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martes, 30 de junio de 2026

6 mitos de la inversión y el ahorro a largo plazo: de revertirlos depende «crecer en el bien común»

«No buscamos ricos, sino gente que quiera ahorrar con principios»,
dicen en GFED Agencia de Valores

Es clave que el inversor se informe sobre dónde mete su dinero y exija una rentabilidad a sus ahorros.



La inversión y el ahorro son materias en torno a las que giran creencias populares que no son ciertas, también entre los católicos. Hay que analizar y desmitificar algunas opiniones extendidas por la sociedad que dificultan al pequeño y mediano ahorrador rentabilizar de manera óptima su dinero. De esto depende, además, que nuestros ahorros puedan ser invertidos en causas nobles que reporten un bien a toda la sociedad.

En la actualidad, vivimos en una época en la que impera el horizonte cortoplacista y la inmediatez, donde el "aquí y ahora" parecen ser la tónica general de nuestra sociedad. Algo que perjudica de alguna manera aquellas inversiones que podrían ser más éticas

"Se debe cambiar de mentalidad y pensar a largo plazo, no únicamente en el presente, donde las necesidades del día a día nos invaden haciendo perder esta perspectiva", asegura María Vázquez, consejera delegada de GFED Agencia de Valores.

GFED es una agencia centrada en el medio y largo plazo, pero sobre todo en inversiones con alma, que tengan impacto y cumplan con los más altos estándares éticos, especialmente la Doctrina Social de la Iglesia.

Los seis mitos sobre la inversión y el ahorro a largo plazo:

1. La inversión es solo para ricos:

Es una de las falacias más extendidas, ya que en la medida de lo posible todas las personas pueden destinar una partida, por pequeña que sea, al ahorro, y después invertir ese ahorro en un bien personal y social superior. Es decir, es cuestión de organizarse y planificar una estrategia de inversión que nos ayude para el futuro.

Los ricos pueden incluso permitirse no invertir, ya que les sobra el dinero, mientras que el resto tiene que esforzarse para invertir de la forma más adecuada para llegar a los objetivos marcados. De hecho, las agencias de inversión ética no buscan ricos, sino gente que quiera ahorrar con principios, aunque no sean grandes importes.

María Vázquez, CEO de Gestión Fondo Endowment (GFED), y Antonio Ramírez, Director de Fundraising y Consultoría de GFED.

2. No se puede rescatar el dinero en la inversión a largo plazo:

Una de las creencias más comunes en cuanto a la inversión a largo plazo es la imposibilidad de rescatar el dinero en el momento que quiera el inversor. En los planes de pensiones convencionales, por lo general, no es posible rescatar de forma anticipada los ahorros, pero los fondos de inversión permiten disponer del dinero cuando el inversor quiera, lo que supone una gran ventaja para los ahorradores frente a cualquier imprevisto.

3. No es necesario ahorrar porque tenemos asegurada una pensión de jubilación por parte del Estado:

La progresiva reducción del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, popularmente conocida como la "hucha de las pensiones", abre la posibilidad de tener que reaccionar con medidas de emergencia. Un criterio óptimo para abordar el futuro económico es diversificar la entrada de ingresos con varios pagadores. Una opción eficiente es complementar la pensión pública con un plan de inversión privado, que permitirá tener dos fuentes de ingresos (el Estado y el plan privado) para tener más tranquilidad.

4. Es más seguro tener los ahorros en un depósito que invertirlos en un fondo de inversión:

La falta de cultura financiera de una gran parte de la sociedad hace que esta opinión siga siendo muy frecuente. Tu inversión en un fondo de inversión está siempre protegida. La razón es que, a diferencia de las cuentas y depósitos, los activos en los que invierten no forman parte del balance del banco, sino que se encuentran custodiados aparte, en una entidad depositaria.

Además, la normativa de los fondos de inversión impone una serie de límites a la hora de construir las inversiones, lo que asegura que están diversificadas y, entre otras cosas, no haya una excesiva concentración a un emisor determinado. En el caso del depósito, el inversor está totalmente expuesto a un único emisor, por lo que el riesgo está más concentrado.

5. No puedo hacer nada para que mis ahorros sean más rentables:

Si se pueden hacer cosas, lo primero y es fundamental, es que el inversor se informe sobre dónde mete su dinero y exija una rentabilidad a sus ahorros. Dependiendo del plazo y del nivel de riesgo que se asuma, se debe obtener una recompensa adecuada. Un riesgo medio, debería pagar entre un 5% y un 7% anual. Con un 7% al año, en 10 años, se dobla tu dinero. El ahorrador debe exigir que sus inversiones crezcan y sean cada vez más rentables.

