En sus 804 memorias se atesora la cantidad de oro que se pagó por el rescate de Atahualpa, además del recorrido de los españoles por América, y la firma de Francisco Pizarro
¿Podemos mirar hacia atrás y redescubrir nuestra historia?. Navegar en la máquina del tiempo solo se puede lograr con la imaginación. Aquella que ahora los peruanos podrán utilizar al dar lectura a uno de los documentos más antiguos de la historia del Perú, se trata del “Protocolo ambulante de los conquistadores” que contiene información histórica correspondiente alos años de 1533 a 1538.
A través de los 551 folios de este documento el mundo podrá conocer las memorias de los escribanos que acompañaron a los españoles, durante su paso por el antiguo imperio inca en las expediciones que se realizaron al Perú en el siglo XVI.
Considerado Patrimonio Cultural de la Nación, es el primer documento escrito en lengua castellana de América del Sur. En sus 804 memorias se atesora la cantidad de oro que se pagó por el rescate de Atahualpa, además del recorrido de los españoles por América, y la firma de Francisco Pizarro.
Digitalización con valor histórico
Su trascendental antigüedad y originalidad lo han convertido en un documento con un preciado valor histórico inigualable. La pieza histórica luego de una adecuada restauración ha sido recuperada y se encuentra custodiada en el Archivo General de la Nación.
Esta investigación motiva la realización de otro tipo de estudios desde la arqueología, la historia social, la antropología, la lingüística y el arte. “Este tipo de hallazgos nunca se terminan de estudiar, siempre son motivo de nuevos análisis”, así lo explicó la jefa del Archivo General de la Nación institución adscrita al ministerio de cultura del país.
Con la finalidad de preservar la memoria escrita del Perú, se inició el proceso de digitalización de estos hallazgos. En un repositorio virtual se encuentra el protocolo de la conquista digitalizado como un nuevo alcance al mundo.
No todos los silencios tienen que ser llenados con música y no todo momento de aburrimiento debe llenarse con una pantalla
Uno de los problemas principales de la proliferación de los aparatos electrónicos y la tecnología en la vida de nuestros hijos es la pérdida de atención. Los estímulos que producen las pantallas son cada vez más llamativos para el cerebro y después de un tiempo los estímulos naturales de la “vida real” no son suficientes para mantener la atención de nuestros hijos.
Lucy Jo Palladino toca en profundidad este tema en su libro: Educar en la era de la dispersión digital, en el que escribe sobre las herramientas que podemos utilizar los padres para ayudar a los hijos a entender y controlar su propia atención. Una de estas herramientas es la aplicación de las tres erres de la buena atención:
1
REALIZAR ALGÚN DEPORTE O ACTIVIDAD AL AIRE LIBRE
Se ha demostrado que la actividad física mejora la atención de los niños inmediatamente después de practicarla. Numerosos estudios han concluido que los efectos del ejercicio físico, además de verse en la corteza motora del cerebro, se observan también en el hipotálamo (la parte que se encarga del aprendizaje y la memoria).
Es importante entonces animarlos a realizar ejercicio físico periódicamente. No importa si es en equipo o individual, o un deporte organizado o simplemente montar bicicleta por el vecindario, es allí donde debemos dejar que nuestro hijo decida que es lo que de verdad le gusta. Esta es la única manera que logremos que lo haga sin quejarse y que aproveche el tiempo de ejercicio.
2
REFLEXIONAR
Esto supone ratos de calma, conversación reflexiva y lectura: en nuestros tiempos se valora la inmediatez, nuestros hijos realizan exámenes en donde se mide lo rápido que pueden contestar más que la profundidad, las noticias deben leerse al instante y resumidas en 140 caracteres, los mensajes de texto deben contestarse al minuto de haberse recibido. Esto hace que se pierdan los momentos de calma para reflexionar.
La profundidad exige reflexión y la reflexión necesita de tiempo, algo que no tenemos. Debemos volver a valorar la tranquilidad y los momentos de calma: no todos los silencios tienen que ser llenados con música y no todo momento de aburrimiento debe llenarse con una pantalla. Solo ayudando a nuestros hijos a respetar el silencio, la tranquilidad, y la reflexión podemos lograr que su atención sea profunda.
3
REPLANTEARSE EL TIEMPO ANTE LA PANTALLA
Somos los padres los que debemos ayudar a nuestros hijos a distribuir su tiempo, no es cuestión de prohibir sino de enseñarlos a reconocer la importancia de darle tiempo a todas sus actividades.
Para lograr esto es esencial enseñarlos a reconocer la diferencia de usar el tiempo en pantalla como herramienta o como entretenimiento; es decir, es diferente si utiliza el computador una hora para buscar información sobre su tarea, para estudiar o para escribir un ensayo, que usarlo una hora para jugar un juego o ver fotos de conocidos en redes sociales. No todo el tiempo en pantalla es igual y ayudar a nuestros hijos a reconocerlo es importante para que aprendan a distribuir su tiempo de manera que los ayude a ser mejores.
