Entradas populares

viernes, 2 de mayo de 2025

Matrimonios: estos son siete consejos del papa Francisco

 

El papa Francisco habló en diversas ocasiones sobre los matrimonios. Haremos un repaso a sus encíclicas, audiencias y cercanía con los matrimonios

El Papa Francisco ha dedicado una atención especial a los matrimonios y las familias durante su pontificado, ofreciendo consejos prácticos y palabras de aliento a los esposos. A través de sus audiencias, encíclicas y cartas apostólicas, ha brindado orientación sobre cómo fortalecer la relación conyugal y vivir el amor de manera plena.

1La importancia del perdón y la reconciliación

El Papa ha enfatizado la necesidad de cultivar el perdón en el matrimonio. En su exhortación apostólica Amoris Laetitia, destaca que la reconciliación es esencial para superar las dificultades y mantener la unidad conyugal. Subraya que el amor verdadero implica la capacidad de perdonar y renovar el compromiso mutuo.

En otra ocasión, unos jóvenes mexicanos recién casados se acercó al Santo Padre para pedirle su consejo sobre el matrimonio y el papa Francisco habló sobre la importancia de perdonarse antes de que el día acabé diciendo: "peléense todo lo que quieran con tal de que hagan la paz antes de que termine el día".

2Casarse jóven es tener coraje

Married

En una ocasión el Papa Francisco dirigió su mensaje a los matrimonios jóvenes diciendo: "Estos son los que tienen coraje, porque no es fácil formar una familia, no es fácil comprometer la vida para siempre, hay que tener coraje y los felicito porque ustedes tienen coraje". 

Además, recomendó a los matrimonios practicar las siguientes tres actitudes necesarias para crecer juntos como matrimonio y superar los retos que pueda haber: permiso, gracias y perdón. 

3Dejar al Espíritu santo actuar en el matrimonio

En una de sus audiencias, Francisco exhortó a los esposos a pedir la intersección del Espíritu Santo, ya que "para responder a la vocación del matrimonio que es donación, se necesita dejar entrar al Espíritu Santo, (...) para que renueve  el amor y la unión en los matrimonios cristianos y en todas las familias. 

4La importancia de la oración y la espiritualidad compartida

El Papa ha subrayado que la oración y la espiritualidad compartida son pilares en el matrimonio. En su carta a los esposos con ocasión del Año "Familia Amoris Laetitia", invita a los cónyuges a rezar juntos y a participar activamente en la vida espiritual de la Iglesia. Esta práctica fortalece el vínculo conyugal y permite que la pareja crezca en su fe.

5“Primerear” como matrimonio

Con esto, el Papa hacía referencia a la importancia de que los matrimonios se involucren en la Iglesia y den ejemplo a otros matrimonios. Por lo que, en su carta a los matrimonios, exhorta a los esposos a tener iniciativa y creatividad, "para caminar con otras familias, para ayudar a los más débiles, para anunciar que, también en las dificultades, Cristo se hace presente". 

6No tener miedo al “para siempre”

En uno de los discursos que el santo Padre Francisco ofreció a los novios que se preparan para el matrimonio, abordó una de las inquietudes que llega a haber en los novios comprometidos.  

"Muchas personas hoy tienen miedo de hacer opciones definitivas". Dijo Francisco, luego de compartir con los novios, que este es “un miedo general, propio de nuestra cultura. Hacer opciones para toda la vida, parece imposible. Hoy todo cambia rápidamente, nada dura largamente". 

Ante esos pensamientos, debemos ir contra corriente y no tener miedo a entregarse al otro y la vida matrimonial, ya que el Santo Padre también aseguró que "esta mentalidad lleva a muchos que se preparan para el matrimonio a decir: «estamos juntos hasta que dura el amor», ¿y luego? Muchos saludos y nos vemos. Y así termina el matrimonio".

7Construir juntos la casa

"El amor es una relación, entonces es una realidad que crece, y podemos incluso decir, a modo de ejemplo, que se construye como una casa. Y la casa se construye juntos, no solos", señaló el papa Francisco. 

Por lo que el matrimonio se edifica en equipo, día tras día, favoreciendo uno al otro y ayudando a crecer, concluyó el punto diciendo: "No queréis fundar la casa en la arena de los sentimientos que van y vienen, sino en la roca del amor auténtico, el amor que viene de Dios".

