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domingo, 2 de noviembre de 2025

3 documentos papales que toda pareja católica debería leer

 

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Redacción de Aleteia - publicado el 27/10/25
El magisterio papal sobre el matrimonio y la familia es una fuente de formación y alimento espiritual para quienes desean fortalecer sus relaciones

Muchas de las diversas revoluciones políticas y sociales que tuvieron lugar en la década de 1960 no se oponían directamente a la institución de la familia, pero sí cuestionaban la moral cristiana y las enseñanzas de la Iglesia sobre la sexualidad y los valores familiares. Estos documentos de los papas te ayudarán.

Desde entonces, los papas han tratado de dar respuestas concretas a las familias católicas sobre su vocación y misión en la Iglesia y en el mundo. Solo el Papa Francisco convocó dos sínodos sobre este tema, uno en 2014 y otro al año siguiente.

Más allá de las numerosas cartas, catequesis de audiencia general, pronunciamientos y homilías de los últimos pontífices sobre el valor de la familia, destacan tres documentos magisteriales.

1Humanae Vitae

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La píldora anticonceptiva acababa de salir al mercado cuando se produjo la revolución sexual, que trajo consigo diversas consecuencias sociales, especialmente en el ámbito de la sexualidad. La Iglesia se enfrentó entonces a un dilema: ¿debía aceptarse la anticoncepción artificial como una posibilidad o rechazarla de plano por la doctrina católica?

En 1963, el Papa Juan XXIII creó una comisión para estudiar el tema en profundidad. Pero no fue hasta 1968, bajo el pontificado del Papa Pablo VI, tras cinco años de estudio y después de escuchar a obispos y expertos de todo el mundo, cuando el papa decidió escribir una encíclica para responder a la pregunta.

En lugar de reducir el tema a la sexualidad, Pablo VI ofrece una poderosa reflexión sobre el valor de la vida humana y el amor conyugal. Además, el Papa denuncia los posibles problemas derivados de la anticoncepción artificial, como la pérdida de la conciencia de la dignidad de la persona humana y la degradación moral. Es en esta encíclica donde Pablo VI desarrolla el concepto de "paternidad responsable".

Humanae Vitae se considera la gran fuente de inspiración para que Juan Pablo II presentara la Teología del Cuerpo, una serie de catequesis impartidas entre 1979 y 1984.

2Familiaris Consortio

En 1980, el papa Juan Pablo II, conocido por su cercanía teológica y pastoral a la vida familiar desde su época como sacerdote y obispo, convocó el primer Sínodo de la Iglesia sobre la familia. El tema fue "La misión de la familia en el mundo contemporáneo".

Al año siguiente, como resultado del Sínodo que acababa de celebrarse, el pontífice publicó la exhortación apostólica Familiaris Consortio.

En ella, Juan Pablo II describe la familia como una comunidad de amor y un lugar de acogida, llamada a ser testigo de que la verdadera felicidad reside en el don de uno mismo a los demás. El Papa defiende la indisolubilidad del vínculo matrimonial y señala el sacramento como una gran fuente de gracia para todos los miembros de la familia.

Además, aborda cuestiones como el divorcio, el control de la natalidad, la vida espiritual en la familia, la educación de los hijos y la pastoral familiar.

3Amoris Laetitia

Tras convocar dos sínodos sobre la vida familiar, el papa Francisco publicó la exhortación apostólica Amoris Laetitia, sobre el amor en la familia.

Francisco aborda en profundidad los retos a los que se enfrentan las familias hoy en día y ofrece varias reflexiones pastorales sobre las debilidades y dificultades presentes en los hogares cristianos, en particular con una meditación profunda sobre el famoso Himno a la Caridad de san Pablo (el amor es paciente, el amor es bondadoso, etc.).

El Papa traza un camino para la espiritualidad familiar y exhorta a las familias a construir sus relaciones sobre "un amor fortalecido por las virtudes de la generosidad, el compromiso, la fidelidad y la paciencia".

Explica que, a pesar de que la institución de la familia atraviesa diversas crisis en el mundo actual, el "deseo de casarse y formar una familia" sigue vivo, y que el mensaje cristiano sobre la familia es verdaderamente una "buena noticia".

