Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Mensaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mensaje. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de febrero de 2026

Mensaje del Santo Padre León XIV para la Cuaresma de 2026


 


Escuchar y ayunar.

La Cuaresma como tiempo de conversión

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.

Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.

 

Escuchar

Este año me gustaría llamar la atención, en primer lugar, sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro.

Dios mismo, al revelarse a Moisés desde la zarza ardiente, muestra que la escucha es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor» (Ex 3,7). La escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación, en la que el Señor involucra también a Moisés, enviándolo a abrir un camino de salvación para sus hijos reducidos a la esclavitud.

Es un Dios que nos atrae, que hoy también nos conmueve con los pensamientos que hacen vibrar su corazón. Por eso, la escucha de la Palabra en la liturgia nos educa para una escucha más verdadera de la realidad.

Entre las muchas voces que atraviesan nuestra vida personal y social, las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. Entrar en esta disposición interior de receptividad significa dejarnos instruir hoy por Dios para escuchar como Él, hasta reconocer que «la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia».[1]

Ayunar

Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento, en efecto, es un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión. Precisamente porque implica al cuerpo, hace más evidente aquello de lo que tenemos “hambre” y lo que consideramos esencial para nuestro sustento. Sirve, por tanto, para discernir y ordenar los “apetitos”, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo.

San Agustín, con sutileza espiritual, deja entrever la tensión entre el tiempo presente y la realización futura que atraviesa este cuidado del corazón, cuando observa que: «es propio de los hombres mortales tener hambre y sed de la justicia, así como estar repletos de la justicia es propio de la otra vida. De este pan, de este alimento, están repletos los ángeles; en cambio, los hombres, mientras tienen hambre, se ensanchan; mientras se ensanchan, son dilatados; mientras son dilatados, se hacen capaces; y, hechos capaces, en su momento serán repletos».[2] El ayuno, entendido en este sentido, nos permite no sólo disciplinar el deseo, purificarlo y hacerlo más libre, sino también expandirlo, de modo que se dirija a Dios y se oriente hacia el bien.

Sin embargo, para que el ayuno conserve su verdad evangélica y evite la tentación de enorgullecer el corazón, debe vivirse siempre con fe y humildad. Exige permanecer arraigado en la comunión con el Señor, porque «no ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios».[3] En cuanto signo visible de nuestro compromiso interior de alejarnos, con la ayuda de la gracia, del pecado y del mal, el ayuno debe incluir también otras formas de privación destinadas a hacernos adquirir un estilo de vida más sobrio, ya que « sólo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana».[4]

Por eso, me gustaría invitarles a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo. Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias. Esforcémonos, en cambio, por aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.  

Juntos

Por último, la Cuaresma pone de relieve la dimensión comunitaria de la escucha de la Palabra y de la práctica del ayuno. También la Escritura subraya este aspecto de muchas maneras. Por ejemplo, cuando narra en el libro de Nehemías que el pueblo se reunió para escuchar la lectura pública del libro de la Ley y, practicando el ayuno, se dispuso a la confesión de fe y a la adoración, con el fin de renovar la alianza con Dios (cf. Ne 9,1-3).

Del mismo modo, nuestras parroquias, familias, grupos eclesiales y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real. En este horizonte, la conversión no sólo concierne a la conciencia del individuo, sino también al estilo de las relaciones, a la calidad del diálogo, a la capacidad de dejarse interpelar por la realidad y de reconocer lo que realmente orienta el deseo, tanto en nuestras comunidades eclesiales como en la humanidad sedienta de justicia y reconciliación.

Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.

Los bendigo de corazón a todos ustedes, y a su camino cuaresmal.

 

Vaticano, 5 de febrero de 2026, memoria de santa Águeda, virgen y mártir.

 

LEÓN XIV PP.

