charles de Foucauld?

Para él es el hermano universal, y también es el santo de hoy, el santo de la fraternidad universal. Su canonización tiene lugar en un clima de sufrimiento y quiebros crueles. Todas las guerras son fratricidas, ¡pero la que tiene lugar en Ucrania lo es aún más!

El papa Francisco tiene mucho cariño a Charles de Foucauld. Después de leer su biografía escrita por Pierre Sourisseau, añadió un breve párrafo al final de su encíclica Fratelli tutti. Subraya la profunda fe de este hombre que supo experimentar a Dios y hacerse hermano de todos los hombres y mujeres. El Papa también ofreció a los miembros de la Curia este libro sobre Charles de Foucauld.

¿Qué mensaje quiere enviar la Iglesia con la canonización de Charles de Foucauld?

Cuando Charles de Foucauld se encuentra con Dios, comprende que toda su vida debe ser entregada enteramente a Dios.  Buscando imitar a Cristo, primero irá a la abadía de Notre-Dame-des-Neiges. Ciertamente, se trata de un lugar austero, pero Charles se da cuenta de que al vivir en comunidad, en última instancia no le faltará nada. Entonces parte hacia Tierra Santa. Se encierra en Nazaret hasta que comprende que imitar a Cristo no requiere de seguirlo geográficamente. Encontrará a Cristo en aquellos a quienes considera los más pobres, los más desfavorecidos, los abandonados, los despreciados. Optó pues por partir hacia el Sáhara y vivir con los tuaregs.

Es el testimonio y el camino de Charles de Foucauld lo que la Iglesia quiere ofrecer al mundo a través de esta canonización. Francisco es el Papa de las periferias y ahora va a canonizar a Charles de Foucauld, el santo de las periferias.

Durante la misa de canonización, ¿qué lugar le dará el Papa a Charles de Foucauld?

En general, el Papa solamente roza la superficie de la vida de las personas canonizadas, más aún cuando son varias.  El 15 de mayo habrá nueve nuevos santos. El Papa Francisco debería basar su homilía en el Evangelio del día, como es el caso la mayor parte del tiempo.

Entre los otros nueve futuros santos que menciona, hay dos franceses, César de Bus y Marie Rivier. ¿En qué sentido son modelos a seguir para los cristianos de hoy?

César de Bus es un hombre del siglo XVI que vivió en la región de Aviñón. Hay muchos paralelismos entre él y Charles de Foucauld. Crece en un ambiente acomodado, lleva una vida disipada, maneja las armas. Y él también experimentará una conversión, o más bien, un nuevo comienzo, porque ya fue bautizado. Entra de lleno en lo que es la reforma católica, fruto del Concilio de Trento. Dedicará todas sus fuerzas a la enseñanza del catecismo, considerado como el instrumento privilegiado para la formación de los fieles. Fundó así la Sociedad de Sacerdotes de la Doctrina Cristiana y de las Ursulinas de Francia.

Igual que Charles de Foucauld, bautizado al nacer, tuvo un reencuentro con la fe. Incluso creo que podemos decir que son dos santos para quienes recomienzan en la fe. César de Bus se dio cuenta de que la fe aprendida con las palabras de la infancia debía actualizarse durante el crecimiento, que había que iniciar un proceso de maduración. De lo contrario, la fe termina por no decir nada. Por eso insistió mucho en un aspecto fundamental: la transmisión.  Ciertamente, la fe se transmite por atracción, pero a condición de que haya también algo que decir al respecto. Sin embargo, hoy debemos lamentarnos de la falta de transmisión cultural o espiritual.

¡Marie Rivier fue en verdad una fuerte mujer! En la época de la Revolución Francesa, cuando todas las casas religiosas estaban cerrando, ¡Marie Rivier fundó una congregación! Ella confía en la Providencia y no duda en ir a contracorriente. Me recuerda a Jean-Baptiste Fouque, este bendito abad cuya causa conduje. Se dice de él que es el temerario de la caridad. Creo que podríamos afirmar de Marie Rivier que es la «temeraria del buen Dios».

I.Media, Aleteia

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jueves, 23 de diciembre de 2021

Carlos de Foucauld, venerado por la aguerrida Legión Extranjera: curioso caso en la Francia laicista

        Una fuerte religiosidad que se remonta a una acción del futuro santo


La Legión Extranjera, uno de los cuerpos de élite
 y más llamativos del Ejército francés, tiene un vínculo especial con Carlos de Foucauld

El próximo 15 de mayo llegará la esperada canonización del beato Carlos de Foucauld, un referente para multitud de grupos y comunidades que siguen este “desierto con Dios” que encarnó este ermitaño francés y que tanta ayuda ha ofrecido a miles de personas en medio del ajetreo y del ritmo vertiginoso en la época moderna y postmoderna.