6. Al final no se dónde se invierten mis ahorros, y si esa inversión se corresponde con mis creencias y valores:

Es cierto que la mayoría de los fondos invierten en otros fondos, o replican índices, que a su vez vuelven a invertir en fondos. Pero sí es posible hacer un análisis profundo que asegure que tus ahorros no van a financiar a compañías o países que no entran en tu modelo ético: empresas de armamento, de productos o servicios que generen adicciones, que utilicen células madre embrionarias, que utilicen trabajo infantil, produzcan fármacos abortivos, o los países que practican la pena de muerte, no tengan legislaciones en defensa de los trabajadores, etc. Con tus inversiones puedes y debes defender tus valores

ReL

Vea también    Doctrina social de la Iglesia  (Resumen) pdf


martes, 19 de mayo de 2026

La Iglesia, «conciencia moral de la modernidad»

Onésimo Díaz explica cómo, desde León XIII hasta León XIV, la Iglesia ha marcado silenciosamente la historia contemporánea.

Onésimo Díaz, sacerdote e historiador, repasa en ‘De León XIII a León XIV’ el papel de la Iglesia como conciencia moral de la modernidad.

Onésimo Díaz, sacerdote e historiador, repasa en ‘De León XIII a León XIV’ el papel de la Iglesia como conciencia moral de la modernidad.


    El historiador y sacerdote Onésimo Díaz Hernández acaba de publicar De León XIII a León XIV. Qué ha hecho la Iglesia por el mundo desde 1878 hasta la actualidad (Sekotia), un recorrido por casi siglo y medio en el que la Iglesia se revela como una conciencia moral de la modernidad. 

    Frente a la visión que la reduce a un actor secundario o a un freno para el progreso, Díaz muestra cómo el magisterio, los papas y las comunidades cristianas han sido decisivos en la defensa de la dignidad humana, la paz, la libertad y la promoción de la mujer, incluso cuando la historiografía dominante apenas les concede protagonismo.

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    -Usted parte de una pregunta muy sencilla pero decisiva: ¿qué ha aportado realmente la Iglesia al mundo que habitamos? Después de recorrer estos 150 años, ¿cuál diría que es la respuesta central del libro?

    -La tesis central del libro es que la Iglesia católica ha sido mucho más que una institución religiosa encerrada en los templos; es decir, la Iglesia ha actuado como una conciencia moral de la modernidad. A lo largo de estos ciento cincuenta años, desde León XIII hasta León XIV, ha contribuido decisivamente a poner en el centro la dignidad de la persona, especialmente cuando el poder político, económico o ideológico tendía a reducir al ser humano a un número, a una clase o a un instrumento.

    El libro sostiene que muchas de las ideas que hoy consideramos evidentes —la dignidad del trabajo, los derechos humanos, la defensa de los pobres, la importancia de la paz y del diálogo— no se entienden plenamente sin la aportación del pensamiento social cristiano. La Iglesia ha ejercido una influencia cultural y moral profunda, muchas veces silenciosa y poco reconocida. La gran conclusión es que la historia contemporánea no puede explicarse solo desde los Estados, los mercados o las revoluciones, sino también desde la acción paciente del magisterio, de las comunidades cristianas y de los papas.

    -En el libro afirma que la historia reciente no se puede explicar solo desde el poder político o económico, sino también desde el magisterio y la conciencia de la Iglesia. ¿Qué ejemplo concreto le parece más iluminador de este protagonismo silencioso?

    -Uno de los ejemplos más significativos es la resistencia moral frente a los totalitarismos del siglo XX. A menudo se cuenta la historia del comunismo y del fascismo desde la perspectiva militar o diplomática, pero se olvida el papel de la Iglesia como espacio de libertad interior y de defensa de la persona.

    Pienso especialmente en san Juan Pablo II y en su influencia sobre Europa del Este. Su fuerza no fue militar ni económica: fue espiritual y cultural. Recordó a millones de personas que el ser humano posee una dignidad que ningún régimen puede aplastar. También Benedicto XVI y Francisco han ejercido ese protagonismo silencioso al recordar que una sociedad tecnológicamente avanzada puede perder el sentido moral si olvida la verdad sobre el hombre.

    -Desde la Rerum novarum (1891) hasta las encíclicas más recientes se ha articulado la Doctrina Social de la Iglesia. ¿Qué intuiciones de León XIII siguen siendo hoy más incómodas y, a la vez, más necesarias para entender el trabajo, el Estado o la dignidad humana?

    -León XIII sigue siendo extraordinariamente actual porque comprendió algo esencial: que ni el mercado ni el Estado pueden absorber a la persona. En Rerum novarum defendió simultáneamente la dignidad del trabajador, el derecho de asociación, el salario justo y la función social de la propiedad.

    Hoy sigue siendo incómoda su idea de que el trabajo no es una simple mercancía. En una época marcada por la precariedad, la automatización y la inteligencia artificial, la Doctrina Social de la Iglesia recuerda que el trabajo tiene una dimensión humana y moral, no solo económica.

    León XIV ha mencionado expresamente la encíclica 'Rerum Novarum' de León XIII como una de las razones que le impulsaron a escoger su nombre como Papa..

    León XIV ha mencionado expresamente la encíclica 'Rerum Novarum' de León XIII como una de las razones que le impulsaron a escoger su nombre como Papa..