{"rendered":"Frases sobre la familia de Amoris Laetitia"}

Karen Hutch, Aleteia

Vea también    Salva tu matrimonio en 40 días
- Matrimonio a prueba de fuego










Evangelio del día


 

Libro de los Hechos de los Apóstoles 5,34-42.

Un fariseo, llamado Gamaliel, que era doctor de la Ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en medio del Sanedrín. Después de hacer salir por un momento a los Apóstoles,
dijo a los del Sanedrín: "Israelitas, cuídense bien de lo que van a hacer con esos hombres.
Hace poco apareció Teudas, que pretendía ser un personaje, y lo siguieron unos cuatrocientos hombres; sin embargo, lo mataron, sus partidarios se dispersaron, y ya no queda nada.
Después de él, en la época del censo, apareció Judas de Galilea, que también arrastró mucha gente: igualmente murió, y todos sus partidarios se dispersaron.
Por eso, ahora les digo: No se metan con esos hombres y déjenlos en paz, porque si lo que ellos intentan hacer viene de los hombres, se destruirá por sí mismo,
pero si verdaderamente viene de Dios, ustedes no podrán destruirlos y correrán el riesgo de embarcarse en una lucha contra Dios". Los del Sanedrín siguieron su consejo:
llamaron a los Apóstoles, y después de hacerlos azotar, les prohibieron hablar en el nombre de Jesús y los soltaron.
Los Apóstoles, por su parte, salieron del Sanedrín, dichosos de haber sido considerados dignos de padecer por el nombre de Jesús.
Y todos los días, tanto en el Templo como en las casas, no cesaban de enseñar y de anunciar la Buena Noticia de Cristo Jesús.


Salmo 27(26),1.4.13-14.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?

Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.


Evangelio según San Juan 6,1-15.

Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades.
Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos.
Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos.
Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para darles de comer?".
El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer.
Felipe le respondió: "Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan".
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:
"Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?".
Jesús le respondió: "Háganlos sentar". Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres.
Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron.
Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada".
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.
Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: "Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo".
Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Bulle

San Alberto Magno (c. 1200-1280) dominico
Libro sobre los sacramentos


"Jesús cogió los panes y después de dar gracias, se los repartió"

        Señor, lavados y purificados en lo más profundo de nosotros mismos, vivificados por tu santo Espíritu, saciados por tu Eucaristía, haz que nosotros compartamos la gracia que ha sido parte de los santos apóstoles que han recibido el sacramento de tu mano. Desarrolla en nosotros el deseo y la voluntad de seguirte, como miembros tuyos (1Co 12,27) para que nosotros seamos dignos de recibir de ti la sabiduría y la experiencia de tu alimento espiritual.
        Desarrolla en nosotros el celo de Pedro para rechazar toda voluntad contraria a la tuya, ese celo que Pedro demostró en la Cena... Desarrolla en nosotros la paz interior, la determinación y la alegría que gustó Juan, inclinado sobre tu hombro (Jn 13,25), que podamos adquirir tu sabiduría, que aprendamos el gusto de tu dulzura, de tu bondad. Desarrolla en nosotros una fe recta, una esperanza firme y una caridad perfecta.
        Por intercesión de los santos apóstoles y de todos los discípulos bienaventurados, haznos recibir de tu mano el sacramento, haznos evitar sin dudar la traición de Judas e inspira en nuestro espíritu aquello que tu Espíritu ha revelado a los santos que están en el cielo. Haz todo esto, Tú que vives y reinas con el Padre, en la unidad de un mismo Espíritu desde el principio hasta el fin de los siglos. Amén. (EDD)

Reflexión sobre el cuadro

Hoy leemos el relato del milagro de los cinco panes y los dos peces, presentado no por un discípulo o una figura prominente, sino por un niño pequeño. "Aquí hay un niño pequeño con cinco panes de cebada y dos pecesnos dice el Evangelio. En este cuadro de Lucas Cranach, el niño aparece en el centro del escenario, de pie junto a Jesús. Junto con Cristo y los discípulos, forma un grupo elevado a la izquierda, mientras que la multitud se extiende en diagonal a la derecha del lienzo.


Cranach, amigo íntimo de Martín Lutero, hizo suya la visión de Lutero de la fe infantil: pura, sincera y confiada. Para Lutero, el sencillo gesto del niño de ofrecer lo poco que tenía encarnaba a la perfección la respuesta cristiana ideal. Cranach solía incluir niños en sus obras para resaltar esta inocencia y disposición a dar, cualidades que están en el corazón del discipulado cristiano.

