Entradas populares

domingo, 1 de diciembre de 2024

Para que tu familia sea (más) feliz 253-254

  Invitamos a los matrimonios y a personas interesadas en una familia feliz, a leer y asimilar pasajes de la Exhortación pontifical 'Amoris laetitia' del Papa Francisco.


 

Cuando la muerte clava su aguijón

253. A veces la vida familiar se ve desafiada por la muerte de un ser querido. No podemos dejar de ofrecer la luz de la fe para acompañar a las familias que sufren en esos momentos[280]. Abandonar a una familia cuando la lastima una muerte sería una falta de misericordia, perder una oportunidad pastoral, y esa actitud puede cerrarnos las puertas para cualquier otra acción evangelizadora.

254. Comprendo la angustia de quien ha perdido una persona muy amada, un cónyuge con quien ha compartido tantas cosas. Jesús mismo se conmovió y se echó a llorar en el velatorio de un amigo (cf. Jn 11,33.35). ¿Y cómo no comprender el lamento de quien ha perdido un hijo? Porque «es como si se detuviese el tiempo: se abre un abismo que traga el pasado y también el futuro [...] Y a veces se llega incluso a culpar a Dios. Cuánta gente —los comprendo— se enfada con Dios»[281]. «La viudez es una experiencia particularmente difícil [...] Algunos, cuando les toca vivir esta experiencia, muestran que saben volcar sus energías todavía con más entrega en los hijos y los nietos, y encuentran en esta experiencia de amor una nueva misión educativa [...] A quienes no cuentan con la presencia de familiares a los que dedicarse y de los cuales recibir afecto y cercanía, la comunidad cristiana debe sostenerlos con particular atención y disponibilidad, sobre todo si se encuentran en condiciones de indigencia»[282].

Capítulo VI De la Exhortación ‘Sobre el Amor en la Familia’ (Algunas Perspectivas Pastorales)

Recemos   Con Amor Eterno te he amado





«El demonio ha trabajado mucho para eliminar de la Iglesia la espiritualidad del Corazón de Jesús»

El padre Edouard Marot fue rector de Paray le Monial
y ahora es misionero del Sagrado Corazón


Edouard Marot
El padre Edouard Marot ha sido rector de Paray le Monial y ahora es misionero del Sagrado Corazón de Jesús

El padre Edouard Marot es un sacerdote francés que durante muchos años ha vivido una espiritualidad carismática con la Comunidad de Emmanuel y ha acabado convirtiéndose en un auténtico apóstol de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús por todo el mundo. Junto a Alicia Beauvisage está propagando el fuego ardiente de Cristo por varios continentes a través de Santa Margarita María de Alacoque.

En conversación con Cari Filii, este sacerdote recuerda que durante muchos años iba cada verano a Paray le Monial, donde se encuentra la basílica del Sagrado Corazón pues fue aquí donde se le apareció a Santa Margarita María. De hecho, acabó siendo nombrado rector del santuario y ahora recorre el mundo llevando esta espiritualidad a numerosos países.

“Un encuentro con Jesús vivo”

“Yo quería acercarme al Corazón de Jesús, pero cada vez que lo hacía la gente me decía: ‘sí, está muy bien, es una espiritualidad antigua, pero es antigua y pasada’. Pero tras ser nombrado rector y luego tras encontrarme a Alicia conocí de manera mucho más profunda el Corazón de Jesús”, explica.

Alicia Beauvisage y el padre Marot con el Papa Francisco

El religioso francés explica que “el Sagrado Corazón es una efusión del Espíritu realmente popular, es para todos” y recuerda que “es un encuentro con una persona que tiene corazón. Es un encuentro con Jesús vivo, no es un conocimiento intelectual, es una experiencia vital, de corazón a corazón”.

Milagros entre la gente, pero más abandonada por la Iglesia

Durante estos últimos años se ha convertido en un misionero del Sagrado Corazón, una misión que junto a Alicia, les ha llevado a numerosos países de América Latina, y otros continentes, viendo auténticos milagros en personas concretas y en países enteros.

