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miércoles, 27 de mayo de 2026

Fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote - Laudes y Vísperas


 

Fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

(Jueves después de Pentecostés) 

Laudes

(Cuando es la primera oración del día:)

INVITATORIO

V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Ant A Cristo, sacerdote eterno, démosle gloria.

--Salmo 94--

Se recita la antífona que corresponda y la asamblea la repite.

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Se repite la antífona

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes.
Suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

Se repite la antífona

Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

Se repite la antífona

Ojalá escuchéis hoy su voz:
"No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto:
cuando vuestros padres me pusieron a prueba,
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras."

Se repite la antífona

Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
"Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso."

Se repite la antífona

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Se repite la antífona

 

(Cuando no es la primera oración del día se inicia aquí)

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya..

 

HIMNO

Eres tú nuestro pontífice,
oh Siervo glorificado,
ungido por el Espíritu,
de entre los hombres llamado.

Eres tú nuestro pontífice,
el que tendiste la mano
a la mujer rechazada
y al ciego desamparado.

Eres tú nuestro pontífice;
el culto de los cristianos,
tu palabra que acontece
y el cuerpo santificado.

Eres tú nuestro pontífice;
morías en cruz clavado
y abrías la senda nueva
detrás del velo rasgado.

Eres tú nuestro pontífice,
hoy, junto al Padre, sentado;
hoy por la Iglesia intercedes,
nacida de tu costado

Eres tú nuestro pontífice;
¡Cristo, te florificamos!
¡Que tu santo rostro encuentre
dignos de ti nuestros cantos! Amén.

SALMODIA

Ant. 1 Por la sangre de la cruz de Cristo, Dios re-
concilió consigo todas las cosas, así las del cielo
como las de la tierra.

- Salmo 62 -

¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansias de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a las sombras de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 1 Por la sangre de la cruz de Cristo, Dios re-
concilió consigo todas las cosas, así las del cielo
como las de la tierra.

Ant. 2 Todo fue creado por Cristo y para Cristo.

Cántico.
Dn. 3,57-88. 56

Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Angeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.

Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieve, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.

Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.

Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzadlo, por los siglos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 2 Todo fue creado por Cristo y para Cristo.

Ant. 3 Dios constituyó a Cristo cabeza del cuerpo
de la Iglesia y sometió todas las cosas bajo sus pies.

-Salmo 149-

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:

para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 3 Dios constituyó a Cristo cabeza del cuerpo
de la Iglesia y sometió todas las cosas bajo sus pies.

LECTURA BREVE

Hb 10, 5-10

Cristo, al entrar en este mundo, dice: "No quisiste
sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un
cuerpo; no te complaciste en holocaustos ni en sacri-
ficios por el pecado; entonces yo exclamé: Ya estoy
aquí, oh Dios, para cumplir tu voluntad --pues así
está escrito de mí en el rollo de la ley--." Dice lo
primero: "No quisiste sacrificios, ni ofrendas, ni ho-
locaustos, si sacrificios por el pecado, ni en ellos te
complaciste", a pesar de que todos ellos son ofrecidos
según la ley. Pero en seguida dice: "Ya estoy aquí
para cumplir tu voluntad." Con esto abroga lo prime-
ro y establece lo segundo. En virtud de esta voluntad,
quedaremos nosotros santificados por la oblación del
cuerpo de Jesucristo, ofrecida una vez y para siempre.

RESPONSORIO BREVE

V. Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad.
R. Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad.

V. Llevo tu ley en las entrañas.
R. Para hacer tu voluntad.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Padre, que todos sean uno, para que el mundo crea
que tú me has enviado.

Cántico de Zacarías
Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con
nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Padre, que todos sean uno, para que el mundo crea
que tú me has enviado.

PRECES.

Acudamos a Cristo, sacerdote del santuario verda-
dero, siempre dispuesto a interceder por nosotros, y
digámosle confiados:

Escúchanos, Señor.

Jesús, Hijo de Dios vivo,

condúcenos a la luz de tu verdad.

Cristo, Verbo de Dios, que estás con el Padre desde
siempre y hasta siempre,

consagra a tu Iglesia en la unidad.

Jesús, ungido del padre en el Espíritu Santo,

santifica a tu Iglesia en la verdad.

Cristo mediador de la nueva alianza,

reviste de tu santidad a los sacerdotes para gloria
del Padre.

Cristo, sabiduría de Dios, paz y reconciliación nues-
tra,

que todos seamos un solo corazón y una sola
alma en tu Iglesia.