Es poco probable que alguien en aquella inmensa multitud pensara que el niño era importante. Nadie habría imaginado que un niño pequeño con un pequeño cesto sería aquel a través del cual Jesús obraría uno de sus milagros más profundos y públicos. Y, sin embargo, fue precisamente ese niño, humilde, desapercibido y dispuesto, quien tuvo la clave para el desarrollo de un momento que alimentaría a miles de personas y revelaría la generosidad de Dios. Aún hoy, nunca sabemos a quién elegirá Dios. ¿A través de qué niño, de qué alma humilde, de qué persona que parece insignificante a los ojos del mundo, obrará Dios hoy para hacer algo extraordinario?


Esto también nos recuerda que nunca somos uno más entre la multitud. Dios nos conoce, nos ve y nos ama. Él se deleita en tomar lo poco que ofrecemos. Nuestro tiempo, nuestros dones, nuestro amor lo transforma en algo mucho más grande. Nadie es demasiado pequeño, ordinario u oculto para que Dios lo utilice. Él puede y hara cosas asombrosas a través de nosotros, si simplemente ponemos lo que tenemos en Sus manos.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

(Recemos la de San Alberto arriba)
















jueves, 1 de mayo de 2025

8 formas de orar por el Cónclave que elegirá al próximo Papa



El Colegio de Cardenales se reunirá en Cónclave para elegir a nuestro próximo Papa el 7 de mayo de 2025.

Este es un momento crucial para que los católicos se unan en oración por los cardenales que tomarán esta importante decisión.

A continuación, ocho formas en que los católicos pueden orar por el próximo Cónclave:

1) Reza la Novena a San Miguel Arcángel

La novena a San Miguel Arcángel comienza el 29 de abril y termina el 7 de mayo, justo antes de la fiesta del 8 de mayo por las apariciones de San Miguel en Gargano (Italia).

Providencialmente, esta novena termina el mismo día en que comienza el Cónclave. Encomendemos el Cónclave a San Miguel Arcángel, para que los cardenales escuchen las mociones del Espíritu Santo y estén protegidos contra cualquier influencia o ataque demoníaco.

2) Ora por los cardenales

En esta publicación de Instagram, EWTN compartió los nombres de los 135 cardenales que participarán en el cónclave. ¿El desafío? Escoger tres cardenales para rezar por ellos.

3) Reza la oración del Padre Chad Ripperger por el Cónclave

El exorcista Padre Chad Ripperger publicó una oración en la que encomienda el Cónclave a la Santísima Virgen.

Oración:

Señor Jesucristo, al confiar a San Pedro y a sus sucesores las llaves del Reino de los Cielos, estableciste el oficio del papado. Concede a tu Iglesia, te lo suplicamos, un Papa que, en su entrega a la Sagrada Tradición de la Iglesia, busque gobernarla conforme al Depósito de la Fe y para la salvación de las almas.
María Inmaculada, Madre de la Iglesia y Reina de los Confesores, te consagramos el Cónclave y la elección del Santo Padre. Madre bendita, no mires nuestros pecados ni la infidelidad de tantos católicos que no aceptan la enseñanza de tu Hijo, sino a la Iglesia, que es la Esposa sin mancha de tu Hijo, para que no recibamos al líder que merecemos, sino a un Santo Padre que guíe a la Iglesia para la gloria y el honor de tu Hijo. Amén.

4) Reza la Novena a Nuestra Señora de Guadalupe por el Cónclave

 El Cardenal Raymond Burke publicó una novena para encomendar el Cónclave a Nuestra Señora de Guadalupe. Aunque la novena comenzó el 26 de abril, nunca es tarde para unirse.

Oración:

Me arrodillo ante ti, oh Virgen Madre de Dios, Nuestra Señora de Guadalupe, Madre compasiva de todos los que te aman y te claman, te buscan y en ti confían. Suplico por la Iglesia en un momento de gran prueba y peligro para ella.
Así como acudiste al rescate de la Iglesia en el Tepeyac en 1531, intercede por el Sagrado Colegio Cardenalicio reunido en Roma reunido para elegir al Sucesor de San Pedro, Vicario de Cristo, Pastor de la Iglesia Universal.
En este momento tumultuoso para la Iglesia y para el mundo, ruega a tu Divino Hijo que los Cardenales de la Santa Iglesia Romana, Su Cuerpo Místico, obedezcan humildemente a los impulsos del Espíritu Santo.
Que, por tu intercesión, elijan al hombre más digno para ser Vicario de Cristo en la tierra. Contigo, pongo toda mi confianza en Aquel que es nuestra única ayuda y salvación. Amén.
Corazón de Jesús, salvación de los que confían en Ti, ¡ten piedad de nosotros!
Nuestra Señora de Guadalupe, Virgen Madre de Dios y Madre de la Divina Gracia, ruega por nosotros.

