Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Legalización. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Legalización. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de septiembre de 2020

¿Por qué no es bueno legalizar la eutanasia? 10 razones



Comienza en España el trámite parlamentario para aprobar una ley para la despenalización de la muerte asistida

España comenzó ayer, en el Parlamento, el trámite necesario para la futura aprobación de una ley de Eutanasia que regula la llamada «muerte digna». La proposición de ley que ayer pasó el trámite parlamentario muestra que podrán solicitarla aquellos que sufran «una enfermedad grave e incurable» o, en su caso, «crónica e invalidante», que provoque un sufrimiento «intolerable».
Ofrecemos dentro del debate, los argumentos que Forum Libertas ofrecía durante la propuesta hace años del partido Esquerra Republicana de Catalunya para legalizar la eutanasia. En aquél momento la votación fue mayoritariamente en contra. Ahora la aritmética parlamentaria ha cambiado, pero no la argumentación y los sólidos argumentos para posicionarse en contra de esta legislación.
¿Por qué no es bueno legalizar la eutanasia?
1- La eutanasia legal favorece una “pendiente peligrosa” en contra del derecho a la vida en otros campos.
En Holanda la eutanasia se aplica no ya a enfermos, sino simplemente a gente que no quiere vivir, como el senador socialista octogenario Brongersma, que pidió y logró ser “finalizado” no porque estuviese enfermo o deprimido, sino porque estaba cansado de vivir.
Se calcula que en Holanda se dejan morir a unos 300 bebés al año por nacer con minusvalías y hay casos (en este país rico)de negar la implantación de marcapasos a mayores de 75 años; la eutanasia favorece otras actuaciones de”eliminación de los inútiles”.
2- La eutanasia empeora la relación médico-paciente e incluso la relación paciente-familiares
¿Queda algún margen para que los enfermos, ancianos o incapacitados, sigan manteniendo aquella plena confianza en quienes, hasta ahora, tenían por obligación —casi sagrada— procurar la sanación de sus dolencias? ¿Quién impondrá a la víctima potencial el deber de confiar en su verdugo? ¿Quién podrá devolver a los enfermos holandeses su sentimiento de fiducia en la clase médica? ¿Y cómo confiar en que el médico va a esforzarse por mi vida si mis parientes presionan en un sentido contrario?
3- La eutanasia desincentiva la inversión en cuidados paliativos y en tratamientos para el dolor
De 1995 a 1998 Holanda apenas invirtió en cuidados paliativos; sólo a partir de 1998 ha invertido en cuidados paliativos, pero presentados siempre como una alternativa más, siendo la eutanasia la más apoyada desde las instituciones e incluso por parte de la sociedad. Se tiende a pensar que si tratar el dolor con cuidados paliativos es caros, hay que fomentar la opción barata: matar el enfermo.
4- La eutanasia pervierte la ética médica que desde Hipócrates se ha centrado en eliminar el dolor, no en eliminar el enfermo
Los médicos insisten en que la eutanasia, como el aborto, no son actos médicos, ya que el fin de la medicina es curar, y si no se puede curar al menos mitigar el dolor, y en todo caso atender y acompañar. La eutanasia no cura nada. Los médicos que entran en una mentalidad eutanásica la incorporan a toda su visión profesional y olvidan a Hipócrates. Es significativo que el primer régimen que instaura la eutanasia desde del viejo paganismo romano es la Alemania nazi… y sólo dos estados por ahora se han apuntado a la eutanasia.
5- La eutanasia no es solicitada por personas libres, sino casi siempre por personas deprimidas, mental o emocionalmente transtornadas
Cuando uno está sólo, anciano, enfermo, paralítico tras un accidente… es fácil sufrir ansiedad y depresión que llevan a querer morir. En un país sin eutanasia, los médicos y terapeutas se esfuerzan por curar esta depresión, devolver las ganas de vivir y casi siempre tienen éxito si el entorno ayuda. Por el contrario, en un país con eutanasia, en vez de esforzarse por eliminar la depresión se tiende a eliminar al deprimido “porque lo pide”.
6- La eutanasia no es un derecho humano, no está recogido en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, por ejemplo
Según el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el caso de Dianne Pretty en el año 2002,no existe el derecho a procurarse la muerte, ya sea de manos de un tercero o con asistencia de autoridades públicas. El derecho a la autonomía personal no es superioraldeber de los Estados de amparar la vida de los individuos bajo su jurisdicción.
7- La eutanasia, como el suicidio, es contagiosa
Una vez una persona deprimida se suicida, otras personas deprimidas de su entorno pueden copiar su comportamiento con más facilidad. Esto es así en suicidios con o sin asistencia, lo cual incluye la eutanasia.
8- La eutanasia dificulta el trabajo de los terapeutas que trabajan con minusválidos, deprimidos, enfermos…
Las personas que ayudan a otros a vivir con una grave minusvalía o en duras circunstancias ven su trabajo saboteado por la otra opción, la eutanasia, que legalizada aparece con atractiva insistencia como una salida fácil para el enfermo.
9- La eutanasia tenderá a eliminar a los más pobres y débiles
Como el aborto, la eutanasia tenderá a hacerse especialmente accesible y promocionada entre las clases económicamente más débiles, los grupos étnicos desfavorecidos, etc… Al desatenderse la oferta en cuidados paliativos, éstos serán un lujo sólo para gente con medios adquisitivos.
10- La eutanasia legal no impedirá las eutanasias ilegales, sino que las potenciará
Como en el caso del aborto, aprobar una ley que permite la eutanasia “con todos los controles que haga falta” no impedirá que se extienda el fraude de ley, los permisos escritos sin examinar al paciente, la laxitud en la aplicación de la ley y el fraude de ley generalizado.
Alvaro Real, Aleteia


