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lunes, 5 de julio de 2021

Evangelio del día

 


Evangelio según San Mateo 9,18-26.

Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá".
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto,
pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré curada".
Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada.
Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se reían de él.
Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó.
Y esta noticia se divulgó por aquella región.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


Bulle

San Francisco de Asís (1182-1226)
fundador de los Hermanos menores
Carta a toda la Orden


«Con sólo que llegue a tocarle el manto, curaré»

Escuchad, hermanos. Si la bienaventurada Virgen María es honrada de tal manera –y es justo que sea así- por haber llevado a Cristo en su seno bendito, si el bienaventurado Juan Bautista tembló hasta el punto de no atreverse a tocar la cabeza sagrada de su Dios, si el sepulcro en el cual el cuerpo de Cristo fue recostado por poco tiempo esta ahora envuelto de veneración, cómo deber ser santo, justo y digno el que toca a Cristo con sus manos, le recibe en su boca y en su corazón y lo da a los demás como alimento, ese Cristo que ahora ya no es mortal sino eternamente vencedor y glorioso, sobre quien los ángeles desean fijar su mirada.
Tened en cuenta vuestra dignidad, hermanos presbíteros, y sed santos porque él es santo (1P 1,16)... ¡Gran miseria y miserable flaqueza si, teniéndolo así presente entre vuestras manos, os ocupáis en cualquiera otra cosa en el mundo!
Que tema todo hombre, que tiemble el mundo entero, y que exulte el cielo cuando Cristo, el Hijo de Dios vivo, está sobre el altar entre las manos del presbítero. ¡Qué admirable grandeza y qué asombrosa bondad! ¡Qué sublime humildad! El Señor del universo, Dios e Hijo de Dios, se humilló por nuestra salvación hasta el punto de esconderse bajo una pequeña hostia de pan. Fijaos, hermanos, en la humildad de Dios; que vuestros corazones le rindan homenaje. Sed humildes también vosotros, para poder ser exaltados por él. Que no os quede nada para vosotros a fin de que el que se da a vosotros todo entero os reciba enteros.

Oración

Señor, Dios todopoderoso, que nos has hecho llegar al comienzo de este día: danos tu ayuda para que no caigamos hoy en pecado, sino que nuestras palabras, pensamientos y acciones sigan el camino de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.




































domingo, 4 de julio de 2021

El gesto inesperado del Papa Francisco hacia su chófer

 


Audiencia General. El Papa subraya que la Iglesia es llevada adelante con el trabajo, la benevolencia y la oración de los laicos.

En la audiencia general del miércoles, 30 de junio de 2021, el papa Francisco durante su saludo a los fieles en idioma italiano realizó un gesto inesperado hacia un empleado laico, Renzo Cece, quien trabaja en la Ciudad del Vaticano desde hace más de 50 años e irá en pensión. 

«Aquí en el Vaticano hay tanta variedad de personas, los sacerdotes, los cardenales, las monjas que trabajan, muchos muchos laicos… y hoy quiero hacer una pausa para agradecer a un laico.”, afirmó el Papa en el Patio de San Dámaso del Palacio Apostólico Vaticano.

«Hoy quisiera agradecer a un laico que hoy se jubila, Renzo Cece: empezó a trabajar a los 14 años, venía en Bicicleta, hoy es el chófer del Papa: un aplauso a Renzo y a su lealtad»: así quiso el Papa Francisco rendir homenaje a su chófer al concluir la audiencia general. 

Audiencia general 30 junioGalería fotográfica

«Es una de esas personas que lleva adelante la Iglesia con su trabajo, con su benevolencia y su oración: se lo agradezco mucho y aprovecho para agradecer a todos los laicos que trabajan con nosotros en el Vaticano.”

Ary Waldir Ramos Díaz, Aleteia

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Al rescate de Lorenza, la “última diaguita”

 

ARGENTINA


Lorenza Mamaní tiene 90 y algo, aunque ella misma hace poco decía desconocer su fecha de nacimiento. Vive sola y la encontraron descompensada

“La Lorenza Sola” vive sola entre los cerros, a más de 4000 metros de altura, acompañada de cabras y llamas, a las que cuida y quiere como sus hijas.

Con los años, la vida de Lorenza Mamaní se ha complicado, puesto que ella ya no puede caminar y arrearlas como otrora. Pero sigue en el cerro, su casa, heredera de una cultura ancestral que no le impide rezarle a “Tatita Dios”, a Jesucristo, a “mamita” Santa María. Ella, con su Pachamama como aliada, sola bajo la luna en la inmensidad de la soledad cordillerana de Fiambalá, al oeste de Catamarca.

