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lunes, 21 de mayo de 2018

7 lecciones para la evangelización que se pueden extraer del exitoso estilo de Jordan Peterson

El profesor es temido por la izquierda radical y los seguidores de la ideología de género
7 lecciones para la evangelización que se pueden extraer del exitoso estilo de Jordan Peterson
Jordan Peterson ha logrado con sus mensajes y dialéctica
 que millones de personas hayan decidido dar la batalla cultural

Jordan Peterson es uno de los personajes de moda en este momento. Odiado por la izquierda radical, el feminismo victimista y los seguidores de la ideología de género, es a su vez admirado por aquellos que ven en él un ejemplo de valentía y falta de complejos necesaria para enfrentarse a las ideologías dominantes y a la corrección política.

Este profesor canadiense, que enseña Psicología en la Universidad de Toronto, se define como cristiano cultural y se hizo famoso en 2016 cuando anunció que no utilizaría los pronombres transgénero o neutros, exponiéndose a multas y castigos. En televisión ha llegado a dejar literalmente sin palabras a sus rivales y su libro 12 reglas para la vida se ha convertido en un superventas.

Con sus intervenciones en televisión, sus conferencias y su canal de Youtube, donde tiene un millón de suscriptores, ha logrado una efectividad enorme convenciendo a miles de jóvenes antes indiferentes o incluso abiertamente proLGTB o feministas. Y lo ha hecho mezclanco ciencia y religión, y citando la Biblia en numerosas ocasiones.



Jordan Peterson, el profesor universitario atacado por el lobby LGTBI por rechazar las normas que obligan a dirigirse a los transexuales según los dictados de la ideología de género, deja sin palabras a Cathy Newman del Channel 4
Pese a que no tiene por qué ser un ejemplo de católico, su defensa de la herencia cristiana occidental en este mundo posmoderno y su valentía ha provocado que de Jordan Petersonse puedan sacar algunos elementos comunicativos que pueden ser muy útiles si se aplican a la evangelización.

En Catholic Gentleman, Sam Guzman habla concretamente de 7 lecciones que se pueden extraer de este profesor y que pueden ser muy efectivas a la hora de atraer jóvenes ateos y nihilistas a la fe:

1. Contar historias
Peterson cuenta constantemente historias, y en muchísimos casos son narraciones bíblicas. Y además las respalda de manera muy detallada con ideas científicas y psicológicas. Utiliza las historias porque sabe que los seres humanos ven el mundo en formato narrativo.

Esta naturaleza narrativa ha estado siempre muy presente en la Iglesia, pero en los últimas décadas se ha ido perdiendo, para centrarse en aspectos más racionales y dejando a un lado las historias. Por ello, los católicos deben aprender de nuevo a saber utilizar el poder de estas narraciones, porque bien pertrechada con argumentos puede mover el corazón de manera mucho más efectiva.

2. Enseñar reglas
En la sociedad actual, pero también se da en el seno de la Iglesia, se consideran las reglas y las normas como algo negativo, coercitivo. Sin embargo, este canadiense ha triunfado mundialmente con un libro que habla precisamente de normas, donde argumenta que son necesarias para el florecimiento de la persona.

Precisamente, la Iglesia siempre ha enseñado que las reglas no son algo incorrectos. Cabe recordarlo y eliminar estos prejuicios. El ser humano necesita unos límites y como decía Chesterton a veces las reglas de la Iglesia, ya sean dogmáticas o meramente prácticas, son como las paredes de un patio de juegos. A veces pueden sentirse limitados pero su fin es nuestro crecimiento, desarrollo y felicidad. Y esto debe reivindicarlo la Iglesia, no esconderlo o eliminarlo.



3. Llamar a las personas a cargar su cruz
En el mundo hay sufrimiento, y todas las personas sin excepción pasan por él. El cristianismo siempre ha abogado por afrontar este sufrimiento, convirtiéndose así en una forma de santificación y salvación. El mundo secularizado, sin embargo, huye del sufrimiento y de la cruz, lo cual se nota en leyes como la del aborto, eutanasia, divorcio… Y también en la Iglesia se corre el riesgo de sucumbir y unirse a esta huida.

Para Jordan Peterson la cruz es un elemento central en su argumentario. Enseña que en la vida hay sufrimiento y que el mejor camino es abrazarlo con valentía. Él cree que la fe que vale de verdad es la que se que vive. Por ello, su mensaje interroga a tantos jóvenes educados en el “pare de sufrir”.

