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domingo, 6 de noviembre de 2022

El Papa, a los jóvenes en Bahréin: «Sean sembradores de fraternidad y serán cosechadores de futuro»


El Papa participó en un encuentro en el Colegio Sagrado Corazón,
donde hubo testimonios y danzas tradicionales.

 

El viaje del Papa Francisco a Bahréin llega a su fin. Este sábado por la tarde se celebró uno de sus últimos actos masivos. El Pontífice acudió al Colegio Sagrado Corazón, donde se dio cita con cientos de jóvenes.

Durante el encuentro, que contó con un espectáculo de danzas típicas, se pronunciaron diferentes discursos, como el de la directora del propio colegio o el de un guardia real de Bahréin, antiguo ex alumno de esta institución, que acoge actualmente a niños y jóvenes de 29 nacionalidades.

Abiertos a lo inédito

En su discurso, el Papa ofreció tres invitaciones a los jóvenes. La primera fue abrazar la cultura del cuidado como "antídoto contra un mundo cerrado que, impregnado de individualismo, que devora a sus hijos". La segunda: "Sean sembradores de fraternidad y serán cosechadores de futuro, porque el mundo sólo tendrá futuro en la fraternidad".

Y la tercera invitación fue estar activos. "Dios quiere ayudarlos a distinguir lo que es esencial de lo que es superficial, lo que es bueno de lo que es malo para ustedes y para los demás, lo que es justo de lo que genera injusticia y desorden", comentó el Papa. "Busquen siempre, antes que las opiniones de internet, buenos consejeros en la vida, personas sabias y de confianza que puedan orientarlos, ayudarlos", señaló.

Papa BahréinFrancisco: "Dios quiere ayudarlos a distinguir lo que es esencial de lo que es superficial".

El Papa animó a ser parte de una sociedad solidaria. "Jóvenes, ustedes son los que, como viajeros inquietos y abiertos a lo inédito, no tienen miedo de enfrentarse, dialogar, 'hacer ruido' y mezclarse con los demás, convirtiéndose en la base de una sociedad amiga y solidaria", comentó.

La parte más oculta

Francisco propuso a los presentes cuidar el interior de cada uno. "Jóvenes de Bahrein, amigos, ¡qué maravilloso es convertirse en especialistas del cuidado y artistas de las relaciones! Pero esto requiere, como todo en la vida, un entrenamiento constante. Así que no se olviden de cuidarse primero a ustedes mismos, no tanto del exterior, sino del interior, la parte más oculta y preciosa de ustedes", afirmó.

Aquí puedes ver el encuentro del Papa con los jóvenes en Bahréin. 

El Papa animó en su discurso a hacer desaparecer los prejuicios. "Quisiera decirles: aprendan a viajar también dentro de ustedes mismos, amplíen las fronteras interiores, para que se desplomen los prejuicios sobre los demás, se reduzca el espacio de la desconfianza, se derriben los muros del miedo, florezca la amistad fraterna", apuntó Francisco.

**********

Texto íntegro del discurso del Papa a los jóvenes:

Queridos amigos, hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Les agradezco que estén aquí, de muchas naciones y con tanto entusiasmo. Quisiera agradecer a Sor Rosalyn sus palabras de bienvenida y la dedicación con la que, junto con muchos otros, dirige este Colegio del Sagrado Corazón.

Me alegra haber visto en el Reino de Baréin un lugar de encuentro y diálogo entre diferentes culturas y credos. Y en este momento, mirándolos a ustedes, que no son de la misma religión y no tienen miedo de estar juntos, pienso que sin ustedes esta convivencia de las diferencias no sería posible. ¡Y no tendría futuro! En la masa del mundo, ustedes son la buena levadura destinada a crecer, a superar tantas barreras sociales y culturales, y a promover gérmenes de fraternidad y novedad.

Jóvenes, ustedes son los que, como viajeros inquietos y abiertos a lo inédito, no tienen miedo de enfrentarse, dialogar, “hacer ruido” y mezclarse con los demás, convirtiéndose en la base de una sociedad amiga y solidaria. Esto es fundamental en los contextos complejos y plurales en los que vivimos; derribar algunas barreras para inaugurar un mundo más conforme al hombre, más fraternal, aun cuando esto suponga enfrentar muchos retos. A este respecto, tomando como referencia sus testimonios y sus preguntas, me gustaría dirigirles tres pequeñas invitaciones, no tanto para enseñarles algo sino para animarlos.

La primera invitación es a abrazar la cultura del cuidado. Sor Rosalyn utilizó esta expresión: “cultura del cuidado”. Hacerse cargo, cuidar, significa desarrollar una actitud interior de empatía, una mirada atenta que nos lleva a salir de nosotros mismos, una presencia amable que supera la indiferencia y nos impulsa a interesarnos por los demás.

