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lunes, 1 de septiembre de 2025

Católica, 3 hijos, 2 gatos, 6 gallinas... y viraliza un post sobre la cocina como Iglesia doméstica

 Emily Zanotti vive en Nashville y tiene un muy seguido blog de recetas

Emily Zanotti, con una de las gallinas que cría en su pequeño olivar.

Emily Zanotti, con una de las gallinas que cría en su pequeño olivar


Hace un año, la cocina de Emily Zanotti se inundó de tal manera por un defecto de construcción que puso en cuestión los propios cimientos de la casa. 

La reparación ha durado casi un año y todavía no está reparada del todo, y sin embargo lo peor no son las naturales incomodidades. 

La cocina, Iglesia doméstica

Lo peor es que, mientras solventaban el problema, comían de cualquier manera en torno a una televisión y no en torno a una mesa, o encargaban comida a domicilio, o se alimentaban en horarios diferentes: "No solo perdimos una cocina. Perdimos el corazón de nuestra Iglesia doméstica", explica en National Catholic Register. 

Esto le dio la perspectiva de hasta qué punto "perder el arte de la cocina y el rito de la comida familiar realmente pasa factura en nuestras vidas".

Emily vive en Tennessee (Estados Unidos). Se define como friki, fan de la serie ochentera Magnum P.I. (protagonizada por Tom Selleck, uno de los pocos republicanos de Hollywood) y católica tradicional. 

Está casada y tiene tres hijos, dos gatos, seis gallinas y un blog titulado Cultivando olivos en Nashville donde explica recetas y trucos de cocina. Un olivar en Tennessee es, por cierto, a lo que se dedica.

El cardenal Raymond L. Burke, con Emily y su marido.

El cardenal Raymond L. Burke, con Emily y su marido.Instagram (@emzanotti)

Pero, además de eso, sostiene una idea: las últimas generaciones -la suya, la anterior y las posteriores- ya no saben cocinar porque nadie se lo ha enseñado, y eso tiene unas consecuencias que no son solo materiales. Es una "carencia espiritual": "Cuando llenamos la barriga de nuestras familias, también alimentamos sus almas". Cuando no lo hacemos, pues, ese alimento espiritual se pierde.

Un post viral

Zanotti sostuvo en su blog que la gente hoy "realmente no odia cocinar, solo necesita dirección", algo a lo que, por cierto, ella se dedica. Se alega que la cocina doméstica es difícil, aburrida o cara porque el tiempo que se le dedica vale dinero, pero Emily rechazó ese argumento con energía y su post Por qué odias cocinar (y por qué estás equivocado) se viralizó "porque la cocina es la Iglesia doméstica", y muchos lo entienden así aunque no sean conscientes de ello.

En efecto, aun sin citar expresamente esa idea, algunos de sus consejos eran polémicos y tocaban el modo de vida de sus seguidores. Uno de esos consejos tiene que ver con su tesis sobre el valor espiritual de la cocina: "Tu tiempo no tiene por qué ser dinero. No tienes que contar en minutos tu beneficio. Hay cosas más valiosas que el dinero. Tu salud y tu longevidad, por ejemplo". O tu familia y tu alma, añade.

Ella denuncia un doble mal: se ha cortado el hilo generacional (las madres que cocinan no lo transmiten) y se ha academizado en exceso la enseñanza reglada, que excluye las habilidades prácticas necesarias para la vida.

Cuando llega el turno de vivir solo o de cocinar para el cónyuge o los hijos, es cuando esa "brecha de habilidades" se hace evidente y "deja de ser divertido (o económicamente inteligente) comer siempre fuera de casa".

Una experiencia espiritual

Ella fue víctima y, cuando formó su familia, tuvo que aprender. Pero no solo aprendió la técnica: "Logré replicar los platos de mi madre, pero también logré replicar ese sentimiento de amor que acompaña a una comida caliente preparada en el corazón del hogar por unas manos que te aman".

"Ese amor es [cursivas de Emily] una experiencia espiritual", continúa antes de citar el célebre 'Dios entre pucheros' de Santa Teresa de Jesús. Y esto es así porque "con las pequeñas cosas (tareas diarias, deberes familiares, pequeños sacrificios y creaciones) es como las familias se unen, tanto en amor como en Cristo".

Los hijos de Emily Zanotti, en la cocina.

Los hijos de Emily Zanotti, en la cocina.Instagram (@emzanotti)

Para justificar esto último, Zanotti no solo recuerda la presencia de los alimentos en la Biblia, y sobre todo la realidad de Cristo como alimento en la Eucaristía, sino también el aprecio que mostraron algunos santos a la cocina. 

Santa Marta, ocupada en servir a Jesús mientras María escuchaba sus palabras, llegó a aparecer en alguna ocasión en la portada de The joy of cooking [La alegría de cocinar], el libro de cocina más vendido en Estados Unidos desde su primera edición en 1931. Y a San Pascual Bailón (como a San Isidro en las tareas agrícolas) le ayudaban los ángeles en sus tareas culinarias para que pudiese entregarse a la oración.