De estos viajes, el padre Marot indica que “la gente, el pueblo, acoge muy bien” esta espiritualidad que les presentan junto a las reliquias de Santa Margarita María de Alacoque. Sin embargo, confiesa haber encontrado más reticencias en la propia Iglesia, con sus obispos y sacerdotes. “Esto es un misterio para mí, ¿por qué no acogemos bien la espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús? He constatado que casi todos los santos canonizados por San Juan Pablo II, Benedicto XVI y por Francisco eran grandes devotos del Sagrado Corazón.

Fuente de santidad y de vocaciones

¿Cómo podemos olvidar que el Sagrado Corazón es la fuente de la santidad?”, se pregunta. Además, afirma que está convencido de que “el Corazón de Jesús es la fuente de las vocaciones sacerdotales y religiosas”.

A los que aseguran que es una devoción antigua, el antiguo rector de Paray le Monial les recuerda que “el amor es siempre nuevo”. A la hora de presentar esta espiritualidad lo compara con la celebración mundial que se hace de San Valentín, el día de los enamorados, cuyo signo más visible es un corazón.

Un verdadero amor, no un amor comercial

“¿Cómo es posible que para San Valentín todos hagan el dibujo del corazón e impedimos que Jesús se manifieste a través del símbolo de su amor, que es su Corazón?”, vuelve a preguntarse. E insiste en que “es una locura que podamos regalar corazones para manifestar nuestro amor a la persona que queremos pero no aceptamos que Jesús manifieste su amor con el corazón”.

De este modo, Edouard Marot indica que para él esta espiritualidad es una “oración para hacer la peregrinación más larga que tenemos que hacer, que es pasar este amor de la cabeza al corazón”. Y es que en muchas ocasiones aunque “tenemos una experiencia profunda del Corazón de Jesús la tenemos en la cabeza, pero no la vivimos con todo nuestro ser”.

El demonio, contra esta espiritualidad

Por ello, este sacerdote insiste en que la devoción es “una experiencia muy original y esencial que no podemos dejar de lado, pero que el demonio ha trabajado mucho para eliminar del ambiente de la Iglesia esta espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús”.

Además, Marot cree que todavía esto “no ha terminado”. Y por eso –agrega- “ha hablado a Santa Faustina Kowalska, porque creo que no hemos escuchado todavía bien el mensaje de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque. Éste es actual, necesitamos escuchar bien esta llamada del Corazón de Jesús porque somos creados y salvados para ser amados de Dios yb amar a los otros”.

Una película sobre el Corazón de Jesús

El testimonio del padre Marot, como el de la propia Alicia, y otros muchos testigos y expertos sobre el Sagrado Corazón aparecen en la película Corazón Ardiente, producida por Goya Producciones.

Javier Lozana, ReL

Vea también   El Sagrado Corazón de Jesús





¿Conoces las fases del amor en una relación de pareja?

 

happy couple



Toda relación está conformada por fases del amor durante el noviazgo, cada una tiene su sentido y propósito en la relación de pareja. ¿Las conoces todas?

El proceso de una relación es tan increíble que toda persona debe conocerlo para poder vivir cada una de las etapas del amor en una relación; al final, el amor es una de las experiencias más profundas y transformadoras que una persona puede vivir. 

En un noviazgo, el amor se manifiesta de formas diversas: desde la pasión arrolladora de los primeros encuentros hasta la complicidad y el respeto mutuo que se van forjando con el tiempo. Aquí las fases que lleva una relación romántica y cómo el amor se va transformando a través de cada una de ellas:

1El enamoramiento

happy - couple

Normalmente, esta etapa consta de seis meses, aunque suele variar entre las parejas. Durante la fase de enamoramiento podemos encontrar varios puntos interesantes tales como: 

Atracción: física, intelectual y emocional. ¡Aquí empieza todo! Involucra una fascinación por la apariencia, el comportamiento, o las cualidades de la otra persona. La dopamina, que es conocida por ser una hormona de la felicidad, comienza a segregarse en gran cantidad y genera bienestar. Es la fase de las mariposas en el estómago.

Idealización: se tiende a ver al otro como casi perfecto, idealizando sus cualidades y minimizando sus efectos. Es una etapa donde las emociones son muy intensas y se tiende a proyectar deseos, sueños y expectativas sobre la otra persona.

La luna de miel: Todo es "color de rosa" ambos muestran su mejor cara y se pasan por alto los defectos del otro. 

2cOMPROMISO

Al pasar los meses, la fase del enamoramiento concluye, dando paso a esta etapa. Aquí las hormonas bajan, por lo que se empieza a ver a la relación de forma más racional.

