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lunes, 3 de agosto de 2020

Depresión: Las 6 frases prohibidas



Es muy importante tener cuidado con lo que dices a alguien que está pasando por una crisis depresiva

Resolví escribir un texto, destacando las principales cosas que las personas dicen a alguien que sufre de depresión. ¿Cosas buenas? Nada de eso. Son frases que particularmente me irritan, y que en vez de ayudar, sólo me hundían más, reforzando cada vez más mis sentimientos negativos en relación a mí misma y a mi vida.
No juzgo a quien no entiende la enfermedad, pues solo el que siente el dolor es capaz de comprenderlo. Pero enfatizo la importancia de tener cautela con relación a lo que dices a alguien que está en una crisis.
Yo misma incluso oí decir “No sabes vivir” de un amigo próximo, y esto sólo me angustió aún más en ese momento e hizo mayor mi voluntad de acabar con mi vida, pues me convencí, de hecho, de que no era capaz de nada, que yo era sencillamente un error y que nunca debería haber nacido.
Por suerte, hoy ya no siento esto, y reconozco lo engañada que estaba. Y también espero que un día tu lo superes, igual que yo.
En fin, reuní seis frases muy escuchadas por mí y que, posiblemente, tu ya has escuchado. ¿Vamos al o que interesa?
1. “Hay personas que están peor que tu”
Creo que esa es la peor de todas las frases, y la escuché innumerables veces. La intención es que tu veas lo buena que es tu vida, en la medida que tu reconoces que hay personas en situaciones mucho peores, pero con alguien que tiene depresión, se produce el efecto contrario, o sea, te sientes peor, porque te sientes culpado por reclamar de tu vida habiendo personas que sufren más que tu, por razones diferentes.
2. “Eso está en tu cabeza”
Generalmente esa frase viene acompañada de un “Tienes que dominar tus pensamientos”. Como si eso, por si solo, pudiese acabar con nuestro deseo de desaparecer del mundo. El dolor que un individuo siente que le produce la depresión es peor que el dolor físico producido por un corte en la piel. Así que nunca digas que es algo que está sólo en la cabeza de esa persona, pues ella sentirá que menosprecias sus sentimientos, y se sentirá cada vez peor.
3. “Eso es solo para llamar la atención”
Si quisiéramos llamar la atención, ¿para qué escogeríamos sufrir por ello? En ninguna hipótesis, el individuo con depresión quiere llamar la atención de los demás, muy al contrario, ya que su tendencia es a aislarse cada vez más. Sus actitudes muestran cuánto necesita de ayuda, y eso es lo que debemos hacer: ofrecer ayuda.
4. “Tienes que buscar un empleo”
Como si ese dolor inmenso desapareciese con una profesión. Las personas no entienden que la depresión procede de diversos hechos aislados que se mezclan y acumulan sentimientos negativos en la persona que sufre. Claro que perder un empleo puede dejar a alguien muy deprimido, en primera instancia, pero esa no es la única razón del sufrimiento de esa persona. Trabajar ayuda a ocupar la mente y distraer la cabeza, por eso es muy bueno para el que sufre con esa enfermedad, pero cuando la crisis es fuerte, la persona no quiere ni salir de casa, y mucho menos trabajar. Entonces nunca digas eso, pues harás que se sienta inútil.
5. “Deja de ser perezoso”
Nadie merece oír eso, Si no quisiéramos más salir de casa, ni de nuestra cama, si ya no queremos hacer nada, ni hablar con nadie, si perdemos todo interés por la vida… no es por pereza, es depresión.
6. “Estás mal de la cabeza”
Cuantas personas te dicen eso, ya he perdido la cuenta y estoy segura de que ya lo has oído decir a alguien, aunque no te lo dijera a ti directamente. Por culpa de ese prejuicio que muchos cometen el error de no pedir ayuda profesional, porque piensan: “Van a creer que estoy loca si voy a un psicólogo”. La depresión no es locura. Que te quede bien claro.
Espero que te haya gustado el texto, y por favor, esfuérzate por no dar importancia a esas personas que dicen cosas que a veces te hacen daño. No se dan cuenta de las consecuencias de lo que dicen.
(Carolina Santos, via Psiconlinews)
Vea también  El Desafío de la Depresión - San Juan Pablo II

¿Cómo recibir un cumplido sin caer en el orgullo?

