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jueves, 6 de febrero de 2025

El cura que arrebata madres a la mafia

El italiano Luigi Ciotti ha creado la mayor red de lucha contra el crimen organizado

Totò Riina, célebre jefe de la Cosa Nostra, ordenó su asesinato


Tiene 79 años, pelo blanco y voz suave. Luigi Ciotti es un sacerdote católico y un hombre sencillo. En un antigua fábrica de Turín, donada por la familia Agnelli, tiene la base de las dos organizaciones que ha fundado para luchar contra la mafia. Peter Conradi, para The Sunday Times, acaba de contar su historia.

Ciotti nació en 1945 en un pueblecito al noreste de Italia. Cuando era pequeño, su padre, albañil, y su madre, ama de casa, se trasladaron a Turin en busca de una vida mejor. A los 17 años, Luigi decidió ayudar a los sintecho. Tres años más tarde, con el dinero de un sacerdote, fundó el Gruppo Abele, la primera de sus dos organizaciones. Ofrecía comida y cobijo "sin juzgar el estilo de vida de los necesitados".

La muerte de don Pino

Con 27 años ya era sacerdote, era un cura atípico que ayudaba a drogadictos y prostitutas. El punto de inflexión en su vida se produjo en 1992, cuando la Cosa Nostra, la mafia siciliana, asesinó a Giovanni Falcone -el fiscal antimafia de la isla- y a su mano derecha, Paolo Borsellino.

El asesinato de Falcone fue un punto de inflexión para Ciotti.

Como la mayoría de los italianos, Ciotti estaba horrorizado por los asesinatos y decidió unirse a la lucha contra el crimen. Al año siguiente lanzó una revista antimafia a la que llamó Narcomafie.

Una de las primeras historias que cubrió fue el asesinato de don Pino Puglisi, sacerdote siciliano enfrentado a la mafia y abatido a tiros. Era la primera vez que el crimen organizado atacaba a un miembro de la Iglesia.

En 1995, Ciotti dio un paso más y creó Libera, la mayor red de lucha contra la mafia. Todo esto bastaría para asegurarle a Ciotti estar entre los grandes y buenos de Italia. Pero hay otro aspecto aún más extraordinario.

En 2002, una mujer nacida en el seno de un importante clan de la Ndrangheta se puso en contacto con él. Era madre de dos hijos y había caído en desgracia por frustrar el asesinato de su hermano. Desde entonces, Ciotti ha rescatado a otras cincuenta mujeres, ayudándolas a escapar y buscándoles casa, trabajo y escuela para sus hijos a cientos de kilómetros de los criminales.

La odisea de Anna

Uno de los casos más terribles a los que se enfrentó fue el de Anna. Lllevaba siete años de matrimonio y se había acostumbrado a las ausencias de su marido. Su esposo era hijo de un poderoso capo de la Ndrangheta, la despiadada organización mafiosa de Calabria.

El padre de Anna también era de la mafia, también tenía cosas que hacer y su esposa también evitaba las preguntas incómodas. Pero una noche de septiembre de 2008 fue diferente. Anna trabajaba hasta tarde en el restaurante local y le sorprendió que su marido no se hubiera pasado por casa de su madre para recoger a sus tres niñas

A la mañana siguiente seguía sin dar señales de vida y empezó a preocuparse. Con el tiempo descubrió que lo habían asesinado. Su cuerpo, 16 años después, no ha aparecido. Le aplicaron la lupara bianca, el método que los mafiosos aplican a los restos de quienes infringen las normas de la familia: los sepultan en los pilares de hormigón de los puentes o los disuelven en ácido

Anna era una viuda de 19 años, y su familia política, y también la suya, esperaba que aceptara lo sucedido. Pero ella, sin embargo, estaba desesperada. "Mi familia me tenía controlada. Sabía lo que hacía, con quién hablaba, todo. Aunque mi marido ya no estaba, tenía que acatar las normas de los hombres de la familla".

Dos años más tarde se hallaba en el supermercado y, mientras hacía cola para pagar, vio en el mostrador un folleto de Libera -una red que lucha contra la mafia- y empezó a leerlo. Cargaba la compra en el coche, cuando el tendero salió a su encuentro. "Sabía de mi historia y quería indagar si estaba interesada. Cuando le dije que sí, me dijo: 'Dame tu número, te llamo en unos días'". 

Pocos días, después estaba sentada frente al sacerdote. "Lo primero que me preguntó fue cómo estaba. Y me eché a llorar porque, hasta entonces, nadie se había preocupado por mí. Me dijo que no me preocupara, que él lo organizaría todo". 