{"rendered":"Frases sobre la familia de Amoris Laetitia"}


ReL

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Cómo ser una mujer encantadora a partir de ahora

 


Ser encantadora es cuestión de actitud.

Las mujeres encantadoras sonríen. La sonrisa es un lenguaje no verbal que manda mucha información y es el gesto de amabilidad por excelencia. Con nuestra sonrisa auténtica la cual hay que ofrecerla en los primeros segundos de contacto, le damos la bienvenida a la otra persona. Más de una vez hemos escuchado que a ese hombre lo que le cautivó de su mujer fue su sonrisa. Así que ya sabes que la sonrisa conquista. Olvídate de caras largas y de sonrisas fingidas, ni siquiera cuando te tomes “selfies”. Si te cuesta trabajo sonreír mírate al espejo y practica. ¡Sonríe, es gratis!

Las mujeres encantadoras son personas que toman en cuenta hasta el mínimo detalle para sentir gratitud. Para ellas no hay regalos grandes ni pequeños porque el simple hecho de sentir que pensaron en ellas las llenas de agradecimiento.
Las mujeres que son encantadoras aprenden a ser encantadoras. Esto quiere decir que están en continuo crecimiento y desarrollo, tanto espiritual como humano. Les interesa adquirir nuevas técnicas para perfeccionar sus talentos y ponerlos al servicio del mundo y así hacer su vida y la de los demás más agradable.

Evangelio del dìa - Conmemoraciòn de todos los fieles difuntos. Por ser dominical ¿No serìa mucho mejor escucharlo con la familia proclamado en la Misa Dominical presencial?

 


(Nota: Hay varios textos, se puede escoger)

Lectura del libro del Apocalipsis 21, 1-5a. 6b-7

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la
primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más.
Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de
Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo.
Y oí una voz potente que decía desde el trono: "Esta es la morada de Dios
entre los hombres: él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo
Dios estará con ellos. El secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte,
ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó."
Y el que estaba sentado en el trono dijo: "Yo hago nuevas todas las cosas.
Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, yo le
daré de beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El vencedor
heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo."
Palabra de Dios.


Salmo responsorial 26, 1. 4. 7 y 8b y 9a. 13-14 (R.: 1a; o bien: 13)

R. El Señor es mi luz y mi salvación.
O bien:
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo. R.

¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz,
apiádate de mí y respóndeme!
Yo busco tu rostro, Señor,
no lo apartes de mí. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor. R.


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de
Corinto 15, 20-23


Hermanos:
Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte
vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene
la resurrección.
En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en
Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de
todos, luego, aquellos que estén unidos a él en el momento de su Venida.
Palabra de Dios.




Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 24, 1-8

El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. Ellas encontraron removida la piedra del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
Mientras estaban desconcertadas a causa de esto, se les aparecieron dos hombres con vestiduras deslumbrantes. Como las mujeres, llenas de temor, no se atrevían a levantar la vista del suelo, ellos les preguntaron: "¿Porqué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado.
Recuerden lo que él les decía cuando aún estaba en Galilea: "Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día"". Y las mujeres recordaron sus palabras.
Palabra del Señor

Reflexiòn

La Conmemoración de los Difuntos es una solemnidad que tiene un valor profundamente humano y teológico, pues abarca todo el misterio de la existencia humana, desde sus orígenes hasta su fin sobre la tierra e incluso más allá de esta vida temporal. Nuestra fe en Cristo nos asegura que Dios es nuestro Padre bueno que nos ha creado, pero además también tenemos la esperanza de que un día nos llamará a su presencia para "examinarnos sobre el mandamiento de la caridad". (Cf. CIC n. 1020-1022).

La muerte es sólo una puerta...