WOMEN CHATTING

Los elogios en sí no son malos, pero sí puede serlo la manera en que los recibimos. Lee a continuación algunos consejos para no permitir que el orgullo se inmiscuya en nosotros al menor cumplido recibido.

Quizás recuerdes la confidencia de santa Teresita:
“Con la nariz encima del libro, escuchaba todo lo que decían, e incluso lo que más me valiera no haber escuchado, pues la vanidad se desliza muy fácilmente en el corazón… Una señora decía que yo tenía un pelo precioso; otra, al despedirse, creyendo que yo no la oía, preguntaba quién era aquella muchacha tan bonita. Y esas palabras, tanto más halagadoras cuanto que no se decían delante de mí, dejaban en mi alma una sensación de placer que me demostraba a las claras lo llena de amor propio que yo estaba. ¡Qué lástima me dan las almas que se pierden…!” (Ms A, 40 r°).
Galería fotográfica 
La razón esgrimida es impresionante: está en juego la salvación de las almas.

Los cumplidos bien dosificados ayudan a una humildad auténtica

El orgullo es la hinchazón de uno mismo; la soberbia ocupa tanto espacio que se convierte en el centro que sólo Dios debe ocupar.
Dios es nuestra alfa y nuestra omega, nuestro principio y nuestro término. Encontramos entonces dos tipos de orgulloso: el que se considera el origen de todo (el pedante); el que se considera el objetivo de todo (el egoísta).
El halago solo conduce al orgullo si incita al otro a creerse su único origen o su único destinatario. Es la tentación que Teresa percibió en sí misma.
Estos dos criterios nos muestran cómo recibir un cumplido: recordando que nuestros dones vienen en última instancia del Padre de los astros luminosos (Sant 1,17), para ser puestos al servicio del prójimo (Mt 10,8).
Por ello, el cardenal Henri de Lubac daba gracias diciendo a quien le dedicaba un elogio: “Gratias tibi” (“Gracias a ti”). Y añadía en su interior: “Et Domino” (“y al Señor”).
Edifa - Aleteia


13 ideas de expertos en Nueva Evangelización para afrontar la nueva época en la Iglesia