Cristo, sacerdote eterno, glorificador del Padre,

que nuestra oblación sea en ti alabanza de gloria
eterna.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Unidos a Cristo nuestro gran sacerdote, pidamos
al Padre que su nombre sea siempre santificado:

Padre nuestro .............

ORACIÓN.

Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de
todos los hombres constituiste sumo y eterno sacer-
dote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes él ha
elegido como ministros suyos y administradores de
sus sacramentos y de su Evangelio la gracia de ser
fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nues-
tro Señor Jesucristo, tu Hijo.

CONCLUSIÓN.

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R, Amén.


VÍSPERAS

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO
Sólo el amor halló tal sacerdocio:
el vino de la copa ya no es vino,
el pan es hoy la entrega de su cuerpo,
y en su nombre consagran sus ministros.

No quiso recibir aquella unción
que hacía sacerdotes interinos;
no se purificó, no entró en el templo
con la sangre de extraños sacrificios.

No vistió la esplendente vestidura,
puesto en cruz, sin honor y malherido;
ni dio la bendición con gesto augusto
desde el altar, muriendo entre bandidos.

El rito fue el amor y la obediencia,
la ofrenda fue la Pascua de sí mismo;
viviendo entre nosotros fue pontífice
y de sus días hizo su servicio.

Gloria a ti, Jesucristo, nuestro hermano,
que fuiste sacerdote compasivo;
intercede glorioso ante tu Padre,
con quien vives y reinas por los siglos. Amén.

SALMODIA
Ant. 1.
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: «Tú eres sacerdote».

Salmo 109, 1-5. 7
Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies.»

Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora.»

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno
según el rito de Melquisedec.»

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.

En su camino beberá del torrente,
por eso levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén

Ant. El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: «Tú eres sacerdote».

Ant. 2. Dios, que es rico en misericordia, nos vivificó con Cristo.

Salmo 110
Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su poder,
dándoles la heredad de los gentiles.

Justicia y verdad son las obras de sus manos,
todos sus preceptos merecen confianza:
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud.

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible.

Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,
tienen buen juicio los que lo practican;
la alabanza del Señor dura por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén

Ant. Dios, que es rico en misericordia, nos vivificó con Cristo.

Ant. 3 Cristo es imagen de Dios invisible, primogénito de toda creatura.

Cántico
Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda creatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz
con todos los seres, así del cielo como de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén

Ant. Cristo es imagen de Dios invisible, primogénito de toda creatura.

LECTURA BREVE

Hb 10, 19-23
En virtud de la sangre de Cristo, tenemos plena seguridad y confianza para entrar en el santuario. Éste es el camino nuevo y lleno de vida, que ha inaugurado él para nosotros pasando por el velo, es decir, por su condición de sumisión a la muerte. Tenemos, pues, un gran sacerdote al frente de la casa de Dios. Acerquémonos, por lo tanto, con sinceridad de corazón, con plenitud de fe, purificados los corazones de toda mancha de que tengamos conciencia y lavado el cuerpo con agua pura. Mantengamos firmemente la profesión de nuestra esperanza (porque fiel es Dios que nos hizo las promesas).

RESPONSORIO BREVE

V. Estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.
R. Estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.

V. Y nos gloriamos apoyados en la esperanza de la gloria de los hijos de Dios.
R. Por medio de nuestro Señor Jesucristo.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Padre, yo ruego por ellos, porque son tuyos, y yo por ellos me santifico, para que también ellos sean santificados en la verdad.

Cántico de María
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén

Ant. Padre, yo ruego por ellos, porque son tuyos, y yo por ellos me santifico, para que también ellos sean santificados en la verdad.

PRECES
Elevemos nuestras peticiones a Cristo, nuestro intercesor ante el Padre, y puesta en él nuestra confianza digamos:

Óyenos, con fe te lo pedimos.

Cristo, tú que eres la Palabra del Padre, pon en nuestros labios lo que hemos de pedir.
 

Cristo, sacerdote, pan de vida, que tus elegidos vivan el don de su sacerdocio consumando su oblación en ti.

Cristo glorioso, que intercedes siempre por nosotros ante tu Padre celestial, danos fidelidad en la oración por tu Iglesia.

Cristo Señor, enviado del Padre, que todos encuentren en ti la vida y el del Reino.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Hijo de Dios vivo, que con tu muerte venciste la muerte, que la oblación última de nuestros difuntos los lleve al gozo eterno de tu gloria.

Terminemos nuestras preces con la oración que Cristo nos enseñó: Padre nuestro...