En el Nuevo Testamento, san Mateo nos habla del retorno de Cristo en su segunda venida al final de los tiempos (cf. Mt 25, 35-45); pero también en otros pasajes la Palabra de Dios nos asegura la existencia de un encuentro personal con Dios después de la muerte de cada uno, donde se nos preguntará si nuestras obras estuvieron motivadas por la fe, la esperanza y la caridad. La parábola del pobre Lázaro (cf. Lc 16, 22) y la palabra de Cristo en la Cruz al buen ladrón (cf. Lc 23, 43), así como otros textos del Nuevo Testamento (cf. 2 Co 5,8; Flp 1, 23; Hb 9, 27; 12, 23) nos hablan de la posibilidad de entrar a gozar en el Reino de los cielos o de quedarnos fuera de la fiesta eterna (cf. Mt 25, 46-46).

La conmemoración de hoy nos recuerda esta futura realidad; por eso la Iglesia intercede por nuestras hermanas y hermanos difuntos, rezando por ellos, haciendo sufragios y limosnas, pero sobre todo ofreciendo el mismo sacrificio de Cristo en la Eucaristía, de modo que todos los que aún después de su muerte necesitasen ser purificados de las fragilidades humanas, puedan ser definitivamente admitidos a la visión de Dios.

Cristo venció a la muerte

La muerte física es un hecho natural ineludible. Nuestra propia experiencia directa nos muestra que el ciclo natural de la vida incluye necesariamente la muerte. En la concepción cristiana, este evento natural nos habla de otro tipo de vida sobrenatural donde no existe la muerte. La voluntad de Dios, del Señor de la vida, es que todos sus hijos e hijas participen en abundancia de su propia vida divina (cf. Jn 10,10); vida divina que el género humano perdió como consecuencia del pecado (cf. Rm 5,12). Pero Dios no quiere, de ningún modo, que permanezcamos en esa muerte espiritual ,y por eso Jesús, nuestro Salvador, tomando sobre sí mismo el pecado y la muerte, les ha hecho morir en su misterio pascual (cf. Rm 8,2).

Gracias pues al Amor del Padre y a esa victoria de Jesús (cf. Jn 3,16),  la muerte física se ha convertido en un pasaje, en una puerta que nos conduce al encuentro con Dios (cf. Ef 2, 4-7). Nuestro propio temor a la muerte y el dolor que nos sacude cuando muere alguien cercano a nosotros podemos superarlos mediante la fe en la resurrección (1 Tes 4,13). Para nosotros los creyentes, nuestros muertos no están "definitivamente muertos", sino "sólo difuntos", es decir, "duermen el sueño de la paz" mientras esperan que sus cuerpos sean transformados por la resurrección (cf 1 Cor 15,14).

(vatican.va)

sábado, 1 de noviembre de 2025

Son By Four lanza nueva canción para recordar que la santidad es un llamado posible para todos


 

En el marco de la Solemnidad de Todos los Santos, el grupo católico Son By Four presenta su nuevo sencillo “Seremos Santos”, una canción que recuerda que la santidad no es un ideal inalcanzable, sino un llamado posible para todos. 

La reconocida agrupación puertorriqueña, liderada por los hermanos Jorge Luis y Carlos Javier Montes, lanza este tema en un moderno formato pop rock, con el propósito de invitar a la reflexión y al llamado universal a la santidad.

“La canción se convierte en una invitación profunda a reconocer que la santidad es un llamado posible para todos, sin importar edad, profesión o condición”, señala el grupo en un comunicado de prensa.

“Seremos Santos” se presenta como un canto de “esperanza, fortaleza y fe”, donde cada oyente puede descubrir una inspiración para vivir con propósito y convicción.

El mensaje principal de la canción está inspirado en la vida y testimonio de San Carlo Acutis, el joven italiano recientemente canonizado, recordado por su profundo amor a la Eucaristía y su deseo de evangelizar a través de la tecnología.

“Conocido por su célebre frase ‘La Eucaristía es mi autopista al cielo’, San Carlo usó su talento en la informática para difundir los milagros eucarísticos por todo el mundo, dejando un legado de fe y modernidad que continúa transformando vidas. Su ejemplo motiva el mensaje central de esta canción: que la santidad no es un privilegio de unos pocos, sino una meta posible para todos los que buscan vivir en gracia y amor a Dios”.

Letra de Seremos Santos

No es una ruta directa,
nuestro destino es el cielo.
Está lleno de curvas,
es una montaña rusade alegrías y de duelos.