    -Usted recorre los grandes escenarios del último siglo y medio —democracias, totalitarismos, guerras, procesos de paz, derechos humanos—. ¿En qué momentos cree que la voz de los papas ha sido más decisiva, aunque no suela aparecer en los manuales de historia?

    -Hay varios momentos decisivos. Uno importantísimo fue la condena de los totalitarismos por parte de Pío XI y Pío XII. Otro momento clave fue el papel de Juan XXIII con Pacem in terris, en plena Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron a punto de comenzar la Tercera Guerra Mundial, que podía haber sido la última.

    Probablemente el caso más evidente sea el de Juan Pablo II en la caída del comunismo europeo. No fue un actor secundario: ayudó a cambiar la atmósfera moral de todo un continente.

    -El libro aborda también cuestiones como el papel de la mujer y la cultura popular. ¿Cómo ha influido la Iglesia, quizá de manera poco visible, en la promoción de la mujer y en la forma de mirar el cine, la literatura o la música de cada época?

    -A menudo se olvida que gran parte de la promoción educativa y profesional de la mujer en muchos países fue impulsada por instituciones católicas: escuelas, universidades, hospitales y asociaciones sociales. Benedicto XV, hace más de cien años, defendió el sufragio femenino cuando muchos políticos preferían mantener en silencio a las mujeres, y Juan XXIII se atrevió a proclamar el derecho de todas las mujeres de todos los países a una educación y a las mismas condiciones laborales que los hombres.

    En cuanto a la cultura popular, la Iglesia ha influido mucho más de lo que solemos pensar. El cine, la literatura o la música del siglo XX están llenos de preguntas religiosas y debates morales nacidos del imaginario cristiano.

    -Como historiador y sacerdote, ¿qué le diría a quien sostiene que la Iglesia ha sido un freno para la modernidad?

    -Le diría que la historia es mucho más compleja que los tópicos. Los católicos han cometido errores, pero reducir la Iglesia a un “freno de la modernidad” es una simplificación y un error.

    Muchos elementos fundamentales de la modernidad —la dignidad humana, los derechos fundamentales, la libertad de conciencia y la centralidad de la educación— crecieron también en diálogo con la tradición cristiana.

    -Este libro se presenta como una ayuda para pensar el papel de la Iglesia en los dilemas sociales del siglo XXI. ¿Qué espera que cambie en la mirada del lector corriente?

    -Me gustaría que el lector saliera con una visión más matizada y más amplia de la Iglesia. No pido necesariamente adhesión religiosa, sino una comprensión histórica más justa.

    En suma, el libro intenta mostrar que la Iglesia no ha sido una institución que simplemente reacciona ante la historia, sino una realidad que también ha contribuido a configurarla.

    Luis Javier Moxó Soto, ReL

    Vea también    Los 7 Principios de la Doctrina Social de la Iglesia




    sábado, 25 de abril de 2026

    ¿Puede un católico invertir con coherencia? Fe, finanzas y el reto de transformar la economía

    Cada euro invertido contribuye, de forma directa o indirecta, a construir un determinado modelo de sociedad.

    Si queremos invertir parte de nuestro dinero conforme a criterios católicos y con expectativas de rentabilidad, ha empresas que lo hacen.

    Si queremos invertir parte de nuestro dinero conforme a criterios católicos y con expectativas de rentabilidad, ha empresas que lo hacen.


      Durante décadas, los inversores han ido tomando conciencia de: ¿es posible invertir sin renunciar a la fe? ¿Puede el dinero ponerse realmente al servicio del bien común?

      La respuesta de la Iglesia es clara -y exigente-: no solo es posible, sino necesario. La economía, y dentro de ella la inversión, no es un ámbito neutral desde el punto de vista moral. Es, más bien, uno de los espacios donde se concreta la responsabilidad del católico en el mundo y donde con sus actuaciones pueden llegar a hacer el mundo mejor.

      Hoy, gracias al desarrollo de la Doctrina Social de la Iglesia y a documentos recientes como Mensuram Bonam (carta publicada por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales el 25 de noviembre de 2022), los católicos cuentan con una guía sólida para vivir su fe también en el ámbito financiero.

      La Doctrina Social de la Iglesia: una brújula para la economía

      La Iglesia no ofrece recetas técnicas, pero sí algo más importante: principios firmes que orientan la acción. En el centro de todos ellos hay una convicción irrenunciable: la persona humana es el criterio último de toda actividad económica.

      Mensuram Bonam lo resume con claridad: la inversión debe estar al servicio del bien común, respetar la justicia y promover el desarrollo humano integral.

      El trabajo de inversión debe tener como criterio la moral individual y el bien común.

      El trabajo de inversión debe tener como criterio la moral individual y el bien común.Baljkann 4 / Unsplash

      A partir de ahí, la Doctrina Social de la Iglesia despliega una auténtica brújula moral:

      • La dignidad de la persona, que impide tratar al ser humano como un simple medio.
      • El bien común, que pone el foco en el desarrollo de todos.
      • La solidaridad, que nos obliga a mirar especialmente a los más vulnerables.
      • La subsidiariedad, que reconoce la responsabilidad de personas y comunidades.
      • El destino universal de los bienes, que recuerda que la riqueza tiene una función social.