ORACIÓN
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste sumo y eterno sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.





martes, 26 de mayo de 2026

Primera escena de «La Resurrección», de Mel Gibson: dan nuevas fechas de estreno

En la escena se ve a Jesús en una montaña con discípulos pero ¿es antes o después de resucitar? La respuesta, en primavera de 2027.

Primera escena divulgada de la película La Resurrección de Cristo, de Mel Gibson, que se estrenará en mayo de 2027

Primera escena divulgada de la película La Resurrección de Cristo, de Mel Gibson, que se estrenará en mayo de 2027


    The Resurrection of the Christ (La Resurrección de Cristo), la película de Mel Gibson, continuación de La Pasión de Cristo, que se estrenará en dos partes, en 2027 y 2028, ha difundido una de sus escenas en su cuenta oficial en X.

    La imagen muestra a Jesús caminando entre sus discípulos y más personas en un paisaje montañoso, en lo que podría ser una de las escenas posteriores a la Resurrección, o un recuerdo de su predicación anterior a la Pasión. Algunos consideran que podría ser un momento previo a la Ascensión a los Cielos, por ser un lugar elevado. Otros, que es la aparición a "más de 500 discípulos" que menciona San Pablo

    Se ha hablado mucho de que la película recogerá escenas del "descenso a los infiernos" o al "sheol", el paso del Salvador por las moradas de los justos ya fallecidos para liberarlos de la muerte y llevarlos a la vida eterna. Se trata de un tema teológico complejo y muy poco representado en el arte (por lo general, sólo en iconos orientales con códigos simbólicos). Hay mucha curiosidad por ver si de verdad Gibson aborda este tema.

    Sin embargo, esta escena es perfectamente realista o costumbrista, ambientada en nuestro mundo mortal.

    Gibson ha confirmado nuevas fechas de estreno que cambian anuncios anteriores. La primera parte se estrenará el 6 de mayo de 2027 (cinco semanas después de la Pascua) y la parte dos el 25 de mayo de 2028 (también unas 6 semanas después de la Pascua). Así, la gente no podrá ir a ver estas películas en Semana Santa.

    Según informa la revista Variety, el rodaje ya concluyó, e implicó 134 días de filmación en diversas ciudades de Italia, incluyendo Roma, Matera, Bari, Brindisi, Ginosa y Craco.

    Una película que es misión de décadas

    Gibson ha declarado que ha conseguido llevar la película a la pantalla “exactamente” como la había imaginado y habla de ella como una misión de décadas.

    “Esta película representa una gran parte de la obra de mi vida y me ha exigido todo como cineasta y como artista. Esto es mucho más que una película para mí. Es una misión que he llevado por más de 20 años para contar lo que creo que es la historia más importante de la humanidad”, afirmó el director, citado por Variety.

    De acuerdo con Variety, el guion fue escrito junto a Randall Wallace. El elenco incluye a Jaakko Ohtonen (actor finlandés de 36 años) y Mariela Garriga (cubana de 37 años que vive en Italia) en los papeles de Jesús y María Magdalena, reemplazando a Jim Caviezel y Monica Bellucci, respectivamente.

    La película que asombró en taquilla

    La Pasión de Cristo se estrenó en febrero de 2004. Costó 30 millones pero recaudó unos 610 (según Box Office Mojo, otras fuentes llegan a 622, de las que 370 se recaudaron en EEUU). Gibson demostró que había interés del público por el cine bíblico serio y ambicioso... ¡los personajes en la película hablan sólo en arameo y latín!

    Respecto a La Resurrección, Adam Fogelson, presidente de Lionsgate (la productora que la impulsa) dice que las imágenes vistas hasta ahora “parecen una obra maestra pictórica llevada a la vida”. También en la película de 2004 Melo Gibson admitió su inspiración en muchas escenas clásicas del arte cristiano en pintura y escultura.

    Pablo J. Ginés, ReL

    Vea también     Testimonio de Toussaint msc...





    domingo, 5 de abril de 2026

    Muchos, y pronto, dijeron ver a Jesús resucitado: hasta los escépticos admiten que «algo pasó»

    La Resurrección es un hecho que recibe numerosos asentimientos históricos: muchos que vieron morir a Cristo murieron por decir que vivía.

    Mucha gente -como esta película-espera que Jesús resucitado brille o despida luz... pero los Evangelios no dicen eso

    Mucha gente -como esta película-espera que Jesús resucitado brille o despida luz... pero los Evangelios no dicen eso


      ¿Qué vieron los apóstoles, María Magdalena, los caminantes de Emaús y “más de 500 testigos”? Según los evangelios y las cartas de San Pablo, vieron a Jesús resucitado. Y así nació el cristianismo, justo después de la ejecución pública de Cristo.

