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viernes, 12 de abril de 2024

El primer videojuego católico alcanza medio millón de jóvenes en su lanzamiento

metasaint rob galea

El sacerdote Rob Galea desea alcanzar a aquellos que no tienen la oportunidad o no son capaces de escuchar el Evangelio.

Los jóvenes pasan tantas horas en las plataformas de videojuegos que este espacio virtual ya forma parte de los confines de la tierra; esto es lo que motivó al padre Galea a buscar nuevas formas de evangelizar. Hoy comparte con Aleteia cómo, en solo una semana, ya logró alcanzar a medio millón de jugadores

El sacerdote Rob Galea estrenó MetaSaint, el primer videojuego católico disponible en ROBLOX -plataforma con 70 millones de usuarios cada día- para proclamar el Evangelio a la generación Alfa. MetaSaint alcanzó medio millón de jóvenes tan solo en Semana Santa, primer semana de su lanzamiento.

“Las encuestas señalan que los ‘Alfa’ (individuos entre los 0 y 30 años) invierten hasta ocho horas al día jugando videojuegos en Roblox. Con el equipo de Icon Ministry investigamos si se hablaba de Jesucristo dentro de esta plataforma y no encontramos nada. Así nace MetaSaint, éste es el lenguaje que hablan los jóvenes, así podemos entrar en su mundo”, explica el padre Rob Galea.

metasaint
Imágenes del videojuego que cuenta la historia de Jesús

“Creamos MetaSaint usando los mejores creadores de videojuegos en el mundo, quienes han desarrollado videojuegos tales como Fortnite y franquicias como Nickelodeon, Paramount, los Grammys, LEGO, y muchos más. Lanzamos MetaSaint durante la Semana Santa porque durante este tiempo es cuando más debemos proclamar el Evangelio. Las generaciones X, Y, Z van a la Iglesia, pero a menudo la generación Alfa no. Por ello debemos asegurarnos de darles la oportunidad y las herramientas para escuchar el  Evangelio en Semana Santa”.

Fundador y presidente de Icon Ministry -apostolado católico mundial, sin ánimo de lucro, dedicado a los medios de comunicación que impacta a 2.4 millones de personas en todo el mundo cada año- construye una comunidad de todas las edades guiándolas hacia el amor y la esperanza de Jesucristo. El sacerdote y cantante australiano Rob Galea busca alcanzar a quienes están perdidos y alejados de Dios, especialmente los jóvenes. 

Metasaint
El videojuego contiene escenas bíblicas; en este caso, ilustra la Resurrección

“Jesús nos dice vayan a los confines de la Tierra, (cf Hch 1,8) serán mis testigos en el fin del mundo. En este momento, el Metaverso está en los confines de la Tierra, donde los jóvenes no son capaces de escuchar la voz de Dios. Queremos salvar y alcanzar a los perdidos, aquellos que no tienen la oportunidad o no son capaces de escuchar el Evangelio”

El sacerdote asegura que esto es solo el inicio, MetaSaint seguirá creciendo y desarrollándose. “Eventualmente, a través de Roblox y los videojuegos se impartirá el catecismo y será una herramienta para guiar a la gente, para ir de manera presencial a la Iglesia”.

Nosotros alcanzamos a los jóvenes pero solo Jesús puede ganar las almas”

Metasaint

El Padre Rob Galea nos invita: “Recen por nosotros, esto no es posible sin sus oraciones. Nosotros alcanzamos a los jóvenes pero solo Jesús puede ganar las almas, esto solo se logra a través de sus oraciones. También apoyando nuestro ministerio para alcanzar a millones y millones de jóvenes ingresando a metasaint.com donde pueden donar”.


Ingrid Basaldúa Guzmán, Aleteia 

Vea también    Los Jóvenes y los Valores de una Civilización de Amor



















sábado, 25 de abril de 2020

¿El videojuego destruye el amor?