"Luego me preguntó. ¿Estás segura de que quieres irte? Porque, si te vas, vendrán a por ti. Yo no entendía a qué se refería, pero él tenía claro lo que iba a pasar". Anna empezó a preparar su fuga en secreto. Solo confió su huida a cuatro amigas, que aprovecharon la noche para cargar un camión de mudanzas. Ella, mientras, metió a sus tres hijas en el coche y condujo 8oo kilómetros hasta su nueva ciudad. Dejó a las niñas con una familia a la que Ciotti había contactado y regresó para rematar la mudanza. Luego cerró la casa y sin dormir, partió de nuevo hacia el norte.

Libera lleva tiempo presionando para que se cambie el procedimiento que deben seguir aquellos que quieren cambiar su apellido. Eso podría salvar la vida de otras personas que intentan escapar de su pasado.

Torturada y quemada

El caso más espeluznante, sin embargo, fue el de Lea Garofalo, cuya trágica historia se convirtió en una serie para Disney. Nacida también en Calabria en una familia de la Ndrangheta, denunció a su marido, Carlo Cosco, después de que este matara a un rival

En noviembre de 2009, su marido la citó en Milán donde él vivía, con el pretexto de hablar de su hija. Allí fue torturada y asesinada. Más tarde se descubrió que su cuerpo había sido quemado casi por completo en el transcurso de tres días. Tenía 35 años.

El sacerdote Clotti fue una de las últimas personas que la vio. Según recuerda, Lea se acercó a él en Florencia "Me dijo: 'don Ciotti, necesito que me ayudes'". Ella le contó sus planes para irse a Milan, quería que su marido le diera algo de dinero. "Le pedimos que no fuera", cuenta el sacerdote. "Pero ella dijo que si iba con su hija él no la tocaría, que le daría el dinero y la dejaría marchar".

Lea Garofalo (con su hija, a la derecha) casada con un capo (a la izquierda) fue asesinada por abandonar la organización.

Ciotti se ha granjeado estos años enemigos poderosos. La seguridad que lo rodea es estricta, cuatro personas y dos coches. Es reacio a dar detalles, pero la mejora de su seguridad la provocó un incidente en una conferencia antimafia en 2018, cuando la Policía tiró al suelo a un hombre que intentaba atacarlo. Se cree que el golpe fue ordenado por Salvatore Totò Riina, el célebre jefe de la Cosa Nostra, entre cuyos numerosos crimenes figuran los asesinatos de Falcone y Borsellino.

Antes de su muerte, en 2017, Riina fue grabado en secreto diciéndole a un socio: "Cuando salgas, quiero que mates a ese hijo de puta". Se refería a Ciotti. 

El capo de la Cosa Nostra, Totò Riina, amenazó de muerte a Ciotti

El valeroso sacerdote cumple los 80 en septiembre de este año. Hace dos se sometió a un bypass. "Los médicos me dicen muchas cosas -replica-. Pero yo no escribo mi agenda, lo hacen las necesidades de la gente. Lo único que le duele es el peaje que su trabajo le hizo pagar a su madre. Obsesivamente preocupada por él desde que un periódico publicara lo del intento frustrado de asesinarlo. A partir de ahí empezó a no poder dormir. Se puso enferma. Tenía 74 años cuando murió. Su padre, en cambio, pasó su jubilación ayudando en la organización. Murió a los 99 años.

La labor de Clotti despertó el interés del Papa Francisco, quien, en 2023, recibió a un grupo de cincuenta madres y a sus niños rescatados por su equipo.

ReL

Vea también:   La realidad sobre
tu sexualidad robada: La castidad es posible.







sábado, 5 de octubre de 2019

5 hábitos de madres que han decidido ser felices

La voluntad de mantener la alegría y disfrutar la maternidad

MOTHERHOOD

Las madres son el motor del hogar.
La tarea puede ser muy exigente pero con una actitud decidida y algunos hábitos prácticos, podemos aprender a disfrutar de los desafíos cotidianos que nos lanza la maternidad.

Aprender a pedir ayuda

Las madres que han decidido ser felices no tienen miedo de pedir ayuda. Entienden que aunque puedan hacer mucho, todos tenemos nuestras limitaciones y es importante contar con alguien cuando se necesita. De nada sirve estar malhumorada o totalmente desbordada evitando sentimientos de culpa por no pedir la ayuda adecuada.
Ser madre es un trabajo a tiempo completo y no es necesario que ocurra una emergencia para recurrir a un familiar o a una niñera. Es saludable, tanto para ti como para los niños, de vez en cuando pasar un tiempo alejada de ellos: tener una reunión con amigas, un largo baño con una revista o una cena romántica con tu esposo.