Vea también  Eutanasia, Análisis de la Realidad






domingo, 12 de marzo de 2017

Policía de Uruguay: Legalización de la marihuana aumentó narcotráfico y crimen




Resultado de imagen de Policia Uruguay legalización marihuana

 Luego de las declaraciones de la Policía de Uruguay que reconoció que la ley de marihuana vigente desde 2013 ha aumentado el narcotráfico y la criminalidad, el diputado del Partido Nacional, Carlos Iafigliola, expresó que seguirán "combatiendo esta mala ley, y otras que atentan contra la familia y la vida, hasta que caiga".

El 7 de marzo el Director Nacional de Policía de Uruguay, Mario Layera, en el programa La Mañana de radio El Espectador, afirmó que en 2016 el país registró “los más altos niveles de incautación históricos de marihuana”.

Con lo anterior, explicó Layera, se comprueba el aumento de la tasa de delincuencia y homicidios, sobre todo por la lucha de territorios por parte de los grupos narcotraficantes.

De acuerdo a los datos entregados por la Brigada de Narcóticos local, la droga más incautada en 2016 fue marihuana, con una confiscación de 4.305 toneladas hasta el 18 de diciembre (2.52 toneladas en 2015), seguida de la cocaína con 144.4 kilos.

En 2013, el entonces Presidente de Uruguay, José Mujica, aprobó la ley que regula el cultivo, distribución, venta y consumo del cannabis (marihuana) con el argumento de que este “experimento sociopolítico” iba a combatir el narcotráfico.

La ley permite la producción de marihuana en el sector privado bajo control estatal, el cultivo hogareño para autoconsumo, la formación de clubes de siembra cooperativa y la venta en farmacias. Este último punto aún no se ha implementado debido a problemas logísticos.

El diputado Iafigliola conversó con ACI Prensa y sobre el tema dijo que los números demuestran que "la ley no sirvió, para nada frena la delincuencia, al contrario la agrava". Es "una muy mala ley que ha tenido varias dificultades de regulación e instrumentalización".

Lo que lograron con la aprobación en 2013, dijo Iafigliola, fue "transmitir el mensaje de que si es legal no debe ser tan malo. Entonces se liberalizó el consumo y la sociedad y la juventud sobre todo, quedó mucho más expuesta".

El diputado aseguró que debido a que no se ha implementado la venta en las farmacias "están teniendo varios problemas" con la gran cantidad de plantaciones en manos del Estado y de particulares.

"No encuentran canales de distribución" por lo tanto, "hay una producción de marihuana que anda por ahí, no se sabe dónde, pero anda por ahí", sostuvo el diputado.

"Una ley de este tipo no soluciona nada. Si querían frenar el ingreso de sustancia y el avance de la drogadicción debían colocar medidas represivas y restrictivas, no facilitando cosas como éstas".

"Esta es una muy mala ley que junto con otras que impulsó Mujica como la de aborto que atenta contra la vida, la integridad física de quienes vivimos aquí y la familia; seguiremos combatiendo hasta que caiga y lo que se haga realmente sea represión y mayores cuidados".