El coronavirus ha impactado en la vida de la Iglesia, pero puede ser un momento para dejar atrás lo que no funciona e impulsar medidas valientes evangelizadorasEl coronavirus ha impactado en la vida de la Iglesia, pero puede ser un momento para dejar atrás lo que no funciona e impulsar medidas valientes evangelizadoras
El 11 de julio y el 18 de julio se celebró un encuentro online, por Zoom, de expertos en nueva evangelización de España, México y Argentina, invitados por la Comunidad Bernabé (con sede en Valencia, España) con el título "Think Tank Antioquía", para reflexionar sobre los retos de la evangelización tras la experiencia mundial del coronavirus. 
Los participantes fueron:
-Roberto Vega, de Comunidad Bernabé, como anfitrión, delimitando el tema y conclusiones
-Tote Barrera y Cristy Salcedo, el matrimonio responsable del Curso Alpha en España
-Fernando Mañó, sacerdote presidente de las Células Parroquiales de Evangelización en España e Hispanoamérica
-Andrés Castillo y Diego Solano, fundadores de la estrategia de evangelización RenovaMás, desde Argentina
-Javier Rodríguez, fundador de la Comunidad de Caná y de la red Familia Invencibles
-Teresa Valero, delegada para Nueva Evangelización del obispado de Solsona
-Santiago Pons, vicedecano de la Facultad de Teología de Valencia
-Javier Prado Flores, desde México; sacerdote diseñador del Master en Innovación Pastoral
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ReligionEnLibertad asistió tomando notas. Tratamos de sintetizar periodísticamente algunas de las ideas más interesantes, urgentes o novedosas.
1. Habrá más espacio para Dios: mucha gente ha entendido que no tienen "el control"
Con el coronavirus, mucha gente se ha dado cuenta de que en esta vida no controlamos gran cosa y sólo Dios es un referente firme. "Dios ha dado un puñetazo en la mesa y ha dicho no tenéis el control, esa es una cosa que ha cambiado, es una proclamación de la soberanía de Dios", dijo Javier Rodríguez, de Familias Invencibles. Las estadísticas en varios países demuestran, además, que muchas personas que creían en Dios pero no pensaban nunca en Él, han empezado a rezar y a hacerse preguntas serias sobre la vida y la muerte.
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2. Los fieles aceptan bien la atención por Internet, pero la quieren más personalizada
Curas que tenían 50 personas en misa, se han encontrado con cien y más en Internet durante el confinamiento. La gente admite ser pastoreada y atendida por Internet, pero quiere que sea muy personalizado. Un cura puede tener 200 feligreses en whatsapp, pero no les va a bastar un boletín "para todos": quieren que el pastor les atienda y escuche a cada uno. O que al menos lo haga alguien con capacidad de escucha o consejo (no necesariamente el sacerdote).
"La transmisión persona a persona no puede ser sustituida por la transmisión masiva", dice un sacerdote. Pero Internet permite también esa transmisión persona a persona. "El cristianismo va a ser muy relacional, muy uno a uno, los procesos de discipulado van a ser más reducidos y persona a persona": pero, claro, el párroco no va a poder hacer todo eso. Métodos muy relacionales, como Células Parroquiales, pueden ir bien en esta necesidad.
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Expertos de México, Argentina y España participaron en el Think Tank Antioquía
3. La Iglesia debería aprovechar para cambiar estructuras caducas
Es un buen momento para cambiar estructuras, aligerando a la Iglesia y a las parroquia de cosas que entorpecen y no sirven para evangelizar. Los cambios no pueden ser "volver cuanto antes a lo de antes", sino dejar lo caduco, lo que no funciona y poner en marcha cosas nuevas y necesarias.
4. Hay crisis económica: habrá que trabajar más con pobres, los nuevos y los "de antes"
Habrá segunda y tercera ola de pandemia, y afectará a la economía. Hay ya muchos pobres "nuevos", muy desconcertados. La Iglesia ha de prepararse para ofrecer ambas cosas: ayuda material y espiritual. Las parroquias se verán desbordadas por las necesidades de los más perjudicados. Hay que concienciar a los cristianos más afortunados para que sean generosos. Javier Prado, desde México, cree que los más dañados van a necesitar una acogida cálida, física, amorosa, no sólo con ayuda material sino con sanación interior. Pero, claro, el coronavirus dificulta los abrazos. Hay que usar, por ejemplo, los locales que ya existen: pero hacerlos más acogedores y humanos.
5. ¿Con quién te conectaste para cosas espirituales en el confinamiento?
Muchas personas confinadas contactaron con los vídeos y youtubes de la misa de su parroquia, de sus grupos parroquiales, catequistas... Descubrieron que la parroquia era parte firme en su vida. Otros, en cambio, descubrieron que podían pasar sin su parroquia, pero que encontraban alimento espiritual en otros sitios (quizá ni siquiera católicos).
6. Una sociedad que valora más y más la salud
