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sábado, 20 de junio de 2026

Especialmente para los que NO suelen ir a Misa los Domingos: Para que descubran lo que están perdiendo

 Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos de las mil maravillas de la Santa Misa


El hombre debería temblar...

El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote.

San Francisco de Asís

Comprometamos a Dios.

Con oraciones pedimos gracia a Dios; en la Santa Misa comprometemos a Dios a que nos las conceda.

San Felipe Neri

¿Por qué no se apresuran a oír tantas Santas Misas como puedan?

¡Oh gente engañada!, ¿qué están haciendo? ¿Por qué no se apresuran a las Iglesias a oír tantas Misas como puedan? ¿Por qué no imitan a los ángeles, quienes cuando se celebra una Misa, bajan en escuadrones desde el Paraíso y se estacionan alrededor de nuestros altares en adoración, para interceder por nosotros?

Yo creo que si no existiera la Misa, el mundo ya se hubiera hundido en el abismo, por el peso de su iniquidad. La Misa es el soporte poderoso que lo sostiene.

San Leonardo de Porto Maurizio


Nunca lengua humana podrá hablar dignamente de la Santa Misa.

Nunca lengua humana puede enumerar los favores que se correlacionan al Sacrificio de la Misa. El pecador se reconcilia con Dios; el hombre justo se hace aún más recto; los pecados son borrados; los vicios eliminados; la virtud y el mérito crecen, y las estratagemas del demonio son frustradas.

San Lorenzo Justino


¡Si conociéramos el valor de la Santa Misa!

Si conociéramos el valor de la Santa Misa nos moriríamos de alegría.

Si supiéramos el valor del Santo Sacrificio de la Misa, qué esfuerzo tan grande haríamos por asistir a ella.

Qué feliz es ese Ángel de la Guarda que acompaña al alma cuando va a Misa.

La Misa es la devoción de los Santos.

San Juan María Vianney


Sin la Santa Misa, ¿qué sería de nosotros?

Sin la Santa Misa, ¿qué sería de nosotros? Todos aquí abajo pereceríamos ya que únicamente eso puede detener el brazo de Dios. Sin ella, ciertamente que la Iglesia no duraría y el mundo estaría perdido sin remedio.

Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia

Se necesitan tres eternidades.

Para ofrecer bien el Santo Sacrificio se necesitarían tres eternidades: una para prepararla, otra para celebrarla y una tercera para dar gracias.

San Juan Eudes





Apostolado de la Santa Misa Diaria

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