Recibió a representantes de Google, WPP, Publicis, Discovery, Dentsu Aegis, Scripps Networks Interactive, Orascom, Média-Participations…
Jesús Colina, aleteia ¿Qué ha dicho el Papa Francisco al recibir en el Vaticano a algunos líderes de la industria digital, como Google, WPP, Publicis, Média-Participations o editores de videojuegos como Candy Crush? Su mensaje ha sido una auténtica sorpresa.
Mirando a los ojos a estos grandes de la comunicación, el pontífice dijo que “el mundo necesita la revolución de la ternura”.
El Papa Francisco dio su mensaje al final del convenio que ha reunido en el Vaticano a algunas de las sociedades digitales de vanguardia para afrontar un argumento de enorme actualidad: “La transmisión de los valores en la era digital”.
La audiencia, de carácter privado, constituyó el momento conclusivo del congreso “Core Values”, organizado bajo el patrocinio de la Secretaría para las Comunicaciones de la Santa Sede, de la Pontificia Università Lateranense, y de La Tela Digitale, el 4 de noviembre, en la sede del Ateneo, dependiente del Vaticano.
En el encuentro participaron Carlo D’Asaro Biondo, Presidente de Relaciones Estratégicas de Google (EMEA); Maurice Lévy, Presidente de Publicis Groupe; Jerry Buhlmann, CEO de Dentsu Aegis Network; y Dominic Grainger, CEO de GroupM EMEA, en representación de WPP.
Otros participantes en el encuentro con el Papa Francisco fueron David M. Zaslav, Presidente y CEO de Discovery Communications; Kenneth W. Lowe presidente y CEO de Scripps Networks Interactive; Naguib Sawiris, Presidente del Orascom Telecom Holding de Egitto; y Vincent Montagne, Presidente de Aleteia.org y del grupo Média-Participations.
En la audiencia papal, que reunía a los miembros del congreso, estuvieron también el Príncipe Nikolaus de Liechtenstein, presidente de la Fundación para la Evangelización a través de los Media (FEM); Eddy Moretti, Creative Director de Vice Media; y Riccardo Zacconi, Co-founder & CEO de King Entertainment, la sociedad que produce la saga de videojuegos Candy Crush.
El encuentro con el Papa con estos representantes se convirtió en una conversación informal, en la que el pontífice abrió su corazón para compartir con sus invitados su mensaje más personal: la ternura, “que el mundo tiende a olvidar”.
“Creo que tenemos que hacer la revolución de la ternura”, afirmó el Santo Padre, recordando que el mundo pierde el valor y la importancia de una caricia. “Tienen que hablar de ello, de lo contrario el mundo lo olvida”, añadió.
Los participantes en el encuentro, muy emotivo, pertenecían a diversas religiones. Por ello, antes de despedirse, el Papa quiso dar a todos su bendición, “según su propia religión”.
En los trabajos del congreso, los propios participantes discutieron sobre el llamamiento lanzado por el Papa en la encíclica Laudato Si’, donde se subraya: “como nunca antes en la historia, el destino común nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo”.
“Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida”, decía el Papa Francisco en referencia a los valores que debería promover la era digital.
En su intervención de apertura del congreso, el Rector de la Pontificia Università Lateranense, monseñor Enrico Dal Covolo, explicó que la Iglesia no ignora el patrimonio creado por lo digital y por su economía, pero pide que haya “reglas para la ciudadanía digital, para garantizar que el intercambio de datos e informaciones sea éticamente correcto”.
“No toca a la Iglesia determinar estas reglas, pero la Iglesia puede hacer de brújula, tanto para las autoridades públicas como para los actores privados”, añadió.
Por su parte, en un videomensaje transmitido durante el evento, monseñor Dario Edoardo Viganò, prefecto de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede, reconoció que no se puede permitir que la transformación digital cree un mundo inhumano.
“La persona debe siempre ser el centro, sin distinción de cultura y dando acceso a todos para que nadie quede excluido de los beneficios del progreso”, pidió el prefecto.
El encuentro concluyó con el anuncio de monseñor Lucio Ruiz, secretario de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede, de la próxima redacción de una Carta universal de los valores para la sociedad digital, que será publicada próximamente.
Tantas cosas nos quitan hoy la paz, las cuentas por pagar, las necesidades del hogar, las preocupaciones del trabajo o cualquier otra cosa. Muchas veces los problemas nos quitan el sueño, nos debilitan y nos alejan de nuestros seres queridos. Ser padre o madre en tiempos como los que ahora vivimos significa todo un reto. Anteriormente las mujeres se dedicaban 100% a sus hogares y al cuidado de sus hijos, mientras que el hombre era el encargado de traer el sustento al hogar.
Tal vez muchos de nosotros contamos con esa dicha, con la gran fortuna de tener a nuestros padres y abuelos vivos, aquellos irremplazables seres humanos que nos esperan siempre con los brazos abiertos y con cálidas sonrisas. Este video inquietó mi corazón por varias razones, en primera instancia parece que a medida que crecemos se nos borra el cassette, se nos van lejos aquellos recuerdos de niños, se nos olvida que también fuimos pequeños inquietos a los que solo les importaba jugar. Nos volvemos duros y rígidos, fríos e insensibles, no solo con las personas que nos rodean en el trabajo o en los negocios sino con nuestros propios hijos.