Foucauld fue militar francés y tras una juventud de grandes excesos, vanidades y pecados se convirtió hasta llegar a ser un sacerdote ermitaño en el desierto del Sáhara, donde vivió y se puso ante la cruz de Cristo hasta que fue asesinado en Tamanrasset (Argelia) en 1916.

Este futuro santo es a pesar de la muy laicista Francia un referente para los militares franceses, precisamente por dos aspectos: por haber sido uno de los suyos, y por un episodio que uniría para siempre a Foucauld con una de las unidades más fieras, conocidas y también singulares del Ejército de la República: la Legión Extranjera Francesa.

Esta unidad, que inspiró a los fundadores de la Legión Española, alberga a ciudadanos franceses y sobre todo a muchos procedentes de otros países. No se les preguntaba por su pasado, por lo que podía haber desde delincuentes a personas con una gran vocación militar. A día de hoy para alistarse todavía pueden usar un seudónimo y declarar una nacionalidad. Los franceses pueden alistarse también bajo una identidad ficticia o nacionalidad distinta. Después de tres años de servicios con "Honor y Fidelidad" en la Legión, un legionario extranjero puede solicitar la ciudadanía francesa. Puede optar entonces por recuperar su verdadero nombre o seguir con el "de legionario".

Legionarios franceses escuchando misa

Precisamente, el todavía beato está unido por el vínculo de la sangre y el sufrimiento al 2º Regimiento de Infantería de la Legión Extranjera, cuyo acuartelamiento se encuentra en Nimes. En un país descristianizado y que presume de su laicismo de Estado en este regimiento se ha producido precisamente un fenómeno de lo más llamativo. Van a construir una capilla más grande, pues la que los militares utilizan en estos momentos se les ha quedado pequeña.

Esta nueva capilla estará dedicada al futuro santo Carlos de Foucauld, que además es un símbolo para estos legionarios. La capilla tendrá una capacidad para 150 personas, lo que equivaldría a una compañía.

“Tendremos que instalar un altar, una oficina, una sacristía, levantar tabiques, colocar la iluminación, poner una vidriera”, explica a Famille Chretienne. El Estado no pagará estos gastos por lo que el empeño de los legionarios es todavía más encomiable El coste asciende a 400.000 euros y para ello ya buscan donantes que les ayuden a tener esta capilla a la que acuden tantos soldados.

La batalla de El Moungar

Pero, ¿qué une a un místico como Foucauld con unos aguerridos legionarios franceses? La historia se remonta al 2 de septiembre de 1903. A primera hora de la mañana un destacamento de unos 150 legionarios fue atacado por un grupo de más de 3.000 marroquíes, cerca de El Moungar, no lejos de Tamanrasset, donde se encontraba este ermitaño.

La lucha fue feroz bajo el abrasador sol africano. Pero ante la diferencia numérica las tropas francesas pronto se encontraron en graves dificultades. Sus oficiales cayeron heridos o muertos y casi la mitad de la tropa quedó fuera de combate.

Carlos de Foucauld, con legionarios heridos en la batalla de El Moungar

Carlos de Foucauld, con algunos de los legionarios heridos en la batalla de El Moungar a los que atendió física y espiritualmente durante semanas.

Sin embargo, esto no impidió que los supervivientes y los que no estaban gravemente heridos resistieran de manera heroica a los ataques de las tribus marroquíes. Tras ocho horas que se hicieron interminables estos legionarios fueron auxiliados y rescatados por nuevas tropas. Pero esta resistencia tuvo un fuerte impacto en Francia por lo que a partir de ese momento el 2 de septiembre se convirtió en el día de fiesta de este 2º Regimiento de la Legión Extranjera.

Fue tras la batalla cuando intervino Carlos de Foucauld. Este monje ya se encontraba en Tamanrasset, donde sería asesinado años más tarde. Al enterarse del combate acudió para unirse a los heridos y ponerse a su servicio. Allí les consoló, les dios los sacramentos y los cuidó.

Foucauld se quedó con estos legionarios heridos durante varias semanas. Las historias cuentan que ninguno de los heridos atendidos por él murió a consecuencia de sus heridas, por lo que tras su muerte su figura fue rápidamente asociada por los legionarios como uno de los suyos.

Una devoción legionaria

No es de extrañar, por tanto, que esta nueva capilla que se construirá en este 2º Regimiento sustituya a San Antonio, tradicional patrón de esta unidad, por Carlos de Foucauld. De hecho, el sueño del capellán y de los propios legionarios es que la vidriera que se instale en la capilla muestre al futuro santo cuidando de los legionarios heridos.

El suboficial Yannick, uno de los veteranos de este regimiento, afirma: “Hasta donde puedo recordar, el regimiento siempre ha estado asociado con Carlos de Foucauld. Yo pasé once años de forma anónima en la Legión y mi nombre de incógnito era… Foucault, con t”.