5) Reza el Rosario

Ofrece tus intenciones en el Rosario por el Cónclave y por su decisión sobre el futuro Papa.

Nuestra Señora de Fátima enfatizó la importancia de su intercesión por el Santo Padre, especialmente mediante el Santo Rosario. La vidente de Fátima, Jacinta Marto, ofreció muchas oraciones y sacrificios por el Papa, alentando a otros a hacer lo mismo.

Ella decía: “¡Pobre Santo Padre! Tenemos que rezar mucho por él”

Nuestra Señora también promete: “Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente”.

Aquí tienes una guía para aprender a rezar el Rosario.

6) Ve a Adoración Eucarística y haz una Hora Santa

La adoración eucarística es una manera poderosa de presentar tus peticiones a Dios. Muchos santos han resaltado la importancia de hacer una Hora Santa, preferiblemente a diario.

San Juan Pablo II, quien hacía una Hora Santa eucarística diaria, dijo:

“La Eucaristía es el corazón de la Iglesia. Donde florece la vida eucarística, allí florecerá la vida de la Iglesia”.

El Arzobispo Fulton Sheen también recalcaba la importancia de la Hora Santa diaria, “porque vivimos en una época demoníaca.” La llamaba “el secreto” de su poder en el ministerio.

“Cuando me paro a hablar, la gente me escucha; siguen lo que tengo que decir. ¿Es acaso por mi propio poder? Por supuesto que no... Pero el secreto de mi poder es que en cincuenta y cinco años nunca he dejado de pasar una hora ante nuestro Señor en el Santísimo Sacramento. De ahí viene el poder. Allí nacen los sermones. Allí se concibe todo buen pensamiento”.

7) Ofrece tu Comunión en la Misa

Ofrecer tu comunión por una intención específica es una forma muy poderosa de presentar nuestras súplicas a Dios, especialmente por el futuro Papa. ¿Por qué? Porque la Eucaristía es la “fuente y culmen de la vida cristiana.” El sacerdote ofrece su intención en la Misa, pero tú también puedes hacerlo.

Cuando recibes la Sagrada Eucaristía, estás lo más cerca de Jesús que se puede estar en esta vida. ¿Qué mejor momento para presentar tus intenciones?

8) Reza la Coronilla de la Divina Misericordia

La Coronilla de la Divina Misericordia es otra forma poderosa de orar por los cardenales durante este tiempo crucial. Jesús incluso pidió que se rece por las “almas de los sacerdotes y religiosos” en el segundo día de la novena de la Divina Misericordia.

También nos dice que concederá todo lo que se le pida, si está conforme a Su voluntad.

“No negaré nada al alma que me lo pida en virtud de mi Pasión”.

¿Agregarías algo a la lista?

Jaqueline Burkepile, ChurchPOP























 


Evangelio del día - Memoria de San José Obrero

Libro de los Hechos  5,27-33.

Los guardias hicieron comparecer a los Apóstoles ante el Sanedrín, y el Sumo Sacerdote les dijo:
"Nosotros les habíamos prohibido expresamente predicar en ese Nombre, y ustedes han llenado Jerusalén con su doctrina. ¡Así quieren hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre!".
Pedro, junto con los Apóstoles, respondió: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.
El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús, al que ustedes hicieron morir suspendiéndolo del patíbulo.
A él, Dios lo exaltó con su poder, haciéndolo Jefe y Salvador, a fin de conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados.
Nosotros somos testigos de estas cosas, nosotros y el Espíritu Santo que Dios ha enviado a los que le obedecen".
Al oír estas palabras, ellos se enfurecieron y querían matarlos.


Salmo 34(33),2.9.17-18.19-20.

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis labios.
¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!
¡Felices los que en El se refugian!

pero el Señor rechaza a los que hacen el mal
para borrar su recuerdo de la tierra.
Cuando ellos claman, el Señor los escucha
y los libra de todas sus angustias.