Este es el punto de inflexión, el comienzo de la novedad, el antídoto contra un mundo cerrado que, impregnado de individualismo, devora a sus hijos; contra un mundo prisionero de la tristeza, que genera indiferencia y soledad. Porque si no aprendemos a hacernos cargo de lo que nos rodea —de los demás, de la ciudad, de la sociedad, de la creación— terminamos pasando la vida como los que corren, se afanan, hacen muchas cosas, pero, al final, se quedan tristes y solos porque nunca han experimentado en profundidad la alegría de la amistad y de la gratuidad.

Y no le han dado al mundo aquel toque único de belleza que sólo él, o ella, y nadie más podría darle. Como cristiano, pienso en Jesús y veo que sus acciones estuvieron siempre animadas por el cuidado. Cuidó las relaciones con todos los que encontraba en las casas, en los pueblos y en los caminos. Miraba a la gente a los ojos, escuchaba sus peticiones de ayuda, se acercaba y tocaba sus heridas. ¿Miráis a la gente a los ojos? Entró en la historia para decirnos que el Altísimo cuida de nosotros; para recordarnos que estar del lado de Dios significa hacerse cargo de alguien y de algo, especialmente de los más necesitados.

Jóvenes de Bahrein Jóvenes de Bahrein Amigos, ¡qué maravilloso es convertirse en especialistas del cuidado y artistas de las relaciones! Pero esto requiere, como todo en la vida, un entrenamiento constante. Así que no se olviden de cuidarse primero a ustedes mismos, no tanto del exterior, sino del interior, la parte más oculta y preciosa de ustedes. ¿Cuál es? El alma, el corazón. ¿Y cómo se hace para cuidar el corazón? Traten de escucharlo en silencio, de encontrar espacios para estar en contacto con su interioridad, para sentir el regalo que son, para acoger su propia existencia y no dejar que se les escape de las manos.

Que no les pase ser “turistas de la vida”, que sólo la miran desde fuera, superficialmente. Y, en silencio, siguiendo el ritmo de vuestro corazón, hablen con Dios. Háblenle de ustedes mismos, y también de aquellos que encuentran cada día y que Él les da como compañeros de viaje. Llévenle los rostros, las situaciones felices y dolorosas, porque no hay oración sin relaciones, como tampoco hay alegría sin amor.

Y el amor —ustedes lo saben— no es una telenovela o una película romántica. Amar es preocuparse por el otro, cuidarlo, ofrecer el propio tiempo y los propios dones a quien lo necesita, arriesgarse para hacer de la vida un regalo que genera ulterior vida. Amigos, por favor, no se olviden nunca de una cosa: todos ustedes —sin excluir a nadie— son un tesoro, un tesoro único y valioso. Por eso, no encierren su vida en una caja fuerte, pensando que es mejor no hacer ningún esfuerzo porque no ha llegado aún el momento de gastarla.

Muchos de ustedes están aquí de paso, por razones de trabajo y a menudo por un tiempo determinado. Pero si vivimos con la mentalidad del turista, no aprovechamos el momento presente y nos arriesgamos a desperdiciar trozos enteros de vida. Qué hermoso es, en cambio, dejar ahora una buena huella en el camino, preocupándonos por la comunidad, por los compañeros de clase, por los colegas de trabajo, por la creación. Nos hace bien preguntárnoslo, ¿qué huella estoy dejando ahora, aquí donde vivo, en el lugar donde la Providencia me ha puesto? Esta es la primera invitación, la cultura del cuidado; si la hacemos nuestra, contribuimos a que crezca la semilla de la fraternidad. Y esta es la segunda invitación que quisiera hacerles: sembrar fraternidad.

Me gustó lo que dijo Abdulla: “Es necesario ser campeones no sólo en el campo de juego, sino en la vida”. Es verdad, ¡sean campeones de fraternidad fuera del campo! Este es el desafío de hoy para el triunfo de mañana, el desafío de nuestras sociedades cada vez más globalizadas y multiculturales. Miren, todos los instrumentos y la tecnología que la modernidad nos da no bastan para que el mundo sea pacífico y fraterno.

En efecto, estamos viendo que los vientos de guerra no se aplacan con el progreso técnico. Constatamos con tristeza que en muchas regiones las tensiones y las amenazas aumentan, y a veces los conflictos estallan. Pero esto a menudo sucede porque no se trabaja el propio corazón, porque se permite que en las relaciones con los demás las distancias se agranden, y de este mismo modo las diferencias étnicas, culturales, religiosas y de otro tipo se convierten en problemas y temores que aíslan, y no en oportunidades para crecer juntos. Y cuando parecen ser más fuertes que la fraternidad que nos une, se corre el riesgo del enfrentamiento.