"Nuestros hogares son incubadoras de la fe y el lugar donde los niños empiezan a aprender la fe, la esperanza y la caridad, el servicio y el sacrificio", añade Emily: por lo que "las tareas diarias y aparentemente mundanas de servir a tu familia son oportunidades donde podemos encontrar a Cristo, imitar su sacrificio y llevar su amor al hogar". 

Y, por si fuera poco, "la mayor parte de esas tareas son invisibles", lo cual es algo bueno porque implican "fe en la implicación habitual, y sin embargo milagrosa, de Dios en nuestras vidas, con impactos que no son todos gigantescos en su alcance, pero pueden ser todos gigantescos en su significado". 

Maestra de humanidad y cristianismo

El servicio al hogar -a la cocina, en este caso- se considera hoy algo "arcaico", pero "de lo que mucha gente no se da cuenta es que estamos dando culturalmente la espalda a algunos de los mejores maestros de lo que significa ser humano y ser católico", concluye Emily.

Dejar que sus hijos pequeños la ayuden en la cocina y -a su modo- cocinen ellos mismos lo considera "una escuela de amor" porque aprenden que "vivir para los demás es una auténtica vida": "Quiero que experimenten el calor invisible y el amor intangible que existe en torno a la chimenea y a la mesa, para que puedan sentir el calor invisible y el amor intangible de Dios a lo largo de toda su vida".

C.L. ReL

Vea también    La Iglesia del Hogar


viernes, 10 de mayo de 2024

La inspiración de Juan Pablo II para profundizar en la misión del matrimonio y de las familias

Hace más de 40 años, el Papa de la Familia fundó el Instituto que opera con una sección en Madrid


Una familia feliz en un campo dorado... la familia cristiana es una buena noticia para el mundo
Una familia feliz en un campo dorado...
la familia cristiana es una buena noticia para el mundo


En 1981, seis meses después de sobrevivir a los disparos del pistolero Alí Agca, Juan Pablo II publicó su exhortación Familiaris Consortio. En ella, insistía en que "la futura evangelización depende en gran parte de la Iglesia doméstica" (52) y que "¡el futuro de la humanidad se fragua en la familia!" (86)

Añadía: "Corresponde también a los cristianos el deber de anunciar con alegría y convicción la «buena nueva» sobre la familia".

Con los años, su intuición se ha mostrado certera. Con el aumento de las rupturas familiares, al cambiar las leyes y hacerse más frágiles los matrimonios, con la falta de referentes y vínculos de tantos jóvenes, muchas personas no se atreven ya ni a soñar con el amor, con un matrimonio fiel y para siempre, con crecer unidos, con hijos, abuelos, parientes.

Muchos se contentan con tener a alguien "conmigo", "por ahora", "mientras dure".

Algunos recuerdan una frase que Sor Lucia de Fátima habría declarado al cardenal Carlo Caffarra, que "la batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del matrimonio y de la familia".

Por eso Juan Pablo II pedía “anunciar con alegría y convicción la buena nueva sobre la familia". El amor pleno es posible. Dios lo ha puesto en nuestros corazones, es bello y fecundo, sana y libera, une a hombres y mujeres, da vida, Dios lo alimenta y nos acerca a Él.

Hombre y mujer, unidos en el camino de la vida, una combinación poderosa

Anunciar con el testimonio y con formación

¿Cómo ahondar en esa 'convicción', cómo entender y anunciar mejor esa buena nueva de la familia? La mejor vía es siempre el testimonio, pero igualmente necesario es profundizar en la Palabra de Dios, en la teología y en las ciencias humanas para comprender la trascendencia del sacramento del matrimonio como concreción del amor trinitario de Dios para el mundo.

Esta es la tarea del Pontificio Instituto Juan Pablo II (https://www.institutojp2.es), con sede central en Roma y diversas secciones alrededor del mundo.

El instituto lo fundó Juan Pablo II en octubre de 1982, y el cardenal Caffarra fue, precisamente, su primer presidente. "Su misión", decretó, es "que la verdad acerca del matrimonio y la familia pueda ser cada vez mejor investigada científicamente, de modo que los laicos, religiosos y sacerdotes puedan recibir formación".

En septiembre de 2017, el Papa Francisco reformuló el Pontificio Instituto Juan Pablo II con el motu proprio Summa Familiae Cura, "ampliando su campo de interés, sea por las nuevas dimensiones de la tarea pastoral y de la misión eclesial, sea en referencia al desarrollo de las ciencias humanas y de la cultura antropológica en un campo tan fundamental para la cultura de la vida".

En la práctica, se incorporaron más materias y expertos del mundo de las ciencias humanas: sociología, psicología, antropología, etc... Siempre, detalló, "con el límpido propósito de permanecer fieles a las enseñanzas de Cristo", y pidiendo "mirar con intelecto de amor y con sabio realismo, la realidad de la familia, hoy, en toda su complejidad".

En España, el Instituto abrió una nueva sede en Madrid sostenida y gestionada por la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM).