El vicedecano Santiago Pons avisa: "nos quedamos en casa porque peligra la salud, nos lo ordenaron y todo el mundo lo aceptó, nadie se negó. Si ayunas por razones de salud todos te alaban como persona concienciada y seria. En la película La Ola, el profesor justifica sus propuestas extrañas con argumentos de salud y ciencia. Nuestra sociedad se interesa en todo lo que trate de salud". Se puede añadir que quien demuestre desinterés por la salud ("no hacen falta mascarillas", "no hay que limpiar tanto") no será digno de la confianza de la gente de hoy. La salud es un valor de máximo nivel en nuestra época (y no es un valor anti-bíblico ni anti-cristiano).
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Cristy Salcedo y Tote Barrera son el matrimonio al frente de Alpha España
7. Ha faltado, y faltará, mucho liderazgo a nivel de obispos
Muchos sacerdotes y obispos parecen querer volver a "la vieja normalidad" sin ser capaces de impulsar novedades eficaces en esta nueva época.
El vicedecano Santiago Pons no pide a los obispos que hagan muchos cambios, sino que disciernan qué cambios está haciendo ya Dios (con ciertas personas, estructuras, etc...). Andrés Castillo y Diego Solano, de RenovaMás, constatan que los obispos suelen recibir y escuchar, pero es muy difícil que luego pongan en marcha nada nuevo. El Papa Francisco les dijo: "es tiempo que los laicos se levanten y actúen, no hay que esperar a que los sacerdotes sean los que tomen la iniciativa". Puesto que en la vida real de la Iglesia faltan líderes de verdad, vale la pena al menos mantener "métodos" (como Alpha, Células Parroquiales, etc...) que funcionan y dan sus frutos.
8. Ideas de Juan Pablo II sobre "el nuevo milenio" pueden aplicarse a esta "nueva normalidad"
"Estamos en un nuevo reseteo, como cuando empezó el milenio", considera Tote Barrera, de Cursos Alpha, que ha estudiado los documentos de Juan Pablo II para el inicio de milenio. "El Papa pedía entonces una eficaz programación pastoral postjubilar... o postpandemia en nuestro caso". Esa eficacia se ha de dar en el culto (hubo bastante eficacia ofrecer misas online), en el testimonio de caridad y evangelización y en nuevas iniciativas. 
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Así se conectaban Fernando Mañó y su equipo de Células de Evangelización Parroquial
9. Hay que escuchar a los jóvenes
Juan Pablo II citaba a San Benito, quien decía "Dios inspira a menudo al más joven lo que es mejor". En esta época nueva los jóvenes con fe y ardor por evangelizar tienen ideas que merecen ser escuchadas y puestas en práctica. Los jóvenes, por ejemplo, entienden que la interacción digital (chatearse con alguien, por Whataspp o Zoom) es algo real.
10. Ni planes ni discipulados ni buenos líderes bastan sin "fuego y ardor del Espíritu"
Javier Rodríguez, de Familias Invencibles, reclamó promover "el poder del Espíritu Santo, sus dones y carismas, con discipulado, corrección fraterna, revisión de vida... No dedicar recursos a delegaciones y secretariados, sino a la gente: ir donde esté la gente". Cristy Salcedo, de Cursos Alpha, constató que "en Alpha hemos trabajado mucho el primer anuncio, después el discipulado y ahora el liderazgo con pastores... pero nos hemos dado cuenta de que todo eso, sin intimidad con el Espíritu Santo, es irrealizable, y en las parroquias los fieles de a pie casi no tienen relación con el Espíritu Santo".
11. Parroquias sostenibles: las que perseveran aunque cambie el párroco
Una parroquia puede emprender cambios potentes que logran conversos, discípulos, frutos... pero todo puede quedar truncado si cambia el párroco y ponen otro que bloquea ese camino. Eso no es una parroquia sostenible.
12. La familia, más importante que nunca: el Enemigo quiere destruirla
Muchos en la crisis ven y verán que su familia ha sido un gran apoyo. El Enemigo malo quiere destruir las familias, y para la Iglesia debe ser una prioridad protegerlas y cuidarlas. Más que "discípulos individuales" hay que crear "familias de discípulos".
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Roberto Vega, anfitrión con Comunidad Bernabé, defendió la
figura del mentor, un acompañante veterano que aconseja y ayuda a perseverar
13. Hay que formar líderes, aunque se les llame de otra forma
Un líder es un cristiano maduro que logra que otras personas se acerquen a Cristo y perseveren y crezcan con Él. Hay gente con cierta capacidad de liderazgo natural, pero aún así es necesario formar a los líderes. Javier Prado, desde la experiencia de su Máster en Innovación Pastoral, reclama "profesionalizar una masa crítica de formadores de formadores de formación religiosa no formal" (entrenadores de catequistas, por ejemplo) y que el 1% de los ingresos diocesanos deberían invertirse en "formar formadores". Pide "que haya auditoría externa e interna, que se supervise" (tras los escándalos de abusos, y otros).
Roberto Vega cree que a los líderes se les puede llamar "mentor". En RenovaMás lo llaman "tutor". Un modelo sería Jetro, el suegro de Moisés, que era su mentor y consejero. Cuando un líder escucha al Espíritu Santo y es acompañado por un mentor, que le aconseja y anima, puede dar mucho fruto. Sin mentor que anime y supervise, las nuevas dinámicas en una parroquia o grupo no se consolidarán, y se volverá a "lo de siempre", que es ineficaz pero conocido. 
Estas reflexiones del encuentro, juntos con los debates de profundización entre sus asistentes, serán la base para un documento con conclusiones que ayudará a las parroquias a afrontar la nueva época y que está aún en fase de elaboración.
Pablo J. Ginés/ReL