Se alcanza una mayor estabilidad y, luego de reconocer que la otra persona no es perfecta, ambos se eligen con virtudes y defectos, con el firme deseo y compromiso de desarrollar su mejor versión juntos. 

3Desilusión

couple

Durante esta fase se empieza a hacer conciencia de los defectos del otro y se deja de idealizar, por lo que para muchos suele ser una etapa decisiva, ya que algunos deciden terminar con la relación. Sin embargo, no todo es tan feo como parece, pues con ello llega también una estabilidad emocional en la pareja. 

Precisamente porque hay una mayor confianza, llegan los desacuerdos y discusiones, pues ya no se dejan pasar los detalles que nos desagradan, como se hacía antes.

Esta es una gran oportunidad para potenciar la comunicación y reforzar el diálogo; para pasar tiempo de calidad, conocer las necesidades de ambos y amar por medio de los lenguajes del amor de cada uno.

4Amor real

Después de llevar a práctica los consejos anteriores y enfrentar los desacuerdos y desilusiones, llega el momento en que ambos conocen sus temperamentos y cómo relacionarse entre ambos. De modo que, ante una discusión, se dan cuenta de que no son uno contra el otro, sino ambos contra el problema. 

5Transformación

Aunque se requiere de mucho esfuerzo y oración para llegar a esta etapa, la pareja logra tener una convivencia sana, edificante y de felicidad.

La pareja comienza a plantearse un proyecto de vida juntos, el cual los invita a dar el siguiente paso: el matrimonio, para continuar transformándose, sin bajar la guardia.

Karen Hutch, aleteia

Vea también     10 hábitos de parejas felices, según especialista



Pese a las angustias que «pesan como piedras», con Jesús es posible «redescubrir la esperanza»

Papa Francisco en el Ángelus

El Papa pidió en el Ángelus confiar en el Señor a pesar de todas las dificultades y temores que van llegando en nuestras vidas .


El Papa presidió el rezo del Ángelus este domingo que da comienzo al tiempo de Adviento y dirigiéndose a los miles de fieles presentes en la Plaza de San Pedro dijo que las angustias, los miedos y las ansiedades por la vida personal o por lo que ocurre en el mundo de hoy pesan “como piedras” y llevan al desánimo; las preocupaciones “agobian el corazón” y llevan a encerrarse en uno mismo. Pero haciendo espacio a Jesús es posible “redescubrir la esperanza”, especialmente en el tiempo que nos prepara a la Navidad.

Tal y como recoge Vatican News, el Papa comentó el Evangelio del día, marcado por grandes angustias, y subrayó cómo ni siquiera en este contexto falta “una palabra de esperanza” de Jesús para sus discípulos: “Levántense y alcen la cabeza, porque se acerca su liberación”.

“La preocupación del Maestro es que sus corazones no se agobien y que esperen con vigilancia la venida del Hijo del hombre. La invitación de Jesús es ésta: levantar la cabeza y mantener el corazón ligero y despierto”, agregó el Santo Padre.

De hecho, Franciscó señaló que muchos de los contemporáneos de Jesús, ante los “acontecimientos catastróficos que ven suceder a su alrededor -persecuciones, conflictos, catástrofes naturales- se sienten embargados por la angustia y piensan que se acerca el fin del mundo” y “sus corazones están agobiados por el miedo”.

Jesús, sin embargo, pretende “liberarlos de las angustias actuales y de las falsas convicciones”, indicándoles cómo estar “despiertos en el corazón”, cómo leer los acontecimientos a partir del plan de Dios, que “obra la salvación” incluso dentro de “los acontecimientos más dramáticos de la historia”. Por eso, el Señor sugiere “dirigir la mirada al Cielo para comprender las cosas de la tierra”.

Por ello, el Papa pidió seguir esta indicación de Jesús para no vivir con el corazón agobiado.  Para ello, recordó que Jesús invita “a confiar en su amor que nos quiere salvar y que se hace cercano en cada situación de nuestra existencia, a hacerle espacio para volver a encontrar la esperanza”.

Y añadió: “Preguntémonos, pues: ¿está mi corazón agobiado por el miedo, las preocupaciones, las angustias por el futuro? ¿Sé mirar los acontecimientos cotidianos y las vicisitudes de la historia con los ojos de Dios, en la oración, con un horizonte más amplio? ¿O me dejo vencer por el abatimiento?”.