Un centro de estudios en el corazón de Madrid

Se trata del único centro de alta formación dedicado completamente a estudios sobre matrimonio y familia, con un perfil académico que asegura la posibilidad de ofrecer títulos eclesiásticos en el ámbito de la ciudad y la archidiócesis.

La sede del Instituto en Madrid se ubica en el corazón de la capital, a pocos pasos de la Plaza Mayor, en Plaza Conde de Barajas, número 1. Desde allí ofrece clases presenciales, y también cursos online, también con sesiones retransmitidas en directo y con todas las herramientas de apoyo al estudiante que ofrece la UCAM.

Durante el curso 2024-2025 se ofertarán los siguientes programas de estudios:

- Diploma de Experto en Ciencias del Matrimonio y la Familia (60 créditos ECTS, un curso académico): se trata de uno de los títulos más demandados del Instituto, tanto por alumnos nacionales como de otros países de habla hispana. Acreditado por la UCAM, abarca multitud de disciplinas que permiten obtener una visión integral del matrimonio y la familia bioética, diversas ramas de teología, historia, psicología, pastoral familiar y diversas materias optativas. Se puede cursar presencialmente o con clases retransmitidas en directo. No requiere titulación superior previa.

- Licenciatura en Ciencias del Matrimonio y la Familia (120 ECTS, dos años): es una licenciatura eclesiástica, con valor canónico, accesible sin necesidad de estar en posesión del Bachiller en Teología. Muchos de sus alumnos son médicos, profesores, psicólogos, profesionales que acompañan a parejas y familias, o padres de familia que quieren saber más. Combina ciencias sociales (derecho, economía, política, sociología y psicología) con teología. Se cursa presencialmente en la céntrica sede del Instituto en Madrid y conduce a la obtención de un título propio de la UCAM y un título eclesiástico expedido por la Sede Central de Roma.

Promocionar la familia y poderla explicar

Desde el Instituto explican que el objetivo del Instituto es, sobre todo, "defender la familia cristiana, entenderla, promocionarla y poderla explicar".

Entre los alumnos del centro se cuentan profesores, psicólogos o sanitarios que creen en la belleza de la familia cristiana y que buscan "poner en palabras" lo que creen, intuyen y viven.

"El tronco de estos cursos es la teología moral del matrimonio y la familia, pero también hay sociología, bioética, teología del sacramento, derecho, pastoral para acompañar familias o parejas de forma efectiva, espiritualidad que profundiza en la transmisión de la fe a los hijos.

El centro aúna además profesores expertos de diversos carismas, orígenes y especialidades, lo que contribuye de forma definitiva a enriquecer la experiencia formativa.

Esta realidad, tan querida por el Papa santo, late desde el corazón de Madrid abierta a ofrecer formación de calidad a todas las personas interesadas en profundizar en el misterio del amor humano y divino que se manifiesta a través del matrimonio, y de ayudar a laicos, religiosos y agentes de pastoral que buscan herramientas para acompañar a las parejas de novios, esposos y familias, ofreciendo respuestas a los desafíos del mundo actual desde la belleza del Evangelio.

Para más información sobre el centro:
institutojp2.es
info@institutojp2.es
teléfono (+34) 919 071 740.

Sancho Coto Arenero, ReL

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miércoles, 31 de enero de 2024

(VIDEO) Consejos de Benedicto XVI para ser mejores padres

El Papa Benedicto XVI, en una de sus homilías durante el Encuentro de las Familias en 2012, exhortó a todos los padres de familia a seguir estos sencillos consejos

El matrimonio y la paternidad son una vocación muy especial que debe ejercerse de la mejor manera posible. Benedicto XVI, siendo consciente de que la paternidad no es tarea fácil -y menos en la actualidad-, motivó e impulsó a las familias durante el  VII Encuentro mundial de las familias en Milán.

En su homilía, el entonces Pontífice compartió algunas claves atemporales para fortalecer los lazos familiares y estar abiertos al amor incondicional de Dios, tal cual lo estuvieron San José y la Virgen María; ejemplos claros de una familia cimentada en la fe, esperanza y caridad.

Después de compartir sus «caminos para crecer en el amor» aseguro que:

“Todos estos elementos construyen la familia. Vividlos con valentía, con la seguridad de que en la medida en que viváis el amor recíproco y hacia todos, con la ayuda de la gracia divina, os convertiréis en evangelio vivo, una verdadera Iglesia doméstica”.

Homilía del 3 de junio de 2012

Más enseñanzas de la Iglesia sobre la familia:

Descubre otras enseñanzas de la Iglesia sobre la familia con estas frases de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia.

Frases sobre la familia de Amoris Laetitia

Redacción  Aleteia

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miércoles, 9 de agosto de 2023

Chiti Hoyos aporta pistas para construir la vida familiar con Dios: incluye amor, rutina y santos

La aventura de convertir el propio hogar en una iglesia
-es decir, una casa con Dios- en miniatura


Chiti Hoyos habla en Dios Bendiga este Hogar de la fuerza para el bien de un hogar católico

 

San Juan Crisóstomo invitó a los cristianos al reto de convertir su hogar en una “Iglesia en miniatura” y la tarea quizás está más pendiente de lo que solemos pensar. Acaso por ello se multiplican los ensayos de teología del hogar, donde se ofrecen pistas para que la familia sea un entorno no sólo de expresión de la fe sino de crecimiento espiritual y de posible contagio a otros.