4. Elegir confrontar, no acomodarse
La Iglesia Católica se ha caracterizado durante la historia por enfrentarse sin miedo a las falsas ideologías del mundo. Pero la tentación de acomodarse y congraciarse con el mundo está también muy presente.

Sin embargo, Peterson no tiene miedo a confrontar. Su fama, precisamente, se la ganó por sus críticas públicas a la ideología de género. En lugar de capitular se enfrentó con valentía a la injusticia. Y a partir de ahí muchos se han ido uniendo a él. Si la Iglesia confronta se ganará poderosos enemigos pero muchos también se unirán a ella. El camino más fácil pasaría por acomodarse y no hacer ruido. Pero las consecuencias de esto son ya sabidas.

5. Utilizar símbolos y la belleza artística para comunicar
El profesor canadiense tiene como uno de sus principales vídeos uno titulado “Por qué necesitamos el arte en nuestra vida”. Según él, es necesaria la belleza para mostrar la trascendencia. En sus conferencias suele incluir la explicación de un símbolo de alguna religión, de una obra de arte o literaria. Estos símbolos tienen, a su juicio, una poderosa habilidad para comunicar la verdad.

“La belleza salvará al mundo”, decía Dostoyevski en El idiota. Pero muchos católicos consideran que la belleza no es un elemento central sino superfluo. Hay abundantes testimonios que cuentan que han llegado a la fe precisamente descubriendo esta belleza, por lo que hay que colocarla en un elemento más central.


Un grupo feminista radical, intentando boicotear una conferencia de Peterson que estaba abarrotada de jóvenes dispuestos a escucharle

6. Integrar la ciencia
Peterson respalda sus historias y sus ideas filosóficas con una convincente evidencia científica. Es un maestro a la hora de sintetizar ideas profundas con la psicología y las ciencias naturales.

La Iglesia, pese a la leyenda negra, ha sido históricamente uno de los mayores patrocinadores de la investigación científica, pero existe el riesgo de segregar lo natural y lo sobrenatural, cuando lo que se necesita es integrar ambos, mostrando por ejemplo que lo que dice la neurociencia o la física en la actualidad se corresponde con las enseñanzas que la Iglesia ha defendido en su historia.

7. Hablar con pasión
El intelectual canadiense es cautivador y persuasivo en sus intervenciones porque habla con profunda pasión sobre sus ideas. Al escucharlo, se puede decir que siente lo que dice. En un mundo donde reina la cobardía intelectual y en el que creer cualquier cosa dogmáticamente es un pecado, ese fervor seguro es un poderoso signo de contradicción.

Para ser evangelistas efectivos, hay que creer en lo que se dice y comunicarlo con pasión. El catolicismo no es simplemente una idea entre muchas: se debe creer con confianza hasta el punto de estar dispuestos a sufrir y morir por ello si fuera necesario. Mártir significa testimonio, y los mártires son los últimos evangelistas (son la semilla de la Iglesia) porque dan testimonio de la realidad de Cristo con sufrimiento y sangre.


J. Lozano / ReL



martes, 26 de septiembre de 2017

Jordan Peterson, el profesor azote de la ideología de género que llama a plantar cara al neomarxismo


Sus vídeos tienen 150 millones de visitas y es odiado por feministas, LGTB y marxistas

Jordan Peterson, el profesor azote de la ideología de género que llama a plantar cara al neomarxismo
Jordan Peterson, discutiendo con un grupo de activistas LGTB en la universidad

Jordan Peterson está en la primera línea de batalla de la “guerra cultural”
 que vive el mundo actual. Este profesor canadiense se ha convertido en 
un referente de un movimiento que se rebela contra ideologías que 
cercenan la libertad de expresión y que pasan por encima de las 
verdades científicas. Y lo hace con conferencias o 
directamente echándose a la calle.

Su alineamiento contra la “dictadura de lo políticamente correcto” le
 está granjeando grandes problemas personales y laborales pero gracias
 a su implicación se ha convertido en la voz de millones de personas 
que se sienten silenciados y atacados por la ideología de género 
y el neomarxismo cultural.