MOTHERHOOD
Ntm - Shutterstock

Ponerse en marcha y obligarse a salir de la casa

Una regla de oro es salir de la casa al menos una vez en el día. El aire fresco, la luz solar y la naturaleza son factores que pueden mejorar el estado de ánimo y reactivar la energía. Las madres pueden recibir este pequeño impulso mientras empujan cochecitos o columpios. Es importante ponerse en marcha.
El ejercicio y los estiramientos nos hacen sentir que podemos poner a punto nuestro cuerpo y nuestra mente para continuar con el resto del día. Muchas veces podemos hacerlo estando con nuestros hijos y sacar mucho beneficio de ello.

MOTHERHOOD
Monkey business images - Shutterstock

Sonreír y tener sesiones de abrazos

A los niños les encanta vernos sonreír. Arrugar los ojos, doblar las comisuras de los labios y reír puede producir una química cerebral feliz. Estas marcas en el piel son las que valen la pena tener. Reír mucho con los hijos es uno de los mejores secretos de una mamá muy feliz. También lo son los abrazos.
Las madres felices abrazan a sus hijos cada vez que tienen la oportunidad, lo cual es inteligente ya que esas posibilidades van disminuyendo con el paso del tiempo a medida que van creciendo hasta incluso llegar a desaparecer por completo.

IMIĘ DLA DZIECKA
The Honest Company/Unsplash | CC0

Planificar la diversión en las tareas cotidianas

La rutina puede ser cansado. Es importante inyectar un poco de diversión a esas tareas que se han tornado aburridas y que no podemos dejar de hacer. Cuando vayas al supermercado trae a casa algún regalo divertido y llama a tus hijos a la cocina para compartirlo juntos mientras todos ayudan a descargar el resto de la compra.
Las madres creativas buscan recrear juegos con los hijos o involucrarse en alguna actividad relacionada a lo que se está viviendo en ese momento como los juegos olímpicos, el día de algún santo o una fecha memorable. Trayendo esta visión al hogar, será posible vivir cada día encontrando algo especial que lo diferencia de otros.

MOTHERHOOD
Tomsickova Tatyana - Shutterstock

Aceptar las dificultades y mirar hacia adelante

Todos queremos estar a la altura de nuestros ideales sobre la crianza y hacer todo bien todo el tiempo pero hay días en los que perdemos los estribos, somos inconstantes, se nos agota la paciencia y sobornamos a los niños con dulces o con un capítulo de su programa favorito.
Las mamás felices saben aceptar que hay días que son caóticos y muy difíciles. La actitud de dejar pasar esas situaciones y enfocarse en lo positivo es crucial. O superas las cosas terribles sabiendo que no es para siempre, o lo pones en perspectiva recordándote que las cosas buenas como los besos pegajosos también desaparecerán pronto.
Cecilia Zinicola, Aleteia

martes, 26 de febrero de 2019

Isabel Gemio: “La figura paterna no la puede sustituir nadie”

La popular periodista española habla con realismo de sus dos hijos, uno con enfermedad degenerativa

ISABEL GEMIO
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La popular periodista y presentadora de televisión Isabel Gemio exhibe una madurez serena. No lo ha tenido fácil. Su hijo Gustavo, que es adoptado, padece distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad degenerativa. Se la detectaron cuando tenía 2 años y desde entonces la vida de esta famosa ha girado en torno al hijo que más le necesitaba.
La periodista creó la Fundación Isabel Gemio, que trabaja recaudando fondos para la investigación de enfermedades raras como las que padece su hijo. Pero no se conforma con eso. Recientemente publicó el libro Mi hijo, mi maestro, y es así como vive el día a día.


ISABEL GEMIO
fundacionisabelgemio.com

Porque Gustavo es su motor pero Diego, su otro hijo, le da también lecciones de vida a cada momento. “También me enseña”, manifestó esta semana al periodista Luis Fernando Romo de El Español. “Él es otra víctima colateral de la enfermedad de su hermano. Los hermanos sanos con hermanos enfermos sufren mucho porque les condiciona la vida”.
Diego, explica su madre, “ha tenido que renunciar a vivir muchas experiencias porque no ha tenido un hermano para jugar y tirarlo al suelo sin querer hacerle daño; no hemos podido ir a la montaña porque no eran accesibles para Gustavo… Pero también le ha dado una perspectiva humanista que le ha hecho avanzar como persona. Diego me enseña mucho porque tiene un corazón muy grande y muy noble”.


ISABEL GEMIO
Iglesia en Valladolid-(CC BY-SA 2.0)

La “chica de la radio” ha salido adelante con los dos hijos estando muchas veces sola. “La figura paterna -explica- no la puede sustituir nadie. Cuando me dicen que yo hago de padre y de madre respondo que no, que sólo hago de madre hasta donde puedo y como puedo”.
Sin embargo, agradece el apoyo que ha recibido de otras personas: “He tenido parejas que me han ayudado muy generosamente. Cuando a Gustavo le operaron durante 9 horas, en aquel momento estaba con una pareja que se portó tan bien que pude soportar mejor el sufrimiento. Pero también son importantes los amigos. Ellos son fundamentales. Se turnaban para estar en el hospital”.