Una de estas obras es Dios bendiga esta casa’ (Editorial Nueva Eva), de Chiti Hoyos, que ejerce su apostolado en redes sociales bajo el seudónimo de La samaritana ( @Damihibibere ) y que ofrece multitud de reflexiones y sugerencias para afrontar el reto.

Lo primero es tomar conciencia del hogar católico

“La opción de crear un auténtico hogar católico choca de frente con la cultura actual. No es nada novedoso, sino una herencia que empieza a peligrar”, explica la autora, quien lamenta que lo que en otro tiempo era habitual, lo común entre las familias, hoy empieza a ser excepcional.

"Pero yo no puedo perder mi identidad. Sé de dónde vengo", explica. Quizás ahora sea más difícil, pero no por ello es menos necesario. Al contrario.

"Es posible que las familias católicas se sientan desarraigadas en pocos años si no tienen la suficiente libertad interior para mantenerse firmes en su fe, lo que lleva a asumir bastantes riesgos y a renunciar a algunas cosas que intentan hacernos tragar", advierte Chiti Hoyos.

El hogar, como la fe, se construye con amor

La crítica no es el centro de su trabajo. Al contrario. Dios bendiga esta casa es, por encima de todo, un libro luminoso y de vocación constructiva que quiere ayudar a quien busque pistas para expresar mejor su fe y su espiritualidad en su hogar.

En este sentido, Hoyos organiza su ensayo en varias partes, pero guiado por dos ideas esenciales. Por un lado, la convicción de que la vida de hogar ofrece extraordinarias posibilidades para cultivar las virtudes y las exigencias de nuestra fe; empezando por el amor, el cuidado, el respeto o la oración compartida.

Por otra parte, la autora no olvida que una casa no es sólo para quienes viven en ella, sino que debe estar abierta a los otros, y reivindica, como otras autoras de la teología del hogar, que un hogar católico debe convertirse en un espacio de acogida.

Felpudo Dios bendiga esta casa de Have a God Time

Felpudo 'Dios bendiga esta casa', de Have a God Time, para que quede claro desde la entrada.

Espacios abiertos para amigos, familiares y visitantes ocasionales, donde se celebren comidas y reuniones informales en las que sea posible estar con las personas con naturalidad, sin necesidad de sentir que debemos impresionarlos, pues este afán de que todo sea perfecto envenena la espontaneidad de los encuentros.

"Estos hogares son signos contradictorios en estos tiempos en los que, para muchas personas, la única forma de divertirse está asociada a ir a bares y restaurantes, mientras que el resto del tiempo se comunican en línea, aislados de la gente de carne y hueso", señala.

Muchos miran al hogar de forma nueva

Hoyos está convencida de que la todavía reciente, y muy dramática, experiencia de la pandemia ha llevado a muchas personas a mirar su casa con nuevos ojos. Privados del mundo exterior, con sus muchas ofertas, el hogar pudo verse de nuevo como el espacio de muchas oportunidades de convivencia.

“En muchas casas se recuperó la vida familiar. Padres e hijos volvieron a comer juntos, cuando antes apenas se veían hasta la noche”. Para mantener el ánimo, jugaron, leyeron historias e hicieron toda clase de cosas en familia, “poniendo el corazón en lo que hacían por el bien de los que amaban”, recuerda Hoyos.

Y añade: “Dios escribe derecho con renglones torcidos y no tengo ninguna duda de que el Espíritu Santo empezó a soplar en los días cercanos a la pandemia lo que ahora se conoce como teología del hogar, que es lo que necesita el mundo para este momento y que es obra suya”.

Una primera fase de este peculiar acercamiento a la fe lleva a tomar conciencia de que “una casa llena de desorden o suciedad no muestra el gozo del paraíso”, de modo que se impone corregirlo en la medida de lo posible.

Tener menos cosas, organizar mejor el tiempo

"Si los objetos que tenemos no expresan nada de nosotros, es mejor deshacerse de ellos", asegura. "Nos aferramos a demasiadas cosas y nos privamos de la paz que viene con el orden y la sencillez". Y es que, como explicó san Josemaría Escrivá: “Cuando tengas orden se multiplicará tu tiempo”.

Y aporta una pista fundamental: “Ser auténtico es tener cosas que hablen de quienes somos, no de lo que pretendemos que otros crean que somos”. Lo que ya no nos represente es mejor retirarlo para dejar espacio a lo que esté por venir.

Con todo, Hoyos reivindica que el hogar debe ser, por encima de todo, un espacio acogedor y funcional, y que en las familias con hijos es inevitable un cierto grado de desorden. Pretender hogares perfectos e impolutos no es lo que reclama la teología del hogar.

Y advierte contra la tentación de levantar expectativas excesivamente elevadas y conformarse con lo razonable.