      Los eruditos bíblicos agnósticos, o de religión no cristiana, no creen que Jesús resucitara (básicamente porque se supone que los muertos no resucitan). Pero sí están convencidos de que esos primeros testigos sí creían haberlo visto.

      Es decir: algo vieron, algo que les hizo cambiar sus vidas y el mundo, algo que ellos dijeron que era Jesús vivo de nuevo.

      “Prácticamente cada estudioso bíblico de Occidente, independientemente de su trasfondo religioso, está de acuerdo en que los primeros seguidores de Jesús creían que Él se les había aparecido vivo. Esto es lo que puso en marcha a la mayor religión del mundo”, escribe en Christianity Today Justin Bass, autor de The Bedrock of Christianity: The Unalterable Facts of Jesus’ Death and Resurrection (El fundamento del cristianismo: los hechos inalterables de la muerte y resurrección de Jesús).

      El procónsul cordobés y la fecha indiscutible: 55 d.C.

      En el año 55 d.C. San Pablo escribe su primera carta a los Corintios. La fecha de este texto es de las más seguras de la Biblia, ya que se basa en el proconsulado del cordobés Galión (hermano del filósofo Séneca) en Corinto, arqueológicamente datado. En esa carta del año 55, Pablo recita un himno que él había aprendido, probablemente de los apóstoles, en Jerusalén, y que había enseñado a los corintios. Casi con seguridad la gente lo memorizaba con música, como una canción.

      “Yo os transmití en primer lugar, lo que también yo recibí:

      que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras;

      y que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras;

      y que se apareció a Cefas y más tarde a los Doce;

      después se apareció a más de 500 hermanos juntos,

      la mayoría de los cuales vive todavía, otros han muerto;

      después se apareció a Santiago,

      más tarde a todos los apóstoles”

      (1 Corintios 15, 3-8).

      Así, Jesús es crucificado en el año 30 (o 33, según otra posibilidad) y tenemos un texto bien datado de 25 años después hablando de sus apariciones. Recuerde el lector dónde estaba hace 25 años, tres años después de los juegos de Barcelona 92. ¿Cuánto cuesta en 2020 encontrar testigos vivos de lo que pasó en Barcelona 92? Es fácil de hacer.

      Pablo dice que él transmite lo que recibió. Muchos expertos consideran que Pablo se convirtió en el año 35 y visitó Jerusalén en el año 38, donde Pedro y los apóstoles le instruyeron. Probablemente fue entonces cuando aprendió de ellos este himno… un himno que enumeraba las apariciones cuando no habían pasado ni 8 años desde la muerte de Jesús. Incluso el uso de la palabra aramea Cefas (en vez de la griega Petros) muestra que el himno probablemente tenía una primera versión en arameo.

      No hay un texto similar en la literatura antigua pagana ni judía

      “Este catálogo de apariciones de resurrección no tiene paralelo en el Nuevo Testamento, de hecho, ni siquiera en toda la literatura antigua”, detalla Justin Bass. No hay catálogos de apariciones de muertos a personajes antiguos griegos, romanos, judíos o paganos.

      No existen textos antiguos que digan “el fantasma de Fulano se apareció a Mengano, tiempo después a Zutano y pasado un mes a 50 testigos más”. Y mucho menos textos que añadan que la mayoría de los testigos aún viven.

      Pablo, según Justin Bass, básicamente “está invitando a los miembros de la Iglesia de Corinto a viajar a Jerusalén a hablar con estos testigos, investigar por ellos mismos cómo fue ver al Jesús resucitado. Podemos ver que un testimonio firme de testigos oculares de Jesús resucitado era fácilmente accesible en las décadas después de la resurrección”.

      El caso de María Magdalena

      En la lista no aparece por su nombre María Magdalena, pero ella sí sale con una relevancia asombrosa en los Evangelios. ¿Por qué los evangelios hablan de María Magdalena? Porque fue testigo de que "algo pasó".

      • Jesús y la Magdalena (1835), de Alexander Ivanov (Museo Estatal Ruso).

      El estudioso agnóstico Bart D. Ehrman escribe en su libro How Jesus Became God que “es significativo que María Magdalena tenga esa prominencia en todas las narraciones de resurrección en los evangelios, cuando ella está prácticamente ausente en el resto del texto evangélico. Sólo se la menciona una vez en todo el Nuevo Testamento en conexión con Jesús en su ministerio público (en Lucas 8,1-3). Y, sin embargo, ella es siempre la primera en anunciar que Jesús ha resucitado. ¿Por qué es así? Una explicación plausible es que también ella tuvo una visión de Jesús tras morir él”.