Para concluir pidió que “este tiempo de Adviento sea una ocasión preciosa para levantar la mirada hacia Él, que aligera el corazón y nos sostiene en el camino”.

ReL 




Evangelio del día - ¿No sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical presencial?

 


Libro de Jeremías 33,14-16.

Llegarán los días -oráculo del Señor- en que yo cumpliré la promesa que pronuncié acerca de la casa de Israel y la casa de Judá:
En aquellos días y en aquel tiempo, haré brotar para David un germen justo, y él practicará la justicia y el derecho en el país.
En aquellos días, estará a salvo Judá y Jerusalén habitará segura. Y la llamarán así: "El Señor es nuestra justicia".


Salmo 25(24),4-5ab.8-9.10.14.

Muéstrame, Señor, tus caminos,
enséñame tus senderos.
Guíame por el camino de tu fidelidad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador.

El Señor es bondadoso y recto:
por eso muestra el camino a los extraviados;
él guía a los humildes para que obren rectamente
y enseña su camino a los pobres.

Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad,
para los que observan los preceptos de su alianza.
El Señor da su amistad a los que lo temen
y les hace conocer su alianza.


Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 3,12-13.4,1-2.

Que el Señor los haga crecer cada vez más en el amor mutuo y hacia todos los demás, semejante al que nosotros tenemos por ustedes.
Que él fortalezca sus corazones en la santidad y los haga irreprochables delante de Dios, nuestro Padre, el Día de la Venida del Señor Jesús con todos sus santos.
Por lo demás, hermanos, les rogamos y los exhortamos en el Señor Jesús, que vivan conforme a lo que han aprendido de nosotros sobre la manera de comportarse para agradar a Dios. De hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía.
Ya conocen las instrucciones que les he dado en nombre del Señor Jesús.


Evangelio según San Lucas 21,25-28.34-36.

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas.
Los hombres desfallecerán de miedo por lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán.
Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.
Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación".
Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes
como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra.
Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Compartir el Evangelio en Facebook


Bulle

San Teodoro el Estudita (759-826)
monje en Constantinopla
Catequesis 83 (Les Grandes Catéchèses, col. Spiritualité Orientale 79, Bellefontaine, 2002), trad. sc©evangelizo.org


Llamados al Reino de los cielos

Si aquí abajo un rey llama hombres a la gloria, al éxito, a la riqueza, al lujo y al gozo, los vemos lanzarse hacia todo eso con diligencia, celo, alegría. A nosotros, es el Dios y rey del universo que nos llama. Y no nos llama a esos bienes corruptibles que acabamos de evocar, sino al Reino de los cielos, a una luz que no conoce eclipse, una vida sin fin, una inefable bienaventuranza, a la adopción filial y la herencia de bienes eternos. Entonces, con mucho más celo, alegría e insaciable ardor, debemos cada día y a toda hora, correr, luchar y ser diligentes. Ni tribulación, ni angustia, hambre, sed, peligro, espada o muerte (Rom 8,35.38), nada debe inspirarnos temor o hacernos retroceder. Al contrario, con coraje, vigor y fuerza de alma debemos seguir hasta el final la vía ascética y soportar todo como ligero y fácil, en vista de la espera que nos es propuesta y de nuestra bienaventurada esperanza (cf. Rom 8,19). (…)
Hijos muy queridos, también ustedes fortifíquense con el vigor de su fuerza (cf. Ef 6,10). A sus luchas y primeras pruebas, agreguen las presentes y las a venir, teniendo por alegría perfecta (cf. Sant 1,2) el ser considerados dignos de sufrir voluntariamente todo esto por Cristo Salvador (cf. Flp 1,29), siendo los imitadores de sus sufrimientos. Para los que lo comprendan, ¡solo esto constituye la más grande recompensa! (…) Queremos reanimar nuestro ardor y el de todos, despertarnos, ponernos de pie, renovar nuestra diligencia para llegar a cumplir los servicios que son pedidos a cada uno y realizarlos sin negligencia. En Cristo Jesús nuestro Señor, al que pertenecen la gloria y el poder, con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y por los siglos de los siglos. Amén. (EDD)