Recuerdo que cuando era pequeña la palabra “angustia” no existía en mi vida, solo importaba estar cerca de mamá o papá, solo importaba obtener ese permiso que en ocasiones costaba tanto para salir a jugar. Nos embargaba una emoción inconmensurable al tener la oportunidad de jugar a las escondidas, a “la lleva”, “congelados”, no sé qué recuerdos tienes de tu infancia. Yo recuerdo que el frio no era frio si estabas jugando, que no importaba si te ensuciabas porque esa era la gracia, que el hambre se iba a pasear a un mejor lugar cuando estábamos con nuestros amigos. Todos éramos increíblemente creativos, así las rocas podían convertirse en tortugas, los palos en espadas, la escoba en caballo, la chaqueta en capa o una caja en palacio, solo nuestras mejillas enrojecidas y el sudor de nuestra frente eran la prueba de la diversión.
Puede que no tengas recuerdos tan dulces como muchos otros, puede que tus padres hayan sido bastante duros en la crianza pero eso no quiere decir que no hayamos sido niños, que no hayamos tenido deseos de divertirnos. No hay que cometer ese error con nuestros hijos, no hay que privarlos del juego, no hay que prohibirles que imaginen que los cojines de la sala se conviertan en un fuerte de batalla, no hay que regañarlos cuando quieran ayudar en el jardín o cuando quieran participar en la cocción de un pastel. Somos los encargados de mostrarles el mundo, de enseñarles a diferenciar entre el bien y entre el mal, de corregirlos con un mazo envuelto en algodón, de moldear sus corazones para que sean personas llenas de compasión, ¡qué gran misión se nos ha otorgado desde lo alto!
La sorpresa que se llevan estos padres al ver que su niño interior es su propio hijo se convierte en una escena conmovedora, quitémonos entonces el disfraz de adultos y compartamos más tiempo con nuestros hijos, dejemos que la seriedad se vaya de vacaciones y démosle la bienvenida a la creatividad y a las carcajadas. Nuestros hijos nos necesitan, desean que nos arrodillemos en el piso y juguemos sin ser nosotros quienes impongan las reglas, juguemos a los dinosaurios, a la cocinita, a ser cantantes o bomberos, deja que tu hija juegue contigo a las muñecas y si eres hombre deja que te ponga moñitos en la cabeza y te siente en su mesa a tomar el té.
Un sabio dicho dice que los hijos son prestados y es cierto, algún día crecerán y se marcharan de casa para ir tras sus sueños, no se quedaran a tu lado por siempre. Por eso es importante que disfrutemos cada segundo que podamos en su compañía.
Pertenezco a una era digital, nací sin que nadie me enseñara como usar un teléfono celular o una laptop y no puedo negar que la tecnología es de gran ayuda, pues gracias a ella puedo llegar a muchos de ustedes, pero pienso que el uso que le damos a ella algunas veces no es el correcto. Tal vez a muchos no les guste lo que voy a decir, pero no estoy de acuerdo en que los padres reemplacen el juego con sus hijos por aparatos móviles, bien es cierto que los niños de ahora nacen con un chip que les permite manejar estos dispositivos mejor que nosotros, lo que no quiere decir que este bien. A menudo veo a padres entusiasmados con la idea de regalarle ipads, tablets y celulares a sus hijos,¿no será mejor regalo darles tiempo de calidad a nuestros hijos? Muchos padres ni siquiera saben que les gusta a sus hijos, no tienen idea de cuál es su plato favorito, su escondite preferido, cual es la película que más les gusta.
El tiempo no se puede retroceder, amemos a nuestros hijos, juguemos con ellos y dediquémosle el mayor tiempo posible. Si eres de los que se marcha al trabajo cuando ellos aun duermen y vuelves cuando ya están a punto de volver a la cama (creo son la mayoría de los padres) programa tu tiempo, déjale una nota a tu hijo al lado de su mesita de noche, dile que lo extrañas, que arme un plan divertido para el fin de semana y prométele que estarás ahí para cumplir la aventura. Si eres de los que lleva el trabajo a casa, has una pausa y pregúntale como estuvo su día, detén tus actividades por una hora y haz algo divertido con ellos.
Un sabio dicho dice que los hijos son prestados y es cierto, algún día crecerán y se marcharan de casa para ir tras sus sueños, no se quedaran a tu lado por siempre. Por eso es importante que disfrutemos cada segundo que podamos en su compañía. Quiero dejarles dos interrogantes para reflexionar: ¿Cómo quieres que te recuerden tus hijos?, ¿cuántas horas les dedicas diariamente? ¡Cuéntanos que ideas tienes para pasar más tiempo con tus hijos y dinos que recuerdos tienes de tu infancia!