      A estos principios se han sumado en las últimas décadas otros como la ecología integral o el cuidado de la casa común, ampliando la mirada hacia el impacto ambiental y social de la economía. En definitiva, hacia las raíces de los criterios básicos de las inversiones ESG [Enviromental, Social & Governance: ambientales, sociales y de gestión].

      Invertir con fe: evitar el mal… y promover el bien

      Invertir no es solo una decisión técnica. Es, en el fondo, una elección moral. Cada euro invertido contribuye -de forma directa o indirecta- a construir un determinado modelo de sociedad.

      Por eso, una inversión coherente con la Doctrina Social de la Iglesia implica, en primer lugar, evitar aquello que contradice la dignidad humana, el bien común o el cuidado de la creación. Esto incluye:

      • prácticas contrarias a la vida (aborto, investigación con embriones),
      • producción de armamento especialmente controvertido,
      • sectores que degradan a la persona (pornografía, juego, adicciones),
      • actividades que dañan gravemente el medio ambiente o explotan a los trabajadores.

      No se trata de criterios arbitrarios, sino de una consecuencia lógica de la visión cristiana del hombre y de la sociedad.

      Los criterios de inversión han de estar claros y deben ser explicados y aplicados.

      Los criterios de inversión han de estar claros y deben ser explicados y aplicados.Jonathan Borba / Unsplash

      Pero la coherencia no termina ahí. No basta con “no hacer el mal”. La inversión católica está llamada también a promover activamente el bien:

      • empresas que respetan los derechos laborales,
      • modelos sostenibles,
      • iniciativas que favorecen la inclusión social,
      • organizaciones con una gobernanza ética y transparente.

      En esta línea, Mensuram Bonam insiste en una idea de fondo: no basta con crear “productos éticos”; es toda la economía la que debe orientarse éticamente.

      Principium: un ejemplo concreto de inversión católica

      Este enfoque no se queda en el plano teórico. En los últimos años han surgido iniciativas que buscan aplicarlo con rigor. Una de ellas es el fondo Principium FI, gestionado por Singular Asset Management.

      Su planteamiento parte de una idea sencilla, pero ambiciosa: integrar plenamente la Doctrina Social de la Iglesia en el proceso de inversión.

      Una filosofía clara: responsable, prudente y rentable

      Principium se articula en torno a tres pilares:

      • Responsable, alineando las inversiones con la Doctrina Social de la Iglesia.
      • Prudente, mediante una gestión diversificada y control del riesgo con límites máximos de inversión en RV [Renta Variable].
      • Rentable, buscando resultados sostenibles en el tiempo y con una volatilidad controlada.

      Este equilibrio cuestiona uno de los tópicos más extendidos: que la ética está reñida con la rentabilidad. La experiencia demuestra que no tiene por qué ser así.

      Criterios éticos claros

      El fondo aplica un sistema exigente de exclusiones:

      • exposición cero a aborto, anticoncepción o células madre embrionarias,
      • tolerancia cero a armas nucleares,
      • exclusión de juego, tabaco o préstamos abusivos,
      • límites estrictos a sectores contaminantes.

      A ello se suma un análisis positivo basado en criterios ESG, pero interpretados desde la perspectiva católica: dignidad del trabajo, justicia social e impacto real.

      La inspiración cristiana del trabajo en todas sus manifestaciones es una exigencia de la doctrina social de la Iglesia.

      La inspiración cristiana del trabajo en todas sus manifestaciones es una exigencia de la doctrina social de la Iglesia.Chris Kursikowski / Unsplash

      Un enfoque técnico sólido

      Desde el punto de vista financiero, el fondo combina:

      • predominio de renta fija de calidad,
      • selección de compañías sólidas y generadoras de caja,
      • diversificación global.

      Este planteamiento reduce el universo de inversión y obliga a una selección más rigurosa, dando lugar a una gestión prudente, coherente con su objetivo de preservar capital y generar crecimiento sostenido.

      El inversor católico en el siglo XXI

      Hoy, más que nunca, el mundo necesita una economía con alma. Las crisis recientes -geopolíticas, financieras, sociales y ecológicas- han puesto de manifiesto los límites de un sistema centrado exclusivamente en el beneficio.

      Ante este escenario, el inversor católico no puede permanecer al margen.

      Está llamado a unir fe y vida también en sus decisiones financieras. A ejercer un discernimiento responsable. Y, sobre todo, a convertirse en agente de cambio, orientando el capital hacia el bien común.

      Porque, en el fondo, invertir no es solo hacer crecer un patrimonio. Es participar -de forma silenciosa pero decisiva- en la construcción del mundo que queremos dejar a las próximas generaciones.

      ReL

      Vea también     Compendio de la Doctrina Social
      de la Iglesia



      miércoles, 1 de abril de 2026

      Hispanidad cumple 30 años desafiando lo «políticamente correcto»: «Somos cristianos y lo decimos»

      El diario Hispanidad, fundado por Eulogio López, decano de la prensa digital en España, celebra su aniversario en CaixaForum Madrid, ante 250 personas.