Dios bendiga esta casa, libro de Teología del Hogar de Chiti Hoyos

Una esquina donde se rece en familia

Como la propia vivienda debe ser espacio para poder vivir la fe que la familia tiene, y para poder expresarla, ‘Dios bendiga esta casa’ recomienda, de la mano del Catecismo, que en cada hogar haya un espacio para la oración. El lugar no tiene por qué ser grande, o una habitación específica, si eso no es posible. Basta con que sirva al propósito de rezar en familia.

“Eso sí, debemos procurar que esté lleno de imágenes u objetos que muevan a devoción”. Y, a ser posible, de la mano de la belleza, que es siempre buen camino para acercarse a Dios.

“No es cierto que la vida sea cada vez más negra, es que hemos dejado de fijarnos en lo bello”, asegura Chiti Hoyos.

Cita a Louise May Alcott, la autora de ‘Mujercitas’: “El poder de encontrar la belleza en las cosas más humildes hace que el hogar sea feliz y la vida hermosa”.

El hogar puede ser, además, el mejor escenario para practicar la vida virtuosa y sacramental a la que estamos llamados. Y cita a Tomás Moro cuando afirma: “Los actos ordinarios que practicamos todos los días en casa son de más importancia para el alma de lo que su sencillez podría sugerir”.

Así, cuidar la casa es un medio para proporcionar a los que amamos el afecto, compañía y seguridad que les ayude a vivir sanos, felices y libres.

La bondad de la rutina

De la mano de San Francisco Javier, nos recuerda que “la mejor manera de adquirir la verdadera dignidad es lavar la propia ropa y hervir la propia olla”.

Pero también reivindica que en la rutina inherente a estas tareas hay una oportunidad para conocerse.

“Las personas estamos hechas para la rutina, el ritmo y las estaciones. En esa repetición podemos llegar a conocernos mejor a nosotros mismos y a tener conciencia de nuestras fortalezas y debilidades. Toda virtud comienza con un buen hábito y todo hábito se consolida por la continua repetición”, constata.

Eso sí, ninguna virtud se alcanza sin tropiezos. Se impone, por tanto, ser humildes y pedir ayuda a Dios en nuestro camino. A Dios, y a los santos, si hace falta.

Chiti Hoyos se reconoce “una friki de los santos” y nos proporciona una guía rápida de unos cuantos a los que podemos pedir ayuda para solventar problemas domésticos. Si agobian las tareas de la casa y faltan horas en el día, propone pedir ayuda a Santa Marta. “Aprendió directamente de Jesús la importancia de no estresarse”.

O San Antonio, que “durante más de 800 años ha ayudado a sus fieles devotos a localizar cosas” extraviadas.

O San Magnus de Fussen, a quien se puede acudir en caso de que las polillas, cucarachas u hormigas se hayan apoderado de tu vivienda.

Por no hablar de San Mateo, experto en finanzas y el santo adecuado al que reclamar ayuda cuando las cuentas no salen del todo.

Si te agobia la necesidad de afrontar una mudanza, siempre es posible pedir ayuda a Nuestra Señora de Loreto que “siempre viaja ligera de equipaje”.

Y si tus hijos adolescentes se niegan a ayudar en casa, San Juan Bosco les motivará en sus corazones.

Para Chiti Hoyos es importante también que un hogar católico refleje de algún modo el calendario litúrgico de la Iglesia. No sólo en Navidad o Semana Santa, como es habitual, sino también en el resto de los momentos o estaciones.

El libro ‘Dios bendiga esta casa’ ofrece muchas otras sugerencias y pistas para aquellos que deseen tomarse en serio su fe y que se niegan a dejarla al margen de su hogar.

Chiti hoyos es una de las invitadas en el Encuentro de Familias Invencibles del 13 al 16 de agosto de 2023.

En MaterMundiTV Chiti Hoyos explicó varias de estas ideas para construir un hogar católico, sereno y no agobiante.

 Vidal Arranz, ReL

Vea también     Hacer de las familias una 'iglesia doméstica'

Cómo un rincón de oración en casa
puede  mejorar tu vida espiritual




















domingo, 4 de septiembre de 2022

La teología de la casa: cómo crear un hogar que eleve el alma

 

Théologie de la maison

Los objetos que iluminan el espíritu y tienen significado están en todas partes. Pero, ¿qué significa esta nueva aspiración de hacer de la casa un lugar donde Dios encuentre su lugar y el alma su felicidad? Marzena Devoud, de la edición francesa de Aleteia, lo analiza

Esta es la historia de Carrie Gress y Noelle Mering, dos madres estadounidenses y autoras de numerosos libros, uno de cuyos ejes podría resumirse en esta profunda convicción de que las mujeres son la fuerza evangélica muchas veces subestimada en la historia. «Solo con que un número suficiente de nosotras entendiéramos el poder que tenemos como mujeres para transmitir la fe a los demás, podríamos cambiar el mundo casi de la noche a la mañana». Así lo escriben en forma de manifiesto publicado en la página de inicio de su revista web Theology of home, fruto de su reflexión conjunta.