domingo, 2 de agosto de 2020

Un «Jubilate Deo» que da esperanza ante la Covid-19



En Estados Unidos, un país fuertemente afectado por la pandemia, niños interpretan un emocionante canto como una coral virtual


Aclame con júbilo al Señor, tierra entera,
Sírvanle al Señor con alegría.
Lleguen a Él con cantares de gozo.
Sepan que el Señor es Dios.
Él nos creó, a Él pertenecemos,
Somos su pueblo, y ovejas de su rebaño.
Entre por su puerta dando gracias,
Avancen pos sus atrios entre himnos,

Alábenlo y bendigan su Nombre.
Sí, el Señor es bondadoso.
Sí, eterno es su amor,
Su lealtad por los siglos permanece.


sábado, 1 de agosto de 2020

El Evangelio de hoy

ChristianArt
Mt 14, 1-12La decapitación de Juan el Bautista
La aparición de la cabeza de San Juan Bautista, pintada por Gustave Moreau (1826-1898), pintada en 1876, óleo sobre lienzo, © Fogg Museum, Harvard Art Museums, Cambridge, Massachusetts
En aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús y les dijo a sus cortesanos: “Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas”. Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, pues Juan le decía a Herodes que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, le tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta. Pero llegó el cumpleaños de Herodes, y la hija de Herodías bailó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que le pidiera. Ella, aconsejada por su madre, le dijo: “Dame, sobre esta bandeja, la cabeza de Juan el Bautista”. El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los invitados, ordenó que se la dieran; y entonces mandó degollar a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre. Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús.

Comentario
San Juan Pablo II (1920-2005)
papa
Carta apostólica Tertio Millenio adveniente, 37