      Ehrman es agnóstico, pero plantea que perfectamente María Magdalena pudo anunciar -y convencer a muchos- que había visto a Cristo resucitado.

      Anunciar la resurrección no salía gratis

      Anunciar que Cristo había resucitado no era un hobby inocente. Era algo que complicaba mucho la vida, en parte por la persecución violenta de grupos judíos hostiles, en parte por el desprecio de paganos burlones. Pablo, en Atenas tenía cierto éxito entre los filósofos, hasta el momento en que habló de que Cristo resucitó… ahí perdió casi todo su público.

      San Pablo en 2 Corintios 11, 23-33, enumera después cosas que ha vivido: ha sido apaleado, encarcelado, lapidado, ha naufragado… todo por anunciar que Cristo resucitó.

      La tradición dice que murieron mártires todos los apóstoles, menos Juan (y Judas, se entiende). Anunciar sus visiones del Resucitado no les daba ventajas mundanas, sino persecuciones. Pero perseveraron en ellas.

      • La incredulidad de Santo Tomás, por Caravaggio, pintado en1602.

      ¿Qué sabe la ciencia sobre las alucinaciones en grupo?

      A menudo hay quien responde que esas visiones fueron “histeria de masas” o “alucinaciones en grupo”. Pero ¿qué sabe la ciencia sobre las “alucinaciones en grupo”?

      Justin Bass acude al libro de 2005 Resurrecting Jesus de Dale Allison, que recopila datos sobre estudios científicos acerca de alucinaciones. Los datos en los estudios muestran 4 cosas:

      - rara vez se dan alucinaciones en grupos durante un periodo extenso de tiempo

      - de hecho, rara vez hay alucinaciones en grupos grandes, de más de 8 personas

      - no se conoce ningún caso en que una alucinación haya llevado a nadie a proclamar que un muerto ha resucitado

      la gente no tiene alucinaciones en las que salen sus enemigos (detalle interesante para el caso de San Pablo)

      'Resucitando a Jesús', del historiador estadounidense Dale Allison (n. 1955), un experto en los hechos del cristianismo.

      'Resucitando a Jesús', del historiador estadounidense Dale Allison (n. 1955), un experto en los hechos del cristianismo.t&t Clark / Bloomsbury

      Parece que el caso de Jesús incumple estas 4 cosas que sabemos sobre las alucinaciones. Dale Allison escribe: “Una persona puede alucinar, pero ¿doce a la vez? ¿Y docenas durante mucho tiempo? Estas preguntas son legítimas, y agitar la varita mágica de la ‘histeria de masa’ no hará que desaparezcan”.

      "No sé que pasó, pero algo pasó"

      Los textos bíblicos son una evidencia histórica robusta, firme, y muy especial. Ante ella, los historiadores e investigadores agnósticos suelen concluir: “no sé lo que pasó, pero algo pasó”.

      Así, por ejemplo, el erudito E.P.Sanders, que en su libro de 1985 Jesús y el judaísmo declaraba ser un "protestante liberal, moderno, secularizado", escribió en The historical figure of Jesus: “Que los seguidores de Jesús, y luego Pablo, tuvieron experiencias de la resurrección es, a mi juicio, un hecho. Qué realidad hizo surgir esas experiencias, no lo sé”.

      'La figura histórica de Jesús', del teólogo cristiano E.P. Sanders (1937-2022).

      'La figura histórica de Jesús', del teólogo cristiano E.P. Sanders (1937-2022).Penguin Books

      Bass cita también a la estudiosa Paula Fredriksen, que se educó como católica pero luego se hizo judía.

      Ella dijo en un documental de la ABC en el año 2000 titulado The search for Jesus: "Sé que, en sus palabras, lo que vieron era a Jesús resucitado. Eso es lo que dicen, y toda la evidencia histórica de que disponemos atestigua su convicción de que eso es lo que vieron. No digo que realmente vieran a Jesús resucitado. No sé lo que vieron, yo no estaba allí. Pero sé, como historiadora, que debieron ver algo".

      ¿Por qué no hay apariciones más fantasiosas y "esperables"?

      Hay quien critica que los testimonios de las apariciones sean “fragmentarios”. Pero, precisamente, que no estén adornados o no sean aún más les da credibilidad. No dan lo que pide “el público”.