Muy elegante, este sitio recuerda a una revista de estilo de vida con sus secciones de decoración, estilo, bienestar, viajes, cocina… Sin embargo, tiene una diferencia notable: ofrece a sus lectores estadounidenses la posibilidad de recargar baterías en «esperanza, alegría y paz», dentro de una comunidad de mujeres cristianas.

Kim Baile/Teología del hogar

También se ofrece a encontrar inspiraciones con alma para embellecer el día a día: decoración, belleza, recetas de cocina… «Las mujeres tienen la increíble capacidad de ser creativas para llevar lo eterno a sus propios hogares, pero hoy el mundo ha hecho que estas realidades sean difíciles de manifestar”, confiesa Aleteia Carrie Gress.

Un pequeño toque religioso en el arte nos ayuda a elevar el pensamiento a Dios.

Un lugar que captura la mente tanto como el alma

Elegante, la palabra inglesa home tiene un significado inmenso. Incluye tanto todos los significados de la palabra «hogar» como los de «casa». El “hogar”, que se refiere a las personas unidas por la paternidad que viven bajo el mismo techo, cerca del mismo “fuego”, sigue siendo el símbolo del calor y la luz. Es un lugar de acogida y reunión. Se supone que debemos estar seguros, nutridos, reconocidos y capaces de vivir y amar libremente.

Cada pieza queda integrada en los lugares más vividos de la casa.

“Hogar, dulce hogar”, esta evocadora expresión de la que abusamos un poco es el hilo conductor de los espectáculos y documentales sobre el arte de decorar tu hogar, que inundan YouTube, Netflix y todas las plataformas. Sus audiencias en Estados Unidos y Europa prueban que el atractivo general de la casa es incuestionable. 

Pero, ¿qué significa realmente esta atracción universal, en todas las generaciones y orígenes? ¿Qué, en este lugar con múltiples significados, captura la mente tanto como el alma? “La gente quiere rodearse de cosas que tengan sentido: estamos hechos para buscar sentido, no solo material. Es por esto que estamos presenciando el retorno de estos valores porque a medida que nuestra cultura evoluciona hacia la falta de alma, el hambre natural por lo espiritual debe ser satisfecha en alguna parte.

Hay un interés real por los objetos con historia, objetos que iluminan en todo el sentido de la palabra. Levantar el alma del lugar parece mucho más importante que antes.

Palabras de una autoridad en tendencias

Por su parte, Lidewij Edelkoort, reconocida pronosticadora de modas y tendencias contemporáneas, explica que la casa se está convirtiendo ahora en un verdadero lugar de renovación espiritual. La llegada de la pandemia del Covid-19 ha cristalizado aún más esta búsqueda.

“Noto un interés real por los objetos con historia, objetos que cargan un significado, que iluminan en todo el sentido de la palabra. Levantar el alma del lugar parece mucho más importante que antes”, explica Anne-Christine Gromnicki, decoradora parisina. “Mientras que hace unos años buscábamos crear interiores modernos, hoy en día la palabra moderno nunca se pronuncia. Se reemplaza por la atmósfera, la historia y precisamente por el alma”.

Pero entonces, ¿cuál es la esencia de un hogar? Gilbert Keith Chesterton, un famoso escritor inglés de principios del siglo XX, citado por Carrie Gress en su editorial, lo expresó acertadamente:

“El lugar donde nacen los bebés, donde mueren los hombres, donde se desarrolla el drama de la vida mortal, no es una oficina, una tienda o una tienda. Es algo mucho más pequeño en tamaño y mucho más grande en alcance. Y si bien nadie sería lo suficientemente tonto como para afirmar que es el único lugar donde la gente debería trabajar, o incluso el único lugar donde las mujeres deberían trabajar, tiene un carácter de unidad y universalidad que no se encuentra en ninguno de los experimentos fragmentarios en la división del trabajo. »

Un santuario donde el alma encuentra su felicidad

Como dijo Chesterton, la casa es pequeña en comparación con un negocio o una oficina, pero enorme en la impresión que causa y deja en todos. Por su naturaleza, toca lo eterno. Este fenómeno de “volver al hogar”, lugar de renovación también espiritual, demuestra una aspiración esencial: la de hacer de la casa un santuario donde Dios encuentra su lugar y donde el alma encuentra su felicidad. Es una iglesia pequeña por derecho propio. Juan Pablo II la llamó en su Carta a las Familias una “iglesia doméstica”. Un lugar donde la forma en que vives tu fe tiene un efecto dominó que puede cambiar el mundo.

Marzena Wilkanowicz-Devoud, Aleteia


























martes, 13 de abril de 2021

Cómo celebrar en casa el martes, 13 de abril



Guía para quienes no podrán participar en la santa Misa del martes de 13 de abril o para quienes quieran prepararse espiritualmente para la celebración eucarística.