Nada mejor que una buena partida a un videojuego para relajarse y pensar en otra cosa, dicen los aficionados. El único problema es que sus esposas, que se sienten despreciadas, no comparten en absoluto la misma opinión. ¿El juego puede convertirse en una amenaza para la pareja? Si la relación de pareja está en peligro, ¿qué hacer para salvarla?
Couple, Games, Playstation, Computer, Argument,

“Está pegado a la televisión todo el día. Cuando juega, no puedo ni hacerle una simple pregunta. Una noche le coloqué su PlayStation en la cama” ¡Cuántas mujeres se quejan de este problema! Y, durante el confinamiento, todavía más.
La animosidad de una mujer, que no tiene nada en contra de los videojuegos en sí, pero que sufre por no contar tanto como ellos, ¡es comprensible! Con el fin de remediar la situación y evitar disputas y resentimientos más vale poner en práctica ciertos principios.

¿Convendría consultar a un especialista?

Un cónyuge no puede privar al otro de una actividad que le agrada. Cada uno tiene su propio ámbito de distracciones. En este caso son los videojuegos. Para otros, será la caza, la pesca, el bricolaje, las cartas, el ordenador…
No se le puede reprochar, ya que la esposa tiene también el mismo derecho de disfrutar con lo que le gusta: deporte, baile, manualidades, reuniones con amigas… La esposa también puede intentar compartir el hobby de su marido y jugar algunas partidas con él.
Sin embargo, no es bueno que esta actividad ocupe la totalidad del tiempo libre. En ese caso, se trataría de una adicción, con lo que ello conlleva de dependencia y de indiferencia hacia el entorno.
Si el marido está delante de sus videojuegos todas las noches y fines de semana, su esposa puede desarrollar una gran frustración, ya que sueña que esos mismos momentos son los que podría vivir intensamente con su amado. En una situación así, sería razonable que el marido consultara con un psiquiatra del comportamiento.

Compensar la falta de atención

En definitiva, el marido debe comprender que, si ha privado durante cierto tiempo a su esposa de su atención, debe compensar ese tiempo siendo más atento y cariñoso que nunca con ella. 
En fin, una pareja no puede estar siempre en la misma sintonía. No puede compartirlo todo. La pareja debe poder “respirar”. Hay tiempos para relacionarse haciendo tal cosa y tiempos para que cada uno encuentre satisfacción en la actividad particular que le guste.
No somos el propietario absoluto de nuestro cónyuge. Nadie puede ser poseído en su totalidad por el otro porque cada uno pertenece, ante todo, al Creador, autor de su autenticidad y de la profundidad de su alma.
Denis Sonet, Edifa





sábado, 28 de diciembre de 2019

Los santos inocentes de hoy están más cerca de lo que imaginas


¿Eres como Herodes, que sacrificó a los niños a su propio bienestar de adulto?
Eso sí, de forma civilizada: comprándole un videojuego


CHILD

Durante las fiestas de Navidad se celebra el día de los santos inocentes. Según el evangelio de Mateo, los Magos de Oriente, que habían acordado avisar al rey Herodes dónde encontrar a aquel niño que le usurparía la corona, advertidos en sueños por un ángel pasaron de largo. Ante el engaño, Herodes mandó ejecutar a los niños menores de dos años de Belén. Como peligraba su mundo, cortó por lo sano. Herodes pasó a la Historia como el cruel capaz de todo por mantener su statu, su reinado. 
En estas fiestas navideñas, hacemos un breve parón de nuestro ritmo laboral. Ansiamos descansar y hacer aquello que, de normal, no podemos realizar. Pero estimamos inadecuadamente nuestro tiempo. En primer lugar, porque dueños de nuestro tiempo pensamos que desempeñaremos nuestro ocio manteniendo el ritmo habitual en lugar relajarnos; y, en segundo lugar, porque perdemos de vista que nuestros hijos tienen también vacaciones y eso nos destrona de nuestros proyectos individuales. Si bien el ocio individual puede improvisarse, el familiar exige planificación y, por lo tanto, requiere de esfuerzo. 
El hombre postmoderno y perennemente hiperconectado ha encontrado una vía de solución. Si el tiempo de ocio de nuestros hijos hace peligrar nuestro reinado sobre nuestro ocio, lo mejor es propiciarles un mundo alternativo, llamado videogames, y desterrarlos. Que nos dejen en paz. Sin esfuerzo, cada uno decide en su propia isla, tiene su propio ocio y es rey de su mundo. Voilà.
El estudio #juegaconellos de una empresa juguetera concluye que los padres juegan con sus hijos menos de dos horas a la semana. Hemos marginalizado el ocio. Relegamos el juego compartido a un segundo plano y olvidamos su valor fundamental para el desarrollo de nuestros hijos.