Juan Bautista, mártir de la Verdad
La Iglesia del primer milenio nació de la sangre de los mártires: "Sanguis martyrum semen christianorum ; la sangre de los mártires es semilla de cristianos" Tertuliano). Los acontecimientos históricos...no podían de ninguna manera garantizar a la Iglesia su desarrollo tal como se realizó durante el primer milenio si no hubiera sido gracias a la semilla de los mártires y el patrimonio de santidad que caracterizaron las primeras generaciones cristianas. Al final del segundo milenio, la Iglesia es de nuevo una Iglesia de mártires. Las persecuciones contra los creyentes---sacerdotes, religiosos, laicos,--- han provocado abundantes semillas de martirio en diferentes partes del mundo. El testimonio por Cristo hasta entregar la vida ha llegado a ser un patrimonio común a los católicos, a los ortodoxos, a los anglicanos y a los protestantes, como ya lo afirmaba Pablo VI ...Es un testimonio que no hay que olvidar...
También en nuestro siglo los mártires están presentes. Muchas veces anónimos, son como “los soldados desconocidos” de la gran causa de Dios. En lo posible, hay que evitar que se pierda su testimonio en la Iglesia.... Las Iglesias locales tienen que hacer todo lo posible para no olvidar a los que sufrieron el martirio y esforzarse a recoger toda la documentación concernientes a ellos.
Esto no dejará de tener un acento marcadamente ecuménico. El ecumenismo de los santos, de los mártires, es quizá el que más convenza a la gente. La voz de la “comunión de los santos” es más fuerte que la de la división...El mayor homenaje que todas las Iglesias pueden rendir a Cristo en el umbral del tercer milenio será mostrar la presencia todopoderosa del Salvador por los frutos de la fe, de la esperanza y del amor en los hombres y mujeres de tantas razas y lenguas que siguieron a Cristo en las diversas formas de la vocación cristiana.(EDD)



Familia en Misión

Entrevista a los hijos de los "Soler Areta": Familia en misión del Camino Neocatecumenal (2ª parte)

Cómo hacer para que tu hijo adolescente hable contigo

TEENAGER

Las mejores tácticas pueden parecer contra-intuitivas, pero aquí tenéis 3 estrategias con las que empezar…

Tenía un grave problema cuando mi hija era pequeña. No había forma de que se callara… no dejaba de hablar ni debajo del agua. Hablaba sin cesar de todo y de nada y a mí me volvía loca. Sin embargo, yo me repetía: “Mira el lado bueno, al menos nunca tendrás que preocuparte por que no te cuente sus cosas”.
Y entonces llegó la adolescencia. No se me entienda mal, no es que de repente se volviera introvertida ni nada por el estilo; sigue hablando sin parar… de todo, menos de las cosas importantes. Puede pasarse 45 minutos seguidos describiéndome Vines (vídeos de 5 a 10 segundos que tienen obsesionados a los niños de su edad), pero cuando le pregunto qué sucede con cierto problema con una amiga o con cierto examen suspenso, ella se cierra como un refugio antiaéreo.
Al principio era frustrante, hasta que empecé a tomármelo como un desafío. ¿Cómo podía conseguir que mi hija compartiera sus preocupaciones importantes en vez de guardárselas para sí?
Probé métodos distintos, algunos de los cuales terminaron en fracaso total (alerta de spoiler: las adolescentes se reirán en tu cara si propones compartir un diario de secretos mamá-hija) y otros lograron un éxito moderado (una tarde de compras siempre afloja la lengua, pero es económicamente insostenible como plan a largo plazo). Sin embargo, por fin he encontrado unos cuantos métodos contrastados para conseguir que mi adolescente me hable, y ninguno de ellos implica sacar la tarjeta de crédito.

Abre camino con un cumplido

Nada cierra tanto a un adolescente como las críticas, ya sean reales o percibidas. Incluso si empiezas expresando una preocupación y una oferta de ayuda, lo que tu adolescente escucha es una crítica. A continuación, una conversación real que tuve con mi hija adolescente:
Yo: Parece que tus notas de ciencias han bajado mucho porque te faltaban entregar tareas, ¿quieres que te ayude a encontrar una forma de organizar tus deberes mejor para que no se te olvide cuándo entregarlos?
Mi adolescente: (con los ojos en blanco) UFFFF MAMÁÁÁ, ya he hablado yo con mi profesora de ciencias y ella ha dicho que podría compensarlo en los seminarios, y esta semana he entregado todas las tareas. ¡¿Por qué siempre haces como si todo lo que hago estuviera mal?! (se encierra en su cuarto de un portazo).
He aprendido a abordar esta situación de forma diferente. Encuentro alguna tarea o examen bien hecho de cualquier clase con la que tenga dificultades y le hago un cumplido por ello. Y ya está. No hace falta más para que acepte alegremente mi halago y luego me diga que su nota es más baja en ese momento por el motivo que sea. Solamente así me dice que existe un problema y que está dispuesta a escuchar propuestas para solucionarlo.