A ustedes jóvenes, que son más directos y capaces de establecer contactos y amistades, superando los prejuicios y las barreras ideológicas, quiero decirles: sean sembradores de fraternidad y serán cosechadores de futuro, porque el mundo sólo tendrá futuro en la fraternidad. Es una invitación que encuentro en el centro de mi fe. Dice la Biblia: «¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve? Este es el mandamiento que hemos recibido de él: el que ama a Dios debe también amar a su hermano» (1 Jn 4,20-21). Sí, Jesús nos pide que no desvinculemos nunca el amor a Dios del amor al prójimo, haciéndonos nosotros mismos prójimos de todos (cf. Lc 10,29-37).

De todos, no sólo de quien me resulta simpático. Vivir como hermanos y hermanas es la vocación universal confiada a toda criatura. Ustedes, jóvenes —sobre todo ustedes—, frente a la tendencia dominante de permanecer indiferentes y mostrarse intolerantes con los demás, hasta el punto de avalar guerras y conflictos, están llamados a «reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras» (Fratelli tutti, 6). Las palabras no son suficientes, se necesitan gestos concretos realizados en lo cotidiano.

Hagámonos algunas preguntas también aquí: ¿Soy abierto a los demás? ¿Soy amigo de alguna persona que no forma parte de mi grupo de intereses, que tiene creencias y costumbres diferentes de las mías? ¿Busco el encuentro o me quedo en lo mío? El camino es el que nos ha señalado Nevin con pocas palabras: “crear buenas relaciones”, con todos. En ustedes, jóvenes, está vivo el deseo de viajar, de conocer nuevas tierras, de superar los límites de los lugares habituales. Quisiera decirles: aprendan a viajar también dentro de ustedes mismos, amplíen las fronteras interiores, para que se desplomen los prejuicios sobre los demás, se reduzca el espacio de la desconfianza, se derriben los muros del miedo, florezca la amistad fraterna.

También en esto déjense ayudar por la oración, que ensancha el corazón y que, abriéndonos al encuentro con Dios, nos ayuda a ver en quién encontramos a un hermano y una hermana. A este respecto, son hermosas las palabras de un profeta que dice: «¿No nos ha creado un solo Dios? ¿Por qué nos traicionamos unos a otros?» (Ml 2,10). Sociedades como esta, con una notable riqueza de fe, tradiciones y lenguas diversas, pueden convertirse en “escuelas de fraternidad”.

Aquí estamos a las puertas del gran y multiforme continente asiático, al que un teólogo definió como «un continente de lenguas» (A. Pieris, en Teologia in Asia, Brescia 2006, 5); ¡sepan armonizarlas en la única lengua del amor, como verdaderos campeones de fraternidad! Quisiera hacerles además una tercera invitación. Se refiere al desafío de tomar decisiones en la vida. Ustedes lo saben bien, por la experiencia de cada día, no existe una vida sin desafíos que afrontar. Y siempre, frente a un desafío, como ante una encrucijada, es necesario elegir, involucrarse, arriesgarse, decidir. Pero esto requiere una buena estrategia, no se puede improvisar viviendo sólo por instinto y al instante. ¿Y cómo se hace para prepararse, para entrenar la capacidad de decidir, la creatividad, la valentía, la perseverancia? ¿Cómo afinar la mirada interior, aprender a juzgar las situaciones, a captar lo esencial? Se trata de crecer en el arte de orientarse en las decisiones, de tomar la dirección correcta.

Todo esto me vino a la mente pensando en las preguntas de Merina. Son interrogantes que expresan justamente la necesidad de descubrir la dirección que hay que tomar en la vida. Y puedo compartirles mi experiencia: era un adolescente como ustedes, como todos, y mi vida era la vida normal de un joven. La adolescencia —lo sabemos— es un camino, es una etapa de crecimiento, un periodo en el que nos asomamos a la vida en sus aspectos a veces contradictorios, afrontando ciertos desafíos por primera vez. Y bien, mi consejo es: ¡sigan adelante sin miedo, y nunca solos! Dios nunca los deja solos, pero, para darles una mano, espera que se la pidan. Él nos acompaña y nos guía. No con prodigios y milagros, sino hablando delicadamente por medio de nuestros pensamientos y de nuestros sentimientos.

Es necesario, entonces, aprender a distinguir su voz. ¿Cómo? Como nos decías tú, Merina, por medio de la oración silenciosa, el diálogo íntimo con Él, conservando en el corazón lo que nos hace bien y nos da paz. La paz es signo de la presencia de Dios. Esta luz de Dios ilumina el laberinto de pensamientos, emociones y sentimientos en el que a menudo nos movemos. El Señor desea iluminar sus inteligencias, sus sentimientos más íntimos, las aspiraciones que tienen en el corazón, las opiniones que maduran dentro de ustedes.