 

vatican.va

jueves, 6 de marzo de 2025

Mensaje del Papa

Al comienzo del santo rosario en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco envió un breve pero emocionante mensaje de audio desde el hospital a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro este jueves 6 de marzo 

Con mucho esfuerzo habló en español y dijo: "Agradezco de todo corazón las oraciones que hacen por mi salud desde la Plaza, los acompaño desde acá. Que Dios los bendiga y que la Virgen los cuide. Gracias". Esta es la primera vez que se escucha en público la voz del Papa en más de 3 semanas, desde la audiencia general del 12 de febrero, cuando se disculpó por no poder leer la catequesis. Fue hospitalizado el 14 de febrero. No dejemos de orar por él.



0:06

Escuche al Papa y también los comentarios

martes, 11 de junio de 2024

Cuando el Sagrado Corazón de Jesús habló a 4 santas

SACRED HEART

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús se ha difundido por todo el mundo( en especial durante el mes de junio), sin embargo, no habló solamente a una, sino a varias videntes sobre su amor

Una devoción popular en la Iglesia católica gira en torno al Sagrado Corazón de Jesús. Aunque está profundamente arraigada en las Escrituras, la devoción no era bien conocida hasta que varios santos videntes dijeron haber visto a Jesús y a su amado corazón.

Estas visiones han sido reconocidas por la Iglesia como auténticas. Aunque los fieles no están obligados a creer en ellas (como ocurre con cualquier otra revelación personal), la Iglesia reconoce el mérito de estas visiones y de las devociones que las rodean.

Y eso porque reflejan el “misterio mismo de Cristo, la totalidad de su ser, su persona considerada en el núcleo más íntimo y esencial: Hijo de Dios, sabiduría increada, caridad infinita, principio de salvación y de santificación para toda la humanidad. El ‘Corazón de Cristo’ es Cristo, Verbo encarnado y salvador, intrínsecamente ofrecido, en el Espíritu, con amor infinito divino-humano hacia el Padre y hacia los hombres sus hermanos”.

Aquí tienen una breve lista de cuatro videntes junto con los mensajes que recibieron

Santa Lutgarda de Aywières

Nacida en el siglo XII, Lutgarda se unió a un monasterio benedictino y comenzó a recibir visiones de Jesús y de su corazón perforado. En una de sus visiones experimentó un “intercambio de corazones”, donde Jesús le pidió: “¿Qué quieres, pues?”. Ella dijo: “Quiero Tu corazón”. En respuesta, Jesús dijo: “¿Quieres mi corazón? Bueno, yo también quiero tu corazón”.

Lutgarda entonces proclamó:

“Tómalo, querido Señor. Pero tómalo de tal manera que el amor de Tu Corazón esté tan mezclado y unido con mi propio corazón que yo pueda poseer mi corazón en Ti, y que siempre permanezca ahí seguro en Tu protección”.

Santa Matilde de Hackeborn

En el siglo XIII, santa Matilde, una monja benedictina en Alemania, recibió muchas visiones de Jesús durante su vida. Se escribió un libro sobre sus experiencias y Jesús se le apareció un día, sosteniendo este libro sobre su Corazón con su mano derecha. Él lo besó y le dijo:

“Todo lo que está escrito en este libro ha brotado de Mi Corazón divino y volverá a él”. Jesús también le dijo: “Por la mañana, que tu primer acto sea saludar a mi Corazón y ofrecerme el tuyo. Quien suspira hacia mí, me atrae hacia sí”.
SACRED HEART

Santa Gertrudis la Grande

Gertrudis comenzó a recibir visiones celestiales a la edad de 25 años mientras vivía en una comunidad benedictina en el siglo XIII. Un día vio tanto a san Juan Evangelista como a Jesús. Fue invitada a descansar su cabeza sobre el corazón de Jesús y le habló a Juan, preguntándole:

“Bienamado del Señor, ¿estos latidos armoniosos que alegran mi alma también alegraron la tuya cuando descansaste durante la Última Cena en el seno del Salvador?”

Juan le respondió: “Sí, los oí, y mi alma fue penetrada por su dulzura hasta su mismo centro”.

Gertrudis preguntó: “¿Por qué, entonces, has hablado tan poco en tu Evangelio de los secretos amorosos del Corazón de Jesús?"