ISABEL GEMIO
fundacionisabelgemio.com

La energía con que Isabel Gemio busca recursos para estas enfermedades casi desatendidas ha propiciado la ayuda de algunas empresas.
La iniciativa más reciente es la de la cadena hotelera BCN Urban, que acaba de anunciar la creación de una habitación solidaria: los beneficios que se recaudan van destinados a la Fundación.



















sábado, 15 de septiembre de 2018

Carta a las mujeres que dan el pecho

Queridas mamás que dan el pecho, sus hijos están creciendo gracias a ustedes que se dan sin escatimar. ¡Son muy fuertes! Estamos agradecidos por el regalo de la maternidad y la lactancia, que es la promesa del embarazo (y bendita la leche artificial para quien no puede amamantar) 


Queridas mamás:
Son las tres de la mañana y les escribo con los ojos llenos de sueño y cansancio, pero algunas palabras nacen sólo en la oscuridad, en el silencio. He terminado de dar el pecho a mi bebé que tras comer se ha dormido nuevamente.
La miro dormir saciada con los brazos extendidos (como si estuviera rezando el Padrenuestro) y con los labios sucios de leche que -a la luz de la lámpara de la mesita de noche- parece brillo.
Me enviaron por WhatsApp una linda poesía sobre lactancia, por eso he decidido escribirles. ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¿Cuánto sueño, sed, hambre tienen?
Mi hija tiene cinco meses y darle el pecho es hermosísimo. Los días pasados han sido muy cansados, una debilidad similar a la de sus primeros semanas de vida.
Mi mamá enseguida me ha tranquilizado: “La lactancia es cansado, debes descansar”. Quizá cuántas de ustedes estarán viviendo estos momentos, tan bellos, intensos, pero cansados.
Hay días en que me siento vacía, sin fuerzas, sin energía. Pero gracias a Dios mi hija está cada vez más fuerte, chupa lo mejor de mí.
Y el pediatra en la última visita me dijo: “felicidades señora, la niña crece y está bien. Solo su leche, ¿verdad? ¡Muy bien!”. Y me sentí muy orgullosa de mí misma.
Pensé “está creciendo con mi leche. Todas esas rosquitas las estoy llenando yo”. Y ademas “a quién le importa si aún debo perder algunos kilos más, si me da hambre, tengo una sed loca, ella crece alimentada por mí”.
Pequeño momento emocionante -aparte del excesivo entusiasmo-, es precisamente así.
Queridas mamás que dan el pecho, sus hijos están creciendo gracias a ustedes que no conocen horarios, programas, que se dan sin descanso, en cualquier lugar, que no escatiman y se dejan consumir. Quiero decirles que ¡muy bien! ¡Son muy fuertes!
Antes del nacimiento de mi hija participé en un curso preparto realmente bueno y útil con una obstetra de gran experiencia, profesional, pero también irónica y dulce (gracias Mimma) que nos habló largo y tendido y nos dio consejos muy valiosos.
Les menciono algunos, los primeros que me vienen a la mente, esperando que les puedan servir a las mamás en espera o a quien ya parió:
1) No compres la báscula y si ya te la regalaron cámbiala por algo más. Si no, corren el riesgo de volverse padres obsesivos, pesando siempre al niño, antes de comer, después, y no saldrán de ahí.
2) Amamantar es importante, es un gesto único, práctico, económico y saludableEn el seno el bebé encuentra alimento, consuelo, seguridad, amor. Al amamantar la mamá y el niño se conocen día tras día. Junto a la leche pasan pensamientos, sentimientos, sueños.
3) Es importante que el niño se pegue bien al pecho. Pero si en un primer momento te topas con alguna dificultad o dolor, no te desanimes. Pide ayuda al obstetra e insiste. Debes recordar que para él/ella no existe sustancia nutritiva y mimos mejores.
4) Cuando te visiten amigos y parientes quizá alguno dirá “¿estás segura de tener leche?”, “parece que tienes el pecho inflado” o “quizá tu leche no tiene suficientes nutrientes”. ¡Tonterías! La leche materna está bien, es super energética y el cuerpo produce la cantidad necesaria para tu hijo. Pero si te parece poco, descansa, bebe mucho líquido, y ponte al bebé a menudo. Ten confianza en ti misma. Has parido: tu cuerpo te ha dado la prueba de un poder extraordinario. Ahora estás un poco cansada y alterada, pero la naturaleza es increíble y también tu leche.
5) Amamantar a demanda sin mirar el reloj y no prestar atención a quien te reprocha que das de mamar mucho a tu hijo y lo mimas. Sigue tu instinto.
6) Has vuelto a casa y el bebé llora, llora, no deja de llorar. No te desanimes ni te angusties. Aunque ya ha comido, lo primero que hay que hacer es darle el pecho nuevamente. El hambre no conoce horarios.
7) Para dar el pecho serenamente ponte cómoda, encuentra tu posición, organízate bien los cojines y no te olvides de tener una botella de agua cerca.
8) No tengas problemas para amamantar donde sea. Por la calle, en el super, la iglesia, el correo. Estás alimentando a tu hijo, nadie se escandalizará y si alguno lo hace, que te tenga sin cuidado.
Recordemos ser agradecidas por el don de la maternidad y la lactancia, hay muchas mujeres que por motivos diversos no pueden o no lo logran.
 SILVIA LUCCHETTI, Aleteia