Quiere ayudarlos a distinguir lo que es esencial de lo que es superficial, lo que es bueno de lo que es malo para ustedes y para los demás, lo que es justo de lo que genera injusticia y desorden. Nada de lo que nos sucede le es ajeno a Dios, pero con frecuencia somos nosotros los que nos alejamos de Él, no le confiamos las personas y las situaciones, nos cerramos en el miedo y la vergüenza. No, alimentemos en la oración la certeza consoladora de que el Señor vela sobre nosotros, que no duerme, sino que nos cuida siempre.

Amigos, la aventura de las decisiones no la realizamos solos. Por eso, permítanme decirles una última cosa: busquen siempre, antes que las opiniones de internet, buenos consejeros en la vida, personas sabias y de confianza que puedan orientarlos, ayudarlos. Pienso en los padres y en los maestros, pero también en los ancianos, en los abuelos, y en un buen acompañante espiritual. ¡Cada uno de nosotros necesita ser acompañado en el camino de la vida! Repito: NUnca solos. Necesitamos compañía en el camino de la vida.

ReL

Vea  también      Los jóvenes y la Iglesia católica



















sábado, 5 de noviembre de 2022

Misa por la paz en Bahréin: «Dios no usa la fuerza de la violencia sino la debilidad del amor»


El Papa celebró una misa ante miles de fieles
llegados de todo el paísy de toda la región

El Papa celebró este sábado en Bahréin la Santa Misa por la paz y la justicia en el Estadio Nacional. En su homilía,  Francisco comenzó recordando al profeta Isaías cuando este promete un Mesías que "traerá la paz sin fin". El Pontífice volvió a incidir en la importancia de amar "no solo cuando todo va bien" sino "incluso a los enemigos".

"El profeta Isaías dice que Dios hará surgir un Mesías cuya soberanía será grande, y habrá una paz sin fin. Parece una contradicción, ya que, de hecho, en la apariencia de este mundo, lo que muchas veces vemos es que cuanto más se busca el poder, más amenazada está la paz", expresó el Papa ante un estadio abarrotado de fieles.

Cultivarlo y practicarlo

Francisco comentó que el Señor no tiene las características de los poderosos de la tierra. "En cambio, el profeta da un anuncio extraordinariamente novedoso: el Mesías que llega es poderoso, sí, pero no a la manera de un caudillo que trae la guerra y domina a los otros, sino en cuanto 'Príncipe de la paz', como Aquel que reconcilia a los hombres con Dios y entre ellos", apuntó.

Francisco añadió en este sentido cuál es el verdadero poder de Cristo. "La grandeza de su poder no usa la fuerza de la violencia, sino la debilidad del amor. Este es el poder de Cristo: el amor. Y también a nosotros Él nos confiere el mismo poder, el poder de amar, de amar en su nombre, de amar como Él ha amado", comentó.

BahreinEstadio Papa Francisco: "El Mesías que llega es poderoso, sí, pero no a la manera de un caudillo".

El Papa afirmó que el cristiano debe imitar la forma de amar que tiene Dios. "De manera incondicional, no sólo cuando todo va bien y sentimos el deseo de amar, sino siempre; no sólo a nuestros amigos y vecinos, sino a todos, incluso a los enemigos". Y, animó a cultivar este amor. "Las palabras de Jesús nos invitan a amar siempre, es decir, a permanecer siempre en su amor, a cultivarlo y practicarlo cualquiera que sea la situación que vivamos", relató.

No se trata de un amor de sentimiento, aseguró el Papa. "Pero, atención, la mirada de Jesús es concreta; no dice que será fácil y no propone un amor sentimental y romántico, como si en nuestras relaciones humanas no existiesen momentos de conflicto y entre los pueblos no hubiera motivos de hostilidad", apuntó.

Sorprendente y audaz

El Papa destacó en su homilía que Cristo es realista. "Jesús es realista, habla explícitamente de los que les hacen el mal y de enemigos. Sabe que en nuestras relaciones tiene lugar una lucha cotidiana entre el amor y el odio; y que también dentro de nosotros, cada día, se verifica un combate entre la luz y las tinieblas, entre muchos propósitos y deseos de bien y esa fragilidad pecaminosa que frecuentemente nos domina y nos arrastra hacia las obras del mal", comentó.

El Papa animó a permanecer en el amor, incluso cuando se recibe algún ataque. "Lo que debemos hacer, tal como nos lo propone Jesús, es algo sorprendente y audaz. Él pide a los suyos la valentía de arriesgarse por algo que aparentemente parece la opción perdedora. Pide que permanezcamos siempre, fielmente, en el amor, a pesar de todo, incluso ante el mal y el enemigo", relató.

En este sentido, el Papa recordó la Ley del Talión. "Reaccionar de una forma simplemente humana nos encadena al 'ojo por ojo, diente por diente', pero eso significa hacer justicia con las mismas armas del mal que recibimos", afirmó. Francisco señala que la propuesta de Cristo es otra. "Jesús se atreve a proponernos algo nuevo, distinto, impensable, suyo: 'Yo les digo que no hagan frente al que les hace mal; al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra'", recordó el Papa. 