La Eucaristía es mi autopista,
mi GPS en el vuelo.
Si voy tras tus huellas,
con mi cruz a cuestas,
mi morada reservo.

Sed Santos, porque Yo soy santo,
y Yo soy el Señor vuestro Dios.
Sed valientes, porque Yo he vencido al mundo,
y no tendremos miedo.

Por eso grito: ¡Sube, sube, sube!
Sin distraerte, sube y nunca te pares.
Porque si amamos,
tú y yo seremos santos.
Sí, Sí, como San Pedro;
Sí, Sí, como San Pablo;
como San Carlo.

Tú y yo seremos santos,
como San Carlo,
seremos santos.

Estar unido a ti, Jesús,
es mi programa de vida.
Permanecer en tu amor, unidos a la vid,
es nuestra garantía.

Sed Santos, porque Yo soy santo,
y Yo soy el Señor vuestro Dios.
Sed valientes, porque Yo he vencido al mundo,
y no tendremos miedo.

Sin distraerte, sube y nunca te pares.
Porque si amamos,
tú y yo seremos santos.
Sí, Sí, como San Pedro;
Sí, Sí, como San Pablo;
como San Carlo.

Tú y yo seremos santos,
como San Carlo,
seremos santos.

Santa María, San José, San Juan Bautista,
San Esteban, Agustín, Santa Teresa y Teresita,
Santo Tomás de Aquino, San Jerónimo y Gregorio,
San Ignacio de Loyola, San Benito y San Juan Bosco,
Santa Clara, Santa Faustina, San Juan Pablo II y Teresa De Calcuta,
San Francisco De Asís, San Francisco De Sales, San Juan De La Cruz,
San Miguel Arcángel, rueguen por nosotros.

Por eso grito: ¡Sube, sube, sube!
Sin distraerte, sube y nunca te pares.
Porque si amamos,
tú y yo seremos santos.
Sí, Sí, como San Pedro;
Sí, Sí, como San Pablo;
como San Carlo.

Tú y yo seremos santos,
como San Carlo,
seremos santos.

¡Qué esta canción nos anime a buscar la santidad!

Harumi Suzuki, churchpop

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Estarà participando en la celebracion de la Santa Misa en esta fiesta de guardar

 Aqui podemos ofrecerle solo unos cuantos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa

La Misa es la devoción de los Santos.

Nuestro Señor le dijo a Santa Gertrudis: "Puedes estar segura que referente a alguien quien asistió a la Santa Misa devotamente, Yo le mandaré tantos de Mis Santos a que lo consuelen y lo protejan durante los últimos momentos de su vida, como Misas haya oído bien".

La Misa es la devoción de los Santos.

San Juan María Vianney, el Cura de Ars

La quintaesencia de todos los misterios divinos.

La Santa Eucaristía es la perfecta expresión del amor de Jesucristo por el hombre, es la quintaesencia de todos los misterios de su vida.

Santa María Goretti


La Santa Misa cotidiana y la educación.

La Comunión frecuente y la Santa Misa cotidiana son las columnas que deben sostener un edificio educativo.

San Juan Bosco


La Santa Misa aprovecha más que cualquier oración.

Más aprovecha para la remisión de la culpa y de la pena, es decir, para la remisión de los pecados, oír una Santa Misa que todas las oraciones del mundo.

Beato Eugenio III, Papa

Aprovecha más una Santa Misa en vida...

Oír una Santa Misa en vida o dar una limosna para que se celebre, aprovecha más que dejarla para después de la muerte.

San Anselmo
Doctor de la Iglesia

La oblación es siempre la misma.

La oblación es la misma, cualquiera que sea el oferente, Pablo o Pedro; es la misma que Cristo confió a sus discípulos, y que ahora realizan los sacerdotes; ésta no es, en realidad, menor que aquella, porque no son los hombres quienes la hacen santa, sino Aquel que la santificó. Porque así como las palabras que Dios pronunció son las mismas que el sacerdote dice ahora, así la oblación es la misma.

San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
Hom. Sobre la Epístola 2 a Timoteo

Evangelio del dìa - Solemnidad de todos los Santos - ¿No serìa muchisimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa de ese dìa de precepto?

