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domingo, 24 de diciembre de 2023

Manual de combate para nuestra época


Álex Rosal, director de Religión en Libertad, acaba de publicar 'Despierta y combate a los bárbaros que arruinan tu vida', un auténtico manual de combate para las batallas culturales por la civilización cristiana.

 

Álex Rosal, periodista y editor, lleva toda la vida inmerso en eso que algunos llaman “guerra cultural”. Álex es cristiano y -desde sus convicciones- dirige una mirada crítica e inteligente al panorama cultural y político actual para denunciar las tendencias de fondo que rompen con la mejor tradición humanista de matriz cristiana poniendo en peligro el compromiso colectivo con la libertad y los derechos humanos. A estos efectos ha promovido iniciativas como Alfa y Omega, el suplemento religioso del diario ABC, las editoriales Libros Libres, Voz de Papel y Buenas Letras y el portal digital Religión en Libertad que dirige actualmente.

Ahora publica Despierta y combate a los bárbaros que arruinan tu vida  (Libros Libres, 2023, 283 págs.).

El libro comienza con un diagnóstico: “Lo que nos pasa es que seguimos sin enterarnos de que estamos inmersos, desde hace décadas, en una guerra cultural… y que la estamos perdiendo (…). En esta nueva guerra, el campo de batalla es el mundo de la cultura y de la opinión pública” (págs. 20-21).

Y concluye con una invitación a la responsabilidad personal: “Antes de que el infierno se haga presente en nuestras vidas, tenemos la posibilidad de revertirlo. Da igual lo pequeño o insignificante que te consideres. No importa que estés sin blanca o si eres rico. Tampoco si eres demasiado joven o muy mayor. Nada de ello importa. Lo crucial, lo definitivo (…) es que gente corriente como tú y como yo (…) demos un paso al frente y hagamos un pequeño gesto de dignidad. Y que la suma de esos pequeños gestos se convierta en un verdadero movimiento de resistencia que logre vencer a los bárbaros en esta guerra cultural (…) No hace falta mucho más. Sólo tomar conciencia de lo que nos pasa; dar un paso al frente y hacer un gesto de dignidad” (págs. 275-276).

'Despierta y combate a los bárbaros que arruinan tu vida' de Álex Rosal.

Este libro consta de 135 textos breves (entre una y tres páginas) que pueden leerse de forma autónoma, pues tienen sustancialidad cada uno de ellos; y que vienen agrupados en 23 epígrafes que los ordenan temáticamente. Cabe una lectura consecutiva o la consulta puntual del tema que en cada momento interese al lector. Además, muchos de los temas tratados se complementan con un código QR que permite acceder a más recursos e información.

En la primera parte del libro el autor va analizando paso a paso, y siempre con ejemplos muy de actualidad. las técnicas de deconstrucción de la tradición cultural de Occidente que se usan hoy: la autocensura promovida a través de lo políticamente correcto y los delitos de odio, la creación de pánico y alarmismo apocalíptico, el control social digital, la manipulación del lenguaje, la reescritura del pasado, el control de la prensa a través de la publicidad institucional, etc. (págs. 38 a 177).

En la segunda parte, Alex Rosal desgrana, ejemplo a ejemplo, cómo romper esa telaraña que nos va envolviendo suave y coactivamente (págs. 178 y ss.) proporcionando así ideas y ejemplos de cómo afrontar esta guerra cultural.

Concluye el libro (págs. 238 y ss.) con una defensa de la existencia de medios de comunicación libres, no dependientes del poder político y económico que cercenen su libertad. Propone -y estoy de acuerdo- cerrar todos los medios de comunicación, radios y teles públicos que cuestan una millonada y generan competencia desleal y manipulación habitual; y suprimir también la publicidad institucional que se usa para comprar lealtades mediáticas. Y pone el ejemplo de algunos medios libres auténticamente porque solo se financian con las aportaciones de sus lectores y de gente interesada en la libertad sin otros intereses.

Entre esos ejemplos, nuestro autor no cita el medio que él mismo dirige, Religión en Libertad, que es un ejemplo admirable de medio independiente con muy buena información sobre cuestiones religiosas y culturales de actualidad. Por ejemplo, para mí y durante años ha sido la más completa fuente de información en castellano sobre los temas de género en todo el mundo. Me parece de justicia subsanar la omisión de autopublicidad en que incurre el autor, poniendo de manifiesto que Álex Rosal y Religión en Libertad son todo un ejemplo de conciencia crítica de nuestra época y de cómo se puede luchar contra los nuevos bárbaros con el poder de la palabra, la razón y la verdad.