Estos días es noticia porque un amigo pasó a visitarla, la encontró descompensada, casi desvanecida, deshidratada producto de las aguas congeladas, y activó un operativo sanitario que incluyó traslado en helicóptero y ambulancias 4X4 para la anciana, conocida como la última diaguita.

Los diaguitas

Se conoce como diaguitas al conjunto de pueblos originarios del actual noroeste argentino y norte chileno que se comunicaban con el idioma Cacán. Dominados por los incas a finales del siglo XV, pasaron luego a dominio de la corona española, aunque es legendaria la historia de la resistencia de algunos de sus pueblos.

Pese a que cariñosamente se conoce a Lorenza como la última diaguita, no es la última heredera de estos pueblos, su cultura, sus costumbres. En el censo 2010, habitaban suelo argentino 67.410 personas que se identificaban como diaguitas o descendientes de diaguitas. Muchos casos integrados a distintas urbes, en otros casos en comunidades como las seis que existen en la propia Catamarca. En Fiambalá no hay, pero sí en Río Grande, a unos 100 kilómetros, donde probablemente resida de ahora en más Lorenza, de acuerdo a lo que informaron a la agencia Télam las autoridades sanitarias de la provincia.

Fratelli Tutti

El vínculo de Lorenza con su tierra, con sus animales, con sus ancestros, pero también con los poblados y sus vecinos, ha enternecido a generaciones de catamarqueños. Tiene más de un poema dedicado a ella, y alguna canción. Recibió un reconocimiento de la Cámara de Diputados; en una ocasión, la ex gobernadora Lucia Corpacci dijo de ella: “es la memoria viva de nuestra cultura e historia como pueblo”.

El Esquiú le realizó en una ocasión una entrañable entrevista. Su historia, quizá, encierre mucho más que los 90 y pico de años contenidos en su cuerpo. Es símbolo de una lazo cultural cuya riqueza expresa el Papa en Fratelli Tutti:

En realidad, una sana apertura nunca atenta contra la identidad. Porque al enriquecerse con elementos de otros lugares, una cultura viva no realiza una copia o una mera repetición, sino que integra las novedades “a su modo”.

Esto provoca el nacimiento de una nueva síntesis que finalmente beneficia a todos, ya que la cultura donde se originan estos aportes termina siendo retroalimentada. Por ello exhorté a los pueblos originarios a cuidar sus propias raíces y sus culturas ancestrales, pero quise aclarar que no era «mi intención proponer un indigenismo completamente cerrado, ahistórico, estático, que se niegue a toda forma de mestizaje», ya que «la propia identidad cultural se arraiga y se enriquece en el diálogo con los diferentes y la auténtica preservación no es un aislamiento empobrecedor». El mundo crece y se llena de nueva belleza gracias a sucesivas síntesis que se producen entre culturas abiertas, fuera de toda imposición cultural.

En sus bajadas a la ciudad, además de visitar médicos y amigos, Lorenza Sola pasaba a visitar a la Virgen del Valle, su Mamita. Un aborigen, como ella, la encontró por vez primera hace 400 años. Lorenza en la montaña quizá estaba sola, pero nunca así se sentía. Su “mamita” estaba con ella.

Esteban Pittaro, Aleteia

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Especialmente para las familias que celebran en casa

Expresión potente de que la familia es una iglesia doméstica es la celebración en casa.

LES ENVIAMOS EL CALENDARIO LITÚRGICO PARA EL MES DE JULIO

Evangelio del día

 


Evangelio según San Marcos 6,1-6a.

Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: "¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos?
¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?". Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo.
Por eso les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa".
Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos.
Y él se asombraba de su falta de fe. Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


Bulle

San Juan XXIII (1881-1963)
papa
Diario del alma, §1901-1903


«¿De dónde saca éste esa sabiduría...? ¿No es el hijo del carpintero?»