      Eulogio López, fundador y director de Hispanidad

      Eulogio López, fundador y director de HispanidadPABLO MORENO / HISPANIDAD


        En un lejano marzo de 1996, el periodista de información económica Eulogio López, y su esposa, la también periodista Juana Samanes, decidieron crear Hispanidad, el primer diario digital en España, que en estos días cumple 30 años de vida.

        Aunque podría parecer visionario la creación de un medio digital en esas fechas, el propio Eulogio se encargó de desmentir esa motivación para enmarcarla en un simple: "Estaba en el paro y necesitaba ingresos"

        Aunque también habría que añadir que Eulogio, un periodista libre, rebelde e independiente como pocos, necesitaba más espacio vital, y los diferentes directores de prensa económica con los que trabajó, le tenían demasiado constreñido, y sin capacidad de desarrollar todos sus dones y talentos.

        Celebración del 30 aniversario de Hispanidad, decano de la prensa digital en España

        Celebración del 30 aniversario de Hispanidad, decano de la prensa digital en EspañaPABLO MORENO / HISPANIDAD

        Aunar economía y cristianismo

        De ahí el resultado de crear Hispanidad.com, un diario original, que pudiera aunar la información económica y financiera desde una cosmovisión cristiana, pudiendo abordar otros temas con un enfoque políticamente incorrecto.

        Eulogio López, sintetizó el ideario del medio en tres ejes: “Somos cristianos, somos hispanos y creemos en la propiedad privada pequeña”. López defendió una vivencia integral de la fe también en el ejercicio del periodismo, subrayando que el cristianismo no es un añadido, sino una forma de vida que impregna toda la actividad profesional.

        ¿Por qué somos cristianos?

        "Somos cristianos -señaló Eulogio López- por dos razones: una mayor y otra menor. La mayor, porque cristiano no es el que cree en Cristo, es el que ama a Cristo y, por lo tanto, ese amor impregna todo lo que hace. No existe un periodista cristiano que luego reza, y que es el distinto al periodista que reza que el periodista cristiano. No se es periodista cristiano. Lo intentamos en Hispanidad con muy poco éxito cuando ejercemos de cristianos, cuando rezamos y cuando trabajamos". 

        "Y hay una segunda razón menor para adoptar lo del ideario cristiano. Y es que es originalísimo. Si quieren ustedes ser originales hoy en día, compórtense y muéstrense cómo católicos. Y porque mire, ustedes conocen algún partido político que se autocalifique así? ¿No conocen ustedes alguna empresa que se autocalifique cristiana? ¿No conocen ustedes alguna institución... lo que sea, hasta un club deportivo? Incluso algunas instituciones de la Iglesia tratan de no aplicar ese adjetivo".

        El porqué de Hispanidad

        El director de Hispanidad también explicó el porqué del nombre del periódico: "Justo en estos tiempos donde renace, rebrota además con una furia tremenda la leyenda negra antiespañola". Y porque se dio cuenta "en 1996 de que en Internet, en el mundo digital, la única patria es el idioma".

        Más de 250 asistentes al acto de CaixaForum Madrid de Hispanidad

        Más de 250 asistentes al acto de CaixaForum Madrid de HispanidadPABLO MORENO / HISPANIDAD

        Defensa de la propiedad privada pequeña

        López explicó el tercer pilar ideológico que sustenta al diario digital decano de España: “La única propiedad privada real es la propiedad privada pequeña. La grande no es propiedad privada, es poder. Y la pública tampoco, porque no es de nadie.

        Por eso nosotros defendemos la propiedad privada pequeña: porque es la única que garantiza la libertad de la persona".

        Una celebración ante 250 personas

        Eulogio López y Juana Samanes, junto con su equipo de redacción y colaboradores, celebraron este aniversario con un gran evento en CaixaForum Madrid, en el que asistieron cerca de 250 asistentes, e intervinieron diversas figuras del ámbito empresarial y financiero que expusieron cómo intentan aplicar principios cristianos en la gestión de sus compañías.

        Participaron Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, Héctor Flórez, presidente de Deloitte España, Javier Marín, consejero delegado de Singular Bank,  Ismael Clemente, consejero delegado de Merlin Properties, Sandra Segimón, fundadora y presidenta ejecutiva de Sushita y Ángel Ron, expresidente de Banco Popular.

        También intervino, Rubén Manso, presidente del Centro de Estudios Económicos Diego de Covarrubias, quien subrayó que la creación de riqueza forma parte de la vocación del empresario y puede entenderse como cumplimiento de un mandato moral.

        Alex Rosal, ReL

        Vea también     Compendio de la doctrina social
        de la Iglesia




        jueves, 5 de marzo de 2026

        Argüello, en «La Razón»: habla sobre guerra, inmigración, ideologías y aborto... aunque moleste

        Luis Argüello habla con libertad, como dijo Francisco Marhuenda; la Iglesia tiene mucho que aportar al debate social.