Un libro para tener en la biblioteca y consultar con frecuencia.

Benigno Blanco, ReL

Vea también     El Combate espiritual

















martes, 21 de enero de 2020

Agente antiterrorista y católico, ahora triunfa en Hollywood: «La más grande es la guerra cultural»

Tim Clemente, padre de nueve hijos, dejó el FBI y ahora dirige una productora

Tim Clemente ahora libra nuevas batallas en la "guerra cultural" que se produce cada día en Hollywood
Tim Clemente ahora libra nuevas batallas en la "guerra cultural"
que se produce cada día en Hollywood

Tim Clemente es un católico convencido. Casado y padre de nueve hijos, uno de ellos adoptado, este estadounidense afirma que en el mundo en el que le toca vivir está luchando en una guerra importante, la gran “batalla cultural”. Y la libra en uno de los escenarios más complicados, la industria del entretenimiento de Hollywood, donde con su productora asesora y crea guiones para series y películas donde intenta dejar la impronta de un mensaje positivo, familiar y con un trasfondo de los valores católicos que él intenta vivir día a día.
Habla de guerra una persona que es considerada un héroe estadounidense y que sabe muy bien lo que es un conflicto. Antes de aterrizar en Hollywood, donde llegó por casualidad, Clemente fue un experimentado agente especial del FBI llegando a infiltrarse en cárteles de la droga colombianos. Más tarde fue enviado como experto en antiterrorismo por todo el mundo. El 11-S fue el agente encargado del atentado del avión que se estrelló en el Pentágono. 
A la vanguardia en la lucha antiterrorista
“Respondí a incidentes terroristas ya fueran sospechosos o reales en EEUU y Europa, Oriente Medio y África. Estuve en Bosnia y en los Balcanes por un intento de atentado con bomba, y pasé mucho tiempo en Irak, África oriental y otras zonas de Oriente Medio”, afirmaba Tim Clemente a Catholic Stand.
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Tim, junto a su mujer y algunos de sus hijos durante el campo de trabajo católico al que acuden cada año
Este exagente, que también fue instructor de los SWAT y experto francotirador, afirma que durante su etapa en la lucha antiterrorista pasó “mucho tiempo dando vuelta por todos los puntos críticos”.
Este trabajo de servicio a su país no fue sencillo para Tim, pues le robaba mucho tiempo para disfrutar con su mujer y sus nueve hijos. “A veces me encontraba con mis hijos al borde de la carretera camino al aeropuerto para ir a algún destino. Otras veces, tenía menos de una hora para ir de un vuelo a otro”, recordaba.
Aún estando en Irak era el encargado de supervisar que veían sus hijos
Pero una cosa tenía clara. Su familia era lo más importante en su vida y la educación de sus hijos era primordial pese a que en aquel momento tuviera que estar fuera de casa mucho tiempo. Afirma que tenía un teléfono aparte sólo para su familia, así que si sonaba sabía que era o su esposa o sus hijos.
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Una curiosidad que relata y que luego tuvo importancia en su devenir profesional es que Tim era el encargado de supervisar las películas para la familia. La regla era que si alguno de los hijos quería ver una nueva película o programa de televisión tenían que obtener el permiso de su padre.
Tim Clemente explica que a través de páginas especializadas consultaba la edad recomendad, el tipo de contenido, si era adecuado o no, la sexualidad, etc. “No importaba en qué parte del mundo estuviese, antes de que uno de mis hijos fuera al cine siempre era mi responsabilidad dar permiso. Recibí llamadas mientras estaba en un cráter de bomba en Irak preguntando: ‘Papá, ¿puedo ver esta película?’”.
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Su vida católica y su llegada a Hollywood