martes, 21 de agosto de 2018

El amor de estas madres por sus hijos no sabe nada de cromosomas


Con este  video tan conmovedor producido por Down España con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down 2015, queremos hacerles llegar un homenaje a estos seres humanos tan especiales que muchas veces han sido olvidados, separados y hasta discriminados por una combinación cromosómica natural que ha estado presente en la condición humana desde siempre.
Este video nos muestra la sensibilidad tan grande que tienen estos niños y cómo perciben de una manera tan clara y simple el amor y atenciones que sus madres tienen con ellos. Cómo valoran cada detalle, cada cuidado que a los ojos de sus madres parecen ser insignificantes. Y cómo ellas, que piensan y sienten que aún no lo han dado todo, que les falta paciencia o que son muy exigentes, gruñonas y piensan que sus hijos percibirían eso, se sorprenden al ver que para ellos eso significa cariño y cuidado.

Qué hermosa forma de amar. Qué gran enseñanza de estos niños para con sus madres, para con todos nosotros que muchas veces nos enfocamos en lo que nos falta y no en lo que ya tenemos. Los invito a interiorizar y conversar sobre todas las bendiciones, los dones y todas las cosas buenas que tenemos en la vida, cómo muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de ellas y lo importante que es reconocer que no nos faltan.
Hoy celebramos el 10mo aniversario del Día Mundial del Síndrome de Down con el lema: “Mis oportunidades, mis opciones. Disfrutar de plena igualdad de derechos y el papel de las familias”.
Nunca olvidemos la dignidad que hay en cada ser humano, independientemente de su condición, de su salud, de su edad, de sus capacidades o apariencia física. Tenemos todos igual valor e igual dignidad.
A todos estos niños y adultos y a las familias que tienen la bendición de contar con un miembro con Síndrome de Down, les deseamos especialmente un feliz día. Gracias por sus hermosas enseñanzas.

Silvana Ramos, catholic-link







jueves, 22 de marzo de 2018

FELICES 50 MADRES Y SUS HIJOS DOWN


Cincuenta madres cantan A thousand years, de Christina Perri, en lenguaje de signos y junto a sus hijos con Trisomía 21. El 21 de marzo se celebra el día mundial del Síndrome de Down, y con más de un millón y medio de visionados en una semana, este Carpool karaoke se está empezando a hacer viral. «¿Cómo puedo amar cuando temo caer? Pero mirándote cómo aguantas tú solo, todas mis dudas desaparecen. He muerto a diario mientras te esperaba, pero no temas, cariño, porque te he amado durante mil años y te amaré mil años más», dice la letra.





viernes, 20 de enero de 2017

8 consejos para mujeres de la “muy normal” mamá de “la pequeña flor”

Si santa Teresita salió tan bien, entonces ¿por qué nos preocupamos tanto? 


CHAUNIE BRUSIE/ ALETEIA FOR HER  
Durante toda mi vida, una de mis santas favoritas ha sido siempre santa Teresita del Niño Jesús. De pequeña me encantaba por la misma razón que a muchas otras personas: era accesible. No tenía que hacer ninguna locura ni meterme en un convento o rezar día y noche para marcar una diferencia. Todo lo que tenía que hacer era seguir su “caminito” y podía tranquilizarme sabiendo que Dios sabría que doy lo mejor de mí.

Debido a mi grandísimo amor por santa Teresa, he leído mucho sobre ella con los años, desde su propia autobiografía hasta diferentes biografías sobre ella, como St. Therese of the Little Flower: The Making of a Saint, y siempre quedaba fascinada por los primeros años de su vida.

Su familia era sorprendentemente normal. Santa Teresa misma era una niña un tanto desbocada, con un gusto por las cosas hermosas y con una madre trabajadora. Y cuanto más leo sobre santa Teresa de Lisieux a medida que maduro como adulta, más me fascina uno de los elementos más importantes de su vida:

su madre.
Las madres de hoy en día lo tenemos difícil y esperamos mucho de nosotras mismas: el equilibrio perfecto entre trabajo y maternidad, hacer deporte, cultivar nuestro matrimonio y practicar nuestra fe. Y no me saquéis el tema de todos esos pines de Pinterest que acumulan polvo virtual.