También te puede interesar:


¿Sería ético legalizar la marihuana para uso medicinal? Experto responde https://t.co/UV1kbU91CD

viernes, 26 de agosto de 2016

¿Que la marihuana no hace nada? Miren a mi hijo

"No se habla de los efectos secundarios, y estos son gravísimos"

¿Que la marihuana no hace nada? Miren a mi hijo

“La marihuana ha destruido el cerebro de nuestro hijo y de otros muchos. Empezaron a fumar porros a una edad de 12-14 años, en épocas en que se producen grandes cambios en el organismo y en la mente, y deterioraron las neuronas afectando de forma muy negativa a estos chicos. No somos solo los padres los que lo decimos, sino también los médicos”.

Son las palabras de Montserrat Boix, madre de un hijo con graves trastornos mentales, que desde hace 10 días permanece fugado del centro psiquiátrico en que se encontraba cuando salió a fumar y todavía no ha sido localizado.

Boix considera que las instituciones no están actuando de manera correcta ante las graves situaciones de familias con personas con trastornos mentales y afirma que nunca la policía ha localizado a su hijo en las ocasiones en que se ha fugado.

Cree que “estos problemas no están trascendiendo lo suficiente. Parece que tienen más poder en la sociedad y en los medios de comunicación los que proponen el consumo libre de la marihuana”.

“No se habla de los efectos secundarios, y estos son gravísimos. Son, además, un paso hacia las drogas duras”, lamenta.
Montserrat Boix hizo estas manifestaciones a la Plataforma per la Família Catalunya-ONU, que además de difundir los hechos y los problemas de estas familias prepara unas sesiones sobre el tema de la salud mental en el seno de las familias, en el marco propuesto por la ONU para el presente año de una salud sostenible, con la colaboración de la Diputación de Barcelona (España) y del Consorci de la Zona Franca.

Para Boix, “se habla de la legalización de la marihuana, del cannabis. Si ello significa que se pueda vender en farmacias con receta médica para algún tratamiento, vale, pero si se trata de permitir la venta en la calle, o en cualquier tienda sin más y sin ningún control, lo rechazamos de manera absoluta”.

La madre, angustiada por la situación de su hijo, explicó que no puede entender que “la policía tenga las manos atadas y no haga nada cuando ve que unos chicos están fumando cannabis, lo que se da en muchos lugares, en cualquier esquina”.

“El policía de barrio debería poder intervenir, echarles la bronca, multar, avisar a los padres, de la misma forma que si se bebe alcohol en la calle -sugiere-. Son incomprensibles estas leyes tan permisivas”.

Convivencia muy difícil
Boix expresa su angustia por la situación actual de su hijo, de 27 años, con el que la convivencia resulta muy difícil porque es agresivo, no respeta los horarios de la casa, no toma la medicación para tratar el trastorno que padece, consume droga y a menudo huye de casa. 

No podemos “hacer nada más que esperar a que nuestro hijo vuelva a delinquir para que lo encierren en una prisión y allí vuelva a estar bien tratado.O que lo maten en una riña. Estas personas o acaban en la cárcel o en el cementerio. No hay nada para los enfermos mentales severos, agresivos y que consumen drogas”, dice, asegurando que son muchas las familias en situación similar a la suya.

Denuncia que los políticos se están interesando muy poco por la situación de las familias que tienen alguno de sus miembros con severos problemas de salud mental.

Boix manifiesta que los padres de personas que están en aquella situación deberían poder mantener la patria potestad, que han perdido cuando los hijos enfermos mentales alcanzan la mayoría de edad.

“Ellos no están en condiciones de ejercer la libertad, no tienen criterio para administrarla. Nos encontramos con que se les pregunta a ellos si quieren dar su consentimiento para estar internados, y dicen que no. Los padres no podemos decir nada, pero resulta que luego los problemas son enormes”, explica.

Soluciones
La solución que propone es la creación por parte de las instituciones públicas de centros de salud mental en zonas rurales, de forma que puedan realizar trabajos en el campo, cuidar animales, etcétera pero que no puedan salir de allí.

De hecho, ella misma, junto con su marido, ha creado la productora de yougures Delicias del Berguedà en el intento de que trabajen en ella personas con problemas de salud mental.

Boix recuerda que en España en los años 70 desaparecieron los manicomios para personas con trastornos mentales, pero no se les ha sustituido por otras instituciones adecuadas para su tratamiento, que a la vez protejan al resto de la sociedad.
Y concluye: “Los padres estamos desesperados y nos sentimos impotentes ante esta situación”.