Además, desde hace más de veinte años tanto el matrimonio como todos los hijos participan en verano en un campo de trabajo católico en el que realizan labores de las que luego se favorecen instituciones que ayudan a los demás. Este lugar, en el que hay misa cada día a las seis de la mañana, y la Adoración ocupa un lugar central, se ha convertido en toda una tradición para la familia Clemente, e incluso los hijos que están ya en la universidad no dudan en dedicar sus vacaciones a esta buena obra.
Su llegada a Hollywood fue casi casual. Su hermano Jim, también exagente del FBI, asesoró en una ocasión al actor Mandy Patinkin para su papel en la serie Mentes Criminales. “Mandy quedó fascinado con las historias que contó mi hermano, aceptó el papel y Jim se convirtió en un consultor no oficial de la serie”, afirma Tim.
El enfoque que Jim realizaba del FBI gustó mucho a la cúpula policial y le animaron a seguir adelante. Fue en este punto donde su hermano pidió a Tim que le acompañase en esta aventura debido a su enorme experiencia tanto en la persecución de criminales, narcotraficantes y terroristas.
Una oportunidad para seguir haciendo el bien
Así fue como con el tiempo empezaron a asesorar y a escribir guiones para NCIS, Mentes Criminales, The Unit y otras series y programas, lo que llevó a ambos hermanos a crear su propia productora XG Productions.
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Tim Clemente, segundo por la derecha, junto a varios de los protagonistas de la serie Mentes Criminales, y a su hermano Jim, segundo por la izquierda
En este punto, su fe católica resultó fundamental para realizar esta labor en Hollywood. El hecho de ser padre de familia numerosa y de haber sido él el que filtrase los contenidos que podían ver también fue otro elemento clave.
Tim se percató de que como asesor, guionista y productor tenía ahora una oportunidad de ser una fuerza para el bien, aunque actuaría como en su trabajo antiterrorista: de manera sutil. Creía poderosamente que los medios de comunicación tienen un poder enorme para transmitir valores, aunque en buena parte negativos. En un Hollywood que ha perdido el norte él quería reforzar los valores positivos que apoyan la fe, la familia, la vida y también el sacrificio. Se convirtió en su misión.
La gran "guerra cultural"
“He estado en zonas de guerras como Irak y, sin embargo, creo que la más grande es la guerra cultural”. Y dice esto porque cree que “mucho de los que sale de Hollywood” pretende destruir la cultura.
Pone el ejemplo de una de sus series, Blue Bloods (Familia de Policías), una serie policiaca con la que querían enviar un mensaje cultural positivo. “Lo que se muestra en Blue Bloods es estadounidenses normales, haciendo cosas como reunirse para cenar y pasar tiempo con familias muy unidas. La oración no es algo de lo que haya que burlarse o despreciar, y en ese programa no se da. Los personajes tienen pruebas y tribulaciones y no son perfectos, pero al menos no retratan el mal como el bien y el bien como el mal”.
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Los católicos deben ser ejemplos a seguir
En su nuevo trabajo en Hollywood, especializado en el ámbito de contenido policial, “no escribo películas católicas como Las Campanas de Santa María, lo que hago es escribir películas que la persona promedio vería”. Familias normales que pasan tiempo juntas, que son fieles y resuelven sus problemas. Este es su perfil y en el Hollywood actual es una oportunidad para difundir un mensaje positivo y moral para una audiencia más amplia. En su opinión, “hay un verdadero anhelo y deseo por contenido de este tipo.
Tim afirma que los católicos están llamados hoy a ser “contraculturales” y a anunciar el Evangelio, también a través de estas virtudes católicas, cada uno en los ámbitos en los que vive y se mueve.
"No me importa cuál es tu trabajo. Una esposa, una secretaria, un CEO, un oficial de policía, o lo que sea, ser un buen ser humano es lo que importa. Hay demasiados modelos a seguir para lo contrario. Ser un buen ser humano es cada vez más difícil. Tenemos que ser ejemplos para los demás”, afirmaba.
Javier Lozano / ReL