Por supuesto, la madre de una gran santa como santa Teresa había de ser absoluta y excepcionalmente santa y para nada comparable a una simple madre mortal que a duras penas cumple con lo que se propone, como yo misma, ¿cierto? Bueno, no exactamente.

Cuanto más leo sobre la madre de santa Teresa, Celia Guérin (que también es santa), sobre todo en su propio libro The Mother of the Little Flower [La Madre de la pequeña flor], más descubro que ni ella misma era capaz de hacerlo todo.

A continuación he resumido unas lecciones admirables que podemos aprender de la madre de la santa más querida del mundo:

  1. Algunas mujeres están llamadas a combinar trabajo y maternidad
Podrías pensar que para poder criar a una santa deberías ser una madre completamente presente físicamente en casa, ¿no? Pues no. Celia no era solo una madre trabajadora, sino que era la que se ganaba el pan de la familia. Fundó una empresa próspera de bordado antes de su matrimonio y siguió trabajando fuera del hogar después de casarse y hacerse madre. El padre de santa Teresa, Luis, vendió su tienda de relojería cuando las hijas todavía eran pequeñas y dedicó su jubilación a ayudar a Celia con su negocio.

  1. Hacerlo todo requiere ayuda
Hasta la madre de una o dos santas necesita ayuda. Durante su matrimonio y carrera profesional, Celia empleó a muchos ayudantes externos, incluyendo una asistenta llamada Louise que ayudaba con las tareas del hogar. Recuerda esto la próxima vez que te sientas culpable al pasar junto a la pila de ropa sin planchar.

Como propietaria de un negocio, Celia empleó hasta a 15 personas. Sus empleados encontraban en ella dirección y orientación, tanto en sus vidas personales como profesionales.

  1. Las mamás tienen derecho a pasarlo bien
Sé que soy súper culpable de nunca pararme a disfrutar del olor de las rosas (literalmente), pero lo cierto es que Dios hizo este mundo para nosotros y que es nuestro derecho disfrutarlo, así de claro. Celia tenía la norma de centrarse de vez en cuando exclusivamente en divertirse, y se aseguró de que sus hijas también lo hacían. “¿Se supone que tenemos que estar siempre encerradas en un convento?”, decía.

  1. Incluso las mamás de los santos necesitan un minuto de privacidad
Todas necesitamos un descanso de vez en cuando. En una carta de Celia a su familia, confesaba su deseo de esa anhelada siesta de la tarde. “Necesito descansar. No me queda valor para seguir bregando. Siento la necesidad de meditar en silencio para pensar sobre la salvación, algo que las complicaciones de este mundo me han obligado a desatender”. Sé a qué te refieres, Celia, lo sé bien.

  1. Las pequeñas cosas son las que te rompen
Resulta extraño cómo podemos lidiar con los grandes desafíos —como un familiar enfermo o un aborto natural o un accidente de coche—, pero las cosas mundanas del día a día, como hermanos que se pelean o el cuarto de baño sucio o el tráfico, te hacen sentir que pierdes la cabeza. Sí, a Celia le pasaba lo mismo.

Nadie es perfecto, y confiar en Dios puede ser duro. Es algo con lo que todos y todas podemos identificarnos; nos apresuramos a hincar la rodilla en oración durante los tiempos de necesidad, pero cuando se rompe el lavavajillas o los niños pelean otra vez por el mismo juguete, puede ser difícil mantener la vista en Dios. La buena noticia es que hasta Celia entendía esta lucha. “Me preocupo más por las cosas pequeñas. Cada vez que sucede algún infortunio de verdad, me resigno con facilidad y espero con confianza la ayuda de Dios”.

  1. Todas tenemos nuestro propio camino como madres
No existe una “única” forma de llevar la maternidad, ni siquiera una única forma de ser madre. Después de dar a luz a nueve hijos y tener a santa Teresa a la edad de 41 años, Celia desde luego no se preocupaba por lo que era una maternidad convencional. Y bien es cierto que más valía que no se preocupara.

  1. Las madres pueden tener sus propios intereses
Si alguna vez te sientes culpable por esforzarte en hacer algo no relacionado con la maternidad, esta frase es para ti. Darme cuenta de esto lo ha cambiado todo en mi vida; Celia amaba el trabajo que Dios le había llamado a hacer, y dijo una vez en referencia a su labor de bordados: “Como soy más feliz es estando en mi ventana haciendo mi punto de Alençon”.