Este legionario, católico ferviente y padre de seis hijos, habla de la sorprendente religiosidad que puede hallarse en este destacamento de la Legión Extranjera. Cada año cuando se acerca la Navidad los legionarios construyen belenes, otra tradición bien anclada en el cuerpo. “Es una alegoría de la familia que se encuentra cuando se entra en la Legión”, apostilla el padre Pierre-Nicolas Chapeau. Además, los antiguos legionarios, también siguiendo la tradición, ayudan cada año en la instalación de estos Nacimientos.

La defensa de la capilla en el regimiento

Más allá de las tradiciones también se encuentran aquí historias donde Dios se hace claramente presente. Yannick considera muy importante la presencia de la capilla. En su opinión, es “un lugar de recogimiento que da sentido a nuestro compromiso y un ambiente de paz para dejar que nuestro corazón se exprese”. Pero además es “un lugar para depositar el furor de la guerra en beneficio de los constructores de paz” así como un “lugar donde Jesús es para nosotros un símbolo de esperanza”.

El padre Pierre-Nicolas Chapeau, uno de los capellanes de la Legión francesa

El padre Pierre-Nicolas Chapeau, uno de los capellanes de la Legión francesa (a la izquierda), charla con un legionario en una misión internacional

Yannick se alistó como anónimo hace 20 años, 11 de los cuales los vivió con identidad ficticia. En este tiempo ha visto la guerra y la muerte muy de cerca: ha servido en Costa de Marfil, Kosovo, Malí y Afganistán, entre otros destinos. “En la capilla nos quitamos la máscara de militar, nos desnudamos: no hay rango. ¡Todos somos iguales ante Dios!”, agrega.

Tras un tiempo alejado de la fe, este suboficial regresó al catolicismo tras lo experimentado en el cuadro de operaciones de Afganistán. Afirma creer “mucho en la providencia”. “A menudo –señala el legionario- he sentido esta mano extendida. En Afganistán tuvimos un combate muy complicado, pensé que no íbamos a sobrevivir. Y pudimos volver a casa. Para mí fue la primera familiaridad con la Providencia, que nunca me ha abandonado desde entonces”.

Forjado en la dureza de la guerra su fe está impregnada de la paz de los breves momentos de meditación que logra permitirse cuando su trabajo lo permite: una misa en la parte trasera de un vehículo blindado en los vientos de arena de Malí, una bendición en el convoy o un descanso en la capilla...

Otro legionario, mucho más joven es Mehdi. Este soldado de origen marroquí será bautizado la próxima primavera y recibirá el nombre de Agustín, en honor al gran santo también de origen norteafricano como él. “Podemos rezar en todas partes, porque no muchas veces tenemos tiempo para venir aquí: siempre estoy corriendo, limpiando mi arma… Pero es importante tener una capilla, incluso para los que no creen”, confiesa este joven de 21 años.

¿Qué une a un ermitaño y a un soldado?

Acerca de la relación entre el Ejército francés y el inminente santo Carlos de Foucauld publica la diócesis castrense francesa:

“Todavía llama la atención hoy, un siglo después, no muy lejos de Tamanrasset, en el Sahel, que los soldados franceses pueden vivir la misma experiencia que nuestro hermano universal. Enfrentarse al calor, la dureza y el silencio del desierto durante las operaciones o durante los recorridos solitarios de la guardia para proteger la base: el soldado "del mundo" descubre otro mundo, una realidad que él cuestiona internamente. Esto le da una experiencia única, una profundidad de ser que también conocía Charles de Foucauld. La vida militar y ermitaña es diferente, pero en ambos casos exige desnudarse, humildad y olvidarse de uno mismo para cumplir la misión y aceptar no dominarlo todo.

»Cuántas veces he escuchado a soldados de todas las armas hablándome durante hermosas discusiones sobre la experiencia de sus desiertos, ya sean exteriores o interiores. Esta búsqueda de lo absoluto nos atrae o nos repele, ¡pero nadie puede permanecer indiferente a ello! ¡Ir al desierto es una experiencia única que abre nuevos horizontes! Étienne de Montéty escribe: ‘Foucauld, maestro en humildad y semblante, ese es el gran negocio de toda una vida. Sí, por su sentido de abnegación, su humildad, su bondad, su sed de lo absoluto y su deseo de imitar a Cristo, Carlos de Foucauld nos trazó el camino y seguirá siendo un ejemplo para todos los soldados franceses. Fue un luchador que supo superar sus fracasos abandonándose en las manos de nuestro Señor y siendo bondadoso con todos. Aprovechemos su futura canonización para pedirle las gracias que necesitamos y alegrémonos de esta buena noticia que permitirá a muchos superar el miedo y confiar en Dios a través de todos los desiertos de su vida. ¡Y que el bendito y futuro San Carlos de Foucauld bendiga y guarde a todos nuestros soldados que sirven a Francia con honor y fidelidad!”.

Javier Lozano / ReL

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