Vea también: La cultura del mal


martes, 26 de septiembre de 2017

Jordan Peterson, el profesor azote de la ideología de género que llama a plantar cara al neomarxismo


Sus vídeos tienen 150 millones de visitas y es odiado por feministas, LGTB y marxistas

Jordan Peterson, el profesor azote de la ideología de género que llama a plantar cara al neomarxismo
Jordan Peterson, discutiendo con un grupo de activistas LGTB en la universidad

Jordan Peterson está en la primera línea de batalla de la “guerra cultural”
 que vive el mundo actual. Este profesor canadiense se ha convertido en 
un referente de un movimiento que se rebela contra ideologías que 
cercenan la libertad de expresión y que pasan por encima de las 
verdades científicas. Y lo hace con conferencias o 
directamente echándose a la calle.

Su alineamiento contra la “dictadura de lo políticamente correcto” le
 está granjeando grandes problemas personales y laborales pero gracias
 a su implicación se ha convertido en la voz de millones de personas 
que se sienten silenciados y atacados por la ideología de género 
y el neomarxismo cultural.

Sus planteamientos están teniendo gran repercusión
Prácticamente sin buscarlo, sus vídeos en Youtube superan los 150
 millones de visionados, en un canal en el que tiene más de 400.000 
suscriptores. Y todo ello a pesar de que ha tenido que vencer la censura
 que ha sufrido este canal de vídeos y de Google.

Aunque no tiene miedo y está presente en grandes frentes, el más grande es el del género, en el que además su enemigo es el más fuerte.  Peterson es licenciado en Ciencias Políticas y doctor en Psicología. Tras ser profesor asociado en Harvard ahora es titular en la Universidad de Toronto.


Peterson, durante una intervención en la calle a favor de la libertad de expresión, amenazada por la dictadura de género.

En esta universidad está en la actualidad en la cuerda floja. Ha sido dos veces advertido por escrito de que sería despedido tras anunciar que se negaría a usar los pronombres de género para dirigirse a estudiantes y profesores que no se identifican con su sexo biológico y que ahora es obligatorio por ley en Canadá tras la aprobación de la ley C-16.

No hay que ceder a los "neomarxistas posmodernistas"
Él defiende su libertad de expresión y no teme las consecuencias: “No voy a ceder el territorio lingüístico a los neomarxistas posmodernistas”, afirma en una entrevista en The Spectator.

De hecho, él no está en contra de los transgénero, tal y como le acusan, sino de la imposición de una ideología que vulnera sus derechos. El propio Peterson asegura que él no tendría problemas en utilizar el pronombre de una persona en particular, pero si se lo pide esa persona, no por imposición del Estado.

Hombres y mujeres son diferentes
Grupos de izquierda, feministas y LGTB le tienen en su punto de mira precisamente porque afirma en primer lugar que hombre y mujer son diferentes. Y por otro lado por su oposición al principal argumento de la ideología de género, de que el “sexo” es una construcción social que no tiene nada que ver con la biología.

Este mediático experto asegura que las mujeres difieran sistemáticamente de los hombres en la mayoría de los cinco grandes rasgos de personalidad identificados por los investigadores psicométricos y que son apertura, neuroticismo, conciencia, extraversión y tolerancia.

Estos rasgos tienen definiciones técnicas más precisas que el significado que se suele dar a ellos ocasionalmente. Para Peterson, “estos rasgos no son socioculturales. La evidencia es muy clara”. Afirma, por ejemplo, que las mujeres destacan más en la tolerancia- intentar que todos se lleven bien, evitar el conflicto, la compasión, la educación y el auto-sacrificio así como en el neuroticismo.



Defender estas tesis le ha causado grandes problemas, también en el mundo académico. “Las humanidades en las universidades se han vuelto incomprensiblemente superficiales y corruptas de múltiples maneras”, afirma.
En su opinión, en la sociología “enmascaran su completa ignorancia de la ciencia al afirmar que la ciencia es sólo otro modo de conocer y que es privilegiada dentro de la estructura del patriarcado eurocéntrico opresor. Es espantoso, no estamos teniendo una discusión inteligente, estamos teniendo una discusión ideológica”.

La locura de lo políticamente correcto
“Los estudiantes, en vez de ser ennoblecidos en la apropiada, los últimos vestigios de estructura son despojados de ellos por el postmodernismo y el neomarxismo, que lo define todo en términos de relativismo y poder”, agrega.

"Las universidades en los Estados Unidos incluso organizan policía del pensamiento bajo la forma de 'Bias Response Teams [Equipos de respuesta a denuncias de discriminación]' que informan y llevan a cabo 'evaluaciones de impacto' cuando hay un 'incidente discriminatorio' (que puede ser 'intencionado o no intencionado'). Esto ha ido demasiado lejos. Hay que pararlo antes de que sea imposible hacerlo", afirmaba en otra entrevista.

Y en su opinión, lo que está ocurriendo es parte “de la locura de lo políticamente correcto que amenaza con engullir nuestra cultura".

Su defensa de la libertad tiene un precio. Insultos, grandes discusiones, amenazas de activistas trans. “Estoy muy disgustado por las críticas, muy, muy molesto. Pero sé cuáles son las consecuencias de no involucrarme en el conflicto y esas consecuencias son peores”.

Viendo las estadísticas de su público en Youtube entiende a quien está protegiendo de la ideología de género. El 90% de su audiencia son varones. “Los niveles de estrés de estrés de estos hombres son muy altos. Les estoy diciendo algo que necesitan desesperadamente escuchar”.