Por ello, Francisco comentó la importancia de desactivar la cadena del mal. "Es necesario desactivar, quebrar la cadena del mal, romper la espiral de violencia, dejar de albergar rencores, dejar de quejarse y compadecerse de sí mismo. Hay que permanecer en el amor, siempre, es el camino de Jesús para dar gloria al Dios del cielo y construir la paz en la tierra. Amar siempre", relató.

Aquí puedes ver la misa completa en el Estadio Nacional de Bahréin.

El Estadio Nacional de Bahréin se encuentra a siete kilómetros de la residencia pontificia, en Riffa, sede de la familia real. La instalación, que puede albergar a unos treinta mil fieles, fue construida en 1982 y renovada en diciembre de 2012. El Papa, a su llegada, recorrió en papamóvil el Estadio para saludar a los fieles presentes. 




















viernes, 4 de noviembre de 2022

Potente discurso de Francisco en Awali: libertad religiosa, plena ciudadanía, la mujer en lo público


El Papa Francisco, junto al Rey de Bahrein, y el gran imán Al-Tayyeb,
en el Foro por la Paz en Awali

 

El Papa Francisco ha participado en la mañana del viernes, día de descanso y oración para los musulmanes, en la clausura del “Foro de Bahrein para el Diálogo: Oriente y Occidente por la Convivencia Humana”. La cita ha tenido lugar en la Plaza Al-Fida del complejo del Palacio Real de Sakhir, en Awali.

En su segundo día en este país compuesto por islas en el Golfo Pérsico, el Papa llegó al Palacio en un sencillo Fiat 500 blanco, acompañado de toques de trompeta y escoltado por soldados de caballería con uniforme rojo. Recorrió en silla de ruedas el tramo de alfombra roja hasta el escenario. De pie junto al rey de Bahrein, hizo el gesto simbólico de regar una palmera.

Francisco riega una palmera al llegar al Foro Bahrein para el Diálogo

Francisco riega una palmera al llegar al Foro Bahrein para el Diálogo.

Dos aliados del Papa: el imán de Al-Azhar y el Patriarca Bartolomé

Junto al Pontífice estaban autoridades civiles y sobre todo religiosas de alto nivel. Allí estaba el Gran Imán Al-Tayyeb, máxima autoridad de la universidad islámica suní de Al-Azhar, en Egipto, interlocutor frecuente de Francisco. Con él se reunió el Papa en privado tras el acto matinal: es su sexto encuentro.

Otro interlocutor habitual del Papa que acudió al acto fue Bartolomé, el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, que mantiene una importante relación de prestigio con las iglesias ortodoxas de tradición griega en muchos países musulmanes y arabohablantes.

Francisco con el gran imán Al-Tayyeb y el rey de Bahrein

El rey de Bahrein contempla satisfecho el encuentro de Francisco con el Gran Imán de Al-Azhar, la universidad islámica de Egipto, la  más influyente del Islam suní. Es la sexta vez que ambos líderes religiosos se reúnen en persona.

Los países árabes y musulmanes asisten con cierta perplejidad a la nueva situación en el mundo: los 'cristianos' se matan entre ellos en Ucrania. Rusia, que arrasó ciudades sirias con sus bombas, ahora invade a sus vecinos... pero sin demostrar muchos éxitos militares. Estados Unidos centra allí su atención. Parece que se vuelva a una guerra fría o de dos bloques, como antes de 1989... y los árabes no tienen por qué optar por ninguno de ellos.

De hecho, pueden presentarse como culturas moderadas amantes de la paz, y así el Foro de Bahrein escenifica un intento de alianza de religiones por la paz y el mutuo entendimiento, mientras las potencias occidentales (los musulmanes incluyen a Rusia entre ellas) gastan sus recursos en misiles, guerra y destrucción.

El discurso del Papa, largo y con mucho contenido, parecía reforzar este análisis. También aprovechó para defender la oración por la paz, y con ella la libertad religiosa y la promoción y libertad de la mujer (ambas cosas escasean en los países del Golfo).

Unos pocos poderosos crean bloques contrapuestos

“Mientras la mayoría de la población mundial se encuentra unida por las mismas dificultades, asolada por graves crisis alimentarias, ecológicas y pandémicas, así como por una injusticia planetaria cada vez más escandalosa, unos pocos poderosos se concentran en una lucha decidida por intereses partidistas, exhumando lenguajes obsoletos, redibujando zonas de influencia y bloques contrapuestos”, afirmó el Papa.