Cada vez que vuelvo de nuevo sobre el gran misterio de la vida escondida y humilde de Jesús durante sus primeros treinta años, mi espíritu se siente más confundido y no encuentro las palabras. ¡Ah! es la misma evidencia: frente a una lección tan luminosa, no sólo los juicios del mundo sino los juicios y las formas de pensar de muchos eclesiásticos parecen completamente falsos y, verdaderamente, opuestos.
Por mi parte, confieso no haber llegado todavía a hacerme una idea. Según lo que me conozco me parece que sólo poseo la apariencia de humildad, pero no su verdadero espíritu, que no conozco más que de nombre este  «amor a pasar desapercibido» de Jesucristo en Nazaret; no lo conozco más que de nombre. ¡Y decir que Jesús ha pasado treinta años de vida escondida, y que era Dios, y que era «el esplendor de la sustancia del Padre» (He 1,3), y que vino para salvar al mundo, y que ha hecho todo esto tan sólo para enseñarnos cuan necesaria es la humildad y como es preciso practicarla! Y yo, que soy un tan grande y miserable pecador, no pienso más que en complacerme en mí mismo, en complacerme en éxitos que me valen un poco de honor terrestre; no puedo ni tan sólo concebir el pensamiento más santo sin que se deslice la preocupación por mi reputación cerca de los otros... A fin de cuentas no me sé acostumbrar, si no es con un esfuerzo muy grande, a esta idea de pasar, verdaderamente, desapercibido tal como Jesús la ha practicado y tal como me la ha enseñado.

Oración

Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, conserva a tus fieles en continua alegría y concede los gozos del cielo a quienes has librado de la muerte eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén


















Pensamiento MSC del día

 


sábado, 3 de julio de 2021

El que canta reza 2 veces: Todo estará bien

 


Repetirnos estas palabras, “todo estará bien”, en momentos de dolor no es una huida de la realidad sino que es la realidad. Lo dice san Pablo en Romanos 8, 28: “Por otra parte, sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien”

Incluso lo que parecen cosas malas, a los que amamos a Dios nos sirven para el bien: para ejercitar la fe, la esperanza, la confianza y el abandono en Dios, para perseverar en la oración, para practicar la humildad, para ser más comprensivos con los demás, para darnos a los demás…

Los que amamos a Dios sabemos sacar bien del mal porque Cristo nos enseñó a darle la vuelta a la tortilla, como decía hace 2 jueves.

En Apocalipsis 21, 5 leemos: “Y dijo el que está sentado en el trono: «Mira, hago nuevas todas las cosas». Y en Apocalipsis 21, 4: “Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto ni dolor, porque lo primero ha desaparecido”.

Es decir, que Cristo no vino a la Tierra a erradicar el dolor, el sufrimiento ni la muerte sino a hacerlos nuevos, a darles un sentido, un significado: los transforma en instrumento de salvación. Él mismo se somete al dolor, al sufrimiento y a la muerte para que en su resurrección queden redimidos y sean para nosotros una promesa de vida eterna, una promesa de esperanza en Dios. Para que cuando nosotros suframos recordemos que después del dolor viene la vida, que todo lo malo pasa y que nos espera el gozo por toda la eternidad en el Cielo.

Todo esto sólo tiene sentido si tenemos fe, si no la tenemos nos pasará lo que escribe san Pablo en Corintios 1, 7: “y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido”; Corintios 1, 14-15: “Pero si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación y vana también vuestra fe; más todavía: resultamos unos falsos testigos de Dios”; Corintios 1, 19:” Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solo en esta vida, somos los más desgraciados de toda la humanidad”

Sería una tomadura de pelo cruel dejarnos creer que nuestro sufrimiento tiene un sentido si no lo tuviera, dejar que nos pasemos la vida tratando de ver el lado positivo de todo lo malo que nos pasa si no lo tuviera, mirar cómo nos esforzamos por seguir viviendo en medio del dolor sin amargarnos, levantando los ojos al Cielo para unir nuestro padecimiento al de Cristo y que todo fuera mentira.

“Pero Cristo ha resucitado de entre los muertos “, Corintios 15, 20. Y esto le da sentido a todo, hace nuevas todas las cosas y nos permite sonreír en medio del dolor sin que nuestra sonrisa sea falsa porque sabemos que el dolor nos purifica de nuestros pecados, que es instrumento de Dios para acercar a otros a su amor, que nos da perspectiva para ver lo que de verdad importa.

La fe nos permite seguir viviendo cuando parece que la vida que nos ha tocado vivir no vale la pena. Imagínate, si los creyentes lo pasamos mal cuando sufrimos ¿cómo lo pasa la gente sin fe, sin poder darle sentido a su dolor? ¡Eso sí que es una tragedia griega!

Por otro lado, querer entenderlo todo nos hace mucho daño porque no podemos, nuestra lógica no es la lógica de Dios. Por eso es bueno ejercitarse en “renunciar a entender”, como decía Chiara Corbella. Renunciar a querer entenderlo todo, a saberlo todo, a controlarlo todo y dejar a Dios ser Dios.

Recuerda, cuando te dices “todo estará bien” no estás huyendo de la realidad: estás corriendo hacia el abrazo de tu Padre Dios, que te quiere tanto que te lleva tatuado en la palma de su mano (Isaías 49, 16)

Canta y camina, Aleteia