 

Apocalipsis 7,2-4.9-14.

Yo, Juan, vi a otro Angel que subía del Oriente, llevando el sello del Dios vivo. Y comenzó a gritar con voz potente a los cuatro Angeles que habían recibido el poder de dañar a la tierra y al mar:
"No dañen a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los servidores de nuestro Dios".
Oí entonces el número de los que habían sido marcados: eran 144. 000 pertenecientes a todas las tribus de Israel.
Después de esto, vi una enorme muchedumbre, imposible de contar, formada por gente de todas las naciones, familias, pueblos y lenguas. Estaban de pie ante el trono y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas; llevaban palmas en la mano y exclamaban con voz potente:
"¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono, y del Cordero!".
Y todos los Angeles que estaban alrededor del trono, de los Ancianos y de los cuatro Seres Vivientes, se postraron con el rostro en tierra delante del trono, y adoraron a Dios,
diciendo: "¡Amén! ¡Alabanza, gloria y sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza a nuestro Dios para siempre! ¡Amén!
Y uno de los Ancianos me preguntó: "¿Quiénes son y de dónde vienen los que están revestidos de túnicas blancas?".
Yo le respondí: "Tú lo sabes, señor". Y él me dijo: "Estos son los que vienen de la gran tribulación; ellos han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero".


Salmo 24(23),1-2.3-4ab.5-6.

¡Felices los que buscan al Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella,
el mundo y todos sus habitantes,
porque El la fundó sobre los mares,
Él la afirmó sobre las corrientes del océano.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor
y permanecer en su recinto sagrado?
El que tiene las manos limpias
y puro el corazón;

él recibirá la bendición del Señor,
la recompensa de Dios, su Salvador.
Así son los que buscan al Señor,
los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.


Epístola I de San Juan 3,1-3.

Queridos hermanos:
¡Miren cómo nos amó el Padre!
Quiso que nos llamáramos hijos de Dios,
y nosotros lo somos realmente.
Si el mundo no nos reconoce,
es porque no lo ha reconocido a Él.
Queridos míos,
desde ahora somos hijos de Dios,
y lo que seremos no se ha manifestado todavía.
Sabemos que cuando se manifieste,
seremos semejantes a Él,
porque lo veremos tal cual es.
El que tiene esta esperanza en Él,
se purifica, así como Él es puro.


Evangelio según San Mateo 5,1-12a.

Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.
Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
"Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron."


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San Jerónimo (347-420)
sacerdote, traductor de la Biblia, doctor de la Iglesia
Comentario sobre Mateo 5,5-12 (SC 242. Commentaire sur saint Matthieu I-II, Cerf, 1978), trad. sc©evangelizo.org


La búsqueda de la felicidad

“Felices los afligidos, porque serán consolados”.
No se trata de lágrimas sobre los que mueren según la ley de la naturaleza, sino de la muerte por el pecado y los vicios. (…)
“Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados”.
Tenemos que comprender que no somos jamás bastante justos y debemos siempre tener hambre de obras de justicia.
“Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia”.
La misericordia no se nota sólo en limosnas, sino más todavía en las ocasiones con nuestros hermanos, llevando las cargas los unos de los otros.
“Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios”.
Puros son los que no tienen pecado sobre su conciencia. El Puro se deja ver por el corazón puro. El templo de Dios no puede estar manchado.
“Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”.
Los que hacen reinar la paz en su corazón y entre los hermanos divididos. ¿De qué sirve hacer la paz entre los otros si existe en nuestro corazón la guerra de los vicios?
“Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos”.
Está especificado: por la justicia, Otros son perseguidos por sus pecados, sin ser justos… (…)
“Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí”.
El insulto que es proferido por los labios falsos del que insulta, debe ser despreciado y vale una bienaventuranza (…). Porque es Cristo el que está en causa.
“Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo”.
Nadie puede regocijarse porque su reputación es dañada por la calumnia, menos aún el que busca la vana gloria. Nosotros tenemos que alegrarnos y exultar porque la recompensa nos es preparada en el Cielo. (EDD)