        Luis Argüello habló en la Razón de la Doctrina Social de la Iglesia, y su defensa de la vida y del pobre, algo que molesta a unos u otros

        Luis Argüello habló en la Razón de la Doctrina Social de la Iglesia, y su defensa de la vida y del pobre, algo que molesta a unos u otros

        Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, ha sido el invitado especial de un desayuno informativo en el periódico La Razón, celebrado en la sede del diario, al que acudieron numerosas personalidades eclesiales, del periodismo y de la política, también la castellanoleonesa, en plena campaña electoral autonómica en esa región.

        A lo largo del encuentro habló de guerra, inmigración, ideologías (dentro y fuera de la Iglesia), la visita papal de verano, el Rey Juan Carlos, el aborto en España y las reparaciones a víctimas de abusos en entornos de Iglesia. No se arredró ante ninguna pregunta y se apoyó en la Doctrina Social de la Iglesia.

        Contexto: la guerra y el misterio del mal

        El arzobispo de Valladolid comenzó su intervención asegurando que “vivimos unas horas en las que aparece con fuerza el misterio del mal y de la muerte. La guerra, los conflictos, las dudas, la manera de afrontarlos y la tragedia que supone para tantas personas vivir en medio de la violencia nos interpelan profundamente”.

        La respuesta cristiana queda simbolizada en "la esperanza que brota de proclamar que el Cristo al que Valladolid procesionará por las calles es Señor de la vida. Sacar el Cristo y hacer la señal de la cruz supone fundar una esperanza: ni el mal ni la muerte tienen la última palabra”.

        Para los cristianos, dijo, "la persona, es libertad y gracia; es razón y fe; es relación". Por el contrario, para muchos en la sociedad actual el ser humano es sólo un individuo autónomo con pretensión de poder. Peor aún: máquinas y algoritmos buscan sustituir la capacidad de razonar. En un mundo de heridas y pecados, la Iglesia ofrece el Evangelio y el perdón. Lamentó que es muy frecuente "señalar culpas" pero escasea el perdón. "Y sin perdón no podemos vivir", insistió.

        Cartel del desayuno con Luis Argüello en La Razón, donde habló de muchos temas complejos de la Iglesia y la sociedad

        Cartel del desayuno con Luis Argüello en La Razón, donde habló de muchos temas complejos de la Iglesia y la sociedadLA RAZÓN

        La Iglesia, en países democráticos, busca además "fortalecer la conciencia del valor de la democracia, ayudar a hacer pueblo, cultivar lo que el Papa Francisco llamaba amistad social, ofrecer ámbitos de encuentro para que exista un verdadero demos”. Así, la Iglesia quiere colaborar con las democracias ofreciendo más pueblo, más amistad civil y más referencia ética: “La Iglesia no debe tener complejo ni vergüenza en ofrecer la referencia ética que nace del Evangelio, de la Escritura, de la dignidad sagrada de la persona, del mandamiento nuevo y del bien común que parte del elogio de la comunión”.

        También recordó que los cristianos "creemos en la vida eterna. Estamos aquí peregrinando hacia la plenitud que llamamos Cielo, aunque no sepamos cómo es el cielo".

        Con realismo, dijo que los cristianos "no creemos que sea posible hacer el Paraíso en la tierra. Sospechamos de las ideologías que prometen instaurarlo plenamente aquí". Sí se puede construir "un camino de germinaciones, de parábolas, de pequeños signos".

        “La pobreza en sus múltiples niveles es un grito que nos dice que algo no va bien. No va bien si hay personas sin comida o sin techo. No va bien cuando la violencia parece ser la única solución a los problemas. No va bien cuando el consumo de drogas entre los jóvenes se convierte en una preocupación creciente y el narcotráfico no es solo una realidad de América Latina”, dijo.

        "Es en la realidad de los empobrecidos donde surge la plenitud de anhelo de justicia y paz que es una traducción del Reino de Dios", añadió (refiriéndose a las palabras de San Pablo en Romanos 14,17: "el Reino de Dios es justicia, y paz y el gozo de su Espíritu Santo").

        "Podemos crecer en amistad civil y social, y sembrar signos en la humanidad para que se desarrolle una dignidad cuidada en el ámbito del bien común", propuso el arzobispo.

        La guerra y la mera fuerza

        Preguntado por la guerra en Irán, respondió que esta guerra "tiene características de conflicto mundial. Los eslóganes o atajos son precipitados. Tomemos conciencia de la situación de riesgo tan grave que vivimos. Hay dos polos en juego: la realidad de la violencia, en la que hay que tomar medidas de legítima defensa y prevención de lo que queramos. Pero también está la legalidad internacional, que ahora y en muchos conflictos ha tenido poco peso. Se puede pedir la legalidad internacional... aunque a veces no se respeta ni la legalidad interna de cada país. Que la UE pueda colaborar en ambas cosas. Naciones Unidas reconoce, por fuerza, el derecho al veto de 5 países. Pero si el único proyecto regenerador de la UE es el rearme, si no cuida otros proyectos...", dejó caer con tono de decepción y desaprobación.