Esta celebración de la Palabra de Dios en casa se dirige a quienes no puedan participar en la santa Misa del martes, 13 de abril,  a causa de la pandemia o de otros impedimentos.
Asimismo, esta celebración puede convertirse en una excelente preparación para vivir con provecho la eucaristía de esese domingo en el que celebramos la Resurrección de Jesús.

Guía para la celebración

  • Si usted se encuentra solo, es preferible leer las lecturas y oraciones de la misa de este domingo (que también podrá encontrar en esta guía) o seguir la misa por televisión o en Aleteia a través de esta página especial creada porAleteia para Semana Santa. Esta celebración requiere al menos la participación de dos personas.
  • Esta celebración se adapta particularmente a un marco familiar, de amistad o de vecinos. Ahora bien, en el respeto de las medidas del confinamiento, es necesario verificar si está permitido invitar a los vecinos o amigos. En todo caso, durante su celebración, deberán respetarse estrictamente las consignas de seguridad.
  • Es posible seguir la celebración imprimiendo este texto en papel o directamente a través del propio dispositivo electrónico (teléfono móvil, tablet, ordenador).
  • Se ha de colocar el número de sillas necesario ante un espacio de oración, respetando la distancia de un metro entre cada uno.
  • Se encenderán una o varias velas, que deberán colocarse en un soporte incombustible (por ejemplo, un plato de porcelana o cristal). Al final de la celebración, se apagarán las velas. Se adornará, en la medida de lo posible, el espacio de oración con flores o plantas. Se colocará una cruz o crucifijo.
  • Se designa a una persona para dirigir la oración, quien establecerá la duración de los momentos de silencio.
  • Se designa el lector de la lectura.
  • Se pueden preparar cantos apropiados.

*

*    *

MARTES DE LA SEGUNDA SEMANA DE PASCUA
Celebración de la Palabra

«El Hijo del hombre debe ser levantado en la cruz, para que los que creen en él tengan vida eterna».

Nos sentamos.  La persona que guía la celebración toma la palabra:

Hermanos y hermanas:
exultemos de alegría y demos gracias:
el Hijo del hombre ha sido exaltado,
y, en Él, podemos vivir la felicidad eterna.

El triunfo de Cristo
es el triunfo de toda la humanidad,
su triunfo es el triunfo de cada uno de nosotros:
es el culmen de la Historia de la Salvación.

Hermanos y hermanas,
si la Historia de la Salvación solo buscara
liberar a la humanidad de las garras del mal y de la muerte,
no hubiera sido necesaria la muerte de Dios.
Pero el culmen de la Historia de la Salvación,
tal y como el Padre la ha concebido en su designio paterno,
exigía que el mismo Dios entregara su vida como prenda de amor infinito.

El culmen final de la historia de la salvación
consiste en que el ser humano
reciba la adopción divina:
Dios se ha hecho hombre y ha muerto
para que el hombre resucite y, en Él, se convierta en hijo de Dios.

Por este motivo, la resurrección de Cristo
y su exaltación están íntimamente ligadas:
Jesús de Nazaret nuestro hermano en humanidad,
y Dios, el Señor de la vida,
son el mismo Ser.

De este modo, el plan del amor de Dios
se revela en su profundidad inaccesible:
el Hijo de Dios ha muerto y resucitado
para que todos recibamos la vida eterna,
y no una vida eterna cualquiera,
una vida eterna verdaderamente divina.

Pausa.

En este martes de la segunda semana de Pascua,
continúan las circunstancias excepcionales
que nos impiden participar en la celebración de la Eucaristía.
Sin embargo, hoy más que nunca,
Señor Jesús, tú nos pides actualizarla
amándonos los unos a los otros,
como Tú nos has amado.

Después de tres minutos de silencio,
todos hacen la señal de la cruz, diciendo: 

En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén

El guía de la celebración sigue diciendo: 

Para prepararnos a acoger la Palabra de Dios
y de este modo se convierta en motivo de purificación para todos nosotros,
reconozcamos con humildad nuestros pecados.

Sigue el rito penitencial:

Señor, ten misericordia de nosotros.
Porque hemos pecado contra ti.
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Y danos tu salvación.

Que Dios Todopoderoso tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados,
y nos lleve a la vida eterna.
Amén.

Se pronuncia o canta:

Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.
R/. Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.

ANTÍFONA
El guía de la celebración recita la siguiente antífona:
Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias,
porque el Señor, nuestro Dios omnipotente,
ha empezado a reinar. Aleluya.
R/. Aleluya.

Nos sentamos. El lector asignado lee la primera lectura.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (4, 32-37)

La multitud de los que habían creído tenía un solo corazón y una sola alma; todo lo poseían en común y nadie consideraba suyo nada de lo que tenía.

Con grandes muestras de poder, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús y todos gozaban de gran estimación entre el pueblo. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían terrenos o casas, los vendían, llevaban el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles, y luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.

José, levita nacido en Chipre, a quien los apóstoles llamaban Bernabé (que significa hábil para exhortar), tenía un campo; lo vendió y puso el dinero a disposición de los apóstoles.

Palabra de Dios.

R/.Te alabamos, Señor.

El mismo lector u otro asignado lee el Salmo 92.