Sus planteamientos están teniendo gran repercusión
Prácticamente sin buscarlo, sus vídeos en Youtube superan los 150
 millones de visionados, en un canal en el que tiene más de 400.000 
suscriptores. Y todo ello a pesar de que ha tenido que vencer la censura
 que ha sufrido este canal de vídeos y de Google.

Aunque no tiene miedo y está presente en grandes frentes, el más grande es el del género, en el que además su enemigo es el más fuerte.  Peterson es licenciado en Ciencias Políticas y doctor en Psicología. Tras ser profesor asociado en Harvard ahora es titular en la Universidad de Toronto.


Peterson, durante una intervención en la calle a favor de la libertad de expresión, amenazada por la dictadura de género.

En esta universidad está en la actualidad en la cuerda floja. Ha sido dos veces advertido por escrito de que sería despedido tras anunciar que se negaría a usar los pronombres de género para dirigirse a estudiantes y profesores que no se identifican con su sexo biológico y que ahora es obligatorio por ley en Canadá tras la aprobación de la ley C-16.

No hay que ceder a los "neomarxistas posmodernistas"
Él defiende su libertad de expresión y no teme las consecuencias: “No voy a ceder el territorio lingüístico a los neomarxistas posmodernistas”, afirma en una entrevista en The Spectator.

De hecho, él no está en contra de los transgénero, tal y como le acusan, sino de la imposición de una ideología que vulnera sus derechos. El propio Peterson asegura que él no tendría problemas en utilizar el pronombre de una persona en particular, pero si se lo pide esa persona, no por imposición del Estado.

Hombres y mujeres son diferentes
Grupos de izquierda, feministas y LGTB le tienen en su punto de mira precisamente porque afirma en primer lugar que hombre y mujer son diferentes. Y por otro lado por su oposición al principal argumento de la ideología de género, de que el “sexo” es una construcción social que no tiene nada que ver con la biología.

Este mediático experto asegura que las mujeres difieran sistemáticamente de los hombres en la mayoría de los cinco grandes rasgos de personalidad identificados por los investigadores psicométricos y que son apertura, neuroticismo, conciencia, extraversión y tolerancia.

Estos rasgos tienen definiciones técnicas más precisas que el significado que se suele dar a ellos ocasionalmente. Para Peterson, “estos rasgos no son socioculturales. La evidencia es muy clara”. Afirma, por ejemplo, que las mujeres destacan más en la tolerancia- intentar que todos se lleven bien, evitar el conflicto, la compasión, la educación y el auto-sacrificio así como en el neuroticismo.



Defender estas tesis le ha causado grandes problemas, también en el mundo académico. “Las humanidades en las universidades se han vuelto incomprensiblemente superficiales y corruptas de múltiples maneras”, afirma.
En su opinión, en la sociología “enmascaran su completa ignorancia de la ciencia al afirmar que la ciencia es sólo otro modo de conocer y que es privilegiada dentro de la estructura del patriarcado eurocéntrico opresor. Es espantoso, no estamos teniendo una discusión inteligente, estamos teniendo una discusión ideológica”.

La locura de lo políticamente correcto
“Los estudiantes, en vez de ser ennoblecidos en la apropiada, los últimos vestigios de estructura son despojados de ellos por el postmodernismo y el neomarxismo, que lo define todo en términos de relativismo y poder”, agrega.

"Las universidades en los Estados Unidos incluso organizan policía del pensamiento bajo la forma de 'Bias Response Teams [Equipos de respuesta a denuncias de discriminación]' que informan y llevan a cabo 'evaluaciones de impacto' cuando hay un 'incidente discriminatorio' (que puede ser 'intencionado o no intencionado'). Esto ha ido demasiado lejos. Hay que pararlo antes de que sea imposible hacerlo", afirmaba en otra entrevista.

Y en su opinión, lo que está ocurriendo es parte “de la locura de lo políticamente correcto que amenaza con engullir nuestra cultura".

Su defensa de la libertad tiene un precio. Insultos, grandes discusiones, amenazas de activistas trans. “Estoy muy disgustado por las críticas, muy, muy molesto. Pero sé cuáles son las consecuencias de no involucrarme en el conflicto y esas consecuencias son peores”.

Viendo las estadísticas de su público en Youtube entiende a quien está protegiendo de la ideología de género. El 90% de su audiencia son varones. “Los niveles de estrés de estrés de estos hombres son muy altos. Les estoy diciendo algo que necesitan desesperadamente escuchar”.