Elena Lorenzo lleva 10 años de denuncias de asociaciones LGTBI y ahora se enfrenta a la cárcel. Peticiones Católicas anima a apoyar su causa.

Se enfrenta al procedimiento más grave: una acusación que solicita años de cárcel, una sanción económica muy elevada y su inhabilitación profesional.
En las últimas horas se ha puesto en marcha una campaña de firmas en Peticiones Católicas para apoyar a Elena Lorenzo, la coach de identidad que afronta un proceso penal tras una década de denuncias archivadas, sanciones anuladas y episodios de hostigamiento que incluyen suplantaciones de identidad y amenazas de muerte.
La iniciativa surge como respuesta ciudadana ante un caso que, según numerosos fieles y profesionales, trasciende a la propia Elena y toca directamente la defensa de la libertad de expresión y de información, tal como ella misma explica en su relato: "Este es el punto en el que me encuentro actualmente: a la espera de juicio oral para defender mi libertad de expresión y la libertad de información de todos".
Penas de cárcel
La campaña de firmas busca respaldar públicamente a una mujer que, durante más de quince años, ha acompañado a personas adultas que acudían libremente a ella para explorar cuestiones de identidad y afectividad.
En el documento que ha hecho público, Elena recuerda que "nunca he recibido una sola denuncia por parte de mis clientes" y que todas las sanciones administrativas previas fueron finalmente revocadas por la Administración.
Sin embargo, ahora se enfrenta al procedimiento más grave: una acusación que solicita años de cárcel, una sanción económica muy elevada y su inhabilitación profesional.
Quienes han impulsado esta campaña consideran que no se puede permitir que una profesional certificada, cuyo trabajo ha sido reiteradamente avalado por resoluciones judiciales y administrativas, sea llevada a juicio por expresar información y opiniones que forman parte del debate científico y académico.
La pluralidad, recuerdan, es un valor esencial de cualquier sociedad democrática, y Elena lo expresa con claridad en su texto: "Exijo el mismo respeto por las mías que yo muestro por las suyas".
La campaña de firmas pretende, además, ayudar a visibilizar la recaudación de fondos que Elena ha iniciado para cubrir los 16.000 euros de su defensa legal.
Su situación, marcada por años de presión mediática, perfiles falsos creados para dañarla y mensajes amenazantes, ha generado una ola de solidaridad entre quienes creen que la libertad de expresión no puede quedar condicionada por campañas de descrédito ni por la imposición de una única visión sobre temas complejos.
Firmar esta petición es, para muchos, un gesto de coherencia: un modo de afirmar que el debate público debe ser plural, que las diferencias deben poder expresarse sin miedo y que nadie merece ser perseguido por acompañar a personas que acuden voluntariamente a buscar orientación.
Es también una forma de sostener a Elena en un momento decisivo, recordándole que no está sola y que miles de personas reconocen el valor de su trabajo y la injusticia de la situación que atraviesa.
Puedes apoyar económicamente la causa de Elena en este enlace.
ReL
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