SALMO RESPONSORIAL

El Señor es un rey magnífico.

R/.El Señor es un rey magnífico.

Tú eres, Señor, el rey de todos los reyes.
Estás revestido de poder y majestad.
Tú mantienes el orbe y no vacila.
Eres eterno, y para siempre está firme tu trono.

R/.El Señor es un rey magnífico.

Muy dignas de confianza son tus leyes
y desde hoy y para siempre, Señor,
la santidad adorna tu templo.

R/.
El Señor es un rey magnífico.

EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre debe ser levantado en la cruz,
para que los que creen en él tengan vida eterna.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.

Lectura del santo evangelio según san Juan (3, 7-15)

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “No te extrañes de que te haya dicho: ‘Tienen que renacer de lo alto’. El viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así pasa con quien ha nacido del Espíritu”. Nicodemo le preguntó entonces: “¿Cómo puede ser esto?”

Jesús le respondió: “Tú eres maestro de Israel, ¿y no sabes esto? Yo te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán si les hablo de las celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna”.

El Evangelio concluye sin aclamación.
Todos se sientan. El guía repite lentamente,

como si se tratara de un eco lejano:

En lo más profundo de nuestro corazón,
dejemos resonar estas palabras de Jesús,
que la Iglesia nos propone en este día:

«El Hijo del hombre debe ser levantado en la cruz,
para que los que creen en él tengan vida eterna».

Permanecemos cinco minutos en silencio de meditación personal.

PADRE NUESTRO

El que guía la celebración introduce el Padre Nuestro.

Fieles a la recomendación del Salvador,
y siguiendo su divina enseñanza,
nos atrevemos a decir:

Se reza o canta el Padre Nuestro:

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

E inmediatamente todos proclaman:

Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.

El guía sigue diciendo:

Acabamos de unir nuestra voz
a la del Señor Jesús para orar al Padre.
Somos hijos en el Hijo.
En la caridad que nos une los unos a los otros,
renovados por la Palabra de Dios,
podemos intercambiar un gesto de paz,
signo de la comunión
que recibimos del Señor.

Todos intercambian un gesto de paz. Si fuera necesario, siguiendo las indicaciones de las autoridades, este gesto puede hacerse inclinando profundamente la cabeza hacia el otro o, en familia, enviando un beso a distancia con dos dedos en los labios.
Nos sentamos.

COMUNIÓN ESPIRITUAL

El guía dice:

Dado que no podemos recibir la comunión sacramental,
el Papa Francisco nos invita apremiantemente a realizar la comunión espiritual,
llamada también “comunión de deseo”.

El Concilio de Trento nos recuerda que
“se trata de un ardiente deseo de alimentarse con este Pan celestial,
unido a una fe viva que obra por la caridad,
y que nos hace participantes de los frutos y gracias del Sacramento”.

El valor de nuestra comunión espiritual
depende, por tanto, de nuestra fe en la presencia de Cristo en la Eucaristía,
como fuente de vida, de amor y de unidad,
así como de nuestro deseo de comulgar, a pesar de las circunstancias.

Podemos ahora  inclinar la cabeza,
cerrar los ojos y recoger nuestro espíritu.

Pausa en silencio

En lo más profundo de nuestro corazón,
dejemos crecer el ardiente deseo de unirnos a Jesús,
en la comunión sacramental,
y de hacer que su amor se haga vivo en nuestras vidas,
amando a nuestros hermanos y hermanas como Él nos ha amado.

Permanecemos cinco minutos en silencio en un diálogo de corazón a corazón con Jesucristo.
Podemos elevar un cántico de acción de gracias.
Nos ponemos de pie, y todos juntos pronunciamos esta oración: 

Guarda, Señor, con tu amor constante
a los que has salvado,
para que los redimidos por la pasión de tu Hijo
se alegren con su resurrección.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

BENDICIÓN

La persona que guía la celebración, con las manos juntas, 
pronuncia en nombre de todos la fórmula de la bendición:

Por intercesión de san N.
[patrón de la parroquia, la familia, el país…],
de todos los santos y santas de Dios,
que el Señor de la perseverancia y la fortaleza
nos ayude a vivir el espíritu de
sacrificio, compasión y amor de Cristo Jesús.

De este modo, en comunión con el Espíritu Santo,
daremos gloria a Dios,
Padre de Nuestro Señor Jesucristo,
por los siglos de los siglos.
Amén.

Todos juntos mirando hacia la cruz,
piden la bendición del Señor:

Descienda sobre nosotros la bendición de Dios,
y permanezca siempre.
Amén.

Todos hacen la señal de la cruz.
Los padres pueden hacer la señal de la cruz en la frente de sus hijos.
Es posible concluir la celebración elevando un cántico a la Virgen María.

Regina caeli, laetare, alleluia,
quia quem meruisti portare, alleluia,
resurrexit sicut dixit, alleluia;
ora pro nobis Deum, alleluia.

Reina del cielo, alégrate, aleluya.
Porque aquel a quien mereciste llevar, aleluya,
resucitó según su palabra, aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

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