10 beneficios del juego en los niños

Galería fotográfica 
Si la escuela instruye el intelecto, el ocio familiar, y en especial el juego, permite el desarrollo de habilidades no cognitivas de los pequeños. Mediante el juego aprenden la socialización, la importancia de seguir reglas, la paciencia para obtener recompensas por el esfuerzo o la gestión de la frustración.
Cuando jugamos con nuestros hijos les ayudamos en su construcción afectiva y les ayudamos a gestionar sus emociones.  
Pero en su lugar, les ofrecemos mundos paralelos online donde ocuparse sin molestarnos: Pantallas de mundos con bloques, matando zombies o enemigos online. Descubrimos que “Fornite” tiene nuevo baile al verlos con extrañeza convulsionar de forma sincronizada.
Hemos resuelto lo de Serrat de “Niño, deja ya de joder con la pelota” con  “engánchate de una vez a la consola” para seguir reinando sobre nuestro tiempo y ocio individual. Y así los deterramos a un mundo personalizado e irreal.
En contraposición, los juegos de mesa obligan a socializar, gestionar la frustración, seguir reglas,… y hay más de 100.000 que pueden ayudarnos. Los hay de todo tipo, más allá de típicos tiradados, aburridos chorripreguntas o eternos compracalles. Hay una gran cantidad de juegos de mesa que nos permiten desarrollar habilidades no cognitivas, crecer y  divertirnos en familia. 
Quizá de esa manera usando buenos juegos de mesa, si somos conscientes de que el ocio en sí no debería ser marginalizado y que es una oportunidad para crecer en familia, dejemos de “matar” el desarrollo de nuestros niños, nuestros santos inocentes del siglo XXI. 
César Nebot, Aleteia

jueves, 25 de julio de 2019

Ludopatías: hay que «erradicar la cultura del azar para reemplazarla por la dignidad del trabajo»

La ludopatía es una amenaza para la familia y el Estado debe protegerla, recuerdan los obispos argentinos.
La ludopatía es una amenaza para la familia y el Estado debe protegerla,
recuerdan los obispos argentinos.


La Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina publicó un documento bajo el título Con tu vida y la de tu familia no se juega. Una oferta que crece y enriquece a unos pocos advirtiendo sobre los peligros derivados de la multiplicación en la oferta de los juegos de azar en la Argentina: “Han proliferado los casinos, los bingos, unidos al negocio de las máquinas tragamonedas, aun en cercanía de barrios pobres. También se han multiplicado las ofertas de juegos de apuestas en locales de lotería", afirma el texto.
Asimismo, alerta de que "internet hace emerger nuevas y cada vez más masivas formas de juego”, lo cual “pone en peligro especialmente a los más jóvenes, con una escasa barrera de acceso a los mismos”.  Ya a finales del año pasado, la Comisión de Drogodependencia de los obispos argentinos calificó como "problemática, inoportuna y nociva" la legalización de las apuestas on line.
“El juego de azar es un negocio que mueve gran cantidad de dinero para beneficio de unos pocos en detrimento de muchos, especialmente de los más pobres a quienes muchas veces el agobio lleva a probar salidas mágicas que terminan sumiéndolos en mayor pobreza y desazón”, continúa el documento, quien reclamó de las autoridades fomentar, por el contrario, "el trabajo honesto como camino de construcción de futuro" y "erradicar la cultura del azar para reemplazarla por la dignidad del trabajo”. 
Uno de los resultados de esta proliferación es la ludopatía, que domina "la vida del enfermo en perjuicio de sus valores y obligaciones sociales, laborales, materiales y familiares. La falta de esperanza, de un proyecto de vida, la baja estima de sí mismo, van generando dependencias que limitan la libertad de las personas”.
Por todo ello, "el Estado debe trabajar por la protección integral de la familia. El juego puede llevar a una adicción que daña la comunión familiar, y puede llevar a su destrucción. Otro tanto puede decirse de la compulsión a videojuegos, que se instalan desde muy temprana edad en la vida de los más chicos, que también son parte de otros esquemas de negocios y que crean también formas de adicción o dependencia, vinculados en muchos casos con la explotación de pulsiones violentas, individualistas e intolerantes”,
“Nuestra actitud no es de condena a quienes sufren esta adicción, sino acogerlos y alentarles a recorrer el camino de la libertad de toda esclavitud, porque ‘para ser libres nos liberó Cristo’”, concluyen: “La esperanza del cristiano está puesta en el Señor, el único que salva. No en soluciones mágicas. Sabemos también que de Dios hemos recibido la tarea de trabajar para completar su obra creadora, y así obtener lo necesario para la vida. El juego por dinero no salva ni dignifica a la persona, sino que la daña seriamente a ésta y a su familia... ¡No permitamos que avance este lobo disfrazado de cordero!”