Haz preguntas abiertas

Las chicas adolescentes con su drama de adolescencia son un cliché muy manido, pero no por ello falto de verdad. Estoy aprendiendo que las chicas adolescentes no son malvadas o crueles por naturaleza, sino que en realidad son increíblemente amables, compasivas y protectoras (a veces un poco sobre-protectoras). El drama no es algo que ellas creen por malicia. Es un resultado directo de aprender a manejarse con unas relaciones sociales cada vez más complejas e importantes.
Las relaciones entre pares adolescentes se convierten en un punto crucial de sus vidas. A nivel de desarrollo, están ganando independencia y emancipándose de sus padres. Socialmente, están intentando abrirse camino por el mundo de las interacciones de la post-infancia y aún pre-adultez, al mismo tiempo que gestionar un maremoto de hormonas cambiantes. Es algo difícil de ver y recuerdo lo difícil que fue vivirlo. Los adolescentes se vuelven más celosos de sus propios círculos sociales, lo cual dificulta iniciar una conversación sincera sobre ello.
Así que lo mejor es dejar de iniciar la conversación. En vez de sacar el tema de un amigo en concreto o de una dinámica específica, pregunta sobre una actividad o una clase que creas relevante. Si tu adolescente está teniendo problemas con un chico en su equipo de deporte, no preguntes por el muchacho, pregunta sobre el último entrenamiento o partido. Quizás algunas conversaciones resulten en un callejón sin salida, pero con el tiempo tu adolescente se abrirá sobre qué le sucede. Y si es él o ella quien abre el tema, es que no está a la defensiva.

 Charlar en el coche

Ir en el coche tiene algo que hace que los adolescentes se sientan infinitamente más cómodos. Podría ser el hecho de que la atención principal del padre o madre está en la carretera o que ellos saben que hay un destino que pondrá un fin inevitable a la conversación pero, sea por lo que sea, mis mejores conversaciones con mi hija han tenido lugar en el coche.
Aunque siempre son inesperadas y espontáneas; las que he intentado planificar estratégicamente no llegan a ningún puerto. Lo mismo con las conversaciones en las que cometo el error de apagar la radio. Parece ser que la música de fondo hace que los adolescentes se sientan más cómodos para hablar. Sin excepción, cuando mi hija y yo vamos a algún sitio y pone la radio a todo volumen, de repente se transforma en la cotorra preadolescente que era y me pone al día de todo lo que sucede en el colegio, con sus amigos y con sus hermanos. El coche es como un entorno mágico que desbloquea al adolescente, siempre y cuando no intentes forzar la situación. Solamente entrad en el coche, poned música, dad una vuelta y que suceda la magia.
Cada adolescente es diferente. Puede que descubras que algunos de estos consejos funcionan para ti o que ninguno lo hace. Para ti y tu adolescente, lo que despierte la conversación quizás sea ir a confesaros juntos o dar un paseo. La cuestión es seguir probando maneras nuevas y diferentes de darle a tu adolescente la oportunidad de hablar contigo, en lugar de exigirle respuestas. Después de todo, como padres, debemos tratar de modelar una relación con Cristo lo mejor que podamos y si hay algo que Él nunca hace, es exigir respuestas. Él espera y escucha, espera y escucha. Mientras tu adolescente sepa que le amas y le sigas dando oportunidades, con el tiempo aceptará uno de esos acercamientos.
Calah Alexander/Aleteia Inglés

Vea también El Secreto de una Adolescencia Feliz