      El público, la devoción popular, querrían que se apareciese a sus jueces injustos (Pilatos, Caifás) para regañarlos o castigarlos, o a su madre, la Virgen, para consolarla. Pero los evangelios canónicos no recogen nada de eso.

      San Juan Pablo II predicó sobre eso en una catequesis en 1989.

      “Después de la resurrección, Jesús se presenta a las mujeres y a los discípulos con su cuerpo transformado, hecho espiritual y partícipe de la gloria del alma: pero sin ninguna característica triunfalista. Jesús se manifiesta con una gran sencillez. Habla de amigo a amigo, con los que se encuentra en las circunstancias ordinarias de la vida terrena. No ha querido enfrentarse a sus adversarios, asumiendo a actitud de vencedor, ni se ha preocupado por mostrarles su 'superioridad', y todavía menos ha querido fulminarlos. Ni siquiera consta que se haya presentado a alguno de ellos. Todo lo que nos dice el Evangelio nos lleva a excluir que se haya aparecido, por ejemplo, a Pilato, que lo había entregado a los sumos sacerdotes para que fuese crucificado (Cfr. Jn 19, 16), o a Caifás, que se había rasgado las vestiduras por la afirmación de su divinidad”.

      Las apariciones de Jesús en los Evangelios, reforzadas por la cita de Corintios, sin acumular triunfalismos ni escenografías impactantes, parecen dar más solidez a su credibilidad.

      Justin Bass concluye: “incluso desde la perspectiva de los estudiosos más escépticos, el peso del registro histórico testimonia que muchos individuos y grupos creyeron que habían visto a Cristo resucitado. Toda la evidencia de la que disponemos sugiere que su testimonio ocular es fiable y honesto. ¿Por qué no creerles?"

      P.J.Ginés, ReL

      Vea también    La Resurrección - Catequesis
      de San Juan Pablo II





      domingo, 17 de agosto de 2025

      9 motivos que alejan a la gente de la Iglesia, 9 cosas que no funcionan en las parroquias

       Padre Thomas hace una lista de cosas que no funcionan en la Iglesia alemana... y en otras

      "¿Qué impresión tendría un no creyente o de otra religión si participase en las discusiones de los consejos parroquiales?".

      “Tras treinta años de servicio, de repente lo dejo. Dejo mi actividad como párroco, dejo mi servicio activo en la diócesis de Münster. He pedido la dimisión y he abandonado el campo que ha configurado durante décadas mis días, mi vida, mi persona”. El padre Thomas Frings fue párroco de la ciudad de Münster, Alemania, explica el periodista Gelsomino del Guercio, en Aleteia. Y ahora ha decidido dejar la parroquia y tomar un tiempo de reflexión en un monasterio, desanimado por lo que él considera el “esfuerzo inútil” de una “pastoral esclerótica e inadecuada”.

      Tras su decisión, escribió un texto, “¡Correcciones de ruta!”, que difundió entre sus fieles, y un libro Così non posso più fare il parroco (Ancora editrice) en el que motiva cuidadosamente su decisión. Este libro se ha convertido en uno de los más vendidos en Alemania.

      Padre Thomas hace una lista de una serie de cosas que no funcionan en la Iglesia alemana, pero que pueden referirse a cualquier otra iglesia del mundo. Problemáticas que alejan a la gente y debilitan a la institución eclesiástica, haciéndola extraña a los ojos de muchas personas. Son estas:

      1) Basta de discusiones estériles en los consejos parroquiales

      Otro error que hace poco atractiva a la Iglesia son las discusiones que a menudo se repiten en los organismos parroquiales.

      “¿Qué impresión tendría un no creyente o una persona de otra religión si participase en las discusiones de los consejos parroquiales, en los que se negocian los lugares y horarios de nuestras celebraciones? Cuando se regatea una media hora antes o después, cuando se antepone el trabajo en el jardín, la transmisión deportiva, dormir hasta hartarse, tiempo libre, costumbres y comidas, antes que hablar del significado de la celebración de la muerte y resurrección de Jesús”.

      Padre Thomas se pregunta: “¿Cómo puede brotar de la misa luz y alegría, esperanza y convicción, cuando ya no es más importante que un desayuno tardío o que un partido de fútbol entre el Colonia y el Bayern de Munich? ¿Cuándo hemos olvidado que es la forma más alta y la fiesta suprema de nuestra fe? Mientras sigamos ofreciendo esta fiesta como cerveza agria y pongamos todos nuestros deseos por encima de ella, será una celebración triste. De hecho, a nadie le gusta la cerveza agria”.