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Son los padres un ejemplo en el uso de tabletas y móviles? Estas son las 7 respuestas de los hijos


¿Son los padres un ejemplo en el uso de tabletas y móviles? Estas son las 7 respuestas de los hijos


Ya están prácticamente aquí las Navidades y con ellas la llegada de los Reyes Magos (en España los regalos llegan en esa fecha) y a buen seguro los móviles, tabletas o los videjuegos serán algunos de los regalos estrella que reciban miles de niños este año.

El abuso de esta tecnología está generando un fuerte debate en la sociedad ante los efectos que pueden tener en los menores, tal y como alertan numerosos expertos. Sin embargo, ¿son los padres un ejemplo para sus hijos o son ellos los primeros que acaban abusando de estos aparatos?

Un estudio realizado por dos universidades estadounidenses recogido en un reportaje de ABCque les mostramos a continuaciónmuestra qué opinan precisamente los niños sobre el uso que hacen sus padres de la tecnología. Y por lo que se ve en las respuestas de los hijos, éstos utilizan el viejo dicho contra sus padres: “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago":

Guillermo Cánovas, director del Observatorio para la Promoción del Uso Saludable de la Tecnología EducaLIKE, asegura que los alumnos con los que trabaja sobre la necesidad de respetar una serie de normas básicas relativas al uso de los teléfonos móviles, suelen mostrarse bastante receptivos: “a unos les cuesta más y a otros menos, pero por lo general aceptan que deben establecerse unos horarios, lugares y normas básicas de educación en relación al uso de estos dispositivos. Entienden que hay momentos, como las comidas y las cenas con la familia, en los que no es posible estar contestando mensajes mientras tus padres te están preguntando por las vicisitudes del día, por ejemplo”.

Lo bueno de trabajar en colegios e institutos muy dispares, prosigue este experto, es que puedes deducir cuáles son las preguntas o dudas que más se repiten entre los propios menores, independientemente de la procedencia y características de cada sitio. Y una de las cuestiones que suele salir a relucir, con menos frecuencia entre los niños pero con mucha entre los adolescentes, es el papel que juegan los padres en esta cuestión. Y más en concreto, el tema del ejemplo. Pocos son los grupos de alumnos, revela Cánovas, en los que al plantearles esta cuestión, no surge finalmente algún comentario o pregunta directa del tipo: "¿y si mis padres son los primeros que contestan los Whatsapp durante la comida…?".


