¡Resucitó! |
En la Vigilia Pascual, la noche de la nueva creación, la Iglesia presenta el misterio de la luz con un símbolo del todo particular y muy humilde: el cirio pascual. Esta es una luz que vive en virtud del sacrificio. La luz de la vela ilumina consumiéndose a sí misma. Da luz dándose a sí misma. Así, representa de manera maravillosa el misterio pascual de Cristo que se entrega a sí mismo, y de este modo da mucha luz. Otro aspecto sobre el cual podemos reflexionar es que la luz de la vela es fuego. El fuego es una fuerza que forja el mundo, un poder que transforma... ...El cirio, se debe principalmente a la labor de las abejas. Así, toda la creación entra en juego. En el cirio, la creación se convierte en portadora de luz. Pero, según los Padres (de la Iglesia), también hay una referencia implícita a la Iglesia. La cooperación de la comunidad viva de los fieles en la Iglesia es algo parecido al trabajo de las abejas. Construye la comunidad de la luz. Podemos ver así también en el cirio una referencia a nosotros y a nuestra comunión en la comunidad de la Iglesia, que existe para que la luz de Cristo pueda iluminar al mundo. Benedicto XVI; Homilía de la Vigilia Pascual 2012. |
La Eucaristía sabe a María Santísima. |
Sor Teresa Mª de Jesús Ortega, o.p. |
Se tuvo a Sí mismo en sus manos. |
San Agustín |
La Santa Misa es como acercarse al Monte Calvario. |
San Juan Pablo II |
La fecundidad de una época. |
San Pedro Julián Eymard |
Confesemos que la Eucaristía es la Carne de Cristo. |
San Ignacio de Antioquía |
Los efectos de la Pasión de Cristo |
Santo Tomás de Aquino |
El mismo Cristo, que resucitó ya de entre los muertos. |
P. Gregorio Alastruey |
No hay comentarios:
Publicar un comentario