Él respondió: “Mi misión era escribir del Verbo Eterno... pero el lenguaje de los maravillosos latidos del Sagrado Corazón está reservado para los últimos tiempos, para que el mundo gastado por el tiempo, enfriado del amor de Dios, se caliente al oír tales misterios”.

Santa Margarita María Alacoque

En 1673, una monja visitandina (de la Visitación) francesa llamada Margarita María Alacoque tuvo visiones de Jesús en las que el Señor pedía a la Iglesia que honrara a su Santísimo Corazón. Entre las promesas que comunicó, Jesús dijo a santa Margarita María:

“Os prometo, en el exceso de la misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso concederá a todos quienes reciban la comunión el primer viernes, y nueve veces más, la gracia de la penitencia final, que no morirán en mi desgracia ni sin recibir los sacramentos, y que mi Corazón será su refugio seguro en su última hora”.

Philip Kosloski, Aleteia

 Vea también        El Sagrado Corazón de Jesús
(abundante información)

 






lunes, 6 de mayo de 2024

Mensajes de la Virgen que se repiten en sus apariciones

Objawienie Matki Bożej w Lourdes


El amor y la pedagogía maternal de la Virgen siempre están presentes en sus manifestaciones a sus hijos en Guadalupe, Fátima, Medjugorje, Lourdes…

En las palabras que los videntes ponen en labios de la Virgen María en sus apariciones (en distintos lugares y momentos de la historia) algunos mensajes se repiten. Hablan de amor, de libertad, también de purificación, de confianza, de paz y felicidad. Aquí algunos de ellos:

Eres amado/a

“Queridos hijos, estoy con vosotros para deciros que os amo”. (Mensaje de la Virgen de Medjugorje del 25 de abril de 2024).

Reza

Figura Matki Bożej Fatimskiej we wnętrzu kościoła
#image_title

“Oren, oren mucho, y hagan sacrificios por los pecadores porque muchas almas van al infierno porque no hay nadie que se pueda sacrificar y orar por ellas” (Mensaje de la Virgen de Fátima del 19 de agosto de 1917).

Cambia

“Penitencia, penitencia, penitencia” (Mensaje de la Virgen de Lourdes del 24 de febrero de 1858).

Obedece

Guadalupe-Tepeyac

“Ve donde el Señor Obispo y manifiéstale que deseo un templo en este llano. Anda y
pon en ello todo tu esfuerzo” (Mensaje de Nuestra Señora de Guadalupe el 9 de
diciembre de 1531).

Habrá sufrimiento…

“Ya no tendrás los sufrimientos de los viernes, pero tendrás muchos otros” (Mensaje de Nuestra Señora de Laus, el año 1679).

… y un final feliz

“Quienes depositen su confianza en mí serán salvados” (Mensaje de Nuestra Señora de Akita del 13 de octubre de 1973).

“Dios los escuchará muy pronto, Jesús, mi hijo amado se deja conmover, está abierto a sus plegarias….” (Mensaje de la de la Virgen de Pontmain -Nuestra Señora de la Esperanza- del 15 de enero de 1871).

“Permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre
portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades implorenmi patrocinio” (Mensaje de la Virgen al Apóstol Santiago el Mayor en Cesaraugusta el 2 de enero del año 40).

Una ayuda para la fe

Estos mensajes que los videntes dicen recibir de la Virgen María no son dogmas de fe, cada persona es libre de creerlos o no.

La Iglesia católica los considera “revelaciones privadas”, distintas a la Revelación contenida en la Biblia e interpretada por el Magisterio.

Con prudencia, también reconoce algunas apariciones como creíbles y ofrece orientaciones para que ayuden a avivar la fe y la esperanza.

Desde el año 2023, existe un observatorio de la Academia Pontificia Mariana Internacional que analiza e interpreta las apariciones y demás fenómenos místicos vinculados a la Virgen.

Trabaja para ayudar a formar un conocimiento crítico que aleje las falsas creencias y los engaños. Además, busca crear una base de datos mundial de apariciones marianas y establecer observatorios a nivel nacional, de manera complementaria a las diócesis.


Patricia Navas, Aleteia

Vea también     Apariciones: La Virgen visita el Mundo