      Protesta de unos 'feligreses' ante el obispo por el cambio de párroco

      2) Cambiar sí, pero sin herir sentimientos

      Una reflexión que el sacerdote alemán repite a menudo en su libro es que hoy a muchos sacerdotes les cuesta comprender el contexto en que se encuentran, y la distancia con sus fieles aumenta.

      “A veces participo en celebraciones litúrgicas al final de las cuales me pregunto si seguiría yendo a esa iglesia –observa Padre Thomas-. Al final de la misa me siento verdaderamente ‘despedido’ en el sentido literal de la palabra. A veces, aunque sea como fiel, salgo de la celebración eucarística y no sé si debería sentirme enfadado, triste o incluso afectado. No siempre esto depende del celebrante o de la homilía; a menudo depende del cuadro en su conjunto”.

      Si por ejemplo se quieren cambiar costumbres y tradiciones, antes de hacerlo hay que tener en cuenta la sensibilidad de los fieles.

      “Un compañero contó visiblemente conmovido que le hicieron una amable advertencia después de su primera misa en la parroquia. Un hombre se le acercó y le dijo: ‘Padre, en nuestra parroquia tiene que distribuir la comunión más despacio. Nosotros tomamos siempre mucho tiempo para comulgar”. La advertencia y su formulación decían mucho de la atmósfera que reinaba en la celebración eucarística y en la relación existente entre las personas de esa comunidad. Además, aquella advertencia cayó en un terreno dispuesto a recibirla”.

      3) La promesa bautismal no mantenida

      “Prometemos educar a nuestro hijo en la fe”. Quien haya participado una sola vez en un bautizo conoce esta frase. Y muchos la han pronunciado personalmente, de forma más o menos consciente.

      Hoy la crisis de la fe, sobre todo en los más jóvenes, depende mucho de la lejanía de las familias, que han arrinconado la promesa hecha en el bautismo. Dejar al hijo privado de educación cristiana animada por valores sanos es una de las plagas desencadenadas por la laicización de la sociedad.

      “Me encontré una vez ante una pareja que había dejado la iglesia –lamenta el Padre Thomas– e incluso con un padrino no bautizado. La pareja motivaba su deseo de bautizar al hijo sólo por la posibilidad de tener un sitio en el kínder y después poder ir a una escuela diocesana. No bauticé al niño, pero los padres encontraron a otro sacerdote, y quizás este encontró buenas razones que a mí se me escapaban”.

      El sacerdote piensa que una solución podría ser la de “introducir un catecumenado más largo”, para padres, padrinos y madrinas de los bautizandos. “Sería probablemente un camino, pero sólo funcionará si todas las parroquias lo siguen”.

      4) ¿Primera comunión? ¡Un show!

      Sobre los problemas de la ceremonia de la primera comunión, Padre Thomas pega duro. Hoy es cada vez más difícil transmitir a los niños la importancia del primer “encuentro” con el cuerpo de Cristo. Si además ese día se convierte para la familia en una carrera para darle al niño todos sus deseos, es imposible.

      “Reina en todas partes un gran nerviosismo. Se airea, se limpia y se adorna la sala del baile, se colocan carteles en sillas y bancos indicando que están reservados, se imprime el programa con el desarrollo de la ceremonia, se ponen banderitas en el camino de la entrada y en la fachada de la iglesia”.

      Después, sigue el sacerdote alemán, “llegan ellos, los pequeños protagonistas, por los que se hace todo este gasto de tiempo y dinero. Van vestidos como si fueran a un antiguo y prestigioso Gran Hotel, con vestidos y adornos de pequeños adultos”.

      A la luz de estas experiencias, el Padre Thomas propone otro modelo de preparación a la comunión: en una hora se explica a los niños la celebración eucarística; en otra hora se hacen las pruebas de la celebración y el domingo se hace la celebración. Y al final se invita a todos a seguir la catequesis como preparación posterior, en lugar de anterior, en forma de horas de grupo, tardes de estar juntos y participación en la eucaristía del domingo.

      Lamentablemente, las Primeras Comuniones son cada día más en muchos lugares una celebración social

      5) ¡Ayuda y comprensión a los esposos!

      La boda puede ser el momento para que los novios vuelvan a encontrar la fe. Y para que empiecen a vivir una nueva vida cristiana, quizás después de un periodo de “alejamiento” espiritual.

      Una ocasión que a menudo “queman” los propios sacerdotes. Porque a los novios no se les da a “conocer” a fondo el valor de lo que van a celebrar. Para hacer esto hay que comprender la historia de los que van a celebrar el sacramento.

