
El Papa León XIV se reunió la tarde del 8 de junio de 2026 con seis víctimas de abusos cometidos por miembros del clero y de la Iglesia en España. El encuentro tuvo lugar en la Nunciatura Apostólica de Madrid, en presencia de personas que brindan apoyo a las víctimas. Sin embargo, algunas organizaciones manifestaron su descontento por el carácter reducido y discreto de la reunión.
Según el comunicado del Vaticano, las seis víctimas estuvieron "acompañadas por personal de la Iglesia que participa en la asistencia a las víctimas". Durante una reunión que duró "casi una hora", cada una de ellas pudo compartir su experiencia y hablar directamente con el Papa León XIV.
El texto subraya que la conversación surgió "a partir de sus dolorosas experiencias personales". Los participantes también presentaron al Papa "algunas propuestas para que la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos sea más eficaz".
En respuesta a estos testimonios, el Papa León XIV "escuchó con afecto y atención". Aseguró a las víctimas su cercanía, así como la de "toda la comunidad eclesial". La declaración también subraya su compromiso personal de garantizar que "las propuestas recibidas sirvan de base para futuros esfuerzos". El objetivo declarado es que "la Iglesia sea verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano", un espacio "donde las heridas encuentren consuelo y sanación".
Las asociaciones que representan a las víctimas de abuso sexual infantil protestaron, a pesar del alcance limitado de la reunión. "La exclusión de grupos representativos puede generar una percepción distorsionada en la opinión pública, sugiriendo un consenso o una satisfacción general que no se corresponde con la realidad. Esta situación aumenta la sensación de abandono entre muchas víctimas", afirmaron miembros de los grupos de víctimas que se manifestaron frente a la sede del parlamento.
Unas horas antes, en su discurso de bienvenida previo al discurso de León XIV ante el Parlamento español, la presidenta socialista del Congreso, Francina Armengol, había descrito los abusos sexuales como una "herida abierta" en la Iglesia católica, que requiere "reparación y compensación".
El tema de los abusos sigue siendo extremadamente delicado y tiene una fuerte repercusión política y social en el país. En 2018, una investigación periodística de gran envergadura, iniciada por el diario El País, causó una conmoción en la sociedad española: se identificaron más de 3.000 víctimas de abusos sexuales cometidos por más de 1.600 miembros del clero.
Presionados tanto por asociaciones como por el mundo político, los obispos españoles finalmente publicaron un informe en junio de 2024 en el que contabilizaban 927 víctimas. Esta cifra distaba mucho del informe del Defensor del Pueblo independiente, Ángel Gabilondo, publicado unos meses después, que estimaba el número de víctimas en 200.000.
Tras un intenso enfrentamiento con el gobierno de Pedro Sánchez, la Iglesia finalmente accedió a firmar un acuerdo sobre un mecanismo de compensación caso por caso para las víctimas el pasado mes de marzo, pero aún debe realizarse un arbitraje sobre las cantidades.
I.Media, Aleteia
Vea también Carta Pastoral del Papa Benedicto XVI sobre el tema del abuso
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