  1. A veces, dar el pecho no es una opción
Probablemente debido al cáncer de pecho que más adelante se llevaría su vida, Celia era incapaz de amamantar a sus últimas hijas, así que debió mandarlas a vivir con una nodriza cuando eran bebés. No todas las madres pueden dar el pecho y no pasa nada.

Si asumimos desde el corazón estas lecciones de la mujer que nos entregó a santa Teresa, podemos estar seguras de saber que hacemos todo lo que podemos como mujeres y madres. Después de todo, si santa Teresa salió tan bien, ¿por qué diantres nos preocupamos nosotras?

domingo, 15 de mayo de 2016

7 valiosos consejos del papa Francisco a las mamás

Gracias por ser “el antídoto más fuerte ante la difusión del individualismo egoísta”

Pope Francis - general audience - Paul VI Hall - Vatican, Wednesday, Jan. 13, 2016

Carmen Elena Villa, aleteia
Mira estos sabios consejos del papa Francisco, en el capítulo 5º de la exhortación postsinodal Amoris Laetitia (La alegría del amor):
  1. Los hijos nunca serán un error. “¡Esto es vergonzoso!”, dice. Siempre hay que aceptarlos como un don de Dios, incluso cuando no estuvieron dentro de los cálculos iniciales de la pareja.
  2. Ningún sacrificio es demasiado costoso cuando se hace por ellos.
  3. Francisco se refiere alembarazo como el momento en el que la madre participa en el “misterio de la creación, que se renueva en la generación humana”, citando a san Juan Pablo II. Esos nueve meses están llenos de sueños. En ellos la mujer se pregunta cómo será y qué vida tendrá su bebé. Por ello pide a las mujeres gestantes que cuiden su alegría incluso en medio de los temores o preocupaciones, de los comentarios o los problemas que puedan surgir cuando se espera a un hijo. ¿Y si no ha llegado en el mejor momento? Pedirle a Dios que llene de fortaleza a los nuevos padres para aceptar plenamente a su bebé.
  4. Los hijos no son una respuesta a las expectativas personales. Son seres humanos. “No es importante si esa nueva vida te servirá o no, si tiene características que te agradan o no, si responde o no a tus proyectos y a tus sueños”. Porque, “se ama a un hijo porque es hijo, no porque es hermoso o porque es de una o de otra manera”. El Papa aconseja esperarlo con ternura, aceptarlo sin condiciones y acogerlo gratuitamente.
  5. Los niños necesitan el amor de su padre y su madre, que los ayuden en su madurez íntegra y armoniosa. Necesitan del amor de cada uno, pero también del amor entre ellos. Papá y mamá, dice el Papa, muestran “el rostro materno y el rostro paterno del Señor”.
  6. Francisco aconseja integrar sabiamente la realidad del trabajo y la maternidad acompañando a los hijos de manera especial en sus primeros años de vida y advierte de los riesgos que trae la ausencia del calor que solo una madre puede brindarles.
  7. Y recuerda a las mujeres la necesidad de ejercitar su “genio femenino”:su maternidad, su ternura, su compasión, su capacidad de acoger -cualidades que también le otorgan deberes en su misión, necesarios para el bien de todos.
El Papa agradece a las madres que viven de acuerdo con su vocación pues ellas son “el antídoto más fuerte ante la difusión del individualismo egoísta”.

“Una sociedad sin madres sería una sociedad inhumana, porque, afirma, las madres saben testimoniar siempre, incluso en los peores momentos, la ternura, la entrega, la fuerza moral”.

En base a un artículopublicado por 
El Colombiano

viernes, 18 de septiembre de 2015

Descubre la maquina que te conecta con tu niño interior. Un increíble experimento




Nory Camargo, CatholicLink
Tantas cosas nos quitan hoy la paz, las cuentas por pagar, las necesidades del hogar, las preocupaciones del trabajo o cualquier otra cosa. Muchas veces los problemas nos quitan el sueño, nos debilitan y nos alejan de nuestros seres queridos. Ser padre o madre en tiempos como los que ahora vivimos significa todo un reto. Anteriormente las mujeres se dedicaban 100% a sus hogares y al cuidado de sus hijos, mientras que el hombre era el encargado de traer el sustento al hogar.

Tal vez muchos de nosotros contamos con esa dicha, con la gran fortuna de tener a nuestros padres y abuelos vivos, aquellos irremplazables seres humanos que nos esperan siempre con  los brazos abiertos y con cálidas sonrisas. Este video inquietó mi corazón por varias razones, en primera instancia parece que a medida que crecemos  se nos borra el cassette, se nos van lejos aquellos recuerdos de niños, se nos olvida que también fuimos pequeños inquietos a los que solo les importaba jugar. Nos volvemos duros y rígidos, fríos e insensibles,  no solo con las personas que nos rodean en el trabajo o en los negocios sino con nuestros propios hijos.