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Los hijos quieren que sus padres les hagan caso, jueguen con ellos, que les escuchen pero la realidad es que cada vez más adultos son adictos al móvil y a las redes sociales creando un mal precedente para sus hijos

Los niños necesitan seguir el ejemplo de sus padres
"Resulta complicado trasladar a los menores de edad la necesidad de plantearse estas cuestiones si no las observan entre sus mayores. Es contraproducente que observen a sus padres anteponer la respuesta a un WhatsApp ante cualquier otra cuestión, y más cuando supone interrumpir una conversación cara a cara, dejar de prestar atención a algo que te están contando, o simplemente llevar a cabo una actividad como el juego con sus hijos. Creo que muchos de los mensajes que recibimos pueden y deben esperar ante determinas situaciones. Tanto mayores como menores debemos aprender a priorizar, a relacionarnos de forma saludable con la tecnología, y a ser considerados con los demás. Todos hemos experimentado lo que es realizar un trayecto en tren, metro o autobús, escuchando las voces de una persona que parece tener la necesidad de que todos se enteren del contenido de su conversación», recuerda el director de EducaLIKE.

Tal vez sea el momento de plantearnos también qué es lo que los niños y adolescentes esperan de sus padres, en relación al uso de los teléfonos móviles y la tecnología en general. Algunas normas no debieran respetarlas solo ellos. El reciente estudio Not at the Dinner Table: Parents’ and Children’s Perspectives on Family Technology Rules, realizado conjuntamente por la Universidad de Michigan y la de San Francisco, pone de manifiesto las demandas de los más jóvenes en relación al uso que sus progenitores hacen de los teléfonos móviles.

¿Son los padres realmente conscientes?
“Tal vez muchos padres y madres no se hayan planteado esta cuestión, pero sus hijos también tienen cosas que decir al respecto. Tanto niños como adolescentes demandan más atención cuando están contando algo en casa, piden que sus padres les consulten antes de publicar fotografías suyas y, por supuesto, no quieren que sus padres utilicen el móvil mientas conducen”, advierte el también autor del blog Kids and Teens online.

Estas son algunas de las cuestiones que muchos menores manifiestan en el estudio:

-No quieren que sus padres utilicen la tecnología en determinados contextos sociales y, sobre todo, demandan de sus padres que les presten atención cuando están intentando contarles algo que consideran importante.

-No quieren que sus padres compartan información sobre ellos sin consultárselo primero y sin su aprobación. Hay comentarios que un menor nunca haría sobre sí mismo en internet, o imágenes que no publicaría, pero puede encontrarse con que sean sus propios padres quienes lo hagan.

-Piden que les dejen tomar decisiones respecto al uso que hacen de la tecnología. Quieren más autonomía a la hora de disponer de su propio tiempo, y privacidad en las conversaciones que mantienen con sus amigos.

-Demandan que sus padres utilicen también la tecnología con moderación, y que no se convierta en su principal forma de ocio.



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De padres enganchados al móvil probablemente saldrán hijos igualmente adictos. El ejemplo es clave en la educación y más aún cuando se trata de las nuevas tecnologías

-Piden que sus padres establezcan normas relacionadas con el uso de la tecnología, y en especial que les protejan de los contenidos no deseados con los que en ocasiones se encuentran. La mayoría de los niños agradecen tener unos parámetros que les sirvan de referencia.

-No les gusta que sus padres utilicen sus móviles durante la conducción, ni que aprovechen los semáforos en rojo para contestar a sus mensajes.

-Esperan que sus padres cumplan las mismas normas que establecen para sus hijos.

La importancia de unas reglas básicas 
En definitiva, concluye Cánovas, “las demandas que plantean muchos niños y adolescentes no parecen injustificadas ni poco razonables. Muchos solo piden lo mismo que pediríamos nosotros. Tal vez el tema de la privacidad sea lo más discutido por algunos progenitores, en función de la edad que tengan los niños, pero sus planteamientos generales tienen todo el sentido”.

Es un buen momento para plantearse no solo la necesidad de establecer unas normas básicas sobre el uso de la tecnología en la familia, sino también para tener en cuenta lo que ellos demandan y aplicarnos nuestras propias recetas. El ejemplo en la educación sigue siendo fundamental, y ser incongruentes con lo que intentamos transmitirles no aportará nada bueno.


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Niños y adicción al Internet