        Preguntado por el Rey Juan Carlos, pidió reconocer que "fue rey en un momento muy concreto". Añadió que "tiene derecho a fijar su residencia dentro de España, con todos los derechos y deberes de un ciudadano español" (en una alusión a los deberes fiscales de cualquier ciudadano).

        La Iglesia y la inmigración

        Preguntado por el reto migratorio, comentó que "la acogida al que viene de fuera atraviesa toda la Escritura, pero en el coloquio entre Evangelio y hechos concretos, con la razón, con el coloquio entre Iglesia y sociedad, ofrecemos germinaciones. No tenemos soluciones de todo en la Iglesia. La Iglesia no dice 'puertas abiertas indiscriminadas a todos'. Y reconoce el derecho a que cada uno pueda desarrollar su vida en su país. Hay que evaluar las causas de las migraciones, llegar a acuerdos".

        En el caso de los emigrantes que ya están en España "hay que acogerlos, cuidarlos, promoverlos, integrarlos", dijo, enumerando unas palabras claves que usaba mucho el Papa Francisco.

        Hace cinco años, "por una situación de hecho, las Cáritas y organizaciones que acogen en concreto, vieron que las personas se empadronan, tienen acceso a escuela, algunos a servicios sanitarios. Otras personas trabajan en negro en agricultura, hostelería, servicio doméstico. Nos unimos a una iniciativa para abordar una regularización. Recogieron firmas, un ejercicio democrático. Las llevaron al congreso", explicó el arzobispo.

        "Yo lancé dos propuestas: apoyar la ILP para un debate en el Congreso, con los criterios de la primera iniciativa, que tenía criterios más exigentes que la actual. Y, a la vez, una propuesta de alianza social para la esperanza planteando el tema de la natalidad entre nosotros. Tenemos crecimiento negativo en España, cada año mueren cien mil personas más de las que nacen. Una mirada católica no mira solo un lado, sino que relaciona los asuntos".

        "En algunas parroquias me dicen que lo que llaman 'el apoyo de la Jerarquía de la Iglesia a los inmigrantes' no les gusta. Pero otras parroquias, si no fuera por los inmigrantes hispanoamericanos, no tendrían niños en catequesis", advirtió.

        La doble vida de algunos católicos

        "Hay como una doble vida de muchos católicos: ser católicos en el templo y los días de rojo en el calendario, pero en la vida económica, o la ordinaria, asumen los criterios mundanos. Dicen: 'soy católico en el templo pero en otros asuntos ustedes los curas quédense en su sacristía, y ni para fines ni para medios tienen nada que decir'", protestó el arzobispo vallisoletano.

        "Las migraciones son un tema complejo, con muchas aristas, como la dignidad humana y el bien común, algo que tiene que ver con cómo se organiza la sociedad. Y la Iglesia Católica aporta una dimensión internacional al bien común. Muchos vienen huyendo, otros carecen de lo imprescindible", añadió.

        Lo que el Papa dirá a España

        Preguntado por el viaja de León XIV a España, dijo que busca confirmar a los cristianos en la fe, esperanza y caridad. También añadió que él invitó a Valladolid al Papa para celebrar a Santo Toribio de Mogroviejo, castellano-leones que organizó la Iglesia en Perú, con el alcalde de Valladolid como testigo. Pero el Papa parece que irá solo a Madrid, Barcelona y Canarias.

        León XIV es de tradición agustiniana, recordó. "Agustín, en las Confesiones y en su comentario de la Carta a los Romanos, explora la relación entre razón y fe, libertad y evangelio, la Ciudad de Dios y la Ciudad de los Hombres. León empieza con una palabra de Cristo: la paz esté con vosotros; saludará con la paz, que él adjetiva 'desarmada y desarmante' ".

        Recordó el obispo que JD Vance, vicepresidente de los EEUU, habló del 'ordo amoris', "categoría que el Papa conoce bien como agustino... pero hay que leer el 'ordo amoris' real, de forma no patriotera y nacionalista".

        Volvió a mencionar los retos de cierta inmigración en el país: "que si colas en urgencias, que si quitan el trabajo... Y sí, hay conflictos, en Valladolid acabamos de vivir un par de hechos violentos de bandas importadas de otro sitio. Es normal que haya una reacción. Que las virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) entren en juego".

        Con el Papa, cree que España recibirá un mensaje de confianza, "y desde la confianza buscar encuentros".

        ¿El Papa habló de extremismos a los obispos españoles?

        Hace unas semanas el Papa recibió a unos obispos españoles. Cierta prensa difundió que el Pontífice criticó a VOX u otros partidos. Argüello, que estuvo allí, explica lo que sí se dijo de verdad.

        "El Papa nos escuchó. Hay un deseo grande de evangelizar, hay un supuesto revival católico, hay inquietud por la fe entre los jóvenes, abonadas por una película, el disco de una extraordinaria cantante... y hablamos de experiencias marcadas por el emotivismo. Hay mucho de emoción, dijimos. Él nos avisó de que además del emotivismo puede haber un riesgo desde las ideologías", explicó Argüello, en el mismo día que los obispos españoles difundían una nota sobre el emotivismo en la evangelización.