      “Un día –cuenta– vino a mí una joven pareja que durante los estudios había redescubierto la fe. Me hablaron de esto y también del hecho de que los demás miembros de sus familias podían participar en la boda, pero no en una celebración eucarística. Además, para la pareja la comunión era demasiado importante como para que se diera a todos, cuando sus invitados no sabrían qué hacer con ella. Y, sin embargo, personalmente no querían renunciar a ella, porque formaba parte de su vida de fe. Por otra parte, no se podía excluir al resto de la familia de la celebración”.

      La solución fue muy sencilla. “Se celebró la boda como liturgia de la Palabra y después, tras irse los invitados, los recién casados se acercaron a recibir la comunión en la misa de la tarde. Para ellos fue la conclusión perfecta de la celebración de su boda. Para mí, un ejemplo que funciona. Hay que ser sinceros al principio y creativos al final”.

      6) Mal ejemplo

      El mal ejemplo que los responsables de las instituciones dan en el tema de la forma de vivir, de la ostentación, no puede sino alejar a la gente de la Iglesia. Y esto pasa también hoy.

      Escribe el padre Thomas: “Antes de administrar el sacramento de la confirmación, un obispo quiso dialogar en tono amistoso y con buena intención con los confirmandos. Les animó a preguntarle con sencillez todo lo que querrían preguntarle a un obispo. No había forma de que hablaran, y él dijo: ‘Soy uno de ustedes, pueden preguntarme todo’. Entonces, uno de ellos respondió: ‘Señor obispo, mientras vista así y venga en ese automóvil con chofer, usted no es uno de nosotros'”.

      7) Un verdadero “centro de servicios” para los fieles, y para los demás

      “Si veo a la iglesia como algo que tengo enfrente, entonces puedo desear algo de ella, exactamente como el cliente en el restaurante, ¡donde es el rey!”, explica el sacerdote alemán.

      “Se puede objetar que en la iglesia se habla con amor a las personas y que éstas no pueden venir con exigencias – concluye Padre Thomas – Efectivamente, esto no debería suceder nunca en lo relativo a los sacramentos, pero entre los dos extremos, de la petición y de la exigencia, hay un camino largo, y quienes se acercan deberían ser bienvenidos”.

      8) El error de desacralizar las iglesias

      El sacerdote cree que es un gran error desacralizar, a menudo con gran facilidad, lugares de culto históricos a los que la comunidad, o una parte de ella, se siente vinculada.

      “Aunque sea como signos de orientación y lugares de la memoria, no hay que minusvalorar las iglesias en la ciudad y en el campo –advierte padre Thomas en su libro– por ejemplo, en la isla de Mull en Escocia hay una aldea de pescadores encantadora y variopinta con tres iglesias. La primera se ha transformado en un restaurante fish-and-chips, la segunda en un supermercado que vende pizza para llevar y papel higiénico. Sólo la tercera sigue siendo una casa de Dios, aunque está cerrada de lunes a sábado”.

      “¿Cuántas iglesias tendremos aún que desacralizar –pregunta provocativamente el sacerdote– para llegar al momento en que las personas ya no relacionen el edificio iglesia con la imagen de la casa de Dios?”.

      9) Pocas vocaciones, mucha confusión

      Según Thomas Frings, una de las figuras que más desconfianza genera, en las últimas décadas, es la del seminarista. Ser sacerdote parece una empresa complicada, casi titánica. Sea por los vínculos tan duros, como el celibato y la promesa de obediencia, sea porque no es fácil definir el propio futuro en un contexto que se vacía de sacerdotes y de fe.

      “En 1980 –dice el sacerdote– empecé a estudiar teología, y en Münster éramos cuarenta seminaristas ese semestre. Éramos sólo la mitad respecto a veinticinco años antes, pero las perspectivas seguían siendo buenas: tres puestos de capellán durante cuatro años, después párroco. En las estructuras de entonces, era algo asumible. Quien empieza hoy a estudiar teología, probablemente ya no encontrará la estructura actual, y la nueva tendrá duración limitada”.

      “Hace treinta años –añade– la estima por esta vocación era aún muy alta. No se elegía por esto, al menos normalmente, pero la pérdida de consideración ciertamente no ayuda a estar motivado. No somos una empresa, pero ¿aconsejarían a un joven a formar parte de una empresa con estas perspectivas, y además con el celibato y la promesa de obediencia?”.

      ReL

      Vea también   Testimonios de fe y de conversión