"Nosotros, en cambio – dijo Francisco a los participantes en el Foro –estamos aquí juntos porque pretendemos navegar por el mismo mar, eligiendo la ruta del encuentro y no la del enfrentamiento", contrastó. (Bahrein, país isleño, en árabe, significa "entre dos mares", y el Papa usa mucho en este viaje alusiones marineras).

El Papa planteó algo que los muchos musulmanes devotos pueden aceptar: la necesidad de la oración para construir la paz y también para salir del "paganismo" del mero comprar y vender.

"La oración, la apertura del corazón al Altísimo es fundamental para purificarnos del egoísmo, de la cerrazón y de la autorreferencialidad, de las falsedades y de la injusticia. El que reza, recibe la paz en el corazón y no puede sino ser su testigo y mensajero; e invitar, principalmente por medio del ejemplo, a sus semejantes, a no convertirse en rehenes de un paganismo que reduce al ser humano a aquello que vende, que compra o con lo que se divierte, sino a redescubrir la dignidad infinita que cada uno lleva grabada. El hombre religioso, el hombre de paz es aquel que, caminando con los otros en el mundo, los invita, con dulzura y respeto, a elevar la mirada al cielo", proclamó.

La libertad religiosa no es mera libertad de culto

Después, planteó temas más difíciles de aceptar en muchos sectores del mundo musulmán: la libertad religiosa (que no es mera libertad de culto, en Arabia limitado a inmigrantes y sólo dentro de sus iglesias) y las libertades legítimas de las mujeres. Para ello, se apoyó en la recién firmada Declaración del Reino de Bahréin.

"Es indispensable una premisa: la libertad religiosa. La Declaración del Reino de Baréin explica que 'Dios nos instruye para ejercer el regalo divino de la libertad de elección' y, por tanto, 'toda forma de coacción religiosa no puede conducir a una persona a una relación significativa con Dios'. Es decir, que toda coacción es indigna del Omnipotente, porque Él no ha entregado el mundo a esclavos, sino a criaturas libres, a las que respeta totalmente", aseguró el Papa.

"Comprometámonos entonces para que la libertad de las criaturas refleje la libertad soberana del Creador, para que los lugares de culto sean protegidos y respetados, siempre y en todas partes, y la oración se promueva y nunca sea obstaculizada. Pero no es suficiente conceder permisos y reconocer la libertad de culto, es necesario alcanzar la verdadera libertad religiosa. Y no sólo cada sociedad, sino cada credo está llamado a examinarse sobre esto. Está llamado a preguntarse si obliga desde el exterior o libera interiormente a las criaturas de Dios; si ayuda al hombre a rechazar la rigidez, la cerrazón y la violencia; si hace que aumente en los creyentes la libertad verdadera, que no significa hacer lo que nos dé la gana, sino orientarnos al bien para el que hemos sido creados", profundizó aún más.

Esta exhortación papal es una forma de animar a los dirigentes e intelectuales musulmanes  que lo escuchaban a plantearse el espacio que tiene la libertad en su religión.

Después, el Papa quiso hablar de la libertad también en la educación.

"La Declaración del Reino de Bahréin afirma que «la ignorancia es enemiga de la paz». Es verdad, donde faltan oportunidades de instrucción aumentan los extremismos y se arraigan los fundamentalismos. Y, si la ignorancia es enemiga de la paz, la educación es amiga del desarrollo, siempre que sea una instrucción realmente digna del hombre, ser dinámico y relacional; por lo que no debe ser rígida y monolítica, sino abierta a los desafíos y sensible a los cambios culturales; no autorreferencial y aislante, sino atenta a la historia y a la cultura de los demás; no estática sino inquisitiva, para abrazar aspectos diversos y esenciales de la única humanidad a la que pertenecemos".

La mujer en el ámbito público y la plena ciudadanía

Francisco señaló luego "tres emergencias educativas" (y se apoyó en el documento que firmó en febrero de 2019 en Dubái -rival y vecino de Bahrein- con el Gran Imán de Azhar):

- "En primer lugar, el reconocimiento de la mujer en ámbito público, 'en la instrucción, en el trabajo, en el ejercicio de los propios derechos sociales y políticos' (cf. Documento sobre la fraternidad humana)".

- "En segundo lugar, 'la protección de los derechos fundamentales de los niños' (ibíd.), para que crezcan instruidos, atendidos, acompañados, no destinados a vivir con el tormento del hambre o los lamentos por la violencia. Eduquemos, y eduquémonos, para mirar las crisis, los problemas, las guerras, con los ojos de los niños"

- "en tercer lugar, la educación a la ciudadanía, a vivir juntos, en el respeto y la legalidad. Y, en particular, la importancia misma del «concepto de ciudadanía», que «se basa en la igualdad de derechos y deberes». Es necesario esforzarse en esto, para que se pueda «establecer en nuestra sociedad el concepto de plena ciudadanía y renunciar al uso discriminatorio de la palabra minorías, que trae consigo las semillas de sentirse aislado e inferior; prepara el terreno para la hostilidad y la discordia y quita los logros y los derechos religiosos y civiles de algunos ciudadanos al discriminarlos» (ibíd.).