Recuerdo que cuando era pequeña la palabra “angustia” no existía en mi vida, solo importaba estar cerca de mamá o papá, solo importaba obtener ese permiso que en ocasiones costaba tanto para salir a jugar. Nos embargaba una emoción inconmensurable al tener la oportunidad de jugar a las escondidas, a “la lleva”, “congelados”, no sé  qué recuerdos tienes de tu infancia. Yo recuerdo que el frio no era frio si estabas jugando, que no importaba si te ensuciabas porque esa era la gracia, que el hambre se iba a pasear a un mejor lugar cuando estábamos con nuestros amigos. Todos éramos increíblemente creativos, así las rocas podían convertirse en tortugas, los palos en espadas, la escoba en caballo, la chaqueta en capa o una caja en palacio, solo nuestras mejillas enrojecidas y el sudor de nuestra frente eran la prueba de la diversión.



Puede que no tengas recuerdos tan dulces como muchos otros, puede que tus padres hayan sido bastante duros en la crianza pero eso no quiere decir que no hayamos sido niños, que no hayamos tenido deseos de divertirnos. No hay que cometer ese error con nuestros hijos, no hay que privarlos del juego, no hay que prohibirles que imaginen que los cojines de la sala se conviertan en un fuerte de batalla, no hay que regañarlos cuando quieran ayudar en el jardín o cuando quieran participar en la cocción de un pastel. Somos los encargados de mostrarles el mundo, de enseñarles a diferenciar entre el bien y entre el mal, de corregirlos con un mazo envuelto en algodón, de moldear sus corazones para que sean personas llenas de compasión, ¡qué gran misión se nos ha otorgado desde lo alto!

La sorpresa que se llevan estos padres al ver que su niño interior es su propio hijo se convierte en una escena conmovedora, quitémonos entonces el disfraz de adultos y compartamos más tiempo con nuestros hijos, dejemos que la seriedad se vaya de vacaciones y démosle la bienvenida a la creatividad y a las carcajadas. Nuestros hijos nos necesitan, desean que nos arrodillemos en el piso y juguemos sin ser nosotros quienes impongan las reglas, juguemos a los dinosaurios, a la cocinita, a ser cantantes o bomberos, deja que tu hija juegue contigo a las muñecas y si eres hombre deja que te ponga  moñitos en la cabeza y te siente en su mesa a tomar el té.

Un sabio dicho dice que los hijos son prestados y es cierto, algún día crecerán y se marcharan de casa para ir tras sus sueños, no se quedaran a tu lado por siempre. Por eso es importante que disfrutemos cada segundo que podamos en su compañía.

Pertenezco a una era digital, nací sin que nadie me enseñara como usar un teléfono celular o una laptop y no puedo negar que la tecnología es de gran ayuda, pues gracias a ella puedo llegar a muchos de ustedes, pero pienso que el uso que le damos a ella algunas veces no es el correcto. Tal vez a muchos no les guste lo que voy a decir, pero no estoy de acuerdo en que los padres reemplacen el juego con sus hijos por aparatos móviles, bien es cierto que los niños de ahora nacen con un chip que les permite manejar estos dispositivos mejor que nosotros, lo que no quiere decir que este bien. A menudo veo a padres entusiasmados con la idea de regalarle ipads, tablets y celulares a sus hijos,¿no será mejor regalo darles tiempo de calidad a nuestros hijos? Muchos padres ni siquiera saben que les gusta a sus hijos, no tienen idea de cuál es su plato favorito, su escondite preferido, cual es la película que más les gusta.

El tiempo no se puede retroceder, amemos a nuestros hijos, juguemos con ellos y dediquémosle el mayor tiempo posible. Si eres de los que se marcha al trabajo cuando ellos aun duermen y vuelves cuando ya están a punto de volver a la cama (creo son la mayoría de los padres) programa tu tiempo, déjale una nota a tu hijo al lado de su mesita de noche, dile que lo extrañas, que arme un plan divertido para el fin de semana y prométele que estarás ahí para cumplir la aventura. Si eres de los que lleva el trabajo a casa, has una pausa y pregúntale como estuvo su día, detén tus actividades por una hora y haz algo divertido con ellos.

Un sabio dicho dice que los hijos son prestados y es cierto, algún día crecerán y se marcharan de casa para ir tras sus sueños, no se quedaran a tu lado por siempre. Por eso es importante que disfrutemos cada segundo que podamos en su compañía. Quiero dejarles dos interrogantes para reflexionar: ¿Cómo quieres que te recuerden tus hijos?, ¿cuántas horas les dedicas diariamente? ¡Cuéntanos que ideas tienes para pasar más tiempo con tus hijos y dinos que recuerdos tienes de tu infancia!