        El arzobispo castellano ofreció ejemplos históricos de ideologías en los últimos 50 años, que Francisco y Robert Prevost vieron de cerca en América Latina.

        "La Teología de la Liberación corría riesgo de ser devorada por el marxismo; la Teología de la prosperidad en América del Norte y Brasil puede ser devorada por el capitalismo; la promoción de la mujer, evidente, imprescindible, puede ser devorada por las ideologías de género; ahora hay una teología de la descolonización, que puede ser influida por la ideología woke, que genera conflicto. Cristo ya dijo cizaña y buena semilla brotan juntos", fue enumerando.

        "Creo que nadie en España pide volver a un modelo de Cristiandad, aunque haya ramalazos, y eso pondría en riesgo el Cristianismo. El Papa no mencionó ninguna ideología en concreto", añadió sobre aquel encuentro.

        Frente al aborto, razón y ciencia; la Iglesia no callará

        Después habló del aborto. "Si hablo de razón y fe, hablo de aplicar la razón al aborto. Las primeras leyes de aborto de España se hicieron sin las ecografías que tenemos hoy, sin conocer el genoma humano, cuando la ciencia afirma de manera indubitable que desde la concepción hay un sujeto distinto. Es una falacia hablar del uso del propio cuerpo porque hablamos de una vida distinta. Muchas mujeres sufren un drama por problemas laborales, de vivienda, etc... pero en la regeneración ética de la sociedad hay que tener claro que la defensa de la vida es una línea roja".

        "Nuestras sociedades marcadas desde el 68 hacen que hablar de esto sea impopular. En la Iglesia lo sabemos, a veces me dicen 'dejemos estar este tema', en algunos partidos que dicen defender un humanismo cristiano también lo dicen. ¡Pero no es tema de cristianos, sino de razón y ciencia frente a fanatismos ideológicos. Eso no significa llevar a la cárcel a la gente. Hay un bien a proteger [la vida del nasciturus], ya veremos la estrategia penal para defenderlo".

        Las reparaciones por abusos en la Iglesia

        Jose Beltrán, de la revista Vida Nueva, que también escribe sobre religión en La Razón, la casa anfitriona, preguntó por las reparaciones por los casos de abusos en la Iglesia.

        Argüello detalló que la Iglesia ha sufrido "con dolor los abusos en la Iglesia, vinculados al ejercicio de la autoridad, un uso bastardo de la confianza". "Ese gran dolor lleva a dar una respuesta que quizá haya sido lenta, pero estamos esperando que otros sectores, del deporte, la educación pública, asociacionismo, etc., den una respuesta similar. No la han dado", añadió.

        "Ya antes del plan PRIVA había reparaciones en la Iglesia, a veces no económicas, sino de escucha y reconocimiento. Cuatro congregaciones ya habían dado muchos pasos de reparaciones económicas. La CEE creó una comisión, que trabaja con independencia, para abordar asuntos legalmente ya prescritos, por obligación moral, no jurídica. Incluso casos en los que el acusado está muerto, cuando el difunto no puede defenderse. La prescripción tiene valor social inexcusable, pero la gravedad es tanta que pusimos en marcha ese camino".

        "El Gobierno nos dijo que algunas víctimas no querían ir al plan PRIVA de la Iglesia. Dijimos: 'ábrase otra puerta', en este caso con el Defensor del Pueblo. Él había hecho un informe sobre abusos sólo de la Iglesia, no del resto de la sociedad, ¡aunque es un tema grave en toda la sociedad! En la rueda de prensa tras la firma, se vio que el Ministro y yo y el presidente de la CONFER poníamos acentos distintos. Ahora, el equipo del Defensor del Pueblo ha pedido más tiempo. El acuerdo decía poner el acuerdo en marcha en un mes, pero necesita más tiempo antes de poder recibir personas. También nuestro equipo tardó meses en preparar un protocolo de baremación de indemnizaciones, por ejemplo. La Iglesia responderá a los hechos del pasado y trabajará en prevención.

        El Papa en las Cortes españolas

        Por primera vez en la historia, se espera que un Pontífice se presente ante las Cortes españolas, como jefe de Estado. Varios Papas lo han hecho en otros países en décadas recientes.

        "Lo del Papa en las Cortes es una propuesta que estuvo en el borrador desde el principio", reveló Argüello.

        "Hasta que el Papa confirma, no hay calendario oficial. La semana pasada se confirmó la visita y la fecha. El Papa, como Jefe de Estado, no visita un país sin invitación de las autoridades. Y lo mismo en instituciones como las Cortes: esperamos ahora la contestación del Congreso y el Senado para que hagan una invitación formal para una sesión conjunta de ambas", detalló.

        El encuentro en La Razón finalizó con el director del periódico, Francisco Marhuenda, declarando que él sabía, "sin atisbo de duda", que Argüello diría exactamente lo que piensa, con libertad.

        J. L. Ginés, ReL

        Vea también     Compendio  de la Doctrina Social
        de la Iglesia