Después el Papa retornó a temas que ha tratado ya muchas veces en sus visitas a países árabes y con el imán al-Tayyeb y otros líderes musulmanes: que no se debe usar la religión y el nombre de Dios para justificar guerras y violencias.

El Papa se traslada en silla de ruedas por una inflamación en los ligamentos de su rodilla

El Papa se traslada en silla de ruedas por una inflamación en los ligamentos de su rodilla. El Gran Imán de Al-Azhar pone su mano en su hombro, como un gesto de cercanía.

No usar el nombre de Dios en guerras y violencias

Los hombres verdaderamente religiosos, afirma el Papa, "con fuerza dicen 'no' a la blasfemia de la guerra y al uso de la violencia". "No basta – insistió el Pontífice – con decir que una religión es pacífica, es necesario condenar y aislar a los violentos que abusan de su nombre. Tampoco basta con distanciarse de la intolerancia y el extremismo, es necesario actuar en sentido contrario".

Y concretó más, sabiendo que muchos grupos armados islamistas de todo el mundo reciben dinero de hombres ricos del Golfo Pérsico: “Es necesario dejar de apoyar a los movimientos terroristas mediante el suministro de dinero, armas, planes o justificaciones, y también la cobertura mediática, y considerar todo ello como delitos internacionales que amenazan la seguridad y la paz mundiales. Este terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones, debe ser condenado”.

Alianzas de paz, no al negocio de la guerra

Además, en este año que el negocio de la venta de armas se ha disparado con la invasión rusa de Ucrania, el Papa añadió: "El hombre religioso, el hombre de paz, se opone también a la carrera por el rearme, al negocio de la guerra, al mercado de la muerte, no apoya alianzas contra nadie, sino formas de encuentro con todos: sin ceder al relativismo ni al sincretismo de ningún tipo, persigue un solo camino, el de la fraternidad, el del diálogo, el de la paz”.

"Y si diversos poderosos negocian entre sí por intereses, dinero y estrategias de poder, demostremos que otra forma de encuentro es posible. Posible y necesario, porque la fuerza, las armas y el dinero nunca teñirán el futuro de paz", insistió.

Añadió: "Promovamos iniciativas concretas para que el camino de las grandes religiones sea cada vez más proactivo y constante, ¡que haya conciencia de paz para el mundo!"

Como suele hacer a veces, Francisco improvisó un mensaje, en este caso un llamamiento por la paz, en este caso sobre Ucrania:  "Y aquí dirijo a todos mi llamamiento para que se ponga fin a la guerra de Ucrania y se hagan negociaciones de paz".

En su último párrafo, recordó a los olvidados, incluyendo los niños por nacer y enfermos y migrantes (abundantes en el Golfo Pérsico).

"El Creador nos invita a actuar, especialmente en favor de tantas de sus criaturas que todavía no encuentran suficiente espacio en las agendas de los poderosos: pobres, niños por nacer, ancianos, enfermos, migrantes. Si nosotros, que creemos en el Dios de la misericordia, no escuchamos a los indigentes y no damos voz a quien no la tiene, ¿quién lo hará?" 

Acto completo del Foro de Bahrein (1h 15 min) con la llegada del Papa, y su discurso, el del rey y el del Gran Imán Al-Tayyeb, traducido al español.

P.J.Ginés, ReL

Vea también     La mujer cristiana, constructora
del "nuevo feminismo".























sábado, 11 de diciembre de 2021

Se consagra la iglesia más grande de Arabia


La catedral de Nuestra Señora de Arabia era el proyecto del difunto obispo Camillo Ballin, que murió sin ver terminada su obra

El vicariato apostólico de Arabia del Norte, que cubre Baréin, Kuwait, Qatar y Arabia Saudita, cuenta aproximadamente con 2,5 millones de católicos que son en su mayoría migrantes trabajadores de diferentes naciones y culturas.

Para brindarles atención pastoral, el difunto obispo Camillo Ballin inició un proyecto audaz: la construcción de la Catedral de Nuestra Señora de Arabia, patrona del Golfo Arábigo.

El próximo 10 de diciembre de 2021, la Catedral de Nuestra Señora de Arabia será consagrada por el cardenal Luis Antonio Tagle, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Lo hará en presencia del arzobispo Eugene M Nugent, nuncio apostólico para Kuwait y Bahrein; y del obispo Paul Hinder, administrador apostólico del norte de Arabia tras el fallecimiento del obispo Camillo Ballin en mayo de 2020.