El Señor está cerca del que sufre
y salva a los que están abatidos.
El justo padece muchos males,
pero el Señor lo libra de ellos.


Evangelio según San Juan 3,31-36.

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra. El que vino del cielo
da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.
El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz.
El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida.
El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos.
El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Bulle

San Agustín (354-430)
obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
Las Confesiones IX, 10


“El que ha venido del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído.” (Jn 3,32)

Si hubiese alguno para quien callase el tumulto de la carne; y callasen los fantasmas de la tierra y de las aguas y del aire; y callase el cielo, y hasta su propia alma callase y saliese fuera de sí, no pensando en sí; y callasen los sueños y las imaginarias revelaciones; y callase toda lengua y todo signo y todo cuanto nace para desaparecer; si hubiese alguno para quien todo esto callase --porque para quien tiene oídos, todas estas cosas dicen “no nos hicimos nosotros, sino que nos hizo El, que permanece para siempre.” (cf Sal 99,3-5) Y si dicho esto todas las cosas enmudeciesen porque elevaron su oído hacia Aquel que las creó. Y si luego hablase El solo, no por ellas, sino por Sí mismo, para que oyésemos su palabra, no ya por lengua de carne, ni por voz de ángel, ni por tronido de nube (Ex 19,16) ni por enigma de parábola, sino directamente a El mismo, a quien amamos en estas cosas (...) a El mismo, a quien sin estas cosas oímos, a la manera que ahora extendemos las alas de nuestro pensamiento y en su vuelo nos elevamos hasta tocar la sabiduría eterna. (...) Por ventura, todo este cúmulo de cosas, ¿no es realización de aquellas palabras evangélicas que dicen: “Entra en el gozo de tu Señor.” (Mt 25,21)   (EDD)

Reflexión sobre el cuadro

Los Evangelios nos dicen que José era un artesano experto, un carpintero. En el contexto de una pequeña aldea, ese oficio le habría reportado algunos ingresos, suficientes para mantener un hogar modesto pero estable. Aunque no eran ricos, la Sagrada Familia probablemente vivía con cierto grado de autosuficiencia. A pocos kilómetros de Nazaret, la ciudad de Séforis estaba siendo desarrollada por Herodes Antipas durante los primeros años de Jesús. Todavía hoy pueden verse los restos de esa ciudad. Es posible que José, como comerciante, encontrara trabajo allí durante su construcción o tal vez suministrara parte de su trabajo de carpintería para apoyar los esfuerzos de construcción.

Hoy, al honrar a José el Obrero, reflexionamos sobre cómo su trabajo cotidiano mantenía a su familia día a día. Su compromiso silencioso y firme contribuyó a crear un entorno seguro en el que Jesús pudo crecer hasta la edad adulta. El papel de José en la crianza del joven Jesús, tanto en el apoyo práctico como en la formación espiritual, es tal vez más importante de lo que a menudo nos damos cuenta. Junto con María, ayudó a cultivar una vida hogareña llena de fe en la que pudo florecer la relación de Jesús con Dios. El ejemplo de José nos recuerda que el compromiso fiel con nuestras responsabilidades cotidianas puede tener efectos duraderos y de gran alcance.

Georges de La Tour José el Carpintero es una reflexión silenciosa y poderosa. A primera vista, la escena parece sencilla: el joven Jesús está de pie junto a su padre terrenal, que trabaja a la luz de las velas en una habitación a oscuras. José, representado como un anciano, taladra un trozo de madera con una barrena, cuya forma (larga y estrecha) recuerda visualmente a un crucifijo, aludiendo sutilmente a la cruz en la que Cristo sufrirá algún día. La luz de la vela, colocada entre Jesús y José, proyecta una luz cálida y resplandeciente que ilumina suavemente el rostro sereno y contemplativo de Jesús, y simboliza a Cristo como Luz del Mundo. Curiosamente, Jesús parece proteger la llama con la mano, un gesto lleno de significado. Sugiere su conciencia de la luz frágil pero divina que lleva para la humanidad, y evoca la naturaleza oculta de la Encarnación cuando era un niño. La quietud y la intimidad generales de la escena reflejan la santidad doméstica de la Sagrada Familia, al tiempo que llaman nuestra atención sobre el carácter sagrado del trabajo ordinario. José, absorto en su oficio, encarna la dignidad del trabajo, mostrando cómo las tareas cotidianas pueden convertirse en actos de devoción.

by Padre Patrick van der Vorst