Un día antes de la consagración (9.12.), su majestad el rey Hamad Bin Isa bin Saman Al Khalifa, uno de los grandes promotores del proyecto y donante del terreno de 9.000 metros cuadrados, inaugurará el nuevo complejo. 

La iglesia más grande de la Península Arábiga

«La gente está muy alegre y entusiasmada  esperando ese momento histórico de la inauguración y bendición de la catedral. Pero echamos mucho de menos a nuestro obispo Camillo Ballin». Lon dijo el Rev. P. Saji Thomas, jefe del proyecto y párroco de la nueva catedral, ubicada en Awali, al sur de la capital del país, Manama.

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La iglesia de Nuestra Señora de Arabia (Baréin).

El padre Saji ve en la catedral «un ejemplo paradigmático de la armonía religiosa y la tolerancia del reino de Baréin y un gran ejemplo de coexistencia pacífica para el mundo».

También la primera iglesia católica de todo el Golfo Pérsico en los tiempos modernos fue construida en Baréin en 1939, en un terreno cedido por el emir de este país.

«Recientemente, el 30 de septiembre de 2021, el representante personal del rey y presidente del Consejo Supremo para el Medio Ambiente, su alteza el jeque Abdulla bin Hamad Al Khalifa, visitó la catedral. Expresó su alegría mientras recorría las instalaciones».

«Quedó muy impresionado por los iconos pintados a mano y la estructura profunda. Junto con los fieles, él mismo espera la inauguración de la iglesia más grande de la Península Arábiga», explica el padre Saji a la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

«La construcción de la nueva catedral marca un gran avance en las relaciones Iglesia-Estado;  también es testimonio del número cada vez mayor de católicos en la región. ACN apoyó en diferentes fases este importante proyecto para los cristianos de la Península Arábiga. Hasta ahora, solo cinco iglesias designadas formalmente atienden las 880.000 millas cuadradas que componen el vicariato», dice Regina Lynch, directora de proyectos de ACN. 

Un templo para 90.000 católicos

Recordando a Mons. Ballin, la directora de proyectos comenta: “Mostró una gran determinación a la hora de superar muchos, muchísimos, desafíos. Desde la ceremonia de la primera piedra, el 31 de mayo de 2014, han sido más de seis años de arduo trabajo y muchos retos. Estoy segura de que Mons. Ballin compartirá la alegría desde el cielo”.

Hasta ahora, Baréin tenía solo una iglesia en la capital y una pequeña capilla en los suburbios. Para los aproximadamente 90.000 católicos que viven en el país, se tenían que celebrar más de 25 misas de viernes a domingo y la iglesia estaba repleta.

«Hay una población flotante. Que va y viene por motivos laborales. Tenemos una comunidad muy internacional aquí, principalmente de India, Filipinas, Pakistán, Sri Lanka, Líbano, Palestina, Jordania, pero también de muchos países de América Latina y África. En cuanto a los ritos, tenemos latín, siro-malabar, siro-malankara, maronita, copto, etc.», explica el padre Saji. 

Sin embargo, la catedral no está pensada sólo para los católicos en Baréin, sino para todos los católicos en la Península, que comprende un total de cuatro países. Especialmente para los de Arabia Saudita, donde no hay ni una sola iglesia para atender a los casi 1,5 millones de católicos.

Signo de esperanza

«En toda la Península Arábiga, pero particularmente en Arabia Saudita, la práctica pública del cristianismo está severamente restringida y limitada a los terrenos de embajadas extranjeras y hogares privados. Por eso, muchos de los cristianos que viven en este país acuden a Baréin – país fronterizo – para recibir los sacramentos y vivir la fe en comunidad», explica Regina Lynch.

«Los cristianos de Baréin tienen una vida muy difícil. No por el gobierno, sino porque dejaron su propio país, sus familias y amigos. Muchos están solos. Entonces, sufren mucho y necesitan una formación espiritual especial que les ayude a seguir siendo lo que son, de lo contrario se pierden», explica Regina Lynch.

Especialmente ahora con la COVID, la crisis económica y las pocas oportunidades laborales, la nueva catedral es un signo de esperanza para los cristianos de toda la Península.

«La catedral de Awali tiene una cuenta con 2.300 asientos, con dos capillas y dos grandes salas con lugar para confesiones. Estructuralmente, la forma de la catedral se asemeja a una carpa en la que, según el Antiguo Testamento, el profeta Moisés se encontró con su pueblo», explica el padre Saji a ACN. 

Una de las capillas guarda a la patrona del vicariato apostólico de Arabia del Norte: Nuestra Señora de Arabia, la Virgen María coronada con un rosario y el Niño Jesús. En el nuevo complejo, junto a la catedral, estará también la sede del vicariato apostólico de Arabia del Norte, creado en agosto de 2012. El centro  también podrá ser utilizado por otras denominaciones cristianas.

Ayuda a la Iglesia Necesitada, Aleteia

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